Vie Jun 21, 2024
21 junio, 2024

La Liga Árabe y los enemigos de la causa palestina

La Liga Árabe celebró su 33ª encuentro el 16 de mayo de 2024 en la ciudad de Manama, capital de Bahréin. El genocidio israelí en Gaza dominó los debates.

Por Fabio Bosco

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammad Bin Salman, inició la reunión y llamó a la comunidad internacional a poner fin a la brutal agresión contra los hermanos palestinos mediante un alto el fuego y la formación de un Estado palestino. También defendió el fin de las acciones que impiden la libre navegación en el mar Rojo, en referencia al bloqueo en solidaridad con el pueblo palestino llevado a cabo por los hutíes yemeníes del Ansar Allah.

El rey de Bahréin, Hamad bin Isa Al Khalifa, apoyó la formación de un Estado palestino con estatus de miembro pleno de la ONU. También abogó por una conferencia de paz bajo los auspicios de la ONU para implementar la solución de dos Estados.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, criticó la acción de la resistencia palestina liderada por Hamás el 7 de octubre, afirmando que sirvió de pretexto para el genocidio de los palestinos impuesto por el Estado de Israel.

El presidente egipcio, Abdel Fattah Al-Sisi, acusó a Israel de evadir sus responsabilidades de alto el fuego y de avanzar militarmente hacia Rafah a pesar de la oposición internacional. También criticó a Israel por ocupar la franja fronteriza con Egipto, conocida como “corredor Filadelfia”, intensificando el cerco a Gaza, volviéndola inhabitable. Al-Sisi aprovechó la presencia del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, para afirmar que el genocidio en Gaza está poniendo a prueba el sistema de justicia internacional.

La pérdida de millones de dólares en ingresos, resultante de la drástica reducción de la navegación en el Canal de Suez, debido al bloqueo de los hutíes yemeníes en el mar Rojo y la pérdida de ingresos en el cruce de Rafah, debido a la ocupación israelí del corredor Filadelfia, ejercen una enorme presión sobre el régimen egipcio.

Antonio Guterres defendió el fin de las hostilidades, la entrada irrestricta de ayuda humanitaria y la liberación incondicional e inmediata de los israelíes presos en Gaza.

Declaración de Manama(1)

Al final, los 22 países miembros de la Liga Árabe anunciaron la Declaración de Manama, que aboga por un alto el fuego inmediato con la entrada irrestricta de ayuda humanitaria y el fin de cualquier forma de bloqueo a Gaza. La Liga Árabe también propone enviar una fuerza internacional de paz liderada por la ONU a los territorios palestinos ocupados (Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental) hasta la implementación de la solución de dos Estados, que será discutida en una conferencia internacional convocada por la ONU.

Además, la declaración llama a todas las facciones palestinas a unirse bajo el paraguas de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que es la única representante legítima del pueblo palestino.

La declaración también condena fuertemente los ataques a navíos comerciales en el mar Rojo, ya que constituyen una amenaza a la libertad de navegación, del comercio internacional y de los intereses de países y pueblos de todo el mundo.

Posición de Hamás

Hamás lamentó los comentarios hechos por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, de que los ataques del 7 de octubre proporcionaron el pretexto para el genocidio sionista en Gaza.

Hamás afirmó que los ataques del 7 de octubre pusieron la causa palestina al frente de las prioridades internacionales, lo que representa avances estratégicos.

Hamás también pidió a los países árabes que obliguen a Israel a poner fin a su ofensiva contra Gaza.

Los enemigos de la causa palestina

En medio de muchas palabras de “solidaridad” con el pueblo palestino, la posición de la Liga Árabe se alinea con la del imperialismo estadounidense en la defensa de la ocupación de Gaza por las tropas de la ONU y la celebración de una conferencia internacional para implementar la fórmula de dos Estados, impidiendo así el derecho del pueblo palestino a decidir democráticamente sobre su destino.

Además, la Liga Árabe se alinea con los intereses del imperialismo estadounidense, europeo, ruso, chino y japonés al defender el fin de las acciones de solidaridad con los palestinos llevadas a cabo por los hutíes yemeníes en el mar Rojo.

Para colmo, la condena a la acción de la resistencia palestina hecha por el presidente colaboracionista del ANP, Mahmoud Abbas, no fue contestada por ningún país, ni siquiera por el dictador sirio Bashar al-Assad, que forma parte del llamado “Eje de la Resistencia”, y que estuvo presente en la reunión, pero guardó silencio ante estas aberraciones.

Las posiciones de la Liga Árabe reafirman una vez más el famoso párrafo del libro “La revuelta de 1936-1939 en Palestina” del revolucionario marxista palestino Ghassan Kanafani:

“En 1936-1939, el movimiento palestino sufrió un severo revés a manos de tres enemigos que se constituyeron, juntos, en la principal amenaza al movimiento nacionalista en Palestina, en todas las etapas posteriores de su lucha: la dirección local reaccionaria; los regímenes de los Estados árabes vecinos; y el enemigo imperialista-sionista”(2).

(1) https://www.thenationalnews.com/news/mena/2024/05/16/full-text-arab-league-summit-bahrain-declaration/

(2) https://editorasundermann.com.br/produto/a-revolta-de-1936-1939-na-palestina/

Traducción: Natalia Estrada.

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