{"id":81679,"date":"2026-07-13T13:53:33","date_gmt":"2026-07-13T13:53:33","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=81679"},"modified":"2026-07-13T13:54:44","modified_gmt":"2026-07-13T13:54:44","slug":"alerta-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/alerta-global\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 debemos preocuparnos por el S\u00faper El Ni\u00f1o?"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Alerta global<\/h2>\n\n\n\n<p>Las agencias clim\u00e1ticas de todo el mundo ya confirmaron que un fen\u00f3meno de El Ni\u00f1o se est\u00e1 formando y ganando fuerza r\u00e1pidamente en el oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Se espera que alcance un nivel \u00abfuerte\u00bb entre julio y septiembre, aumentando el riesgo de olas de calor, sequ\u00edas y lluvias extremas en diversas regiones del planeta. La Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial (OMM), organismo clim\u00e1tico de la ONU, ya emiti\u00f3 una alerta global sobre la r\u00e1pida intensificaci\u00f3n del fen\u00f3meno.<\/p>\n\n\n\n<p>El Ni\u00f1o es un evento clim\u00e1tico producido por el calentamiento de las aguas ecuatoriales del Pac\u00edfico y ocurre en ciclos de entre dos y siete a\u00f1os. Este fen\u00f3meno altera la circulaci\u00f3n atmosf\u00e9rica y sus efectos se sienten en todo el planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta vez, los cient\u00edficos hablan de un \u00abS\u00faper El Ni\u00f1o\u00bb, el m\u00e1s intenso desde 1877. Aquel a\u00f1o, el fen\u00f3meno desencaden\u00f3 enormes sequ\u00edas que provocaron p\u00e9rdidas de cosechas, hambrunas y la muerte de millones de personas (ver recuadro).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, en esta ocasi\u00f3n, la intensidad del El Ni\u00f1o es consecuencia del calentamiento global provocado por la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero (GEI) liberados a la atm\u00f3sfera, principalmente por la quema de combustibles f\u00f3siles como el petr\u00f3leo, el gas y el carb\u00f3n. Es debido al calentamiento global que los a\u00f1os 2023, 2024 y 2025 fueron los m\u00e1s calurosos jam\u00e1s registrados. Y es tambi\u00e9n por esta raz\u00f3n que los \u00faltimos episodios de El Ni\u00f1o han sido cada vez m\u00e1s intensos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfCu\u00e1les son las consecuencias de esta tragedia anunciada?<\/h3>\n\n\n\n<p>Una forma de anticipar lo que puede venir es observar los impactos del \u00faltimo episodio de El Ni\u00f1o, ocurrido entre 2023 y 2024, que provoc\u00f3 fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos y consecuencias catastr\u00f3ficas en distintas partes del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica del Norte, intensas olas de calor contribuyeron a los mayores incendios forestales de la historia reciente. En Kenia, lluvias extremas provocaron inundaciones devastadoras que afectaron a m\u00e1s de 412.000 personas. En la India, sucesivas olas de calor hicieron que varias ciudades registraran temperaturas superiores a los 50 \u00b0C, provocando miles de muertes y numerosos casos de insolaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que respecta al territorio brasile\u00f1o, se sabe que El Ni\u00f1o, por lo general, provoca un aumento de las lluvias en la regi\u00f3n Sur, sequ\u00edas prolongadas en el Norte y Nordeste, y una intensificaci\u00f3n de las lluvias extremas y las olas de calor en el Sudeste.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender la magnitud de sus impactos, basta recordar las consecuencias del \u00faltimo episodio, entre 2023 y 2024. Durante ese per\u00edodo, el pa\u00eds sufri\u00f3 las devastadoras inundaciones en R\u00edo Grande do Sul, en mayo de 2024, y la mayor sequ\u00eda registrada en su historia. La sequ\u00eda extrema favoreci\u00f3 el avance de los incendios forestales, muchos de ellos provocados por la acci\u00f3n de grandes propietarios rurales vinculados al agronegocio, que aprovecharon las condiciones clim\u00e1ticas para expandir el uso del fuego sobre \u00e1reas boscosas.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado fue una temporada de incendios sin precedentes en la Amazonia, el Pantanal, el Cerrado y la Mata Atl\u00e1ntica, cuyos humos se extendieron por amplias zonas urbanas y agr\u00edcolas, especialmente en el Sudeste. Al finalizar 2024, el pa\u00eds contabiliz\u00f3 cerca de 30 millones de hect\u00e1reas quemadas, una superficie equivalente a la suma de los estados de R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo, seg\u00fan el Informe Anual del Fuego (RAF), elaborado por MapBiomas.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, tambi\u00e9n se registraron fuertes tormentas que provocaron los tr\u00e1gicos deslizamientos de tierra en S\u00e3o Sebasti\u00e3o (2023) y en las sierras del estado de Esp\u00edrito Santo (2023-2024). Asimismo, hubo intensas olas de calor y una explosi\u00f3n de epidemias de arbovirosis, como el dengue.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Europa ya siente los efectos<\/h3>\n\n\n\n<p>Sin embargo, lo que puede ocurrir en los pr\u00f3ximos meses podr\u00eda ser mucho peor, advierten los cient\u00edficos. Un S\u00faper El Ni\u00f1o podr\u00eda tener consecuencias a\u00fan m\u00e1s catastr\u00f3ficas y mortales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las olas de calor ya est\u00e1n provocando la muerte de miles de personas en Europa. El calor extremo altera el funcionamiento del cuerpo humano y puede ser fatal para las personas mayores, los ni\u00f1os y quienes padecen enfermedades cardiovasculares. Tambi\u00e9n se esperan enormes incendios forestales, colapsos energ\u00e9ticos y una intensificaci\u00f3n del calor extremo durante el verano europeo, que comenz\u00f3 hace pocas semanas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Acelerando la cat\u00e1strofe<\/h1>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La decisi\u00f3n del capital es la barbarie clim\u00e1tica<\/h3>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que el capitalismo no puede impedir la cat\u00e1strofe que \u00e9l mismo inici\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), publicado en noviembre de 2025, refuerza el avance acelerado de la crisis clim\u00e1tica y el fracaso inminente de las metas establecidas en el Acuerdo de Par\u00eds. Seg\u00fan el documento, incluso si todos los compromisos asumidos actualmente por los pa\u00edses se cumplieran \u00edntegramente, la temperatura media global aumentar\u00eda entre 2,5 \u00b0C y 2,9 \u00b0C hacia finales de este siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante ese escenario, se superar\u00edan varios puntos de no retorno, haciendo que el calentamiento global se vuelva incontrolable. Un mundo por encima de los 2 \u00b0C estar\u00eda azotado por pandemias, ciudades costeras destruidas, bosques colapsados y vastas \u00e1reas continentales imposibles de habitar debido al calor extremo. Una de esas regiones ser\u00eda precisamente Bel\u00e9m, sede de la COP30. Existen proyecciones cient\u00edficas que indican que la ciudad podr\u00eda volverse inhabitable ya en 2070 si se supera la barrera de los 2 \u00b0C.<\/p>\n\n\n\n<p>Las proyecciones son a\u00fan m\u00e1s alarmantes cuando se observa la trayectoria actual de las emisiones. Seg\u00fan el informe, las posibilidades de limitar el calentamiento a 1,5 \u00b0C ya son nulas y la probabilidad de mantenerlo por debajo de 2 \u00b0C cae a apenas un 8 % si el mundo contin\u00faa con el ritmo actual de mitigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso en el escenario m\u00e1s optimista, es decir, adoptando plenamente las metas clim\u00e1ticas ofrecidas hasta ahora por los pa\u00edses, las perspectivas no son alentadoras: las probabilidades de estabilizar el calentamiento en 2 \u00b0C hasta 2050 ascienden apenas al 25 %, lo que constituye una contundente advertencia sobre la insuficiencia de las promesas y la urgencia de adoptar medidas mucho m\u00e1s profundas e inmediatas.<\/p>\n\n\n\n<p>El informe deja claro que la ventana para evitar los peores escenarios del colapso clim\u00e1tico se est\u00e1 cerrando r\u00e1pidamente, mientras los gobiernos siguen lejos de aplicar las medidas necesarias y planean explotar a\u00fan m\u00e1s petr\u00f3leo durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, la decisi\u00f3n ya est\u00e1 tomada: los jefes del imperialismo y los grandes capitalistas no evitar\u00e1n la barbarie clim\u00e1tica, aunque ello implique el asesinato y el genocidio de buena parte de la humanidad. Solo la superaci\u00f3n del capitalismo y el control social de la producci\u00f3n podr\u00e1n evitar lo peor.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">S\u00faper El Ni\u00f1o y colapso clim\u00e1tico<\/h1>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cuando la naturaleza y el imperialismo se encontraron<\/h3>\n\n\n\n<p>El Ni\u00f1o es un fen\u00f3meno clim\u00e1tico que ocurre desde hace miles de a\u00f1os, pero la ciencia solo comenz\u00f3 a comprenderlo mejor a partir de la d\u00e9cada de 1960.<\/p>\n\n\n\n<p>El mayor y m\u00e1s devastador episodio de El Ni\u00f1o del que se tiene registro ocurri\u00f3 en 1877 y desencaden\u00f3 una hambruna mundial que provoc\u00f3 la muerte de entre 30 y 50 millones de personas, principalmente en la India, China y \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esa cat\u00e1strofe fue agravada por el avance del imperialismo colonial sobre esos pa\u00edses, que destruy\u00f3 los sistemas de prevenci\u00f3n y combate contra el hambre, como las reservas de alimentos. La integraci\u00f3n de esos pa\u00edses al mercado mundial tambi\u00e9n debilit\u00f3 a los agricultores tradicionales y a las econom\u00edas de las naciones coloniales y semicoloniales.<\/p>\n\n\n\n<p>El imperialismo incluso aprovech\u00f3 la cat\u00e1strofe para crear un mercado mundial de granos: tom\u00f3 las reservas que a\u00fan exist\u00edan en los pa\u00edses afectados y las vendi\u00f3 en el mercado internacional, en lugar de utilizarlas para socorrer a las v\u00edctimas del hambre.<\/p>\n\n\n\n<p>El episodio de El Ni\u00f1o de 1877 demuestra que las cat\u00e1strofes no siempre son \u00fanicamente naturales, sino que se combinan con las formas de producci\u00f3n social existentes; en este caso, con el surgimiento de una nueva etapa del capitalismo: el imperialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las v\u00edctimas de la hambruna pagaron el precio de las transformaciones impuestas por ese avance, en un verdadero Holocausto colonial que la historia oficial procur\u00f3 mantener invisible.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Escenario actual<\/h1>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Capitalismo f\u00f3sil y calentamiento global<\/h3>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de un siglo despu\u00e9s, nos enfrentamos a la posibilidad de un S\u00faper El Ni\u00f1o, quiz\u00e1s a\u00fan m\u00e1s intenso que el de 1877. A diferencia de aquella \u00e9poca, como hemos visto, su fuerza se combina con el calentamiento global producido por el capitalismo f\u00f3sil.<\/p>\n\n\n\n<p>El actual fen\u00f3meno de El Ni\u00f1o, advierten los cient\u00edficos, puede acelerar el calentamiento del clima y elevar la temperatura media global por encima de 1,5 \u00b0C, el l\u00edmite que la ciencia considera necesario para evitar un calentamiento global fuera de control.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, un S\u00faper El Ni\u00f1o encontrar\u00e1 un mundo todav\u00eda m\u00e1s vulnerable, marcado por d\u00e9cadas de pol\u00edticas neoliberales que desmantelaron los mecanismos de prevenci\u00f3n y privatizaron recursos naturales como el agua.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un mundo donde gran parte de la humanidad vive en condiciones precarias en grandes metr\u00f3polis; donde las guerras y los genocidios se multiplican; y donde las grandes potencias disputan territorios, recursos energ\u00e9ticos y minerales, reeditando los antiguos mecanismos de dominaci\u00f3n colonial en el marco de un capitalismo decadente.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mismas potencias y grandes corporaciones que hist\u00f3ricamente impulsaron la explotaci\u00f3n intensiva de los combustibles f\u00f3siles y de los recursos naturales intentar\u00e1n convertir la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica en una nueva frontera de acumulaci\u00f3n de capital, en una oportunidad para ampliar sus dominios.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica profundiza las desigualdades sociales, ampl\u00eda los conflictos por el acceso a la tierra, al agua y a la energ\u00eda, intensifica los procesos de migraci\u00f3n forzada y expone a millones de personas al hambre, las enfermedades y los desastres ambientales.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esas mismas contradicciones pueden impulsar la lucha de los trabajadores, los pueblos ind\u00edgenas, las comunidades quilombolas, los campesinos y los dem\u00e1s sectores oprimidos, elevando la resistencia social a un nuevo nivel y reabriendo la disputa por el rumbo de la sociedad frente a la crisis ecol\u00f3gica y el avance del imperialismo.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Gobierno Lula<\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Prevenci\u00f3n cero y miles de millones para los enemigos del clima<\/h2>\n\n\n\n<p>La subordinaci\u00f3n de Brasil al capital financiero internacional se expresa en la austeridad fiscal y en la reducci\u00f3n del presupuesto destinado a las pol\u00edticas de prevenci\u00f3n de desastres naturales. Datos del Tribunal de Cuentas de la Uni\u00f3n (TCU) muestran que, entre 2012 y 2026, los sucesivos gobiernos comprometieron <strong>24.360 millones de reales<\/strong> en acciones de respuesta y reconstrucci\u00f3n, casi tres veces m\u00e1s que los <strong>9.620 millones de reales<\/strong> destinados a la prevenci\u00f3n. La diferencia es a\u00fan mayor en la ejecuci\u00f3n de los recursos: se desembolsaron <strong>21.540 millones de reales<\/strong> para respuesta y reconstrucci\u00f3n, frente a apenas <strong>6.800 millones de reales<\/strong> para obras preventivas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Fragilidad de los municipios<\/h3>\n\n\n\n<p>Este desfasaje entre la inversi\u00f3n en reacci\u00f3n y en planificaci\u00f3n se refleja de manera dram\u00e1tica en la estructura de los municipios brasile\u00f1os. Seg\u00fan la Confederaci\u00f3n Nacional de Municipios (CNM), el <strong>68 %<\/strong> de las ciudades no cuenta con un mapeo de las \u00e1reas de riesgo; el <strong>57 %<\/strong> no dispone de sistemas de alerta; el <strong>44 %<\/strong> carece de equipos de monitoreo y el <strong>46 %<\/strong> no tiene profesionales capacitados para trabajar en la prevenci\u00f3n de desastres.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a estas cifras, resulta evidente que el Estado brasile\u00f1o sigue actuando de manera predominantemente reactiva, priorizando la reconstrucci\u00f3n despu\u00e9s de las tragedias en lugar de fortalecer pol\u00edticas permanentes de prevenci\u00f3n, adaptaci\u00f3n clim\u00e1tica y reducci\u00f3n de los riesgos socioambientales.<\/p>\n\n\n\n<p>La vulnerabilidad es a\u00fan m\u00e1s cr\u00edtica si se observa que m\u00e1s del <strong>76,8 %<\/strong> de los municipios no cuenta con ning\u00fan instrumento b\u00e1sico de planificaci\u00f3n clim\u00e1tica, mientras que apenas el <strong>12,9 %<\/strong> ha publicado un Plan Municipal de Adaptaci\u00f3n Clim\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la ausencia de planes, m\u00e1s de un tercio de los municipios evaluados no registr\u00f3 ninguna iniciativa relacionada con la participaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n en las decisiones sobre riesgos clim\u00e1ticos y adaptaci\u00f3n. En el \u00e1mbito de la comunicaci\u00f3n, el panorama tampoco es alentador: el relevamiento muestra que casi el <strong>60 %<\/strong> de las intendencias no utiliza de manera sistem\u00e1tica canales digitales o redes sociales para difundir informaci\u00f3n sobre prevenci\u00f3n de desastres, alertas o gesti\u00f3n de riesgos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Financiamiento de la devastaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Si la base municipal ya demuestra una enorme fragilidad, las pol\u00edticas federales agravan todav\u00eda m\u00e1s este panorama. Adem\u00e1s del desmantelamiento de la prevenci\u00f3n, el gobierno federal anunci\u00f3 <strong>525.000 millones de reales<\/strong> para el agronegocio en cr\u00e9ditos rurales subsidiados (Plan Safra), dinero que, como siempre, financiar\u00e1 la expansi\u00f3n de la frontera agr\u00edcola sobre los biomas del pa\u00eds. La fuerza de la bancada ruralista no cay\u00f3 del cielo: fue alimentada con dinero p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El Congreso y los retrocesos ambientales<\/h3>\n\n\n\n<p>Como contrapartida de ese financiamiento, el Congreso Nacional ha actuado como un verdadero enemigo del pueblo y del medio ambiente. Aprob\u00f3 la Ley General de Licenciamiento Ambiental (PL 2.159\/2021), bautizada por los movimientos sociales como el <strong>\u00abProyecto de Ley de la Devastaci\u00f3n\u00bb<\/strong>, considerado el mayor retroceso en la regulaci\u00f3n ambiental de Brasil en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y existen otros ataques impulsados por la bancada ruralista, como la restricci\u00f3n de la fiscalizaci\u00f3n por sat\u00e9lite y de la aplicaci\u00f3n de medidas cautelares para interrumpir delitos ambientales en tiempo real, adem\u00e1s de proteger el patrimonio de los infractores en \u00e1reas aisladas. A esto se suma el intento de quitar la autonom\u00eda t\u00e9cnica y cient\u00edfica de los organismos ambientales (como el Ibama y el ICMBio), subordinando las decisiones sobre la conservaci\u00f3n de la biodiversidad a los intereses econ\u00f3micos del sector agropecuario.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Es hora de actuar<\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Por un Plan Popular de Emergencia<\/h2>\n\n\n\n<p>Frente a la cat\u00e1strofe que pueden provocar El Ni\u00f1o y los fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos, el momento de actuar es ahora. No bastan las promesas. Es necesario luchar y exigir medidas efectivas de prevenci\u00f3n y adaptaci\u00f3n, que comiencen por poner fin a la austeridad fiscal que estrangula la inversi\u00f3n p\u00fablica e impide la construcci\u00f3n de una pol\u00edtica seria de protecci\u00f3n para las poblaciones m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>Un verdadero plan de emergencia no puede elaborarse desde arriba hacia abajo, de espaldas a la realidad de quienes m\u00e1s sufren. Debe construirse con participaci\u00f3n popular e involucrar a los sectores que est\u00e1n m\u00e1s expuestos a la cat\u00e1strofe.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer paso es llevar este debate a los movimientos sociales, a las organizaciones de vivienda, a las luchas por el territorio y a los sindicatos de trabajadores. Es all\u00ed, en la base, donde se encuentran quienes enfrentan diariamente las condiciones de vulnerabilidad que la crisis clim\u00e1tica no har\u00e1 m\u00e1s que agravar: las periferias de las grandes ciudades y los territorios asediados por el agronegocio.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero este es un tema que requiere un desarrollo m\u00e1s profundo y quedar\u00e1 para un pr\u00f3ximo art\u00edculo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alerta global Las agencias clim\u00e1ticas de todo el mundo ya confirmaron que un fen\u00f3meno de El Ni\u00f1o se est\u00e1 formando y ganando fuerza r\u00e1pidamente en el oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Se espera que alcance un nivel \u00abfuerte\u00bb entre julio y septiembre, aumentando el riesgo de olas de calor, sequ\u00edas y lluvias extremas en diversas regiones del planeta. 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