{"id":81126,"date":"2026-02-09T23:01:06","date_gmt":"2026-02-09T23:01:06","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=81126"},"modified":"2026-02-12T13:03:15","modified_gmt":"2026-02-12T13:03:15","slug":"la-nueva-politica-del-imperialismo-norteamericano-hacia-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-nueva-politica-del-imperialismo-norteamericano-hacia-america-latina\/","title":{"rendered":"La nueva pol\u00edtica del imperialismo norteamericano hacia Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"\n<p>En noviembre de 2025, el gobierno de Trump public\u00f3 el documento \u201c<em>Estrategia de Seguridad Nacional\u201d<\/em>, en el que anunci\u00f3 los nuevos fundamentos estrat\u00e9gicos de la acci\u00f3n imperialista en este periodo para imponer su hegemon\u00eda en el \u201chemisferio occidental\u201d. Este plan no es ninguna sorpresa, ya que Trump, en su discurso de inauguraci\u00f3n, anunci\u00f3 que \u201clos EE. UU. volver\u00e1n a considerarse como una naci\u00f3n en crecimiento \u2014que aumenta nuestra riqueza, expande nuestro territorio, construye nuestras ciudades, eleva nuestras expectativas y lleva nuestra bandera a nuevos y bellos horizontes.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo queremos enfocarnos en las consecuencias de esta nueva pol\u00edtica para Am\u00e9rica Latina, que se concret\u00f3 de manera brutal con la invasi\u00f3n y el secuestro de Maduro a principios de enero de 2026. Con esa agresi\u00f3n, el gobierno de los EE. UU. retom\u00f3 la pr\u00e1ctica de las invasiones militares directas en Am\u00e9rica Latina, que no se produc\u00edan desde hac\u00eda d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>El documento publicado por la Casa Blanca detalla, con el descaro t\u00edpico de Trump, la estrategia del gobierno de extrema derecha que est\u00e1 al frente de la potencia imperialista a\u00fan hegem\u00f3nica pero decadente, y que busca por todos los medios consolidar una base regional para competir y enfrentar a China. Esta pol\u00edtica, a su vez, profundiza cada vez m\u00e1s la crisis del orden imperialista mundial y la polarizaci\u00f3n social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De la Doctrina Monroe al \u00abCorolario Trump\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El documento reivindica expl\u00edcitamente la Doctrina Monroe y afirma un \u00abCorolario Trump\u00bb a dicha doctrina. La Doctrina Monroe, anunciada por el presidente de los Estados Unidos, James Monroe, en 1823, establec\u00eda la definici\u00f3n de \u00abAm\u00e9rica para los americanos\u00bb. En ese momento, se trataba de una expresi\u00f3n defensiva contra la intervenci\u00f3n de los pa\u00edses europeos hegem\u00f3nicos en Am\u00e9rica, en un contexto de pa\u00edses reci\u00e9n liberados de la dominaci\u00f3n de Inglaterra, Espa\u00f1a y Portugal.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente, esta doctrina fue cambiando de car\u00e1cter, expresando la transformaci\u00f3n del pa\u00eds en un imperialista, con una postura ofensiva y intervenciones militares a finales del siglo XIX y principios del XX. La guerra hispanoamericana de 1898 marc\u00f3 ese giro. EE. EE. UU. no solo se apoder\u00f3 de las antiguas colonias espa\u00f1olas (Guam, las Filipinas, Puerto Rico) e impuso un protectorado en Cuba, sino que tambi\u00e9n anex\u00f3 Haw\u00e1i, inici\u00f3 la exploraci\u00f3n de lo que ser\u00eda el canal de Panam\u00e1 y, en los meses siguientes, adquiri\u00f3 m\u00e1s de 7,000 islas en el Pac\u00edfico, a m\u00e1s de 10,000 km de distancia de California, estableciendo una presencia militar en la regi\u00f3n de m\u00e1s de 100,000 tropas.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1904, el \u00abcorolario Roosevelt\u00bb (presidente Theodore Roosevelt) de la doctrina Monroe defend\u00eda sin rodeos una pol\u00edtica imperialista agresiva, apodada \u00abBig Stick\u00bb (gran garrote). Esta pol\u00edtica se expres\u00f3 en las sucesivas intervenciones militares para el control del Canal de Panam\u00e1 entre 1903 y 1925, as\u00ed como en las m\u00e1s de 6 intervenciones en Honduras entre 1903 y 1925, y en las ocupaciones militares en Nicaragua (1912-33), Hait\u00ed (1915-34) y la Rep\u00fablica Dominicana (1916 y 1924). Con este giro, EE.UU. inici\u00f3 su campa\u00f1a ideol\u00f3gica para postularse como un \u201cpoder policial internacional\u201d, con la potestad moral y militar para reprimir las \u201cmalas conductas\u201d de los dem\u00e1s gobiernos y defender los valores de la \u201ccivilizaci\u00f3n\u201d cristiana y de la democracia liberal.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos se convirti\u00f3 en hegem\u00f3nico despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, en la que entr\u00f3 al final, asociado al imperialismo ingl\u00e9s (hasta entonces hegem\u00f3nico). Estados Unidos se aprovech\u00f3 de su proceso expansivo y de no haber sufrido grandes p\u00e9rdidas en la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>El imperialismo estadounidense consolidar\u00e1 su hegemon\u00eda mundial tras la Segunda Guerra Mundial. Para ello, fueron clave los acuerdos de Yalta y Potsdam, un pacto contrarrevolucionario de EE. UU. con la burocracia sovi\u00e9tica de Stalin que garantiz\u00f3 la hegemon\u00eda estadounidense.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durante m\u00e1s de 5 d\u00e9cadas, la hegemon\u00eda econ\u00f3mica de Estados Unidos se bas\u00f3 en su dominio tecnol\u00f3gico, financiero y militar. Sus oligopolios industriales utilizaban ideolog\u00edas como el \u00ablibre comercio\u00bb para exponer las fr\u00e1giles industrias de otros pa\u00edses a su dominio. El \u00abestilo de vida americano\u00bb, difundido por Hollywood y la democracia burguesa norteamericana, era la base de la dominaci\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica. Las instituciones econ\u00f3micas y financieras internacionales, como el FMI y la OMC, operaban a nivel internacional como expresi\u00f3n de la hegemon\u00eda econ\u00f3mica estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>El acuerdo de Yalta y Potsdam, junto con el papel de la burocracia estalinista, asegur\u00f3 innumerables derrotas en las grandes luchas de la posguerra. Aun as\u00ed, algunas revoluciones fueron victoriosas y generaron nuevos estados obreros, pronto burocratizados, como Yugoslavia, China, Cuba y Vietnam.<\/p>\n\n\n\n<p>La combinaci\u00f3n entre el freno de las direcciones y el desv\u00edo de las revoluciones hacia la democracia burguesa nunca fue una pol\u00edtica exclusiva del imperialismo. Cuando esto no era suficiente, el imperialismo recurr\u00eda a golpes de Estado e invasiones militares. En las d\u00e9cadas de 1960 y 1970, el gobierno de los Estados Unidos promovi\u00f3 innumerables golpes de Estado en Am\u00e9rica Latina, como los ocurridos en Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y otros pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>En las d\u00e9cadas de los 80 y 90, la globalizaci\u00f3n, los planes neoliberales y la restauraci\u00f3n del capitalismo en los antiguos estados obreros hicieron posible un nuevo ascenso del capitalismo. Entonces se impusieron los planes neoliberales, la apertura de las fronteras econ\u00f3micas de los pa\u00edses y la formaci\u00f3n de cadenas internacionales de valor.<\/p>\n\n\n\n<p>China y Rusia, tras restaurar el capitalismo, se integraron de forma subordinada a la curva ascendente del imperialismo. Pero luego, en este siglo, se convirtieron en nuevas potencias imperialistas emergentes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EE. UU. busca frenar la penetraci\u00f3n de China en la regi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde principios del siglo XXI, el imperialismo norteamericano ha mostrado signos crecientes de decadencia. Si bien sigue siendo la potencia imperialista hegem\u00f3nica en los \u00e1mbitos econ\u00f3mico, financiero, tecnol\u00f3gico y militar, su hegemon\u00eda ha ido disminuyendo, perdiendo importantes espacios econ\u00f3micos, en particular frente a China. Desde 2010, China ha superado a Estados Unidos en producci\u00f3n industrial y hoy representa el 31,8 % del PIB industrial mundial. En la lista de las 500 mayores empresas del mundo de la revista <em>Fortune Global<\/em> de 2025, las empresas chinas (147) ampliaron su ventaja sobre las estadounidenses (134) por quinto a\u00f1o consecutivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El documento <em>Estrategia de Seguridad Nacional<\/em> respondi\u00f3 a esta realidad. El imperialismo estadounidense sigue siendo hegem\u00f3nico, pero est\u00e1 en decadencia y su hegemon\u00eda se va disminuyendo. Lejos de abandonar la lucha por la hegemon\u00eda mundial, el \u00abcorolario Trump\u00bb de la Doctrina Monroe es una expresi\u00f3n agresiva, el \u00abBig Stick\u00bb del imperialismo hegem\u00f3nico decadente para recomponer su dominio global frente al imperialismo chino en ascenso.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien Am\u00e9rica Latina no es el lugar donde China acumula la mayor\u00eda de sus inversiones y disputa por la hegemon\u00eda, como lo son Asia del Suroeste y \u00c1frica, la inversi\u00f3n de China en la regi\u00f3n que los EE. UU. consideraban su patio trasero; ha dado un salto cualitativo en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, los lazos comerciales de la regi\u00f3n con el gigante asi\u00e1tico han aumentado: \u201cEn el a\u00f1o 2000, el mercado chino representaba menos del 2 % de las exportaciones de Am\u00e9rica Latina, pero el r\u00e1pido crecimiento de China y la demanda resultante impulsaron el posterior auge de las materias primas en la regi\u00f3n. Durante los ocho a\u00f1os siguientes, el comercio creci\u00f3 a una tasa anual del 31 %. En 2021, el comercio super\u00f3 los 450 000 millones de d\u00f3lares, una cifra que, seg\u00fan los medios de comunicaci\u00f3n estatales chinos, creci\u00f3 hasta alcanzar un r\u00e9cord de 518 000 millones de d\u00f3lares en 2024, y algunos economistas predicen que podr\u00eda superar los 700 000 millones de d\u00f3lares en 2035.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Obviamente, se trata de un comercio altamente desigual que beneficia al imperialismo asi\u00e1tico: mientras Am\u00e9rica Latina exporta soja y otros productos vegetales, productos c\u00e1rnicos, cobre, petr\u00f3leo, litio y otros minerales clave para el desarrollo chino, la regi\u00f3n importa productos manufacturados de alto valor a\u00f1adido, proporcionando as\u00ed un mercado para la industria china y arruinando la industria nacional en la regi\u00f3n. En este marco, Beijing ya logr\u00f3 imponer acuerdos de libre intercambio con 5 pa\u00edses: Chile, Costa Rica, Ecuador, Nicaragua y Per\u00fa. En el caso de algunos pa\u00edses, como Chile, la dependencia comercial con China es muy significativa, ya que en 2023 el 38% de sus exportaciones totales fueron a ese pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del comercio desigual, China ha aumentado su inversi\u00f3n directa ($8 500 millones en 2024) en los m\u00e1s de 20 pa\u00edses latinoamericanos que ha incorporado a la Ruta de la Seda (BRI). Dicha inversi\u00f3n se centra en sectores estrat\u00e9gicos, como los recursos energ\u00e9ticos, o en infraestructuras de \u201cuso doble\u201d (comercial y militar) que preocupan cada vez m\u00e1s a Washington. Es ya sabida la inversi\u00f3n estrat\u00e9gica de China en el Tri\u00e1ngulo del Litio (Chile, Bolivia, Argentina), ya que la regi\u00f3n alberga entre el 60% y el 70% de las reservas mundiales de litio, esenciales para las bater\u00edas el\u00e9ctricas. Entre 2018 y 2024, las multinacionales mineras chinas han invertido m\u00e1s de $16.000 en su explotaci\u00f3n. En Argentina, China es propietaria o socia de seis de los diecis\u00e9is proyectos de litio activos, incluidos cuatro de los m\u00e1s avanzados. En 2023, un consorcio chino (CATL, BRUNP, CMOC) cerr\u00f3 un acuerdo por valor de 1000 millones de d\u00f3lares para construir plantas de carbonato de litio en los salares de Uyuni y Coipasa en Bolivia, el primer proyecto comercial de litio liderado por extranjeros en el pa\u00eds. Se estima que las empresas chinas controlan casi el 40 % de la producci\u00f3n mundial de litio a trav\u00e9s de sus operaciones en Sudam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>China tiene hoy inversiones y el control total o parcial de m\u00e1s de 40 puertos en la regi\u00f3n, algunos en sectores estrat\u00e9gicos clave, como el puerto de Abaco, en las Bahamas (cerca de Florida), o el del Beagle Channel, en Argentina, en el Ant\u00e1rtico. A esto se suman la docena de instalaciones satelitales chinas y el hecho de que China proporciona equipamiento militar a varios pa\u00edses. Es el caso de Venezuela, por ejemplo, que ten\u00eda un embargo a la compra de armas por parte de los EE. UU.&nbsp; desde 2006, pero tambi\u00e9n el de Argentina, Bolivia, Ecuador o Cuba.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, desde 2005 los monopolios bancarios chinos han prestado m\u00e1s de $120.000 millones a los pa\u00edses latinoamericanos. De especial relevancia son los pr\u00e9stamos solicitados por Venezuela, el principal acreedor de China en la regi\u00f3n, que ha recibido casi $60,000 millones en pr\u00e9stamos, m\u00e1s del doble que Brasil, el segundo acreedor. Tambi\u00e9n hay que resaltar el \u00faltimo cr\u00e9dito SWAP de $5,000 millones que Milei, en Argentina, contrat\u00f3 con China en abril de 2025, a pesar de su infeudaci\u00f3n a Trump.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Trump busca imponer gobiernos t\u00edteres en la regi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El documento explica la estrategia de imponer gobiernos t\u00edteres en el hemisferio occidental para lograr sus objetivos econ\u00f3micos y militares:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abQueremos garantizar que el hemisferio occidental siga siendo razonablemente estable y est\u00e9 lo suficientemente bien gobernado como para prevenir y desalentar la migraci\u00f3n masiva a Estados Unidos; queremos un hemisferio cuyos gobiernos cooperen con nosotros contra los narcoterroristas, los c\u00e1rteles y otras organizaciones criminales transnacionales; queremos un hemisferio que siga libre de incursiones extranjeras hostiles o de la propiedad de activos clave, y que apoye las cadenas de suministro cr\u00edticas; y queremos garantizar nuestro acceso continuo a lugares estrat\u00e9gicos clave. En otras palabras, afirmaremos y aplicaremos un \u00abcorolario Trump\u00bb a la Doctrina Monroe.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Y el caso de Venezuela es, en este momento, el foco central de esta pol\u00edtica. Contrariamente a lo que difunde la propaganda estalinista, Maduro ha sido un gobierno entregado al imperialismo norteamericano. Chevron segu\u00eda presente, con toda su fuerza, en la explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo venezolano. De hecho, en octubre del 2025, Maduro, seg\u00fan un reportaje del <em>New York Times<\/em>, ofreci\u00f3 \u201cabrir todos los proyectos petroleros y aur\u00edferos existentes y futuros a las empresas estadounidenses, otorgar contratos preferenciales a las empresas estadounidenses, revertir el flujo de las exportaciones petroleras venezolanas de China a Estados Unidos y recortar los contratos energ\u00e9ticos y mineros de su pa\u00eds con empresas chinas, iran\u00edes y rusas\u201d a cambio de permanecer en el poder. Pero Trump no acept\u00f3 porque su objetivo no es solo el petr\u00f3leo, sino tambi\u00e9n implementar una estrategia de seguridad nacional m\u00e1s global. El gobierno de Maduro, a pesar de ser proimperialista, no era un gobierno t\u00edtere, sino que reflejaba los intereses contradictorios y oportunistas de la boliburgues\u00eda corrupta construida a partir del Estado. Trump, al contrario, quiere un gobierno completamente sometido a sus intereses en la regi\u00f3n y, por eso, invadi\u00f3 y secuestr\u00f3 a Maduro.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta invasi\u00f3n puede abrir la puerta a que se repita en otros pa\u00edses, como Colombia, Cuba u otros. Y supone una grave amenaza para los nuevos procesos revolucionarios de la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El significado de \u00abreclutar y comprometer\u00bb a gobiernos aliados es muy preciso: no basta con los gobiernos burgueses proimperialistas; se necesitan gobiernos t\u00edteres de extrema derecha. Como lo afirma el documento:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa pol\u00edtica estadounidense debe centrarse en reclutar a l\u00edderes regionales capaces de contribuir a crear una estabilidad tolerable en la regi\u00f3n, incluso m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de esos socios. Estas naciones nos ayudar\u00edan a detener la migraci\u00f3n ilegal y desestabilizadora, neutralizar los c\u00e1rteles, fomentar la fabricaci\u00f3n cercana a la costa y desarrollar las econom\u00edas privadas locales, entre otras cosas. Recompensaremos y alentaremos a los gobiernos, partidos pol\u00edticos y movimientos de la regi\u00f3n que est\u00e9n ampliamente alineados con nuestros principios y nuestra estrategia. Pero no debemos pasar por alto a los gobiernos con perspectivas diferentes, con quienes, no obstante, compartimos intereses y que quieren trabajar con nosotros.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, Trump utiliza abierta y c\u00ednicamente la presi\u00f3n econ\u00f3mica, condicionando los pr\u00e9stamos a las victorias electorales de sus aliados, como Milei en Argentina y Nasry Asfura (del Partido Nacional, en Honduras).<\/p>\n\n\n\n<p>Es innegable que Trump ha obtenido resultados con esta pol\u00edtica. Aprovechando los desastres cometidos por los gobiernos de colaboraci\u00f3n de clases, como los de Xiaomara (Honduras), Boric, Petros y otros, la ultraderecha est\u00e1 avanzando mucho en Am\u00e9rica Latina. Ya cuenta con los gobiernos de Milei (Argentina), Kast (Chile), Bukele (El Salvador) y Asfura (Honduras), y con la victoria en las elecciones de 2026 en Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de Lula en Brasil es diferente. Se trata de un gobierno proimperialista, con el que Trump negocia bajo la presi\u00f3n de su propia base burguesa estadounidense, rebelada por las consecuencias negativas de la guerra arancelaria. Aun as\u00ed, Trump ayudar\u00e1 a construir una alternativa de derecha pos-Bolsonaro para intentar derrotar a Lula en 2026.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo similar ocurre con Sheinbaum (M\u00e9xico), que se ha adaptado por completo a la presi\u00f3n de Trump, ya que la econom\u00eda mexicana est\u00e1 totalmente subordinada a su relaci\u00f3n con EE. UU.: alrededor del 80 % de las exportaciones de M\u00e9xico, el 55 % de sus importaciones y el 41 % de su inversi\u00f3n extranjera directa dependen de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, es imprescindible luchar en todos los pa\u00edses latinoamericanos contra esta nueva agresi\u00f3n de Trump, que busca anexarse el continente. Para ello, es importante que todos los partidos que realmente luchan por el socialismo levanten un programa por la Segunda Independencia de Am\u00e9rica Latina que plantee enfrentar a todos los imperialismos, tanto al estadounidense como a los europeos y al imperialismo chino que se presenta como \u201camigo\u201d. Debemos buscar la m\u00e1s amplia unidad de acci\u00f3n que logre movilizar a la clase trabajadora y sus aliados, como los pueblos ind\u00edgenas, contra las intervenciones militares, como la de Venezuela, contra los proyectos extractivistas o de sobreexplotaci\u00f3n, y contra los dem\u00e1s ataques a la soberan\u00eda nacional, como el endeudamiento y los acuerdos comerciales desiguales, sea quien sea el imperialismo que los propone e impone. Una vez m\u00e1s, debemos mostrar que s\u00f3lo una salida independiente de la clase trabajadora puede lograr una verdadera independencia que garantice los derechos sociales y pol\u00edticos de la clase trabajadora y pare la destrucci\u00f3n del medio ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El \u00abcorolario Trump\u00bb en la pol\u00edtica: bonapartismo, ultraderecha y xenofobia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trump, para imponer su plan en Estados Unidos y en el mundo, necesita el bonapartismo: la pol\u00edtica descarnada del imperialismo decadente. Una de las principales diferencias entre la Doctrina Monroe de inicios del siglo 20 y la pol\u00edtica de Trump hoy es que ya no se disfraza con el falso discurso \u201ccivilizador\u201d que utilizaron los colonialismos del siglo pasado, que buscaban defender una moral y una legalidad universales y promov\u00edan un relato de prosperidad, modernidad y progreso. Hoy Trump busca someter a otros pa\u00edses con el discurso de \u201cEE. UU. primero\u201d, y asumiendo desencarnadamente que sobrepone sus propias necesidades econ\u00f3micas a las de otras naciones, simplemente porque tiene la relaci\u00f3n de fuerzas para hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump es un gobierno bonapartista en Estados Unidos, en choque con el r\u00e9gimen democr\u00e1tico burgu\u00e9s, que quiere convertirlo en un r\u00e9gimen autoritario bonapartista. Est\u00e1 en conflicto permanente con la justicia. Env\u00eda tropas a los estados gobernados por los dem\u00f3cratas. Ha reforzado enormemente la Guardia de Frontera (ICE) para la represi\u00f3n de los inmigrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mundo, Trump sigue un camino similar: deja de lado las instituciones internacionales y los acuerdos que antes expresaban la dominaci\u00f3n imperialista (ONU, OMC, FMI) y recurre a la fuerza para imponer su dominio. Los valores de la democracia burguesa, el \u00abestilo de vida americano\u00bb, han quedado atr\u00e1s. La dominaci\u00f3n se ejerce mediante la fuerza militar, la presi\u00f3n econ\u00f3mica directa y el bonapartismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis del orden imperialista mundial se va estrechando cada vez m\u00e1s en torno a dos bloques: uno directamente subordinado al imperialismo norteamericano y otro que se est\u00e1 formando en torno a China.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, en los pa\u00edses se afirma una tendencia creciente al bonapartismo, lo que profundiza la crisis de la democracia burguesa. No s\u00f3lo eso, el documento expresa expl\u00edcitamente el apoyo directo al crecimiento de la extrema derecha a nivel mundial:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNuestros objetivos para el hemisferio occidental pueden resumirse en \u00abreclutar y expandir\u201d. Reclutaremos a amigos consolidados en el hemisferio para controlar la migraci\u00f3n, detener el flujo de drogas y reforzar la estabilidad y la seguridad en tierra y en mar. Nos expandiremos cultivando y fortaleciendo nuevas alianzas, al tiempo que reforzamos el atractivo de nuestra propia naci\u00f3n como socio econ\u00f3mico y de seguridad preferido del hemisferio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, Trump utiliza todos los recursos del Estado estadounidense, incluyendo la presi\u00f3n econ\u00f3mica, pol\u00edtica y militar. Pero no debe pasarse por alto la base ideol\u00f3gica y pol\u00edtica, com\u00fan a toda la ultraderecha. Esto incluye la lucha contra la inmigraci\u00f3n, tan importante para la ultraderecha en los pa\u00edses imperialistas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa era de la migraci\u00f3n masiva ha terminado: qui\u00e9nes son admitidos en las fronteras de un pa\u00eds, en qu\u00e9 n\u00famero y de d\u00f3nde proceden, definir\u00e1 inevitablemente el futuro de esa naci\u00f3n.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCualquier pa\u00eds que se considere soberano tiene el derecho y el deber de definir su futuro. A lo largo de la historia, las naciones soberanas prohibieron la migraci\u00f3n descontrolada y rara vez concedieron la ciudadan\u00eda a extranjeros, quienes adem\u00e1s ten\u00edan que cumplir con criterios muy exigentes. La experiencia de Occidente en las \u00faltimas d\u00e9cadas confirma esta sabidur\u00eda perdurable. En pa\u00edses de todo el mundo, la migraci\u00f3n masiva ha agotado los recursos nacionales, aumentado la violencia y otros delitos, debilitado la cohesi\u00f3n social, distorsionado los mercados laborales y socavado la seguridad nacional. La era de la migraci\u00f3n masiva debe terminar.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, difunde ideolog\u00edas, como la \u00abguerra contra el narcotr\u00e1fico\u00bb, que se vinculan a la explotaci\u00f3n electoral de la extrema derecha del tema de la violencia urbana, tan bien capitalizada por gobiernos como los de Bukele (El Salvador) y Noboa (Ecuador), y por toda la extrema derecha latinoamericana. En Brasil, la extrema derecha se hace eco de Trump y promueve la calificaci\u00f3n de los delincuentes comunes como \u00abterroristas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El documento defiende otro punto ideol\u00f3gico fundamental para la extrema derecha, tanto en los pa\u00edses imperialistas como en los semicoloniales (como los latinoamericanos, por ejemplo), que es la defensa de la opresi\u00f3n contra las mujeres, los negros y las personas LGBTQ.<\/p>\n\n\n\n<p>Este conjunto ideol\u00f3gico puede tener una importancia pol\u00edtica fundamental para unificar a la extrema derecha internacional alrededor de Trump y debilitar la conciencia antiimperialista, producto de las acciones del gobierno de Trump contra los pa\u00edses latinoamericanos, por ejemplo. Esta es una hip\u00f3tesis que puede o no confirmarse en el pr\u00f3ximo per\u00edodo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante se\u00f1alar que los llamados \u201cgobiernos burgueses de colaboraci\u00f3n de clases\u201d, tambi\u00e9n denominados \u201cprogresistas\u201d, tienen una responsabilidad directa en la ascensi\u00f3n de la ultraderecha. La aplicaci\u00f3n de planes neoliberales contra las masas por parte de esos gobiernos provoca un desgaste que aprovecha la ultraderecha.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El caso del r\u00e9gimen chavista es una expresi\u00f3n particular de ese proceso, porque no era de colaboraci\u00f3n de clases, sino una dictadura burguesa odiada por las masas y originada por la \u201cizquierda\u201d. Las encuestas posteriores a la invasi\u00f3n muestran que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n latinoamericana, inclusive en Venezuela, apoya el derrocamiento de Maduro por el imperialismo norteamericano, lo que evidencia el retroceso de la conciencia antimperialista.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es esencial que las organizaciones de la clase trabajadora hagan suyas las reivindicaciones por los derechos de los migrantes y de los pueblos ind\u00edgenas e originarios a su soberan\u00eda nacional, combatan activamente el racismo y la xenofobia, y luchen por defender y ampliar los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBT. Es tarea de los socialistas revolucionarios buscar la combinaci\u00f3n de las luchas por los derechos democr\u00e1ticos con la lucha por el socialismo, y la necesidad de que sea nuestra clase la que llegue al poder.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las consecuencias de la agresi\u00f3n a Venezuela para Cuba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de la econom\u00eda cubana se agrava cada d\u00eda que pasa, y despu\u00e9s de la destituci\u00f3n forzada de Maduro por los EE. UU., la isla podr\u00eda sumirse en un caos social. Seg\u00fan las estad\u00edsticas del gobierno, en los \u00faltimos 5 a\u00f1os, m\u00e1s de un mill\u00f3n de cubanos (10% de la poblaci\u00f3n), la mayor\u00eda j\u00f3venes, emigraron al extranjero en busca de mejores condiciones de vida. Desde 2020, el PIB del pa\u00eds cay\u00f3 11 %, la red energ\u00e9tica se est\u00e1 desintegrando y los salarios son muy bajos. Fuera de La Habana, donde viven los sectores de la burgues\u00eda extranjera y de la burgues\u00eda nacional incrustada en el aparato de Estado cubano, los cortes de electricidad, de hasta 18 horas diarias, son comunes.&nbsp; Es obvio que las nuevas sanciones impuestas por Trump en 2019 han contribuido grandemente a ahogar a la isla, con fuertes restricciones a los viajes y al env\u00edo de remesas de los inmigrantes cubanos en EE. UU.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, el nuevo control que Trump ejerce sobre lo que queda del r\u00e9gimen chavista, a cargo de Delcy Rodr\u00edguez, puede provocar el colapso econ\u00f3mico total de Cuba. Cuba necesita 100.000 barriles de petr\u00f3leo diarios para garantizar el funcionamiento m\u00ednimo de su econom\u00eda, y solo logra producir un cuarto de ese volumen. Si bien Venezuela, hace una d\u00e9cada, le enviaba el restante, hoy s\u00f3lo env\u00eda 35.000 barriles al d\u00eda, en parte por las presiones de EE. UU., y en parte, por la frustraci\u00f3n del r\u00e9gimen chavista, que no lograba recibir los pagos a tiempo. Lo mismo pasa con M\u00e9xico, que enviaba 22.000 b\/d, pero baj\u00f3 sus env\u00edos a 7.000 b\/d a finales de 2025. La pol\u00edtica criminal de Trump es clara, ya que escribi\u00f3 el 11 de enero en su red social: \u201c\u00a1NO HABR\u00c1 M\u00c1S PETR\u00d3LEO NI DINERO PARA CUBA, \u00a1NADA!!<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a las amenazas de Trump, es fundamental oponerse rotundamente a cualquier intervenci\u00f3n de EE. UU. UU. en Cuba y exigir el fin inmediato de las sanciones y del bloqueo econ\u00f3mico contra la isla. Construir la mayor unidad de acci\u00f3n posible de nuestra clase contra el ataque a Venezuela y un posible ataque a Cuba no implica dar ning\u00fan tipo de apoyo pol\u00edtico a los gobiernos de Rodr\u00edguez o de D\u00edaz-Canel. Al contrario, en Cuba, como en Venezuela, nuestra solidaridad pol\u00edtica y material es con el pueblo que se moviliza por sus derechos, y nuestro objetivo es lograr que se organice de manera independiente del gobierno y de cualquier injerencia de los imperialismos extranjeros, para postularse como una alternativa de clase, independiente y democr\u00e1tica, que pueda avanzar hacia un verdadero socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las contradicciones de la \u201cDonroe Doctrine\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el gobierno de Trump est\u00e1 decidido a ejercer con firmeza la dominaci\u00f3n desp\u00f3tica sobre el continente, ello no significa que el triunfo de su pol\u00edtica est\u00e9 garantizado. Por un lado, esta nueva pol\u00edtica se encontrar\u00e1 con la resistencia de las masas; por otro, deber\u00e1 lidiar con limitaciones inherentes, es decir, lo que podemos llamar los \u201ccorolarios ocultos\u201d de esta doctrina imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, hay que considerar que la explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo en Venezuela no es una tarea f\u00e1cil ni autom\u00e1tica. La producci\u00f3n de petr\u00f3leo de Venezuela est\u00e1 en ca\u00edda: a finales de los 90 se produc\u00edan 3,5 millones de barriles diarios y hoy apenas 800.000. Los analistas afirman que se necesitan al menos 5 a\u00f1os de inversiones masivas para recuperar una producci\u00f3n equivalente. La consultora Rystad Energy, por ejemplo, afirma que se necesitar\u00edan al menos $53,000 millones durante los pr\u00f3ximos 15 a\u00f1os para aumentar la producci\u00f3n a 1,1 bpd. Para ser rentable, la operaci\u00f3n que hoy Trump vende como f\u00e1cil y r\u00e1pida requiere asegurar tanto la inversi\u00f3n econ\u00f3mica como el control pol\u00edtico del pa\u00eds durante, al menos, las dos pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Muchos de los yacimientos petroleros ya hab\u00edan sido concedidos a China mediante contratos legales, y estas multinacionales imperialistas van a exigir que sus derechos sean reconocidos o que sean indemnizadas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n no basta con invertir en el petr\u00f3leo y los recursos mineros para lograr expulsar a China de la regi\u00f3n. De hecho, como hemos mostrado, China ha logrado insertarse en las cadenas de producci\u00f3n del continente y en los sectores energ\u00e9ticos y de infraestructura digital. Para lograr \u201creconquistar\u201d el continente, EE. UU. va a necesitar invertir mucho m\u00e1s que s\u00f3lo en los sectores que le convengan y proponerse como alternativa econ\u00f3mica en otros sectores.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, esta repetici\u00f3n de Monroe no ocurre en un vac\u00edo hist\u00f3rico. Al contrario, los EE.. UU. ya tienen la experiencia de la dificultad de mantener una dominaci\u00f3n econ\u00f3mica y militar sobre otros territorios: una vez uno se entrometer, acaba tambi\u00e9n entrometido, lo que conlleva destinar recursos a la dominaci\u00f3n neocolonial. El primer caso que mostr\u00f3 el coste de tal pol\u00edtica fue el de las Filipinas, porque, si bien la administraci\u00f3n de McKinley pens\u00f3 que instalar un gobierno t\u00edtere en el pa\u00eds garantizar\u00eda su control, pronto se dio cuenta de que los EE. UU. no pod\u00edan simplemente retirar sus tropas y mantener un gobierno af\u00edn. De hecho, los EE. UU. tuvieron que mantenerse ah\u00ed durante d\u00e9cadas y las Filipinas solo lograron su independencia en 1946. La misma situaci\u00f3n se repiti\u00f3 recientemente con las guerras de Irak y Afganist\u00e1n, que resultaron en desastres similares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero, existe un \u201ccorolario\u201d nacional: la mayor\u00eda de los estadounidenses no apoyan otra guerra prolongada. Encuestas realizadas en enero de 2026 muestran que s\u00f3lo el 33% de los estadounidenses concuerda con la acci\u00f3n militar dise\u00f1ada para secuestrar a Maduro, mientras que el 72% teme que dicha intervenci\u00f3n lleve a una intervenci\u00f3n prolongada en Venezuela. De hecho, el Congreso estadounidense, controlado por el Partido Republicano, ha adoptado medidas para limitar cualquier intervenci\u00f3n militar adicional.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro riesgo de la profundizaci\u00f3n de esta pol\u00edtica agresiva de EE. UU. hacia el continente americano (y Europa) es que aumente la popularidad de China entre las masas, como factor de equilibrio y desarrollo. Si bien sabemos que China es otra potencia imperialista y saqueadora, el hecho de encontrarse en una din\u00e1mica emergente y de poseer m\u00e1s capital para invertir le permite aparecer como la potencia que ofrece \u201cdesarrollo econ\u00f3mico\u201d a sus aliados semicoloniales, mientras que los EE. UU. s\u00f3lo ofrecen coerci\u00f3n y opresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La contradicci\u00f3n m\u00e1s importante es que va a ampliar la polarizaci\u00f3n social y pol\u00edtica en Latinoam\u00e9rica, as\u00ed como en Estados Unidos. El movimiento de masas no est\u00e1 derrotado y, m\u00e1s temprano o m\u00e1s tarde, habr\u00e1 grandes movilizaciones y, incluso, explosiones revolucionarias. 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