Mar Feb 20, 2024
20 febrero, 2024

“El bolsillo no da más”: crónica de la situación argentina

Los trabajadores tienen suficiente para uno o dos días. Ante la brutal pérdida del poder adquisitivo en el último período, los salarios simplemente “no alcanzan”.

Por: Eduardo Henrique, de Rio de Janeiro

Durante todo el miércoles y ya pasadas las ocho de la noche, las filas en Constitución, una especie de Central do Brasil en la capital argentina, no hicieron más que crecer. En una situación casi surrealista, el sistema de carga de créditos para la tarjeta de transporte se estropeó. De un día para otro, los precios de los pasajes se triplicaron y miles de personas ya no tenían crédito suficiente para abordar el ómnibus para ir o volver del trabajo.

Probablemente, mañana la escena se repetirá igual, porque los trabajadores tienen suficiente para uno o dos días. Ante la brutal pérdida del poder adquisitivo en el último período, los salarios simplemente “no alcanzan” . Mañana, quien consiga juntar otros 1.000 o 2.000 pesos hará cola por 40 minutos. Otros caminarán 40 minutos para ahorrarse un pasaje. O tendrán la indignación animada de la señora que subió al ómnibus y pidió para algún “ciudadano de bien” que le pagara el boleto, ya que ahora “somos todos libres” .

Milei se lamenta al otro lado del muro por el tirón de alfombra que le dio la derecha tradicional, envía tuits amenazantes durante la madrugada (lo que se hizo aún más extraño por la diferencia horaria, pero parece que tuvo un poco de insomnio) y duplica la apuesta. Dice que si no aprueban la Ley Ómnibus los ajustes serán más duros, los gobernadores traidores tendrán que financiar sus acciones y que no enviará más proyectos de ley al Congreso, dando a entender que gobernará por decreto durante todo el año 2024.

Un nuevo y más nocivo gas pimienta, junto a la ley antimanifestaciones, llega a los tribunales, pero la ministro Bullrich envía un mensaje al juez por televisión y ahora promete volver a publicar la Doctrina Chocobar: las fuerzas federales de seguridad podrán disparar sin dar la voz de alto. Y un diputado oficialista presenta un proyecto para derogar la ley de aborto.

El fracaso, por la inhabilidad y la arrogancia de “La Libertad Avanza” en la Cámara de Diputados, fue un giro aparentemente inesperado para todos (aunque ahora ha aparecido un grupo de “yo ya sabía” –sin mencionar la falta de preparación de aquellos que asesoraron al lunático de la Casa Rosada a retirar la Ley sin avisarle que se volvería al punto de partida– sirvió como momento de alivio o consuelo (junto con la noticia de la muerte del carnicero Sebastián Piñera, de hecho.) Pero es sólo la página 2 de esta historia.

Las contradicciones son grandes. En las colas para la SUBE, la tarjeta de transporte, también hay quienes están satisfechos porque ahora las cosas se arreglarán, a pesar de que eventualmente tendrán que caminar desde Once hasta la 9 de Julio. A la mencionada señora también le dijeron que fuera a pedirle a Cristina (K) que le pagase el boleto. Al igual que en una situación que ninguna generación ha visto jamás, no son raros los que creen que la policía debería tener más poder de “porrada”.

El movimiento sindical no puede cantar victoria ni darse por satisfecho ante la dewterminación de inconstitucional de la Reforma Laboral. Los petroleros y el resto de la población no pueden relajarse porque YPF no será completamente privatizada, menos aún porque siguen en el punto de mira desde la energía nuclear hasta la tecnología satelital, pasando por el grupo de fomento. Si por un lado el kirchnerismo ya habla del “Teorema de la Semana Santa” (el supuesto plazo para resolver la inflación o no seguirá gobernando), si los inversores quieren saber si Milei tiene condiciones de gobernar, para nada se puede confiar o apostar a que el parlamento o el poder judicial frenarán la ganancia del capital.

Más que nunca, la respuesta está en el llamado clasista y unitario, que apueste en la movilización de los trabajadores, que presente un calendario, un nuevo paro general o lo que sea. Que quede claro que el enemigo de Milei –y él ya lo ha identificado–, el que puede golpearlo de muerte, es el socialismo, es la lucha de la clase obrera. Porque todos aquí, incluidos los partidarios de Milei o los resignados, no pueden evitar revelar quién está pagando esta cuenta.

Seguramente, no sería la sensación térmica de casi 40 grados, la cantidad de personas viviendo en las calles o el aumento de la criminalidad lo que más impactaría a un carioca en Buenos Aires, sino este “¡Basta!”, este “¡Ya dio!” medio que estampado en la cara de cada porteño.

Nota: Nuestro corresponsal es de Rio de Janeiro, de vacaciones en Buenos Aires.

Actualización a las 19:45 – 08/02: este jueves, para vengarse de los gobernadores, Milei corta el subsidio al transporte. ¡En Córdoba puede pasar de $340 a $1.100!

Artículo publicado en www.opiniaosocialista.com.br, 8/2/2024.-

Traducción: Natalia Estrada.

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