{"id":8409,"date":"2011-06-30T00:02:48","date_gmt":"2011-06-30T00:02:48","guid":{"rendered":""},"modified":"2011-06-30T00:02:48","modified_gmt":"2011-06-30T00:02:48","slug":"hace-50-anos-en-bolivia-las-amas-de-casa-hacen-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/hace-50-anos-en-bolivia-las-amas-de-casa-hacen-historia\/","title":{"rendered":"Hace 50 a\u00f1os, en Bolivia: Las amas de casa hacen historia"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" align=\"left\" alt=\"\" border=\"0\" height=\"194\" hspace=\"6\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/domitila.JPG?resize=200%2C194\" vspace=\"6\" width=\"200\" \/>Este 2011 las mujeres trabajadoras tienen una fecha muy significativa para conmemorar: hace 50 a&ntilde;os surg&iacute;a en Bolivia el <b><i>Comit&eacute; de Amas de Casa de la Mina Siglo XX.<br \/>\n\t<\/i><\/b><br \/>\n\t<\/span><\/span><br \/>\n\t<!--more--><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Una experiencia de organizaci&oacute;n de mujeres que entr&oacute; en la historia de la clase trabajadora mundial como ejemplo de fuerza y capacidad de lucha de las mujeres, por m&aacute;s oprimidas que est&eacute;n. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1961, el pa&iacute;s era obligado a soportar al gobierno de Paz Estenssoro; fue una &eacute;poca dif&iacute;cil, de hambre, miseria y desempleo en Bolivia.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;Las mujeres no pod&iacute;an quedarse tranquilas, viendo todas las luchas del pueblo para mejorar su propia condici&oacute;n&rdquo;<\/i>, cuenta Domitila Barrios de Chungara, nacida en los Andes bolivianos, mujer de un trabajador minero, madre de siete hijos y una de las dirigentes del <i>Comit&eacute; de Amas de Casa de la mina Siglo XX<\/i>.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;Al principio ten&iacute;amos la mentalidad con la que hab&iacute;amos sido educadas, de que la mujer est&aacute; hecha para la casa, para el hogar, para cuidar de los hijos y cocinar, y de que no tenemos la capacidad de asimilar otras cosas de tipo social, sindical o pol&iacute;tico, por ejemplo. Pero la necesidad nos llev&oacute; a organizarnos. Lo hicimos con mucho sufrimiento y ahora podemos decir que los mineros cuentan con un aliado m&aacute;s, un aliado que cost&oacute; mucho sacrificio, pero que se convirti&oacute; en un aliado fuerte; como es el Comit&eacute; de Amas de Casa, la organizaci&oacute;n que surgi&oacute; primero en la Siglo XX y ahora existe en otras minas nacionalizadas&rdquo;.<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">La empresa que controlaba la mina <i>Siglo XX<\/i> comenz&oacute; el a&ntilde;o 1961 sin pagar los salarios a los mineros. Pasaron tres meses y nada. No hab&iacute;a m&aacute;s comida, remedios, ropa para vestir&hellip; Y los mineros resolvieron organizarse para hacer una marcha hasta La Paz. <i>&ldquo;La marcha consist&iacute;a en ir todos a pie, con sus esposas y sus hijos hasta la capital. Era una marcha muy larga, porque La Paz est&aacute; bien lejos (335 km). Pero el gobierno se enter&oacute; de nuestros planes y nos atacaron antes. Detuvieron a nuestros dirigentes y los llevaron a la prisi&oacute;n en La Paz. Entonces sus compa&ntilde;eras fueron, una a una, a exigir que soltasen a sus esposos. Pero en La Paz las trataron de forma grosera y trataron de presionarlas, de detenerlas, de abusar sexualmente de ellas&hellip; Cada una que regresaba, volv&iacute;a desmoralizada. Se reunieron en el Sindicato y comenzaron a quejarse, contando lo que hab&iacute;a ocurrido con ellas. Y ah&iacute; surgi&oacute; la idea: &ldquo;Se en vez de ir as&iacute;, cada una por su cuenta, nos unimos todas y vamos en conjunto a reclamar en La Paz, &iquest;qu&eacute; ocurrir&aacute;? Tal vez podamos cuidarnos mutuamente y conseguir algo&rdquo;<\/i>.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Fue lo que hicieron. Se juntaron todas, incluso aquellas cuyo marido no estaba preso, cogieron a sus hijos y tomaron rumbo a la capital. Sin embargo, una vez m&aacute;s en La Paz, no ten&iacute;an idea de donde ni a quien reclamar. Se enteraron de que en aquellos d&iacute;as se iba a realizar una reuni&oacute;n de ministros y que un representante de los trabajadores iba a participar en ella. Y ellas deb&iacute;an aprovechar esa oportunidad y apoyar el pedido del compa&ntilde;ero al grito de <i>&ldquo;&iexcl;Libertad, libertad para nuestros maridos!&rdquo;.<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><b>&nbsp;<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><b>Las &ldquo;barzolas&rdquo; entran en acci&oacute;n<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Y as&iacute; fue. Sin embargo, en el mismo momento en que comenzaron a gritar, se llevaron una gran sorpresa. Otras mujeres de la ciudad comenzaron tambi&eacute;n a gritar, pero contra ellas, y a agredirlas con tomates, amenazando con robarles sus hijos para intimidarlas. Despu&eacute;s supieron que eran mujeres que apoyaban al gobierno, conocidas como &ldquo;barzolas&rdquo;.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Las &ldquo;barzolas&rdquo; constituyen un cap&iacute;tulo triste de la historia de la mujer en Bolivia. Eran mujeres que los militantes del MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario) organizaron y que tomaron el nombre de Mar&iacute;a Barzola, pero que no cumplieron el papel que ella cumpli&oacute; cuando ped&iacute;a un tratamiento justo para los obreros. Mar&iacute;a Barzola era una mujer del poblado de Llallagua. En 1942 hubo una gran manifestaci&oacute;n para pedirles un aumento de los salarios a los antiguos due&ntilde;os de las minas, y ella se coloc&oacute; en la l&iacute;nea de frente, con una bandera en las manos. Cuando se aproximaban a Catavi, donde estaba la gerencia de la mina, lleg&oacute; el ej&eacute;rcito y dispar&oacute; contra la multitud, provocando una terrible masacre. Mar&iacute;a Barzola fue la primera en ser abatida, y por eso el lugar fue bautizado como &ldquo;la pampa de Mar&iacute;a Barzola&rdquo;.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Las &ldquo;barzolas&rdquo; de 1961 no ten&iacute;an nada que ver con la Barzola ni con las otras mujeres que lucharon en 1942. En 1961, las &ldquo;barzolas&rdquo; del MNR se dedicaban a servir a los intereses de su partido, que estaba en el gobierno, y ayudaban a reprimir al pueblo. Serv&iacute;an como instrumento de represi&oacute;n. Por eso, en Bolivia existe un sentimiento de rencor contra las &ldquo;barzolas&rdquo;. Cuenta Domitila que en La Paz, cuando hab&iacute;a un sector de la clase trabajadora que reclamaba algo, las &ldquo;barzolas&rdquo; los agred&iacute;an usando navajas, machetes o l&aacute;tigos, y tambi&eacute;n atacaban a las personas que apoyaban la manifestaci&oacute;n. En el Parlamento se quedaban de pie y cuando alguien hablaba en contra del MNR, les tiraban tomates u otros objetos para obligar a la persona a callarse la boca.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;As&iacute;, en vez de servir para promover a la mujer en Bolivia, ese movimiento serv&iacute;a simplemente como un instrumento de represi&oacute;n. Por eso, cuando alguien se vende al gobierno o hay una mujer-agente, en el poblado se dice: &lsquo;No se meta con ella, es una barzola&rsquo;. Es una pena que ese personaje hist&oacute;rico de nuestro pueblo haya sido tan desfigurado&rdquo;<\/i>, dice Domitila.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Despu&eacute;s del enfrentamiento con las &ldquo;barzolas&rdquo;, las amas de casa permanecieron en La Paz y se declararon en huelga de hambre. Esa misma noche lleg&oacute; San Rom&aacute;n, el temido jefe de la polic&iacute;a a quien nadie se quer&iacute;a encontrar. Frente a &eacute;l una de las mujeres se levant&oacute;, lo encar&oacute; y le dijo: &ldquo;San Rom&aacute;n, usted sabe muy bien que no tenemos armas para defendernos de sus verdugos. Pero si algo nos ocurre, vamos a saltar todos por los aires, en el mismo instante. Nosotras y vosotros vamos a volar, porque aqu&iacute; solo disponemos de dinamita&rdquo;. Ella abri&oacute; la bolsa y pidi&oacute; un f&oacute;sforo. Sin embargo, mientras que las compa&ntilde;eras le buscaban la cerilla, San Rom&aacute;n y su grupo salieron corriendo.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><b>El apoyo de los obreros de las f&aacute;bricas<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><b>&nbsp;<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Despu&eacute;s de aquella primera victoria, vino la segunda: los obreros de las f&aacute;bricas cercanas declararon su apoyo a las amas de casa y las llevaron esa misma noche a descansar en la Federaci&oacute;n Obrera. Ellas continuaban en huelga de hambre, y escribieron un documento pidiendo la libertad de sus compa&ntilde;eros, el pago de los salarios para los trabajadores, el abastecimiento de las <i>pulper&iacute;as<\/i> (almacenes donde los mineros compraban alimentos) y que los hospitales tuviesen medicamentos.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;La huelga de hambre<\/i> &ndash;cuenta Domitila- <i>consist&iacute;a en que las compa&ntilde;eras no pod&iacute;an tomar ning&uacute;n alimento. Solamente l&iacute;quidos. Y esto fue lo que hicieron durante diez d&iacute;as. Algunas estaban con sus hijos&rdquo;<\/i>. La huelga fue tan fuerte y caus&oacute; tanta conmoci&oacute;n que llev&oacute; a los estudiantes universitarios a unirse a ellas y tambi&eacute;n a que los mineros de otras minas fueran para La Paz, para solidarizarse con las amas de casa. El gobierno, temeroso, tuvo que ceder: liber&oacute; a los mineros presos, la empresa pag&oacute; los salarios atrasados y llen&oacute; la <i>pulper&iacute;a<\/i> de alimentos. Fue una gran victoria.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><b>Nace el <i>Comit&eacute; de Amas de Casa<\/i><\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><b><i>&nbsp;<\/i><\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Las mujeres regresaron a la <i>Siglo XX<\/i>, pero no se sosegaron, pues llegaron a la conclusi&oacute;n de que era necesario organizarse para continuar luchando junto con sus compa&ntilde;eros. Hicieron propaganda por las calles, se reunieron y fundaron el <i>Comit&eacute; de Amas de Casa de Siglo XX<\/i>. Eran sesenta mujeres.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;Sin embargo&hellip; &iexcl;ustedes ten&iacute;an que ver las carcajadas que, en ese momento, los hombres soltaron en nuestra cara! Dec&iacute;an: &iexcl;las mujeres se organizaron en un frente! &iexcl;Dejad que lo hagan! &iexcl;Ese frente no va a durar ni 48 horas. Ellas mismas se van a encargar de destruirlo!&rdquo;<\/i>, cuenta Domitila. Pero no fue as&iacute;. Sino todo lo contrario. La organizaci&oacute;n creci&oacute; y jug&oacute; un papel muy importante, no s&oacute;lo para las propias mujeres, sino para toda la clase trabajadora.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Al principio, no fue f&aacute;cil. En la primera manifestaci&oacute;n que hubo en la Siglo XX despu&eacute;s de que ellas volvieran de La Paz, las dirigentes del <i>Comit&eacute;<\/i> subieron al palco del Sindicato para hablar. Los hombres no estaban acostumbrados a escuchar a una mujer en sus asambleas. Y comenzaron a gritar: <i>&iexcl;Vuelve a casa! &iexcl;Vete a cocinar!<\/i>, y silbaban. Sin embargo, ellas estaban tan decididas y ten&iacute;an tantas ganas de colaborar, que no desistieron. Lloraban de rabia y de impotencia, pero segu&iacute;an adelante. Agarraron una m&aacute;quina de escribir y lanzaron comunicados de apoyo a los trabajadores, al mismo tiempo que presionaban para que se leyesen en las emisoras de radio de los mineros, dando sus puntos de vista sobre la situaci&oacute;n. <\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Dec&iacute;an, por ejemplo, que como esposas de los trabajadores, ellas no estaban de acuerdo con el programa econ&oacute;mico implantado por el gobierno y hac&iacute;an un llamamiento a todos los que pensasen lo mismo. Mandaban cartas al presidente y a los ministros, exponiendo sus puntos de vista. Mandaban cartas a la Federaci&oacute;n de los Mineros y a la COB (Central Obrera Boliviana). Vigilaban la <i>pulper&iacute;a<\/i> para comprobar si se trataba bien a las personas, si estaban los alimentos adecuados; visitaban las escuelas para ver si los ni&ntilde;os\/as estaban bien atendidos, probaban las meriendas escolares para ver si estaban en buen estado, se pasaban por el hospital para ver como se trataba a los enfermos, si hab&iacute;a medicamentos y algod&oacute;n. Recuerda Domitila:<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;Ellas trabajaban mucho, eran incansables, pero tambi&eacute;n sufr&iacute;an bastante. Una de nuestras compa&ntilde;eras muri&oacute; en la segunda huelga de hambre, que la hicimos en 1963. Era la compa&ntilde;era Manuela de Sejas. Sus intestinos se secaron mucho; tuvieron que hacerle una cirug&iacute;a y ella muri&oacute;, dejando ocho hijos hu&eacute;rfanos. Muchas compa&ntilde;eras tuvieron abortos en huelgas de hambre. Otras tuvieron hijos muy an&eacute;micos&rdquo;.<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Varias de ellas se pusieron enfermas por todo lo que sufrieron, pero a&uacute;n as&iacute; no abandonaban su puesto. El <i>Comit&eacute; de Amas de Casa<\/i> se encargaba de las guardias nocturnas, de cuidar de los bienes del Sindicato, como la sede, la emisora de radio y la biblioteca. <i>&ldquo;Algunas veces pillaban el micr&oacute;fono de la radio sindical y nos hac&iacute;an escuchar su voz, orient&aacute;ndonos&rdquo;<\/i>.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><b>Represi&oacute;n y machismo<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><b>&nbsp;<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Todo esto llam&oacute; la atenci&oacute;n del gobierno, y con la llegada de Barrientos en 1964, la vigilancia aument&oacute;. En 1965 el dirigente de la COB Juan Lech&iacute;n Oquendo fue preso y deportado para Paraguay. De inmediato detuvieron a varios dirigentes mineros, incluso los que se encargaban de la emisora de radio y del peri&oacute;dico del Sindicato. Y tambi&eacute;n atacaron al <i>Comit&eacute; de Amas de Casa<\/i>. Identificaron a los mineros que estaban casados con las activistas y los deportaron a Argentina. A estos les dec&iacute;an: &ldquo;A usted no le estamos deportando por un problema sindical o pol&iacute;tico, porque usted es un obrero honrado y trabajador, y estamos satisfechos con su trabajo. Sin embargo, no estamos contentos con el hecho de que usted le haya permitido a su esposa servir a intereses extranjeros&rdquo;.&nbsp;Despu&eacute;s de deportar al marido, expulsaban a las mujeres de sus casas, teniendo que mantener a sus familias ellas solas.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Domitila, que se entr&oacute; en el <i>Comit&eacute;<\/i> en 1963, cuenta que en aquella &eacute;poca las mujeres no ten&iacute;an mucha solidaridad de los dem&aacute;s, ya que los hombres no ve&iacute;an la importancia de la organizaci&oacute;n de las mujeres, no quer&iacute;an entenderlo, les parec&iacute;a fuera de lugar. El <i>Comit&eacute;<\/i> tambi&eacute;n sufri&oacute; discriminaci&oacute;n por parte de otras organizaciones femeninas, sobre todo de las mujeres cristianas. &Eacute;stas formaban el <i>Movimiento Familiar Cristiano<\/i> que odiaba a las <i>Amas de Casa<\/i>, las llamaban herejes e intentaban desacreditarlas ante la sociedad. Cansada de esto, Domitila fue a hablar con ellas. <\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;Les pregunt&eacute; que si &lsquo;&iquest;acaso cuando un gobierno masacra a un pueblo no es justo denunciarlo?&rsquo;. Y que si ellas estaban de acuerdo con las medidas econ&oacute;micas que el gobierno hab&iacute;a adoptado. Al final les pregunt&eacute; que si es que ante las cristianas el gobierno dec&iacute;a &lsquo;bueno, &eacute;stas son cristianas, entonces tenemos que pagarles un salario mayor&rsquo;, o si las medidas econ&oacute;micas nos afectaban a todos por igual. Y que si por amor al pr&oacute;jimo era justo unirnos y reclamar por derechos de los trabajadores. Entonces, ellas dijeron que s&iacute;, que yo ten&iacute;a raz&oacute;n y decidieron adherirse al Comit&eacute;&rdquo;<\/i>.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">En relaci&oacute;n a los hombres, Domitila piensa que cerca del 40% a&uacute;n se resiste a que sus compa&ntilde;eras participen del movimiento. Algunos por miedo a perder el empleo, otros por miedo a recibir represalias, otros tienen miedo de que se hable mal de sus mujeres. <\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;Porque siempre, a pesar de nuestra conducta, a pesar de que los compa&ntilde;eros que est&aacute;n en la direcci&oacute;n nos respeten, a&uacute;n hay gente que habla mal de nosotras, principalmente los que no nos comprenden, los que son machistas, la gente que dice que la mujer tiene que estar en casa y vivir solamente para el hogar, sin meterse en pol&iacute;tica. Esta gente anticuada siempre anda inventando historias. Por ejemplo, dec&iacute;an que &eacute;ramos amantes de los dirigentes, que nos metimos en el Sindicato porque est&aacute;bamos teniendo una aventura amorosa. Entonces, por temor a todo esto, muchos compa&ntilde;eros no dejan que sus mujeres participen en las manifestaciones, ni en el Comit&eacute;, ni en nada, y ni siquiera que frecuenten el Sindicato. Sin embargo, para nosotras, el Sindicato es el local de reuni&oacute;n de la clase trabajadora, es m&aacute;s que un templo, es sagrado. Nos cost&oacute; mucha sangre construir ese edificio. Y nosotras, en el Sindicato, nos reunimos para discutir problemas de la clase trabajadora y nuestros compa&ntilde;eros nos tienen que tratar como sus compa&ntilde;eras, sus aliadas, en el mismo plano que ellos, y no en un plano diferente&rdquo;<\/i>.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Domitila cuenta que algunas mujeres s&oacute;lo participaban cuando ocurr&iacute;a algo muy especial. Por ejemplo, cuando convocaron la manifestaci&oacute;n para exigir aumento de salario en 1973, cerca de cinco mil mujeres participaron. Y cuando regresaron a casa, muchas recibieron palizas de sus maridos, que les dec&iacute;an que ellas eran amas de casa y nada ten&iacute;an que ver con pol&iacute;tica. La situaci&oacute;n fue tan grave que al final el <i>Comit&eacute;<\/i> decidi&oacute; hablar por la radio: <\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;Aquellos compa&ntilde;eros que han agredido a sus esposas tienen que ser agentes del gobierno. S&oacute;lo as&iacute; se justifica que est&eacute;n en contra de que sus compa&ntilde;eras hayan pedido lo que por justicia nos corresponde. &iquest;C&oacute;mo es posible que se hayan irritado con la protesta que hicimos de forma conjunta y de la que todos salimos beneficiados?&rdquo;<\/i>.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">De esta forma, el <i>Comit&eacute;<\/i> fue progresando y conquistando autoridad en el calor de las luchas mineras de Bolivia durante los a&ntilde;os 70. En 1973, Domitila y otras dos mujeres fueron elegidas delegadas del Comit&eacute; de Amas de Casa para participar en el Congreso de Trabajadores de Huanuni, donde se reunieron quinientos mineros. Aunque a &uacute;ltima hora las otras dos mujeres no pudieron salir de viaje y Domitila fue sola. <\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;Estuvimos un grupo alojado en un &uacute;nico cuarto, ya que no ten&iacute;amos dinero para tener un cuarto cada uno. Nos dieron una sala en una escuela, con camas, y yo qued&eacute; en la parte que me correspond&iacute;a. Todos mis compa&ntilde;eros respetaron mi condici&oacute;n de mujer casada y con hijos. Est&aacute;bamos doce o trece en el mismo cuarto. Conversamos sobre los problemas de la clase trabajadora, contamos algunas an&eacute;cdotas graciosas que nos hab&iacute;an ocurrido en congresos anteriores, y nadie me falt&oacute; al respeto. Mi compa&ntilde;ero sab&iacute;a que yo iba a estar en esa situaci&oacute;n, y no desconfi&oacute; de m&iacute;. Y as&iacute; pude participar del congreso en nombre del Comit&eacute;, llevando all&iacute; nuestra palabra&rdquo;. <\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><b><i>1976 &ndash; &ldquo;Lo que clama mi pueblo&rdquo;<\/i><\/b><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">El pueblo boliviano amargaba al gobierno Banzer, que lanz&oacute; un paquete de medidas econ&oacute;micas brutal, desvalorizando la moneda, recortando los salarios y aumentando el costo de vida. En el Primero de Mayo se realiz&oacute; un Congreso en Corocoro con representantes de todos los sindicatos mineros. El <i>Comit&eacute; de Amas de Casa de la Siglo XX<\/i> envi&oacute; a dos representantes, as&iacute; como el <i>Comit&eacute; de Amas de Casa de Catavi<\/i>. En este Congreso se repudiaron las medidas econ&oacute;micas del gobierno y se declar&oacute; la solidaridad con los presos pol&iacute;ticos y los exiliados. Se exigieron mejores salarios, el pago de indemnizaciones para quienes quedaban enfermos por trabajar en las minas. Tambi&eacute;n se incluyeron las reivindicaciones de las mujeres. Las viudas de los que mor&iacute;an en las minas s&oacute;lo recib&iacute;an la pensi&oacute;n por cinco a&ntilde;os y, si volv&iacute;an a casarse, la perd&iacute;an. La exigencia era que la pensi&oacute;n no se retirase.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">La participaci&oacute;n de las mujeres en el Congreso de Corocoro fue muy importante. Domitila en su primera intervenci&oacute;n dijo que las mujeres estaban contentas por el hecho de que los obreros pudieran realizar el Congreso, aun habiendo sido prohibido por el gobierno. Y que los hombres ten&iacute;an que tener en cuenta que no estaban solos en esta lucha, <i>porque en cada casa somos todos explotados por el patr&oacute;n, porque todo el trabajo que hacemos en la casa no es reconocido y ser&iacute;a un error pensar que solamente el trabajador asalariado es explotado; su familia tambi&eacute;n lo es<\/i>. Y apel&oacute; a que el Congreso votase un documento que fuese beneficioso para toda la clase trabajadora, tanto para los hombres como para las mujeres.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">El discurso de Domitila fue retransmitido por radio y la invitaron a dar una charla en una escuela de la regi&oacute;n. Despu&eacute;s de la charla los alumnos decidieron que ella deber&iacute;a hablar con sus madres. <i>&ldquo;Acept&eacute; y marcamos d&iacute;a y hora, y cuando llegu&eacute; all&iacute; estaban ellos, con sus madres y sus padres. Fue una reuni&oacute;n muy buena, donde se organiz&oacute; el Comit&eacute; de Amas de Casa de Corocoro, cuya presidenta era una cholita&rdquo;<\/i>. <\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">En realidad, esa fue una de las propuestas aprobadas en el Congreso: la organizaci&oacute;n de <i>Comit&eacute;s de Amas de Casa<\/i> en todas las minas. Sin embargo, de inmediato el gobierno desat&oacute; una tremenda represi&oacute;n contra los trabajadores, muchos dirigentes fueron presos, y otros deportados. El <i>Comit&eacute; de Amas de Casa de la Siglo XX<\/i> fue ocupado por las mujeres nacionalistas (defensoras del gobierno), que lanzaban manifiestos en su nombre y ofrec&iacute;an ayudas de estudio para los ni&ntilde;os, como forma de destruir la lucha. Incluso algunas de las secretarias del <i>Comit&eacute;<\/i> colaboraron con esas mujeres, que quer&iacute;an transformarlo en una organizaci&oacute;n nacionalista para apoyar al gobierno. De esta forma, el <i>Comit&eacute; de Amas de Casa de la Siglo XX<\/i> fue destruido. Despu&eacute;s de haberse convertido en una forma de organizaci&oacute;n de las mujeres para luchar, cuando la lucha fue reprimida, la clase trabajadora perdi&oacute; tambi&eacute;n el <i>Comit&eacute;<\/i>.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Esta experiencia tan rica y que nos deja tantas lecciones a las mujeres trabajadoras est&aacute; completando medio siglo. Aunque parece que fue ayer, por el vivo relato de Domitila, una de las grandes dirigentes mujeres que la clase trabajadora ya tuvo y que sirve de inspiraci&oacute;n para todas las mujeres revolucionarias de hoy. El testimonio completo de Domitila, del cual hemos citado algunos trechos, se encuentra en su autobiograf&iacute;a titulada <b><i>&ldquo;Si me permiten hablar&rdquo;<\/i><\/b>, escrita por Moema Vizzer y editada por primera vez en 1977. Cerramos este art&iacute;culo de homenaje a Domitila, con las palabras finales de su relato:<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&ldquo;Mi pueblo no est&aacute; luchando por una conquista peque&ntilde;a, por un poquito de aumento de salario aqu&iacute;, un peque&ntilde;o paliativo all&iacute;. No. Mi pueblo se est&aacute; preparando para expulsar para siempre del pa&iacute;s al capitalismo y a sus sirvientes internos y externos. Mi pueblo est&aacute; luchando para llegar al socialismo. Yo afirmo eso. Y no me lo estoy inventando. Fue proclamado en un Congreso de la COB: &lsquo;Bolivia s&oacute;lo ser&aacute; libre cuando sea un pa&iacute;s socialista&rsquo;. Y cualquiera que dude eso, cuando tenga la oportunidad de venir a Bolivia se convencer&aacute; de que es esto lo que clama mi pueblo&rdquo;.<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Hoy con 74 a&ntilde;os, Domitila vive en Cochabamba, en una casa simple en un barrio humilde de Hayrakasa, con cuatro de sus siete hijos (los dem&aacute;s ya fallecieron). En 1980, cuando volv&iacute;a de Dinamarca, donde particip&oacute; de la Conferencia de Mujeres, se le prohibi&oacute; la entrada en Bolivia debido al golpe de Estado de Garc&iacute;a Meza. Pas&oacute; todo el tiempo que estuvo en el exilio denunciando el r&eacute;gimen militar de su pa&iacute;s y solidariz&aacute;ndose con los trabajadores. Sin tener la menor idea de lo que hab&iacute;a pasado con su familia, retorn&oacute; en 1982, y descubri&oacute; que su padre y su hermana hab&iacute;an fallecido.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><br \/>\n\t<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Domitila, una de las 1000 mujeres que ya fueron propuestas para recibir el premio Nobel de la Paz en 2005, esposa de un trabajador minero y madre de siete hijos, naci&oacute; el 27 de mayo de 1937 en la mina <i>Siglo XX<\/i>, en Potos&iacute;, Bolivia. Enfrentando el machismo como mujer, la discriminaci&oacute;n como ind&iacute;gena y pobre, supo dedicar cada minuto de su vida a la lucha por un mundo mejor para los trabajadores y los pobres. <i>&ldquo;Con mi lucha quiero dejar para las futuras generaciones la &uacute;nica herencia realmente v&aacute;lida: un pa&iacute;s libre y justicia social&rdquo;<\/i>. La &uacute;ltima informaci&oacute;n que tuvimos de Domitila era que estaba internada en un hospital de Cochabamba.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\"><i>&nbsp;<\/i><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:\nnormal\"><br \/>\n\t<span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"font-family:georgia, serif;\">Traducci&oacute;n: Raul Alberich<\/span><\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este 2011 las mujeres trabajadoras tienen una fecha muy significativa para conmemorar: hace 50 a&ntilde;os surg&iacute;a en Bolivia el Comit&eacute; de Amas de Casa de la Mina Siglo XX.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18080,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-8409","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/domitila.JPG?fit=200%2C194&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/domitila.JPG?fit=200%2C194&ssl=1","categories_names":[],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8409"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8409\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18080"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}