{"id":81866,"date":"2026-09-04T11:38:07","date_gmt":"2026-09-04T11:38:07","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=81866"},"modified":"2026-09-04T11:38:24","modified_gmt":"2026-09-04T11:38:24","slug":"el-nino-2026-impactos-de-un-planeta-mas-caliente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/el-nino-2026-impactos-de-un-planeta-mas-caliente\/","title":{"rendered":"El Ni\u00f1o 2026: impactos de un planeta m\u00e1s caliente"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El Ni\u00f1o es un fen\u00f3meno clim\u00e1tico caracterizado, entre otros factores, por el debilitamiento de los vientos alisios y por la alteraci\u00f3n de la circulaci\u00f3n atmosf\u00e9rica conocida como c\u00e9lula de Walker. Este cambio en la circulaci\u00f3n redistribuye el calor y la humedad en la atm\u00f3sfera y puede provocar alteraciones significativas en los patrones de lluvias y temperaturas en diferentes regiones del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>El Ni\u00f1o de 2026 viene siendo se\u00f1alado como potencialmente uno de los m\u00e1s intensos registrados desde el inicio de las mediciones modernas, en la d\u00e9cada de 1950. Por su intensidad prevista y por sus posibles impactos, el fen\u00f3meno viene siendo comparado con El Ni\u00f1o de 1877\u20131878, cuyas consecuencias fueron brutales en diversas partes del mundo, particularmente en China, India y el Nordeste brasile\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n del historiador Mike Davis, presentada en el libro <em>Holocaustos coloniales<\/em>, demuestra que El Ni\u00f1o de 1877\u20131878 ocurri\u00f3 simult\u00e1neamente con la consolidaci\u00f3n de una nueva fase del imperialismo colonial. Davis sostiene que el Imperio brit\u00e1nico aprovech\u00f3 las consecuencias sociales y econ\u00f3micas provocadas por las crisis clim\u00e1ticas para profundizar las relaciones de producci\u00f3n capitalistas, privatizar tierras comunales, expropiar a poblaciones tradicionales, ampliar el trabajo asalariado, aumentar el endeudamiento externo de los pa\u00edses coloniales y crear un mercado mundial de granos mientras m\u00e1s de 50 millones de personas sucumbieron al hambre debido a las sequ\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, Davis destaca que las grandes crisis de hambre y las transformaciones provocadas por este proceso tambi\u00e9n contribuyeron al surgimiento y fortalecimiento de revueltas y movimientos de resistencia. Entre ellos se destacan la Rebeli\u00f3n de los B\u00f3xers en China y el fortalecimiento del movimiento nacionalista indio, adem\u00e1s de procesos de revuelta y resistencia que ocurrieron en otras partes del mundo, incluso en Brasil, como en Canudos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender la dimensi\u00f3n del fen\u00f3meno actual, es importante establecer una comparaci\u00f3n con los eventos anteriores. Un El Ni\u00f1o muy fuerte, o \u201cs\u00faper El Ni\u00f1o\u201d, ocurre cuando las aguas de la regi\u00f3n ecuatorial del oc\u00e9ano Pac\u00edfico presentan una anomal\u00eda de temperatura superior a 2 \u00b0C por encima del promedio.<\/p>\n\n\n\n<p>El Ni\u00f1o de 2023\u20132024, aunque fue muy fuerte, no fue el mayor registrado. La anomal\u00eda lleg\u00f3 aproximadamente a 2 \u00b0C por encima del promedio. En los eventos de 1997\u20131998 y 2015\u20132016, considerados entre los m\u00e1s intensos del per\u00edodo moderno, los valores superaron los 2 \u00b0C. Por lo tanto, la ocurrencia de un nuevo s\u00faper El Ni\u00f1o no ser\u00eda in\u00e9dita. La cuesti\u00f3n es saber cu\u00e1l ser\u00e1 la intensidad del fen\u00f3meno de 2026 y en qu\u00e9 condiciones clim\u00e1ticas y sociales ocurrir\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><thead><tr><th>El Ni\u00f1o<\/th><th>Clasificaci\u00f3n<\/th><th>Pico aproximado de la anomal\u00eda<\/th><\/tr><\/thead><tbody><tr><td><strong>1982\u20131983<\/strong><\/td><td>Muy fuerte \/ S\u00faper El Ni\u00f1o<\/td><td>2,2 \u00b0C por encima del promedio<\/td><\/tr><tr><td><strong>1997\u20131998<\/strong><\/td><td>Muy fuerte \/ S\u00faper El Ni\u00f1o<\/td><td>2,4 \u00b0C por encima del promedio<\/td><\/tr><tr><td><strong>2015\u20132016<\/strong><\/td><td>Muy fuerte \/ S\u00faper El Ni\u00f1o<\/td><td>2,6 \u00b0C por encima del promedio<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero, si ya ocurrieron fen\u00f3menos de El Ni\u00f1o muy fuertes, \u00bfpor qu\u00e9 preocupa el fen\u00f3meno de 2026? La respuesta no est\u00e1 solamente en la intensidad del calentamiento del Pac\u00edfico. El problema es que un posible El Ni\u00f1o excepcional ocurrir\u00e1 en un planeta que ya presenta temperaturas medias mucho m\u00e1s elevadas debido al calentamiento global provocado por la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero. As\u00ed, el calentamiento asociado al fen\u00f3meno podr\u00e1 sumarse a una l\u00ednea de base clim\u00e1tica ya elevada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, como se puede observar en el gr\u00e1fico a continuaci\u00f3n, en las \u00faltimas d\u00e9cadas el fen\u00f3meno de El Ni\u00f1o se ha vuelto cada vez m\u00e1s frecuente (con ciclos m\u00e1s cortos) e intenso (cada vez m\u00e1s fuerte) debido al propio calentamiento de la Tierra. Es por eso que las alertas cient\u00edficas indican que los efectos del actual El Ni\u00f1o podr\u00edan ser mucho m\u00e1s catastr\u00f3ficos que los registrados en el pasado.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/user\/AppData\/Local\/Temp\/msohtmlclip1\/01\/clip_image002.jpg\">image<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><em>(NOAA &#8211; 2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los efectos de El Ni\u00f1o de 2023-2024<\/h2>\n\n\n\n<p>En Brasil, las consecuencias de El Ni\u00f1o de 2023\u20132024 todav\u00eda est\u00e1n frescas en la memoria y mostraron de manera concreta c\u00f3mo una alteraci\u00f3n en la circulaci\u00f3n atmosf\u00e9rica puede producir efectos extremos y muy diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En septiembre de 2023, en el auge de El Ni\u00f1o, Rio Grande do Sul registr\u00f3, en apenas 19 d\u00edas, una cantidad de lluvia equivalente al triple del promedio mensual. Al mismo tiempo, miles de kil\u00f3metros al norte, el r\u00edo Negro alcanz\u00f3 en Manaos el nivel m\u00e1s bajo jam\u00e1s registrado.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n volvi\u00f3 a agravarse meses despu\u00e9s. En mayo de 2024, todav\u00eda bajo la influencia del mismo evento clim\u00e1tico, las lluvias extremas golpearon nuevamente a Rio Grande do Sul. El r\u00edo Gua\u00edba lleg\u00f3 a los 5,37 metros, superando el r\u00e9cord registrado desde 1941. El estado sufri\u00f3 una de las mayores cat\u00e1strofes clim\u00e1ticas de su historia, con enormes p\u00e9rdidas econ\u00f3micas y sociales. Cerca del 90% de las f\u00e1bricas del estado fueron afectadas y 184 personas murieron como consecuencia de las inundaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Los impactos de El Ni\u00f1o, sin embargo, no se limitaron a las inundaciones. El evento tambi\u00e9n agrav\u00f3 las condiciones de sequ\u00eda en otras regiones del pa\u00eds, particularmente en la Amazon\u00eda, contribuyendo al aumento de la vulnerabilidad de la selva frente a los incendios. Durante ese per\u00edodo, Brasil enfrent\u00f3 la sequ\u00eda m\u00e1s severa jam\u00e1s registrada, cuyos impactos alcanzaron incluso importantes regiones del agronegocio brasile\u00f1o. La reducci\u00f3n de las lluvias comprometi\u00f3 el desarrollo de los cultivos de soja, obligando a los productores rurales a realizar la resiembra.<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n entre sequ\u00eda, incendios y salud p\u00fablica tambi\u00e9n qued\u00f3 en evidencia. En el pico de los incendios se registraron <strong>3,7 millones de atenciones de salud relacionadas con la sequ\u00eda y el humo en apenas un mes<\/strong>, y casi un tercio de ellas correspondieron a ni\u00f1os. En septiembre de aquel a\u00f1o, una enorme cantidad de humo de los incendios se desplaz\u00f3 cientos de kil\u00f3metros y alcanz\u00f3 diferentes regiones del pa\u00eds. S\u00e3o Paulo lleg\u00f3 a registrar niveles de contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica entre los peores del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>La sequ\u00eda tambi\u00e9n afect\u00f3 profundamente a las poblaciones que dependen de los r\u00edos para sobrevivir. En 2024, las comunidades ribere\u00f1as del Amazonas enfrentaron enormes dificultades para desplazarse y acceder al agua y a los alimentos. Con la reducci\u00f3n del nivel de los r\u00edos, trayectos que normalmente se realizaban en barco tuvieron que recorrerse a pie sobre lechos de arena.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los episodios m\u00e1s dram\u00e1ticos ocurri\u00f3 en septiembre de 2023, cuando un lago de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica se sec\u00f3 de manera extrema. Con la reducci\u00f3n del volumen de agua, su temperatura aument\u00f3 de aproximadamente <strong>32 \u00b0C a 40 \u00b0C<\/strong>. El aumento de la temperatura del agua tuvo consecuencias fatales para la fauna local: <strong>70 delfines de r\u00edo murieron en el lago en un solo d\u00eda<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una nueva sequ\u00eda podr\u00eda afectar a una selva que todav\u00eda no se ha recuperado de los impactos de 2024. Esto es preocupante: cuanto m\u00e1s degradada est\u00e1 la selva, menor es su capacidad de retener humedad y contribuir a la formaci\u00f3n de lluvias. Una nueva sequ\u00eda, por lo tanto, podr\u00eda encontrar a la Amazon\u00eda m\u00e1s vulnerable y agravar a\u00fan m\u00e1s sus impactos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la Amazon\u00eda, El Ni\u00f1o no provoca directamente los incendios forestales, pero crea las condiciones para la expansi\u00f3n de las quemas utilizadas por los hacendados y acaparadores de tierras como arma para apropiarse de tierras p\u00fablicas o presionar sobre las Tierras Ind\u00edgenas. En 2023 y 2024, los grandes focos de incendios se concentraron, sobre todo, en las regiones de las nuevas fronteras del agronegocio (Matopiba, en los alrededores de la BR-163 y en Amacro) y en las fronteras de las Tierras Ind\u00edgenas y los Parques Nacionales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Ni\u00f1o en el contexto de la emergencia clim\u00e1tica<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero la preocupaci\u00f3n no est\u00e1 solamente en la intensidad de El Ni\u00f1o. El fen\u00f3meno podr\u00eda ocurrir en un planeta que ya est\u00e1 m\u00e1s caliente debido al cambio clim\u00e1tico. Este calentamiento puede potenciar los efectos de El Ni\u00f1o, elevando el riesgo de temperaturas extremas, sequ\u00edas, incendios, lluvias intensas y otros eventos clim\u00e1ticos extremos.<\/p>\n\n\n\n<p>El reciente colapso de un glaciar en el Himalaya ilustra muy bien esta cuesti\u00f3n. La avalancha de rocas, barro y agua que devast\u00f3 aldeas y poblados probablemente fue desencadenada por el derretimiento del permafrost ocasionado por el aumento de las temperaturas en la regi\u00f3n. Estudios cient\u00edficos ya se\u00f1alaban esta posibilidad, y otros indican que m\u00e1s de la mitad de los glaciares ubicados en cordilleras podr\u00edan desaparecer hasta finales del siglo XXI debido al calentamiento global.<\/p>\n\n\n\n<p>La gravedad de la situaci\u00f3n y la incapacidad de los gobiernos capitalistas para combatir el calentamiento quedaron en evidencia tras la publicaci\u00f3n de un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) durante la COP30, realizada en Bel\u00e9m. Seg\u00fan el documento, incluso si se cumplen todos los compromisos asumidos desde el Acuerdo de Par\u00eds, la temperatura media del planeta deber\u00e1 aumentar peligrosamente hasta finales de siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>El gr\u00e1fico que aparece a continuaci\u00f3n presenta cuatro escenarios posibles para la evoluci\u00f3n del calentamiento global a lo largo del siglo XXI. En el primer escenario, de continuidad de las pol\u00edticas actuales, existe un 80% de probabilidad de que el calentamiento permanezca por debajo de los 3 \u00b0C, pero apenas un 8% de posibilidades de que se mantenga por debajo de los 2 \u00b0C y ninguna posibilidad de limitar el calentamiento a 1,5 \u00b0C. La estimaci\u00f3n apunta a un calentamiento de aproximadamente 2,6 \u00b0C.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo escenario considera el cumplimiento de las NDC incondicionales, es decir, de las metas de reducci\u00f3n de emisiones que los pa\u00edses asumieron independientemente de la obtenci\u00f3n de apoyo externo. En este caso, la posibilidad de permanecer por debajo de los 2 \u00b0C aumenta al 25%, mientras que la probabilidad de mantenerse por debajo de los 3 \u00b0C llega al 92%. Sin embargo, la posibilidad de limitar el calentamiento a 1,5 \u00b0C es de apenas un 1%. La estimaci\u00f3n de calentamiento es de aproximadamente 2,3 \u00b0C.<\/p>\n\n\n\n<p>En el tercer escenario tambi\u00e9n se consideran las NDC condicionales, que dependen de financiamiento, transferencia de tecnolog\u00eda y cooperaci\u00f3n internacional para ser plenamente implementadas. En este caso, existe un 37% de probabilidades de permanecer por debajo de los 2 \u00b0C y un 95% de mantenerse por debajo de los 3 \u00b0C. La posibilidad de limitar el calentamiento a 1,5 \u00b0C es de apenas un 3%. La estimaci\u00f3n central alcanza aproximadamente los 2,1 \u00b0C.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto escenario es el m\u00e1s optimista, pero tambi\u00e9n el m\u00e1s improbable. Presupone el cumplimiento de las NDC condicionales y de todos los compromisos de neutralidad clim\u00e1tica (<em>net zero<\/em>) anunciados por los pa\u00edses. En este caso, la probabilidad de permanecer por debajo de los 2 \u00b0C aumenta al 78%, mientras que la de mantenerse por debajo de 1,5 \u00b0C llega al 21%. La estimaci\u00f3n central del calentamiento ser\u00eda de aproximadamente 1,8 \u00b0C. Es decir, este es el \u00fanico escenario en el que no se prev\u00e9 superar los 2 \u00b0C.<\/p>\n\n\n\n<p>La comparaci\u00f3n entre los cuatro escenarios revela una cuesti\u00f3n fundamental: la inevitabilidad de que superemos los 2 \u00b0C hasta finales del siglo XXI, lo que tendr\u00e1 consecuencias catastr\u00f3ficas dif\u00edciles de prever con precisi\u00f3n, una vez que se hayan cruzado los puntos de no retorno del sistema Tierra, retroalimentando el calentamiento y empujando a la humanidad hacia un escenario de caos clim\u00e1tico absoluto.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/user\/AppData\/Local\/Temp\/msohtmlclip1\/01\/clip_image002.jpg\">image<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Ni\u00f1o y el capitalismo imperialista decadente<\/h2>\n\n\n\n<p>El s\u00faper El Ni\u00f1o no ser\u00e1 una repetici\u00f3n de 1877. El mundo que enfrentar\u00e1 un eventual El Ni\u00f1o en 2026 es profundamente diferente de aquel marcado por el gran El Ni\u00f1o de 1877\u20131878. En aquel momento, el capitalismo se encontraba en una fase de expansi\u00f3n imperialista y de consolidaci\u00f3n del mercado mundial, y los sistemas naturales se encontraban muy lejos del nivel de degradaci\u00f3n actual. Hoy, sin embargo, estamos frente a un capitalismo monopolista altamente integrado y atravesado por una crisis estructural, en el cual pr\u00e1cticamente todos los territorios est\u00e1n conectados por complejas cadenas globales (\u00a1dependientes de la energ\u00eda f\u00f3sil!) de producci\u00f3n, circulaci\u00f3n y financiamiento. Una perturbaci\u00f3n clim\u00e1tica en una determinada regi\u00f3n puede, por lo tanto, producir r\u00e1pidamente consecuencias sobre los precios de los alimentos, la energ\u00eda, los transportes, el comercio internacional y las condiciones de vida en otras partes del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>El Ni\u00f1o de 1877 ocurri\u00f3 en un mundo en el que las relaciones econ\u00f3micas internacionales todav\u00eda estaban en proceso de integraci\u00f3n. Actualmente, la producci\u00f3n capitalista funciona como una especie de organismo econ\u00f3mico mundial, en el cual las empresas transnacionales distribuyen sus etapas productivas entre diferentes pa\u00edses en busca de menores costos, mayor rentabilidad y acceso a materias primas. Esta integraci\u00f3n, sin embargo, no significa una mayor capacidad para enfrentar la crisis. Por el contrario, deja a la poblaci\u00f3n m\u00e1s vulnerable a los efectos en cadena producidos por crisis econ\u00f3micas, guerras, pandemias y eventos clim\u00e1ticos extremos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, habr\u00e1 p\u00e9rdidas de cosechas, destrucci\u00f3n de fuerzas productivas e impactos sobre las <em>condiciones generales de la producci\u00f3n<\/em>, que no se limitar\u00e1n a las condiciones naturales.<\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno permitir\u00e1 observar la relaci\u00f3n indisociable entre naturaleza y capital: aunque el capital procure tratar a la naturaleza como un recurso externo y subordinado a las necesidades de la valorizaci\u00f3n, su reproducci\u00f3n depende permanentemente de las condiciones naturales que sostienen la producci\u00f3n. Cuando estas condiciones son alteradas o degradadas, sus efectos alcanzan las propias bases materiales de la acumulaci\u00f3n. En este sentido, El Ni\u00f1o podr\u00e1 revelar c\u00f3mo las condiciones naturales de la producci\u00f3n interfieren en las condiciones sociales y econ\u00f3micas de la producci\u00f3n y, en consecuencia, en la reproducci\u00f3n del capitalismo monopolista.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, este proceso se manifestar\u00e1 de una forma t\u00edpicamente capitalista, y sus impactos podr\u00e1n expresarse mediante presiones inflacionarias, aumento del desempleo, reducci\u00f3n de los ingresos, agravamiento del hambre y la miseria, desplazamientos de refugiados clim\u00e1ticos y profundizaci\u00f3n de las desigualdades sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta vulnerabilidad se profundiza por las consecuencias de la crisis econ\u00f3mica de 2008, que inaugur\u00f3 un largo per\u00edodo de bajo crecimiento. La respuesta predominante de los gobiernos fue el neoliberalismo, con la adopci\u00f3n o el mantenimiento de pol\u00edticas de austeridad fiscal, privatizaciones, reducci\u00f3n de las inversiones p\u00fablicas y flexibilizaci\u00f3n laboral. En muchos pa\u00edses, estas pol\u00edticas afectaron precisamente a los servicios responsables de prevenir y responder a las emergencias: sistemas de salud, defensa civil, infraestructura urbana, vivienda, saneamiento, monitoreo ambiental y servicios de emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El posible El Ni\u00f1o de 2026 tambi\u00e9n se inserta en un escenario internacional marcado por la disputa por los recursos naturales y las fuentes de energ\u00eda \u2014tierras raras, reservas y nuevas fronteras petroleras\u2014 en el marco de una disputa interimperialista entre Estados Unidos y China. La carrera por estos recursos implica el control de territorios, cadenas productivas y tecnolog\u00edas estrat\u00e9gicas. En este contexto, el agravamiento de la crisis clim\u00e1tica puede intensificar a\u00fan m\u00e1s esta disputa, aumentando las presiones sobre territorios ricos en minerales, agua, tierras y fuentes de energ\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, la crisis ecol\u00f3gica se desarrolla en medio de la expansi\u00f3n de las guerras, la militarizaci\u00f3n y los genocidios. El genocidio en Gaza contra el pueblo palestino tambi\u00e9n debe ser comprendido como una advertencia sobre las formas de violencia que pueden ampliarse en un mundo atravesado por el agravamiento de la crisis clim\u00e1tica. Gaza debe ser vista como un laboratorio extremo de una futura experiencia global. Al fin y al cabo, ante la profundizaci\u00f3n de la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica y el desplazamiento de m\u00e1s de 3.000 millones de refugiados clim\u00e1ticos, seg\u00fan las previsiones de la ONU para este siglo, cabe preguntarse: <strong>\u00bfqui\u00e9nes ser\u00e1n los palestinos del ma\u00f1ana?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, la extrema derecha puede encontrar condiciones favorables para ampliar su influencia. La combinaci\u00f3n entre precarizaci\u00f3n social, aumento del costo de vida, inseguridad alimentaria, migraciones y desastres ambientales puede ser utilizada pol\u00edticamente para responsabilizar a los inmigrantes, las poblaciones pobres y otros grupos socialmente vulnerables por los efectos de estas crisis. En este proceso, sectores de la burgues\u00eda pueden recurrir a alternativas pol\u00edticas m\u00e1s autoritarias y reaccionarias para preservar sus intereses frente al agravamiento de las desigualdades y los conflictos sociales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/h2>\n\n\n\n<p>El Ni\u00f1o de 2026 es una tragedia m\u00e1s que anunciada, cuyos efectos, aunque diferenciados, se sentir\u00e1n en todos los continentes. Sus consecuencias catastr\u00f3ficas son ampliamente previsibles por la ciencia, pero, a pesar de las sucesivas advertencias, los Estados nacionales no est\u00e1n actuando para prevenir lo peor.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis clim\u00e1tica exige ampliar la planificaci\u00f3n p\u00fablica, fortalecer las pol\u00edticas de prevenci\u00f3n, invertir en infraestructura y garantizar la capacidad del Estado para responder a los impactos de los eventos extremos. Sin embargo, estas necesidades entran en contradicci\u00f3n con la l\u00f3gica neoliberal, que presiona por la reducci\u00f3n del gasto social, la privatizaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos y la subordinaci\u00f3n de \u00e1reas esenciales, como la salud, la energ\u00eda, el saneamiento y el transporte, a la l\u00f3gica del mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, en este momento, es imprescindible que los trabajadores se movilicen y comiencen a prepararse. A partir de sus organizaciones (sindicatos, asociaciones vecinales, movimientos sociales, etc.), es necesario discutir cu\u00e1les podr\u00e1n ser los impactos locales del fen\u00f3meno en el pr\u00f3ximo per\u00edodo y qu\u00e9 poblaciones estar\u00e1n m\u00e1s expuestas a sus efectos. Esta preparaci\u00f3n debe incluir la exigencia a los gobiernos de medidas efectivas de prevenci\u00f3n, como el fortalecimiento de los sistemas de alerta, la elaboraci\u00f3n de planes de emergencia, inversiones en infraestructura urbana, la protecci\u00f3n de las poblaciones pobres que viven en zonas de riesgo y el fortalecimiento de los servicios p\u00fablicos de salud, asistencia y defensa civil.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, es fundamental que las propias organizaciones de los trabajadores construyan formas colectivas de respuesta y solidaridad. Ante la posibilidad de inundaciones, sequ\u00edas severas, olas de calor y otros eventos extremos, la organizaci\u00f3n popular puede ser decisiva para identificar situaciones de riesgo, presionar al poder p\u00fablico y garantizar apoyo a las comunidades m\u00e1s afectadas. La preparaci\u00f3n para una crisis de esta magnitud no puede quedar restringida a las autoridades y a las promesas oficiales: debe involucrar directamente a las poblaciones que estar\u00e1n en la primera l\u00ednea de los impactos. Cuanto mayor sea la capacidad de organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n de los trabajadores, mayores ser\u00e1n tambi\u00e9n las condiciones para enfrentar los efectos sociales de las cat\u00e1strofes anunciadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, el agravamiento de la crisis clim\u00e1tica plantea la necesidad de superar el capitalismo, responsable de una l\u00f3gica de producci\u00f3n que profundiza la cat\u00e1strofe ambiental. La humanidad estar\u00e1 ante una elecci\u00f3n cada vez m\u00e1s decisiva: o avanza hacia la barbarie clim\u00e1tica, marcada por la profundizaci\u00f3n de las desigualdades, los conflictos, posibles genocidios y el fortalecimiento de gobiernos autoritarios, racistas y represivos, o avanza en direcci\u00f3n al socialismo, basado en el control social de la producci\u00f3n para que la humanidad tenga mejores condiciones para enfrentar las consecuencias del cambio clim\u00e1tico, preservar las condiciones de vida y reorganizar su relaci\u00f3n con la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, la construcci\u00f3n de una sociedad socialista presupone el control social de los medios de producci\u00f3n y una planificaci\u00f3n democr\u00e1tica de la econom\u00eda, orientada por las necesidades humanas y por los l\u00edmites ecol\u00f3gicos del planeta. Se trata de promover una revoluci\u00f3n de las fuerzas productivas y de las relaciones sociales de producci\u00f3n, creando las condiciones para reorganizar la relaci\u00f3n entre sociedad y naturaleza y buscar la recomposici\u00f3n de un metabolismo equilibrado con la Tierra, devastado por el capitalismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Ni\u00f1o es un fen\u00f3meno clim\u00e1tico caracterizado, entre otros factores, por el debilitamiento de los vientos alisios y por la alteraci\u00f3n de la circulaci\u00f3n atmosf\u00e9rica conocida como c\u00e9lula de Walker. 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