{"id":8684,"date":"2012-02-04T00:39:40","date_gmt":"2012-02-04T00:39:40","guid":{"rendered":""},"modified":"2012-02-04T00:39:40","modified_gmt":"2012-02-04T00:39:40","slug":"comenzo-la-guerra-civil-en-siria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/comenzo-la-guerra-civil-en-siria\/","title":{"rendered":"Comenz\u00f3 la guerra civil en Siria"},"content":{"rendered":"<p> <span style=\"font-size: 14px;\"><span style=\"font-family: georgia,serif;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" align=\"left\" alt=\"\" border=\"0\" height=\"192\" hspace=\"4\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/siria%202.jpg?resize=240%2C192\" vspace=\"6\" width=\"240\" \/>Es un hecho. La lucha de clases en Siria, como parte del impresionante proceso revolucionario que estremece el norte de &Aacute;frica y Medio Oriente, ha llegado a su m&aacute;xima expresi&oacute;n: la guerra civil. Llegamos a un momento decisivo, hist&oacute;rico. Como escribiera Trotsky en 1924: <\/span><\/span><br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia,serif;\">&ldquo;(&hellip;) la guerra civil constituye una etapa determinada de la lucha de clases, cuando &eacute;sta, rompiendo los marcos de la legalidad, viene a ubicarse en el plano de un enfrentamiento p&uacute;blico y en cierta medida f&iacute;sico, de las fuerzas enfrentadas. Concebida de este modo, la guerra civil abarca las insurrecciones espont&aacute;neas, determinadas por causas locales, las intervenciones sanguinarias de las hordas contrarrevolucionarias, la huelga general revolucionaria, la insurrecci&oacute;n para la toma del poder y el per&iacute;odo de liquidaci&oacute;n de los intentos de levantamientos contrarrevolucionarios. Todo esto entra en el marco de la noci&oacute;n de la guerra civil, todo esto es m&aacute;s amplio que la insurrecci&oacute;n, y al mismo tiempo, infinitamente m&aacute;s estrecho que la noci&oacute;n de la lucha de clases que transcurre a trav&eacute;s de toda la historia de la Humanidad (&hellip;) la guerra civil no es m&aacute;s que la prolongaci&oacute;n violenta de la lucha de clases&hellip;&rdquo; <sup>(1)<\/sup><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family: georgia,serif;\">El levantamiento popular contra la dictadura de Bachar El Assad -que detenta el poder de forma totalitaria hace 12 a&ntilde;os, en el marco de un r&eacute;gimen que lleva m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas- se inici&oacute; en marzo de 2011 en una poblaci&oacute;n remota llamada Deraa, frontera con Jordania. Desde entonces, se ha extendido a todo el pa&iacute;s. <\/p>\n<p>Durante todos estos meses fueron reprimidas, de manera brutal y despiadada, todas las movilizaciones populares que reivindican la salida del dictador y que exigen libertades democr&aacute;ticas. Hasta el mes de diciembre del a&ntilde;o pasado, organismos de la ONU, al igual que otras entidades de derechos humanos,&nbsp; hab&iacute;an contabilizado unas 5.500 v&iacute;ctimas mortales. Los comit&eacute;s locales denuncian m&aacute;s de 7.100 muertos, de los cuales, s&oacute;lo en la ciudad de Homs, se han registrado 2.500 fallecidos desde que comenzaron los conflictos (El Pa&iacute;s, 1\/2\/12). Por otro lado, hasta el propio gobierno de Assad ha admitido hace poco que, reprimiendo las protestas, tambi&eacute;n han muerto no menos de 2.000 soldados y polic&iacute;as. Asistimos a un verdadero ba&ntilde;o de sangre. <\/p>\n<p><strong>Se fortalece el Ej&eacute;rcito de la Siria Libre<br \/>\n<\/strong><br \/>\nLa fuerza creciente de las movilizaciones populares y el claro impulso que&nbsp; las victorias en otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n -como la del pueblo libio contra Gadafi- daban al proceso de conjunto, acabaron por generar una profunda crisis y millares de deserciones en el ej&eacute;rcito regular sirio. Surge as&iacute;, a finales del 2011, el denominado Ej&eacute;rcito de la Siria Libre (ESL), conformado por soldados desertores y civiles armados. <\/p>\n<p>En sus primeras incursiones, esta fuerza rebelde atacaba algunos puestos militares y policiales, haciendo llamados abiertos a la lucha armada y a la defecci&oacute;n de m&aacute;s oficiales y soldados que se manten&iacute;an leales a Assad. Llegaron a atacar el propio centro de inteligencia del ej&eacute;rcito sirio, en Harasta, adem&aacute;s de varios locales del partido Baath, incluido el de Damasco. Su fuerza fue creciendo, acompa&ntilde;ando la radicalizaci&oacute;n de las protestas populares, al punto de constituirse en una fuerza combatiente de peso importante. <\/p>\n<p>Uno de los jefes militares del ej&eacute;rcito rebelde, el coronel Riad Al-Asaad, declar&oacute; recientemente que el dictador no controla &ldquo;m&aacute;s del 50% del territorio&rdquo; sirio. No obstante, aclar&oacute; que no necesariamente son las fuerzas rebeldes quienes controlan todas esas regiones. <\/p>\n<p>En contra de un ej&eacute;rcito regular que todav&iacute;a mantiene superioridad material, el ESL se vale de t&aacute;cticas militares relacionadas a la guerra de guerrillas. En efecto, el citado oficial confirm&oacute; que el ESL cuenta con m&aacute;s de 40.000 combatientes y que &ldquo;las operaciones realizadas por el ESL son caracterizadas por ataques r&aacute;pidos contra las posiciones pro-Asad, seguidas de retiradas t&aacute;cticas hacia zonas m&aacute;s seguras&rdquo;. El coronel disidente sentenci&oacute; enseguida que &ldquo;el pueblo resistir&aacute;, el ESL resistir&aacute;, manteniendo la revoluci&oacute;n. El r&eacute;gimen debe caer en breve&rdquo; (France Presse). <\/p>\n<p>El ej&eacute;rcito regular sirio, que est&aacute; hecho a la medida de la minor&iacute;a alau&iacute; a la que pertenece la familia El Assad (se estima que el 80% de los altos oficiales pertenecen a este sector del chiismo), empieza a dar se&ntilde;ales de fatiga tras meses de despliegue ininterrumpido. Conforme m&aacute;s tanques y artiller&iacute;a pesada usa el r&eacute;gimen en zonas urbanas, m&aacute;s se exacerban las protestas y el uso de armas por parte del pueblo. <\/p>\n<p>Assad tiene un enorme problema en la propia composici&oacute;n de sus fuerzas armadas. Si bien son numerosas, la aplastante mayor&iacute;a de los 300.000 efectivos son reclutas sun&iacute;es, a los, por dudar de su fidelidad, no se les suele asignar misiones de represi&oacute;n. Precisamente, de estas fuerzas proviene el mayor n&uacute;mero de deserciones. Por eso, a la hora de reprimir, quienes act&uacute;an son,&nbsp; por lo general, la Guardia Republicana, que cuenta con unos 10.000 efectivos, as&iacute; como la Cuarta Divisi&oacute;n Mecanizada, que en sus filas cuenta con otros 20.000 efectivos. Ambas fuerzas est&aacute;n formadas exclusivamente por alau&iacute;es y son dirigidas por un personaje nefasto: Maher el Assad, hermano menor del presidente. <\/p>\n<p>Desde el punto de vista militar, Assad est&aacute; complicado. El levantamiento popular lo est&aacute; superando. Se da el caso, por ejemplo, en que para desplegar unos 2.000 soldados y medio centenar de tanques en los suburbios de Damasco como Sakba, Hamouriya y Kfar Batna, el dictador se ha visto obligado a reducir efectivos en otros lugares. Es por eso que, a pesar de su superioridad en n&uacute;mero y en armamento, el ej&eacute;rcito del r&eacute;gimen hasta ahora no ha logrado aplastar el levantamiento popular armado: mientras una ciudad es arrasada para ahogar el levantamiento en sangre, los soldados de Maher el Assad deben abandonarla para asaltar otra y otra. Entonces los rebeldes resurgen&#8230;y as&iacute; sucesivamente. <\/p>\n<p>De esta forma se lucha encarnizadamente en Homs, Hama, Deraa y hasta en la cuna de la familia Asad, la costera ciudad de Latakia. <\/p>\n<p>La &uacute;ltima semana fue de particular agudizaci&oacute;n en el combate. Damasco, que hasta ahora hab&iacute;a permanecido indemne al combate abierto entre sectores armados, fue protagonista de feroces enfrentamientos en sus alrededores. Es as&iacute; que el centro de la guerra civil est&aacute; a s&oacute;lo tres&nbsp; kil&oacute;metros de la capital y el r&eacute;gimen se estremece ante la mirada atenta del mundo entero. S&oacute;lo el 31 de enero fueron denunciadas m&aacute;s de 100 muertes por el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos con sede en Londres. El martes 31 se sucedieron otras 22 muertes violentas registradas en choques armados entre las shabiha -tropas leales al r&eacute;gimen- y rebeldes armados. <\/p>\n<p>La situaci&oacute;n es dram&aacute;tica para el pueblo: asesinatos, secuestros, violaciones, torturas y todo tipo de pisoteo a los derechos humanos por parte del Clan Assad constituyen el d&iacute;a a d&iacute;a en Siria. <\/p>\n<p>El r&eacute;gimen m&aacute;s reprime conforme m&aacute;s se desespera. Frente al embate del levantamiento armado, Assad se mira al espejo y, no sin sentir una gota fr&iacute;a recorrer su frente, ve la imagen de Muammar Gadafi. Entonces se aferra al poder, se recusa a negociar, endurece la represi&oacute;n y declara al mundo que seguir&aacute; usando el &ldquo;pu&ntilde;o de hierro&rdquo; y que &ldquo;se mantendr&aacute; firme para enfrentar a sus enemigos&rdquo; en medio de lo que, seg&uacute;n denuncia, ser&iacute;a una &ldquo;conspiraci&oacute;n extranjera&rdquo;. <\/p>\n<p>Al momento de escribir estas l&iacute;neas, tropas leales al dictador bombardean Homs y atacan con todo su poder de fuego a los rebeldes posicionados en la periferia de Damasco. Los combates llegan hasta la ciudad de Zabadani, cerca de la frontera con L&iacute;bano. <\/p>\n<p>Lo cierto es que su r&eacute;gimen pende de un hilo delgado, tanto en lo pol&iacute;tico como en lo militar. Acosado por las movilizaciones populares y las acciones armadas del ESL, debe enfrentar otra dura realidad: el imperialismo, al cual tan fiel le ha sido, toma cada vez m&aacute;s distancia. <\/p>\n<p>El buque de la dictadura siria se hunde y las ratas comienzan a abandonarlo. Para el imperialismo estadounidense y europeo, Assad se ha vuelto in&uacute;til a los efectos de garantizar la estabilidad de su pa&iacute;s y de la tan convulsiva regi&oacute;n; esto lo convierte en un elemento prescindible para el imperialismo, tal como aconteci&oacute; con Gadafi. <br \/>\n<strong><br \/>\nLa pol&iacute;tica del imperialismo<\/strong><\/p>\n<p>Desde hace unos meses que el imperialismo (estadounidense y europeo) y las burgues&iacute;as &aacute;rabes, que en un principio lo apoyaron con todo, comenzaron a tomar distancia de Assad. Primero le hicieron advertencias, presion&aacute;ndolo en el sentido de buscar una salida negociada. Assad se aferraba al poder. Despu&eacute;s le aplicaron sanciones econ&oacute;micas. Nuevamente sin resultado. Subiendo el tono, la Liga &Aacute;rabe, que es un d&oacute;cil instrumento de la pol&iacute;tica de las potencias imperialistas y que durante meses intent&oacute; negociar de todas las formas con Assad, resolvi&oacute; suspenderlo como pa&iacute;s miembro. <\/p>\n<p>Ninguna presi&oacute;n resulta suficiente. Assad no acepta abrir ninguna v&aacute;lvula de escape para descomprimir un poco una situaci&oacute;n que comenz&oacute; a calentarse demasiado. En este tren de cosas, nuevamente la Liga &Aacute;rabe, que recientemente ha retirado su misi&oacute;n de observadores de Siria debido al recrudecimiento de la guerra civil, siguiendo la l&iacute;nea de sus mandamases imperialistas, pas&oacute; de una posici&oacute;n un tanto vacilante a exigir directamente la abdicaci&oacute;n de Assad como requisito sine qua non a cualquier salida a la crisis. <\/p>\n<p>Su propuesta &ldquo;pacificadora&rdquo; arranca de la renuncia de Assad (transfiriendo el poder al vicepresidente) y plantea la conformaci&oacute;n de un &ldquo;gobierno de unidad&rdquo; en el marco de un &ldquo;poder compartido&rdquo; en Siria. En esto marcos, la Liga &Aacute;rabe fue ante el Consejo de Seguridad de la ONU y exigi&oacute; una resoluci&oacute;n de condena al r&eacute;gimen. <\/p>\n<p>De hecho, hasta el actual secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha pedido p&uacute;blicamente a Assad que &ldquo;deje de matar a su gente&rdquo; y lo ha catalogado como una &ldquo;amenaza global&rdquo;. <\/p>\n<p>Otro antiguo aliado que ahora da la espalda a Assad es el emir de Catar, el jeque Hamad bin Jalifa al Zani. &Eacute;ste se ha declarado, el pasado 16 de enero, partidario incluso de que tropas &aacute;rabes pongan fin al &ldquo;derramamiento de sangre&rdquo; en Siria. En esta misma l&iacute;nea, durante la reciente reuni&oacute;n del Consejo de Seguridad de la ONU, el primer ministro de Catar, Hamad Bin Jassim Al Thani, abri&oacute; la sesi&oacute;n defendiendo un mayor rigor a Assad, a quien calific&oacute; de &ldquo;m&aacute;quina de matar&rdquo; (Agencia Brasil, 1\/2\/12).&nbsp; Liga &Aacute;rabe y Catar: dos duros golpes a nivel de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. <\/p>\n<p>Sin embargo, el mayor problema para el r&eacute;gimen sirio actual, en el terreno de la pol&iacute;tica internacional, radica en la posici&oacute;n de Francia, Gran Breta&ntilde;a y los EUA. Todos estos pa&iacute;ses &ldquo;se sumaron&rdquo; a las exigencias de la Liga &Aacute;rabe (en verdad son los verdaderos mentores de esa propuesta de resoluci&oacute;n) ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en el sentido de urgir la salida de Assad y el inicio de una &ldquo;transici&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo; hacia un sistema &ldquo;democr&aacute;tico y plural&rdquo;.<\/p>\n<p>En este sentido, el ministro galo de Relaciones Exteriores, Alain Jupp&eacute;, conden&oacute; en el Consejo de Seguridad lo que tild&oacute; de &ldquo;silencio escandaloso&rdquo; por parte de la ONU, en relaci&oacute;n a la violencia en Siria.&nbsp; El primer ministro brit&aacute;nico, David Cameron, inst&oacute; en fecha 31 de enero al Consejo de Seguridad a &ldquo;no proteger&rdquo; al presidente sirio: &ldquo;Los asesinatos deben parar y el presidente Assad debe marcharse&rdquo;, indic&oacute; el premier brit&aacute;nico.<\/p>\n<p>Por su parte, el imperialismo norteamericano est&aacute; presionando al r&eacute;gimen de Assad para que este renuncie, mientras todav&iacute;a la situaci&oacute;n le permita renunciar. Susan Rice, la embajadora de los EUA en la ONU, present&oacute; un informe donde asegura que el n&uacute;mero de muertes no s&oacute;lo no disminuy&oacute;, sino que &quot;era m&aacute;s alto que antes&quot;, con 40 personas m&aacute;s fallecidas al d&iacute;a, un total de 400 v&iacute;ctimas desde que inici&oacute; su misi&oacute;n.<\/p>\n<p>El director nacional de inteligencia norteamericano, James Clapper, declar&oacute; que la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Assad es &ldquo;s&oacute;lo cuesti&oacute;n de tiempo&rdquo;. Prosigui&oacute; diciendo: &ldquo;Yo no veo como &eacute;l podr&aacute; mantener su control sobre el pa&iacute;s&rdquo;. Esta posici&oacute;n de Clapper, fue compartida por el director de la CIA, el ex general David Petraeus (France Presse, 31\/1\/12).<\/p>\n<p>En la reuni&oacute;n del Consejo de Seguridad de la ONU, realizada el 1 de febrero, el gobierno de los EUA mand&oacute; a la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, para participar de las deliberaciones. Clinton acus&oacute; a Assad de haber instalado un &ldquo;reino del terror&rdquo; (Agencia Brasil).<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; estos personeros del imperialismo norteamericano, europeo y de las burgues&iacute;as &aacute;rabes ahora emiten declaraciones contra Assad? <\/p>\n<p>Los motivos est&aacute;n lejos de un supuesto y repentino sentido humanitario para con el pueblo sirio, que est&aacute; siendo masacrado, o de una real defensa de las libertades democr&aacute;ticas en ese pa&iacute;s. Esas potencias son las mismas que siempre sostuvieron a la dinast&iacute;a de los Assad, la cual a su vez siempre les fue fiel en la entrega del petr&oacute;leo, en su aplicaci&oacute;n del recetario neoliberal del FMI y en garantizar la seguridad de las fronteras de Israel. Lo que est&aacute; por detr&aacute;s de esta ret&oacute;rica &ldquo;humanitaria&rdquo; es la necesidad vital que tiene el imperialismo de derrotar el proceso revolucionario en Siria y en toda la regi&oacute;n; un proceso que se agudiza con la permanencia de Assad en el poder. El dictador sirio pas&oacute; a ser una pieza que pas&oacute; a ser insostenible. El Assad, actualmente, es un elemento de desestabilizaci&oacute;n. Es eso lo que le saca el sue&ntilde;o al imperialismo. Hasta lo expresan en el proyecto de resoluci&oacute;n &aacute;rabe-europeo sobre Siria en la ONU, donde sostienen que &ldquo;la estabilidad en Siria es clave para la paz y la estabilidad en la regi&oacute;n&rdquo; (El Pa&iacute;s, 31\/1\/12).&nbsp; El imperialismo, adem&aacute;s de hip&oacute;crita, es pragm&aacute;tico. Sabe distinguir muy bien lo t&aacute;ctico de lo estrat&eacute;gico y, en este sentido, mantener o no a un lacayo, para ellos, es asunto meramente t&aacute;ctico. <\/p>\n<p>La l&iacute;nea es clara: sacar a Assad para salvar lo esencial del r&eacute;gimen. Dar un paso atr&aacute;s para luego dar dos pasos adelante. <\/p>\n<p><strong>El castro-chavismo contin&uacute;a apoyando a dictadores asesinos<\/strong><\/p>\n<p>Lo concreto es que a El Assad le restan pocos aliados en la escena internacional. Los podemos contar con los dedos de la mano y son: Rusia, China, Ir&aacute;n, Cuba, Venezuela y Nicaragua. <\/p>\n<p>Rusia, que es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, anunci&oacute; que vetar&iacute;a cualquier resoluci&oacute;n que exija la salida de Assad. El gobierno ruso mantiene&nbsp; un inter&eacute;s especial en que El Asad se mantenga en el poder, pues el puerto sirio de Tartus es la &uacute;nica base naval de que dispone su flota en el Mediterr&aacute;neo<\/p>\n<p>Por su parte, Hugo Ch&aacute;vez emiti&oacute; un comunicado a trav&eacute;s de su Canciller&iacute;a donde &ldquo;expresa el m&aacute;s firme apoyo&rdquo; al gobierno sirio &ldquo;y reconoce el ingente esfuerzo realizado por el presidente Bashar Al-Assad para facilitar una soluci&oacute;n pol&iacute;tica a la compleja coyuntura que atraviesa el pa&iacute;s&rdquo;. <\/p>\n<p>De esta forma, la corriente castro chavista se mantiene en su posici&oacute;n de apoyar a dictadores sanguinarios y pro-imperialistas en contra de la lucha que emprenden las masas de esos pa&iacute;ses. Se colocan con esas dictaduras en contra de las masas, a las cuales acusan de cometer &ldquo;actos terroristas&rdquo;. Todo con la conocida cantaleta de un &ldquo;asedio imperialista&rdquo; a un supuesto l&iacute;der antiimperialista que estar&iacute;a siendo desestabilizado &ldquo;por fuerzas desde el extranjero&rdquo;, seg&uacute;n expresa el comunicado oficial.<\/p>\n<p>El apoyo a estos dictadores, adem&aacute;s de repugnante, acaba fortaleciendo la posici&oacute;n del imperialismo, pues favorece su pol&iacute;tica de aparecer como los &ldquo;defensores de la democracia y los derechos humanos&rdquo;. Todo esto sin contar que la solidaridad castro-chavista con los tiranos en el mundo &aacute;rabe debilita la solidaridad que la justa lucha del pueblo sirio, o dem&aacute;s pueblos, precisan con tanta urgencia. <\/p>\n<p><strong>El problema de los problemas<\/strong><\/p>\n<p>En Siria se est&aacute; desarrollando un proceso bastante similar al que vimos en Libia. Por un lado, un pueblo que est&aacute; harto de la opresi&oacute;n que el impone una dictadura pro-imperialista, adem&aacute;s de hambreado, que sale a luchar masivamente y, en ese proceso, divide al ej&eacute;rcito regular y toma las armas en contra del r&eacute;gimen. Por otro lado, vemos que esas acciones de las masas est&aacute;n siendo conducidas por una direcci&oacute;n burguesa, en este caso el denominado Consejo Nacional Sirio (CNS), surgido en los &uacute;ltimos meses. El CNS est&aacute; compuesto por 190 miembros, de los cuales el 60% est&aacute; dentro de Siria y el resto est&aacute; b&aacute;sicamente en Turqu&iacute;a. Participan la Hermandad Musulmana, liberales, las diversas facciones curdas y, aparentemente, los Comit&eacute;s de Coordinaci&oacute;n locales.<\/p>\n<p>Este organismo, compuesto por exiliados sirios, se presenta como un gobierno alternativo a El Assad. Ya fue reconocido como gobierno oficial de Siria por el Consejo Nacional de Transici&oacute;n (CNT) de Libia y, lo m&aacute;s probable, es que se sumen Arabia Saud&iacute; y otros aliados en el mismo sentido. El CNS apoya las acciones armadas del ESL pero, al mismo tiempo, clama por una intervenci&oacute;n imperialista exigiendo una &ldquo;acci&oacute;n r&aacute;pida&rdquo; por parte de la comunidad internacional para proteger a los civiles &ldquo;mediante todos los medios necesarios&rdquo; (France Presse)<\/p>\n<p>Por el contrario, otra plataforma opositora, el Cuerpo Nacional de Coordinaci&oacute;n, rechaza toda opci&oacute;n de intervenci&oacute;n extranjera. Seg&uacute;n medios de prensa, aparentemente la mayor&iacute;a de los activistas sirios que organizan las protestas populares est&aacute;n del lado del Cuerpo Nacional de Coordinaci&oacute;n y no quieren saber nada de soldados extranjeros en su pa&iacute;s. Sondeos indican que una gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n siria, en la que se incluye un buen porcentaje de opositores, es contraria a cualquier tipo de invasi&oacute;n militar propiciada por la ONU. <\/p>\n<p>Sin embargo, un problema grave es que Cuerpo Nacional de Coordinaci&oacute;n hace&nbsp; exigencias al ESL para que este se limite a proteger las manifestaciones &ldquo;pac&iacute;ficas&rdquo; sin lanzar ofensivas ni conquistar territorios. Esto es un grave error que llevar&iacute;a a la lucha por la v&iacute;a de un camino muerto. La realidad est&aacute; demostrando a los millares de j&oacute;venes y trabajadores que desde hace casi un a&ntilde;o enfrentan en las calles a la sanguinaria dictadura de Assad, que no s&oacute;lo es imprescindible organizar la auto defensa, sino que urge profundizar el armamento general de la poblaci&oacute;n para incidir y acelerar el proceso de crisis en el ej&eacute;rcito regular. <\/p>\n<p>Por otra parte tenemos a Ham&aacute;s, que ten&iacute;a su sede en Damasco, donde viv&iacute;a al amparo de Assad. Jaled Meshal, m&aacute;ximo dirigente pol&iacute;tico de esta organizaci&oacute;n islamista palestina ha abandonado la sede de Damasco y no se sabe si huy&oacute; a Catar o a Egipto. Sin embargo, el grueso de la infraestructura de Ham&aacute;s ya ha sido trasladado a El Cairo. Ham&aacute;s, lejos de pretender liderar la lucha justa del pueblo sirio en contra de Assad, se mand&oacute; mudar en un claro y expresivo &ldquo;gracias, no fumo&rdquo;, que s&oacute;lo favorece al dictador. <\/p>\n<p>Desde la LIT, sostenemos que el problema de los problemas, tanto en Siria como en el resto de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n que est&aacute;n siendo sacudidos por el proceso revolucionario, es la cuesti&oacute;n de la direcci&oacute;n revolucionaria. En este sentido, instamos al pueblo sirio y a los luchadores y luchadoras m&aacute;s conscientes de la resistencia a confiar s&oacute;lo en sus propias fuerzas revolucionarias y a no alimentar ning&uacute;n tipo expectativas ni en el imperialismo, ni en las corrientes pol&iacute;ticas burguesas e islamistas &aacute;rabes. <\/p>\n<p>Es de vida o muerte que, al calor de la lucha contra el r&eacute;gimen de Assad, sea el pueblo, sea la clase trabajadora siria la que se auto organice y se auto determine a la hora de definir los destinos de su lucha. Dirigentes como los actuales, tanto del CNS como del ESL, si bien pueden estar moment&aacute;neamente en el mismo campo militar que el pueblo pobre, en contra de Assad, por su car&aacute;cter de clase acabar&aacute;n, m&aacute;s temprano que tarde, traicionando las reales aspiraciones populares, no s&oacute;lo econ&oacute;micas, sino hasta las que existen en el terreno de las libertades democr&aacute;ticas. <\/p>\n<p>La &uacute;nica salida, para una victoria estrat&eacute;gica, es construir una direcci&oacute;n revolucionaria e internacionalista que tome las riendas del proceso. <br \/>\n<strong><br \/>\n&iexcl;Todo el apoyo a la lucha del pueblo sirio por la ca&iacute;da del&nbsp; r&eacute;gimen asesino de Assad!<\/strong><\/p>\n<p>Es preciso unificar las movilizaciones en todo el pa&iacute;s e intensificar la lucha armada hasta la ca&iacute;da del r&eacute;gimen. Es el momento de profundizar la divisi&oacute;n de las fuerzas armadas del r&eacute;gimen y que las masas extiendan su organizaci&oacute;n en la forma de consejos populares con funcionamiento democr&aacute;tico que, a su vez, organicen a las milicias armadas, cuyas acciones deben estar sometidas al inter&eacute;s general de la lucha. <\/p>\n<p>En el mismo sentido, desde la LIT rechazamos categ&oacute;ricamente -y llamamos a rechazar- cualquier tipo de intervenci&oacute;n imperialista en Siria. Es el pueblo sirio, y s&oacute;lo el pueblo sirio, el que debe decidir sus destinos. No se puede esperar nada bueno de las potencias imperialistas ni de sus t&iacute;teres, que tienen como &uacute;nico objetivo el saqueo y la explotaci&oacute;n de nuestros pueblos. <\/p>\n<p>Hacemos, igualmente, un llamado a todo el movimiento social y a las organizaciones pol&iacute;ticas que se reivindican de izquierda o defensoras de los derechos humanos a rodear de solidaridad activa la lucha del pueblo sirio.<\/p>\n<p>Desde nuestras organizaciones debemos exigir la ruptura inmediata de todos los gobiernos con el asesino de Assad. Esto incluye, por supuesto, a los gobiernos encabezados por Ch&aacute;vez y los Castro, fieles defensores de ese r&eacute;gimen, y al gobierno de Dilma en Brasil que, aunque de forma m&aacute;s disimilada, tambi&eacute;n le ha expresado apoyo pol&iacute;tico. <\/p>\n<p>La lucha es por la ca&iacute;da inmediata de Assad y por la instauraci&oacute;n de un gobierno de las clases&nbsp; explotadas sirias. <\/p>\n<p>S&oacute;lo un gobierno obrero y popular podr&aacute; convocar y garantizar la realizaci&oacute;n de una Asamblea Constituyente libre, democr&aacute;tica y soberana para conquistar todas las libertades democr&aacute;ticas y liberar al pa&iacute;s del imperialismo. S&oacute;lo un gobierno obrero y popular podr&aacute; encarar un verdadero combate contra el estado nazi-sionista de Israel, enclave pol&iacute;tico-militar del imperialismo en la regi&oacute;n, comenzando por la recuperaci&oacute;n del territorio sirio correspondiente a los Altos de Gol&aacute;n, robado por los sionistas desde 1967. <\/p>\n<p>Este gobierno, asentado en las organizaciones y milicias populares, debe adem&aacute;s procesar y castigar todos los cr&iacute;menes de Assad y su camarilla dictatorial; confiscar sus fortunas y colocarlas bajo el control y al servicio del pueblo hambreado; anular todos los contratos petroleros y otros pactos realizados por Assad que atan el pa&iacute;s al imperialismo; nacionalizar inmediatamente el petr&oacute;leo y todas las riquezas del pa&iacute;s bajo la administraci&oacute;n del pueblo y al servicio de ejecutar un plan de emergencia que atienda las urgentes necesidades del pueblo trabajador sirio, avanzando hacia una la Federaci&oacute;n de Rep&uacute;blicas Socialistas &Aacute;rabes.<br \/>\n<em><br \/>\n(1)&nbsp; Trotsky, Le&oacute;n: Los problemas de la Guerra Civil, publicado en http:\/\/www.ips.org.ar\/?p=3314<\/em><\/p>\n<p><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un hecho. La lucha de clases en Siria, como parte del impresionante proceso revolucionario que estremece el norte de &Aacute;frica y Medio Oriente, ha llegado a su m&aacute;xima expresi&oacute;n: la guerra civil. Llegamos a un momento decisivo, hist&oacute;rico. Como escribiera Trotsky en 1924:<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18992,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-8684","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/siria%202.jpg?fit=240%2C192&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/siria%202.jpg?fit=240%2C192&ssl=1","categories_names":[],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8684"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8684\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18992"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}