{"id":81177,"date":"2026-02-02T22:36:45","date_gmt":"2026-02-02T22:36:45","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=81177"},"modified":"2026-02-02T22:36:47","modified_gmt":"2026-02-02T22:36:47","slug":"la-dominacion-imperialista-norteamericana-sobre-colombia-asi-paga-el-diablo-a-quien-bien-le-sirve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-dominacion-imperialista-norteamericana-sobre-colombia-asi-paga-el-diablo-a-quien-bien-le-sirve\/","title":{"rendered":"La dominaci\u00f3n imperialista norteamericana sobre Colombia As\u00ed paga el diablo a quien bien le sirve"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Francisco Cuartas (PST, Colombia)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La agresi\u00f3n militar de Trump contra Venezuela ha alcanzado su punto m\u00e1s alto con el secuestro de Nicol\u00e1s Maduro y la exigencia al chavismo de convertirlo en su colaborador para imponerle un r\u00e9gimen colonial, como modelo para la dominaci\u00f3n imperialista de Latinoam\u00e9rica. Con esa l\u00f3gica se ha dado la dominaci\u00f3n imperialista estadounidense sobre Colombia, hist\u00f3ricamente un \u201caliado\u201d incondicional y estrat\u00e9gico en la regi\u00f3n para Estados Unidos, y&nbsp; la amenaza directa de Trump contra Petro y la soberan\u00eda de Colombia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un aliado incondicional contra los ascensos de postguerra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del siglo XX, la burgues\u00eda colombiana, tanto liberal como conservadora, se ha preocupado por mantener una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n con el imperialismo norteamericano. Las precarias instituciones colombianas, la econom\u00eda y las fuerzas armadas fueron molde\u00e1ndose de acuerdo con los modelos estadounidenses, y se convirtieron en un apoyo incondicional a los intereses norteamericanos, especialmente luego del triunfo de la revoluci\u00f3n bolchevique y de la amenaza de que esta se extendiera por el mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, hubo un gran ascenso de masas en diversas partes del mundo; Latinoam\u00e9rica no fue la excepci\u00f3n. Cuando el mundo fue repartido mediante los tratados de Yalta y Potsdam, procesos revolucionarios amenazaron con romper la estabilidad lograda. En 1949 triunf\u00f3 la Revoluci\u00f3n china, proceso que se extendi\u00f3 a Corea. De hecho, Colombia colabor\u00f3 con Estados Unidos enviando tropas a la guerra de 1950.<\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina, el ascenso de posguerra fue enfrentado por el imperialismo norteamericano, que auspici\u00f3 directamente golpes de Estado, combinado con la llamada <em>Alianza para el Progreso<\/em>, pol\u00edtica asistencialista impulsada por Kennedy para contener la creciente influencia de la Revoluci\u00f3n cubana en el continente. Utilizaba el discurso de la democracia y los derechos humanos, mientras organizaba, a trav\u00e9s de la CIA, golpes de Estado, grupos contrarrevolucionarios, como en Centroam\u00e9rica, y adoctrinaba las fuerzas armadas del continente en t\u00e9cnicas de tortura y guerra sucia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El narcotr\u00e1fico, pretexto para la intervenci\u00f3n imperialista&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante las d\u00e9cadas de los a\u00f1os 60, la producci\u00f3n de narc\u00f3ticos encontr\u00f3 terreno f\u00e9rtil para prosperar gracias a la vocaci\u00f3n de las fracciones burguesas en Colombia, acostumbradas a enriquecerse con las bonanzas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El crecimiento del fen\u00f3meno de las drogas no demor\u00f3 en entrar en la \u00f3rbita de los problemas de \u201cseguridad nacional\u201d y nuevo pretexto para la pol\u00edtica imperialista. Fue Nixon quien, en 1968, acu\u00f1\u00f3 la frase \u201cguerra contra las drogas\u201d, manifestando as\u00ed el car\u00e1cter b\u00e9lico y de \u201cseguridad nacional\u201d que se concretar\u00eda, bajo Reagan y Bush, a finales de los a\u00f1os 80, en el tratamiento militar del problema de las drogas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, mientras las ganancias del tr\u00e1fico gozaron de impunidad en Estados Unidos, en Colombia la intervenci\u00f3n militar&nbsp; aument\u00f3, combinando la contrainsurgencia con la persecuci\u00f3n al narcotr\u00e1fico. Igualmente, los agentes de la DEA, tuvieron v\u00eda libre para actuar en Colombia, con plena inmunidad a las leyes locales e internacionales. La guerra contra las drogas no ha sido m\u00e1s que un pretexto para la intervenci\u00f3n imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>En diciembre de 1989, Bush invadi\u00f3 Panam\u00e1, derrocando a su presidente, Manuel Antonio Noriega, con el pretexto de su vinculaci\u00f3n con el narcotr\u00e1fico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El negocio del narcotr\u00e1fico inyect\u00f3 millones de d\u00f3lares a la econom\u00eda colombiana, y, tambi\u00e9n, aliment\u00f3 los aparatos armados de las guerrillas y de los paramilitares, al tiempo que perme\u00f3 y corrompi\u00f3 pr\u00e1cticamente todas las instituciones del r\u00e9gimen pol\u00edtico colombiano. La incidencia del narcotr\u00e1fico en la pol\u00edtica lleg\u00f3 a un importante punto de crisis con las denuncias de financiamiento del cartel de Cali a la campa\u00f1a presidencial del liberal Ernesto Samper, gracias a la filtraci\u00f3n de grabaciones hechas por la DEA, lo que, junto&nbsp; al fortalecimiento militar de las FARC, llev\u00f3 a una importante desestabilizaci\u00f3n del r\u00e9gimen en 1996, que termin\u00f3 allanando el terreno a los gobiernos conservadores de Andr\u00e9s Pastrana y luego \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2000, bajo la presidencia de Bill Clinton, EE. UU. lanz\u00f3 el Plan Colombia para hacerle frente a esta crisis y moderniz\u00f3 nuevamente el aparato militar y las instituciones del r\u00e9gimen pol\u00edtico colombiano bajo el modelo y las necesidades norteamericanas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero su objetivo iba m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de Colombia. Tambi\u00e9n signific\u00f3 un plan preventivo de contenci\u00f3n ante la gran inestabilidad pol\u00edtica en la regi\u00f3n. En esos a\u00f1os se dio una oleada de insurrecciones que dieron al traste con varios gobiernos en Am\u00e9rica Latina, al tiempo que gobiernos \u201cprogresistas\u201d amenazaban la estabilidad de la dominaci\u00f3n imperialista en el continente. Contar con un pa\u00eds incondicionalmente subordinado, como Colombia, serv\u00eda a Estados Unidos como contenci\u00f3n y prevenci\u00f3n ante una situaci\u00f3n altamente inestable, mientras que, con el Tratado de \u00c1rea de Libre Comercio de las Am\u00e9ricas (Alca, que, ante su fracaso, fue reemplazado por TLC bilaterales), se busc\u00f3 una nueva ofensiva de sometimiento econ\u00f3mico al servicio de Estados Unidos. En este contexto, Colombia recibi\u00f3 el deshonroso apelativo de \u201cIsrael (el Ca\u00edn) de Am\u00e9rica Latina\u201d, lo que ilustra el papel que hist\u00f3ricamente ha desempe\u00f1ado la burgues\u00eda de este pa\u00eds. De hecho, el monto de ayuda militar a Colombia entre 2001 y 2016 super\u00f3 los 10.000 millones de d\u00f3lares, lo que la coloc\u00f3 en el tercer pa\u00eds en recibir ayuda militar de Estados Unidos, despu\u00e9s de Israel y Egipto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL primer gobierno de Trump&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con el triunfo de Donald Trump en 2016, y su pol\u00edtica de Am\u00e9rica Primero, se redireccion\u00f3 la pol\u00edtica exterior hacia Am\u00e9rica Latina. En Colombia, se mantuvo estrecha y arm\u00f3nica la relaci\u00f3n con Trump, dado el abierto car\u00e1cter proimperialista de los gobiernos de Juan Manuel Santos e Iv\u00e1n Duque, a pesar del mayor desinter\u00e9s y desprecio de Trump hacia la regi\u00f3n, quien, adem\u00e1s, coloc\u00f3 en el mismo plano del terrorismo y el narcotr\u00e1fico a los crecientes fen\u00f3menos migratorios, como problemas de seguridad nacional, lo cual plante\u00f3 pol\u00edticas m\u00e1s agresivas, especialmente hacia Centroam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Petro y Estados Unidos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entre 2019 y 2021, en Colombia, se dio un importante ascenso de las luchas, parte de una oleada que convulsion\u00f3 principalmente a Ecuador y Chile, en la que las masas se movilizaron contra los gobiernos y sus pol\u00edticas insoportables para las masas. Fruto de este ascenso, nuevamente triunfaron gobiernos \u201cprogresistas\u201d, y en el caso de Colombia, con la llegada de Gustavo Petro al gobierno en 2022, se dio por primera vez en el pa\u00eds un gobierno de frente popular, rompiendo dos siglos de hegemon\u00eda de la burgues\u00eda liberal-conservadora.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con Estados Unidos, Petro cont\u00f3 al principio con un terreno favorable para su proyecto de \u201ccapitalismo humano\u201d, adem\u00e1s, contaba con el benepl\u00e1cito de Joe Biden, en la medida en que no cuestionaba de fondo los pilares de la dominaci\u00f3n imperialista de Estados Unidos sobre Colombia. Al contrario, renov\u00f3 el papel de Colombia como socio privilegiado de Estados Unidos en la regi\u00f3n, desempe\u00f1ando un papel importante en la estrategia de negociar una transici\u00f3n en Venezuela. Sus intenciones de renegociar el TLC, buscar cambio de deuda por cuidar el Amazonas y apaciguar la lucha de clases exaltada en el continente recibieron elogios por parte de Biden. Incluso Petro le propuso a Biden reactivar la Alianza para el Progreso de Kennedy. Sin embargo, por parte de Estados Unidos no hubo cambios significativos en su pol\u00edtica antidrogas, en el intercambio comercial ni en su injerencia en los procesos pol\u00edticos en el continente. Al contrario de los deseos de Petro, Biden continu\u00f3 con la reducci\u00f3n de la ayuda estadounidense y la represi\u00f3n de la migraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El regreso de Trump al gobierno, as\u00ed como el recrudecimiento del genocidio de Israel contra Gaza, han planteado fricciones importantes en la relaci\u00f3n con Estados Unidos, alimentadas por el lobby de la derecha colombiana, que ha contado con interlocutores importantes en los republicanos, especialmente con Marco Rubio. Este lobby se ha centrado en buscar el apoyo de la derecha en Colombia y en debilitar pol\u00edticamente al gobierno de Petro, presion\u00e1ndolo por el tema del narcotr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Petro ha manifestado abiertas diferencias con Trump en el terreno de la crisis clim\u00e1tica, el cambio de matriz energ\u00e9tica, la migraci\u00f3n y el narcotr\u00e1fico, pero sobre todo con su postura contra el genocidio en Gaza y la ruptura de relaciones con Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>La cr\u00edtica a la agresiva deportaci\u00f3n de migrantes colombianos fue respondida por Trump con amenazas de imponer mayores aranceles a los productos colombianos. Petro ha denunciado a Trump por su car\u00e1cter negacionista ante la ciencia y el cambio clim\u00e1tico. Sin embargo, estas contradicciones no han socavado los pilares de la dominaci\u00f3n imperialista norteamericana sobre Colombia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que realmente ha sido cualitativo ha provenido del propio Trump y su cambio en la pol\u00edtica exterior condensada en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, con la cual retoma abiertamente la doctrina Monroe, planteando incluso su \u201cCorolario Trump\u201d, con la que retoma una pol\u00edtica de mayor presencia militar en Am\u00e9rica Latina, la expulsi\u00f3n de potencias que disputan su hegemon\u00eda, una relaci\u00f3n abiertamente transaccional con los estados y gobiernos (obtener ventajas y ganancias claras para Estados Unidos).<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo esta nueva estrategia, desde hace meses, el discurso se ha endurecido hacia los gobiernos de Maduro y de Petro, usando la ret\u00f3rica del narcotr\u00e1fico como pretexto para adelantar una ofensiva militar en el Caribe, espec\u00edficamente dirigida contra Venezuela y Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>Como lo demostr\u00f3 la incursi\u00f3n militar del 3 de enero sobre Caracas y el secuestro de Nicol\u00e1s Maduro y su esposa, la actual campa\u00f1a militar naval de Trump en el mar Caribe y el Pac\u00edfico colombiano, en que bombardearon peque\u00f1as embarcaciones y secuestraron barcos petroleros, obedec\u00eda principalmente al plan de Trump de derrocar a Maduro y apropiarse del Petr\u00f3leo venezolano, y para amarga sorpresa de la oposici\u00f3n burguesa de derecha, en cabeza de Corina Machado, el control de Trump sobre Venezuela ser\u00e1 ejecutado por el propio chavismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El secuestro de Maduro tambi\u00e9n ha sido, abiertamente, una advertencia para Petro. Dice Trump que, de no seguir sus dictados&nbsp; al pie de la letra, tendr\u00e1 la misma suerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Las horas y los d\u00edas posteriores a la acci\u00f3n contra Maduro fueron de zozobra y angustia para Petro, pues Trump insinu\u00f3 varias veces que \u00e9l ser\u00eda el siguiente. Al igual que la derecha en todo el continente, la mayor\u00eda de la burgues\u00eda opositora colombiana de derecha no solo aplaudi\u00f3 la intervenci\u00f3n norteamericana, sino que le pidi\u00f3 a Trump que siguiera con Petro.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin negar ni minimizar la gravedad de la amenaza actual de intervenci\u00f3n, la situaci\u00f3n en Colombia no es la misma que en Venezuela. Mientras Maduro personaliza la decadencia del proyecto nacionalista burgu\u00e9s del chavismo, con el cual ya han roto en su mayor\u00eda las masas venezolanas, Petro a\u00fan cuenta con un importante apoyo de masas que, ante un eventual ataque contra Colombia, puede desencadenar de nuevo un ascenso de luchas, esta vez con un componente antiimperialista que puede desestabilizar a\u00fan m\u00e1s la regi\u00f3n. La apuesta de Trump por una transici\u00f3n controlada por el autoritarismo chavista en Venezuela muestra que le importa minimizar costos, por lo que una posible intervenci\u00f3n en Colombia deber\u00e1 tener en cuenta mucho m\u00e1s el factor de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de estas circunstancias, Petro recurri\u00f3 al discurso antiimperialista, no solo para denunciar el secuestro de Maduro, sino tambi\u00e9n la amenaza contra su gobierno y contra Colombia, se\u00f1alando la grave violaci\u00f3n a la soberan\u00eda de Venezuela y el precedente que significaba para cualquier pa\u00eds. Convoc\u00f3 a una movilizaci\u00f3n antiimperialista para el d\u00eda 7 de enero, llamando incluso a enfrentar, de ser necesario, con las armas una posible intervenci\u00f3n en Colombia. Sin embargo, desde la diplomacia colombiana se busc\u00f3 intensamente acercamientos con el Departamento de Estado para establecer un di\u00e1logo directo con Trump. Este se concret\u00f3 con una llamada que, previa a la movilizaci\u00f3n, logr\u00f3 distensionar la situaci\u00f3n, al parecer, estableciendo compromisos por parte del gobierno colombiano frente al narcotr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de esta llamada y de mutuos elogios, el discurso antiimperialista de Petro ha bajado. Pero, de fondo, es claro que la amenaza de Trump sobre Colombia es real. Si se concreta en una acci\u00f3n militar directa contra Petro, o se mantiene como una amenaza disuasoria, depender\u00e1 en gran medida de la respuesta de Petro ante las crecientes exigencias de Trump y de la respuesta de las masas en las calles ante una agresi\u00f3n imperialista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin tener claro el curso de la actual crisis, ya es evidente que la actual ofensiva imperialista sobre Colombia es la m\u00e1s grave desde la separaci\u00f3n de Panam\u00e1, lo que coloca la relaci\u00f3n hist\u00f3rica de dominaci\u00f3n sobre Colombia en el plano de una nueva ofensiva de profundizaci\u00f3n de la semicolonizaci\u00f3n sobre el pa\u00eds y el continente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Cuartas (PST, Colombia) La agresi\u00f3n militar de Trump contra Venezuela ha alcanzado su punto m\u00e1s alto con el secuestro de Nicol\u00e1s Maduro y la exigencia al chavismo de convertirlo en su colaborador para imponerle un r\u00e9gimen colonial, como modelo para la dominaci\u00f3n imperialista de Latinoam\u00e9rica. 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