{"id":81140,"date":"2026-02-04T13:15:00","date_gmt":"2026-02-04T13:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=81140"},"modified":"2026-02-12T13:25:14","modified_gmt":"2026-02-12T13:25:14","slug":"el-narcotrafico-es-un-negocio-capitalista-conveniente-para-la-intervencion-imperialista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/el-narcotrafico-es-un-negocio-capitalista-conveniente-para-la-intervencion-imperialista\/","title":{"rendered":"El narcotr\u00e1fico es un negocio capitalista, conveniente para la intervenci\u00f3n imperialista"},"content":{"rendered":"\n<p>Fernando Graco (PST Colombia)<\/p>\n\n\n\n<p>Que Trump y la extrema derecha colombiana, el uribismo, coincidan en la pol\u00edtica antidrogas de represi\u00f3n militar, erradicaci\u00f3n forzada de cultivos il\u00edcitos y defensa de la \u201ccooperaci\u00f3n\u201d entre Estados Unidos y Colombia no es casual; los une la defensa, no declarada, del car\u00e1cter ilegal del negocio del narcotr\u00e1fico, por lo que significan las ganancias de una econom\u00eda que representan el 7% del PIB mundial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es el narcotr\u00e1fico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de sus efectos adversos en la salud, los narc\u00f3ticos son mercanc\u00edas, valores de cambio; es decir, algo producido para el mercado. As\u00ed como unas zapatillas son mercanc\u00edas porque se producen para el mercado, para cambiarlas por otra mercanc\u00eda: el dinero. Entonces, el narcotr\u00e1fico es un negocio capitalista, pero ilegal, lo que permite que sea de los m\u00e1s rentables, porque produce ganancias extraordinarias; adem\u00e1s, sirve como pretexto para la intervenci\u00f3n imperialista en pa\u00edses productores como Colombia. Eso no sucede, por ejemplo, con el tabaco y el alcohol, que son mercanc\u00edas legales, a pesar de que tambi\u00e9n tienen efectos da\u00f1inos en la salud humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios sectores de la burgues\u00eda se benefician de este negocio; en el caso de Colombia, la propia burgues\u00eda narcotraficante, ganadera y terrateniente. Adem\u00e1s de los bancos y empresas que lavan el dinero del negocio, la burgues\u00eda de la industria militar que produce armas para la guerra que origina esa econom\u00eda, los \u201crespetados\u201d capitalistas que se encargan de los insumos, incluyendo las f\u00e1bricas de glifosato para fumigar la hoja de coca, supuestamente para erradicarla. En M\u00e9xico, pa\u00eds productor de fentanilo, ganan los capitalistas de los c\u00e1rteles; mientras que en China ganan los capitalistas de ese pa\u00eds por la producci\u00f3n de insumos, tanto para el fentanilo como para la coca\u00edna.<\/p>\n\n\n\n<p>Como todo negocio capitalista, el narcotr\u00e1fico cuenta con la protecci\u00f3n del Estado, aunque sea de forma ilegal. Agentes de instituciones como las fuerzas armadas, la polic\u00eda y los funcionarios de aduanas y aviaci\u00f3n (Aerocivil en Colombia), entre otras, garantizan el negocio. Un ejemplo muy conocido es el relacionado con las acusaciones contra \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez cuando fue director de la Aerocivil (1980-1982), quien aprob\u00f3 licencias para rutas a\u00e9reas del narcotr\u00e1fico del Cartel de Medell\u00edn, licencias que despu\u00e9s fueron revocadas por el ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, asesinado precisamente por ese c\u00e1rtel del narcotr\u00e1fico, por haber desafiado a los empresarios que lo conformaban, cuyo gerente y due\u00f1o era Pablo Escobar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No hay crimen al que no se le mida el capital<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quarterly Reviewer, autor an\u00f3nimo&nbsp;de un art\u00edculo publicado en julio de 1826, en la revista brit\u00e1nica&nbsp;<em>The Quarterly Review<\/em>,&nbsp;afirma que el capital es capaz de cometer el crimen que sea, con tal de obtener ganancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es verdad: el capital se arriesga a cometer un crimen, peque\u00f1o o grande, seg\u00fan la tasa de ganancia que prometa la producci\u00f3n de una determinada mercanc\u00eda. Si la tasa de ganancia es de un 10% explotar\u00e1 a los trabajadores hasta quitarles su salud; pero, si es mayor, por ejemplo, un 3.000%, que es m\u00e1s o menos la tasa de ganancia con la coca\u00edna, cometer\u00e1 cr\u00edmenes de \u201clesa humanidad\u201d como organizar grupos paramilitares para ejecutar masacres; es el caso por el cual fue acusado Santiago Uribe, el hermano del expresidente \u00c1lvaro Uribe, condenado recientemente a 28 a\u00f1os de c\u00e1rcel. Tambi\u00e9n su primo, Mario Uribe, fue condenado a 7 a\u00f1os de c\u00e1rcel por concierto para delinquir agravado, por hacer pactos y alianzas con grupos paramilitares de ultraderecha, concretamente con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Se puede decir que los Uribe han sido empresarios muy arriesgados, no simples emprendedores.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros cr\u00edmenes del capital son el contrabando, la trata de personas, la especulaci\u00f3n financiera, las quiebras fraudulentas y la corrupci\u00f3n del presupuesto de los estados, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos la cita de Quarterly Reviewer sobre el tema:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl capital huye de los tumultos y las ri\u00f1as, y es t\u00edmido por naturaleza. Esto es verdad, pero no toda la verdad. El capital tiene horror a la ausencia de ganancia o a una ganancia demasiado peque\u00f1a, como la naturaleza tiene horror al vac\u00edo. Conforme aumenta la ganancia, el capital se envalentona. Aseg\u00faresele un 10% y acudir\u00e1 adonde sea; un 20% y se sentir\u00e1 ya animado; con un 50%, positivamente temerario; al 100%, es capaz de saltar por encima de todas las leyes humanas; al 300%, y no hay crimen a que no se arriesgue, aunque sufra el pat\u00edbulo. Si el tumulto y las ri\u00f1as suponen ganancia, all\u00ed estar\u00e1 el capital enciza\u00f1\u00e1ndolas. Prueba: el contrabando y la trata de esclavos\u201d. (P. J. Dunning, Trade Unions, etc., p. 36. Citado por Karl Marx en&nbsp;<em>El Capital<\/em>, cap\u00edtulo XXIV.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el capitalismo, que los negocios sean legales o ilegales es irrelevante. Este sistema solo tiene una moral: la que rige la ganancia. Vale todo si es \u00fatil para obtener ganancia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Producci\u00f3n social y apropiaci\u00f3n privada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el capitalismo existe la siguiente contradicci\u00f3n: producci\u00f3n social, por un lado, y, por otro, apropiaci\u00f3n privada de la riqueza.<\/p>\n\n\n\n<p>La producci\u00f3n de bienes y servicios es social porque involucra la cooperaci\u00f3n a gran escala entre trabajadores de todo el mundo y el conocimiento cient\u00edfico y la tecnolog\u00eda, que son productos del desarrollo social e hist\u00f3rico colectivo de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que la producci\u00f3n es un esfuerzo colectivo y social, los medios de producci\u00f3n (f\u00e1bricas, m\u00e1quinas y capital) son propiedad de una clase social minoritaria: la clase capitalista, con sus empresas privadas. Por lo tanto, la plusval\u00eda generada por la fuerza de trabajo de los trabajadores, convertida en ganancia, es apropiada por los propietarios privados; no por la colectividad de trabajadores que la produjo.&nbsp;En el caso de los narc\u00f3ticos no es distinto, porque, como ya se ha dicho, estos productos son simples mercanc\u00edas, solo que tienen un car\u00e1cter ilegal que potencia su nivel de ganancia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El mercado de la coca\u00edna<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La producci\u00f3n mundial de coca\u00edna, que en 2024 fue de 3.708 toneladas, se sustenta en materias primas como la hoja de coca cultivada por Colombia con 230.000 hect\u00e1reas sembradas, Per\u00fa con 95.000 hect\u00e1reas y Bolivia con 30.000 hect\u00e1reas, adem\u00e1s de insumos qu\u00edmicos como permanganato de potasio (usado para purificar la pasta de coca), acetona, \u00e1cido sulf\u00farico, \u00e1cido clorh\u00eddrico y \u00e9ter, producidos, en primer lugar, por China; le siguen India, Alemania y Estados Unidos.&nbsp;<em>Eso es producci\u00f3n social<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El precio del kilo de hoja de coca que le pagan a un campesino en Colombia es de 50 centavos de d\u00f3lar; el kilo de pasta base de coca\u00edna vale alrededor de 500 d\u00f3lares; el kilo de coca\u00edna en Colombia vale cerca de 5.000 d\u00f3lares, pero ese kilo en Estados Unidos o Europa puede alcanzar hasta 39.000 d\u00f3lares. Esa rentabilidad es el secreto de todos los cr\u00edmenes en Colombia y en el mundo, en el mercado de la coca\u00edna. Ahora, la ganancia del fentanilo es, de lejos, mucho mayor.&nbsp;<em>La apropiaci\u00f3n de esa ganancia es privada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El mercado del fentanilo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El mayor productor de fentanilo para venderlo como narc\u00f3tico es M\u00e9xico, cuyos empresarios est\u00e1n organizados en el C\u00e1rtel Jalisco Nueva Generaci\u00f3n (CJNG) y en el C\u00e1rtel de Sinaloa, de los hijos del Chapo Guzm\u00e1n, destacado empresario mexicano de diversas drogas psicoactivas, quien actualmente cumple una condena de cadena perpetua en la prisi\u00f3n federal ADX Florence, en Colorado, Estados Unidos, por exportar su \u201cvaliosa\u201d mercanc\u00eda a ese pa\u00eds. Hoy la mayor parte del fentanilo que llega a los Estados Unidos ingresa por la frontera norte de M\u00e9xico, dejando en Estados Unidos alrededor de 100 mil muertos al a\u00f1o por sobredosis. En cuanto a la materia prima (precursores), el pa\u00eds productor es China.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hero\u00edna y opio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La producci\u00f3n se centra en dos zonas: el \u201cTri\u00e1ngulo de Oro\u201d, en el sudeste asi\u00e1tico, y la Creciente de Oro, o Media Luna Dorada, en Asia Central. Los principales pa\u00edses productores son: Birmania (Myanmar), Afganist\u00e1n y M\u00e9xico. Como en el caso de la coca\u00edna y el fentanilo, el principal pa\u00eds productor de precursores es China.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) estima que el total de ingresos provenientes del comercio de opio y hero\u00edna se sit\u00faa entre 2.800 y 3.400 millones de d\u00f3lares anuales, con base en datos de hace algunos a\u00f1os. Es importante tener en cuenta que las cifras pueden variar considerablemente y que las estimaciones recientes son dif\u00edciles de determinar con certeza.<\/p>\n\n\n\n<p>En Europa, el valor anual del mercado minorista de hero\u00edna se estim\u00f3 en al menos 5.200 millones de euros en 2021\u201d (Google.com, modo IA).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La prohibici\u00f3n es \u00fatil para los capitalistas, no para la poblaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa discusi\u00f3n sobre la legalidad o ilegalidad de las drogas es tan vieja como la existencia de las mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este terreno, los hechos econ\u00f3micos y sociales, como siempre, han ido ganando terreno a la ley y al derecho. A lo largo de la historia, distintos tipos de sustancias han sido consideradas medicinas o consumidas socialmente, para luego ser prohibidas e ilegalizadas; y viceversa, sustancias \u201cilegales\u201d pasan a ser legales y aceptadas socialmente. Lo que ayer se consideraba drogas o sustancias ilegales o da\u00f1inas para el cuerpo humano y para la sociedad se ha impuesto de facto y luego se han ido legalizando: el tabaco, el alcohol, los estimulantes, los calmantes, etc. Antes que un problema moral o legal, lo que hay es una disputa por imponer un \u201cnuevo\u201d producto y controlar su producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo. El capitalista no distingue entre lo que es moral o inmoral, legal o ilegal, da\u00f1ino o no da\u00f1ino; \u00e9l solo sabe distinguir con mucha precisi\u00f3n entre lo que da poca ganancia y lo que da mucha ganancia.<\/p>\n\n\n\n<p>En el terreno de las expresiones pol\u00edticas y militares de este fen\u00f3meno, tambi\u00e9n se expresa la \u201cmoral\u201d imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el imperialismo norteamericano solo est\u00e1 permitido lo que favorezca su seguridad nacional y, por lo tanto, el saqueo econ\u00f3mico y la dominaci\u00f3n pol\u00edtica de los pa\u00edses semicoloniales. Les exige a pa\u00edses como Colombia, Per\u00fa, M\u00e9xico y Bolivia que ilegalicen el cultivo de marihuana y de hojas de coca, y que repriman a sangre y fuego al narcotr\u00e1fico. Pero en otras regiones y pa\u00edses dejan correr esas actividades y hasta las utilizan en beneficio de sus objetivos estrat\u00e9gicos\u201d. (Luis Herrera,&nbsp;<em>Narcotr\u00e1fico, lucrativo negocio capitalista, pretexto para la intervenci\u00f3n imperialista<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>La prohibici\u00f3n del consumo de alcohol cuenta con la&nbsp;<em>Ley Seca en Estados Unidos<\/em>&nbsp;(1920-1933) como una de sus referencias m\u00e1s conocidas, que se replic\u00f3 en otros pa\u00edses.&nbsp;Esa ley prohibi\u00f3 la fabricaci\u00f3n, la venta y el transporte de bebidas alcoh\u00f3licas. En 1933&nbsp;se derog\u00f3 precisamente porque no funcion\u00f3, lo que origin\u00f3 un auge del crimen organizado, con Al Capone como uno de sus jefes m\u00e1s destacados.<\/p>\n\n\n\n<p>En Colombia, donde la burgues\u00eda nacional tiene como modelo ideal el capitalismo norteamericano, hizo algo parecido con la chicha, una bebida ancestral ind\u00edgena fermentada cuya materia prima es el ma\u00edz. Se prohibi\u00f3 su producci\u00f3n y venta mediante el&nbsp;Decreto 1839 de 1948&nbsp;y la&nbsp;Ley 34 de 1949.<\/p>\n\n\n\n<p>Su prohibici\u00f3n fue orquestada para que no compitiera con la cerveza producida por la f\u00e1brica Bavaria, propiedad del capitalista Julio Mario Santodomingo, quien quer\u00eda el monopolio de las bebidas alcoh\u00f3licas. Pero la chicha no, por prohibirla, se dej\u00f3 de producir y consumir. Ahora no solo es permitida, sino que en Bogot\u00e1 se celebra cada a\u00f1o un festival de la chicha en el tradicional barrio La Perseverancia, en el centro de la ciudad, bajo el auspicio del gobierno local.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la coca\u00edna en Colombia y en otros pa\u00edses ha sucedido lo mismo que con la prohibici\u00f3n del alcohol en Estados Unidos: se potenci\u00f3 el crimen organizado y surgieron muchos Al Capone, como Pablo Escobar, los hermanos Rodr\u00edguez Orejuela, los Ochoa, Carlos Ledher y Gonzalo Rodr\u00edguez Gacha, para no hablar de los legales, porque se denuncia que la mafia de la coca\u00edna ha tenido senadores, representantes a la c\u00e1mara (entre ellos el propio Pablo Escobar) y el expresidente \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez, con m\u00faltiples denuncias de relaciones con el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Una prueba m\u00e1s de que la pol\u00edtica antidrogas del imperialismo norteamericano es solo un pretexto para intervenir militarmente es el indulto y la excarcelaci\u00f3n que Trump le concedi\u00f3 el 2 de diciembre al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hern\u00e1ndez, de una c\u00e1rcel de Estados Unidos. Hern\u00e1ndez hab\u00eda sido condenado a 45 a\u00f1os de prisi\u00f3n en 2024 por cargos de narcotr\u00e1fico y posesi\u00f3n de armas, y por haber sido culpable de importar cientos de toneladas de coca\u00edna a Estados Unidos. A este narcotraficante lo indulta porque tiene afinidades pol\u00edticas con \u00e9l y, en el pasado gobierno de Trump, fue lacayo suyo; sin embargo, acusa a Maduro y a Petro de ser narcotraficantes, sabiendo que no lo son, solo como pretexto para la intervenci\u00f3n en estos dos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El narcotr\u00e1fico y el conflicto armado en Colombia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente, sectores de la burgues\u00eda en Colombia han escogido atajos para enriquecerse, usufructuando de m\u00faltiples negocios ilegales, como el contrabando y luego el narcotr\u00e1fico. El peso de estos negocios ilegales ha actuado como colch\u00f3n para la econom\u00eda colombiana, permiti\u00e9ndole sortear situaciones de recesi\u00f3n y crisis econ\u00f3mica. Las rentas ilegales han permeado todas las ramas de la econom\u00eda y de la sociedad, generando violencia cr\u00f3nica en Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, burgueses contrabandistas o narcotraficantes, recurren a las armas para proteger y defender su negocio, y por otro, los aparatos militares protagonistas de la violencia en Colombia, han sido permeados por las rentas de los negocios ilegales, ya sea por la v\u00eda de \u201cvacunas\u201d o impuestos a los negocios, el control de los territorios y rutas, o directamente la participaci\u00f3n del negocio en la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de narc\u00f3ticos. El poder del narcotr\u00e1fico ha sido tan fuerte que ha penetrado profundamente en el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda, y, en el caso de las guerrillas, las ha transformado de organizaciones con programa peque\u00f1oburgu\u00e9s reformista en ej\u00e9rcitos al servicio del negocio del narcotr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el boom marimbero en los a\u00f1os 70 y el auge de la coca\u00edna en la d\u00e9cada de los 80, la burgues\u00eda narcotraficante organiz\u00f3 grupos armados de paramilitares para monopolizar el negocio, expropiarle a los campesinos su tierra y deforestar, con el argumento de que esos grupos serv\u00edan para enfrentar a la insurgencia guerrillera. \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez es uno de los auspiciadores de esos grupos armados. Cuando fue gobernador del departamento de Antioquia, legaliz\u00f3 grupos paramilitares bajo el nombre de Asociaciones Comunitarias de Vigilancia Rural y Urbana (Convivir) en los gobiernos de C\u00e9sar Gaviria y Ernesto Samper, mediante el Decreto Ley 356 de 1994.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esa misma \u00e9poca, un sector de la guerrilla mao\u00edsta, el Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n (EPL), que se desmoviliz\u00f3 en 1991, se pas\u00f3 a las filas del paramilitarismo para incorporarse al negocio del narcotr\u00e1fico y apoyar a los terratenientes y ganaderos. Varios de los principales comandantes de esa guerrilla pasaron a ser capos del narcotr\u00e1fico; uno de ellos, Dairo Antonio \u00dasuga (alias Otoniel), se convirti\u00f3 en el capo del grupo paramilitar y narcotraficante \u201cLos Urabe\u00f1os\u201d, que luego cambi\u00f3 de nombre a Clan del Golfo y hoy es uno de los grupos armados de derecha m\u00e1s grandes, con entre 7.000 y 14.000 paramilitares en sus filas. Actualmente, a las disidencias de las Farc y al ELN se les acusa de estar tambi\u00e9n en el negocio del narcotr\u00e1fico, pero esas guerrillas lo han negado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en ese contexto en el que el gobierno de Petro ha impulsado su pol\u00edtica de paz total, que incluye tanto a las organizaciones que se reivindican guerrilleras como a las que se reivindican paramilitares, y en el marco de la cual se han realizado bombardeos en los que han ca\u00eddo menores de edad reclutados por los grupos armados. Las muertes de esos ni\u00f1os han generado rechazo tanto de la izquierda como, de manera oportunista, de la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>El paramilitarismo ha sido utilizado no solo por la burgues\u00eda narcotraficante, sino tambi\u00e9n por la burgues\u00eda terrateniente y ganadera para desplazar al campesinado pobre y expropiarle sus tierras, en una superficie que supera los siete millones de hect\u00e1reas. As\u00ed, se puede decir que hoy existe una burgues\u00eda narcotraficante, terrateniente y ganadera.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, la burgues\u00eda industrial y las multinacionales tambi\u00e9n han utilizado el paramilitarismo para asesinar dirigentes sindicales, debilitar los sindicatos y la lucha de los trabajadores, y as\u00ed defender sus intereses, financiando a los grupos paramilitares. Solo dos ejemplos: la multinacional bananera Chiquita Brands ha sido sancionada y declarada responsable de financiar a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organizaci\u00f3n hip\u00f3critamente se\u00f1alada por el gobierno norteamericano como organizaci\u00f3n terrorista. Adem\u00e1s, Chiquita Brands fue multada por 38.3 millones de d\u00f3lares para indemnizar a 16 familiares de v\u00edctimas asesinadas.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro caso es Coca-Cola, que, aunque no ha sido sancionada porque la justicia norteamericana dice que no hay pruebas que demuestren que su sede matriz en Atlanta est\u00e9 involucrada; sin embargo, los directivos de esa empresa en Colombia s\u00ed han sido acusados de financiar a grupos paramilitares para asesinar dirigentes sindicales en las d\u00e9cadas de 1990 y 2000. Pero en este caso, la justicia colombiana tampoco juzga ni castiga porque, ya se sabe, defiende los intereses de los empresarios, no los de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Legalizar el negocio y asumir la adicci\u00f3n como un problema de salud p\u00fablica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay algunos sectores de la misma burgues\u00eda que defienden la legalizaci\u00f3n de las drogas porque se ha demostrado que la represi\u00f3n y el prohibicionismo han fracasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es que con la legalizaci\u00f3n se elimina el car\u00e1cter ilegal y, por lo tanto, las inmensas ganancias que se reparten entre la burgues\u00eda narcotraficante, los bancos lavadores del dinero y los funcionarios corruptos, adem\u00e1s de quitarle el pretexto al imperialismo para su intervenci\u00f3n en los pa\u00edses productores y en la periferia, como est\u00e1 haciendo actualmente el gobierno de Trump con su maquinaria de guerra en el Caribe y en las costas de Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista obrero, el problema del narcotr\u00e1fico debe resolverse entendiendo la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de narc\u00f3ticos como una rama de la econom\u00eda, que, como el alcohol, es un problema de salud p\u00fablica, ya que sus efectos son utilizados por millones como una v\u00eda de escape de la alienaci\u00f3n capitalista y de la decadencia de la sociedad. Por lo tanto, una soluci\u00f3n de fondo no est\u00e1 en la prohibici\u00f3n y persecuci\u00f3n de las sustancias, las plantas, las plantaciones o de los campesinos y trabajadores que sobreviven de su producci\u00f3n, sino en el combate a los burgueses due\u00f1os del negocio, al car\u00e1cter ilegal que multiplica sus ganancias y al problema social del consumo.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha contra el fen\u00f3meno del narcotr\u00e1fico est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la lucha contra el capitalismo y a la lucha por la revoluci\u00f3n socialista. En el marco de esa lucha estrat\u00e9gica, incluso dentro de la decadente sociedad actual, es necesario y posible luchar por medidas urgentes que eliminen la distorsi\u00f3n que el narcotr\u00e1fico representa para la econom\u00eda y la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Legalizaci\u00f3n bajo control estatal.<\/strong>&nbsp;La primera medida debe ser eliminar la fuente que hace rentable el negocio, es decir, su car\u00e1cter ilegal, y que pasen a ser legales, como el alcohol y el tabaco. En un proceso de legalizaci\u00f3n est\u00e1 la marihuana. Uruguay fue el primer pa\u00eds en legalizarla completamente en 2013; Canad\u00e1 la legaliz\u00f3 en 2018, Malta en 2021 y Luxemburgo en 2023; en Alemania hay legalizaci\u00f3n parcial para consumo recreativo y autocultivo desde abril de 2024, permitiendo la posesi\u00f3n y el cultivo limitado, con venta a trav\u00e9s de clubes de cannabis prevista para m\u00e1s adelante; en M\u00e9xico se despenaliz\u00f3 el uso recreativo para consumo personal, aunque existen restricciones para la venta comercial a gran escala, y en Estados Unidos, a nivel federal es ilegal, pero en varios estados se ha legalizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas las drogas deben ser legales, bajo control estatal y social, y as\u00ed eliminar el monopolio del narco. Por lo tanto, en el caso de la coca\u00edna y la marihuana en Colombia, se debe legalizar su producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo.<\/p>\n\n\n\n<p>Legalizar las drogas no significa que recomendemos su consumo; por el contrario, estamos a favor de que se desarrollen campa\u00f1as contra el consumo adictivo, con la sustentaci\u00f3n de que, como con todas las drogas, si el consumidor se vuelve adicto, le hace da\u00f1o a su salud. Por eso la legalizaci\u00f3n implica varias medidas:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lucha&nbsp;<\/strong>contra la intervenci\u00f3n y la militarizaci\u00f3n \u201cantidrogas\u201d del imperialismo norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Control obrero<\/strong>&nbsp;de laboratorios farmac\u00e9uticos, puertos, zonas francas y el sistema financiero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Expropiaci\u00f3n sin indemnizaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;de los bienes del narcotr\u00e1fico y de las empresas involucradas en el lavado de dinero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despenalizar el consumo.<\/strong>&nbsp;La criminalizaci\u00f3n se centra en atacar a los consumidores y a los peque\u00f1os distribuidores, mientras los grandes capos cuentan con impunidad y la colaboraci\u00f3n de agentes de las instituciones del Estado. Esto permitir\u00e1 reducir la violencia, la corrupci\u00f3n y los homicidios relacionados con este negocio il\u00edcito.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Campa\u00f1as de salud p\u00fablica<\/strong>&nbsp;para enfrentar la adicci\u00f3n, garantizando atenci\u00f3n y planes de rehabilitaci\u00f3n a la poblaci\u00f3n adicta a todas las drogas, incluido el alcohol. Con un mercado regulado que permita establecer controles de calidad, pureza y dosificaci\u00f3n, reduciendo el riesgo de sobredosis por adulteraci\u00f3n o por desconocimiento de la potencia de la sustancia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Recursos para inversi\u00f3n social.<\/strong>&nbsp;Los destinados hoy a la \u201cguerra contra las drogas\u201d pueden destinarse a la inversi\u00f3n social mediante programas de prevenci\u00f3n y tratamiento para la poblaci\u00f3n adicta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Acceso a tratamiento m\u00e9dico sin estigma,&nbsp;<\/strong>valorando el consumo de drogas como un asunto de salud y no de justicia penal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando Graco (PST Colombia) Que Trump y la extrema derecha colombiana, el uribismo, coincidan en la pol\u00edtica antidrogas de represi\u00f3n militar, erradicaci\u00f3n forzada de cultivos il\u00edcitos y defensa de la \u201ccooperaci\u00f3n\u201d entre Estados Unidos y Colombia no es casual; los une la defensa, no declarada, del car\u00e1cter ilegal del negocio del narcotr\u00e1fico, por lo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":81206,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"Fernando Graco","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2691,2765],"tags":[18993],"class_list":["post-81140","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-venezuela","category-correo-internacional","tag-ci28"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/00colombia-coca-07-wjmh-videoSixteenByNineJumbo1600.jpg?fit=1600%2C900&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/00colombia-coca-07-wjmh-videoSixteenByNineJumbo1600.jpg?fit=1600%2C900&ssl=1","categories_names":["Correo Internacional","Venezuela"],"author_info":{"name":"Cris","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8be19d9542307ef9e5c90edceee6bf8064823a89e1c6319d77e8c5798fc2b7ed?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":"Fernando Graco","tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81140"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81140\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81141,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81140\/revisions\/81141"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81206"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}