{"id":80970,"date":"2025-11-10T22:16:42","date_gmt":"2025-11-10T22:16:42","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=80970"},"modified":"2025-12-05T13:49:02","modified_gmt":"2025-12-05T13:49:02","slug":"la-crisis-de-pakistan-y-la-necesidad-de-una-asamblea-constituyente-revolucionaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-crisis-de-pakistan-y-la-necesidad-de-una-asamblea-constituyente-revolucionaria\/","title":{"rendered":"La crisis de Pakist\u00e1n y la necesidad de una Asamblea Constituyente revolucionaria"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El fin del equilibrio constitucional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pakist\u00e1n atraviesa actualmente una profunda crisis constitucional. No se trata de una distorsi\u00f3n temporal, sino de la desintegraci\u00f3n hist\u00f3rica del marco constitucional del orden capitalista. Durante los \u00faltimos dos a\u00f1os, el Estado ha desmantelado sistem\u00e1ticamente la Constituci\u00f3n de 1973, lo que ha culminado en las enmiendas 26 y 27, que han colocado a todas las instituciones bajo un centro de poder bonapartista.<\/p>\n\n\n\n<p>La Constituci\u00f3n, que antes se consideraba nominalmente un pacto entre las unidades federales y un marco para la democracia parlamentaria, se ha transformado ahora en una m\u00e1scara para el autoritarismo. La forma constitucional permanece, pero su contenido democr\u00e1tico ha sido vaciado. El Parlamento legisla bajo presi\u00f3n, los tribunales proporcionan justificaci\u00f3n legal para la represi\u00f3n y la autonom\u00eda provincial ha quedado subordinada a las exigencias coercitivas de la centralizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el momento que Karl Marx describi\u00f3 en <em>El dieciocho brumario de Luis Bonaparte<\/em> (1852):<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl poder ejecutivo, con su enorme organizaci\u00f3n burocr\u00e1tica y militar, con su ingeniosa maquinaria estatal, abraza al cuerpo de la sociedad francesa como una boa constrictor, asfixiando todos sus poros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La actual estructura estatal de Pakist\u00e1n refleja precisamente este marco bonapartista, un Estado que proclama su neutralidad pero suspende la lucha de clases en nombre de la \u00abley y el orden\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El bonapartismo y las contradicciones de clase en Pakist\u00e1n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El bonapartismo no surge de la nada. Es el resultado de un estancamiento hist\u00f3rico espec\u00edfico en las relaciones de clase. Cuando la burgues\u00eda pierde la capacidad de gobernar democr\u00e1ticamente y la clase trabajadora a\u00fan no est\u00e1 lo suficientemente organizada para tomar el poder, el Estado emerge como \u00ab\u00e1rbitro\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En Pakist\u00e1n, la alianza entre el poder militar-burocr\u00e1tico y la \u00e9lite capitalista ha dado lugar a un bloque gobernante compuesto. Econ\u00f3micamente, depende del capital global \u2014programas del FMI, deuda y rentas geopol\u00edticas\u2014 y, pol\u00edticamente, de instituciones que mantienen la disciplina interna.<\/p>\n\n\n\n<p>El fracaso, la corrupci\u00f3n y el descr\u00e9dito popular de los partidos pol\u00edticos han creado un vac\u00edo social en el que ha florecido el bonapartismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como escribi\u00f3 Antonio Gramsci en sus Cuadernos de la c\u00e1rcel, en tales \u00abcrisis org\u00e1nicas\u00bb surgen formas de autoritarismo o cesarismo, cuando un individuo o una instituci\u00f3n poderosos intervienen para preservar un sistema en decadencia. En Pakist\u00e1n, el r\u00e9gimen bonapartista se presenta bajo el disfraz de la \u00abestabilidad\u00bb y la \u00abeficiencia tecnocr\u00e1tica\u00bb, pero en realidad protege un orden de clases que gobierna no por consentimiento, sino por coacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El colapso de la Constituci\u00f3n burguesa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Constituci\u00f3n de 1973, en sus inicios, fue un compromiso democr\u00e1tico burgu\u00e9s, nacido de los escombros de la derrota y el desmembramiento del pa\u00eds en 1971. Durante un breve momento, la clase dominante se vio obligada a reconocer las demandas de autonom\u00eda provincial y representaci\u00f3n parlamentaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, como explic\u00f3 Nicos Poulantzas, el Estado capitalista nunca es un instrumento neutral; sus estructuras legales encarnan la dominaci\u00f3n de clase.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que se profundizaba la econom\u00eda capitalista dependiente de Pakist\u00e1n, la forma democr\u00e1tica entr\u00f3 cada vez m\u00e1s en conflicto con los imperativos capitalistas. As\u00ed, el Estado oscil\u00f3 repetidamente entre la dictadura y la democracia, entre el autoritarismo centralizado y la ilusi\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Las enmiendas 26 y 27 no son excepciones, sino la culminaci\u00f3n legal de este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Han borrado la distinci\u00f3n entre las esferas civil y militar y han elevado al \u00abEstado permanente\u00bb \u2014la burocracia, la red de inteligencia y el mando militar\u2014 a la autoridad suprema.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La ilusi\u00f3n de la reforma<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Creer que el marco constitucional existente puede restaurar de alguna manera la democracia es malinterpretar la naturaleza de clase de la crisis. Como advirti\u00f3 Lenin en <em>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/em> (1917):<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl Estado burgu\u00e9s no puede ser tomado; debe ser destrozado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Los c\u00edrculos reformistas hablan de \u00abrestauraci\u00f3n constitucional\u00bb o \u00abequilibrio institucional\u00bb, pero olvidan que estas instituciones son en s\u00ed mismas expresiones de la dominaci\u00f3n de clase. En Pakist\u00e1n, el poder judicial legitima la represi\u00f3n, el parlamento legisla bajo la supervisi\u00f3n militar y los medios de comunicaci\u00f3n operan bajo el control del capitalismo de Estado. No se trata de una crisis de individuos o acontecimientos, sino de todo el sistema de gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, lo que se necesita no es una restauraci\u00f3n constitucional, sino una ruptura constitucional, una transformaci\u00f3n revolucionaria que rehaga el sistema desde sus ra\u00edces.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Asamblea Constituyente Revolucionaria: una necesidad hist\u00f3rica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En todas las \u00e9pocas revolucionarias, los marxistas han promovido la demanda de una Asamblea Constituyente como expresi\u00f3n pol\u00edtica de la soberan\u00eda popular. Desde la Comuna de Par\u00eds hasta los soviets rusos y los movimientos anticolonialistas, esta demanda ha unido las luchas por la democracia con las de liberaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el Pakist\u00e1n actual, una asamblea constituyente revolucionaria no es una mera reforma legal o electoral, sino una declaraci\u00f3n de autodeterminaci\u00f3n del pueblo. Dicha asamblea debe:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Ser elegida por sufragio universal adulto, con representaci\u00f3n proporcional para los trabajadores, los campesinos, los estudiantes, las mujeres y las nacionalidades oprimidas.<\/li>\n\n\n\n<li>Ser plenamente soberana e independiente de las instituciones civiles o militares existentes.<\/li>\n\n\n\n<li>Redefinir los fundamentos sociales del Estado, garantizando no solo las libertades civiles, sino tambi\u00e9n los derechos socioecon\u00f3micos: vivienda, educaci\u00f3n, salud y empleo digno.<\/li>\n\n\n\n<li>Hacer de la supremac\u00eda civil, la igualdad federal y la transparencia institucional principios constitucionales fundamentales.<\/li>\n\n\n\n<li>Reconocer el derecho a la autodeterminaci\u00f3n de todas las naciones dentro de la federaci\u00f3n, incluido el derecho a la autonom\u00eda y la secesi\u00f3n mediante refer\u00e9ndum.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Como escribi\u00f3 Le\u00f3n Trotsky durante el auge del fascismo, la demanda de una Asamblea Constituyente sirve como un <em>puente de transici\u00f3n<\/em>, exponiendo los l\u00edmites de la democracia burguesa y movilizando a las masas para el poder revolucionario. En el contexto actual de Pakist\u00e1n, puede desempe\u00f1ar precisamente este papel, un puente entre la decadencia constitucional y la renovaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hacia una nueva rep\u00fablica: estrategia y lucha<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una asamblea constituyente revolucionaria no puede decretarse desde arriba; debe surgir a trav\u00e9s de la lucha de masas desde abajo. Los trabajadores, los campesinos, los estudiantes, las mujeres y las naciones oprimidas deben construir un frente democr\u00e1tico unido para enfrentarse al Estado bonapartista.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto requiere:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Reconstruir organizaciones independientes de trabajadores y campesinos, libres de los partidos mayoritarios y del patrocinio militar.<\/li>\n\n\n\n<li>Revitalizar el movimiento estudiantil como centro de educaci\u00f3n y acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/li>\n\n\n\n<li>Construir un frente intelectual progresista para desafiar la hegemon\u00eda ideol\u00f3gica de la \u00abseguridad nacional\u00bb.<\/li>\n\n\n\n<li>Vincular la lucha democr\u00e1tica con la lucha por la liberaci\u00f3n econ\u00f3mica, de modo que el movimiento por una nueva constituci\u00f3n se convierta en la base de un nuevo orden social.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Como dijo Marx:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa emancipaci\u00f3n de la clase obrera debe ser obra de la propia clase obrera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ning\u00fan salvador acabar\u00e1 con el bonapartismo; solo puede ser derrocado por la organizaci\u00f3n colectiva de los explotados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Revoluci\u00f3n o decadencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de Pakist\u00e1n no es meramente constitucional, sino civilizatoria. El Estado bonapartista ha estrangulado la soberan\u00eda popular bajo un velo legal. Sin embargo, en toda decadencia se encuentran las semillas del renacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El lema revolucionario de hoy debe ser claro e intransigente:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1Abajo el bonapartismo, viva la Asamblea Constituyente Revolucionaria!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Solo a trav\u00e9s de un proceso constitucional popular y ascendente puede Pakist\u00e1n recuperar su futuro democr\u00e1tico y social, no volviendo al compromiso de 1973, sino fundando una <em>Segunda Rep\u00fablica<\/em> nacida de la lucha, la igualdad y la esperanza revolucionaria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fin del equilibrio constitucional Pakist\u00e1n atraviesa actualmente una profunda crisis constitucional. No se trata de una distorsi\u00f3n temporal, sino de la desintegraci\u00f3n hist\u00f3rica del marco constitucional del orden capitalista. Durante los \u00faltimos dos a\u00f1os, el Estado ha desmantelado sistem\u00e1ticamente la Constituci\u00f3n de 1973, lo que ha culminado en las enmiendas 26 y 27, que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":80971,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":".Mehnat Kash Tareek","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6783],"tags":[],"class_list":["post-80970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pakistan"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Parlamento-do-Paquistao-.webp?fit=1024%2C768&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Parlamento-do-Paquistao-.webp?fit=1024%2C768&ssl=1","categories_names":["Pakist\u00e1n"],"author_info":{"name":"Cris","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8be19d9542307ef9e5c90edceee6bf8064823a89e1c6319d77e8c5798fc2b7ed?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":".Mehnat Kash Tareek","tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80970"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":80972,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80970\/revisions\/80972"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/80971"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}