{"id":81540,"date":"2026-05-27T11:18:35","date_gmt":"2026-05-27T11:18:35","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=81540"},"modified":"2026-05-27T11:19:01","modified_gmt":"2026-05-27T11:19:01","slug":"bolivia-fuera-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/bolivia-fuera-paz\/","title":{"rendered":"Bolivia: Fuera Paz!"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Los antecedentes del actual estallido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La profunda crisis pol\u00edtica y econ\u00f3mica y el estallido popular que atraviesa la Bolivia actual no pueden comprenderse sin analizar el ciclo hist\u00f3rico abierto hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. Las calles, que hoy vuelven a ser escenario de enfrentamientos, heredaron las lecciones y las contradicciones de procesos revolucionarios, como del 2003 y del 2005, que no transform\u00f3 de ra\u00edz la estructura del sistema capitalista ni destruy\u00f3 el Estado burgu\u00e9s, sino que apenas signific\u00f3 un recambio en el mando pol\u00edtico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>a) La insurrecci\u00f3n del 2003 y la ca\u00edda del gobierno de S\u00e1nchez de Lozada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 2003 marc\u00f3 el inicio de una profunda crisis de hegemon\u00eda para el modelo neoliberal implantado en 1985. El segundo mandato de Gonzalo S\u00e1nchez de Lozada (\u201cGoni\u201d) inici\u00f3 bajo una rigorosa crisis fiscal, altas tasas de desempleo y un profundo descontento social heredado de la privatizaci\u00f3n previa de las empresas p\u00fablicas. El detonante de la insurrecci\u00f3n fue el proyecto estatal de exportar gas natural hacia los mercados de Estados Unidos y M\u00e9xico, a trav\u00e9s de puertos de Chile. Se trataba de frenar el saqueo de los recursos estrat\u00e9gicos por parte de corporaciones transnacionales (como el consorcio Pacific LNG), las cuales robaban el Estado boliviano pagando regal\u00edas de 18%.<\/p>\n\n\n\n<p>La poblaci\u00f3n civil identific\u00f3 la exportaci\u00f3n del gas bajo esas condiciones como una reedici\u00f3n del despojo hist\u00f3rico de la plata de Potos\u00ed y del esta\u00f1o de principios del siglo XX. La consigna unificadora del movimiento obrero, campesino y vecinal pas\u00f3 a ser la defensa y recuperaci\u00f3n de los recursos naturales para la industrializaci\u00f3n soberana del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>La revuelta popular adopt\u00f3 m\u00e9todos de lucha radicales y comunales:<\/p>\n\n\n\n<p>El cerco a las ciudades: Las comunidades ind\u00edgenas del Altiplano, lideradas por Felipe Quispe (\u00abEl Mallku\u00bb), cercaron los accesos de la sede de gobierno mediante el bloqueo de caminos estrat\u00e9gicos, exigiendo la anulaci\u00f3n del proyecto gas\u00edfero y la liberaci\u00f3n de dirigentes detenidos.<\/p>\n\n\n\n<p>La insurrecci\u00f3n armada en El Alto: La ciudad de El Alto, de composici\u00f3n mayoritariamente migrante y aymara, se convirti\u00f3 en el epicentro de la resistencia. Organizados a trav\u00e9s de las Juntas Vecinales (FEJUVE) y la Federaci\u00f3n de Trabajadores de El Alto, miles de pobladores paralizaron la ciudad con barricadas, zanjas y comisiones de vigilancia vecinal para repeler el avance de los blindados militares.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta del gobierno de S\u00e1nchez de Lozada fue el enfrentamiento militar de la protesta, promulgando el \u00abDecreto de la Muerte\u00bb (Decreto Supremo 27209), que exim\u00eda de responsabilidad penal a los militares que participaran en el control del orden p\u00fablico. En octubre de 2003, el intento del ej\u00e9rcito de romper los bloqueos vecinales en El Alto mediante convoyes militares cargados de gasolina para abastecer a La Paz desat\u00f3 la llamada \u00abMasacre de Octubre\u00bb. Las tropas emplearon armas de guerra y francotiradores contra civiles desarmados.<\/p>\n\n\n\n<p>La brutal represi\u00f3n del Estado dej\u00f3 m\u00e1s de 60 personas muertas y por lo menos 400 heridas. Pero, al contrario de doblegar la resistencia, la masacre de civiles gener\u00f3 una ola de indignaci\u00f3n nacional que sum\u00f3 el apoyo activo de las clases medias de La Paz, estudiantes universitarios y sectores profesionales pidiendo el juicio penal para el mandatario. Con un gabinete ministerial fragmentado, sin apoyo pol\u00edtico parlamentario y desautorizado por la opini\u00f3n p\u00fablica internacional, S\u00e1nchez de Lozada huy\u00f3 en helic\u00f3ptero hacia los Estados Unidos el 17 de octubre de 2003.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la huida de Goni, correspond\u00eda la sucesi\u00f3n constitucional al vicepresidente, el historiador y periodista Carlos Mesa. En las calles de La Paz y El Alto, la masa movilizada debat\u00eda si avanzar hacia la toma directa del poder o permitir la transici\u00f3n institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>La Central Obrera Boliviana (COB), dirigida en ese momento por l\u00edderes como Jaime Solares, adopt\u00f3 una postura que result\u00f3 decisiva: decidi\u00f3 levantar el bloqueo humano y el cerco militar-popular que rodeaba el Palacio de Gobierno. Al dar una tregua y viabilizar la posesi\u00f3n de Carlos Mesa, la direcci\u00f3n de la COB contuvo la fuerza insurreccional de las bases. Esto otorg\u00f3 un respiro a la burgues\u00eda boliviana bajo la promesa de Mesa de convocar a una Asamblea Constituyente y realizar un refer\u00e9ndum sobre el gas, desviando la crisis de las calles hacia los canales institucionales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1440\" height=\"810\" src=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/la-central-obrera-boliviana-lidera-las-protestas-en-bolivia-foto-efe-I5I3LVX45FHE5G4RUEEZTX6RUI.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-81542\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>b) Desviaci\u00f3n electoral del proceso y la elecci\u00f3n de Evo Morales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La tregua de 2003 no resolvi\u00f3 las demandas estructurales. En 2005, una nueva oleada de protestas contra Carlos Mesa (quien se negaba a nacionalizar los hidrocarburos) forz\u00f3 tambi\u00e9n su renuncia. El movimiento popular exig\u00eda la nacionalizaci\u00f3n total sin indemnizaci\u00f3n y una Constituyente soberana.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la energ\u00eda revolucionaria que amenazaba con disolver el Estado burgu\u00e9s fue canalizada hacia la v\u00eda electoral. El Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por el dirigente cocalero Evo Morales, se present\u00f3 como la \u00fanica alternativa institucional viable para pacificar el pa\u00eds. En las elecciones de diciembre de 2005, Morales capitaliz\u00f3 el descontento y gan\u00f3 con un hist\u00f3rico 53,7% de los votos. Este triunfo electoral oper\u00f3 como una desviaci\u00f3n del proceso insurreccional: la lucha por el poder en las calles se transform\u00f3 en la gesti\u00f3n del aparato estatal existente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>c) El desv\u00edo del proceso insurreccional&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una vez en el poder, el gobierno de Evo Morales implement\u00f3 reformas que respond\u00edan a la presi\u00f3n de la Agenda de Octubre de 2003, logrando una estabilidad econ\u00f3mica in\u00e9dita en la historia del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Nacionalizaci\u00f3n de las empresas de petr\u00f3leo y miner\u00eda: En mayo de 2006, se decret\u00f3 la \u00abnacionalizaci\u00f3n\u00bb de los hidrocarburos (Decreto H\u00e9roes de Chaco). Mediante la refundaci\u00f3n de Yacimientos Petrol\u00edferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el Estado pas\u00f3 a controlar la propiedad de los recursos y a exigir la renegociaci\u00f3n de contratos con las multinacionales, capturando hasta el 82% de los ingresos petroleros en los campos m\u00e1s grandes. De igual forma, se reactiv\u00f3 la Corporaci\u00f3n Minera de Bolivia (COMIBOL) y se recuperaron fundiciones estrat\u00e9gicas como la de Vinto.<\/p>\n\n\n\n<p>Distribuci\u00f3n de la renta petrolera: El masivo ingreso de divisas por la exportaci\u00f3n de gas (favorecido por el bum de las materias primas), en parte, se destin\u00f3 a la inversi\u00f3n p\u00fablica y a la creaci\u00f3n de bonos sociales universales. Programas como el Bono Juancito Pinto (para reducir la deserci\u00f3n escolar), el Bono Juana Azurduy (para mujeres gestantes) y la Renta Dignidad (una pensi\u00f3n para la vejez) sacaron a millones de bolivianos de la extrema pobreza y dinamizaron el mercado interno.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la ret\u00f3rica antiimperialista y la proclamaci\u00f3n del \u00abEstado Plurinacional\u00bb, el gobierno de Evo Morales oper\u00f3 como un factor clave de contenci\u00f3n social. En lugar de avanzar hacia la destrucci\u00f3n del Estado terrateniente y capitalista, el MAS, en los hechos, mantuvo la continuidad del capitalismo dependiente y extractivista. Lo que hizo el gobierno de Evo Morales fue aprovechar el bum de las materias primas para capturar mayores rentas y otorgar concesiones asistenciales a las masas, logrando amortiguar la lucha de clases sin tocar las ganancias de la oligarqu\u00eda terrateniente ni de las corporaciones transnacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>La movilizaci\u00f3n independiente de los sindicatos y comunidades originarias fue sistem\u00e1ticamente desalentada o cooptada. Cada vez que las bases intentaban desbordar los l\u00edmites de la propiedad privada o de las leyes vigentes, el gobierno utilizaba su prestigio revolucionario para pacificar los conflictos, argumentando que \u00abatacar al gobierno era hacerle el juego a la derecha\u00bb. De este modo, la participaci\u00f3n obrera qued\u00f3 subordinada a la burocracia estatal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>d) Evo Morales proporciono grandes beneficios a los terratenientes y a la banca<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Detr\u00e1s del discurso socialista, la gesti\u00f3n del MAS consolid\u00f3 la estructura del poder econ\u00f3mico tradicional, sellando pactos de convivencia con la oligarqu\u00eda del Oriente boliviano (Santa Cruz) y el sector financiero.<\/p>\n\n\n\n<p>Alianza con la agroindustria: El gobierno fren\u00f3 la reforma agraria radical en las tierras bajas. Leyes como la de Funci\u00f3n Econ\u00f3mico-Social (FES) fueron flexibilizadas y hubo \u201cperdonazos\u201d a los desmontes (deforestaci\u00f3n) ilegales garantizando la propiedad de los grandes latifundios ganaderos y soyeros. Se promovi\u00f3 el uso de transg\u00e9nicos y se ampliaron las fronteras agr\u00edcolas mediante decretos que permit\u00edan quemas controladas, lo que benefici\u00f3 directamente a los terratenientes tradicionales a cambio de paz pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>R\u00e9cords para la banca: El sector financiero privado vivi\u00f3 su \u00e9poca de mayor bonanza econ\u00f3mica. El gobierno garantiz\u00f3 la seguridad jur\u00eddica de los bancos privados, los cuales multiplicaron sus ganancias a\u00f1o tras a\u00f1o gracias a la liquidez de la econom\u00eda y al consumo interno, sin sufrir jam\u00e1s intentos de estatizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>e) El ataque al movimiento por parte del gobierno del MAS en contra de la conquista de la jubilaci\u00f3n en el 2011 y la entrega de las \u00e1reas de miner\u00eda a transnacionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las contradicciones del modelo estallaron cuando la clase trabajadora choc\u00f3 de frente con los intereses del gobierno y sus aliados corporativos.<\/p>\n\n\n\n<p>Conflicto por la jubilaci\u00f3n (2011-2013): En la reglamentaci\u00f3n de la nueva Ley de Pensiones, la COB y sectores mineros salieron a las calles exigiendo una jubilaci\u00f3n con el 100% de los \u00faltimos salarios y una reducci\u00f3n en la edad laboral. El gobierno de Evo Morales calific\u00f3 las protestas de \u00abgolpistas\u00bb y \u00abego\u00edstas\u00bb, movilizando a sectores afines para contrarrestar las marchas obreras.<\/p>\n\n\n\n<p>Entrega minera a transnacionales: Pese a la ret\u00f3rica de la nacionalizaci\u00f3n, la Ley de Miner\u00eda y Metalurgia consolid\u00f3 el control de empresas extranjeras (como la japonesa Sumitomo en la mina San Crist\u00f3bal o la estadounidense Coeur Mining) sobre los yacimientos m\u00e1s ricos del pa\u00eds. Adem\u00e1s, se otorgaron enormes prerrogativas a las cooperativas mineras tradicionales \u2014que operan bajo l\u00f3gicas de explotaci\u00f3n laboral privada\u2014 en detrimento de la miner\u00eda estatal y de los derechos ambientales de las comunidades locales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>f) El desgaste de Evo y la recuperaci\u00f3n de la derecha<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hacia finales de la d\u00e9cada de 2010, el modelo empez\u00f3 a dar se\u00f1ales de agotamiento debido a la ca\u00edda de los precios internacionales del gas. Al mismo tiempo, el empecinamiento de Evo Morales por reelegirse indefinidamente provoc\u00f3 un severo desgaste pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>El desconocimiento del resultado del refer\u00e9ndum del 21 de febrero de 2016 (21F), donde la mayor\u00eda vot\u00f3 en contra de una nueva postulaci\u00f3n, le rest\u00f3 legitimidad democr\u00e1tica y alien\u00f3 a amplios sectores de las clases medias urbanas. Este escenario de descontento fue h\u00e1bilmente capitalizado por las fuerzas de la derecha tradicional y los comit\u00e9s c\u00edvicos empresariales, que reorganizaron sus fuerzas, utilizando la bandera de la \u00abdefensa de la democracia\u00bb para preparar el asalto al poder.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>g) Golpe de estado en el 2019<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La crisis pol\u00edtica alcanz\u00f3 su punto de quiebre en las elecciones de octubre de 2019. Tras denuncias de fraude electoral promovidas por la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos (OEA) y la interrupci\u00f3n del sistema de conteo r\u00e1pido, la derecha radical desat\u00f3 violentas movilizaciones urbanas.<\/p>\n\n\n\n<p>La insurrecci\u00f3n reaccionaria se consolid\u00f3 cuando la Polic\u00eda Boliviana se amotin\u00f3 y las Fuerzas Armadas \u00absugirieron\u00bb la renuncia del mandatario. El 10 de noviembre de 2019, Evo Morales dimiti\u00f3 y se exili\u00f3 en M\u00e9xico (y luego en Argentina). Dos d\u00edas despu\u00e9s, la senadora derechista Jeanine \u00c1\u00f1ez asumi\u00f3 la presidencia interina en una sesi\u00f3n legislativa sin qu\u00f3rum, inaugurando un r\u00e9gimen tutelado por militares que persigui\u00f3 a dirigentes sindicales y perpetr\u00f3 masacres contra la resistencia popular en Sacaba y Senkata.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>h) La derrota del golpe y la ascensi\u00f3n de Luis Arce<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El r\u00e9gimen de \u00c1\u00f1ez se desmoron\u00f3 r\u00e1pidamente debido a su violenta represi\u00f3n, esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n en plena pandemia y una desastrosa gesti\u00f3n econ\u00f3mica. La resistencia de las bases obreras e ind\u00edgenas se reorganiz\u00f3 de manera independiente y en agosto de 2020, mediante un bloqueo nacional de carreteras que paraliz\u00f3 el pa\u00eds, oblig\u00f3 al gobierno a fijar una fecha para las elecciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En octubre de 2020, el MAS regres\u00f3 al poder por la v\u00eda de las urnas. Luis Arce Catacora, exministro de Econom\u00eda de Evo Morales, gan\u00f3 las elecciones presidenciales con el 55,1% de los sufragios, reflejando el rechazo un\u00e1nime del pueblo a la derecha golpista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>i) El Gobierno de Luis Arce<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno de Luis Arce asumi\u00f3 el mandato bajo la promesa central de aplicar la \u00abreconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica\u00bb. Como exministro de Econom\u00eda y considerado el \u00abarquitecto\u00bb del bum econ\u00f3mico previo, su estrategia se bas\u00f3 en inyectar liquidez de inmediato a las bases mediante el Bono Contra el Hambre y lanzar el ambicioso Modelo de Industrializaci\u00f3n con Sustituci\u00f3n de Importaciones (ISI). Este plan estatal proyect\u00f3 la construcci\u00f3n de m\u00e1s de 150 plantas industriales p\u00fablicas (plantas de biodi\u00e9sel, fertilizantes NPK, refinadoras de zinc, y procesadoras de litio y alimentos) con el objetivo de procesar las materias primas locales, reducir la dependencia de manufacturas extranjeras y evitar la fuga de divisas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el ambicioso plan de industrializaci\u00f3n estatal tropez\u00f3 de frente con los l\u00edmites estructurales e insalvables del modelo extractivista boliviano. El sostenimiento de todo el aparato estatal y los subsidios depend\u00eda hist\u00f3ricamente de la exportaci\u00f3n de gas natural a Brasil y Argentina. D\u00e9cadas de falta de inversi\u00f3n en exploraci\u00f3n hidrocarbur\u00edfera provocaron el agotamiento cr\u00edtico y declive de las reservas de gas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este declive de la principal fuente de ingresos del pa\u00eds desencaden\u00f3 un efecto domin\u00f3 catastr\u00f3fico:<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de escasez de d\u00f3lares: Al contraerse dr\u00e1sticamente las exportaciones de gas, el flujo de divisas que alimentaba a las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Banco Central se sec\u00f3. Esto provoc\u00f3 una escasez cr\u00f3nica de d\u00f3lares estadounidenses en el mercado formal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El desabastecimiento de combustibles: Hist\u00f3ricamente, Bolivia subsidia internamente el precio de la gasolina y el di\u00e9sel para mantenerlos artificialmente baratos. Al no producir suficiente petr\u00f3leo crudo, el Estado se vio obligado a importar vol\u00famenes cada vez mayores de carburantes a precios internacionales. Sin d\u00f3lares suficientes en las arcas p\u00fablicas para pagar a los proveedores internacionales, la estatal YPFB comenz\u00f3 a retrasar los pagos. Esto deriv\u00f3 en un desabastecimiento cr\u00f3nico de di\u00e9sel y gasolina, obligando a transportistas, productores agr\u00edcolas y ciudadanos a realizar filas kilom\u00e9tricas de d\u00edas enteros en las estaciones de servicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Al cierre de su gesti\u00f3n, su gobierno termin\u00f3 atrapado en un callej\u00f3n sin salida de d\u00e9ficit fiscal y estanflaci\u00f3n, dejando un escenario de profunda vulnerabilidad econ\u00f3mica y fractura social que allan\u00f3 el camino para el conflictivo panorama pol\u00edtico posterior.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>j) Las divisiones en el MAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ciclo pol\u00edtico del Movimiento al Socialismo (MAS) ingres\u00f3 a su fase terminal debido a una fractura interna irreversible. La violenta pugna por el liderazgo del partido entre el ala \u00abevista\u00bb (leal a Evo Morales) y el ala \u00abarcista\u00bb (leal al presidente Luis Arce) dividi\u00f3 a las principales organizaciones sociales del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos bandos se enfrentaron en los tribunales, congresos paralelos y bloqueos de carreteras para inhabilitarse mutuamente. La falta de consenso provoc\u00f3 la proscripci\u00f3n virtual de sus candidaturas unificadas o llamados a la abstenci\u00f3n. Esto dej\u00f3 a las bases trabajadoras e ind\u00edgenas fragmentadas y sin una opci\u00f3n pol\u00edtica cohesionada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>k) Las elecciones del 2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En un escenario cruzado por la profunda crisis del MAS y una gran crisis econ\u00f3mica, se celebraron las elecciones generales en agosto de 2025. El proceso electoral estuvo condicionado por una recesi\u00f3n abierta que el pa\u00eds arrastraba desde 2024<strong>,<\/strong> detonado por el agotamiento de las reservas internacionales, la escasez cr\u00f3nica de combustibles y una severa falta de d\u00f3lares que dispar\u00f3 el mercado paralelo. Este colapso demostr\u00f3 que la bonanza previa no fue m\u00e1s que un periodo sustentado en el bum de las materias primas que al disiparse los altos precios internacionales, el modelo del MAS dej\u00f3 al descubierto la persistencia del capitalismo dependiente, extractivista y subordinado que Morales y Arce se encargaron de preservar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, la primera vuelta del 17 de agosto dio la ventaja al senador Rodrigo Paz Pereira, del Partido Dem\u00f3crata Cristiano (PDC), con un 32,1% de los sufragios, seguido por el exmandatario conservador Jorge \u00abTuto\u00bb Quiroga, de la Alianza Libertad y Democracia (Libre), con el 26,8%, consolidando un viraje hacia la derecha tradicional como consecuencia del desv\u00edo y el fracaso hist\u00f3rico del reformismo gubernamental.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>l) La victoria de Paz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 19 de octubre de 2025 se llev\u00f3 a cabo la segunda vuelta presidencial. Contra muchos pron\u00f3sticos de las encuestas iniciales, Rodrigo Paz Pereira (hijo del expresidente Jaime Paz Zamora) y su f\u00f3rmula vicepresidencial, Edmand Lara, alcanzaron la victoria al obtener el 54,5% de los votos frente al 45,4% de Quiroga.<\/p>\n\n\n\n<p>Paz logr\u00f3 imponerse moderando su discurso en la campa\u00f1a final para captar el voto del centro y del progresismo desencantado, present\u00e1ndose como una alternativa institucional frente a la crisis econ\u00f3mica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El voto hist\u00f3rico del MAS se pulveriz\u00f3. El electorado, castigado por la inflaci\u00f3n, las filas por combustible y la falta de d\u00f3lares, castig\u00f3 duramente al partido en las urnas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La sigla oficial del MAS-IPSP obtuvo un hist\u00f3rico y marginal 2,48%, y pas\u00f3 de tener una bancada mayoritaria de 96 asamble\u00edstas electos en 2020 a conservar un \u00fanico diputado en el Parlamento tras el conteo oficial de 2025.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>m) Las medidas de Paz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Bajo el lema de abrir la econom\u00eda e implementar un \u00abcapitalismo para todos\u00bb, el gobierno de Rodrigo Paz no tard\u00f3 en sellar alianzas pol\u00edticas con los gobiernos de la ultraderecha internacional, manifestando un r\u00e1pido e incondicional apoyo a Donald Trump adoptando r\u00e1pidamente un agresivo paquete de reformas de corte neoliberal y en sinton\u00eda con su programa econ\u00f3mico:<\/p>\n\n\n\n<p>Ajuste cambiario y fiscal: Creaci\u00f3n de un Fondo de Estabilizaci\u00f3n Cambiaria para unificar el mercado del d\u00f3lar, acompa\u00f1ado de una liberalizaci\u00f3n total de exportaciones e importaciones junto a una reconfiguraci\u00f3n impositiva para bajar tributos a las empresas.<\/p>\n\n\n\n<p>Apertura internacional: Un giro diplom\u00e1tico inmediato para estrechar lazos financieros y pol\u00edticos con Estados Unidos y organismos de cr\u00e9dito internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Reformas estructurales: Propuestas de reforma agraria de libre mercado en las regiones productivas y el planteamiento de una reforma constitucional que la oposici\u00f3n denunci\u00f3 como el inicio de la privatizaci\u00f3n de los recursos naturales estrat\u00e9gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ofensiva judicial: El anuncio de una profunda reestructuraci\u00f3n de la justicia con advertencias directas de que se procesar\u00eda penalmente a los l\u00edderes del gobierno anterior, especialmente a Evo Morales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>n) De las luchas aisladas del 2025 a la rebeli\u00f3n de enero de 2026: La primera derrota de Paz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante el a\u00f1o 2025, la resistencia de las masas bolivianas frente a la crisis cambiaria y la recesi\u00f3n heredada de 2024 comenz\u00f3 manifest\u00e1ndose a trav\u00e9s de una serie de luchas aisladas, sectoriales y fragmentadas a lo largo del pa\u00eds. Las protestas de gremiales contra la inflaci\u00f3n, los paros de choferes por la falta de combustible, las huelgas de maestros por presupuesto y los bloqueos campesinos locales operaron inicialmente de forma dispersa. Sin embargo, este escenario cambi\u00f3 radicalmente con la promulgaci\u00f3n del violento paquete neoliberal del Decreto Supremo 5503, el cual elimin\u00f3 los subsidios a los combustibles, congel\u00f3 salarios p\u00fablicos, recort\u00f3 el gasto del Estado y desregul\u00f3 la econom\u00eda para abrir los recursos estrat\u00e9gicos al capital transnacional. El decreto funcion\u00f3 como el detonante definitivo que unific\u00f3 la rabia acumulada de todas las bases explotadas. Rompiendo el aislamiento sectorial y desbordando a sus propias dirigencias, los diferentes sectores en lucha centralizaron sus fuerzas en la gran movilizaci\u00f3n nacional de enero de 2026, la cual congreg\u00f3 a m\u00e1s de 500 mil personas en las calles y paraliz\u00f3 el pa\u00eds mediante bloqueos y huelgas obreras. Esta colosal acci\u00f3n directa de masas impuso su primera gran derrota al gobierno de Rodrigo Paz al obligarlo a derogar por completo el decreto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>o) El estallido de mayo del 2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La fragmentaci\u00f3n social se rompi\u00f3 definitivamente en mayo de 2026, confluyendo en un masivo estallido social de alcance nacional. La persistente escasez de carburantes, los bajos salarios devorados por la inflaci\u00f3n y el rechazo rotundo a la privatizaci\u00f3n encubierta de los recursos naturales unificaron a los comit\u00e9s c\u00edvicos populares, sindicatos independientes y comunidades agrarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Las principales carreteras del pa\u00eds se encuentran bloqueadas, paralizando el tr\u00e1nsito log\u00edstico y cortando los accesos clave a la ciudad de La Paz. Mientras el presidente Rodrigo Paz insiste p\u00fablicamente en que existen \u00abgrupos radicales que no quieren dialogar\u00bb y criminaliza las marchas, la clase trabajadora, los ind\u00edgenas y sectores populares de Bolivia ha vuelto a recuperar sus m\u00e9todos hist\u00f3ricos de acci\u00f3n directa, abriendo un nuevo cap\u00edtulo de confrontaci\u00f3n en las calles que recuerda las jornadas insurreccionales de 2003 y pone en jaque la estabilidad del nuevo r\u00e9gimen capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1FUERA RODRIGO PAZ! \u00a1CONSTRUIR UNA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA PARA EL PA\u00cdS!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El escenario de confrontaci\u00f3n que hoy paraliza a Bolivia marca el agotamiento definitivo de las ilusiones reformistas. La experiencia hist\u00f3rica demostr\u00f3 que los gobiernos de conciliaci\u00f3n de clases, como los de Evo Morales y Luis Arce, constituyeron un enga\u00f1o estrat\u00e9gico para la clase obrera: cambiar el mando pol\u00edtico del Estado burgu\u00e9s sin transformar de ra\u00edz el sistema socioecon\u00f3mico solo sirvi\u00f3 para oxigenar a la burgues\u00eda terrateniente y a las transnacionales y facilitar el posterior retorno de planes neoliberales brutales como el de Rodrigo Paz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecciones acumuladas dejan una ense\u00f1anza irrefutable a los sectores en lucha: las masas solo triunfan cuando unifican sus demandas dispersas en las calles, desbordan a las burocracias sindicales y conf\u00edan exclusivamente en sus propias fuerzas de manera independiente. Por lo tanto, la tarea del momento ante el actual estallido nacional no es negociar migajas o nuevos pactos institucionales, sino, como ya planteado por los luchadores\/as, derribar al gobierno hambreador de Paz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo es imprescindible la edificaci\u00f3n de una alternativa revolucionaria propia, para que la clase trabajadora, junto con los campesinos, ind\u00edgenas y sectores populares pueda tomar las riendas del pa\u00eds, resolver las tareas democr\u00e1ticas e institucionales pendientes y fundar, sobre las ruinas del Estado burgu\u00e9s, una Bolivia socialista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los antecedentes del actual estallido La profunda crisis pol\u00edtica y econ\u00f3mica y el estallido popular que atraviesa la Bolivia actual no pueden comprenderse sin analizar el ciclo hist\u00f3rico abierto hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. 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