Diputados y gobierno ucranianos socavan la resistencia contra los invasores

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Los trabajadores deben tomar en sus manos la defensa de la soberanía nacional

El parlamento ucraniano (Rada) y Zelensky atacan por la espalda a los trabajadores. Acaban de votar una ley que permite a los capitalistas no pagar los salarios a los trabajadores que han ido al frente de batalla a defender el país. Mientras, los diputados aumentan sus propios salarios.

La heroica resistencia del pueblo ucraniano, ha echado las tropas de Putin de Kyiv, Chernigov y Jarkov, obligando al invasor a concentrar su ofensiva en el Donbass al Este, donde ha hallado la decidida determinación de la clase obrera de la región más industrializada del país a derrotar al invasor. Demoró varias semanas para tomar Mariupol, Severodonetsk y Lisichansk, y tan solo logró controlar estas ciudades tras demolerlas con masivos bombardeos y artillería.

Por otra parte, en el Sur ocupado, en especial en Jersón, donde el río Dnieper desemboca en el Mar Negro, los invasores no pueden consolidar el control, pues rodeados por una población hostil, son hostigados por un creciente movimiento partisano y actos de sabotaje, como el estallido de los depósitos de municiones rusos en Jerson y de los puentes sobre el Dnieper.

Teatro de operaciones en Ucrania. La parte en amarillo está bajo control de Kiev

No obstante, si en el frente la determinación de la gente levanta la moral de combate y desestabiliza a los ocupantes, no se puede decir lo mismo de la retaguardia. Puesto que las recientes medidas del parlamento y sancionada por el gobierno Zelensky cuestiona el factor fundamental que ha permitido las victorias parciales en esta guerra desigual: la heroica resistencia del pueblo trabajador ucraniano, que libra una guerra justa por su tierra, por su libertad e independencia.

Ante las promesas incumplidas de los imperialismos norteamericano y europeo de enviar armas ofensivas que nunca llegan al frente de batalla, las esperanzas hacia la derrota militar de Putin y de su régimen, lo cual abriría el camino a la libertad de muchos pueblos bajo su yugo, se concentra en la capacidad de resistencia del pueblo trabajador ucraniano. Sin embargo, mientras los trabajadores luchan por la libertad y la independencia del país en el frente contra los invasores, los diputados y los funcionarios de gobierno los atacan por la espalda en busca de ganancias para los oligarcas y corporaciones extranjeras. Socavan la resistencia y ayudan a Putin.  ¡Se está combatiendo a la agresión desde Moscú, mientas se enfrenta a una quinta columna desde Kyiv!

A espaldas de los trabajadores, el gobierno redactó una ley que permite a los empresarios despedir a los trabajadores sin justificación ni advertencia. La Rada aprobó en primera lectura una ley sobre el contrato de trabajo de 0 horas, que de hecho elimina las garantías de empleo y de ingresos estables. Fue adoptada por la Rada y firmada por Zelensky desde el 19 de julio, una ley elaborada por la jefa de la comisión parlamentaria de “política social”, Jalina Tretyakova, que permite a los capitalistas dejar de pagar los salarios a los trabajadores que han ido al frente de batalla a defender el país.

Por si esto fuera poco, los diputados, en plena vigencia de la situación de guerra, aumentaron sus sueldos. Y nadie votó en contra. Es evidente, que se trata de una “recompensa” por las leyes antiobreras al servicio de los oligarcas. Esto es una burla macabra, que ha causado masiva indignación.

Esto ocurre en medio de la guerra, cuando los trabajadores dan la vida por la libertad de la patria, muchas veces sin lo más necesario, y sus familias sufren penurias en la retaguardia. La ley de Jalina Tretyakova, firmada por Zelensky, despoja a los obreros en combate de los salarios civiles.

Los trabajadores desde el frente denuncian y exigen al gobierno

La indignación con las políticas del gobierno, está siendo claramente reflejada en numerosos mensajes individuales y colectivos grabados desde las trincheras. Un mensaje de video se hizo viral en las redes, del soldado y minero de carbón de Donbas, Sergei Prikhodko:

“He estado sirviendo en el frente desde marzo. Durante los primeros tres meses, no recibí ni un centavo del estado por mi servicio. Mi familia –una hija pequeña y una esposa embarazada–, vivían con este salario civil. Esto nos ayudó mucho. Si no fuera por ese salario, todo sería un desastre. En este momento, estoy empezando a recibir algunas cantidades de dinero por el servicio militar. Pero con la carestía no hace diferencia. Creo que está muy mal y es un delito quitarnos lo que nos pertenece, que es nuestro salario medio. He estado trabajando en la industria del carbón durante más de 10 años. Y somos muchos los que hemos trabajado durante muchos años. He trabajado lo suficiente para ganarme este salario promedio. Si nuestras autoridades piensan que es posible privarnos de esto fácilmente, entonces, que propongan una ley que me exima de responsabilidad penal y podré regresar libremente a mi posición civil, ir a seguir trabajando, ocuparme de mi sustento y estar cerca de mi familia, que estará segura porque yo estaré allí. Ahora yo, un soldado, no siento esa seguridad. Mi familia está perdiendo el sustento y derechos.

O sea, resulta que mi hija, mi esposa y yo no somos nadie. Y los movilizados, que ya empiezan a sufrir los mismos agravios, tampoco son nadie. Entiendo que la situación del país es difícil. ¡Pero esta no es la salida! Se meten en el bolsillo de quienes defendemos nuestra patria y nuestro pueblo. Por lo tanto, pido a todos –los movilizados, los soldados contratados, los que han sido privados de su salario promedio, privados de sus ingresos– que se reúnan en las redes sociales para lograr al menos algún resultado. Que Tretyakova venga aquí al menos una vez, a la línea del frente, para ver quiénes, cómo, qué estamos haciendo!…

Si creen que obtenemos mucho dinero, verán que no es así. Mi nombre es Prikhodko Sergey. Soy del Donbass occidental. Y no tengo miedo por mis palabras. Y créanme, hay mucha gente como yo. Ahora de momento, necesitamos ir a tomar nuestras posiciones de combate en las trincheras. Sea como fuere, nadie se va a casa, resistiremos hasta el final. Pero veo que nuestros gobernantes empiezan a escupirnos un poco. Todo esto puede acabar muy mal. No pido a nadie que suelte las armas, que se vaya a casa, que haga huelga, que vaya a Kyiv, de ninguna manera. Continuaremos luchando tenazmente contra los invasores. Pero si siguen así, discúlpenme, tendré que dejarlo todo y volver a casa con mi familia”.

En manos de quién debe estar la conducción de la defensa nacional

Estas palabras certeras y profundas de un obrero armado y desde las trincheras muestran con total crudeza lo que sucede cuando la supuesta defensa del país está al mando de los oligarcas proimperialistas y su gobierno. Estos ataques por la espalda a los defensores obreros de Ucrania son la mayor ayuda que reciben el asesino Putin y sus hordas invasoras. Empero, mientras Zelensky posa para revista “Vogue”, haciendo gala de su “valentía” por no haber huido, antende a los reclamos de los los oligarcas y las corporaciones extranjeras, que ni siquiera están en el país y cuyos hijos no luchan en el frente. Derrotar a Putin requiere todo lo contrario. La victoria en la guerra no requiere asegurar las ganancias de los oligarcas, sino la expropiación de todos los negocios asociados a Putin, la nacionalización y centralización en manos del estado de la economía al servicio de la defensa bajo el control de los trabajadores.

¡Ni despidos ni suspensiones forzosas! Garantizar trabajo para todos, como parte de un plan de defensa nacional.

¡No privar a los trabajadores y sus familias de ingresos! Plena provisión al pueblo en el frente y en la retaguardia.

Solo la clase obrera puede asegurar estas tareas de defensa tomándolas en sus propias manos.

¡Defender la soberanía a costa de las ganancias capitalistas!

¡No aumentar las ganancias a costa de la defensa!

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