{"id":81689,"date":"2026-07-21T10:10:52","date_gmt":"2026-07-21T10:10:52","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=81689"},"modified":"2026-07-21T12:56:44","modified_gmt":"2026-07-21T12:56:44","slug":"racismo-en-argentina-combatir-el-racismo-unir-a-la-clase","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/racismo-en-argentina-combatir-el-racismo-unir-a-la-clase\/","title":{"rendered":"Argentina: Combatir el racismo, unir a la clase"},"content":{"rendered":"\n<p>En los \u00faltimos tiempos, a partir de publicaciones en redes sociales y de un art\u00edculo publicado por <em>The Washington Post<\/em> que afirmaba que en la selecci\u00f3n argentina no hay jugadores negros, sumado a distintos episodios de racismo en los estadios de f\u00fatbol, comenz\u00f3 a instalarse la idea de que todos los argentinos son racistas porque \u00abno tienen negros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que hay que decir es que en la Argentina el racismo existe y tiene una presencia importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo segundo es que s\u00ed existen personas afrodescendientes e ind\u00edgenas en el pa\u00eds, que desde hace muchos a\u00f1os vienen dando una batalla contra el racismo, la invisibilizaci\u00f3n y las pol\u00edticas de Estado que promovieron una supuesta europeizaci\u00f3n de la Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta que intenta responder este texto es la siguiente: <strong>\u00bfla campa\u00f1a que sostiene que en Argentina son todos blancos y racistas contribuye realmente a combatir el racismo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contexto hist\u00f3rico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para responder esa pregunta es importante tener en cuenta el contexto hist\u00f3rico y el proceso que atravesaron la Argentina y Sudam\u00e9rica (con excepci\u00f3n de Brasil, que estaba bajo dominio portugu\u00e9s).<\/p>\n\n\n\n<p>Los esclavos africanos llegaban principalmente a los puertos de Buenos Aires y Montevideo, desde donde eran trasladados al resto de los territorios. Tambi\u00e9n ingresaban a trav\u00e9s de Centroam\u00e9rica entre 1777 y 1812. Si bien los registros oficiales indican que por ambos puertos ingresaron alrededor de 140.000 esclavos, distintas estimaciones sostienen que, considerando el tr\u00e1fico ilegal, esa cifra podr\u00eda haber alcanzado los 300.000.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque ese n\u00famero parece reducido en comparaci\u00f3n con los millones de esclavos que llegaron a Brasil o a los Estados Unidos, para la \u00e9poca fue muy significativo. La diferencia no radica en que el Virreinato espa\u00f1ol hubiera sido menos esclavista, sino en que gran parte de Sudam\u00e9rica logr\u00f3 su independencia relativamente temprano, solo antecedida por la revoluci\u00f3n e independencia de Hait\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese proceso independentista cont\u00f3 con una participaci\u00f3n decisiva de esclavos e ind\u00edgenas, que estuvieron en la primera l\u00ednea de combate. Como se\u00f1alar\u00eda el libertador de Argentina, Chile y Per\u00fa, Jos\u00e9 de San Mart\u00edn:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLos ricos y los terratenientes se niegan a luchar (&#8230;). Un d\u00eda se sabr\u00e1 que esta patria fue liberada por los pobres y los hijos de los pobres, nuestros indios y los negros que ya no volver\u00e1n a ser esclavos de nadie.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la derrota del poder colonial espa\u00f1ol, en 1812 se decret\u00f3 la prohibici\u00f3n del tr\u00e1fico de esclavos y, en 1813, la denominada <strong>Ley de Libertad de Vientres<\/strong>, que establec\u00eda que todo hijo de una mujer esclavizada nacer\u00eda libre.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se impuls\u00f3 la llamada <strong>Ley de Rescate<\/strong>, que obligaba a los propietarios de esclavos a entregar el 40 % de ellos al Ej\u00e9rcito, garantizando as\u00ed que la burgues\u00eda no tuviera que enviar a sus propios hijos a combatir. Otra disposici\u00f3n establec\u00eda que todo esclavo que prestara cinco a\u00f1os de servicio militar obtendr\u00eda la libertad, algo que, salvo contadas excepciones, nunca lleg\u00f3 a cumplirse.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en 1801 se hab\u00edan reglamentado las formaciones milicianas integradas por afrodescendientes, conocidas como <strong>Compa\u00f1\u00edas de Granaderos de Pardos y Morenos<\/strong>. Cuando en 1806 ocurri\u00f3 la Primera Invasi\u00f3n Inglesa, la participaci\u00f3n de soldados negros fue fundamental en la defensa de Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1806 y 1870, la comunidad afrodescendiente particip\u00f3 en pr\u00e1cticamente todos los conflictos b\u00e9licos desarrollados en el territorio. Esa fue una de las principales razones de la fuerte disminuci\u00f3n de su poblaci\u00f3n, aunque de ning\u00fan modo permite hablar de una \u00abdesaparici\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo por citar un ejemplo, entre 1816 y 1823, de los 2.500 soldados negros que iniciaron el Cruce de los Andes, apenas 143 regresaron con vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego vendr\u00edan la guerra contra Brasil, las guerras civiles entre unitarios y federales, las batallas de Caseros, Cepeda y Pav\u00f3n y, finalmente, la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, que signific\u00f3 un enorme costo humano para la poblaci\u00f3n afrodescendiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Era habitual encontrar en las calles de Buenos Aires a sobrevivientes de estas guerras mendigando con miembros mutilados.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el primer relevamiento realizado en 1778 para todo el territorio del Virreinato del R\u00edo de la Plata, la poblaci\u00f3n clasificada como \u00abnegros, mulatos, pardos y zambos\u00bb, tanto libres como esclavizados, representaba el 37 % del total.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mismo censo registraba porcentajes muy elevados en distintas jurisdicciones: Santiago del Estero (54 %), Catamarca (52 %), Salta (46 %), C\u00f3rdoba (44 %), Mendoza (24 %), La Rioja (20 %), San Juan (16 %), Jujuy (13 %) y San Luis (8 %). En la ciudad de Buenos Aires, el 28 % de la poblaci\u00f3n era de ascendencia africana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La invisibilizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n afrodescendiente como pol\u00edtica de Estado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Parte de la pol\u00edtica de blanqueamiento impulsada por el Estado argentino consisti\u00f3 en promover los matrimonios mixtos, principalmente entre afrodescendientes e ind\u00edgenas, como un mecanismo para diluir esas identidades dentro de la poblaci\u00f3n general.<\/p>\n\n\n\n<p>La construcci\u00f3n de una Argentina blanca, europea y civilizada, diferenciada del resto de Am\u00e9rica Latina, fue una pol\u00edtica de Estado que puede observarse incluso en la Constituci\u00f3n Nacional. El art\u00edculo 25 establece:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl Gobierno federal fomentar\u00e1 la inmigraci\u00f3n europea; y no podr\u00e1 restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y ense\u00f1ar las ciencias y las artes.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Esta orientaci\u00f3n fue profundizada durante los gobiernos de Mitre y, especialmente, de Sarmiento. Este \u00faltimo sostuvo posiciones abiertamente racistas y promovi\u00f3 la eliminaci\u00f3n o marginaci\u00f3n de gauchos, ind\u00edgenas y afrodescendientes como parte de su proyecto de construir una sociedad euroc\u00e9ntrica.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese marco, las poblaciones afrodescendientes e ind\u00edgenas fueron eliminadas de los censos nacionales durante d\u00e9cadas. Reci\u00e9n en el censo de 2010 volvieron a incorporarse preguntas destinadas a identificar a estas comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El problema de universalizar el racismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para combatir el racismo es necesario comprender las particularidades hist\u00f3ricas y sociales tanto de quienes lo ejercen como de quienes lo padecen.<\/p>\n\n\n\n<p>No es lo mismo el racismo y la discriminaci\u00f3n presentes en distintos conflictos nacionales o \u00e9tnicos que sistemas hist\u00f3ricos de segregaci\u00f3n racial como el apartheid sudafricano o la segregaci\u00f3n en los Estados Unidos. Reducir el racismo \u00fanicamente a una cuesti\u00f3n de apariencia f\u00edsica o trasladar mec\u00e1nicamente una experiencia hist\u00f3rica a otra conduce a an\u00e1lisis simplificados.<\/p>\n\n\n\n<p>Es precisamente a partir de esas simplificaciones que se llega a conclusiones como que \u00aben Argentina no hay negros\u00bb o que toda la sociedad argentina puede definirse simplemente como racista por la composici\u00f3n \u00e9tnica visible de su selecci\u00f3n de f\u00fatbol.<\/p>\n\n\n\n<p>Reconocer la existencia del racismo en Argentina implica tambi\u00e9n reconocer la historia de la poblaci\u00f3n afrodescendiente e ind\u00edgena, las pol\u00edticas de invisibilizaci\u00f3n impulsadas por el Estado y las particularidades que adopt\u00f3 ese proceso hist\u00f3rico. Solo desde esa comprensi\u00f3n es posible dar una discusi\u00f3n seria sobre el racismo y combatirlo de manera efectiva.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Combatir el racismo, unir a la clase<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario combatir el racismo en todas sus expresiones y en todos los espacios donde se manifiesta, como ocurre de manera masiva en los estadios de f\u00fatbol todos los fines de semana. Pero, al mismo tiempo, no hay que dejar de denunciar que, a\u00f1o tras a\u00f1o, la posibilidad de asistir a un estadio de f\u00fatbol se est\u00e1 convirtiendo en un privilegio que le est\u00e1n arrebatando a la clase trabajadora para que quede reservado \u00fanicamente a los sectores m\u00e1s acomodados de la sociedad. Tambi\u00e9n es importante se\u00f1alar que esos sectores suelen constituir una parte importante de la base electoral de la ultraderecha, representada por dirigentes como Milei, Bolsonaro o Abelardo de la espriella, entre otros. Argentina, al igual que todos los pa\u00edses de Sudam\u00e9rica, es un pa\u00eds oprimido por el imperialismo. No tenemos ninguna posibilidad de derrotar el racismo si la propia clase trabajadora y los sectores populares argentinos no toman en sus manos esa lucha. Ya han dado muestras de ello, siendo vanguardia en procesos como <strong>Ni Una Menos<\/strong>, la Campa\u00f1a Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, as\u00ed como en la conquista del matrimonio igualitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Sostener que no existe poblaci\u00f3n afrodescendiente o ind\u00edgena en la Argentina porque as\u00ed lo afirma un art\u00edculo de un medio estadounidense o una publicaci\u00f3n en una red social propiedad de Elon Musk solo contribuye a hacer retroceder la lucha de esos pueblos y a fortalecer un discurso reaccionario y de ultraderecha, como el que representan Milei y Trump.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos tiempos, a partir de publicaciones en redes sociales y de un art\u00edculo publicado por The Washington Post que afirmaba que en la selecci\u00f3n argentina no hay jugadores negros, sumado a distintos episodios de racismo en los estadios de f\u00fatbol, comenz\u00f3 a instalarse la idea de que todos los argentinos son racistas porque [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":81690,"menu_order":10,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"Cristian Verite","footnotes":""},"categories":[15412,2652],"tags":[],"class_list":["post-81689","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-racismo","category-argentina"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/28434_Portada-WEB-_62_.webp","categories_names":["Argentina","Racismo"],"author_info":{"name":"Cris","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8be19d9542307ef9e5c90edceee6bf8064823a89e1c6319d77e8c5798fc2b7ed?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":"Cristian Verite","tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81689","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81689"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81689\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81693,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81689\/revisions\/81693"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81690"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81689"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81689"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81689"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}