{"id":82039,"date":"2026-10-10T14:18:55","date_gmt":"2026-10-10T14:18:55","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=82039"},"modified":"2026-10-10T14:19:05","modified_gmt":"2026-10-10T14:19:05","slug":"jane-doe-no-esta-sola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/jane-doe-no-esta-sola\/","title":{"rendered":"Jane Doe no est\u00e1 sola"},"content":{"rendered":"\n<p>La ira corre por todo Estados Unidos y el mundo entero a ra\u00edz de la revelaci\u00f3n de los detalles de un horrible estupro en grupo ocurrida en una residencia de una fraternidad en Cornell, una de las instituciones acad\u00e9micas m\u00e1s prestigiosas del pa\u00eds. Apenas una semana despu\u00e9s, casi al otro lado del pa\u00eds, en Arizona, se dio a conocer la noticia de que una candidata al Congreso fue <a href=\"https:\/\/www.msn.com\/en-us\/news\/other\/arizona-us-house-candidate-says-she-was-raped-while-fixing-road-signs\/ar-AA2dNmel\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">violada <\/a>por dos hombres mientras areglaba los letreros de su campa\u00f1a. A pesar de estar separadas por miles de kil\u00f3metros y de que muy distintas circunstancias, ambas historias ilustran que tan generalizada est\u00e1 la violencia sexual en nuestra sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras la Universidad Cornell y las autoridades locales de polic\u00eda y gobierno buscan deshacerse de la culpa y ponen excusas por no haber investigado el caso a fondo cuando ocurri\u00f3 por primera vez en 2024, los estudiantes exigen respuestas, con manifestaciones contra la violaci\u00f3n convocadas en Cornell y, en solidaridad, en otras instituciones. Al hacerlo, unen sus fuerzas con movimientos m\u00e1s amplios contra la violencia sexual y la opresi\u00f3n de g\u00e9nero que han asumido esta lucha vital en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo que te ense\u00f1an en Cornell<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al reabrir el caso en respuesta a la indignaci\u00f3n p\u00fablica, la administraci\u00f3n de Cornell y las autoridades locales de Nueva York han se\u00f1alado razones legales y procedimentales por las que este caso se ignor\u00f3 inicialmente en 2024, identificando dos obst\u00e1culos en particular. En primer lugar, la polic\u00eda que llev\u00f3 a cabo la entrevista con la v\u00edctima en 2024 no transmiti\u00f3 a los fiscales estatales que la v\u00edctima hab\u00eda afirmado: <a href=\"https:\/\/www.cnn.com\/2026\/09\/30\/us\/key-questions-cornell-sexual-assault-investigation\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00abPuedo decir con un 100 % de certeza que fui violada\u00bb<\/a>. A pesar de esta clara acusaci\u00f3n, no se transmiti\u00f3 a los fiscales a quienes se les hab\u00eda encomendado el caso y no fue considerado en su decisi\u00f3n. En segundo lugar, se ha notado que las leyes vigente de Nueva York cuenta con protecciones muy d\u00e9biles para las v\u00edctimas de agresi\u00f3n sexual que son atacadas mientras se encuentran bajo los efectos de drogas o alcohol. Seg\u00fan la ley a\u00fan vigente, si el consumo inicial de sustancias intoxicantes fue intencional, ninguna acci\u00f3n posterior que haya ocurrido bajo los efectos de dichas sustancias puede considerarse estupro. Esto contradice por completo la comprensi\u00f3n general actual del consentimiento y desmiente el propio testimonio de la v\u00edctima, quien identifica muy claramente c\u00f3mo, a pesar de haber consentido ciertas actividades en la casa de la fraternidad, no dio su consentimiento para actos posteriores e incluso perdi\u00f3 la capacidad f\u00edsica para darlo a medida que avanzaba la noche y se la presionaba para que consumiera cada vez m\u00e1s drogas, particularmente ketamina, un disociativo fuerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos obst\u00e1culos legales y procedimentales son importantes y explican bastante sobre la falta de confiabilidad de la polic\u00eda y del sistema de aplicaci\u00f3n de la ley en general. Sin embargo, centrarse exclusivamente en estos problemas procesales significar\u00eda pasar por alto el panorama m\u00e1s amplio de la violencia sexual en la sociedad y, en particular, en las universidades. Un asombroso <a href=\"https:\/\/rainn.org\/red-zone\/campus-sexual-violence-statistics\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">26 % de las mujeres<\/a> (y el 7 % de los hombres) sufren violencia sexual en alg\u00fan momento durante sus cuatro a\u00f1os de estudios universitarios de pregrado. Estas estad\u00edsticas ser\u00edan espantosas en cualquier contexto, pero resultan particularmente impactantes dado que asistir a la universidad se presenta como un rito de iniciaci\u00f3n fundamental para una parte significativa de la poblaci\u00f3n, incluida gran parte de la clase trabajadora. Nuestra sociedad env\u00eda sistem\u00e1ticamente a nuestros j\u00f3venes a un proceso acad\u00e9mico en el que m\u00e1s de 1 de cada 4 de las ni\u00f1as ser\u00e1 violada.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta violencia tambi\u00e9n tiene un componente de clase. La universidad moderna cumple una doble funci\u00f3n: educa e indoctrina a la clase trabajadora para que ingrese al mercado laboral profesional, y tambi\u00e9n sirve como escuela de refinamiento para que los hijos de los ricos socialicen y establezcan contactos entre s\u00ed con el fin de forjar v\u00ednculos que reproduzcan su clase (las universidades tambi\u00e9n funcionan como fondos de inversi\u00f3n, propietarios de inmuebles y puntos de conexi\u00f3n para el complejo militar-industrial). No es casualidad que este caso haya ocurrido en una instituci\u00f3n de \u00e9lite y en la sede de una fraternidad. Si la universidad en su conjunto es una f\u00e1brica para la reproducci\u00f3n de la sociedad de clases, las fraternidades son las oficinas ejecutivas donde se ense\u00f1a a los muchachos ricos a disfrutar de la impunidad que les da su clase.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Estados Unidos nunca ha tenido una aristocracia formal, las fraternidades norteamericanas est\u00e1n organizadas de una manera profundamente aristocr\u00e1tica. Su ret\u00f3rica p\u00fablica las presenta como sociedades caritativas, pero el objetivo de las fraternidades (y de las sororidades, sus contrapartes femeninas) es ser clubes sociales para los ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>La membres\u00eda suele ser hereditaria, y a los hijos y hermanos menores se les garantiza pr\u00e1cticamente la entrada a la fraternidad de sus predecesores. Estas organizaciones operan a nivel nacional; surgieron como sociedades secretas burguesas en el siglo XIX y, desde entonces, han evolucionado hacia sus formas institucionalizadas, con grupos en casi todos los campus universitarios del pa\u00eds. Las fraternidades est\u00e1n bien representadas en las redes de exalumnos donantes que enriquecen el financiamiento de las universidades e impulsan el reclutamiento de estudiantes para estas instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Las altas cuotas de membres\u00eda y la selecci\u00f3n social preservan su car\u00e1cter de clase dominante, y la iniciaci\u00f3n de los miembros tradicionalmente implica severos rituales de novatadas que constituyen abuso sistem\u00e1tico, una tradici\u00f3n que, en la pr\u00e1ctica, condiciona a muchos de estos hombres a una cultura de control y abuso que los predispone directamente a cometer agresiones sexuales. Cualquier noche, las residencias de las fraternidades en todo el pa\u00eds est\u00e1n llenas de ketamina, coca\u00edna y otras drogas duras, mientras que los padres de estos j\u00f3venes contin\u00faan ordenando la muerte y el arresto de innumerables v\u00edctimas de la guerra contra las drogas. Este fen\u00f3meno es intergeneracional y bien conocido en los campus: ya sea que haya asistido a la universidad en los a\u00f1os 1960 o en la actualidad, es probable que escuche una broma de que las iniciales de SAE, una fraternidad particularmente notoria, significan \u00abSe Anticipa Estupro\u00bb (en ingles: \u00abSexual Assault Expected\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hay que prestar atenci\u00f3n al papel de la propia administraci\u00f3n universitaria capitalista, que intenta presentarse como un organismo de investigaci\u00f3n y, en ocasiones, incluso pretende oponerse a la influencia de las fraternidades. Sin embargo, la administraci\u00f3n universitaria no es ni un aliado de los oprimidos, ni siquiera un \u00e1rbitro neutral e imparcial. Tiene un conflicto de intereses inmediato, ya que su prioridad es preservar la reputaci\u00f3n de la instituci\u00f3n y, con ello, las solicitudes de admisi\u00f3n de nuevos estudiantes. Los procedimientos para denunciar violaciones no est\u00e1n dise\u00f1ados para atender a la v\u00edctima, sino para minimizar la responsabilidad de la universidad, ya sea en forma de evitar publicidad negativa en los medios o al tratar de complacer en el \u00e1mbito privado a los ricos amigos de quienes cometieron cr\u00edmenes atroces. Al hablar con sobrevivientes de agresiones sexuales en la universidad y con sus amigos que las acompa\u00f1aron a lo largo de estos procesos, estas personas describen c\u00f3mo dichos procesos implican una repetida retraumatizaci\u00f3n de las v\u00edctimas, cuyo testimonio es sometido a interrogatorios. Al final del proceso, lo mejor que una v\u00edctima puede esperar, por lo general, es que su agresor sea objeto de una orden de alejamiento que le proh\u00edba el acceso al campus universitario. En consecuencia, y junto con otras presiones sociales que desalientan la denuncia de agresiones sexuales, la mayor\u00eda de los casos no se denuncian.<\/p>\n\n\n\n<p>Las im\u00e1genes de las protestas en Cornell muestran c\u00f3mo los estudiantes han establecido el v\u00ednculo entre los cobardes intentos de la universidad por eludir la responsabilidad por la violaci\u00f3n y su mano dura contra los estudiantes que se manifestaban en apoyo a Palestina, portando pancartas que dec\u00edan: \u00ab\u00a1Expulsar a los violadores, no a los manifestantes!\u00bb. Los ataques de Cornell y otras universidades contra los activistas estudiantiles a instancias del gobierno y su falta de respuesta ante las agresiones sexuales en el campus son las dos caras de la misma moneda corrupta: la priorizaci\u00f3n sistem\u00e1tica de proteger la reputaci\u00f3n de la universidad y de sus patrocinadores m\u00e1s acaudalados, por encima de las necesidades y la seguridad de los estudiantes y trabajadores del campus.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El violador en jefe y sus compinches<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La violaci\u00f3n y la opresi\u00f3n sexual no son nada nuevo. Pero el espectro de un presidente que se codeaba con Jeffrey Epstein, que se jact\u00f3 de acosar sexualmente a mujeres en la televisi\u00f3n p\u00fablica en el per\u00edodo previo a su primera elecci\u00f3n, que nombr\u00f3 al violador Brett Kavanaugh para el cargo p\u00fablico m\u00e1s alto del pa\u00eds y que ha presidido el desmantelamiento generalizado de los derechos reproductivos y la atenci\u00f3n m\u00e9dica que afirma la identidad de g\u00e9nero, s\u00ed tiene un impacto directo en la incidencia de las agresiones sexuales y en un clima que las tolera.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, los comentarios del presidente sobre el caso de Cornell consisten en decir que <a href=\"https:\/\/www.indystar.com\/story\/news\/politics\/2026\/10\/03\/trump-cornell-letitia-james\/92075253007\/?gnt-cfr=1&amp;gca-cat=p&amp;gca-uir=true&amp;gca-epti=z114833l004350e1114xxv114833d--57--b--57--&amp;gca-ft=193&amp;gca-ds=sophi\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201csiente l\u00e1stima\u201d<\/a> por los acusados, es decir, los presuntos violadores. Envuelta en la obsesi\u00f3n casi de caricatura de MAGA por la virilidad y la agresividad masculinas se encuentra una valorizaci\u00f3n de la misoginia grosera y presumida que se convierte en una licencia y una amenaza para que se produzca violencia real.<\/p>\n\n\n\n<p>Este parece ser lo que sucedi\u00f3 en el ataque y la violaci\u00f3n de una candidata al Congreso por el Partido Dem\u00f3crata, Bernadette Greene-Placentia, quien fue atacada por detr\u00e1s, dejada inconsciente, violada y abandonada sangrando a las 3 de la madrugada en un estacionamiento vac\u00edo mientras realizaba su rutina de arreglar los carteles de su campa\u00f1a. Entre otros comentarios sexistas, parece que sus agresores la llamaron \u00abperra dem\u00f3crata\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La intenci\u00f3n es clara: a estos hombres se les ha alentado a cometer violencia sexual contra cualquier mujer que represente incluso la m\u00e1s m\u00ednima desviaci\u00f3n de las normas patriarcales y ecl\u00e9cticas de dominaci\u00f3n masculina de MAGA, ya sea en la pol\u00edtica o en cualquier otro \u00e1mbito.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo podemos defendernos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien Trump es un ejemplo paradigm\u00e1tico de la impunidad machista, enfrentar la opresi\u00f3n sexual requiere m\u00e1s que simplemente votar por un partido diferente. Esta impunidad tiene ra\u00edces profundas dentro de las fuerzas policiales a nivel nacional: es muy probable que los propios polic\u00edas sean los <a href=\"https:\/\/publichealthpost.org\/health-equity\/understanding-police-officer-perpetrated-domestic-violence\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">autores<\/a> de agresiones sexuales o de violencia de pareja. Incluso cuando no son literalmente los autores del caso en cuesti\u00f3n, tienden a menospreciar a las v\u00edctimas y a hacer muy poco para atender sus inquietudes.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las preocupaciones a nivel de las fuerzas del orden, lo que refuerza la opresi\u00f3n machista es el tejido econ\u00f3mico y social del capitalismo. Los capitalistas dependen directamente de una divisi\u00f3n machista del trabajo para eludir la responsabilidad de pagar por la reproducci\u00f3n social \u2014el trabajo \u00abgratuito\u00bb de cuidar a los ni\u00f1os y a las personas de tercera edad, as\u00ed como las tareas dom\u00e9sticas cotidianas que son necesarias para que la clase trabajadora pueda ir para trabajar d\u00eda a d\u00eda, y que recae de manera desproporcionada sobre las mujeres\u2014, reduciendo as\u00ed los costos laborales. Esto se ve reforzado a su vez mediante la propagaci\u00f3n y la mercantilizaci\u00f3n de ideolog\u00edas y estructuras sociales sexistas, con el fin de mantener las divisiones en la sociedad y justificar la explotaci\u00f3n, con instituciones como las fraternidades, las administraciones universitarias y la polic\u00eda que existen para proteger y defender el statu quo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, no es suficiente votar por un capitalista diferente para resolver esto. No es suficiente solo organizar programas educativos sobre el machismo en las universidades. Necesitamos organizar movimientos de masas que exijan el restablecimiento del derecho al aborto, el derecho a la autonom\u00eda corporal, el derecho a la atenci\u00f3n m\u00e9dica que afirme la identidad de g\u00e9nero y el derecho a una atenci\u00f3n de salud reproductiva de calidad, as\u00ed como castigos para los violadores, ya que garantizar estos derechos y normas proporciona la base m\u00ednima para la participaci\u00f3n de las mujeres y las minor\u00edas de g\u00e9nero en la sociedad. Los sindicatos y otras organizaciones de la clase trabajadora deben asumir la responsabilidad de educar a sus miembros sobre la naturaleza de la opresi\u00f3n sexual y su prevalencia, y reconocer que se trata de una lucha que va de la mano no solo con la lucha por conseguir mejores condiciones laborales en el trabajo y como clase trabajadora, sino tambi\u00e9n con la lucha m\u00e1s amplia contra el capitalismo en s\u00ed mismo. La lucha para acabar con la opresi\u00f3n sexual no puede ganar sin destruir las instituciones de la clase dominante que la perpetran, incluida la polic\u00eda. Las esferas de poder en el mundo capitalista actual est\u00e1n llenas de violadores y de personas que los abrazan con mucho gusto: no podemos garantizar de manera decisiva los derechos de las mujeres y de los trabajadores en general regateando para que entremos; necesitamos enfrentarlos de frente y luchar para ganar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ira corre por todo Estados Unidos y el mundo entero a ra\u00edz de la revelaci\u00f3n de los detalles de un horrible estupro en grupo ocurrida en una residencia de una fraternidad en Cornell, una de las instituciones acad\u00e9micas m\u00e1s prestigiosas del pa\u00eds. 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