Para el gobierno de Nayib Bukele la firma de los acuerdos de paz » fueron una farsa» para otros sectores el fin del conflicto armado por la vía pacífica, ¿pero qué hay de aquellos que siguen esperando justicia por los crímenes de lesa humanidad que siguen siendo un tema doloroso para el pueblo salvadoreño?

Por PCT – El Salvador

Aunque en la millonaria propaganda el presidente hable de dignificar a las víctimas y no celebrar el pacto entre ARENA y el FMLN, la realidad sigue siendo la misma, seguir protegiendo a los asesinos del pueblo con una política intencionada y continuista de impunidad.

Negarse a abrir los archivos de la masacre de El Mozote es una forma no sólo de negar la justicia sino también de encubrir y ser cómplice de los actores intelectuales y materiales de estos atroces hechos.

Ahora no basta con querer y poder sepultar datos y hechos sobre los crímenes cometidos por dirigentes de partidos burgueses o instituciones represivas como la Fuerza Armada, también y como acto simbólico anula la conmemoración de los acuerdos de paz pero no lo hace por respeto a la memoria histórica.

Todo lo contrario, con todas esas acciones Nayib Bukele busca borrar del mapa el papel genocida que ha jugado el Estado salvadoreño y sus instituciones, vergonzosamente coloca en el mismo nivel la lucha de la clase trabajadora organizada durante el periodo de los 80`s, con agentes imperialistas antiinsurgentes y entes estatales como lo fueron la Guardia Nacional, la Fuerza Armada o grupos paramilitares como los escuadrones de la muerte comandado por el fallecido Roberto D’Aubuisson fundador del partido ARENA.

Es importante resaltar y sobre todo no olvidar que la clase trabajadora salvadoreña se organizó para liberarse de la miseria provocada por  gobiernos autoritarios, capitalistas los cuales desaparecían, censuraban, amozaban y asesinaban a todo aquel campesino, estudiante, mujer que estuviera contra el gobierno. La simple comparación es una burla nefasta para la memoria de nuestro pueblo.

Después de 30 años seguimos bajo mandatos gubernamentales corruptos y explotadores, porque la Firma de los acuerdos de Paz fueron la consolidación de una dirección traidora del FMLN, que pactó con la burguesía salvadoreña para evitar que la clase trabajadora tomara el poder y de esta forma poder ser un partido más del régimen como lo es hoy en día, una institución al servicio de los opresores.

Dos gobiernos del FMLN sirvieron para demostrar que no harían justicia por las víctimas y sus familiares, que conmemorar el 16 de enero era suficiente, mientras los asesinos siguen en libertad sin ser juzgados por los crimenes que cometieron con cientos de niños , mujeres y hombres.

La revolución salvadoreña es más que una conmemoración

 Desde la PCT sostenemos que el hecho histórico de la revolución salvadoreña debe de reivindicarse no para perdonar y olvidar, mucho menos para deslegitimar los acontecimientos, sino como aprendizaje para no cometer los errores de creer en caudillos u organizaciones burócratas traidoras.

El deber que nos sigue es construir democráticamente y libre de cualquier tipo de opresión una alternativa que luche contra mandatos autoritarios capitalistas que sumergen a la clase trabajadora en la barbarie sistemática, el paso de los años nos demuestra que la lucha sigue vigente y el programa de lucha debe de armarse con todos los sectores populares de la población por la emancipación de nuestra clase y nuestro planeta.

¡ JUICIO Y CASTIGO A LOS ASESINOS DEL PUEBLO!

¡NO MÁS COMPLICIDAD DEL GOBIERNO CON LOS CRIMENES DE LESA HUMANIDAD!