{"id":81643,"date":"2026-06-28T13:46:58","date_gmt":"2026-06-28T13:46:58","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=81643"},"modified":"2026-06-28T13:47:16","modified_gmt":"2026-06-28T13:47:16","slug":"clima-hambre-e-imperialismo-las-lecciones-olvidadas-del-super-el-nino-que-mato-a-30-millones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/clima-hambre-e-imperialismo-las-lecciones-olvidadas-del-super-el-nino-que-mato-a-30-millones\/","title":{"rendered":"Clima, hambre e imperialismo: las lecciones olvidadas del s\u00faper El Ni\u00f1o que mat\u00f3 a 30 millones"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><\/h1>\n\n\n\n<p>Las principales agencias meteorol\u00f3gicas ya confirmaron la llegada de un s\u00faper El Ni\u00f1o en 2026, y cient\u00edficos de todo el mundo alertan sobre consecuencias devastadoras. Muchos temen que el fen\u00f3meno pueda cambiar el rumbo del sistema clim\u00e1tico de la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo mucho que decir sobre el s\u00faper El Ni\u00f1o de 2026 y sobre los impactos que puede provocar. Pero en este art\u00edculo voy a exponer las consecuencias de otro s\u00faper El Ni\u00f1o, el de 1877, que muchos se\u00f1alan como el mejor paralelo hist\u00f3rico para lo que puede estar por venir.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel evento clim\u00e1tico desencaden\u00f3 una de las mayores cat\u00e1strofes humanas de la historia. Se estima que m\u00e1s de 30 millones de personas murieron como consecuencia de las grandes hambrunas que afectaron a Asia, \u00c1frica y partes de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, existe un detalle fundamental: no fue El Ni\u00f1o quien mat\u00f3 a esas personas. Lo que transform\u00f3 una sequ\u00eda en una tragedia de proporciones gigantescas fue el nacimiento y la expansi\u00f3n del imperialismo colonial, que destruy\u00f3 econom\u00edas campesinas, subordin\u00f3 pueblos enteros al mercado mundial y conden\u00f3 a millones al hambre. Esa es la historia que vamos a contar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El paisaje del hambre<\/h2>\n\n\n\n<p>Para comprender la dimensi\u00f3n de lo ocurrido, comencemos con una historia particular: el viaje de vacaciones de Ulises Grant, presidente de Estados Unidos en la d\u00e9cada de 1870. Grant es m\u00e1s conocido por haber liderado las tropas de la Uni\u00f3n durante la Guerra Civil estadounidense, pero su presidencia tambi\u00e9n qued\u00f3 marcada por numerosos casos de corrupci\u00f3n. Al finalizar su mandato, simplemente tom\u00f3 a su familia y parti\u00f3 en un largo viaje de dos a\u00f1os alrededor del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Viaj\u00f3 por Oriente, estuvo en Egipto, China e India. En todos los lugares por donde pas\u00f3, sin embargo, algo lo impactaba: el paisaje de hambre que devastaba a la poblaci\u00f3n de esos pa\u00edses. Era el a\u00f1o 1877, y adem\u00e1s de esas regiones, el hambre tambi\u00e9n golpeaba a Corea, Rusia, Sud\u00e1frica, Filipinas y el nordeste de Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquella \u00e9poca las personas todav\u00eda no lo sab\u00edan, pero el hambre era consecuencia de grandes sequ\u00edas que provocaron enormes p\u00e9rdidas en las cosechas agr\u00edcolas, un efecto de un poderoso El Ni\u00f1o, que hoy recordamos como un s\u00faper El Ni\u00f1o. El fen\u00f3meno clim\u00e1tico, que modifica el clima en todo el mundo, es causado por el calentamiento anormal de las aguas ecuatoriales del oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Sin embargo, a finales del siglo XIX, la ciencia meteorol\u00f3gica era muy rudimentaria: ni siquiera exist\u00eda una red meteorol\u00f3gica global y nadie comprend\u00eda correctamente el funcionamiento de este fen\u00f3meno.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1896 y 1902, otra gran ola de hambre volvi\u00f3 a afectar a esas naciones y a otros pa\u00edses. Fue otro ciclo de El Ni\u00f1o, que tambi\u00e9n devast\u00f3 Etiop\u00eda y Sud\u00e1n. Se estima que m\u00e1s de 31 millones de personas murieron de hambre durante todo ese per\u00edodo; algunos hablan incluso de m\u00e1s de 50 millones de v\u00edctimas. Adem\u00e1s del hambre, cientos de miles murieron por epidemias de c\u00f3lera, malaria, peste bub\u00f3nica y otras enfermedades que siempre aparecen con intensidad despu\u00e9s de un gran El Ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Clima y nuevo orden imperialista<\/h1>\n\n\n\n<p>Estos datos fueron recopilados por Mike Davis y aparecen en el libro <em>Holocaustos coloniales: clima, hambre e imperialismo en la formaci\u00f3n del Tercer Mundo<\/em>. Davis demuestra que esta gran tragedia no fue causada solamente por un fen\u00f3meno natural.<\/p>\n\n\n\n<p>Su tesis es que las naciones imperialistas de Europa, adem\u00e1s de Jap\u00f3n y Estados Unidos, aprovecharon la oportunidad para ampliar sus posesiones coloniales, apropiarse de tierras comunales y controlar nuevas fuentes de materias primas. Era el nacimiento del nuevo orden imperialista, inaugurado sobre los cad\u00e1veres de millones de personas que murieron de hambre debido a su incorporaci\u00f3n violenta al sistema mundial moderno. Y aqu\u00ed el uso de la fuerza marc\u00f3 el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta interpretaci\u00f3n coincide con el an\u00e1lisis cl\u00e1sico de Rosa Luxemburgo sobre la acumulaci\u00f3n imperialista en los pa\u00edses perif\u00e9ricos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cCada nueva expansi\u00f3n colonial est\u00e1 acompa\u00f1ada, como regla, por una lucha implacable del capital contra las relaciones sociales y econ\u00f3micas de los pueblos nativos, quienes tambi\u00e9n son despojados por la fuerza de sus medios de producci\u00f3n y de su fuerza de trabajo. (&#8230;) La acumulaci\u00f3n, con su expansi\u00f3n espasm\u00f3dica, ya no puede esperar ni satisfacerse con una desintegraci\u00f3n interna natural de las formaciones no capitalistas y su transici\u00f3n hacia la econom\u00eda de mercado (&#8230;). La fuerza es la \u00fanica soluci\u00f3n disponible para el capital; la acumulaci\u00f3n de capital, vista como un proceso hist\u00f3rico, emplea la fuerza como un arma permanente.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta an\u00e1lisis resulta impactante y mantiene una enorme actualidad para analizar incluso el avance contempor\u00e1neo del capitalismo sobre los territorios de poblaciones ind\u00edgenas, campesinas y quilombolas.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Mike Davis, las v\u00edctimas del hambre fueron destruidas por tres grandes engranajes:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Eventos clim\u00e1ticos extremos a escala global, que en aquella \u00e9poca eran poco comprendidos.<\/li>\n\n\n\n<li>La creaci\u00f3n de un mercado mundial de granos, cuyo precio comenzaba a ser definido en el coraz\u00f3n del capitalismo de la \u00e9poca: la Inglaterra victoriana.<\/li>\n\n\n\n<li>El imperialismo, que combin\u00f3 expansi\u00f3n colonial con la din\u00e1mica de los desastres naturales, aprovechando la situaci\u00f3n para crear un mercado mundial y volver vulnerables a campesinos y econom\u00edas tradicionales.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Otros factores tambi\u00e9n contribuyeron a aumentar todav\u00eda m\u00e1s esa vulnerabilidad, como veremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante destacar que El Ni\u00f1o es un fen\u00f3meno que existe desde hace miles de a\u00f1os, mucho antes del propio surgimiento de la humanidad. Las antiguas civilizaciones orientales \u2014en China y en India\u2014 siempre supieron que exist\u00edan per\u00edodos de grandes sequ\u00edas y se preparaban para enfrentarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>En China, por ejemplo, el emperador manten\u00eda los llamados dep\u00f3sitos de tributos: reservas de granos almacenadas en graneros fuera de las regiones afectadas por la sequ\u00eda, que eran utilizadas para ayudar a la poblaci\u00f3n durante per\u00edodos de p\u00e9rdida de cosechas. Cuando grandes sequ\u00edas afectaban la agricultura, los emperadores auxiliaban al pueblo, como ocurri\u00f3 durante los ciclos de El Ni\u00f1o del siglo XVIII, en 1720, 1742 y 1778. Incluso exist\u00eda una burocracia estatal entrenada y con un \u201cprotocolo\u201d sobre c\u00f3mo actuar ante sequ\u00edas severas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese escenario fue muy diferente a lo que ocurri\u00f3 a finales del siglo XIX. Si se hubieran mantenido las reservas de tributos, ser\u00eda improbable que el holocausto del hambre hubiera cobrado tantas vidas. Pero \u00bfpor qu\u00e9 ese sistema no se mantuvo? La respuesta tiene relaci\u00f3n con la dominaci\u00f3n colonial brit\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Holocaustos coloniales<\/h1>\n\n\n\n<p>China fue sometida a la llamada Diplomacia de las Ca\u00f1oneras del imperialismo. Basta recordar las dos Guerras del Opio, en las cuales el Imperio Brit\u00e1nico oblig\u00f3 a China, mediante la fuerza militar, a permitir el tr\u00e1fico de opio en su territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Los brit\u00e1nicos llegaron a vender 87 mil cajas a los chinos en 1879, en lo que fue la \u201cmayor transacci\u00f3n de drogas de la historia mundial\u201d, seg\u00fan destaca Davis. Con eso, China perdi\u00f3 la soberan\u00eda sobre su comercio exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>El Estado chino, debilitado y desmoralizado por el dominio colonial, fue incapaz de mantener el almacenamiento de granos necesario para enfrentar las sequ\u00edas e impedir el hambre. Cuando El Ni\u00f1o lleg\u00f3 a finales del siglo XIX, todav\u00eda exist\u00edan algunos dep\u00f3sitos de granos. Sin embargo, mientras la poblaci\u00f3n mor\u00eda de hambre, muchas veces al lado de esos dep\u00f3sitos, los granos almacenados fueron enviados simplemente a Inglaterra, exportados al mercado mundial en lugar de ser destinados al auxilio de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si en China el desmantelamiento ocurri\u00f3 por la v\u00eda diplom\u00e1tica y militar, en India ocurri\u00f3 por la v\u00eda econ\u00f3mica e infraestructural. Tambi\u00e9n exist\u00edan dep\u00f3sitos de alimentos en las aldeas indias. La antigua civilizaci\u00f3n hind\u00fa, conocida como una \u201csociedad hidr\u00e1ulica\u201d, se hab\u00eda desarrollado junto a grandes r\u00edos y hab\u00eda creado complejos sistemas de irrigaci\u00f3n para protegerse de grandes sequ\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero con el dominio colonial brit\u00e1nico eso termin\u00f3: los antiguos sistemas de irrigaci\u00f3n fueron desmontados, hecho registrado en informes coloniales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las v\u00edas ferroviarias construidas por los brit\u00e1nicos, que eran elogiadas como una salvaguarda contra el hambre porque pod\u00edan transportar reservas de alimentos hacia las zonas afectadas, en realidad sirvieron para trasladar los granos almacenados en las aldeas hacia dep\u00f3sitos m\u00e1s seguros, libres de la amenaza de saqueos por parte de la poblaci\u00f3n hambrienta.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en China, las reservas de alimentos fueron exportadas al mercado mundial, en lugar de ser utilizadas para socorrer a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los n\u00fameros son reveladores: entre 1875 y 1877, las exportaciones de granos de India se multiplicaron por cinco, justo antes de la gran hambruna. Entre 1875 y 1900, cuando ocurrieron las peores hambrunas de la historia india, las exportaciones anuales de granos pasaron de 3 millones a 10 millones de toneladas.<\/p>\n\n\n\n<p>A comienzos del siglo XX, India abastec\u00eda casi una quinta parte del consumo de trigo de Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto se sumaba un panorama econ\u00f3mico todav\u00eda m\u00e1s devastador. El imperialismo incorpor\u00f3 a peque\u00f1os agricultores de los pa\u00edses coloniales y semicoloniales al comercio mundial de mercanc\u00edas. Muchos comenzaron a producir algod\u00f3n para la industria textil brit\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<p>Este auge del algod\u00f3n estaba relacionado con la Guerra Civil de Estados Unidos, que hab\u00eda paralizado la producci\u00f3n en el sur del pa\u00eds. Cuando la producci\u00f3n se reanud\u00f3, el precio baj\u00f3, llevando a los peque\u00f1os agricultores a la ruina.<\/p>\n\n\n\n<p>Peor a\u00fan: el cultivo de algod\u00f3n redujo la producci\u00f3n de alimentos, dejando a la poblaci\u00f3n en una situaci\u00f3n de inseguridad alimentaria en v\u00edsperas del gran El Ni\u00f1o de 1877, lo que ampli\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s la cat\u00e1strofe.<\/p>\n\n\n\n<p>La ruina se combin\u00f3 con el primer ciclo de recesi\u00f3n del capitalismo, iniciado en 1873 y extendido hasta 1897, que provoc\u00f3 la ca\u00edda del valor de los productos agr\u00edcolas tropicales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para agravar la situaci\u00f3n, la adopci\u00f3n del patr\u00f3n oro por parte de Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n desvaloriz\u00f3 las monedas de China e India (cuyos patrones estaban basados en la plata), ampliando la crisis fiscal de esos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Para completar el estrangulamiento de las econom\u00edas perif\u00e9ricas, gran parte de los presupuestos estaba comprometida con gastos militares coloniales; en India, ese compromiso llegaba al 34% del presupuesto.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Relatos estremecedores<\/h1>\n\n\n\n<p>Uno de los mayores m\u00e9ritos de Davis es rescatar los relatos e historias de esta enorme tragedia. Bas\u00e1ndose en informes del Imperio Brit\u00e1nico y en noticias de la prensa de la \u00e9poca, coloca al lector frente a hechos aterradores.<\/p>\n\n\n\n<p>Misioneros religiosos relataban que, en muchas regiones de India, las \u00fanicas criaturas vivas y bien alimentadas eran los perros que se alimentaban de los cad\u00e1veres de personas en las calles.<\/p>\n\n\n\n<p>Un viajero ingl\u00e9s cont\u00f3 que, en una provincia china, m\u00e1s de mil personas mor\u00edan de hambre por d\u00eda. Seg\u00fan su relato, los habitantes vend\u00edan esposas e hijos, com\u00edan barro o restos de cad\u00e1veres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando termin\u00f3 la gran sequ\u00eda, llegaron las enfermedades y epidemias que acabaron con cientos de miles de vidas m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Los informes muestran que los altos funcionarios del imperio sab\u00edan exactamente lo que estaba ocurriendo, pero adoptaron una postura todav\u00eda m\u00e1s cruel: cobraban impuestos a campesinos arruinados y confiscaban las tierras de quienes no pod\u00edan pagar.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, el imperialismo aprovech\u00f3 la situaci\u00f3n para acabar con las tierras comunales tradicionales y convertirlas en propiedad privada.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el s\u00faper El Ni\u00f1o de 1877 tambi\u00e9n ayud\u00f3 a generar grandes rebeliones coloniales como la Rebeli\u00f3n de los B\u00f3xers en China, Canudos en el sert\u00f3n del nordeste brasile\u00f1o y, sin duda, el crecimiento del nacionalismo indio en las d\u00e9cadas siguientes, que fortalecer\u00eda la lucha por la independencia.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Ecolog\u00eda pol\u00edtica del hambre<\/h1>\n\n\n\n<p>Al combinar la econom\u00eda pol\u00edtica marxista con la historia ambiental, adopta el m\u00e9todo que denomina \u201cecolog\u00eda pol\u00edtica del hambre\u201d y rechaza las viejas explicaciones basadas en el determinismo naturalista o en las tesis malthusianas que afirmaban que el hambre habr\u00eda sido consecuencia de la superpoblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquella \u00e9poca predominaban estereotipos orientalistas que presentaban a Asia como una tierra del hambre, habitada por campesinos delgados, hambrientos y vestidos con harapos.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran m\u00e9rito de Mike Davis es mostrar que esta tragedia no puede explicarse solamente por los efectos de El Ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Las grandes hambrunas de finales del siglo XIX no fueron un simple producto de la naturaleza, sino el resultado de la forma en que la sociedad organiza la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de los alimentos, y de c\u00f3mo se prepara (o no) para enfrentar eventos clim\u00e1ticos extremos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las v\u00edctimas del hambre pagaron el precio de las transformaciones impuestas por el avance del imperialismo, en un verdadero Holocausto colonial que la historia oficial intent\u00f3 mantener invisible.<\/p>\n\n\n\n<p>Trasladando este an\u00e1lisis a la actualidad, m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s, volvemos a encontrarnos con la posibilidad de un s\u00faper El Ni\u00f1o, quiz\u00e1s incluso m\u00e1s intenso que el de 1877.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a diferencia de aquella \u00e9poca, su fuerza se combina con el calentamiento global producido por el capitalismo basado en combustibles f\u00f3siles, capaz de cambiar el equilibrio del sistema clim\u00e1tico de la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>El pr\u00f3ximo El Ni\u00f1o encontrar\u00e1 un mundo todav\u00eda m\u00e1s vulnerable: marcado por d\u00e9cadas de pol\u00edticas neoliberales que desmantelaron mecanismos de prevenci\u00f3n, privatizaron recursos naturales como el agua y se combinan con el ascenso de la extrema derecha y el negacionismo clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos esperar de un pr\u00f3ximo El Ni\u00f1o todav\u00eda m\u00e1s fuerte, en un mundo cada vez m\u00e1s desigual y amenazado por la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica?<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es una cuesti\u00f3n para el pr\u00f3ximo art\u00edculo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las principales agencias meteorol\u00f3gicas ya confirmaron la llegada de un s\u00faper El Ni\u00f1o en 2026, y cient\u00edficos de todo el mundo alertan sobre consecuencias devastadoras. Muchos temen que el fen\u00f3meno pueda cambiar el rumbo del sistema clim\u00e1tico de la Tierra. Tengo mucho que decir sobre el s\u00faper El Ni\u00f1o de 2026 y sobre los impactos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":81644,"menu_order":12,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"Jeferson Choma","footnotes":""},"categories":[14605],"tags":[],"class_list":["post-81643","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-climatica-y-ambiental"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/El-nino-3.png","categories_names":["Crisis clim\u00e1tica y ambiental"],"author_info":{"name":"Cris","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8be19d9542307ef9e5c90edceee6bf8064823a89e1c6319d77e8c5798fc2b7ed?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":"Jeferson Choma","tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81643","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81643"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81643\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81645,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81643\/revisions\/81645"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81644"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}