{"id":82004,"date":"2026-10-01T15:46:46","date_gmt":"2026-10-01T15:46:46","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=82004"},"modified":"2026-10-01T15:46:47","modified_gmt":"2026-10-01T15:46:47","slug":"sobre-el-pacto-de-defensa-de-la-meca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/sobre-el-pacto-de-defensa-de-la-meca\/","title":{"rendered":"Sobre el Pacto de Defensa de La Meca"},"content":{"rendered":"\n<p>En los d\u00edas previos al 7<sup>\u00ba<\/sup> de octubre de 2024, Israel anunci\u00f3 ante las Naciones Unidas su plan para vincular las econom\u00edas de la India y Europa a trav\u00e9s de las naciones de la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga. Este ambicioso plan se denomin\u00f3 \u00abCorredor Econ\u00f3mico India-Oriente Medio\u00bb (IMEC). Dicho plan situaba a Israel como nodo central de un corredor comercial que conectaba las econom\u00edas de la India, las monarqu\u00edas del Golfo y Europa a trav\u00e9s de Israel. Una parte vital del plan era el llamado canal Ben Guri\u00f3n, que atravesaba una parte considerable de Gaza y la frontera sur de Israel con el Sina\u00ed egipcio. Este fue el punto \u00e1lgido de los esfuerzos de Estados Unidos y los pa\u00edses del Golfo por normalizar las relaciones con Israel y construir una estructura pol\u00edtica autorregulada en la regi\u00f3n, una que reconociera las ocupaciones israel\u00edes de territorio palestino y el apartheid israel\u00ed, y que asegurara la estabilidad de las tir\u00e1nicas monarqu\u00edas del Golfo con seguridad israel\u00ed, mano de obra india y dinero europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s de este anuncio, Ham\u00e1s llev\u00f3 a cabo un audaz ataque contra los israel\u00edes desde Gaza, rompiendo el bloqueo del asentamiento y llegando casi hasta la frontera occidental de la Cisjordania palestina. La represalia de Israel contra Gaza dio lugar a uno de los genocidios m\u00e1s mort\u00edferos del siglo XXI, uno que a\u00fan contin\u00faa. Tras la guerra en Gaza, el IMEC se desintegr\u00f3. Ninguno de los pa\u00edses del Golfo estuvo dispuesto a apoyar a Israel, y sus pretensiones de paz y humanidad como la \u00ab\u00fanica democracia en el Medio Oriente\u00bb se desmoronaron por completo. La guerra puso al descubierto las mentiras y la hipocres\u00eda israel\u00edes, pero tambi\u00e9n oblig\u00f3 a los fan\u00e1ticos sionistas al mando del pa\u00eds a continuar la guerra, en parte para garantizar su propia supervivencia, en parte para mantener la insostenible ocupaci\u00f3n de apartheid en Palestina y en parte para llevar a cabo el proyecto de un Gran Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos dos a\u00f1os, la agresi\u00f3n israel\u00ed ha alcanzado niveles hasta ahora insospechados. Poco despu\u00e9s de entrar en guerra contra Gaza, Israel extendi\u00f3 el conflicto al L\u00edbano y luego a Ir\u00e1n. Las tan cacareadas Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) siguen luchando por completar la ocupaci\u00f3n de Gaza, han fracasado en gran medida en su intento de abrirse paso y destruir a Hezbol\u00e1, y ahora han logrado arrastrar a Estados Unidos a una guerra con Ir\u00e1n. El propio Israel se encuentra en un atolladero militar y ahora ha arrastrado a Estados Unidos a ese atolladero con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es el Pacto de Defensa de La Meca?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los Estados del Golfo, que hasta ahora hab\u00edan dependido en gran medida de la garant\u00eda de seguridad de Estados Unidos, comenzaron a buscar alternativas. La b\u00fasqueda de alternativas ha llevado a Arabia Saudita, la m\u00e1s poderosa e independiente de las monarqu\u00edas del Golfo, a forjar una alianza con Pakist\u00e1n y Turqu\u00eda. Hoy, el pacto se ha formalizado como el Pacto de La Meca, en el que participan tres pa\u00edses. Esta nueva alianza militar defensiva garantiza a Arabia Saudita seguridad bajo el paraguas nuclear de Pakist\u00e1n y la protecci\u00f3n del poder\u00edo militar turco. Para Turqu\u00eda y Pakist\u00e1n, ofrece acceso a una zona m\u00e1s amplia de la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga, mientras que a Pakist\u00e1n le permite tanto recibir apoyo econ\u00f3mico de los saud\u00edes (a cambio de seguridad militar) como tener la posibilidad de ejercer chantaje econ\u00f3mico y diplom\u00e1tico contra la India, ya que Arabia Saudita sigue siendo uno de los principales proveedores de petr\u00f3leo de la India.<\/p>\n\n\n\n<p>Los principios de la alianza se inspiran en la OTAN. Un ataque contra uno es un ataque contra todos; las disposiciones del pacto se activar\u00edan \u00fanicamente si uno de los Estados miembros fuera atacado. Como tal, el pacto est\u00e1 dise\u00f1ado principalmente para tener un car\u00e1cter defensivo, y solo se invocar\u00eda si uno de los Estados miembros fuera atacado por otra potencia. Antes de que Turqu\u00eda se uniera al pacto, ya exist\u00eda un pacto defensivo entre Arabia Saudita y Pakist\u00e1n. La primera prueba de la alianza entre Arabia Saudita y Pakist\u00e1n se produjo cuando Afganist\u00e1n y Pakist\u00e1n se enzarzaron en una breve guerra fronteriza. Los dos pa\u00edses siguen enzarzados en hostilidades sin que se vislumbre la paz. Pakist\u00e1n qued\u00f3 pr\u00e1cticamente abandonado a su suerte frente a la amenaza de Afganist\u00e1n, y el papel de Arabia Saudita se limit\u00f3 a negociar un alto el fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>El siguiente desaf\u00edo para el pacto se present\u00f3 en forma de los ataques hut\u00edes. Durante la mayor parte de los \u00faltimos quince a\u00f1os, la fuerza liderada por Ansarallah, m\u00e1s conocida como los hut\u00edes, ha estado enzarzada en una encarnizada guerra civil contra el gobierno respaldado por Arabia Saudita con sede en Hadhramut. El ej\u00e9rcito saud\u00ed intervino directamente contra los hut\u00edes, solo para sufrir una derrota vergonzosa tras otra.<\/p>\n\n\n\n<p>El desempe\u00f1o en el conflicto con los hut\u00edes demostr\u00f3 que el ej\u00e9rcito saud\u00ed es poco m\u00e1s que una fuerza de guardia real, incapaz de librar una guerra seria. Sin embargo, cuenta con algunas de las armas m\u00e1s modernas, que no sabe c\u00f3mo utilizar. En tal situaci\u00f3n, el Estado saud\u00ed se ve atrapado en una dependencia estrat\u00e9gica de otras potencias. Hasta hace poco, los saud\u00edes depend\u00edan por completo de los Estados Unidos de Am\u00e9rica como garante de su seguridad, pero con Estados Unidos sumido en su propio atolladero en Ir\u00e1n, los saud\u00edes ya no pueden contar con ese pa\u00eds para su protecci\u00f3n. Su b\u00fasqueda de alternativas los ha llevado al Pacto de Defensa de La Meca.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hut\u00edes se han envalentonado tras haber logrado imponer un bloqueo casi total del estrecho de Bab el Mandab durante la guerra de Israel contra Gaza. Durante los \u00faltimos dos a\u00f1os, los hut\u00edes han estado fortaleciendo sus fuerzas y se encuentran en una posici\u00f3n ideal para atacar a un ej\u00e9rcito gubernamental yemen\u00ed cada vez m\u00e1s d\u00e9bil. En los \u00faltimos d\u00edas, al momento de escribir este art\u00edculo, una ofensiva hut\u00ed ha tomado todo el tramo de la costa occidental de Yemen, as\u00ed como una parte del territorio que antes pertenec\u00eda al STC, otra facci\u00f3n rebelde respaldada por los Emiratos \u00c1rabes Unidos. El puerto estrat\u00e9gico de Ad\u00e9n corre ahora el peligro de quedar rodeado, mientras que los hut\u00edes han iniciado ataques contra infraestructura petrolera estrat\u00e9gica saud\u00ed, como el oleoducto Este-Oeste.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante esta grave amenaza de los hut\u00edes, queda por verse si los saud\u00edes invocar\u00e1n las disposiciones del Pacto de Defensa, o si el pacto seguir\u00e1 siendo letra muerta sin que ninguno de los pa\u00edses aliados se una en su defensa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Arabia Saudita y las monarqu\u00edas del Golfo:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las naciones del Golfo cuentan con grandes econom\u00edas impulsadas por las exportaciones de petr\u00f3leo. Todas ellas, sin excepci\u00f3n, son monarqu\u00edas dictatoriales, con control real sobre los recursos estrat\u00e9gicos. Sin embargo, las propias exportaciones de petr\u00f3leo est\u00e1n vinculadas al d\u00f3lar estadounidense, como parte de un acuerdo de seguridad no escrito con los Estados Unidos de Am\u00e9rica. A cambio de la protecci\u00f3n de seguridad brindada por los Estados Unidos, las monarqu\u00edas petroleras del Golfo no se desviar\u00edan del petrod\u00f3lar, lo que, en la pr\u00e1ctica, ata las econom\u00edas del Golfo a la de los Estados Unidos. Este v\u00ednculo se ha visto sometido a tensiones bajo el mandato de Mohammad Bin Salman, el actual gobernante de Arabia Saudita, quien desea afirmar el poder aut\u00f3nomo de los saud\u00edes. De todas las naciones del Golfo, los saud\u00edes son quiz\u00e1s los que est\u00e1n en mejor posici\u00f3n para lograrlo debido a su mayor territorio y poblaci\u00f3n; sin embargo, adolecen de la misma debilidad fundamental que es com\u00fan a las monarqu\u00edas del Golfo.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo capitalista en los pa\u00edses del Golfo es, en gran medida, resultado de la b\u00fasqueda de Estados Unidos y el Reino Unido por asegurar una reserva estrat\u00e9gica de petr\u00f3leo. Algunos estados, como los Emiratos \u00c1rabes Unidos, son producto de la reorganizaci\u00f3n brit\u00e1nica y la estrategia imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Gran parte de la infraestructura petrolera del Golfo es resultado de las primeras inversiones estadounidenses; empresas como Aramco fueron construidas con capital estadounidense. No fue sino hasta que el ex gobernante de Arabia Saudita, el rey Faisal, nacionaliz\u00f3 la empresa para crear Saudi Aramco, que el reino cont\u00f3 con su propia industria petrolera. En lugar de arriesgarse a una guerra m\u00e1s amplia y a la inestabilidad por el petr\u00f3leo, Estados Unidos prefiri\u00f3 asegurar el control militar estrat\u00e9gico sobre los pa\u00edses del Golfo, siempre y cuando el petr\u00f3leo estuviera vinculado a la red financiera basada en el d\u00f3lar. En la pr\u00e1ctica, esto significaba que Estados Unidos actuar\u00eda como garante de la seguridad de las naciones del Golfo, mientras que estas mantendr\u00edan el control sobre su petr\u00f3leo.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado de este acuerdo fue garantizar que las monarqu\u00edas del Golfo nunca contaran con capacidades militares significativas. Su vulnerabilidad qued\u00f3 plenamente expuesta con la invasi\u00f3n de Kuwait por parte de Saddam Hussein en 1991, cuando el ej\u00e9rcito iraqu\u00ed arroll\u00f3 a las escasas fuerzas de la realeza kuwait\u00ed en cuesti\u00f3n de horas. Por otro lado, la invasi\u00f3n estadounidense de Irak ese mismo a\u00f1o demostr\u00f3 su poder y su compromiso con la defensa de los Estados del Golfo y, por extensi\u00f3n, de sus recursos estrat\u00e9gicos de petr\u00f3leo. Durante aproximadamente dos d\u00e9cadas, el compromiso de Estados Unidos con la seguridad de los Estados del Golfo garantiz\u00f3 que estos siguieran siendo eslabones d\u00f3ciles en la rueda de la hegemon\u00eda imperialista estadounidense. Esto se desestabiliz\u00f3 primero con la invasi\u00f3n estadounidense de Irak en 2003 y luego se vio a\u00fan m\u00e1s tensionado por los levantamientos democr\u00e1ticos en el mundo \u00e1rabe.<\/p>\n\n\n\n<p>El fin de la arquitectura de seguridad estadounidense en la regi\u00f3n no fue una transformaci\u00f3n de la noche a la ma\u00f1ana. La presi\u00f3n sobre el poder estadounidense causada por las guerras de Irak y Afganist\u00e1n, el efecto desestabilizador del cambio de r\u00e9gimen en Irak y el ascenso de China, entre otros factores, se sumaron a la tensi\u00f3n sobre la hegemon\u00eda estadounidense en la regi\u00f3n. Los cambios pol\u00edticos dentro de Arabia Saudita impulsaron a\u00fan m\u00e1s estos cambios. La muerte del rey Abdullah abri\u00f3 el camino para que el rey Salman ascendiera al trono; su ascensi\u00f3n estuvo marcada por una brutal purga de la familia real y de la antigua \u00e9lite mon\u00e1rquica.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez en el poder, el rey Salman no solo perpetu\u00f3 la monarqu\u00eda reaccionaria, sino que tambi\u00e9n llev\u00f3 a cabo una pol\u00edtica exterior que afirmaba la autonom\u00eda frente al imperialismo estadounidense. Una parte clave de esta estrategia consist\u00eda en asegurar la posici\u00f3n global de Arabia Saudita mejorando las relaciones con China como contrapeso a la influencia de Estados Unidos. La otra parte consisti\u00f3 en fortalecer discretamente los lazos de Arabia Saudita con Pakist\u00e1n, al tiempo que se manten\u00edan las relaciones econ\u00f3micas con la India. Cabe se\u00f1alar que Pakist\u00e1n, la India y Banglad\u00e9s se encuentran entre las mayores fuentes de mano de obra para Arabia Saudita y el resto de la regi\u00f3n del Golfo, con 7.5 millones de trabajadores migrantes del sur de Asia que se suman a su fuerza laboral. La mayor parte de esta fuerza laboral est\u00e1 compuesta por inmigrantes y es vulnerable a la explotaci\u00f3n bajo el sistema de la kafala. Sin embargo, sin esta fuerza laboral, las econom\u00edas del Golfo probablemente colapsar\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la primera administraci\u00f3n de Trump, Arabia Saudita y los dem\u00e1s Estados del Golfo, especialmente los Emiratos \u00c1rabes Unidos, llevaron adelante el plan impulsado por Trump para normalizar las relaciones con Israel. El IMEC fue el resultado concreto de esta estrategia, impulsada adem\u00e1s por el gobierno de derecha Hindutva de la India, que est\u00e1 ideol\u00f3gicamente alineado con Israel. Sin embargo, el ataque de Ham\u00e1s comenz\u00f3 a desbaratar estos planes. La desquiciada guerra de Israel contra Palestina y el L\u00edbano, as\u00ed como los ataques dentro del territorio de los Estados del Golfo (como el asesinato de l\u00edderes de Ham\u00e1s en Catar), dejaron a las monarqu\u00edas del Golfo aterrorizadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al no encontrar ninguna ventaja en normalizar las relaciones con Israel, Arabia Saudita y los Estados del Golfo se embarcaron en una nueva estrategia con la que pudieran crear una arquitectura de seguridad independiente de Israel y Estados Unidos. Esto se facilit\u00f3 a\u00fan m\u00e1s una vez que Estados Unidos, bajo la segunda administraci\u00f3n de Trump, present\u00f3 su nueva visi\u00f3n estrat\u00e9gica. En esta nueva visi\u00f3n de Seguridad Nacional, Estados Unidos se enfocar\u00eda principalmente en el Pac\u00edfico y el hemisferio occidental, dejando un sistema de seguridad preferiblemente autorregulado para Asia Occidental y Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>En la pr\u00e1ctica, esto ha significado una pol\u00edtica estadounidense vacilante, confusa y demasiado centrada en Israel como para que Estados Unidos pueda actuar con decisi\u00f3n. La Armada de EE. UU. intent\u00f3 ayudar a escoltar buques a trav\u00e9s del estrecho de Bab el Mandeb, cuando los hut\u00edes iniciaron su bloqueo a la navegaci\u00f3n israel\u00ed, sin gran resultado.<\/p>\n\n\n\n<p>Las intervenciones de EE. UU. lograron poco en t\u00e9rminos de objetivos estrat\u00e9gicos, pero causaron un gran da\u00f1o a las vidas y los medios de subsistencia de la poblaci\u00f3n de la regi\u00f3n. No pudieron garantizar el paso seguro del comercio israel\u00ed por el estrecho de Bab el Mandeb, ni pudieron derrotar a los hut\u00edes, ni Israel pudo derrotar de manera decisiva a Hezbol\u00e1, y a\u00fan no han consolidado su conquista de Gaza. Mientras tanto, la econom\u00eda israel\u00ed parece encaminarse hacia el colapso, manteni\u00e9ndose a flote \u00fanicamente gracias al respaldo de EE. UU. y la India.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, el plan saud\u00ed para desarrollar una estructura de seguridad alternativa, libre de la hegemon\u00eda estadounidense, se vuelve a\u00fan m\u00e1s urgente. Su b\u00fasqueda los llev\u00f3 a Pakist\u00e1n y a Turqu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La presencia turca en el Golfo P\u00e9rsico:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Turqu\u00eda dej\u00f3 de lado su neutralidad para unirse a la OTAN. Esta alianza coloc\u00f3 a Turqu\u00eda como un estado de primera l\u00ednea frente a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, al tiempo que otorgaba a la alianza imperialista acceso sin restricciones al estrecho del B\u00f3sforo. Fundamentalmente, le dio a la OTAN una ventaja frente a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica al ofrecerle la opci\u00f3n de cerrar el estrecho del B\u00f3sforo en caso de hostilidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta geoestrategia sigue siendo relevante en un mundo postsovi\u00e9tico, que ahora debe lidiar con el auge del imperialismo ruso. Turqu\u00eda, por su parte, ha aprovechado al m\u00e1ximo esta posici\u00f3n para negociar un lugar m\u00e1s privilegiado dentro de la alianza de la OTAN. El poder\u00edo militar turco ha crecido, especialmente en los \u00faltimos 20 a\u00f1os. Actualmente es la segunda fuerza armada m\u00e1s grande de la OTAN, con bases en el extranjero en numerosos pa\u00edses del Mediterr\u00e1neo Oriental y a lo largo del Golfo P\u00e9rsico. Tambi\u00e9n cuenta con una presencia militar en \u00c1frica Oriental a trav\u00e9s de su base en Yibuti. Bajo el liderazgo bonapartista de Recep Tayyip Erdogan, Turqu\u00eda ha buscado presentarse como l\u00edder del mundo isl\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada, m\u00e1s o menos, el alejamiento de Turqu\u00eda del secularismo y su giro hacia el islamismo se ha vuelto particularmente marcado. Esto no es meramente una maniobra pol\u00edtica interna, sino que conlleva una clara agenda geoestrat\u00e9gica. El neoosmanismo se est\u00e1 convirtiendo cada vez m\u00e1s en una parte inseparable de la pol\u00edtica exterior del Estado. Turqu\u00eda ha proyectado espec\u00edficamente su poder sobre los antiguos territorios del Imperio Otomano, desde el norte de \u00c1frica hasta el C\u00e1ucaso, y hacia el sur hasta el Cuerno de \u00c1frica. Equip\u00f3 y patrocin\u00f3 la guerra de Azerbaiy\u00e1n contra Armenia, sigue interviniendo en la guerra civil libia, ha invadido Siria y se ha apoderado de territorio, ha armado libremente a los rebeldes islamistas en Siria y, al mismo tiempo, da refugio a l\u00edderes de Ham\u00e1s. La influencia turca se hace sentir en todo el norte de \u00c1frica y Asia Occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>Turqu\u00eda cuenta con bases militares en el Mar Rojo y en el golfo de Ormuz (misi\u00f3n militar en Catar). Ambas regiones son ahora zonas de guerra. El poder y la influencia turcos en la regi\u00f3n est\u00e1n siendo puestos a prueba, mientras que la econom\u00eda turca sufre uno de sus peores per\u00edodos de declive en los \u00faltimos a\u00f1os. El costo de la ambici\u00f3n est\u00e1 comenzando a pasar factura a Turqu\u00eda y a poner a prueba su geoestrategia. En medio de todo esto, Turqu\u00eda ha encontrado otra v\u00eda para aumentar su influencia en la regi\u00f3n: sumarse al Pacto de La Meca.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta ahora, Turqu\u00eda no ha mostrado se\u00f1ales de estar dispuesta a comprometerse en ninguna guerra que involucre a Arabia Saudita, y es poco probable que lo haga si va en contra de sus intereses pol\u00edticos. Turqu\u00eda tiene que sopesar muchos intereses diferentes al mismo tiempo, con los fr\u00e1giles cimientos de una econom\u00eda estancada que se est\u00e1n agotando por el bonapartismo y las ambiciones pol\u00edticas de Erdogan. Para Arabia Saudita, Turqu\u00eda podr\u00eda ser una buena alternativa a Estados Unidos, ya que podr\u00eda contrarrestar la influencia israel\u00ed y, al mismo tiempo, proyectar poder de manera realista. Sin embargo, Arabia Saudita tiene poca influencia para convencer a Turqu\u00eda de que se una a su defensa, a diferencia de Pakist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pakist\u00e1n en el Golfo:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Estado pakistan\u00ed subsiste gracias a la explotaci\u00f3n de sus regiones perif\u00e9ricas, con el fin de mantener a una \u00e9lite militarizada, parasitaria y privilegiada. Pakist\u00e1n se ha visto en esta posici\u00f3n poco envidiable debido a condiciones hist\u00f3ricas derivadas de la partici\u00f3n del subcontinente. Pakist\u00e1n se ve constantemente obligado a endeudarse, solo para poder mantener cierto grado de paridad militar con la India y sostener a la \u00e9lite militar parasitaria y a la burocracia.<\/p>\n\n\n\n<p>El dominio pakistan\u00ed sobre Cachemira, Baluchist\u00e1n y la Provincia de la Frontera Noroeste se asemeja a un dominio colonial, en el que una burocracia militar autoritaria gobierna a un pueblo sometido mediante la fuerza. La representaci\u00f3n limitada suele ser hip\u00f3crita, rayando en la farsa. Es, en todos los sentidos, una prisi\u00f3n de pueblos. El capital pakistan\u00ed depende en gran medida de la tierra, la agricultura y la mano de obra barata, que exporta. Debe permitir la explotaci\u00f3n cada vez m\u00e1s intensa de los recursos en regiones ocupadas como Baluchist\u00e1n, solo para poder sobrevivir econ\u00f3micamente.<\/p>\n\n\n\n<p>El papel de Pakist\u00e1n en los asuntos de Asia Occidental no es nuevo. Es un aliado clave de EE. UU. fuera de la OTAN; fue y sigue siendo parte del CENTCOM, junto con todos los estados del Golfo. El papel de Pakist\u00e1n en el apoyo a la invasi\u00f3n estadounidense de Afganist\u00e1n fue fundamental. Durante la d\u00e9cada de 1970, el general paquistan\u00ed Zia ul Haq desempe\u00f1\u00f3 un papel crucial al ayudar al rey Hussein de Jordania en la represi\u00f3n de la OLP, lo que result\u00f3 en una de las peores masacres de palestinos en la historia de la lucha palestina. Pakist\u00e1n tambi\u00e9n fue un componente fundamental de la estrategia estadounidense para contener a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, junto con el Ir\u00e1n de la era del Sha, por lo que la CIA apoy\u00f3 ampliamente al r\u00e9gimen islamista del general Zia. Pakist\u00e1n fue fundamental para armar a los muyahidines contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica durante la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica de Afganist\u00e1n, y desempe\u00f1\u00f3 un papel clave al ayudar a los talibanes a tomar el poder en Afganist\u00e1n en la d\u00e9cada de 1990, una guerra en la que Ir\u00e1n, Rusia e India apoyaban a la Alianza del Norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Pakist\u00e1n se convirti\u00f3 en el s\u00e9ptimo pa\u00eds con armas nucleares del mundo en 1998, una haza\u00f1a que pudo lograr con el respaldo financiero de Arabia Saudita (hasta el 60 % de los costos del proyecto) y la aprobaci\u00f3n t\u00e1cita de los Estados Unidos de Am\u00e9rica. Los saud\u00edes invirtieron en el desarrollo de las capacidades militares de Pakist\u00e1n con la intenci\u00f3n de beneficiarse de un posible paraguas nuclear para ellos mismos. Hoy en d\u00eda, los saud\u00edes buscan sacar provecho de su inversi\u00f3n a trav\u00e9s del Pacto de La Meca.<\/p>\n\n\n\n<p>Los saud\u00edes buscan ampliar sus inversiones en Pakist\u00e1n, con conversaciones que alcanzan hasta 25 mil millones de d\u00f3lares en los sectores de energ\u00eda y miner\u00eda. Se centran especialmente en un gran proyecto de refiner\u00eda en Baluchist\u00e1n y en la adquisici\u00f3n de una participaci\u00f3n en la mina de cobre y oro de Reko Diq. Estas inversiones son un salvavidas para la econom\u00eda de Pakist\u00e1n, que atraviesa dificultades y se ha visto particularmente afectada por la pandemia y por repetidos desastres naturales, como las inundaciones a lo largo de la cuenca del r\u00edo Indo y, m\u00e1s recientemente, las sequ\u00edas causadas por El Ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Pakist\u00e1n, a su vez, tambi\u00e9n tiene inversiones en Arabia Saudita. Gran parte de su econom\u00eda depende de las remesas de los trabajadores migrantes que laboran en los estados del Golfo, incluida Arabia Saudita. De hecho, Arabia Saudita representa hasta el 25 % de las remesas que llegan a Pakist\u00e1n, lo que equivale a 9 mil millones de d\u00f3lares. Defender este flujo no es solo una cuesti\u00f3n de pragmatismo, sino de supervivencia para la econom\u00eda de Pakist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>No ser\u00eda err\u00f3neo afirmar que Arabia Saudita cuenta con una gran influencia en sus relaciones con Pakist\u00e1n y con muchas opciones para coaccionar a este pa\u00eds a que se una a su guerra. La redacci\u00f3n del Pacto de La Meca es tal que podr\u00eda obligar de manera convincente a Pakist\u00e1n a salir en defensa de Arabia Saudita. Sin embargo, se ha observado que Pakist\u00e1n se muestra vacilante. Por su parte, Arabia Saudita no acudi\u00f3 en ayuda de Pakist\u00e1n en su conflicto con Afganist\u00e1n, a pesar de un acuerdo de defensa previamente vigente. Al mismo tiempo, Pakist\u00e1n ha estado mediando activamente entre Ir\u00e1n y Estados Unidos durante toda la guerra de Ir\u00e1n. No puede desempe\u00f1ar este papel y, al mismo tiempo, presentarse como defensor de Arabia Saudita, una naci\u00f3n a la que Ir\u00e1n atac\u00f3 no hace mucho. Tampoco puede Pakist\u00e1n mantener su neutralidad estrat\u00e9gica frente a Ir\u00e1n si se compromete a participar en una guerra contra los hut\u00edes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la \u00e9lite militar de Pakist\u00e1n, ya asediada por revueltas en Cachemira y Baluchist\u00e1n, la cuesti\u00f3n de intervenir para mantener un pacto de defensa con Arabia Saudita debe sopesarse frente a las preocupaciones internas. El ej\u00e9rcito pakistan\u00ed necesita una fachada democr\u00e1tica para justificar su gobierno, por lo que debe prestar atenci\u00f3n a la opini\u00f3n p\u00fablica. Unirse a una guerra del lado de Arabia Saudita, lo que potencialmente expondr\u00eda a Pakist\u00e1n a formar parte de una coalici\u00f3n imperialista, ser\u00eda profundamente impopular entre la poblaci\u00f3n pakistan\u00ed. Para una naci\u00f3n cuyo pueblo lucha por derechos democr\u00e1ticos b\u00e1sicos, por adquirir productos esenciales y por la energ\u00eda el\u00e9ctrica, sumarse a una guerra lejana ser\u00eda lo \u00faltimo en la lista de prioridades de cualquiera. Sin duda, si el ej\u00e9rcito pakistan\u00ed realmente quiere sumarse a una guerra contra los hut\u00edes, deber\u00e1 hacerlo en contra de los deseos de su propio pueblo y estar dispuesto a correr con los gastos de una costosa intervenci\u00f3n extranjera.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, si los saud\u00edes presionan a Pakist\u00e1n con la influencia econ\u00f3mica que tienen, podr\u00eda ser dif\u00edcil para Pakist\u00e1n negarse.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestra postura sobre la guerra en Yemen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las revoluciones en los pa\u00edses \u00e1rabes en 2011 tambi\u00e9n afectaron a Yemen. Los levantamientos conocidos colectivamente como la revoluci\u00f3n yemen\u00ed comenzaron en enero de 2011 y continuaron hasta mediados de 2012. Esto dio lugar al derrocamiento del gobierno de Saleh, proestadounidense y respaldado por Arabia Saudita. Los hut\u00edes formaron parte del proceso revolucionario. Aprovecharon el vac\u00edo pol\u00edtico creado por la revoluci\u00f3n para tomar el control de territorios clave. Finalmente, los hut\u00edes tomar\u00edan la capital, San\u00e1, y declarar\u00edan la disoluci\u00f3n del gobierno yemen\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Los esfuerzos liderados por Arabia Saudita para negociar un acuerdo con los hut\u00edes terminaron prematuramente, ya que estos rechazaron rotundamente lo que, seg\u00fan ellos, ser\u00eda una divisi\u00f3n de Yemen. El asesinato de su principal negociador acab\u00f3 con cualquier posibilidad de continuar las conversaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2015, la capital, San\u00e1, cay\u00f3 en manos de los hut\u00edes. Fue en ese momento cuando Arabia Saudita form\u00f3 una coalici\u00f3n para invadir Yemen, comenzando con ataques a\u00e9reos. Estados Unidos particip\u00f3 con entusiasmo en esta guerra, coordinando los ataques a\u00e9reos y proporcionando inteligencia, pero neg\u00e1ndose a participar directamente. Las operaciones terrestres lideradas por Arabia Saudita fueron un desastre y no resultaron m\u00e1s que en una verg\u00fcenza para el rey saud\u00ed. Una vez que qued\u00f3 claro que los hut\u00edes no pod\u00edan ser destituidos del poder por medios militares, los saud\u00edes impusieron un bloqueo naval con la ayuda de la Armada de EE. UU., lo que provoc\u00f3 una hambruna provocada por el hombre en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta ahora, Ansar Allah se ha mantenido firme, controlando la mayor parte del noroeste de Yemen, que constituye la zona m\u00e1s poblada del pa\u00eds. Mientras tanto, el gobierno respaldado por Arabia Saudita controla el sur. Con el colapso del STC, respaldado por los Emiratos \u00c1rabes Unidos, solo quedan dos facciones en la guerra civil yemen\u00ed: el gobierno <em>oficial <\/em>yemen\u00ed en el sur y el este de Yemen, y el gobierno liderado por los hut\u00edes en el norte y el oeste de Yemen.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco se puede ignorar el componente religioso de este conflicto. Ansar Allah sigue el modelo del Hezbol\u00e1 liban\u00e9s y tiene sus ra\u00edces en la corriente chiita zaid\u00ed de Yemen. Su programa y su organizaci\u00f3n militar se inspiran en gran medida en el Hezbol\u00e1. Como fuerza chiita en la regi\u00f3n, cuentan con el respaldo de Ir\u00e1n en materia de armas y fondos. La ayuda iran\u00ed a los hut\u00edes logra dos objetivos geopol\u00edticos: por un lado, act\u00faa como un segundo eje contra los saud\u00edes desde el sur, mientras que, al mismo tiempo, le permite a Ir\u00e1n bloquear la \u00fanica alternativa al estrecho de Ormuz.<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto de la guerra actual contra Ir\u00e1n, los hut\u00edes han desempe\u00f1ado un papel decisivo al atacar a Arabia Saudita desde el sur y, al mismo tiempo, ayudar a imponer un bloqueo en el estrecho de Bab el Mandeb.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay duda alguna sobre el car\u00e1cter de los rebeldes hut\u00edes. Son una fuerza reaccionaria que restringe los derechos de las mujeres, impone la discriminaci\u00f3n contra los jud\u00edos y ejerce una autoridad militar dictatorial sobre sus territorios. Tambi\u00e9n se sabe que los hut\u00edes utilizan a ni\u00f1os soldados. Sin embargo, sus m\u00e9todos, por muy brutales que sean, no determinan la moralidad de su objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde sus inicios, los insurgentes hut\u00edes se opusieron al imperialismo estadounidense y a la hegemon\u00eda de los saud\u00edes sobre Yemen. El gobierno de Saleh enfrent\u00f3 la oposici\u00f3n no solo de fuerzas insurgentes como los hut\u00edes, sino tambi\u00e9n de la poblaci\u00f3n de Yemen por su gobierno corrupto y bonapartista. Los hut\u00edes se enfrentan a la fuerza archirreaccionaria del mundo isl\u00e1mico: la monarqu\u00eda saud\u00ed. Al mismo tiempo, han luchado en solidaridad con los palestinos, siendo la \u00fanica fuerza militar activa en atacar a Israel en represalia por el genocidio en Gaza.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque los hut\u00edes son una fuerza reaccionaria, est\u00e1n inmersos en una lucha progresista. La guerra impuesta a Yemen, para derrocar al gobierno hut\u00ed, favorece los intereses imperialistas. La guerra se libra en beneficio del imperialismo estadounidense, los sionistas en Israel y la monarqu\u00eda de Arabia Saudita.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los pa\u00edses miembros del Pacto de La Meca y, lo que es m\u00e1s importante, para sus pueblos, la cuesti\u00f3n es clara. No beneficia a los intereses de los trabajadores, los campesinos ni la juventud de Pakist\u00e1n y Turqu\u00eda sumarse a la guerra de Arabia Saudita contra Yemen. Tampoco beneficia a los intereses del pueblo de Arabia Saudita llevar a cabo esta guerra contra Yemen. Los \u00fanicos que se benefician de un Yemen devastado por la guerra, empobrecido y sometido al imperialismo son los monarcas del Golfo y sus patrocinadores estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n beneficiar\u00e1 a los sionistas en Israel, quienes perder\u00edan la \u00fanica fuerza militar capaz de bloquearlos desde el mar.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros, que estamos del lado de la liberaci\u00f3n palestina, no podemos permanecer neutrales ante la guerra contra Yemen ni ante la guerra contra Ir\u00e1n. Estas tres guerras est\u00e1n hoy conectadas. A trav\u00e9s del Pacto de La Meca, los saud\u00edes esperan expandir esta guerra para arrastrar a Turqu\u00eda y al sur de Asia a la crisis. Condenamos a los saud\u00edes por su bloqueo y su guerra contra Yemen, y condenamos a Estados Unidos e Israel por su guerra contra Ir\u00e1n.\u00a1ABASTA DEL IMPERIALISMO ESTADOUNIDENSE!\u00a1ABASTA DE LOS SAUD\u00cdES!\u00a1ABASTA DEL PACTO DE LA MECCA!\u00a1NO A LAS GUERRAS IMPERIALISTAS! \u00a1BASTA YA DE TODAS LAS GUERRAS IMPERIALISTAS!\u00a1MANOS FUERA DE YEMEN! \u00a1MANOS FUERA DE IR\u00c1N!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los d\u00edas previos al 7\u00ba de octubre de 2024, Israel anunci\u00f3 ante las Naciones Unidas su plan para vincular las econom\u00edas de la India y Europa a trav\u00e9s de las naciones de la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga. Este ambicioso plan se denomin\u00f3 \u00abCorredor Econ\u00f3mico India-Oriente Medio\u00bb (IMEC). 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