Este martes 15 de febrero 2022, los trabajadores venezolanos se movilizaron en casi todo el país para exigir salarios igual a la canasta básica, jubilaciones dignas, el rescate de las convenciones colectivas, la derogatoria del nefasto memorándum 2792 y por los demás derechos laborales conculcados por el gobierno, así como también por la libertad de los trabajadores presos; es decir contra todo el paquete de medidas antiobreras y antipopulares de la dictadura Madurista. La protesta e indignación de la clase obrera y los sectores populares del país, se extendió por casi toda la geografía nacional, desde Caracas, hasta los estados Guárico, Bolívar, Sucre, Anzoátegui, Lara, Mérida, Falcón, Táchira, Carabobo, Aragua, Monagas, Cojedes, Apure, Zulia, entre otros.

Por: Prensa UST

Las manifestaciones incluyeron trabajadores del sector salud, de educación, de la administración pública, de la Compañia Anónima Nacional de Teléfonos de Venezuela (CANTV), del Metro de Caracas, trabajadores y docentes universitarios de varias universidades del país, del sector eléctrico, trabajadores de las industrias básicas de Guayana, de las cementeras, de PDVSA, jubilados y pensionados, así como de otros sectores, incluso del sector privado.

Las movilizaciones en Caracas, contemplaron un considerable grupo de  trabajadores del Metro de Caracas a los cuales se juntaron los trabajadores universitarios concentrandose en la avenida Universidad, a la altura de La Hoyada, pero además incluyeron a los trabajadores del sector salud que protestaron en varios hospitales públicos de la ciudad, maestros, trabajadores de la CANTV que manifestaron en la zona de Los Cortijos, así como los jubilados y pensionados que realizaron sus protestas frente al Ministerio Público en plaza Carabobo, marchando luego hasta la Defensoría del Pueblo, habiendo además importantes piquetes y concentraciones en diversos puntos de la ciudad. Los trabajadores universitarios marcharon hasta la sede de la la OPSU.

Al menos en 22 hospitales y centros de salud del país hubo manifestaciones (16 de ellos en Caracas) de trabajadores, como en el caso del estado Sucre, dónde trabajadores del sector público, en su mayoría dependientes del ejecutivo regional, junto a trabajadores del sector salud y maestros, protestaron simultáneamente en las instalaciones de los hospitales de las ciudades de Cumaná y Carúpano. Lo mismo en el estado Falcón, dónde los trabajadores del sector público protestaron en la Avenida Rómulo Gallegos de la ciudad de Coro, participando trabajadores de los sectores electricidad, salud, educación, universitario, servicios públicos, entre otros.

En el estado Bolívar, trabajadores activos y jubilados de las industrias básicas de Guayana, protestaron frente a la sede principal de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), en el estado Anzoátegui, enfermeras y demás trabajadores del sector salud, junto a los maestros fueron acompañados por dirigentes y trabajadores petroleros en la exigencia de sus reivindicaciones laborales.

Escenarios similares tuvieron lugar en Carabobo, Aragua, Lara, Zulia, Mérida, Táchira, Apure, Cojedes, Miranda, entre otras entidades federales del país.

En todas estas manifestaciones se exigieron reivindicaciones laborales que garanticen condiciones dignas de trabajo, salarios al nivel de la canasta básica, pensiones y jubilaciones dignas y acordes al costo de la vida, la restitución de los derechos contractuales colectivos, los derechos sindicales, laborales y sociales, la derogación del memorándum 2792, la libertad de los trabajadores presos, el respeto y restitución de las libertades democráticas, el derecho a manifestar de manera pacífica, la no criminalización de la protesta, el derecho a tener acceso a servicios básicos gratuitos y de calidad.

Fue un elemento común la denuncia por parte de los dirigentes sindicales y gremiales presentes en las movilizaciones, la denuncia al paquete de medidas antiobreras de Maduro, así como de la corrupción de los jefes de instituciones u organismos públicos nacionales y locales. También la denuncia de la existencia de 150 trabajadores y dirigentes sindicales presos y/o judicializados, para los cuales se exigió libertad plena.

Es un hecho significativo que, esta jornada nacional de luchas, si bien no es un producto exclusivo de la espontaneidad, tampoco ha sido el fruto de algún tipo de coordinación nacional que la convocase y construyese, sino más bien del esfuerzo de diversas organizaciones sindicales, gremiales y políticas que desde hace varios años vienen tratando de unificar luchas, bien sea dentro de una misma ciudad o estado, y en esta oportunidad incluso tratando de coordinar con algunas de otros estados y ciudades, así como también del hecho de que en algunos casos coincidieron en un mismo espacio geográfico o en sus cercanías movilizaciones de distintos gremios o sectores laborales que habían sido convocadas de manera dispersa, pero en las cuales lo común de la problemática a enfrentar y de las exigencias, facilitó la confluencia y acción unitaria.

Es necesario incrementar está coordinación, ampliando la acción unitaria, yendo a las bases de los sectores en lucha, así como de los otros más rezagados para animar a estos últimos y para discutir de la manera más democrática los planes de lucha y las acciones a seguir, realizando las reuniones, asambleas y discusiones necesarias para ampliar la unidad y convertir las luchas de cada sector en una lucha unitaria nacional que derrote la política antiobrera y antipopular de Maduro y su gobierno.

Las jornadas de luchas locales de finales del año pasado así como la del pasado 08/02/2022 y en especial la de este 15/02/2022, muestran que esto es posible, así como también es posible cambiar la dinámica de reflujo de la lucha de clases en el país, abriendo un nuevo ascenso de luchas obreras y populares.

Porque es claro que el gobierno dictatorial de Maduro,  aplica un criminal paquete de medidas antiobreras y antipopulares, que mantienen a los trabajadores activos y jubilados, sus familias y demás sectores oprimidos y explotados de la población, condenados a la peor de las miserias y padeciendo las más lamentables penurias, como parte de su política por garantizar las ganancias de los sectores para los que gobierna, es decir, banqueros, empresarios, boliburgueses y burgueses tradicionales, nacionales y transnacionales; contando con la complicidad de la oposición burguesa del país. Solo la movilización obrera y popular, amplia, unificada y organizada puede derrotar está política del gobierno hambreador, corrupto y represivo de Maduro.