Mié May 22, 2024
22 mayo, 2024

Declaración de la LIT-CI en apoyo de las protestas en Irán

Este es el tercer mes de protestas y movilizaciones masivas generalizadas en Irán. Esta ola de luchas, que ha movilizado masivamente a tres grandes fuerzas sociales (las mujeres, la juventud y las nacionalidades oprimidas), ha puesto en crisis al régimen capitalista islamista. La profundidad de la movilización es mayor que las ocurridas en los últimos 5 años, y también lo es el grado de represión contra ésta. El régimen dictatorial de Jomeini cumple 40 años y hoy una nueva generación se levanta contra él, reclamando su derecho a tener un futuro, donde se garanticen las libertades democráticas y el bienestar social y los derechos económicos.

La LIT-CI apoya activamente el derecho del pueblo iraní a derrocar a su gobierno; a tomar su destino en sus propias manos, libre de cualquier intervención gubernamental extranjera; y a dirigir su revolución hasta el final para asegurar la base material y social de su libertad. Por eso apoyamos y nos solidarizamos con la lucha en curso.

Ante el aumento de la represión del gobierno, los manifestantes cambian de táctica

Hay varios informes de organizaciones internacionales sobre el alcance de la represión del régimen contra los manifestantes. En las zonas kurdas, al menos 80 manifestantes han sido asesinados en el oeste de Irán, y la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), que tiene su sede fuera de Irán, contabiliza un total de 419 muertes.[1] Varios medios informan de que se han detenido a 15.000 manifestantes, de las torturas que se producen en las cárceles, y de que el régimen ya ha proclamado 3 condenas a muerte a activistas bajo el cargo de «moharebeh» (hacer la guerra contra Dios). Además, The Economist reporta de que columnas de vehículos blindados del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica «[entraron] en ciudades como Mahabad y Javanroud, en el noroeste kurdo de Irán, disparando con ametralladoras contra los manifestantes» y que «los helicópteros [volaron] por encima… los drones en círculos emitiendo canciones marciales. «[2] La represión más severa se está produciendo en las zonas kurdas con disparos a las masas con munición real, pero otras nacionalidades oprimidas, como los baluchis del sureste y los árabes (la mayoría suníes) del sur, también la están sufriendo.

Debido a la represión, los manifestantes están cambiando de táctica, pasando de las concentraciones masivas, en las que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica dispara a la multitud, a las protestas espontáneas tipo “flash mob”. Los manifestantes están incendiando símbolos del Estado iraní, como comisarías de policía, e incluso la casa ancestral de Jomeini, que hoy es un museo estatal. Muchos vídeos en las redes sociales muestran cientos de protestas diarias con cánticos contra el régimen y a favor de los derechos de las mujeres, como «el pervertido eres tú, la mujer libre soy yo» en las estaciones de metro de Teherán.

Der Spiegel cita a un activista que explica: «Estamos gritando desde las ventanas, aunque las fuerzas de seguridad abran fuego con más frecuencia. Boicoteamos a las empresas que se anuncian en la televisión estatal. Usamos dinero en efectivo en lugar de tarjetas de crédito, recogiendo dinero para la gente de las zonas kurdas. Es difícil hacerles llegar ayuda, pero algunas personas lo intentan. Cuando cruzamos las calles, nos hacemos la señal de la V de la victoria. Lloramos hasta quedarnos dormidos y nos despertamos con nuevas esperanzas. «[3]

En las zonas kurdas han empezado a circular manuales de lucha callejera entre los activistas para garantizar la autodefensa frente a la represión estatal, y al menos 60 soldados y policías iraníes han muerto a manos de los manifestantes. The Economist también informa de que «los partidarios del Partido de la Vida Libre del Kurdistán (pjak), con sede en el vecino Irak, dicen que están contrabandeando armas y equipos de protección a través de las montañas hacia Irán«.[4]

Continúa el malestar laboral

            Las huelgas continúan en todo el país y van en aumento, con la continua movilización sindical combinada con la resistencia, ahora armada, de los kurdos y las protestas generalizadas de las mujeres y los jóvenes. Los pequeños comerciantes han estado en huelga de forma regular desde el comienzo del movimiento.[5] A finales de noviembre los camioneros se unieron a las protestas y hoy son la vanguardia de la resistencia laboral al régimen. Han hecho huelga en varias ciudades como Isfahán, Bandar Abbas, Qazvin y Kermanshah en apoyo de otras huelgas de trabajadores industriales.[6] Esta última huelga comenzó el 26 de noviembre, cuando los camioneros convocaron un paro de 10 días, asestando un importante golpe al régimen.

Además, Iran International, uno de los medios de comunicación de la oposición en Irán, informa de que «numerosos trabajadores de fábricas de acero y de automóviles» (como Esfahan Steel Company, Alvand SarmaAfarin Incorporation, Morattab Car Manufacturing, Safe Khodro Car Manufacturing Company, Qazvin’s Pars Appliances Company) están en huelga. También señala de que en las últimas semanas «los trabajadores de decenas de unidades industriales, como la fabricación de automóviles, los electrodomésticos, las industrias pesadas, la petroquímica, el petróleo, el gas y la caña de azúcar» han protagonizado huelgas locales y que se han producido protestas y represión gubernamental en más de 140 universidades.[7]

La crisis del régimen se agrava

El CGRI funciona como una casta económica que controla sectores clave de la economía, de forma muy similar a los militares en Egipto. Der Spiegel explica que «tiene el control de enormes franjas de la economía: aeropuertos, terminales petroleras, hospitales y universidades«.[8] Esta élite nacional corrupta es hoy universalmente detestada por los trabajadores de Irán, especialmente en el actual contexto de inflación galopante. El gobierno iraní sirve a los intereses de un sistema capitalista de explotación en Irán. Las clases dominantes están ansiosas por obtener, pero no consiguen, suficientes inversiones imperialistas para desarrollar más la economía nacional.  Su proyecto está debilitado por las sanciones de EEUU y la UE, por lo que están desesperados por mantener una mano de hierro sobre el trabajo, así como sobre los pobres y las nacionalidades oprimidas a través de ideologías reaccionarias. 

            La agudización de la crisis del régimen quedó patente en el Mundial de Qatar, para el que el régimen orquestó una fuerte campaña de comunicación. En primer lugar, a pesar de haberse fotografiado sonrientes con los máximos dirigentes del régimen, los futbolistas del equipo de Irán se negaron a firmar el himno nacional. Esto fue el resultado de una tremenda presión popular contra su manifestación de cualquier forma de apoyo público al régimen asesino. Además, muchos seguidores del fútbol iraní boicotearon el partido para oponerse al régimen, y muchos tenían la intención de llevar banderas y pancartas en apoyo de las protestas, pero la policía qatarí se lo prohibió. Cuando, en los partidos posteriores, el equipo de Irán cantó el himno, quedó claro para todos que era porque el régimen había amenazado la vida de sus familias.[9] Sin embargo, la manifestación más increíble de la crisis fue el espectáculo de los iraníes apoyando públicamente la derrota de su propia selección, como una forma indirecta de humillar al régimen. El 29 de noviembre, cuando Irán perdió contra Estados Unidos (un equipo profundamente odiado en Irán debido a las desastrosas sanciones que Washington ha impuesto al país, sanciones que perjudican al pueblo trabajador) el país estalló en grandes vítores y celebraciones callejeras. En ese contexto, celebrando la derrota de su equipo nacional, que Mehra Samak, un iraní de 27 años, fue fusilado por el régimen. [10]

Sin embargo, el régimen, encabezado por el presidente Ebrahim Raisi, ya no es un monolito. Se están abriendo grietas y podrían ampliarse.  Los medios de comunicación oficiales de Irán citan ahora públicamente a voces disidentes que han propuesto un referéndum sobre el futuro tipo de gobierno. También se citan voces que sugieren la celebración de elecciones para desviar las movilizaciones populares. Algunos analistas especulan abiertamente con la posibilidad de que «la IRGC renuncie a algunos requisitos islamistas, como que las mujeres tengan que llevar el velo, como precio para mantenerse en el poder». «[11] Hay informes que indican que las Patrullas de Guía (policía del hiyab) podrían ser disueltas, lo que supondría una tremenda victoria para el movimiento. De hecho, numerosos informes afirman que cada vez hay más mujeres que no llevan ningún velo en la calle. Esto incluye a mujeres de muchas generaciones diferentes, tanto en zonas urbanas como rurales, y en todas las partes geográficas del país. Las mujeres están haciendo valer sus derechos en la acción, colectivamente, protegiéndose unas a otras en la calle y señalándose mutuamente su compromiso con la liberación.

El camino a seguir

            En la actualidad, los manifestantes de Irán no se limitan a expresar sus reivindicaciones en torno a los derechos de las mujeres o las demandas económicas. Las protestas se han unificado en torno a la exigencia del fin del régimen. Para que se produzca un verdadero cambio social, el régimen islámico debe ser derrocado por el pueblo de Irán, y sólo por él. El éxito del actual estallido revolucionario depende de la capacidad de coordinación de la resistencia a nivel nacional, del desarrollo de los métodos de autodefensa de la clase obrera y del surgimiento de una dirección obrera independiente. La clave de este proceso es el papel que puede desempeñar el proletariado industrial organizando una huelga general que podría paralizar completamente el país y cortar los beneficios que alimentan al reparto de la IRGC. Por lo tanto, todas las huelgas en curso deben ser totalmente apoyadas, extendidas a otros sectores y a otras zonas geográficas y también deben ser unificadas a nivel nacional para derrocar al régimen.

            El régimen iraní es hoy un aliado de Putin y está proporcionando armas (en particular drones y misiles) para aplastar a la resistencia ucraniana. Una victoria del pueblo iraní contra Raisi y Jomeini, con una rotunda afirmación de los derechos democráticos, especialmente los derechos de las mujeres y de las nacionalidades oprimidas, aislaría aún más a Putin y galvanizaría la resistencia ucraniana.

            Como socialistas, nos oponemos a las narrativas transmitidas por las corrientes neo-estalinistas que se alinean con el régimen iraní y caracterizan estas protestas como instigadas por «agentes extranjeros» para desacreditarlas. Estas narrativas sólo fortalecen los regímenes asesinos de Raisi, Assad y Putin que camuflan sus intereses capitalistas y justifican la sangrienta represión del pueblo trabajador bajo una falsa y vacía retórica «antiimperialista».

            Creemos que el actual régimen de Irán debe ser sustituido por un gobierno de la clase trabajadora. Sólo un gobierno hecho y dirigido por los trabajadores, los agricultores y las nacionalidades oprimidas podrá poner el control de toda la economía en manos del pueblo trabajador para construir una sociedad libre de explotación, con sanidad y educación gratuitas, y garantizar todos los derechos democráticos, incluido el derecho de sucesión a las minorías oprimidas, y la plena igualdad para las mujeres y las comunidades LGTBQ.

            En todo el mundo debemos exigir la liberación inmediata de los más de 15.000 presos políticos y el fin de las sanciones de Estados Unidos y la UE que rebajan el nivel de vida de los iraníes.  Debemos unirnos a las protestas y manifestaciones de solidaridad. Los trabajadores de todo el mundo deben proporcionar solidaridad material a los que luchan en Irán, amplificar las voces de los trabajadores que dirigen las luchas y apoyar su lucha contra el régimen sangriento, movilizando a sus sindicatos, organizaciones estudiantiles y comunitarias para que se unan a las acciones y campañas de solidaridad.

Secretariado Internacional de la LIT-CI, 4 de diciembrede 2022


[1] https://www.bbc.com/news/world-middle-east-63703239

[2] https://www.economist.com/middle-east-and-africa/2022/11/24/while-irans-turmoil-persists-jitters-spread-through-the-region

[3] https://www.spiegel.de/international/world/the-regime-s-legitimacy-is-eroding-iran-protests-continue-despite-brutal-repression-a-e17fc90d-7ddd-4e55-8df7-35bbc526bd00?sara_ecid=soci_upd_KsBF0AFjflf0DZCxpPYDCQgO1dEMph

[4] https://www.economist.com/middle-east-and-africa/2022/11/24/while-irans-turmoil-persists-jitters-spread-through-the-region

[5] https://www.wsj.com/articles/iran-hands-out-more-death-sentences-to-protesters-11668611590?mod=Searchresults_pos1&page=1

[6] https://www.iranintl.com/en/202211273755

[7] https://www.iranintl.com/en/202211273755

[8] https://www.spiegel.de/international/world/the-regime-s-legitimacy-is-eroding-iran-protests-continue-despite-brutal-repression-a-e17fc90d-7ddd-4e55-8df7-35bbc526bd00?sara_ecid=soci_upd_KsBF0AFjflf0DZCxpPYDCQgO1dEMph

[9] https://www.cnn.com/2022/11/28/football/iran-soccer-family-threats-intl-spt/index.html

[10] https://www.publico.pt/2022/11/30/mundo/noticia/mehra-samak-27-anos-morto-carro-apitou-celebrar-derrota-irao-2029824

[11] https://www.economist.com/middle-east-and-africa/2022/11/24/while-irans-turmoil-persists-jitters-spread-through-the-region

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