{"id":80516,"date":"2025-09-16T01:28:35","date_gmt":"2025-09-16T01:28:35","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=80516"},"modified":"2025-09-27T11:59:58","modified_gmt":"2025-09-27T11:59:58","slug":"lo-que-los-estalinistas-no-entienden-sobre-las-revoluciones-de-colores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/lo-que-los-estalinistas-no-entienden-sobre-las-revoluciones-de-colores\/","title":{"rendered":"Lo que los estalinistas no entienden"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Adhiraj &#8211; New Wave<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s del derrocamiento del r\u00e9gimen de Sheik Hasina, comenz\u00f3 a surgir una curiosa propaganda, especialmente entre los c\u00edrculos nacionalistas de derecha de la India. Siguiendo el ejemplo de los estalinistas, comenzaron a culpar a los Estados Unidos y a la CIA de la revoluci\u00f3n liderada por los j\u00f3venes. A este c\u00edrculo de conspiraci\u00f3n se suman China y Pakist\u00e1n, con su agencia de inteligencia ISI, que unieron sus fuerzas para derrocar al gobierno favorito de la India, liderado por la Liga Awami y Sheik Hasina.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde este punto de vista, los complejos procesos sociales y el descontento masivo que desembocaron en un derrocamiento pol\u00edtico pueden reducirse a la conspiraci\u00f3n de una camarilla de esp\u00edas que financiaban a los \u00abagitadores\u00bb. Los nacionalistas de derecha de la India han repetido una propaganda familiar que hemos visto repetirse en Siria, Libia, Ucrania y todas las revoluciones democr\u00e1ticas que pueden estallar contra lo que suelen ser reg\u00edmenes autocr\u00e1ticos, percibidos como opuestos a los intereses imperiales de Estados Unidos y Europa. Es importante decir \u00abpercibidos\u00bb, porque si se analizan las pol\u00edticas de Gadafi, los Assad y el r\u00e9gimen prorruso derrocado por las protestas de Maidan, ninguno de ellos opuso una resistencia realista al imperialismo occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, cada uno de estos reg\u00edmenes se hab\u00eda posicionado en contra de Occidente, y una parte importante de la propaganda era y es, para los dictadores amenazados por las movilizaciones populares masivas, presentarse como v\u00edctimas cuando ejercen un enorme poder represivo contra su propio pueblo. Esto se hace invocando nociones de grandes conspiraciones e intrigas urdidas por agencias de inteligencia clandestinas de Occidente u operaciones encubiertas. Esta propaganda es amplificada por los estalinistas, para quienes proteger los reg\u00edmenes bonapartistas reaccionarios es m\u00e1s importante que analizar los complejos procesos sociales y posicionarse para luchar por el liderazgo de cualquier movilizaci\u00f3n masiva. Ahora, Sheik Hasina est\u00e1 siguiendo el camino recorrido por Assad y Gadafi, con un ej\u00e9rcito de nacionalistas conspiradores de la India respaldando su absurda afirmaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no se pueden negar los casos en los que el imperialismo occidental desempe\u00f1a un papel. Cuando el proceso revolucionario se encuentra sin un partido revolucionario al frente, o sin el papel directo de la clase obrera, el proceso revolucionario pierde su rumbo, y ah\u00ed es donde surgen las oportunidades para que la burgues\u00eda imperialista secuestre el proceso, lo subvierta y lo corrompa. En \u00faltima instancia, la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica termina en fracaso, y el caos en el que se encuentra Libia o el gobierno neoliberal de Zelensky, son algunos de los resultados de ese proceso.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Revoluciones democr\u00e1ticas<\/h5>\n\n\n\n<p>Ya en 1848, Marx hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que la burgues\u00eda ya no pod\u00eda desempe\u00f1ar un papel progresista en la historia. Sus conclusiones en el Manifiesto Comunista fueron confirmadas y ampliadas en 1905 por Trotsky en su escrito sobre la revoluci\u00f3n rusa de 1905, en el que afirmaba que la carga de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica recae ahora sobre los hombros del proletariado, que debe cumplir los objetivos de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica como parte de la revoluci\u00f3n socialista. Seguimos viviendo en la \u00e9poca del imperialismo, y no solo la burgues\u00eda es incapaz de desempe\u00f1ar su papel hist\u00f3rico, sino que el avance del capital imperialista lo ha hecho casi imposible.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la historia no ocurre en el vac\u00edo. Mientras que la burgues\u00eda se ve incapacitada para cumplir la tarea de las revoluciones democr\u00e1ticas, el proletariado adolece de una falta de conciencia de clase y, lo que es m\u00e1s importante, carece del liderazgo revolucionario necesario para realizar su papel hist\u00f3rico como sepulturero del capitalismo. Con cada a\u00f1o que pasa, las contradicciones del capitalismo se profundizan, las condiciones objetivas maduran mientras que las condiciones subjetivas se estancan. La dial\u00e9ctica que surge de estas fuerzas aparentemente contradictorias es que vemos situaciones revolucionarias que estallan, a menudo sin que la clase obrera desempe\u00f1e el papel principal y sin que exista un partido socialista revolucionario, y mucho menos una posici\u00f3n de liderazgo.<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad hist\u00f3rica que se ha repetido una y otra vez, y que nos vemos obligados a aprender una vez m\u00e1s, es que ninguna revoluci\u00f3n democr\u00e1tica puede tener \u00e9xito sin formar parte de la revoluci\u00f3n socialista. Bajo el dominio burgu\u00e9s y peque\u00f1oburgu\u00e9s, el fracaso se convierte en un resultado ineludible.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos visto c\u00f3mo se marchitaba una erupci\u00f3n de este tipo en Sri Lanka, c\u00f3mo fracasaba una revoluci\u00f3n en Egipto y c\u00f3mo el potencial revolucionario de Ucrania se ve\u00eda cada vez m\u00e1s secuestrado por la agenda neoliberal de Zelensky.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo el pretexto de la autodefensa patri\u00f3tica, utilizando la movilizaci\u00f3n del Maid\u00e1n para legitimarse, el gobierno burgu\u00e9s de Ucrania ha utilizado la guerra para profundizar la dependencia del pa\u00eds del capital imperialista, dando acceso a Blackrock a los recursos de Ucrania, desmantelando las \u00faltimas leyes laborales progresistas de la \u00e9poca sovi\u00e9tica y enriqueciendo a la oligarqu\u00eda, mientras fracasa repetidamente en el frente contra el ej\u00e9rcito ruso.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los estalinistas, el t\u00e9rmino \u00abrevoluci\u00f3n de colores\u00bb describe mejor los acontecimientos de Maidan, las protestas que condujeron a la guerra civil en Siria y el caos que se produjo en Libia. Todas ellas fueron conspiraciones \u00aborquestadas por Occidente\u00bb, en las que las agencias trabajaron para avivar un \u00abdescontento\u00bb menor que normalmente se minimiza o se descarta por completo. Se les escapa el simple hecho de que todas ellas eran dictaduras capitalistas brutales, que colaboraban con el imperialismo y utilizaban el enorme poder del Estado para reprimir a su propio pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>El descontento era natural, las protestas no fueron montadas, pero adolec\u00edan de la misma debilidad fundamental que plag\u00f3 el proceso revolucionario en Libia y Egipto. La clase trabajadora estaba ausente del papel de liderazgo de la revoluci\u00f3n y no hab\u00eda ning\u00fan partido revolucionario al mando. Hoy en d\u00eda, la dictadura de Assad ha sido derrocada por una coalici\u00f3n liderada por una entidad islamista, respaldada por Turqu\u00eda, el HTS. Su l\u00edder, Al Sharar, alias Jolani, ya ha llegado a un acuerdo con Rusia y ha prometido un sistema de libre mercado para Siria, lo que probablemente abrir\u00e1 las puertas a la continuaci\u00f3n del dominio imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>En Libia, un gobierno burgu\u00e9s de transici\u00f3n con sede en Tr\u00edpoli se encuentra sumido en una sangrienta guerra civil que adopta la forma de una guerra por poder, con naciones rivales que respaldan a una facci\u00f3n u otra y destruyen todos los logros de la revoluci\u00f3n nacionalista progresista de los a\u00f1os sesenta. Se trata de un patr\u00f3n que se ha repetido en muchos pa\u00edses, con procesos revolucionarios frustrados y descarrilados, o brutalmente aplastados bajo el peso de la contrarrevoluci\u00f3n triunfante. En el centro de este fracaso no se encuentra la conspiraci\u00f3n de los imperialistas, sino la incapacidad de construir un partido revolucionario viable de la clase obrera y la presencia de la clase obrera con su programa socialista en el centro de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La excepci\u00f3n nepal\u00ed<\/h5>\n\n\n\n<p>La \u00fanica excepci\u00f3n posible a este proceso es Nepal, donde un partido comunista autoproclamado lider\u00f3 la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica que derroc\u00f3 la monarqu\u00eda autocr\u00e1tica de Nepal y la sustituy\u00f3 por una rep\u00fablica democr\u00e1tica burguesa, pero sin cumplir muchos objetivos democr\u00e1ticos burgueses fundamentales, como la reforma agraria. Es quiz\u00e1s el \u00fanico ejemplo de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica que ha logrado resistir cualquier contrarrevoluci\u00f3n potencial o encontrarse en medio de un liderazgo pol\u00edtico burgu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n no fue aplastada, ni triunf\u00f3 la contrarrevoluci\u00f3n. En cambio, la revoluci\u00f3n fue deliberadamente frenada, en gran parte por el propio liderazgo mao\u00edsta. La \u00abnueva democracia\u00bb en Nepal es simplemente la vieja democracia burguesa, reempaquetada con jerga revolucionaria. La Nepal actual ha dado espacio pol\u00edtico a los fundamentalistas hind\u00faes reaccionarios de derecha y a los mon\u00e1rquicos pro-mon\u00e1rquicos, adem\u00e1s de a la vieja burgues\u00eda liberal que colaboraba libremente con la monarqu\u00eda autocr\u00e1tica y con la India. El capital extranjero, lejos de ser nacionalizado, ha encontrado un entorno cada vez m\u00e1s favorable para operar, mientras que una peque\u00f1a parte de la burgues\u00eda nepal\u00ed se enriquece. La mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n de Nepal sigue siendo tan pobre y explotada como antes de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar del \u00e9xito de la revoluci\u00f3n en Nepal, aqu\u00ed tambi\u00e9n encontramos fracasos en la mayor\u00eda de los aspectos, debido a la incapacidad de los mao\u00edstas para consolidarse en la clase obrera o llevar a cabo un programa socialista. Los objetivos democr\u00e1ticos clave de la reforma agraria, que garantiza la liberaci\u00f3n del imperialismo, siguen siendo tan dif\u00edciles de alcanzar como lo eran en 2006.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, los viejos y caducos argumentos de la revoluci\u00f3n de colores y las conspiraciones de la CIA vuelven a salir a la luz, cuando un gobierno aparentemente \u00abpro-China\u00bb liderado por mao\u00edstas ostensibles es derrocado por un movimiento liderado por j\u00f3venes trabajadores y estudiantes. Los mao\u00edstas indios se han pronunciado a favor del movimiento, pero algunos sectores estalinistas se ven incapaces de superar los c\u00e1lculos de la guerra fr\u00eda. Para ellos, el derrocamiento del gobierno mao\u00edsta traidor es otra \u00abrevoluci\u00f3n de colores\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La estrategia de la reacci\u00f3n democr\u00e1tica<\/h5>\n\n\n\n<p>La burgues\u00eda tiene muchas herramientas en su arsenal de t\u00e1cticas, que despliega contra las masas en revoluci\u00f3n. En la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n, todo proceso revolucionario democr\u00e1tico tiene en s\u00ed mismo la posibilidad de evolucionar hacia una revoluci\u00f3n socialista. Las tareas de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa son imposibles de cumplir sin una revoluci\u00f3n socialista dirigida por la clase obrera. Esta verdad, descubierta por primera vez por Trotsky en Resultados y perspectivas, se ha repetido una y otra vez en las revoluciones del siglo XX, a menudo de forma negativa. Esto sigue siendo as\u00ed en el siglo XXI, ya que somos testigos del fracaso de situaciones revolucionarias en ausencia de un programa socialista, una direcci\u00f3n revolucionaria socialista y, lo que es m\u00e1s importante, la clase obrera en posici\u00f3n de liderazgo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la mayor\u00eda de los casos, siempre hay una mano imperialista involucrada para asegurar el fracaso de un proceso revolucionario. En el per\u00edodo de la Guerra Fr\u00eda, Estados Unidos y Reino Unido dominaron la estrategia de orquestar golpes de Estado contra gobiernos democr\u00e1ticos, utilizando sus servicios de inteligencia y aliados dentro del ej\u00e9rcito, a menudo entre las \u00e9lites burguesas compradoras del pa\u00eds semicolonial objetivo. Los reg\u00edmenes golpistas de Brasil, Ir\u00e1n, Chile, Argentina y Centroam\u00e9rica son ejemplos del empleo de esta estrategia.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos la utiliz\u00f3 con mayor liberalidad en su propio hemisferio para garantizar la continua explotaci\u00f3n de los pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur y Central bajo su esfera de influencia. Sin embargo, esta estrategia hab\u00eda llegado a su fin a finales de los a\u00f1os 80 y principios de los 90. Las dictaduras militares eran ineficaces e impopulares, por lo que resultaban dif\u00edciles de mantener y formaban reg\u00edmenes incre\u00edblemente vol\u00e1tiles que no satisfac\u00edan los intereses a largo plazo del imperialismo estadounidense. En su lugar, surgi\u00f3 una alternativa m\u00e1s eficaz, demostrada por los \u00e9xitos en Europa del Este y Asia Central.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de apoyar a las dictaduras militares reaccionarias, el imperialismo estadounidense puede invertir en subvertir el liderazgo democr\u00e1tico o trabajar con liderazgos comprometidos. La estrategia de la reacci\u00f3n democr\u00e1tica es ahora el pilar del capital imperialista, donde una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica puede ser subvertida con un liderazgo reaccionario o comprador.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Lech Walesa en Polonia o Al-Shararr, alias Jolani, en Siria, encajan en estos roles. Lejos de la transici\u00f3n al socialismo, bajo un liderazgo burgu\u00e9s reaccionario de esta naturaleza, es probable que la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica fracase, si no retrocede hacia la reacci\u00f3n. Al mismo tiempo, al no enfrentarse directamente a las masas, las fuerzas imperialistas pueden reposicionarse trabajando con liderazgos transigentes que prefieren renunciar a la soberan\u00eda de su pa\u00eds antes que permitir que los trabajadores lleguen al poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, la movilizaci\u00f3n contin\u00faa. Estados Unidos no es la \u00fanica potencia que aplica esta estrategia: India la emple\u00f3 con unos traidores dispuestos en Nepal para descarrilar su proceso revolucionario, y Pakist\u00e1n y China la est\u00e1n aplicando con el actual proceso revolucionario en Bangladesh.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La estrategia de la reacci\u00f3n democr\u00e1tica tiene la potencia a\u00f1adida de confundir a las masas. Los l\u00edderes m\u00e1s transigentes y reaccionarios aparecen como revolucionarios, y la mano imperialista se vuelve casi invisible o incluso benigna. La amenaza de explotaci\u00f3n y sometimiento que se esconde detr\u00e1s de esta m\u00e1scara benigna se vuelve imposible de detectar, hasta que es demasiado tarde. Por otro lado, los estalinistas se\u00f1alan la presencia de cualquier apoyo imperialista como raz\u00f3n suficiente para condenar la totalidad del proceso revolucionario, independientemente de lo represivos que puedan ser los reg\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e9xito de esta estrategia es evidente en la situaci\u00f3n actual de Am\u00e9rica del Sur y Central, as\u00ed como en Europa del Este, los dos escenarios en los que se ha desarrollado esta estrategia. El derrocamiento de las dictaduras militares podr\u00eda haber abierto la posibilidad de una revoluci\u00f3n socialista y, en el caso de los antiguos pa\u00edses del Pacto de Varsovia, podr\u00eda haber conducido potencialmente a una revoluci\u00f3n pol\u00edtica. En cambio, asistimos a la expansi\u00f3n del capital imperialista y al continuo sometimiento de estas regiones al imperialismo. Los reg\u00edmenes que sustituyeron al Estado obrero deformado son, sin excepci\u00f3n, reaccionarios, ya sean democr\u00e1ticos burgueses o dictatoriales.<\/p>\n\n\n\n<p>El guion habitual de la reacci\u00f3n democr\u00e1tica respaldada por el imperialismo consiste en subvertir una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica para contrarrestar el liderazgo revolucionario, explotando la contradicci\u00f3n de un proceso revolucionario democr\u00e1tico. La \u00fanica raz\u00f3n por la que esto funciona es por la naturaleza de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en nuestra \u00e9poca y la ausencia total de liderazgo revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">\u00a1Los dictadores reaccionarios no nos salvar\u00e1n!<\/h5>\n\n\n\n<p>Cada vez que los imperialistas apuntan con sus armas a los reg\u00edmenes reaccionarios, los estalinistas suelen apresurarse a defenderlos. Esto es una continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica de apoyo a la burgues\u00eda nacional progresista en otra forma. Para los estalinistas de hoy, la burgues\u00eda nacional progresista es la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica de Ir\u00e1n, el r\u00e9gimen asadista de Siria y Gadafi de Libia. El resultado de esta pol\u00edtica es su confusa posici\u00f3n sobre Ucrania, donde hablan de una \u00abpaz\u00bb abstracta, haciendo caso omiso de la realidad evidente de que la Rusia imperialista est\u00e1 aplastando y destruyendo Ucrania. As\u00ed, mientras que Assad era progresista, Zelensky no lo es lo suficiente como para ganarse su apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como extensi\u00f3n de esta postura, los estalinistas prestan todo tipo de apoyo pol\u00edtico a la represi\u00f3n m\u00e1s despiadada de los reg\u00edmenes reaccionarios. Todo se justifica siempre que se perjudique al imperialismo estadounidense, sin importar que otro imperialista se beneficie o que la clase trabajadora y los pobres sufran. Los estalinistas prefieren jugar a la geopol\u00edtica citando la revoluci\u00f3n de colores, antes que invertir energ\u00eda, tiempo o esfuerzo en la soluci\u00f3n real a la represi\u00f3n reaccionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>En un video reciente, Hakim, un popular YouTuber estalinista, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que los reg\u00edmenes reaccionarios se vuelven m\u00e1s represivos cuando se enfrentan a la t\u00e1ctica imperialista de fomentar la revoluci\u00f3n de colores. Una consecuencia de esto es la inclinaci\u00f3n del r\u00e9gimen a alinearse con los imperialistas opuestos a los Estados Unidos. El video terminaba con un mensaje esperanzador, \u00abotro mundo es posible\u00bb, mostrando una imagen de Xi Jinping junto a los l\u00edderes de los pa\u00edses del BRICS, entre los que destacaba el presidente de Ir\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Este es un claro ejemplo de una de las falacias fundamentales de los estalinistas, especialmente en lo que se refiere a las revoluciones de colores. Identifican los peligros de la reacci\u00f3n imperialista, pero ven los reg\u00edmenes reaccionarios como una alternativa deseable. Los problemas derivados de la naturaleza reaccionaria del r\u00e9gimen a menudo se ocultan o se minimizan para centrar la atenci\u00f3n \u00fanicamente en el papel de los imperialistas. La brutalidad de Assad se excusa por su ayuda a Hezbol\u00e1 en la resistencia palestina, se exagera el acercamiento de Gadafi a las naciones africanas, mientras que se ignora su cooperaci\u00f3n con el imperialismo italiano en la aplicaci\u00f3n del \u00abescudo\u00bb antiinmigrante.<\/p>\n\n\n\n<p>La amarga verdad se ve mejor en los ojos de los trabajadores y campesinos oprimidos por estos reg\u00edmenes: ellos no nos salvar\u00e1n del imperialismo, y cuando la clase obrera se rebela justamente contra estos reg\u00edmenes, \u00a1no podemos aplaudir al r\u00e9gimen! Al identificar los esfuerzos imperialistas por influir en las movilizaciones masivas, los estalinistas denuncian la movilizaci\u00f3n en su totalidad. Las revoluciones de colores no deber\u00edan ser posibles, a menos que exploten las contradicciones de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. La \u00fanica raz\u00f3n por la que tienen cierto \u00e9xito es la ausencia de una direcci\u00f3n revolucionaria y la consiguiente falta de conciencia de clase.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra tarea no es apoyar la represi\u00f3n, sino construir esa direcci\u00f3n revolucionaria, para tomar el mando de la lucha democr\u00e1tica. El imperialismo debe combatirse no con las armas del r\u00e9gimen, sino con la clase obrera organizada en la lucha.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">De Nepal a las revueltas \u00e1rabes, pasando por Bangladesh<\/h5>\n\n\n\n<p>En la era del imperialismo, nos enfrentamos a una burgues\u00eda que hace tiempo que pas\u00f3 su mejor momento. La conclusi\u00f3n de Trotsky en 1906, cuando escribi\u00f3 Resultados y perspectivas, reflejaba la revoluci\u00f3n rusa de 1905. All\u00ed conclu\u00eda que la burgues\u00eda de nuestra \u00e9poca ya no es capaz de resolver las tareas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. Esta tarea recae en manos de la clase obrera, que, en alianza con el campesinado, debe liderar el proceso revolucionario. La revoluci\u00f3n de la clase obrera es, en esencia, la revoluci\u00f3n socialista, pero en los pa\u00edses atrasados, donde el desarrollo capitalista est\u00e1 estancado y se enfrentan a la reacci\u00f3n social, la dictadura y diversas distorsiones autocr\u00e1ticas, la revoluci\u00f3n ser\u00e1, en primera instancia, de naturaleza democr\u00e1tica. Esto fue cierto en Rusia y lo es en la mayor\u00eda de los pa\u00edses capitalistas subdesarrollados.<\/p>\n\n\n\n<p>En este siglo, hemos sido testigos de una serie de procesos revolucionarios en los que la clase obrera sigui\u00f3 siendo un participante inconsciente, y no una fuerza l\u00edder. Este fue el caso de Bangladesh, Nepal, Sri Lanka y en todas las revueltas \u00e1rabes desde el norte de \u00c1frica hasta el Levante. Esta ausencia se debe principalmente a la crisis de liderazgo revolucionario, que es la crisis m\u00e1s importante de nuestro tiempo. El resultado de estas dos ausencias cr\u00edticas se ha visto en el fracaso de estos procesos revolucionarios. La mayor parte del norte de \u00c1frica y el Levante ha vuelto a la autocracia o ha ca\u00eddo en la guerra civil, Nepal sigue estancado en su moribundo estatus semicolonial y Bangladesh parece dispuesto a volver al ciclo de anarqu\u00eda y explotaci\u00f3n del que su pueblo ha intentado escapar con tanto esfuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p>El peligro tambi\u00e9n est\u00e1 presente en el Nepal actual. El proceso revolucionario iniciado por el levantamiento juvenil puede deslizarse hacia la reacci\u00f3n o fracasar si se deja en manos del liderazgo burgu\u00e9s liberal. Las ONG liberales y los mon\u00e1rquicos reaccionarios, con su fuerza de lumpen, apoyados t\u00e1citamente por el ej\u00e9rcito, ya han comenzado a socavar seriamente las protestas.<\/p>\n\n\n\n<p>El derrocamiento del gobierno mao\u00edsta no liberar\u00e1 a Nepal de la corrupci\u00f3n y la pobreza si no se atacan las condiciones materiales subyacentes. Solo un programa socialista puede resolver estas cuestiones. Sin embargo, para llegar a ello es necesario que las fuerzas revolucionarias se comprometan con la juventud y la clase trabajadora, y no descarten el ca\u00f3tico levantamiento con el pretexto de la \u00abrevoluci\u00f3n de colores\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Adhiraj &#8211; New Wave Poco despu\u00e9s del derrocamiento del r\u00e9gimen de Sheik Hasina, comenz\u00f3 a surgir una curiosa propaganda, especialmente entre los c\u00edrculos nacionalistas de derecha de la India. Siguiendo el ejemplo de los estalinistas, comenzaron a culpar a los Estados Unidos y a la CIA de la revoluci\u00f3n liderada por los j\u00f3venes. 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