{"id":81743,"date":"2026-08-01T13:47:54","date_gmt":"2026-08-01T13:47:54","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=81743"},"modified":"2026-08-01T13:48:06","modified_gmt":"2026-08-01T13:48:06","slug":"revisitar-syriza-un-debate-estrategico-para-el-marxismo-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/revisitar-syriza-un-debate-estrategico-para-el-marxismo-hoy\/","title":{"rendered":"Revisitar SYRIZA: un debate estrat\u00e9gico para el marxismo hoy"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La ofensiva del gobierno de Javier Milei no se limita a ajustar el presupuesto del Estado. Ajusta tambi\u00e9n, y quiz\u00e1s sobre todo, el horizonte pol\u00edtico de la izquierda argentina, sometiendo a prueba sus concepciones estrat\u00e9gicas m\u00e1s arraigadas. Frente a un programa de ajuste de una profundidad in\u00e9dita desde la crisis de 2001, y con la creciente popularidad del FITU (Frente de Izquierda y los Trabajadores \u2013 Unidad), amplios sectores buscan construir una alternativa m\u00e1s amplia capaz de disputar el gobierno. En ese debate reaparece una propuesta conocida: que esa alternativa se dar\u00eda mediante la reunificaci\u00f3n de toda la \u00abcentroizquierda\u00bb o la \u00abizquierda amplia\u00bb y la conformaci\u00f3n de un partido o movimiento amplio que priorice los acuerdos entre las agrupaciones de izquierda por encima de las delimitaciones program\u00e1ticas. Quienes defienden esta orientaci\u00f3n sostienen que solo una fuerza de ese tipo puede romper el aislamiento de la izquierda y convertirse en una verdadera alternativa de poder. Pero la historia ha mostrado repetidamente que la amplitud sin programa es un refugio de ilusos.<\/p>\n\n\n\n<p>El debate no es nuevo. Hace poco m\u00e1s de una d\u00e9cada, millones de trabajadores en todo el mundo depositaron expectativas similares en SYRIZA, la coalici\u00f3n de izquierda que lleg\u00f3 al gobierno en Grecia prometiendo poner fin a la austeridad sin romper con el euro \u2014como si la historia, en su iron\u00eda m\u00e1s fina, pudiera resolver sus contradicciones sin pasar por el filo de la ruptura. Su ascenso y, sobre todo, su capitulaci\u00f3n ante la Troika \u2014la Comisi\u00f3n Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, responsables de supervisar los programas de ajuste y rescate de la eurozona\u2014 constituyen una de las experiencias estrat\u00e9gicas m\u00e1s importantes de la izquierda del siglo XXI. Alrededor de SYRIZA se desarroll\u00f3 un amplio debate internacional sobre qu\u00e9 tipo de organizaci\u00f3n pol\u00edtica necesitaba la clase trabajadora tras la crisis de la socialdemocracia, en el que surgieron propuestas de formar \u00abpartidos amplios\u00bb y \u00abnuevas formaciones de izquierda\u00bb, concebidas como coaliciones electorales que reunieran distintas tradiciones pol\u00edticas bajo un programa deliberadamente abierto. Volver sobre esa experiencia no responde \u00fanicamente a un inter\u00e9s hist\u00f3rico, ya que muchas de las discusiones de fondo abiertas entonces se han reavivado hoy en la izquierda argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis griega no fue un fen\u00f3meno aislado. Form\u00f3 parte de la crisis general de la eurozona abierta en 2008, en la que los Estados socializaron las p\u00e9rdidas del sistema financiero mediante rescates bancarios financiados con deuda p\u00fablica y programas posteriores de austeridad. Grecia represent\u00f3 la expresi\u00f3n m\u00e1s aguda de esas contradicciones.^1<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis tambi\u00e9n transform\u00f3 el sistema pol\u00edtico griego. El PASOK, el partido socialdem\u00f3crata que hab\u00eda gobernado el pa\u00eds durante d\u00e9cadas, pas\u00f3 del 43,9% de los votos en 2009 al 13,2% en 2012. Ese derrumbe dio origen al t\u00e9rmino <em>pasokizaci\u00f3n,<\/em> utilizado para describir el colapso electoral de los partidos socialdem\u00f3cratas que implementaron pol\u00edticas de austeridad. Al mismo tiempo, entre mayo de 2010 y finales de 2015 se sucedieron veintiocho huelgas generales \u2014incluidas cuatro de 48 horas\u2014 junto con cientos de huelgas sectoriales, ocupaciones y manifestaciones que convirtieron a Grecia en el principal epicentro de la resistencia europea a las pol\u00edticas de austeridad.^2<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, SYRIZA pas\u00f3 de ser una fuerza marginal a convertirse en una alternativa de gobierno. Obtuvo el 4,6% de los votos en 2009; el 16,8% en mayo de 2012; el 26,9% en junio del mismo a\u00f1o; y finalmente el 36,3% en enero de 2015.^3<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 2012 y 2015, SYRIZA se consolid\u00f3 como un referente para amplios sectores de la izquierda internacional. Para millones de trabajadores y j\u00f3venes represent\u00f3 una alternativa frente a la crisis econ\u00f3mica, los planes de ajuste y el descr\u00e9dito de los partidos tradicionales. Pero para amplios sectores de la poblaci\u00f3n, el voto a la coalici\u00f3n de izquierda fue ante todo una forma de castigar a los partidos responsables de los memorandos de austeridad, m\u00e1s que una adhesi\u00f3n plena a un proyecto socialista. Como se\u00f1alaba entonces la propia LIT, el voto expresaba fundamentalmente el rechazo popular a los partidos que hab\u00edan administrado la Troika durante los primeros a\u00f1os de la crisis.^4<\/p>\n\n\n\n<p>Diversas organizaciones revolucionarias interpretaron el crecimiento y triunfo electoral de SYRIZA de distintas maneras. El MST (Movimiento Socialista de los Trabajadores) present\u00f3 a SYRIZA como el modelo de una nueva izquierda amplia capaz de superar el \u00absectarismo\u00bb de la izquierda revolucionaria tradicional. El Committee for a Workers&#8217; International (CWI), a trav\u00e9s de su secci\u00f3n griega Xekinima, la entendi\u00f3 como la expresi\u00f3n m\u00e1s avanzada de las \u00abnuevas formaciones de izquierda\u00bb, concebidas como un paso hacia nuevos partidos obreros de masas. El Secretariado Unificado la consider\u00f3 la experiencia m\u00e1s prometedora de los \u00abpartidos amplios\u00bb surgidos tras la crisis de la socialdemocracia europea. Aunque sus elaboraciones difer\u00edan, coincid\u00edan en un punto fundamental: SYRIZA abr\u00eda un nuevo camino para disputar el gobierno y enfrentar la austeridad sin romper inicialmente con los marcos institucionales existentes.^5<\/p>\n\n\n\n<p>La LIT critic\u00f3 desde el inicio la estrategia de SYRIZA porque estaba determinada por una contradicci\u00f3n de fondo: pretend\u00eda poner fin a la austeridad sin romper con las instituciones que la impon\u00edan. Desde esa perspectiva, el problema no era \u00fanicamente el programa electoral de Tsipras, sino la estrategia que lo sustentaba. Este art\u00edculo reconstruye ese debate a partir de los documentos producidos por las distintas corrientes entre 2012 y 2015. Su prop\u00f3sito no es establecer un balance retrospectivo, sino analizar c\u00f3mo cada una interpret\u00f3 la experiencia de SYRIZA mientras \u00e9sta se desarrollaba y qu\u00e9 conclusiones estrat\u00e9gicas extrajo de ella.^6<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 era SYRIZA? El Programa de Tesal\u00f3nica y la apuesta por la negociaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras la capitulaci\u00f3n de 2015, SYRIZA fue presentada por muchos como un partido socialdem\u00f3crata m\u00e1s. En el gobierno, pag\u00f3 la deuda, mantuvo a Grecia en el euro, implement\u00f3 un tercer memor\u00e1ndum con nuevos ajustes y no expropi\u00f3 los bancos. En la pr\u00e1ctica, acab\u00f3 gestionando el capitalismo griego en crisis, tal como hab\u00eda hecho el PASOK.^7<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta caracterizaci\u00f3n no explica por completo el atractivo que SYRIZA tuvo entre 2012 y 2015. Antes de asumir el gobierno, no se la percib\u00eda como un partido socialdem\u00f3crata m\u00e1s, sino como una alternativa de una nueva \u00abizquierda radical\u00bb, surgida de una alianza de fuerzas diversas: eurocomunistas, trotskistas, mao\u00edstas, ecosocialistas e independientes.^8<\/p>\n\n\n\n<p>Esta heterogeneidad fue presentada como una virtud porque parec\u00eda ofrecer una salida a la fragmentaci\u00f3n de la izquierda marxista. Varias corrientes buscaron, con una terminolog\u00eda levemente distinta, adaptarse a esa amplitud pol\u00edtica: la unidad de la \u00abcentroizquierda\u00bb, las \u00abnuevas formaciones de izquierda\u00bb o los \u00abpartidos amplios\u00bb anticapitalistas. Aunque estas categor\u00edas no eran equivalentes exactos, s\u00ed compart\u00edan un supuesto estrat\u00e9gico: era posible construir una organizaci\u00f3n capaz de reunir tradiciones pol\u00edticas diversas en torno a un programa que combinara ideales revolucionarios y reformas radicales, y apuntar a f\u00f3rmulas de gobierno en solitario o en coalici\u00f3n que no plantearan una ruptura inmediata con las principales instituciones del capitalismo. En ese marco pod\u00edan convivir orientaciones muy diferentes, desde quienes conceb\u00edan esas formaciones como una nueva variante de la izquierda reformista que ofrec\u00eda una nueva v\u00eda al socialismo, hasta quienes las entend\u00edan como una mediaci\u00f3n hacia futuros partidos obreros de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>La orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica de SYRIZA encontraba su expresi\u00f3n m\u00e1s acabada en el <em>Programa de Tesal\u00f3nica<\/em>, presentado por Alexis Tsipras en septiembre de 2014. El programa inclu\u00eda medidas sociales ambiciosas: la restituci\u00f3n del bono navide\u00f1o, la electricidad gratuita para 300.000 hogares, el salario m\u00ednimo en 751 euros. Todo ello costaba 11.400 millones de euros. Pero la pregunta \u2014que el programa no formulaba, como si fuera de mala educaci\u00f3n hacerlo\u2014 era: \u00bfde d\u00f3nde saldr\u00eda ese dinero si no se tocaba ni la deuda ni el euro? El aspecto decisivo no era el contenido de esas medidas sino el mecanismo propuesto para hacerlas viables. SYRIZA planteaba convocar una \u00abConferencia Europea sobre la Deuda\u00bb, establecer un per\u00edodo de gracia para su pago, excluir la inversi\u00f3n p\u00fablica de las restricciones del Pacto de Estabilidad y flexibilizar la pol\u00edtica del Banco Central Europeo. El supuesto pol\u00edtico era claro: poner fin a la austeridad mediante una renegociaci\u00f3n con las instituciones europeas, manteniendo a Grecia dentro del euro y de la Uni\u00f3n Europea. Como resum\u00eda el propio Tsipras, la alternativa era \u00abnegociaci\u00f3n europea con SYRIZA o aceptaci\u00f3n de los t\u00e9rminos de los acreedores con Samaras\u00bb.^9<\/p>\n\n\n\n<p>Tsipras pretend\u00eda navegar contra la corriente, pero sin soltar el tim\u00f3n del euro. Esa contradicci\u00f3n \u2014como tantas en la historia del movimiento obrero\u2014 no era fruto de la mala fe, sino de la l\u00f3gica misma de una posici\u00f3n de clase vacilante, situada a caballo entre dos mundos. Ahora bien, un an\u00e1lisis marxista no se deja enga\u00f1ar por las intenciones de los dirigentes. Se centra en la correlaci\u00f3n objetiva de fuerzas \u2014en el terreno, no en el discurso; en la estructura, no en la an\u00e9cdota. La deuda estaba en manos de los acreedores europeos; el euro era administrado por el Banco Central Europeo, controlado por las principales potencias del continente; y la liquidez del sistema bancario griego depend\u00eda de la Troika. La negociaci\u00f3n, por tanto, no se desarrollaba entre actores de peso equivalente, sino dentro de una estructura profundamente asim\u00e9trica de poder, bajo la l\u00f3gica subyugadora del capital alem\u00e1n y franc\u00e9s.^10<\/p>\n\n\n\n<p>En junio de 2012, Tsipras declar\u00f3 a la BBC: \u00abNo al memor\u00e1ndum de bancarrota. S\u00ed al euro\u00bb. Como si el euro y la bancarrota fueran hermanos enemigos, y no \u2014como era el caso\u2014 padre e hijo del mismo r\u00e9gimen. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, afirm\u00f3 a Reuters que \u00abla Uni\u00f3n Europea est\u00e1 bluffeando\u00bb y que Grecia permanecer\u00eda en la moneda \u00fanica. Antes de las elecciones de enero de 2015 resumi\u00f3 su proyecto afirmando: \u00abNo voy a ser un l\u00edder de la extrema izquierda. Voy a ser el primer ministro de todos los griegos\u00bb. Estas declaraciones no eran concesiones coyunturales, sino la expresi\u00f3n coherente de una estrategia pol\u00edtica: terminar con la austeridad negociando mejores condiciones dentro del euro, sin romper con \u00e9l.^11<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SYRIZA como proyecto estrat\u00e9gico y el debate en la izquierda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La r\u00e1pida expansi\u00f3n de SYRIZA convirti\u00f3 una experiencia nacional en un referente para la izquierda internacional. La crisis de la socialdemocracia, el descr\u00e9dito de los partidos tradicionales y la irrupci\u00f3n de nuevas fuerzas pol\u00edticas parec\u00edan anunciar una etapa distinta. En los a\u00f1os posteriores a la crisis de 2008 se consolidaron organizaciones ya existentes, como el Bloco de Esquerda en Portugal (1999), el PSOL en Brasil (2004) y Die Linke en Alemania (2007), mientras surgieron nuevas experiencias como Podemos en el Estado espa\u00f1ol (2014), el crecimiento de los Democratic Socialists of America (DSA) en torno a las campa\u00f1as de Bernie Sanders (desde 2016) y La France insoumise en Francia (2016). Aunque sus trayectorias, programas y formas organizativas fueron diferentes, todas contribuyeron a una discusi\u00f3n com\u00fan sobre las formas de reorganizaci\u00f3n pol\u00edtica de la izquierda tras la crisis abierta en 2008. SYRIZA fue la primera de esas experiencias en llegar al gobierno. Por esa raz\u00f3n, el debate que provoc\u00f3 adquiri\u00f3 de inmediato una dimensi\u00f3n internacional. Lo que estaba en juego no era s\u00f3lo el futuro de Grecia, sino la viabilidad de una estrategia que comenzaba a influir en buena parte de la izquierda europea, norteamericana y latinoamericana.^12<\/p>\n\n\n\n<p>El MST en Argentina fue, probablemente, la organizaci\u00f3n latinoamericana que m\u00e1s claramente se adhiri\u00f3 a esta nueva experiencia. SYRIZA no era simplemente una coalici\u00f3n electoral exitosa, sino la confirmaci\u00f3n de una orientaci\u00f3n pol\u00edtica que dicha organizaci\u00f3n ven\u00eda defendiendo desde hac\u00eda a\u00f1os: la necesidad de construir una \u00abnueva izquierda amplia\u00bb capaz de superar tanto la fragmentaci\u00f3n de la izquierda como el aislamiento de las organizaciones revolucionarias. La amplitud de SYRIZA no se consideraba una concesi\u00f3n t\u00e1ctica, sino una virtud estrat\u00e9gica.<\/p>\n\n\n\n<p>En enero de 2015, Alejandro Bodart viaj\u00f3 a Atenas, invitado por SYRIZA, y declar\u00f3: \u00abLos sectarios como Jorge Altamira deber\u00edan aprender de SYRIZA. Es una coalici\u00f3n de izquierda amplia, integrada por 13 fuerzas, en la que se priorizan los acuerdos. Desde el MST proponemos ese modelo de unidad para que la izquierda argentina deje su rol testimonial y avance como opci\u00f3n de gobierno\u00bb. Tras la victoria electoral insisti\u00f3 en la misma orientaci\u00f3n. En un art\u00edculo titulado \u00abSyriza trae vientos de cambio\u00bb, Bodart sostuvo que \u00abla victoria hist\u00f3rica de Syriza reafirma nuestro proyecto de construir en la Argentina una Nueva Izquierda moderna, amplia y no sectaria\u00bb.^13<\/p>\n\n\n\n<p>Para el MST, SYRIZA y Podemos expresaban una misma tendencia hist\u00f3rica: el surgimiento de nuevas organizaciones capaces de ocupar el espacio dejado por la crisis de la socialdemocracia y de disputar el gobierno desde la izquierda. Bodart sosten\u00eda que, despu\u00e9s del caso griego, \u00abel contagio m\u00e1s pr\u00f3ximo que se viene es el posible triunfo de otra nueva izquierda, Podemos, en las elecciones de mayo en Espa\u00f1a\u00bb. Incluso despu\u00e9s de la capitulaci\u00f3n de Tsipras, el MST sostuvo que \u00abel verdadero debate es la necesidad de impulsar grandes coaliciones amplias y de izquierda, asumiendo sus riesgos\u00bb.^14 La experiencia griega modificaba el balance sobre su direcci\u00f3n, pero no la orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica hacia la construcci\u00f3n de organizaciones amplias.<\/p>\n\n\n\n<p>La LIT, por su parte, compart\u00eda la alegr\u00eda del pueblo griego por la derrota electoral de los partidos de la Troika, pero distingu\u00eda cuidadosamente entre comprender las expectativas populares y reforzarlas pol\u00edticamente. Como afirmaba pocos d\u00edas despu\u00e9s de las elecciones, \u00abentender las ilusiones en el nuevo gobierno no exige apoyar las ilusiones mismas\u00bb. Su conclusi\u00f3n era que la \u00fanica garant\u00eda de un cambio real segu\u00eda siendo \u00abla lucha de los trabajadores y el pueblo griego\u00bb.^15 Desde el comienzo sosten\u00eda que el nuevo gobierno enfrentar\u00eda una disyuntiva insoslayable: \u00abaplicar un plan de rescate de los trabajadores y el pueblo o pagar la deuda de los banqueros y especuladores. O con los trabajadores y el pueblo griego o con la Troika. Ese es el dilema\u00bb.^16<\/p>\n\n\n\n<p>El Committee for a Workers&#8217; International (CWI) entend\u00eda que la discusi\u00f3n abierta por SYRIZA no comenzaba con Grecia sino con la crisis hist\u00f3rica de la representaci\u00f3n pol\u00edtica de la clase trabajadora. Desde la d\u00e9cada de 1990, la organizaci\u00f3n sosten\u00eda que el debilitamiento de la socialdemocracia tradicional favorecer\u00eda el surgimiento de \u00abnuevos partidos de trabajadores\u00bb, es decir, nuevas organizaciones de masas que no reproducir\u00edan necesariamente la estructura ni el programa de los viejos partidos obreros del siglo XX. Las \u00abnuevas formaciones de izquierda\u00bb deb\u00edan entenderse como una etapa transitoria dentro de ese proceso m\u00e1s amplio de recomposici\u00f3n pol\u00edtica.^17<\/p>\n\n\n\n<p>Esa perspectiva llevaba al CWI a asumir una doble tarea: fortalecer las organizaciones revolucionarias existentes e intervenir activamente en la formaci\u00f3n de esos nuevos partidos obreros de masas. Como resum\u00eda Dobson, la organizaci\u00f3n deb\u00eda combinar la construcci\u00f3n de la organizaci\u00f3n revolucionaria con la participaci\u00f3n en la construcci\u00f3n de nuevos partidos obreros.^18 La coexistencia de ambas tareas descansaba en la idea de que la hegemon\u00eda reformista de esas nuevas formaciones no terminar\u00eda condicionando su desarrollo pol\u00edtico ni convirti\u00e9ndolas en un obst\u00e1culo para la construcci\u00f3n de un proyecto revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>El CWI advert\u00eda que la conducci\u00f3n encabezada por Tsipras apoyaba su pol\u00edtica en un discurso contra la austeridad, pero segu\u00eda convencida de que era posible negociar una salida dentro de las instituciones del capitalismo europeo. Sosten\u00eda que una victoria electoral de la coalici\u00f3n ser\u00eda un paso adelante porque modificar\u00eda la relaci\u00f3n de fuerzas entre las clases y abrir\u00eda un nuevo ciclo de luchas capaz de empujar al gobierno hacia posiciones m\u00e1s avanzadas. Como explicaba Andros Payiatsos, la raz\u00f3n principal para apoyar a SYRIZA era que la clase trabajadora esperaba que algunas de sus demandas fueran satisfechas, y que una victoria de SYRIZA tendr\u00eda un efecto liberador sobre la sociedad y podr\u00eda desencadenar un nuevo per\u00edodo de lucha de clases. En el mismo sentido afirmaba que, pese al giro de la direcci\u00f3n hacia la negociaci\u00f3n con la Troika, era posible que fueran empujados hacia la izquierda bajo la presi\u00f3n del movimiento de masas.^19<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, la posici\u00f3n del CWI ocupaba un lugar intermedio y confuso entre el entusiasmo del MST y la cr\u00edtica desarrollada por la LIT. Compart\u00eda con \u00e9sta la preocupaci\u00f3n por la moderaci\u00f3n creciente de la direcci\u00f3n de SYRIZA, pero segu\u00eda considerando que una victoria electoral pod\u00eda desencadenar un proceso de radicalizaci\u00f3n de masas capaz de alterar la correlaci\u00f3n de fuerzas dentro del propio gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>El Secretariado Unificado compart\u00eda buena parte de ese diagn\u00f3stico del CWI, aunque desarroll\u00f3 una elaboraci\u00f3n propia en torno a los \u00abpartidos amplios\u00bb o \u00abanticapitalistas\u00bb, organizaciones lo suficientemente amplias como para reunir tradiciones pol\u00edticas diferentes sin exigir una delimitaci\u00f3n program\u00e1tica completa como condici\u00f3n previa para intervenir en la lucha pol\u00edtica.^21 Pero aquella apuesta por los partidos amplios no era monol\u00edtica. Dentro del propio SU, la secci\u00f3n griega OKDE-Spartakos cuestion\u00f3 abiertamente esa pol\u00edtica y sostuvo que SYRIZA permanec\u00eda definitivamente dentro del marco del capitalismo y la democracia burguesa. El intercambio p\u00fablico entre el Bur\u00f3 Ejecutivo internacional y su propia secci\u00f3n griega mostr\u00f3 que el debate no era externo sino interno al propio Secretariado Unificado. Mientras la direcci\u00f3n internacional segu\u00eda llamando a apoyar electoralmente a SYRIZA, OKDE-Spartakos respond\u00eda que el partido permanec\u00eda definitivamente dentro del marco del capitalismo y la democracia burguesa, cuestionando tanto su estrategia hacia el euro como la orientaci\u00f3n general del Bur\u00f3 Internacional.^22<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, Kostas Skordoulis resum\u00eda retrospectivamente esa cr\u00edtica con una formulaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s directa: decidieron conscientemente convertirse en los administradores del capitalismo griego. Desde su perspectiva, la capitulaci\u00f3n de 2015 no fue el resultado de un error t\u00e1ctico sino de una decisi\u00f3n pol\u00edtica coherente con el proyecto asumido por la direcci\u00f3n de Tsipras.^23<\/p>\n\n\n\n<p>La LIT lleg\u00f3 a una conclusi\u00f3n distinta porque part\u00eda de otro problema. La discusi\u00f3n sobre SYRIZA era inseparable de la discusi\u00f3n sobre su direcci\u00f3n. Pero la cuesti\u00f3n de fondo no era simplemente si Alexis Tsipras terminar\u00eda capitulando, sino qu\u00e9 proyecto pol\u00edtico expresaba esa direcci\u00f3n y qu\u00e9 estrategia propon\u00eda para enfrentar la crisis griega. Desde la perspectiva de la LIT, el Programa de Tesal\u00f3nica no representaba un proyecto de ruptura frustrado posteriormente por la presi\u00f3n de la Troika, sino una estrategia basada en la posibilidad de derrotar la austeridad mediante la negociaci\u00f3n con las instituciones encargadas de imponerla. Preservar el euro, permanecer en la Uni\u00f3n Europea y renegociar la deuda no eran aspectos secundarios del programa, sino sus premisas fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa convicci\u00f3n, mantenida sin fisuras desde 2012, llevaba a la LIT a concluir que las principales reivindicaciones planteadas por SYRIZA \u2014el fin de la austeridad, la recuperaci\u00f3n de salarios y jubilaciones, el no pago de la deuda y la expropiaci\u00f3n de la banca\u2014 eran incompatibles con la preservaci\u00f3n del marco institucional de la Uni\u00f3n Europea, el poder de los grandes bancos y, en \u00faltima instancia, del propio sistema capitalista. As\u00ed planteado, el problema no era simplemente la amplitud de la coalici\u00f3n, sino la estrategia de conciliaci\u00f3n de clases sobre la que esa amplitud descansaba.^24<\/p>\n\n\n\n<p>En mayo de 2015 la LIT profundiz\u00f3 su caracterizaci\u00f3n del gobierno. Ya no se limit\u00f3 a cuestionar la estrategia negociadora de Tsipras, sino que defini\u00f3 al gabinete Syriza-ANEL como un \u00abgobierno burgu\u00e9s at\u00edpico\u00bb o de frente popular: un gobierno dirigido por organizaciones provenientes del movimiento obrero que administraba un Estado capitalista en alianza con sectores de la burgues\u00eda. La discusi\u00f3n dejaba as\u00ed de centrarse en las intenciones subjetivas de Tsipras para situarse en el car\u00e1cter de clase del gobierno y del Estado que administraba.^25<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del refer\u00e9ndum: la prueba de fuego<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 el momento en que las palabras dejaron de ser palabras. El 5 de julio de 2015, m\u00e1s de seis millones de griegos acudieron a las urnas. No votaban por un gobierno ni por un partido: votaban una pregunta, la m\u00e1s elemental y a la vez la m\u00e1s radical que un pueblo puede formularse en tiempos de crisis: \u00bfs\u00ed o no a la austeridad? Esa pregunta, en su desnudez, era ya un juicio sobre el orden existente. El 61,3% dijo no. Esa noche, en el balc\u00f3n de la sede de SYRIZA, Tsipras no proclam\u00f3 una ruptura. Anunci\u00f3 una negociaci\u00f3n. La prueba de fuego acababa de comenzar.^26<\/p>\n\n\n\n<p>El refer\u00e9ndum no surgi\u00f3 de la nada. Era el punto culminante de un ciclo de movilizaci\u00f3n abierto a\u00f1os antes mediante decenas de huelgas generales \u2014muchas de ellas de magnitud sin precedentes desde la restauraci\u00f3n de la democracia\u2014, adem\u00e1s de ocupaciones y manifestaciones contra los memorandos impuestos por la Troika. La clase trabajadora griega era, en 2015, un volc\u00e1n en erupci\u00f3n. Pero SYRIZA no quer\u00eda la lava; quer\u00eda negociar con el cr\u00e1ter. El ascenso electoral de SYRIZA fue la principal expresi\u00f3n pol\u00edtica de ese proceso de radicalizaci\u00f3n social, pero no lo origin\u00f3.^27<\/p>\n\n\n\n<p>SYRIZA no llegaba debilitada a ese momento decisivo. Por el contrario, acababa de recibir el mayor respaldo pol\u00edtico de toda su trayectoria. Millones de trabajadores hab\u00edan rechazado las condiciones impuestas por la Troika y otorgado al gobierno un mandato inequ\u00edvoco para enfrentarlas. La aceptaci\u00f3n, apenas unos d\u00edas m\u00e1s tarde, de un tercer memor\u00e1ndum a\u00fan m\u00e1s severo que el rechazado en las urnas, convirti\u00f3 aquella victoria en un problema te\u00f3rico para toda la izquierda internacional. El resultado coloc\u00f3 al gobierno en la situaci\u00f3n m\u00e1s parad\u00f3jica que un pol\u00edtico pueda imaginar: acababa de recibir un cheque en blanco de millones de trabajadores, y lo us\u00f3 para comprar el tercer memor\u00e1ndum. La historia, como sab\u00eda Marx, ocurre dos veces: la primera como tragedia, la segunda como farsa. En Grecia, la tragedia fue de las masas; la farsa, de sus representantes.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n ya no era si SYRIZA pod\u00eda llegar al gobierno. La pregunta se volvi\u00f3 m\u00e1s brutal: \u00bfc\u00f3mo explicar que un gobierno fortalecido por una victoria pol\u00edtica tan contundente terminara aceptando exactamente aquello que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n acababa de rechazar?<\/p>\n\n\n\n<p>Esa pregunta adquir\u00eda un significado diferente seg\u00fan el diagn\u00f3stico previo que cada corriente hab\u00eda formulado sobre SYRIZA. Hasta ese momento, las divergencias hab\u00edan permanecido parcialmente ocultas tras el apoyo com\u00fan al rechazo de las pol\u00edticas de la Troika. El refer\u00e9ndum puso de manifiesto que esas diferencias no se originaban el 5 de julio. Proven\u00edan de una discusi\u00f3n previa sobre el car\u00e1cter del Programa de Tesal\u00f3nica, el significado de la Uni\u00f3n Europea y la estrategia que deb\u00eda seguir un eventual gobierno de SYRIZA.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, la victoria del \u00abNO\u00bb no resolvi\u00f3 el debate abierto desde 2012; lo desplaz\u00f3 a un terreno nuevo: la relaci\u00f3n entre el mandato expresado por millones de trabajadores y la estrategia que el gobierno estaba dispuesto a seguir al d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el MST, el CWI y el Secretariado Unificado \u2014aunque con matices importantes entre s\u00ed\u2014, el triunfo del NO modificaba sustancialmente la correlaci\u00f3n de fuerzas. El respaldo popular obtenido por el gobierno parec\u00eda abrir una oportunidad in\u00e9dita para endurecer la negociaci\u00f3n con las instituciones europeas o para apoyarse en la movilizaci\u00f3n social y empujar el proceso hacia posiciones m\u00e1s avanzadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La LIT, en cambio, consideraba que el refer\u00e9ndum no modificaba la contradicci\u00f3n fundamental que ven\u00eda se\u00f1alando desde el comienzo. El problema decisivo no era la magnitud del apoyo popular ni la fortaleza coyuntural del gobierno, sino la estrategia sobre la que descansaba ese gobierno. Mientras la direcci\u00f3n de SYRIZA continuara intentando preservar simult\u00e1neamente el euro, la Uni\u00f3n Europea y la negociaci\u00f3n con los acreedores, el mandato expresado en las urnas terminar\u00eda inevitablemente subordinado a esos l\u00edmites pol\u00edticos. El refer\u00e9ndum no anulaba la contradicci\u00f3n del Programa de Tesal\u00f3nica; la llevaba a su punto m\u00e1ximo de tensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue precisamente esa tensi\u00f3n la que comenz\u00f3 a manifestarse en las primeras reacciones p\u00fablicas de las distintas corrientes inmediatamente despu\u00e9s de conocerse el resultado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 significaba el triunfo del NO?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las primeras reacciones coincidieron en un punto fundamental: el resultado del refer\u00e9ndum representaba una derrota pol\u00edtica para la Troika y un triunfo extraordinario de la movilizaci\u00f3n popular. Pero esa coincidencia inicial ocultaba diferencias profundas acerca del sujeto pol\u00edtico capaz de convertir ese respaldo electoral en una ruptura efectiva con la austeridad.<\/p>\n\n\n\n<p>El MST interpret\u00f3 el resultado como una confirmaci\u00f3n del camino recorrido por SYRIZA. Su declaraci\u00f3n salud\u00f3 la victoria afirmando: \u00abFelicidades al pueblo griego, felicidades a SYRIZA y felicidades a Alexis Tsipras\u00bb.^28 La formulaci\u00f3n no era casual. El sujeto que hab\u00eda derrotado a la Troika se presentaba como una unidad: el pueblo, SYRIZA y el gobierno. El enorme respaldo popular recibido por Tsipras parec\u00eda confirmar que la estrategia seguida desde enero conservaba plena legitimidad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>El CWI compart\u00eda el entusiasmo por el resultado, pero introduc\u00eda un matiz importante. Tambi\u00e9n salud\u00f3 el NO como una derrota del imperialismo europeo. Sin embargo, insist\u00eda en que ese mandato s\u00f3lo pod\u00eda hacerse efectivo mediante una ruptura con el pago de la deuda, la nacionalizaci\u00f3n de la banca y la movilizaci\u00f3n independiente de los trabajadores, tanto dentro como fuera de SYRIZA.^29 El problema ya no era exclusivamente el gobierno; pasaba a depender de la capacidad de la movilizaci\u00f3n popular para empujar a SYRIZA m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites que su propia direcci\u00f3n parec\u00eda dispuesta a aceptar.<\/p>\n\n\n\n<p>El Secretariado Unificado desarroll\u00f3 una expectativa similar. Durante los d\u00edas posteriores al refer\u00e9ndum continu\u00f3 sosteniendo que el gobierno dispon\u00eda ahora de una relaci\u00f3n de fuerzas m\u00e1s favorable para modificar el curso de las negociaciones. La posibilidad de que SYRIZA se apoyara en la movilizaci\u00f3n de masas segu\u00eda ocupando un lugar central en su an\u00e1lisis.^30<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque estas tres interpretaciones difer\u00edan entre s\u00ed, compart\u00edan una premisa com\u00fan. Todas entend\u00edan que el NO hab\u00eda fortalecido pol\u00edticamente al gobierno y que ese fortalecimiento pod\u00eda modificar el desenlace de la confrontaci\u00f3n con las instituciones europeas.<\/p>\n\n\n\n<p>La LIT formul\u00f3 el problema de manera distinta. Tambi\u00e9n llam\u00f3 a votar NO y particip\u00f3 activamente en la campa\u00f1a contra el memor\u00e1ndum. Pero consideraba que el resultado del refer\u00e9ndum no modificaba la contradicci\u00f3n central se\u00f1alada desde 2012. La cuesti\u00f3n decisiva no era el respaldo popular obtenido por el gobierno sino el proyecto pol\u00edtico que ese gobierno segu\u00eda defendiendo. Mientras la direcci\u00f3n de SYRIZA continuara intentando preservar simult\u00e1neamente el euro, la Uni\u00f3n Europea y la negociaci\u00f3n con los acreedores, el mandato expresado por millones de trabajadores terminar\u00eda subordinado a esa estrategia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la LIT no interpretaba el refer\u00e9ndum como una validaci\u00f3n del camino recorrido por el gobierno, sino como la m\u00e1xima expresi\u00f3n de una contradicci\u00f3n a punto de estallar. El apoyo popular fortalec\u00eda objetivamente la posibilidad de romper con la Troika, pero no modificaba el hecho de que la direcci\u00f3n de SYRIZA segu\u00eda intentando resolver el conflicto dentro del mismo marco institucional cuya preservaci\u00f3n hab\u00eda constituido el n\u00facleo del *Programa de Tesal\u00f3nica*.<\/p>\n\n\n\n<p>Visto retrospectivamente, \u00e9sta fue la diferencia decisiva. Para el MST, el CWI y el Secretariado Unificado, el NO abr\u00eda una nueva oportunidad pol\u00edtica. Para la LIT, hab\u00eda llegado el momento de verificar si la estrategia de negociar con las instituciones europeas pod\u00eda sostenerse frente al primer gran choque con ellas. El problema ya no consist\u00eda \u00fanicamente en ganar el refer\u00e9ndum, sino en determinar qu\u00e9 har\u00eda el gobierno con esa victoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa pregunta qued\u00f3 respondida apenas unos d\u00edas despu\u00e9s, cuando Alexis Tsipras acept\u00f3 un tercer memor\u00e1ndum todav\u00eda m\u00e1s severo que el rechazado en las urnas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La capitulaci\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 hab\u00eda fracasado realmente?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La aceptaci\u00f3n del tercer memor\u00e1ndum no fue una noticia. Fue una sentencia. En el lenguaje de la historia, se les llama hechos consumados. Pero \u00bfsentencia de qu\u00e9? \u00bfDe una direcci\u00f3n traidora? \u00bfDe una estrategia ingenua? \u00bfDe un proyecto imposible?<\/p>\n\n\n\n<p>Las respuestas divergieron precisamente porque cada corriente respond\u00eda a una pregunta distinta. Y esa divergencia remit\u00eda a diagn\u00f3sticos formulados antes de que el refer\u00e9ndum siquiera existiera. La clave resid\u00eda en determinar qu\u00e9 hab\u00eda fracasado: una direcci\u00f3n pol\u00edtica, una estrategia de negociaci\u00f3n o un proyecto pol\u00edtico m\u00e1s amplio.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres corrientes compart\u00edan, en el fondo, una misma orientaci\u00f3n: el problema era Tsipras. Bodart lo dec\u00eda sin ambages: \u00abla \u00fanica salida realista para Grecia es aplicar un plan anticapitalista, no pagar la deuda e incluso salir del euro\u00bb.^31 El MST, fiel a su enfoque, localizaba la derrota en el abandono del programa por parte de la direcci\u00f3n. No era la estrategia de la \u00abnueva izquierda amplia\u00bb la que hab\u00eda fracasado, sino quienes la hab\u00edan conducido. La soluci\u00f3n, entonces, era encontrar una direcci\u00f3n dispuesta a llevarlo hasta el final. Por eso la ruptura de Lafazanis y la creaci\u00f3n de Unidad Popular fueron saludadas como una segunda oportunidad \u2014con las mismas premisas estrat\u00e9gicas, pero con otro timonel. Como si en la historia de las revoluciones bastara con cambiar de capit\u00e1n para que el barco cambiara de rumbo.<\/p>\n\n\n\n<p>El CWI, m\u00e1s cauto, coincid\u00eda en lo esencial: Tsipras hab\u00eda abandonado la \u00fanica pol\u00edtica compatible con el mandato popular. Pero su balance no se deten\u00eda en la direcci\u00f3n. La crisis griega confirmaba la necesidad de combinar las nuevas organizaciones de masas con una direcci\u00f3n claramente socialista, dispuesta a romper con la Uni\u00f3n Europea, el euro y el capital financiero. La experiencia cuestionaba el rumbo seguido por SYRIZA como caso particular, no la estrategia general de apoyar la intervenci\u00f3n en la formaci\u00f3n de nuevos partidos amplios.<\/p>\n\n\n\n<p>El SU lleg\u00f3 a una conclusi\u00f3n muy similar. La derrota era hist\u00f3rica, pero no implicaba abandonar la perspectiva de los partidos anticapitalistas. La explicaci\u00f3n volv\u00eda a centrarse en las decisiones de Tsipras y en su negativa a apoyarse en la movilizaci\u00f3n popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Vistas en conjunto, estas tres interpretaciones compart\u00edan un rasgo com\u00fan. La capitulaci\u00f3n de Tsipras aparec\u00eda como un hecho coyuntural, no como la consecuencia l\u00f3gica de su proyecto pol\u00edtico. Se explicaba por las decisiones adoptadas por una direcci\u00f3n determinada y por su negativa a apoyarse plenamente en la movilizaci\u00f3n abierta en torno al refer\u00e9ndum. Ninguna cuestionaba el supuesto estrat\u00e9gico de fondo: que era posible frenar la ofensiva contra la clase trabajadora desde las instituciones del Estado burgu\u00e9s sin romper con el marco de la Uni\u00f3n Europea y de la econom\u00eda capitalista. La derrota, en esa lectura, era reversible.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la LIT, era un error centrar la explicaci\u00f3n en por qu\u00e9 Tsipras hab\u00eda capitulado, planteando la cuesti\u00f3n en t\u00e9rminos morales o psicol\u00f3gicos. No se trataba de explicar una traici\u00f3n individual, sino de establecer qu\u00e9 intereses de clase expresaban ese gobierno y el proyecto pol\u00edtico que representaba. La pregunta decisiva no era por qu\u00e9 hab\u00eda fracasado un dirigente, sino qu\u00e9 estrategia hab\u00eda llegado a sus l\u00edmites hist\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva de la LIT, la aceptaci\u00f3n del tercer memor\u00e1ndum no constituy\u00f3 una ruptura inesperada con la orientaci\u00f3n anterior del gobierno, sino su desenlace l\u00f3gico. La estrategia de SYRIZA descansaba sobre una conciliaci\u00f3n entre objetivos incompatibles: satisfacer las reivindicaciones de los trabajadores preservando, al mismo tiempo, el euro, la Uni\u00f3n Europea, el Estado capitalista griego y los intereses del capital financiero expresados en el pago de la deuda. Cuando esa contradicci\u00f3n se volvi\u00f3 insostenible, no fue el marco institucional el que cedi\u00f3, sino el contenido social del programa. Por esa raz\u00f3n, *Correo Internacional*, en su balance de la experiencia griega, formul\u00f3 una pregunta distinta de la predominante en las dem\u00e1s corrientes: **\u00bb\u00bfA qu\u00e9 intereses de clase SYRIZA ha sucumbido?\u00bb**^32<\/p>\n\n\n\n<p>Esta conclusi\u00f3n encontraba sustento en la evoluci\u00f3n interna de SYRIZA. Dentro de la coalici\u00f3n coexist\u00edan la Plataforma de Izquierda, partidaria de romper con el euro; el denominado Grupo de los 53, que manten\u00eda una posici\u00f3n cr\u00edtica; y la direcci\u00f3n proeuropea encabezada por el triunvirato Tsipras-Pappas-Dragasakis.^33 Este \u00faltimo hab\u00eda definido su orientaci\u00f3n ya en noviembre de 2014, antes incluso de llegar al gobierno. Los principales responsables de la negociaci\u00f3n con la Troika \u2014Varoufakis, Tsakalotos, Kotzias, Voutsis y Stathakis\u2014 respond\u00edan a esa direcci\u00f3n pol\u00edtica y no a la base del partido. Cuando el conflicto con las instituciones europeas alcanz\u00f3 su punto culminante, el aparato del Estado, controlado por ese sector, impuso su orientaci\u00f3n, mientras la izquierda de SYRIZA, carente de mecanismos de control democr\u00e1tico y de una organizaci\u00f3n independiente capaz de apoyarse en la movilizaci\u00f3n de masas, fue desplazada.^34<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia confirmaba as\u00ed la caracterizaci\u00f3n que la LIT hab\u00eda formulado desde 2012. La contradicci\u00f3n entre las reivindicaciones populares y la preservaci\u00f3n del marco institucional europeo no hab\u00eda desaparecido con el refer\u00e9ndum; s\u00f3lo se hab\u00eda agudizado hasta hacerse irresoluble. Como sintetizaba posteriormente la LIT: \u00abtodo gobierno que no rompa con la burgues\u00eda y el imperialismo acaba siendo (m\u00e1s temprano que tarde) instrumento del capital financiero\u00bb.^35 Lo que antes del gobierno constitu\u00eda una advertencia estrat\u00e9gica, despu\u00e9s de julio de 2015 aparec\u00eda confirmado por la experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lecciones estrat\u00e9gicas: movilizaci\u00f3n, autoorganizaci\u00f3n y programa de transici\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Frente a una estrategia que hab\u00eda conducido a la derrota, la LIT propon\u00eda una alternativa de clase con tres pilares.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero era la movilizaci\u00f3n independiente de la clase trabajadora. Desde julio de 2012, <em>Correo Internacional<\/em> hab\u00eda llamado a la huelga general y la ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas, advirtiendo que la estrategia de Tsipras de buscar la \u00abpaz social\u00bb era un callej\u00f3n sin salida.^36 No se trataba de una consigna abstracta, sino de una apuesta concreta: el \u00fanico contrapeso real a una direcci\u00f3n que se desplazaba hacia la derecha era la organizaci\u00f3n aut\u00f3noma de los trabajadores en los lugares de trabajo y en las calles.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo pilar era la autoorganizaci\u00f3n de los trabajadores. La experiencia de la Plataforma de Izquierda hab\u00eda demostrado que, sin mecanismos de control de base, los dirigentes pod\u00edan tomar decisiones sin consultar al partido. Por eso se promov\u00edan instrumentos como el mandato imperativo, la revocabilidad de los cargos, las comisiones de base, las asambleas abiertas y la rotaci\u00f3n de responsabilidades.^37 Estos no eran detalles organizativos menores: eran la condici\u00f3n para que una direcci\u00f3n respondiera a la base y no a los aparatos del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercero era recuperar el m\u00e9todo del programa de transici\u00f3n. No se trataba de levantar un \u00abprograma m\u00e1ximo\u00bb (el socialismo) ni un \u00abprograma m\u00ednimo\u00bb (reformas dentro del capitalismo). Era un programa de ruptura que part\u00eda de necesidades inmediatas: medidas concretas que un gobierno verdaderamente anticapitalista deber\u00eda aplicar sin demora. No pago de la deuda. Expropiaci\u00f3n de los bancos bajo control obrero. Salida planificada del euro. Ruptura con la OTAN. El programa de transici\u00f3n no es una lista de buenas intenciones, sino un puente entre las necesidades inmediatas de los trabajadores y la tarea estrat\u00e9gica de tomar el poder.^38<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia griega mostr\u00f3 hasta qu\u00e9 punto la amplitud organizativa, cuando no est\u00e1 acompa\u00f1ada de delimitaciones program\u00e1ticas claras, se convierte en el sepulcro de las ilusiones reformistas. La historia no perdona la ambig\u00fcedad en los momentos decisivos. La claridad estrat\u00e9gica no es un lujo sectario, sino una condici\u00f3n para no terminar administrando la derrota.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la LIT llam\u00f3 a apoyar el \u00abNO\u00bb en el refer\u00e9ndum, lo hizo con un programa pol\u00edtico expl\u00edcito: mostrar la contradicci\u00f3n entre el contenido del refer\u00e9ndum y el del gobierno de Tsipras. No se trataba de romper el di\u00e1logo con los trabajadores, sino de reconocer sus expectativas leg\u00edtimas, intervenir en las movilizaciones reales y dejar que las masas hicieran la experiencia por s\u00ed mismas. Esa advertencia no era \u00absectaria\u00bb; era la \u00fanica manera de construir una confianza pol\u00edtica basada en experiencias reales y de impulsar formas de organizaci\u00f3n por la base, independientes y democr\u00e1ticas, para ejercer un contrapeso real a un gobierno que iba a traicionar.^39<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de SYRIZA fue mucho m\u00e1s que un episodio de la pol\u00edtica griega. Constituy\u00f3 el primer gran experimento de gobierno surgido del ciclo abierto por la crisis financiera de 2008 y, por esa raz\u00f3n, se convirti\u00f3 en una referencia obligada para las distintas estrategias de reorganizaci\u00f3n de la izquierda internacional. El inter\u00e9s que despert\u00f3 entre organizaciones tan diversas como el MST, el CWI, el Secretariado Unificado o la LIT expresaba una discusi\u00f3n m\u00e1s amplia sobre c\u00f3mo reconstruir una alternativa pol\u00edtica para la clase trabajadora tras la crisis de la socialdemocracia.<\/p>\n\n\n\n<p>La discusi\u00f3n sobre la amplitud organizativa remit\u00eda, en realidad, a un problema m\u00e1s profundo: la naturaleza del proyecto pol\u00edtico que esas nuevas organizaciones deb\u00edan expresar. Mientras unas corrientes consideraban posible abrir un nuevo ciclo pol\u00edtico mediante organizaciones suficientemente amplias para reunir tradiciones y programas diversos, la LIT sostuvo desde el comienzo que el problema decisivo no era la amplitud en s\u00ed misma, sino la estrategia que hac\u00eda posible esa amplitud y los l\u00edmites que esa estrategia impon\u00eda cuando una organizaci\u00f3n llegaba al gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>El debate sobre SYRIZA, visto en perspectiva, nunca fue \u00fanicamente una discusi\u00f3n sobre Alexis Tsipras. Fue una discusi\u00f3n sobre el Estado, el imperialismo europeo y qu\u00e9 tipo de gobierno necesitan los trabajadores. El Programa de Tesal\u00f3nica expresaba un proyecto pol\u00edtico que buscaba terminar con la austeridad preservando el euro, la Uni\u00f3n Europea y el Estado griego integrado en la arquitectura institucional del capitalismo europeo. La controversia entre las distintas corrientes de la izquierda revolucionaria gir\u00f3 precisamente en torno a la viabilidad de ese proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p>El desenlace de julio de 2015 fue la derrota de un gobierno, pero m\u00e1s a\u00fan, la prueba de las distintas estrategias elaboradas por la izquierda internacional frente a la crisis abierta en 2008. Esa prueba no fue superada por quienes confiaban en la amplitud organizativa como sustituto de la claridad program\u00e1tica. Tsipras y su corriente, que representaban una tendencia conservadora y burguesa presentada como radicalismo, encontraron su l\u00edmite en la misma l\u00f3gica que hoy atraviesa otros proyectos de centroizquierda contempor\u00e1neos \u2014La France Insoumise, Podemos, el PSOL\u2014 que crecieron a partir del descontento popular, pero que en momentos decisivos no propusieron la ruptura con el euro, la deuda o los bancos, sino que optaron por la conciliaci\u00f3n al participar en coaliciones de gobierno.^40 La experiencia griega mostr\u00f3 que la crisis de la socialdemocracia no conduce autom\u00e1ticamente a una pol\u00edtica de ruptura con el capitalismo. Tambi\u00e9n puede abrir paso a nuevas formaciones reformistas capaces de canalizar el descontento popular sin romper con las estructuras fundamentales del orden existente.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta que SYRIZA dej\u00f3 planteada no ha perdido vigencia: \u00bfqu\u00e9 tipo de organizaci\u00f3n pol\u00edtica necesita la clase trabajadora para no terminar administrando su propia derrota? La respuesta, a la luz de Grecia, apunta en una direcci\u00f3n: claridad program\u00e1tica, independencia de clase y control de base. Todo lo dem\u00e1s, como demostr\u00f3 SYRIZA, es una invitaci\u00f3n a la capitulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>^1 Costas Lapavitsas et al., *Crisis in the Eurozone* (London: Verso, 2012); Barry Eichengreen, *Hall of Mirrors* (Oxford: Oxford University Press, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>^2 Ministerio del Interior de Grecia, resultados electorales de 2009 y 2012; LIT-CI, \u00ab\u00a1Ni una tregua al gobierno de Samaras!\u00bb, *Correo Internacional*, julio de 2012.<\/p>\n\n\n\n<p>^3 Ministerio del Interior de Grecia, resultados oficiales de las elecciones parlamentarias de 2009, mayo de 2012, junio de 2012 y enero de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^4 Liga Internacional de los Trabajadores&#8211;Cuarta Internacional, \u00abGrecia: Syriza canaliza un enorme rechazo popular a los ataques de la troika europea,\u00bb 27 de enero de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^5 Alejandro Bodart, \u00abSyriza trae vientos de cambio,\u00bb Movimiento Socialista de los Trabajadores, enero de 2015; Andros Payiatsos, \u00abGreece: Towards a Syriza Government?,\u00bb *The Socialist*, January 7, 2015; Fourth International, Executive Bureau, \u00abThe Future of the Workers of Europe Is Being Decided in Greece,\u00bb May 25, 2012.<\/p>\n\n\n\n<p>^6 Stathis Kouvelakis, *The Syriza Wave*; Costas Douzinas, *Syriza in Power: Reflections of an Accidental Politician* (Cambridge: Polity, 2017); Alex Callinicos, *Deciphering Capital* (London: Bookmarks, 2014).<\/p>\n\n\n\n<p>^7 Stathis Kouvelakis, *The Syriza Wave*, chaps. 8&#8211;10; Costas Lapavitsas, *The Left Case Against the EU* (Cambridge: Polity, 2019), chap. 5.<\/p>\n\n\n\n<p>^8 Syriza, *Founding Declaration* (Athens, 2004); Kouvelakis, *The Syriza Wave*, chap. 1.<\/p>\n\n\n\n<p>^9 Alexis Tsipras, \u00abThe Thessaloniki Programme,\u00bb speech delivered at the Thessaloniki International Fair, September 13, 2014.<\/p>\n\n\n\n<p>^10 Costas Lapavitsas, *The Left Case Against the EU*, chap. 4.<\/p>\n\n\n\n<p>^11 BBC News, interview with Alexis Tsipras, June 2012; Reuters, interview with Alexis Tsipras, June 2012; Reuters, interview with Alexis Tsipras, January 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^12 Matt Dobson, \u00abNew Left Formations: CWI School 2015&#8212;Report of Discussion on New Workers&#8217; Parties, Left Populism and the Ideas and Programme of Podemos, Syriza,\u00bb *Socialist Alternative*, August 13, 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^13 Alejandro Bodart, declaraciones en Atenas, enero de 2015; Movimiento Socialista de los Trabajadores, \u00abSyriza trae vientos de cambio,\u00bb enero de 2015; Alejandro Bodart, \u00abLos sectarios deber\u00edan aprender de Syriza,\u00bb Movimiento Socialista de los Trabajadores, enero de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^14 Alejandro Bodart, \u00abLa victoria hist\u00f3rica de Syriza reafirma nuestro proyecto de construir una Nueva Izquierda moderna, amplia y no sectaria,\u00bb Movimiento Socialista de los Trabajadores, enero de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^15 Liga Internacional de los Trabajadores&#8211;Cuarta Internacional, \u00abGrecia: Syriza canaliza un enorme rechazo popular a los ataques de la troika europea,\u00bb 27 de enero de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^16 Liga Internacional de los Trabajadores&#8211;Cuarta Internacional, \u00abGrecia: Syriza canaliza un enorme rechazo popular a los ataques de la troika europea,\u00bb 27 de enero de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^17 Matt Dobson, \u00abNew Left Formations: CWI School 2015&#8212;Report of Discussion on New Workers&#8217; Parties, Left Populism and the Ideas and Programme of Podemos, Syriza,\u00bb *Socialist Alternative*, August 13, 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^18 Matt Dobson, \u00abNew Left Formations.\u00bb Original en ingl\u00e9s: *\u00bbbuilding the revolutionary organisation while participating in the building of new workers&#8217; parties\u00bb*.<\/p>\n\n\n\n<p>^19 Andros Payiatsos, \u00abGreece: Towards a Syriza Government?,\u00bb *The Socialist*, January 7, 2015. Original en ingl\u00e9s: *\u00bbThe main reason we support Syriza&#8230; is that there is an expectation from the working class that some of their demands will be satisfied&#8230; a Syriza victory will have a liberating effect on society&#8230; and can unleash a new period of working class struggle.\u00bb \/ \u00abit is possible that they will be pushed to the left under the pressure of the mass movement\u00bb*.<\/p>\n\n\n\n<p>^21 Fourth International, Executive Bureau, \u00abThe Future of the Workers of Europe Is Being Decided in Greece,\u00bb May 25, 2012.<\/p>\n\n\n\n<p>^22 Fourth International Bureau and OKDE-Spartakos, \u00abExchange between the FI Bureau and OKDE-Spartakos (Greek Section),\u00bb June 9, 2012. Original en ingl\u00e9s: *\u00bbdefinitively within the framework of capitalism and bourgeois democracy\u00bb*.<\/p>\n\n\n\n<p>^23 Josefina L. Mart\u00ednez, \u00abInterview: &#8216;Tsipras Is Saving Greek Capitalism&#8217;,\u00bb *Left Voice*, October 8, 2015 (interview with Kostas Skordoulis). Original en ingl\u00e9s: *\u00bbThey consciously decided to become the managers of Greek capitalism\u00bb*.<\/p>\n\n\n\n<p>^24 \u00abUna estaci\u00f3n de paso en la crisis,\u00bb *Correo Internacional*, agosto de 2012; Ricardo Ayala, \u00abPrimeras lecciones de Grecia,\u00bb *Correo Internacional*, no. 13 (S\u00e3o Paulo: Editora Lorca, agosto de 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>^25 Liga Internacional de los Trabajadores&#8211;Cuarta Internacional, \u00abEl gobierno de Syriza saca dinero de los hospitales para pagar la deuda,\u00bb 11 de mayo de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^26 Yanis Varoufakis, *Adults in the Room: My Battle with Europe&#8217;s Deep Establishment* (London: Bodley Head, 2017); Reuters, coverage of the negotiations between the Greek government and the Troika, June&#8211;July 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^27 LIT-CI, \u00ab\u00a1Ni una tregua al gobierno de Samaras!\u00bb, *Correo Internacional*, julio de 2012; Ministerio del Interior de Grecia, resultados del refer\u00e9ndum de 5 de julio de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^28 Movimiento Socialista de los Trabajadores, \u00abFelicidades al pueblo griego, felicidades a Syriza y felicidades a Alexis Tsipras,\u00bb 6 de julio de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^29 Committee for a Workers&#8217; International, \u00abStatement on the Greek Referendum,\u00bb 6 July 2015. Original en ingl\u00e9s: *\u00bbinside and outside of Syriza\u00bb*.<\/p>\n\n\n\n<p>^30 Fourth International, Executive Bureau, statement on the Greek referendum, July 2015; Liga Internacional de los Trabajadores&#8211;Cuarta Internacional, \u00abEl pueblo griego dijo NO&#8230; pero Tsipras y el gobierno de Syriza dijeron S\u00cd,\u00bb julio de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^31 Alejandro Bodart, \u00abTsipras capitul\u00f3: ahora la \u00fanica salida para Grecia es un plan anticapitalista, no pagar la deuda e incluso salir del euro,\u00bb Movimiento Socialista de los Trabajadores, julio de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^32 Ricardo Ayala, \u00abPrimeras lecciones de Grecia,\u00bb *Correo Internacional*, no. 13 (S\u00e3o Paulo: Editora Lorca, agosto de 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>^33 *The Times*, 18 de junio de 2015; Anadolu Ajans\u0131, 26 de agosto de 2015; GreekReporter, 26 de agosto de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^34 Eric Toussaint, \u00abEl relato de Varoufakis: una autocondena\u00bb, Verso Books, 2017; Kouvelakis, \u00abNace Unidad Popular\u00bb, 2015; GreekReporter, 26 de agosto de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^35 Liga Internacional de los Trabajadores&#8211;Cuarta Internacional, \u00abEl gobierno de Syriza saca dinero de los hospitales para pagar la deuda,\u00bb 11 de mayo de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>^36 LIT-CI, \u00ab\u00a1Ni una tregua al gobierno de Samaras!\u00bb, *Correo Internacional*, julio de 2012; LIT-CI, *Marxismo Vivo*, n.\u00ba 6 y n.\u00ba 7, 2015-2016.<\/p>\n\n\n\n<p>^37 Sobre mecanismos de control de base: tradici\u00f3n del bolchevismo leninista y estatutos tipo de la LIT-CI.<\/p>\n\n\n\n<p>^38 LIT-CI, *Marxismo Vivo*, N\u00ba 6, diciembre de 2015; y Trotsky, *El programa de transici\u00f3n*, 1938.<\/p>\n\n\n\n<p>^39 LIT-CI, *Marxismo Vivo*, N\u00ba 7, 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>^40 LIT-CI, *Marxismo Vivo*, N\u00ba 7 (2016); *Correo Internacional* (2015-2017, 2022-2024).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n La ofensiva del gobierno de Javier Milei no se limita a ajustar el presupuesto del Estado. 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