Sáb Feb 24, 2024
24 febrero, 2024

La extrema derecha y la teoría de la conspiración: la Teoría del Gran Reemplazo

Por: Shirley Raposo

La “Teoría del Gran Reemplazo o Genocidio Blanco” es una teoría que afirma que existe una conspiración para reemplazar a la población blanca de Europa y de otros países occidentales a través de la inmigración masiva de personas no blancas. De acuerdo con esta teoría, la elite “globalista” estaría por atrás de esta conspiración, apuntando a la destrucción de las culturas occidentales y la dominación global.

Es importante señalar que las nociones de sustitución poblacional y los temores de pérdida de identidad nacional existen hace mucho en la historia. Por ejemplo, el padre del nacionalismo francés, Maurice Barrès, escribió sobre la supuesta amenaza de una nueva población que destruiría la identidad nacional francesa ya en los inicios del siglo XX.

El escritor francés Renaud Camus popularizó el término «gran reemplazo» en su libro Le Grand Replacement en 2011. Camus argumenta que la inmigración en masa está llevando a la sustitución gradual de la población blanca y cristiana de Europa por una población musulmana no blanca.

Esta teoría racista y xenófoba [también llamada Teoría de la Sustitución, ndt.] gana eco justamente en un momento de empeoramiento de las condiciones de vida de la clase trabajadora mundial y de una intensa crisis migratoria, donde los refugiados son vistos como una amenaza y utilizados como chivos expiatorios. El objetivo es infundir miedo y desconfianza hacia los refugiados e inmigrantes.

La consecuencia es la radicalización y la violencia

Desde la creación de esta teoría, ella ha sido promovida por grupos de extrema derecha en toda Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo. La teoría se ha asociado con actos de violencia, como el tiroteo en una mezquita en Christchurch, Nueva Zelanda, en marzo de 2019, donde murieron 51 personas.

En el caso del tirador de Buffalo, un hombre blanco de 18 años, mató a tiros a 10 personas en un supermercado de la ciudad de Buffalo, Nueva York, el año pasado. Le disparó a 13 personas, 11 de las cuales eran negras. “Este individuo vino aquí con el propósito expreso de quitar la mayor cantidad posible de vidas negras”, dijo el alcalde de Buffalo, Byron Brown.

Según las autoridades que investigaron el caso, él investigó la demografía de las ciudades de la región y eligió la que tenía la mayor cantidad de negros. Vivía en Conklin, también en Nueva York, a 330 km de Buffalo. Era un adepto de esta teoría, como consta en su manifiesto.

Bolsonaro y Trump fomentan el odio racista y contra inmigrantes

Durante su mandato como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump hizo comentarios que eran eco de algunas de las ideas centrales de la “Teoría del Gran Reemplazo”. En particular, Trump enfatizó la necesidad de reforzar las políticas de inmigración y las fronteras de EE. UU., argumentando que la inmigración descontrolada amenazaba la identidad y la seguridad de los estadounidenses blancos.

Si bien Trump nunca usó explícitamente el término «gran reemplazo», algunos de sus comentarios y políticas están en línea con esta teoría conspirativa. Trump usó el tema de la inmigración como una táctica política para inflamar sentimientos nacionalistas y obtener el apoyo de los votantes blancos conservadores.

En su campaña electoral de 2016, Trump afirmó que “[México] está enviando personas con muchos problemas, y ellos nos están trayendo estos problemas. Están trayendo drogas, crimen y violadores”. Incitando el odio y vendiendo la “solución” de un muro para separar Estados Unidos y México.

En una entrevista para el diario Opção de Goiás el 18 de setiembre de 2015, Bolsonaro hizo un discurso xenófobo al comentar sobre el presupuesto para las Fuerzas Armadas y una posible reducción de su personal:

No sé cuál es la adhesión de los comandantes, pero si vienen a reducir el efectivo (de las Fuerzas Armadas), es menos gente en las calles para enfrentar a los marginales del MST, que ahora están siendo engordados por senegaleses, haitianos, iraníes, bolivianos y toda la escoria del mundo, cierto, y ahora también están llegando aquí los sirios. La escoria del mundo está llegando aquí a nuestro Brasil como si no tuviéramos ya demasiados problemas para resolver. Este es el gran problema que podemos tener”.

Estas ideas tienen como objetivo movilizar el apoyo en sus bases para legitimar las políticas que criminalizan a los inmigrantes, les niegan el acceso a los derechos y recursos básicos y los ponen en situaciones de vulnerabilidad y explotación.

Crisis migratoria

Más de 3.000 migrantes murieron en 2021 intentando llegar a Europa por mar. Familias enteras abandonaron sus hogares y comunidades para enfrentar riesgosos cruces terrestres o marítimos, con la esperanza de encontrar seguridad, empleo y comida.

La pobreza extrema generada por las políticas de espoliación aplicadas por los gobiernos aliados de China y de los países imperialistas en el África Subsahariana lleva a miles de personas a tener que recurrir a las mafias para intentar llegar a Europa. Estas personas son forzadas a huir de sus países en busca de una vida mejor debido a las circunstancias en que se encuentran.

Desafortunadamente, muchos de estos migrantes son explotados por mafias que convierten el horror de la guerra y de la pobreza en un negocio altamente rentable. Estas imágenes de miedo e incertidumbre inundan las redes sociales, llamando la atención de los medios sobre una de las peores crisis humanitarias desde la Segunda Guerra Mundial, junto con la pandemia de Covid.

La globalización de la economía, la crisis económica, la crisis ecológica y la polarización de la lucha de clases están provocando nuevas olas migratorias e importantes crisis políticas. La huida de civiles de las guerras, de la pobreza extrema y de los desastres climáticos y naturales en los continentes africano y asiático son las principales causas de estas oleadas migratorias.

La verdadera raíz de los problemas socioeconómicos y migratorios que enfrenta el mundo de hoy reside en el sistema capitalista global, que perpetúa la desigualdad y la explotación. La búsqueda implacable por ganancias y por crecimiento económico ha llevado a una distribución desigual de recursos y oportunidades, creando una disparidad entre los países desarrollados y los considerados en desarrollo.

La crisis migratoria es inevitable en el capitalismo imperialista

El capitalismo se extendió por todo el mundo a través de guerras y colonización, creando un mercado mundial que pone en contacto a trabajadores de todo el mundo. Esto es diferente de las formas anteriores de organización social, en las que los pueblos estaban separados y no podían comunicarse entre sí. El desarrollo desigual en cada país provoca una mayor o menor tasa de empleo y remuneración, lo que es percibido por los trabajadores que ahora están en contacto.

Por un lado, están los países imperialistas, donde se concentra la mayor parte del capital mundial, ofreciendo las mejores condiciones de supervivencia a su clase trabajadora. Por otro lado, están los países que sostienen la riqueza de los más ricos, que ofrecen peores condiciones para su clase trabajadora. Los primeros terminan atrayendo a trabajadores de todo el mundo, perdiendo pocas personas para otros países, mientras los segundos pierden más personas de las que reciben. Cuando un país sufre alguna calamidad, ya sea natural, económica, sanitaria o militar, la gente tiende a huir en masa.

También están los llamados países emergentes que, aunque subordinados al imperialismo, tienen mejores condiciones que sus vecinos. Estos países atraen pueblos en menor escala en comparación con los imperialistas y pierden en menor escala en relación con sus vecinos. Este es el caso del Brasil, que ve migrar a parte de su población hacia EE.UU. y Europa, pero que recibe venezolanos, angoleños, haitianos, bolivianos, sirios, y pueblos de otras nacionalidades.

Los países que reciben de inmigrantes y refugiados lidian con ellos de diferentes formas, cada uno con su propia legislación, con mayores o menores restricciones. En general, someten a estos trabajadores a duras condiciones de trabajo, peores que las de los trabajadores locales. Estas discriminaciones legales obligan a los inmigrantes a vivir en guetos, ocupando los trabajos más precarios, aumentando la lucratividad del capital de cada empresa que los contrata.

Solidaridad internacional y combate al racismo

Como si los problemas que enfrentan las personas que buscan refugio no fueran suficientes, los capitalistas se aprovechan de estas personas ofreciéndoles una remuneración muy por debajo de la practicada para los trabajadores locales, presionando a la baja los salarios generales de todo el país.

Los trabajadores locales se incomodan al ver que sus ingresos se reducen como un efecto colateral de la sobreexplotación de los refugiados. Los grupos de extrema derecha utilizan ideologías xenófobas y racistas, como la del Gran Reemplazo, para canalizar esta indignación contra los trabajadores vulnerables que migran para sus países.

La “Teoría del Gran Reemplazo” está destinada a los blancos nacidos en los países que reciben inmigrantes y refugiados para que sirvan a los intereses de los grandes empresarios. Es con el apoyo de este sector de nuestra clase que ellos aprueban leyes que aumentan nuestra explotación y bajan aún más nuestros salarios y derechos, especialmente para los oprimidos. Es con la violencia cada vez más extrema practicada por los blancos que la clase trabajadora, que es diversa y plural, queda aún más dividida.

Los trabajadores inmigrantes, refugiados y racializados ya resisten contra esas violencias, tanto las de la burguesía como las del Estado y de los blancos que se adhieren a estas ideologías. Es vital que los movimientos clasistas se unan a esta resistencia y combatan estas ideologías, inclusive a sus miembros blancos. Sobre todo, porque ellas penetran en estas organizaciones, que pasan a reproducir tanto la ideología como la violencia.

Sin embargo, para que no haya más separación entre razas y naciones, y para que no haya explotados y oprimidos, es necesario acabar con el sistema capitalista en cada país y en el mundo como un todo. Sólo una sociedad socialista podría, en efecto, eliminar estas contradicciones y unificar a los explotados en la construcción de un mundo acogedor para todas las nacionalidades.

Referencias

https://www.brasildefato.com.br/2022/05/25/alimentada-por-republicanos-e-fox-news-tese-conspiratoria-racista-fomenta-violencia-nos-eua

https://news.un.org/pt/story/2022/04/1787722

https://litci.org/pt/2018/08/27/abajo-la-xenofobia-en-defesa-dos-refugiados-vive-la-unidad-de-los-trabajadores/

https://g1.globo.com/mundo/noticia/trump-chama-de-buracos-de-merda-haiti-e-outros-paises-da-america-central-e-africa.ghtml

https://gq.globo.com/Prazeres/Poder/noticia/2018/01/antes-de-trump-bolsonaro-ja-se-referencia-imigrantes-como-escoria-do-mundo.html

https://g1.globo.com/mundo/blog/sandra-cohen/post/2022/05/16/teoria-racista-da-grande-substituicao-motivou-autor-do-massacre-em-buffalo.ghtml

https://www.gazetadopovo.com.br/mundo/mexico-leva-drogas-crime-e-estupro-aos-eua-diz-pre-candidato-donald-trump-5mf12hs2fb5fw06hxl6q2jmok/

https://teoriaerevolucao.pstu.org.br/o-fenomeno-migratorio-ea-logica-do-capital-algumas-reflexoes-iniciais/

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 4/4/2023.-

Traducción: Natalia Estrada.

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