Lun Abr 22, 2024
22 abril, 2024

8 de marzo | Día Internacional de la Mujer Trabajadora: Por nuestras vidas y por los derechos

El 8 de marzo de 1917, las trabajadoras rusas iniciaron grandes manifestaciones contra el hambre y la guerra, desencadenando una revolución en aquel país. Mirando la realidad de las mujeres en el Brasil y en el mundo, esta es la referencia que necesita ser rescatada en la fecha.

Por: Secretaría de Mujeres del PSTU, Marcela Azevedo, del Movimiento Mujeres en Lucha

En Ucrania, las mujeres han demostrado toda su disposición de lucha como parte de la resistencia a la invasión rusa. El levantamiento de las mujeres iraníes contra la opresión de la dictadura teocrática de Raisi y de la policía moral puso de relieve la superexplotación y miseria de las mujeres, encubiertas por dogmas religiosos. En el Reino Unido, varios gremios protagonizaron la mayor huelga en décadas, con una fuerte presencia femenina. En el Perú, los pueblos originarios, campesinos y trabajadores en general enfrentan la represión del gobierno de Dina Boluarte, mostrando que no basta ser mujer para ser un aliada en la lucha contra la opresión y la explotación.

Basta de femicidios, desempleo y hambre

En el Brasil, la opresión que viven las mujeres se ha intensificado en los últimos años. El discurso machista de Bolsonaro y la falta de inversión en políticas públicas han incrementado la violencia y la desigualdad de género, raza y clase. Las mujeres trabajadoras, especialmente las mujeres no blancas, son las más penalizadas por el hambre y el desempleo: el desempleo femenino es 55% más alto que el masculino, y 47% de las mujeres vive en situación de inseguridad alimentaria.

Las mujeres negras siguen liderando las peores tasas de desempleo, remuneración y ocupación en empleo desprotegido (sin contrato formal y sin derechos). Esta vulnerabilidad nos expone a otras formas de violencia. En el primer semestre de 2022 hubo 31.398 denuncias de violencia doméstica en la Defensoría Nacional de Derechos Humanos y 699 femicidios. En 2021, Brasil lideró, por 13º año consecutivo, el ranking de transfemicidios.

¡Por la legalización del aborto y la derogación de las reformas, ya!

Sabemos que la dependencia económica es un factor de vulnerabilidad ante la violencia. Por eso, junto con medidas concretas para combatir la violencia, sancionar a los agresores y brindar asistencia integral a las mujeres víctimas, lo que requiere inversión pública para la aplicación y ampliación de la Ley Maria da Penha y campañas educativas, es necesario tener un trabajo, con salario digno, derechos sociales y laborales. Para ello, es necesario derogar de inmediato las reformas laboral y de seguridad social, la ley de tercerizaciones, acabar con la informalidad y garantizar igual salario por igual trabajo.

Por otro lado, no podemos aceptar la política reaccionaria que criminaliza el aborto y condena a miles de mujeres pobres a arriesgar su salud y sus vidas en procedimientos inseguros para poder ejercer su libre autodeterminación.

Basta de hipocresía, tenemos derecho a decidir sin pagar con nuestras vidas por nuestra decisión, por eso defendemos la legalización del aborto, realizado de forma segura y gratuita por el SUS [Sistema Único de Salud].

Por la unidad de la clase trabajadora contra la opresión y la explotación

El capitalismo es un sistema de explotación y opresión de clase, que utiliza todas las demás formas de opresión para dividir a los trabajadores y sobreexplotar a parte de ellos. No es posible ser consecuente en la lucha contra las opresiones sin luchar contra el actual sistema capitalista que lasfomenta y reproduce. Al mismo tiempo, el machismo debilita la unidad necesaria para derrotar el capitalismo, liberar a la clase y a las mujeres y construir el socialismo, de modo que solamente un combate fuerte y cotidiano contra el machismo en el interior de la clase, para avanzar en la conquista de los derechos y fortalecer a las mujeres trabajadoras, puede asegurar la necesaria unidad en la lucha por el fin del capitalismo y por la construcción del socialismo.

Por eso, este 8 de marzo hacemos un llamado a todas las mujeres trabajadoras, apoyadas por los hombres de nuestra clase, a sumarse a las movilizaciones que se realizarán en todo el país. Pero también las invitamos a construir cotidianamente la lucha contra el machismo, contra las desigualdades y la explotación que impone el capitalismo. Nuestra fuerza y ​​empuje tienen mucho que ayudar en el avance de nuestras conquistas y en la necesaria construcción de una sociedad socialista, para que podamos recuperar todo lo que la Revolución Rusa había garantizado a las mujeres de aquel país y que sigue siendo ejemplo para todas nosotras.

¡Basta de femicidios, desempleo y hambre!

¡Legalización  del aborto y derogación de las reformas ya!

¡Viva la lucha internacional de las mujeres!

¡Por una revolución socialista que ponga fin al machismo y la explotación!

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 3/3/2023.-

Traducción: Natalia Estrada.

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