{"id":9303,"date":"2013-01-15T20:42:07","date_gmt":"2013-01-15T20:42:07","guid":{"rendered":""},"modified":"2013-01-15T20:42:07","modified_gmt":"2013-01-15T20:42:07","slug":"haiti-tres-eneros-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/haiti-tres-eneros-despues\/","title":{"rendered":"Hait\u00ed, tres eneros despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" align=\"left\" alt=\"\" border=\"0\" height=\"203\" hspace=\"6\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/HAITI_%281%29.jpg?resize=300%2C203\" vspace=\"4\" width=\"300\" \/>Este d&iacute;a 12 de enero se cumplieron 3 a&ntilde;os del fuerte terremoto que sacudi&oacute; Puerto Pr&iacute;ncipe, capital haitiana. El d&iacute;a 12 de enero del 2010, 35 segundos fueron suficientes para destruir al 70% de la principal ciudad de Hait&iacute;, dejando un saldo de 1,5 millones de damnificados y m&aacute;s de 200 mil muertos.&nbsp;<\/span><\/span><br \/>\n\t<!--more--><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\tLas im&aacute;genes de la destrucci&oacute;n y de la desesperaci&oacute;n de haitianos y haitianas fueron exhaustivamente exhibidas en todo el mundo.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">La conmoci&oacute;n mundial fue enorme, e hizo que millones de ciudadanos comunes sacasen de sus armarios abrigos y ropas o peque&ntilde;as cantidades de dinero para donar a la reconstrucci&oacute;n del pa&iacute;s. Hasta estrellas de Hollywood, como la actriz Angelina Jolie, desembolsaron voluptuosas cantidades de dinero para ayudar a las ni&ntilde;as haitianas. Los grandes bancos internacionales y gobiernos tambi&eacute;n hicieron algo. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al lado del Fondo Monetario Internacional (FMI), los gobiernos de Estados Unidos, Canad&aacute; e Francia, que hasta entonces eran los mayores acreedores de la deuda p&uacute;blica haitiana, se la perdonaron en casi su totalidad.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">El Plan de Reconstrucci&oacute;n de Hait&iacute;, previo a la inversi&oacute;n de m&aacute;s de 12 mil millones de d&oacute;lares en algunos a&ntilde;os para que el pa&iacute;s fuese reconstruido y comenzase a dar los primeros pasos en la superaci&oacute;n de su situaci&oacute;n de miseria cr&oacute;nica. Tres a&ntilde;os pasaron, despu&eacute;s de promesas, perdones y el desaparecimiento total del pa&iacute;s de los medios internacionales, es hora de ver el balance de lo que fue hecho.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><b>El fracaso en n&uacute;meros<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><b>&nbsp;<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">En la caricatura de arriba, sacada de un art&iacute;culo publicado en uno de los principales peri&oacute;dicos haitianos (Le Nouvelliste), con el t&iacute;tulo &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n se come la ayuda?&rdquo;, un delgado haitiano aparece en medio de dos enormes y bien vestidos extranjeros blancos. El haitiano mira de un lado para el otro, pregunt&aacute;ndose: &ldquo;&iquest;No va a sobrar nada para m&iacute;?&rdquo;, en tanto que los dos blancos se deleitaban comiendo la &ldquo;ayuda&rdquo; que es enviada a Hait&iacute;: &ldquo;una cucharada para Hait&iacute;, cinco cucharadas para m&iacute;&rdquo;, dec&iacute;an ellos.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">Esta acusaci&oacute;n, publicada hace pocos d&iacute;as, resume bien el cuadro actual en que sobreviven millones de haitianos. Seg&uacute;n el informe publicado por el organismo americano <i>Center for Global Development<\/i>, cerca de 2,3 mil millones de d&oacute;lares fueron destinados a Hait&iacute;, entre el 2010 y el 2011. De ese monto, cerca del 1% fue a parar en las manos del gobierno haitiano; la mayor parte, sin embargo, fue destinada para empresas haitianas o extranjeras y ONGs internacionales. Seg&uacute;n otro estudio, realizado por la agencia norteamericana <i>Center for Economic and Policy Research<\/i>, el 75% de todo el dinero enviado por USAID (Agencia de Desarrollo de los EE.UU.) a Hait&iacute;, fue a parar a empresas de las regiones de Washington, Maryland y Virginia. Los haitianos comienzan a cuestionar si no est&aacute;n en medio de negocios realizados entre los norteamericanos y los propios norteamericanos. El gobierno haitiano, por otro lado, se mantiene completamente impotente ante tal realidad, con sus jefes cotidianamente comprometidos en casos de corrupci&oacute;n y esc&aacute;ndalos para morder las migajas que sobran de la &ldquo;ayuda&rdquo;.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t{module Propaganda 30 anos &#8211; MORAL}<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">El fracaso de la llamada cooperaci&oacute;n internacional en reconstruir al pa&iacute;s es visible, f&iacute;sica y estad&iacute;sticamente. Incluso hoy, cerca de 350 mil personas contin&uacute;an viviendo en barracas y tiendas improvisadas en las plazas y terrenos de Puerto Pr&iacute;ncipe, con p&eacute;simas condiciones de higiene, salud y alimentaci&oacute;n. Cerca de 1 mill&oacute;n de personas sigue viviendo en las m&aacute;s de 250 mil casas que fueron marcadas con se&ntilde;ales rojas y amarillas, pues corren el riesgo de derrumbe o son inapropiadas para abrigar habitantes. Desde el terremoto, apenas 5.911 casas fueron construidas y cerca de 18 mil est&aacute;n siendo reparadas actualmente.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">Datos como esos se reproducen en todos los niveles de la operaci&oacute;n de &ldquo;reconstrucci&oacute;n&rdquo;. El fracaso de tal emprendimiento tiene causas m&aacute;s profundas, que no se limitan a la falta de dinero, a la incompetencia de los agentes comprometidos y, tampoco, a la corrupci&oacute;n de haitianos o extranjeros. Tal fracaso ya era previsible desde el inicio de la &ldquo;reconstrucci&oacute;n&rdquo;, ya que su plan fue elaborado para ser errado&#8230; para algunos.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><b>La &ldquo;cooperaci&oacute;n internacional&rdquo;<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><b>&nbsp;<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">Pero no son todos los que salen perdiendo. La llamada &ldquo;cooperaci&oacute;n internacional&rdquo;, sistema que administra la &ldquo;ayuda&rdquo; a Hait&iacute;, articula gobiernos imperialistas y sus agencias de desarrollo (como la USAID norteamericana), ONGs de todo el mundo, empresarios y grandes organizaciones internacionales, como la ONU y el Banco Mundial. Ese sistema obedece a su propia l&oacute;gica, la l&oacute;gica de la reproducci&oacute;n de la pobreza, que mantiene a los pa&iacute;ses subdesarrollados en el subdesarrollo y responde a los intereses de los centros imperialistas.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">Basta fijarnos hoy en la situaci&oacute;n de muchos pa&iacute;ses africanos que se liberaron de sus antiguas metr&oacute;polis, en las d&eacute;cadas de 1960 y 1970, como Mozambique, Angola, Senegal, entre otros, para que entendamos d&oacute;nde se sit&uacute;a Hait&iacute;. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, esos pa&iacute;ses fueron completamente invadidos por ONGs internacionales y sufrieron diversos tipos de intervenciones, por &ldquo;misiones de paz&rdquo; de la ONU, como actualmente es el caso de Mali. Las &ldquo;misiones humanitarias&rdquo;, en pa&iacute;ses africanos, as&iacute; como en Hait&iacute;, ya duran mucho tiempo y s&oacute;lo dejan un rastro tr&aacute;s de s&iacute;: m&aacute;s miseria. Eso llev&oacute; al escritor Graham Hancock a llamar a los grandes agentes de la &ldquo;ayuda internacional&rdquo; de &ldquo;se&ntilde;ores de la pobreza&rdquo;. Cuanta m&aacute;s pobreza, m&aacute;s necesaria es la presencia de ONGs y de &ldquo;intervenciones humanitarias&rdquo;. Cuanta m&aacute;s pobreza, m&aacute;s se pasa la idea de que los negros africanos o haitianos son completamente incapaces de gobernarse, lo que justifica la presencia de las intervenciones y ocupaciones militares. Cuantas m&aacute;s ONGs y &ldquo;ayuda humanitaria&rdquo;, m&aacute;s pobreza y colonizaci&oacute;n. Hait&iacute; hoy es parte de esa l&oacute;gica, que no comenz&oacute; a ser determinante s&oacute;lo despu&eacute;s del terremoto, sino que funciona cada vez mejor desde las dictaduras de Papa y Baby Doc. <\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">Las grandes ONGs internacionales manejan la mayor parte de los recursos que son destinados al pa&iacute;s. Basta andar por algunas horas, por Puerto Pr&iacute;ncipe, para percibir que hay dos mundos diferentes e incomunicables -el mundo de los blancos, extranjeros, y el mundo de los negros, haitianos. Los cooperantes internacionales comen en los mejores restaurantes que proliferan por los barrios m&aacute;s ricos de Puerto Pr&iacute;ncipe. Andan en jeeps y camionetas &nbsp;4&#215;4, ostentando sus lunas oscuras y celulares de &uacute;ltima generaci&oacute;n. Viven en mansiones o se hospedan en hoteles que cuestan m&aacute;s de 100 d&oacute;lares diarios. Los cooperantes internacionales viven vidas que no podr&iacute;an vivir en sus pa&iacute;ses, vidas de burgueses. La parte m&aacute;s aristocr&aacute;tica de Puerto Pr&iacute;ncipe, el sub-distrito de Peti&oacute;nville, recibi&oacute; hasta un nuevo shopping, donde los blancos pueden hacer sus compras sin ser incomodados por la visi&oacute;n de una ciudad patas para arriba.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">Adem&aacute;s de succionar las riquezas del pa&iacute;s y tener decenas, muchas veces cientos de trabajadores asalariados bajo sus &oacute;rdenes, las ONGs prestan provechosos servicios a aquellos que se aprovechan de la miseria del pueblo. La ONG brasile&ntilde;a Viva R&iacute;o, por ejemplo, ampliamente conocida en R&iacute;o de Janeiro, por su &ldquo;valeroso&rdquo; trabajo prestado en las comunidades de la periferia, al lado de la asesina Polic&iacute;a Militar, hoy financia proyectos en las periferias de Puerto Pr&iacute;ncipe, que busca cooptar l&iacute;deres populares para sus emprendimientos, tratando, as&iacute;, de garantizar la paz de la miseria, encima de los barriles de p&oacute;lvora que son esas comunidades. Al lado de la ocupaci&oacute;n militar, que &ldquo;garantiza la paz&rdquo; por medio de la violencia, las ONGs &ldquo;garantizan la paz&rdquo; por la cooptaci&oacute;n y contenci&oacute;n de la rebeld&iacute;a popular.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><b>&iquest;La paz al servicio de qui&eacute;n?<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><b>&nbsp;<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">En una peque&ntilde;a ciudad al norte de Hait&iacute;, con cerca de 9 mil habitantes, fue inaugurado, en abril del a&ntilde;o pasado, aquello que tiene el potencial para ser el mayor parque industrial del Caribe. Una sociedad entre el gobierno haitiano, la embajada de los EE.UU. y el Banco Interamericano de Desarrollo que quieren generar, en los pr&oacute;ximos 5 a&ntilde;os, cerca de 20 mil empleos directos en el parque industrial de SONAPI, que tiene potencial para emplear hasta 65 mil personas, dependiendo de su capacidad de atraer inversores extranjeros. La empresa coreana Sae-A, una de las mayores manufactureras de confecciones del mundo, ya ocup&oacute; los primeros galpones y sirve de ejemplo a los inversionistas.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">La construcci&oacute;n de esa zona franca, iniciada hace 2 a&ntilde;os, ya gener&oacute; pol&eacute;mica. Las familias que pose&iacute;an plantaciones en el territorio donde fue, posteriormente, instalado el emprendimiento, perdieron sus tierras, del d&iacute;a para la noche. Un padre, con quien convers&eacute;, hoy l&iacute;der de la asociaci&oacute;n de campesinos afectados por la construcci&oacute;n del parque, me cont&oacute; que los agricultores fueron informados que perder&iacute;an sus tierras el mismo d&iacute;a en que las perdieron. &ldquo;Ni el alcaide de Caracol sab&iacute;a que el parque ser&iacute;a instalado en la ciudad&rdquo;, dijo &eacute;l. El emprendimiento fue aprobado en la alta c&uacute;pula de la burocracia norteamericana y traspasado a las autoridades haitianas, que lo implementaron.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">Caracol y las ciudades vecinas al parque deben recibir miles de inmigrantes en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, &aacute;vidos en busca de un empleo, en un pa&iacute;s con una tasa de desempleo formal de m&aacute;s del 80%. Es de com&uacute;n conocimiento que la ciudad se convertir&aacute; en una enorme favela. Un funcionario haitiano, de la embajada de los EE.UU., que prefiri&oacute; no ser identificado, me dijo un d&iacute;a: &ldquo;todo el mundo sabe que Caracol va a ser una nueva Cit&eacute; Soleil&rdquo;, haciendo referencia al barrio m&aacute;s pobre de Am&eacute;rica, en la periferia de Puerto Pr&iacute;ncipe, que creci&oacute; tremendamente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os con la presencia de trabajadores en busca de empleo en la industria de transformaci&oacute;n.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">Al mudarse para Caracol, en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, esos inmigrantes, tal vez a&uacute;n con alguna esperanza de llevar una vida mejor, se encontraron con situaciones muchas veces peores de las que ten&iacute;an antes de mudarse, ya que no tendr&aacute;n donde habitar, su acceso a agua potable ser&aacute; muy dif&iacute;cil, trabajar&aacute;n mucho para ganar un salario de miseria, de 25 a 30 d&oacute;lares por semana y sufrir&aacute;n enormes abusos por parte de sus jefes. Los grandes empresarios capitalistas ser&aacute;n los principales beneficiados con eso, no s&oacute;lo los due&ntilde;os de las f&aacute;bricas manufactureras, sino los grandes burgueses accionistas de marcas como Levi&#39;s, GAP, Tommyhilfinger, Timberland y muchas otras que ver&aacute;n en Hait&iacute; grandes oportunidades de ganancias.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><b>Una ocupaci&oacute;n militar para mantener todo bajo control<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><b>&nbsp;<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">En medio de tama&ntilde;a explotaci&oacute;n, la rebeli&oacute;n e indignaci&oacute;n por parte de los obreros y obreras no tardar&aacute; en llegar. La respuesta de los empresarios, del gobierno haitiano y de la Misi&oacute;n de la ONU, ser&aacute; r&aacute;pida y eficiente &ndash;represi&oacute;n y violencia. La historia se repetir&aacute; &nbsp;con los trabajadores.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">La MINUSTAH (Misi&oacute;n de la ONU en el pa&iacute;s, encabezada por el gobierno brasile&ntilde;o) es el principal agente de la represi&oacute;n. Para que se tenga una idea de la necesidad imperiosa de la permanencia de las tropas de la ONU en el pa&iacute;s, un ejemplo puede ser ilustrativo. A inicios del a&ntilde;o pasado, el Sindicato de los Obreros de la Zona Franca de Ouanaminthe, ciudad localizada en la frontera con Rep&uacute;blica Dominicana, amenaz&oacute; con realizar un piquete y parar los m&aacute;s de 6 mil obreros del parque industrial. Apenas conocida la posibilidad del piquete y de la huelga por mejores condiciones de trabajo, hizo que la MINUSTAH reubicase a soldados chilenos a las puertas de la zona franca e impidiese al sindicato para que tomara cualquier actitud. Las tropas de la ONU fueron accionadas por los empresarios a la primera manifestaci&oacute;n de un conflicto laboral, cumpliendo un papel de seguridad de la empresa. <\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">Para que se tenga una idea del poder que tienen los trabajadores industriales en Hait&iacute;, basta que nos atengamos a algunos datos. La ciudad de Ouanaminthe, por ejemplo, posee cerca de 100 mil habitantes. Su efectivo policial es de cerca de quince polic&iacute;as, lo que demuestra, por s&iacute; s&oacute;lo, que Hait&iacute; no es un pa&iacute;s violento, como nos quieren hacer creer (&iquest;o alguno de nosotros consigue imaginar una de nuestras ciudades, con 100 mil habitantes y tal cantidad de polic&iacute;as?). Hait&iacute; tampoco posee un ej&eacute;rcito nacional, que fue disuelto por el ex presidente depuesto Jean-Bertrand Aristide. La &uacute;nica fuerza militar, capaz de contener la rebeld&iacute;a de miles o decenas de miles de obreros tiene un nombre, se llama MINUSTAH, y es una de las principales pol&iacute;ticas internacionales defendidas por los sucesivos gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil. Las tropas brasile&ntilde;as, hoy presentes en Hait&iacute;, tienen apenas una funci&oacute;n: garantizar que todo contin&uacute;e como est&aacute;. Nosotros, trabajadores brasile&ntilde;os, tenemos el deber de colocarnos al lado de los trabajadores haitianos, y no de sus verdugos, los soldados brasile&ntilde;os.<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\">Pasados tres a&ntilde;os del terremoto y casi 9 a&ntilde;os de la intervenci&oacute;n militar de la ONU, nosotros de la LIT-CI reafirmamos: &iexcl;Fuera las tropas brasile&ntilde;as e internacionales de Hait&iacute;! &iexcl;S&oacute;lo habr&aacute; reconstrucci&oacute;n con soberan&iacute;a! &iexcl;Viva la lucha de los trabajadores y trabajadoras haitianos!<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia, serif;\"><i>Traducci&oacute;n Laura S&aacute;nchez&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este d&iacute;a 12 de enero se cumplieron 3 a&ntilde;os del fuerte terremoto que sacudi&oacute; Puerto Pr&iacute;ncipe, capital haitiana. El d&iacute;a 12 de enero del 2010, 35 segundos fueron suficientes para destruir al 70% de la principal ciudad de Hait&iacute;, dejando un saldo de 1,5 millones de damnificados y m&aacute;s de 200 mil muertos.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":20013,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-9303","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/HAITI_%281%29.jpg?fit=460%2C311&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/HAITI_%281%29.jpg?fit=460%2C311&ssl=1","categories_names":[],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9303","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9303"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9303\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20013"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9303"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9303"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9303"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}