La mañana del 9 de septiembre hemos amanecido con la noticia del asesinato de Javier Ordoñez, abogado quien se desempeñaba como taxista, a manos de dos patrulleros de la Policía Nacional.

Por PST Colombia

Fue asesinado indefenso, en el piso, electrocutado múltiples veces mientras pedía clemencia, en el video se escucha su voz ahogada que apenas logra articular “por favor…”, por favor no me maten intentaba decir, igualmente quienes grababan gritaban intentando persuadir a los asesinos de detenerse. Este episodio, es un recordatorio macabro del asesinato de George Floyd en Estados Unidos, un hombre sometido en el suelo es atacado hasta la muerte por agentes del orden a los que no les importan sus súplicas, las grabaciones y menos el procedimiento policial, están entrenados para matar, no son manzanas podridas ni mucho menos.

No faltarán los que igual que en el caso Floyd, intenten justificar el accionar criminal en que Javier estaba bajo el efecto de alguna sustancia, en este caso el alcohol; pero la realidad es que la policía aplica la pena de muerte a discreción y tenemos que pararlos.

Y es que en Colombia, los crímenes cometidos por esta institución son múltiples, se suman a los asesinatos selectivos y “colectivos” contra líderes sociales en un largo listado de muerte,  podemos mencionar solo por fomentar la memoria a Nicolás Neira en Bogotá y Anderson Arboleda en Puerto Tejada, recientemente el caso del niño Harold Morales en Cartagena, pero esta vez al igual que en el caso Floyd, y el de Dylan Cruz, su miserable crimen ha quedado en video generando la indignación nacional.

Mientras todos los titulares madrugaron a poner que Javier “murió”, decenas de miles de personas en redes sociales posicionaron la tendencia #lomataron, obligando a los medios a cambiar su lenguaje en pocas horas. Pero los trinos, que son importantes, no van a ser suficientes para detenerlos, son muchos, les pagan y los entrenan para abusar y asesinar. Esto tenemos que pararlo con la movilización. Parlamentarios como Inti Asprilla han salido a repudiar los hechos y a anunciar proyectos de ley, proyectos de ley para el otro año y que serán archivados no nos van a ayudar, es necesario actuar.

Este es un llamado a la acción, sin descuidar las precauciones para evitar que se propague la COVID 19, es hora de salir a las calles. Debemos seguir el ejemplo del pueblo estadounidense que ha salido masivamente a las calles contra la represión policial, el racismo y el gobierno de Trump. Este es un llamado a la juventud, a los taxistas, los abogados, los habitantes de Engativá, los trabajadores y el pueblo en general. La única forma de detenerlos será la fuerza de la movilización, por eso nos sumaremos a las convocatorias que se han empezado a difundir por redes.