{"id":82103,"date":"2026-10-31T13:21:07","date_gmt":"2026-10-31T13:21:07","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=82103"},"modified":"2026-10-31T13:21:29","modified_gmt":"2026-10-31T13:21:29","slug":"quien-le-tiene-miedo-a-la-acampada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/quien-le-tiene-miedo-a-la-acampada\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n le tiene miedo a la acampada?"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La respuesta es sencilla: el gobierno portugu\u00e9s. Mientras los j\u00f3venes instalaban sus carpas en plazas de Lisboa y Oporto para reclamar una vivienda donde vivir, el gobierno de derecha (PSD) enviaba un violento operativo policial para reprimir a los manifestantes. Pero la lucha contin\u00faa y los j\u00f3venes est\u00e1n ganando la pulseada.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Vivir en Portugal es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil. Para tener una idea, el 27% de la poblaci\u00f3n queda en riesgo de pobreza despu\u00e9s de pagar el alquiler o la cuota de una vivienda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHoy no podr\u00eda comprar mi departamento\u00bb, cuenta Albertina. En 1998, compr\u00f3 un departamento de un dormitorio y sala de estar por 60.250 euros, en un edificio de 25 a\u00f1os de antig\u00fcedad, sin ninguna remodelaci\u00f3n, con un cr\u00e9dito del 100% a 30 a\u00f1os. En aquella \u00e9poca, la cuota representaba un tercio de su salario.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2020, el mismo departamento alcanz\u00f3 un valor de mercado de 80.000 euros; en 2026, su valor se duplic\u00f3: 160.000 euros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00bfSe volvieron todos locos?\u00bb, pregunta. \u00ab\u00bfUn departamento de un dormitorio en un edificio viejo de un suburbio que no tiene nada de especial? \u00bfEs el mercado funcionando? \u00bfPara qui\u00e9n? Para los bancos, que prestan el doble para cobrar intereses durante 50 a\u00f1os\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfSe volvieron todos locos?<\/h2>\n\n\n\n<p>No exactamente. Adem\u00e1s de los bancos, est\u00e1n los \u00abfondos buitre\u00bb (fondos de inversi\u00f3n), las plataformas de alojamiento tur\u00edstico (Airbnb) y los grandes propietarios, que obtienen ganancias como nunca especulando con el precio de los inmuebles.<\/p>\n\n\n\n<p>Los fondos de inversi\u00f3n llegan a comprar barrios residenciales enteros para vender o alquilar inmuebles a precios imposibles de pagar con los salarios portugueses, en un pa\u00eds donde el salario m\u00ednimo es de 920 euros.<\/p>\n\n\n\n<p>La vivienda deja de ser considerada un bien social \u2014la vivienda p\u00fablica en Portugal representa apenas el 2% del parque habitacional\u2014 para transformarse en un activo financiero.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor parte de la juventud y de las familias trabajadoras queda fuera de esa ecuaci\u00f3n. Hoy es habitual ver, en las grandes ciudades como Oporto y Lisboa, a personas sin hogar durmiendo en carpas o directamente en el suelo, debajo de viaductos y marquesinas. Algo que hasta hace muy poco tiempo era poco frecuente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las acampadas<\/h2>\n\n\n\n<p>La lucha por la vivienda comenz\u00f3 en Madrid, en septiembre, cuando una verdadera rebeli\u00f3n popular se opuso al desalojo de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 a\u00f1os que termin\u00f3 falleciendo, debilitada por la presi\u00f3n judicial y policial para obligarla a abandonar su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Menos de un mes despu\u00e9s, el movimiento del pa\u00eds vecino se extendi\u00f3 a Portugal.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que en Madrid, en la Puerta del Sol, se instalaron acampadas en la plaza D. Jo\u00e3o I, en Oporto, y en la plaza del Rossio, en Lisboa.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo es exigir al gobierno medidas que puedan resolver el problema de la vivienda, comenzando por la retirada de la nueva ley de alquileres, el establecimiento de l\u00edmites a los precios de los alquileres y al alojamiento tur\u00edstico; el aumento de la inversi\u00f3n estatal en vivienda p\u00fablica y en la recuperaci\u00f3n de inmuebles vac\u00edos para generar viviendas a precios accesibles; y el fin de los beneficios fiscales para los fondos de inversi\u00f3n, las inmobiliarias, las constructoras y los propietarios.<\/p>\n\n\n\n<p>En las acampadas se realizan diariamente asambleas populares para debatir y decidir el rumbo del movimiento. Son los propios participantes quienes preparan sus comidas, mantienen la limpieza de los espacios ocupados y organizan actividades culturales, en las que participan artistas solidarios con el movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Las actuales acampadas se parecen a otra realizada en mayo de 2011, en la plaza del Rossio, en protesta contra la pol\u00edtica de austeridad aplicada por el gobierno de Pedro Passos Coelho, de derecha (PSD\/CDS), siguiendo las \u00f3rdenes de la Troika (Comisi\u00f3n Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional).<\/p>\n\n\n\n<p>Encabezado por la juventud, como ahora, el movimiento de 2011 se llam\u00f3 \u00abGera\u00e7\u00e3o \u00e0 Rasca\u00bb (Generaci\u00f3n en apuros) y organiz\u00f3 gigantescas manifestaciones de protesta. A este le sigui\u00f3 otro movimiento igualmente poderoso, \u00abQue se lixe a troika\u00bb (Que se joda la Troika), responsable de llevar a las calles del pa\u00eds a un mill\u00f3n de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha en Portugal forma parte de la ola de movilizaciones que recorre toda Europa, con reivindicaciones semejantes y en solidaridad con el pueblo palestino y de Medio Oriente, y contra el gobierno de Trump y sus aliados imperialistas europeos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La respuesta del gobierno<\/h2>\n\n\n\n<p>Incluso antes de que comenzara la movilizaci\u00f3n por la vivienda en Portugal, el gobierno de derecha del primer ministro Lu\u00eds Montenegro (PSD) present\u00f3 al Parlamento una propuesta de modificaci\u00f3n de la ley de alquileres que, en lugar de solucionar el problema habitacional, solo lo agrava: elimina el l\u00edmite del 2% al aumento de los alquileres en los nuevos contratos, permite dep\u00f3sitos de garant\u00eda m\u00e1s elevados, puede provocar el descongelamiento de alquileres antiguos y facilita los desalojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el gobierno y el primer ministro, \u00e9l mismo propietario de 55 inmuebles, un alquiler de 2.300 euros es considerado un \u00abalquiler accesible\u00bb, lo que otorga al propietario el derecho a exenciones fiscales, en un pa\u00eds donde el salario de la mayor\u00eda de los trabajadores es inferior a 1.000 euros.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el inicio de las manifestaciones y las acampadas, el gobierno de Montenegro comprendi\u00f3 que pod\u00eda ser derrotado. Para intentar impedirlo, recurri\u00f3 a la fuerza bruta contra manifestantes pac\u00edficos y desarmados.<\/p>\n\n\n\n<p>A las tres de la madrugada del 15 de octubre, despu\u00e9s de que los periodistas se retiraran, la polic\u00eda oblig\u00f3 a los j\u00f3venes a desmontar sus carpas en la plaza D. Jo\u00e3o I, en Oporto, y los atac\u00f3 a bastonazos.<\/p>\n\n\n\n<p>El saldo fue de 37 heridos, dos de ellos en estado grave y con fracturas, adem\u00e1s de carpas, carteles y mochilas confiscados. El d\u00eda anterior, el alcalde de Oporto, perteneciente al mismo partido que el primer ministro, hab\u00eda prometido ser \u00ababsolutamente implacable\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s de la represi\u00f3n en Oporto, se levant\u00f3 la acampada de Lisboa. Una vez m\u00e1s, la polic\u00eda arremeti\u00f3 contra los manifestantes de ambas ciudades.<\/p>\n\n\n\n<p>Una semana despu\u00e9s, el 25 de octubre, miles de personas marcharon por la Avenida da Liberdade, en Lisboa, en apoyo a la lucha y, nuevamente durante la madrugada, la polic\u00eda arremeti\u00f3 contra las acampadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fotograf\u00edas y videos muestran la violencia policial contra los manifestantes: bastonazos en la cabeza, el rostro, las piernas y los brazos de personas indefensas, que ya estaban ca\u00eddas en el suelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo m\u00e1s de 50 heridos, muchos de ellos atendidos en hospitales, y decenas de detenidos, defendidos por abogados que no cobraron honorarios.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1A cada bastonazo responderemos con m\u00e1s organizaci\u00f3n! \u00a1A cada amenaza responderemos con m\u00e1s solidaridad!\u00bb, escrib\u00edan los activistas en las redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Huelga general<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando escrib\u00edamos este art\u00edculo, la lucha continuaba cada vez con m\u00e1s fuerza y rodeada de la solidaridad de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Se realizan movilizaciones en plazas, frente a los tribunales donde los activistas se presentan a declarar y ante la Asamblea de la Rep\u00fablica, donde se debatir\u00eda y votar\u00eda el presupuesto del pa\u00eds para el pr\u00f3ximo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha est\u00e1 enfrentando a un gobierno debilitado y en crisis como consecuencia de varias derrotas, entre las cuales la m\u00e1s importante fue el rechazo, en el Parlamento, del paquete laboral, un proyecto que propon\u00eda m\u00e1s de 100 modificaciones al C\u00f3digo del Trabajo y que representaba un enorme retroceso en las condiciones de vida y de trabajo de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>El rechazo del paquete fue resultado de dos huelgas generales en menos de un a\u00f1o, realizadas el 11 de diciembre de 2025 y el 3 de junio de este a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de un gobierno minoritario que depende de la extrema derecha para aprobar sus proyectos y de la inacci\u00f3n del Partido Socialista (PS). Por eso, en lugar de dar una respuesta pol\u00edtica a la lucha social, reprime al movimiento con violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha todav\u00eda est\u00e1 en curso, pero ya consigui\u00f3 importantes victorias: obligar al gobierno a retomar el debate sobre la vivienda en el Parlamento, bajo la amenaza de que sus propuestas de modificaci\u00f3n de la ley de alquileres sean derrotadas; y unir a la juventud trabajadora y estudiantil no solo por la vivienda, sino tambi\u00e9n por el aumento de la inversi\u00f3n en educaci\u00f3n, la reducci\u00f3n de los aranceles universitarios (tasas que deben pagar los estudiantes de las universidades p\u00fablicas) y la transici\u00f3n energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que la lucha pueda resultar victoriosa, es necesaria una nueva huelga general, esta vez centrada en la cuesti\u00f3n de la vivienda, como ya est\u00e1n organizando los trabajadores del Estado espa\u00f1ol para el 11 de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dijo nuestro compa\u00f1ero Ant\u00f3nio Tonga en la asamblea de la acampada de Chelas, una gran zona de viviendas sociales de Lisboa:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCuando hablamos de los problemas de acceso a la vivienda, muchas veces olvidamos que este problema tiene color, que este problema tiene clase social y que este problema tambi\u00e9n tiene g\u00e9nero\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La respuesta es sencilla: el gobierno portugu\u00e9s. Mientras los j\u00f3venes instalaban sus carpas en plazas de Lisboa y Oporto para reclamar una vivienda donde vivir, el gobierno de derecha (PSD) enviaba un violento operativo policial para reprimir a los manifestantes. Pero la lucha contin\u00faa y los j\u00f3venes est\u00e1n ganando la pulseada. Vivir en Portugal es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":82104,"menu_order":10,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"Em luta","footnotes":""},"categories":[2702],"tags":[],"class_list":["post-82103","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-portugal"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-29-at-13.20.47.jpeg","categories_names":["Portugal"],"author_info":{"name":"Cris","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8be19d9542307ef9e5c90edceee6bf8064823a89e1c6319d77e8c5798fc2b7ed?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":"Em luta","tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82103"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82103\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82105,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82103\/revisions\/82105"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/82104"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}