{"id":81659,"date":"2026-07-02T11:15:39","date_gmt":"2026-07-02T11:15:39","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=81659"},"modified":"2026-07-02T11:15:57","modified_gmt":"2026-07-02T11:15:57","slug":"la-copa-de-las-apuestas-ganancias-multimillonarias-a-costa-de-la-ilusion-del-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-copa-de-las-apuestas-ganancias-multimillonarias-a-costa-de-la-ilusion-del-pueblo\/","title":{"rendered":"La Copa de las apuestas: ganancias multimillonarias a costa de la ilusi\u00f3n del pueblo"},"content":{"rendered":"\n<p>El involucramiento de los brasile\u00f1os con la Copa del Mundo es una de las mayores expresiones de la pasi\u00f3n popular por el f\u00fatbol. En cada partido, millones de personas se detienen para alentar y vivir colectivamente una fiesta que atraviesa generaciones. Pero en este Mundial hay una presencia que aparece casi tanto como las selecciones: las apuestas deportivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1n en las transmisiones, en las camisetas de los clubes, en los comentarios, en los entretiempos, en las redes sociales, en los influencers, en las \u201ccuotas especiales\u201d y en las promociones de \u201capost\u00e1 ahora\u201d. Las apuestas pasaron a formar parte de la propia experiencia de ver f\u00fatbol. En cada c\u00f3rner, falta, tarjeta o remate al arco, intentan transformar la pasi\u00f3n del hincha en una apuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Las casas de apuestas no producen nada socialmente \u00fatil. No mejoran el deporte, no democratizan el acceso a los estadios ni garantizan el ocio para el pueblo. Viven de capturar una parte de los ingresos de la clase trabajadora, muchas veces de personas que ya est\u00e1n endeudadas, desempleadas o intentando llegar a fin de mes.<\/p>\n\n\n\n<p>La publicidad intenta vender la apuesta como un juego, una emoci\u00f3n extra, una muestra de modernidad. Pero la l\u00f3gica es simple: la casa siempre gana. Y gana porque todo este negocio fue construido para eso. La apuesta no es un duelo justo entre el hincha y la suerte. Es una m\u00e1quina multimillonaria basada en algoritmos, adicci\u00f3n, publicidad agresiva y explotaci\u00f3n de la vulnerabilidad social. Para los ricos, perder un poco de dinero puede ser una diversi\u00f3n. Para los trabajadores, es la ruina.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo reacciones frente a esta invasi\u00f3n. La publicidad de las apuestas durante las transmisiones de Caz\u00e9TV gener\u00f3 indignaci\u00f3n en las redes sociales y llev\u00f3 al Ministerio de Justicia a abrir una investigaci\u00f3n por posible publicidad abusiva. Pero en este debate no faltan los hip\u00f3critas. Globo intenta beneficiarse del desgaste de Caz\u00e9TV. Parlamentarios de derecha, como Kim Kataguiri, aparecen criticando las apuestas, pero defienden la l\u00f3gica del mercado, la desregulaci\u00f3n y la libertad para los mismos grupos econ\u00f3micos que convierten todo en un negocio. \u00bfCu\u00e1l es entonces el centro del problema?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Saqueo legalizado<\/h2>\n\n\n\n<p>El avance de las apuestas fue institucionalizado y normalizado en Brasil. Las apuestas electr\u00f3nicas entraron por la puerta abierta durante el gobierno de Temer y adquirieron un marco de legalidad con la regulaci\u00f3n y la tributaci\u00f3n impulsadas por el gobierno de Lula. Con la complicidad del Congreso Nacional, de sucesivos gobiernos y de los grandes clubes, este mercado se instal\u00f3 en el coraz\u00f3n del f\u00fatbol brasile\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la regulaci\u00f3n, las casas de apuestas dejaron la marginalidad para adquirir la apariencia de un negocio leg\u00edtimo. Pasaron a patrocinar clubes, campeonatos, transmisiones, influencers y grandes plataformas. Seg\u00fan proyecciones del propio sector, Brasil puede mover hasta 31 mil millones de reales en apuestas solamente durante la Copa del Mundo. Hace tiempo que dej\u00f3 de ser un simple entretenimiento para los hinchas: se trata de una industria multimillonaria orientada a apropiarse de los ingresos del pueblo precisamente cuando los salarios permanecen estancados frente al costo de vida, el endeudamiento se dispara y millones sobreviven en la informalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento de que \u201cregular es mejor que prohibir\u201d sirve, en la pr\u00e1ctica, para justificar la recaudaci\u00f3n sobre las p\u00e9rdidas de los trabajadores. En el fondo, el mecanismo es cruel: las empresas obtienen ganancias con la ruina ajena, el gobierno recauda impuestos y los bancos lucran intermediando el desastre. Las medidas cosm\u00e9ticas contra la publicidad abusiva, los bloqueos puntuales o los discursos sobre el \u201cjuego responsable\u201d son apenas cortinas de humo. No existe publicidad responsable para un negocio dise\u00f1ado para destruir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Endeudamiento de las familias<\/h2>\n\n\n\n<p>Las apuestas avanzan sobre una sociedad marcada por los bajos salarios, el desempleo, la informalidad, el aumento del costo de vida y el endeudamiento. Por eso golpean con m\u00e1s fuerza precisamente a los sectores m\u00e1s precarizados de la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien vive al l\u00edmite de la tarjeta de cr\u00e9dito, quien pide pr\u00e9stamos para pagar las cuentas, quien trabaja bajo la jornada 6&#215;1, quien ve c\u00f3mo el salario se termina antes de fin de mes, quien no encuentra perspectivas de futuro, es bombardeado todos los d\u00edas con la promesa de que una apuesta puede cambiarle la vida. La apuesta ofrece una falsa salida individual para un problema social producido por el capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay adem\u00e1s un elemento espec\u00edfico que hace que las apuestas deportivas sean m\u00e1s peligrosas que otros juegos de azar: se apoyan en la ilusi\u00f3n de la competencia. En el f\u00fatbol, todo hincha cree que entiende del juego, conoce a su equipo, sabe cu\u00e1ndo un delantero va a marcar, cu\u00e1ndo una selecci\u00f3n va a presionar o cu\u00e1ndo un partido tendr\u00e1 m\u00e1s tiros de esquina. La persona no siente que simplemente est\u00e1 confiando en la suerte. Cree que est\u00e1 haciendo un an\u00e1lisis. Pero del otro lado no hay otro hincha dando su opini\u00f3n. Hay empresas con enormes bases de datos, algoritmos, series hist\u00f3ricas y cuotas calculadas para garantizar que, en el conjunto, la casa siempre gane.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la Copa del Mundo, esto se vuelve todav\u00eda m\u00e1s agresivo. El hincha est\u00e1 emocionalmente involucrado, quiere que su selecci\u00f3n gane, vibra con cada ataque y comienza a ver como \u201cobvia\u201d una apuesta que fue dise\u00f1ada para parecer f\u00e1cil. As\u00ed es como una apuesta peque\u00f1a da paso a otra, luego a otra m\u00e1s y despu\u00e9s a un intento de recuperar lo perdido. Cuando pierde, la persona intenta compensar las p\u00e9rdidas. Cuando gana, cree que puede ganar todav\u00eda m\u00e1s. Todo el mecanismo est\u00e1 dise\u00f1ado para mantener al apostador atrapado.<\/p>\n\n\n\n<p>El impacto se refleja en el presupuesto de las familias. Estudios recientes se\u00f1alan a las apuestas como uno de los principales motores del endeudamiento en Brasil. La plataforma Brasil Contra Bets afirma que 25 millones de brasile\u00f1os apostaron durante el a\u00f1o anterior, que casi la mitad de los apostadores se endeud\u00f3 y que alrededor de 10 millones presentaron comportamientos de riesgo. La Confederaci\u00f3n Nacional del Comercio estim\u00f3 que la morosidad vinculada a las apuestas retir\u00f3 143 mil millones de reales del comercio minorista entre enero de 2023 y marzo de 2026.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas cifras revelan la magnitud de la tragedia social. El dinero que deber\u00eda destinarse a alimentos, alquiler, transporte, \u00fatiles escolares o servicios b\u00e1sicos termina en las plataformas de apuestas. Despu\u00e9s, cuando la familia quiebra econ\u00f3micamente, aparecen los bancos, las tarjetas de cr\u00e9dito, los pr\u00e9stamos y la refinanciaci\u00f3n de las deudas.<\/p>\n\n\n\n<p>Detr\u00e1s del discurso de las apuestas aparece el rostro m\u00e1s perverso del capitalismo. Despu\u00e9s de asfixiar a la poblaci\u00f3n con bajos salarios y falta de perspectivas, el sistema ofrece el juego como tabla de salvaci\u00f3n, disfrazado de meritocracia de la suerte. El marketing dice que el \u00e9xito est\u00e1 a un clic de distancia, pero la realidad matem\u00e1tica es implacable: el trabajador pierde y el gran capital se queda con las ganancias.<\/p>\n\n\n\n<p>Tratar esta crisis social como una desviaci\u00f3n de conducta individual es tapar el sol con un dedo. El apostador endeudado es la v\u00edctima, no el culpable. La adicci\u00f3n no surge de la nada; es estimulada y financiada por una industria multimillonaria.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Medios, influencers y clubes: el f\u00fatbol capturado por las apuestas<\/h2>\n\n\n\n<p>El imperio de las apuestas no se construy\u00f3 solo. Creci\u00f3 apoy\u00e1ndose en el prestigio de los clubes de f\u00fatbol, las cadenas de televisi\u00f3n y los influencers digitales.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de Caz\u00e9TV expresa bien este proceso. El canal, que surgi\u00f3 con la promesa de ser una alternativa joven, din\u00e1mica y popular al monopolio de las transmisiones tradicionales, termin\u00f3 someti\u00e9ndose a la misma l\u00f3gica del gran capital. A lo largo de la Copa del Mundo, la mezcla entre comentarios deportivos e incentivos a las apuestas indign\u00f3 a parte del p\u00fablico y puso al canal bajo la lupa del Ministerio de Justicia por posible publicidad abusiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no nos enga\u00f1emos: <strong>Rede Globo<\/strong> no tiene autoridad moral para presentarse como fiscal de las apuestas. La emisora puede beneficiarse del desgaste de Caz\u00e9TV y de la posibilidad de que la FIFA imponga nuevas restricciones a las transmisiones en futuras Copas del Mundo. Sin embargo, Globo tambi\u00e9n est\u00e1 involucrada en este mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Boa Lion, una empresa conjunta (joint venture) entre el Grupo Globo y MGM Resorts, concluy\u00f3 la adquisici\u00f3n total de Bing\u00e3o do Brasil, una empresa de videobingo en l\u00ednea vinculada a inversores, entre ellos el presentador Luciano Huck. Es decir, mientras una parte de la prensa denuncia los abusos de las apuestas durante las transmisiones del Mundial, el mismo grupo que hist\u00f3ricamente domin\u00f3 el f\u00fatbol brasile\u00f1o ampl\u00eda su presencia en ese mismo negocio.<\/p>\n\n\n\n<p>No existe un lado limpio en esta historia. Se trata de una disputa por el control de la audiencia, de los derechos de transmisi\u00f3n y de los miles de millones que genera la pasi\u00f3n popular. Quien termina pagando la cuenta es la clase trabajadora. En la televisi\u00f3n abierta, en las plataformas de streaming o en las redes sociales, el f\u00fatbol se ha convertido en el tel\u00f3n de fondo para grandes corporaciones que ven cada gambeta como una oportunidad de obtener ganancias.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma l\u00f3gica atraviesa a los influencers. Presentar la publicidad de las apuestas como un simple entretenimiento es intentar disfrazar la promoci\u00f3n de una adicci\u00f3n que endeuda y destruye familias.<\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente que existe responsabilidad al aceptar dinero para promocionar apuestas, especialmente cuando se llega a millones de j\u00f3venes y trabajadores. Pero tambi\u00e9n es necesario comprender la enorme presi\u00f3n econ\u00f3mica de este mercado. La repercusi\u00f3n del rechazo de Fernando Santos a una propuesta de un mill\u00f3n de reales mostr\u00f3 precisamente eso: las cifras son tan elevadas que revelan hasta qu\u00e9 punto las casas de apuestas est\u00e1n dispuestas a pagar para comprar legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema, por lo tanto, no es solamente qui\u00e9n acepta o qui\u00e9n rechaza hacer publicidad. Celebridades como Virg\u00ednia Fonseca ayudan a normalizar este mercado ante millones de seguidores; otras rechazan contratos y ponen de manifiesto la contradicci\u00f3n. Pero la soluci\u00f3n no puede depender de la conciencia individual de cada famoso. Es necesario prohibir la publicidad de las apuestas y responsabilizar econ\u00f3micamente a las empresas, plataformas y agentes que lucran con este mecanismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los clubes de f\u00fatbol tampoco tienen las manos limpias. Se convirtieron en vitrinas comerciales de las casas de apuestas, normalizando el juego entre sus propias hinchadas a cambio de patrocinios millonarios. Es una consecuencia de la mercantilizaci\u00f3n y elitizaci\u00f3n del deporte, que hoy avanza de la mano de la entrega de los clubes a las SAF (Sociedades An\u00f3nimas del F\u00fatbol), del compadrazgo entre grandes empresarios y de la subordinaci\u00f3n total a los intereses de la televisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado es un imperio deportivo financiado por las apuestas. Un negocio multimillonario que no existe a pesar de la crisis social, sino precisamente gracias a ella. Las casas de apuestas obtienen enormes beneficios porque existen millones de trabajadores sin perspectivas de futuro, empujados a buscar en una apuesta aquello que el trabajo ya no les garantiza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00a1Bloquear el flujo del capital y prohibir las apuestas!<\/h2>\n\n\n\n<p>La farsa del \u00abjuega con responsabilidad\u00bb debe ser desmontada. No existe responsabilidad cuando toda una industria est\u00e1 organizada para fomentar la adicci\u00f3n, multiplicar las apuestas y obtener ganancias con las p\u00e9rdidas de los usuarios. Ese eslogan solo sirve para trasladar la culpa al apostador, como si la ruina de las familias fuera consecuencia de una falta de autocontrol individual y no de un modelo de negocios depredador.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario atacar a quienes obtienen beneficios: las casas de apuestas, los bancos, las fintech, las plataformas digitales, los clubes, las federaciones y los influencers. El apostador endeudado o afectado por la ludopat\u00eda no debe ser tratado como un delincuente, sino como una v\u00edctima de una industria multimillonaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Combatir \u00fanicamente los \u00abexcesos\u00bb, mientras se mantiene intacto el mecanismo que los produce, es pura demagogia. Es necesario prohibir las apuestas, eliminando los juegos de alto riesgo y las apuestas en l\u00ednea, adem\u00e1s de erradicar toda publicidad de este mercado en transmisiones deportivas, camisetas, estadios o redes sociales. No hay lugar para un casino disfrazado de programa deportivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa prohibici\u00f3n no puede convertirse en un simple juego del gato y el rat\u00f3n en internet, donde un sitio web es bloqueado y otro aparece inmediatamente con una nueva direcci\u00f3n. El objetivo principal debe ser el coraz\u00f3n financiero del negocio. Es necesario asfixiar el flujo del dinero, impidiendo legalmente que los bancos, las operadoras de tarjetas y el sistema Pix intermedien pagos hacia estas plataformas. Sin cuentas bancarias, sin intermediaci\u00f3n financiera y sin publicidad, la capacidad de operaci\u00f3n de estas empresas se reduce mucho m\u00e1s que mediante medidas aisladas contra determinados sitios web.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es necesario abrir las cuentas de esta industria para investigar el lavado de dinero, la manipulaci\u00f3n de resultados y sus v\u00ednculos con el crimen organizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Las casas de apuestas deben pagar por el da\u00f1o que han causado. Por eso es necesario confiscar \u00edntegramente las ganancias obtenidas por las plataformas y destinar esos miles de millones a un fondo p\u00fablico administrado por el Sistema \u00danico de Salud (SUS), orientado a la prevenci\u00f3n, la investigaci\u00f3n y el tratamiento de la ludopat\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, las empresas de comunicaci\u00f3n y los influencers que se enriquecieron promoviendo las apuestas no pueden simplemente borrar sus publicaciones y seguir como si nada hubiera pasado. La responsabilidad jur\u00eddica y financiera por esta tragedia social tambi\u00e9n debe alcanzarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, es necesario enfrentar la mercantilizaci\u00f3n del f\u00fatbol. Los clubes deben pertenecer a sus hinchas, no a empresarios, SAF, federaciones corruptas o patrocinadores depredadores. El deporte de base necesita financiamiento p\u00fablico, transparente y controlado por la poblaci\u00f3n. El f\u00fatbol debe volver a ser tratado como cultura, recreaci\u00f3n y un derecho popular, y no como un simple negocio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El involucramiento de los brasile\u00f1os con la Copa del Mundo es una de las mayores expresiones de la pasi\u00f3n popular por el f\u00fatbol. En cada partido, millones de personas se detienen para alentar y vivir colectivamente una fiesta que atraviesa generaciones. 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