{"id":80429,"date":"2025-08-27T23:14:17","date_gmt":"2025-08-27T23:14:17","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=80429"},"modified":"2025-09-16T01:37:51","modified_gmt":"2025-09-16T01:37:51","slug":"moreno-y-el-morenismo-un-debate-con-el-mrt-y-la-fraccion-trotskista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/moreno-y-el-morenismo-un-debate-con-el-mrt-y-la-fraccion-trotskista\/","title":{"rendered":"Moreno y el morenismo: un debate con el MRT y la Fracci\u00f3n Trotskista"},"content":{"rendered":"\n<p><em>El material que publicamos a continuaci\u00f3n, hace parte de dos art\u00edculos de pol\u00e9mica con la Fracci\u00f3n Trotskista (FT). Uno de los art\u00edculos, es de nuestros camaradas del PSTU brasile\u00f1o y el otro, de los camaradas del equipo de la LIT y de nuestro partido en los EE.UU. Los publicamos, porque, si bien encaran el mismo tema, lo hacen desde perspectivas propias, destacando algunos aspectos diferentes uno de otro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por Jeronimo Castro y Mariucha Fontana (Partido Socialista de los Trabajadores Unificado &#8211; Brasil)<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, dos militantes del MRT (Movimiento Revolucionario de los Trabajadores), la secci\u00f3n brasile\u00f1a de la FT (Fracci\u00f3n Trotskista), escribieron un largo art\u00edculo titulado \u00ab<em><u>Debate: Los dilemas de la LIT-CI en su autocr\u00edtica a Nahuel Moreno y la actualidad de la Revoluci\u00f3n Permanente\u00bb<\/u><\/em>, a partir de una pol\u00e9mica con el art\u00edculo<em> \u00ab<u>Sobre las situaciones de la lucha de clases a nivel nacional e internacional\u00bb<\/u><\/em>, uno de los varios textos de actualizaci\u00f3n program\u00e1tica que la Liga Internacional de los Trabajadores (LIT-CI) ha estado produciendo en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>En este extenso art\u00edculo retoman sus diferencias te\u00f3ricas con Moreno, formuladas desde los a\u00f1os 90, y las entrelazan con las diferencias program\u00e1ticas y pol\u00edticas concretas con la LIT y el PSTU, para reafirmar sus concepciones y tambi\u00e9n la pol\u00edtica que aplicaron en cada caso.<\/p>\n\n\n\n<p>A principios de los a\u00f1os 90, un extenso trabajo de la FT (Pol\u00e9mica con la LIT-CI y el legado te\u00f3rico de Nahuel Moreno) present\u00f3 lo que ser\u00edan los ejes ordenadores de su cr\u00edtica a Moreno: el \u00abobjetivismo\u00bb; su contribuci\u00f3n a la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, que ser\u00eda \u00abetapista\u00bb; su interpretaci\u00f3n de lo que es una revoluci\u00f3n, que lo llevar\u00eda a ser partidario de cualquier revoluci\u00f3n bajo cualquier direcci\u00f3n; y, subsidiariamente, su interpretaci\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial y de la etapa entre 1945 y 1989.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de esta base te\u00f3rica, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, la FT critic\u00f3 a las corrientes que se reivindican morenistas, en especial a la LIT, ante los numerosos acontecimientos de la lucha de clases. Sobre Palestina, en el enfrentamiento con el gobierno de Ch\u00e1vez, en las revoluciones \u00e1rabes, en Brasil, en la revoluci\u00f3n y la guerra civil siria, en la guerra de Ucrania, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra opini\u00f3n, aunque no existe una relaci\u00f3n mec\u00e1nica entre teor\u00eda y pol\u00edtica, podemos buscar en la teor\u00eda los errores pol\u00edticos que comete alguien, alguna corriente u organizaci\u00f3n. Sin embargo, no vemos que nuestra intervenci\u00f3n, en la gran mayor\u00eda de los casos que citan los compa\u00f1eros, fuera err\u00f3nea, y mucho menos que, en general, el cuerpo te\u00f3rico del morenismo o la actualizaci\u00f3n y contribuci\u00f3n que Moreno hace a la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente sea err\u00f3nea.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, Moreno, en nuestra opini\u00f3n, fue quien mejor defendi\u00f3 y dio continuidad a la elaboraci\u00f3n de la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente de Trotsky en la posguerra. La FT dice que Moreno no defiende la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, sino la \u00abRevoluci\u00f3n Democr\u00e1tica\u00bb, que \u00e9l ser\u00eda \u00abetapista\u00bb. Esto no corresponde a la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Queremos dejar constancia de que consideramos que esta forma de plantear el debate es muy mala, porque al debatir con una falsedad o una caricatura p\u00e9sima, se acaba impidiendo el debate o el di\u00e1logo que los compa\u00f1eros nos piden que establezcamos con su corriente y sus elaboraciones te\u00f3ricas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda imposible en un art\u00edculo que no fuera muy extenso responder sin superficialidad a todas las diferencias que tenemos con la FT. Por lo tanto, nos centraremos en algunos aspectos.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante haremos un art\u00edculo m\u00e1s profundo solo sobre la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, en el que pretendemos demostrar la riqueza de las elaboraciones de Moreno sobre las revoluciones concretas a las que busc\u00f3 responder e intervenir.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>1. La importancia de no tirar al ni\u00f1o junto con el agua, ni hacer esquemas inversos<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Moreno, evidentemente, no est\u00e1 exento de errores, como ning\u00fan marxista lo est\u00e1. De hecho, siempre fue muy autocr\u00edtico y el primero en reconocer y corregir los errores de los que se autocriticaba. Nosotros, desde la LIT-CI y el PSTU, sin duda cometemos muchos m\u00e1s errores que los que cometi\u00f3 Moreno. Y no vemos ning\u00fan problema en autocriticarnos por ellos. Al contrario, hay que aprender de los errores.<\/p>\n\n\n\n<p>Y tampoco somos dogm\u00e1ticos. Al igual que Moreno critic\u00f3 y actualiz\u00f3 a Trotsky, no vemos ning\u00fan problema en criticar y actualizar a Moreno o a Trotsky, o en actualizar la teor\u00eda y el programa ante los cambios en la realidad. De lo contrario, no ser\u00edamos morenistas, trotskistas y leninistas.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, estamos viviendo un intenso proceso de actualizaci\u00f3n y elaboraci\u00f3n program\u00e1tica en la LIT-CI y en el PSTU, que quiz\u00e1 los compa\u00f1eros desconozcan o no sigan. El texto de 2020 con el que polemizan los compa\u00f1eros es uno de los varios producidos y publicados en los \u00faltimos a\u00f1os, como \u00abElecciones\u00bb (2015) \u00abSobre las etapas\u00bb (2017), \u00abCuesti\u00f3n nacional\u00bb, \u00abOpresiones\u00bb, \u00abChina: una potencia imperialista emergente\u00bb, \u00abRusia imperialista\u00bb, \u00abMedio ambiente\u00bb; \u00abDebates sobre el materialismo hist\u00f3rico\u00bb, \u00abAgitaci\u00f3n y propaganda\u00bb, \u00abRelaci\u00f3n entre el partido y el sindicato\u00bb, entre muchos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>En este proceso, y tambi\u00e9n en procesos de elaboraci\u00f3n anteriores, hemos desarrollado cr\u00edticas y se\u00f1alado nuestros errores, en primer lugar, y tambi\u00e9n los errores de Moreno.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos rasgos y problemas de objetivismo y esquematismo en algunos textos destinados especialmente a la popularizaci\u00f3n, o al intento de categorizar momentos espec\u00edficos de procesos de forma pedag\u00f3gica, como en \u00abRevoluciones del siglo XX\u00bb o \u00abConceptos pol\u00edticos elementales\u00bb, que, si se leen y asimilan al pie de la letra, como un manual, pueden llevar al esquematismo, al determinismo y al objetivismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero eso no es lo que caracteriza a la mayor parte o a la totalidad de la elaboraci\u00f3n program\u00e1tica y pol\u00edtica de Moreno para intervenir en la lucha de clases y en los procesos revolucionarios de la posguerra hasta los a\u00f1os 80 del siglo pasado. Muy al contrario. Aunque tambi\u00e9n hay errores de pron\u00f3stico (lo cual es muy com\u00fan en todos los autores marxistas) y de an\u00e1lisis, que son independientes de la formulaci\u00f3n te\u00f3rica. Algunos procesos se le escaparon, quiz\u00e1s uno de los m\u00e1s importantes fue no haber visto que, en China, la restauraci\u00f3n capitalista hab\u00eda tenido lugar en 1978.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis y la divisi\u00f3n del MAS (Movimiento al Socialismo) argentino, y de la propia LIT-CI a finales de los a\u00f1os noventa, llevaron a varias organizaciones a una lectura dogm\u00e1tica y a una visi\u00f3n objetivista, apoy\u00e1ndose en pron\u00f3sticos que no se cumplieron, o tomando al pie de la letra algunos textos, convirti\u00e9ndose, a nuestro modo de ver, en caricaturas del morenismo. A menudo distorsionando la realidad para expresar deseos o forz\u00e1ndola a encajar en esquemas objetivistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no es un buen camino intentar corregir este tipo de errores con un esquema subjetivista inverso que, en nuestra opini\u00f3n, con todo respeto, impregna el armaz\u00f3n te\u00f3rico de la FT, que tambi\u00e9n tiene su origen en la corriente morenista, nacida de la ruptura en los a\u00f1os 80 de una parte de la juventud del MAS argentino (partido de Nahuel Moreno).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se debe a que un esquema subjetivista nos aleja igualmente de la realidad, de la dial\u00e9ctica y de una formulaci\u00f3n revolucionaria capaz de unir estrategia y t\u00e1ctica para dar una respuesta fecunda y eficaz, especialmente a los procesos revolucionarios, que siempre son mucho m\u00e1s ricos que cualquier esquema.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>La cuesti\u00f3n de la Revoluci\u00f3n Permanente y la actualizaci\u00f3n de Moreno<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>En 1930, Trotsky escribi\u00f3 su libro La Revoluci\u00f3n Permanente. Fue un largo proceso en el que incorpor\u00f3 y ajust\u00f3 su teor\u00eda a las experiencias concretas de la lucha de clases y de las diversas revoluciones que presenci\u00f3. En su primera versi\u00f3n, de 1905\/1906, la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente era una explicaci\u00f3n\/programa para la Revoluci\u00f3n Rusa que se estaba desarrollando, y se present\u00f3 en su primera forma definitiva en Balance y Perspectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Era, en cierto sentido, la continuaci\u00f3n de la elaboraci\u00f3n de Marx, quien en 1850, al escribir sobre la Revoluci\u00f3n Alemana, termina con la frase: \u00ab<em>nuestro grito de guerra ser\u00e1 viva la revoluci\u00f3n permanente<\/em>\u00bb. Vale la pena destacar que, a pesar del nombre coincidente, la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente de Marx y Trotsky eran diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta teor\u00eda de la revoluci\u00f3n se debati\u00f3 con otras, como la de Lenin, quien, coincidiendo con Trotsky en el papel de la burgues\u00eda, daba mayor importancia a la participaci\u00f3n del campesinado en la revoluci\u00f3n y ve\u00eda la necesidad de una dictadura democr\u00e1tica del proletariado y el campesinado, como etapa revolucionaria burguesa, antes de la revoluci\u00f3n socialista proletaria, con el objetivo de cumplir todas las tareas democr\u00e1ticas burguesas. Sin embargo, cuando la Revoluci\u00f3n Rusa de 1906 lleg\u00f3 a su apogeo, Lenin escribi\u00f3: \u00ab<em>Somos partidarios de la revoluci\u00f3n ininterrumpida. No nos detendremos a mitad de camino.<\/em>\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Y tambi\u00e9n con la de Bujarin, que ve\u00eda la Revoluci\u00f3n Permanente como un salto sobre las tareas democr\u00e1ticas, pasando directamente a las tareas socialistas de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n de 1917 revis\u00f3 las teor\u00edas y las pr\u00e1cticas. Lenin, en las Tesis de Abril, se adhiere, en cuanto al contenido, a la l\u00f3gica de la Revoluci\u00f3n Permanente. Trotsky, por su parte, se incorpora al partido bolchevique y, en la pr\u00e1ctica, incorpora este elemento a su teor\u00eda de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero cuando la III Internacional discute la revoluci\u00f3n en los pa\u00edses coloniales y semicoloniales, en las Tesis sobre el Oriente, la versi\u00f3n que sale victoriosa es un retorno a la comprensi\u00f3n de la Dictadura Democr\u00e1tica del Proletariado y del Campesinado, especialmente porque ni Lenin ni Trotsky pensaban que el Oriente estuviera maduro para la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>La versi\u00f3n final de la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente ser\u00e1 fruto de la segunda Revoluci\u00f3n China, cuando Trotsky se enfrentar\u00e1 a la pol\u00edtica de la III Internacional, ya bajo Stalin, de capitulaci\u00f3n ante el partido burgu\u00e9s nacionalista chino, el Koumitang.<\/p>\n\n\n\n<p>En su versi\u00f3n final, Trotsky concluir\u00e1 que no hay pa\u00edses que no est\u00e9n maduros para la revoluci\u00f3n proletaria, que en los pa\u00edses atrasados esta se producir\u00e1 en una alianza del proletariado con el campesinado pobre, contra la burgues\u00eda local y el imperialismo, dirigida socialmente por el proletariado y, pol\u00edticamente, por el partido revolucionario del proletariado y vinculada a la revoluci\u00f3n mundial, que definir\u00e1 el futuro de la humanidad. Por lo tanto, la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente fue, hasta entonces, incorporando nuevos elementos a partir de acontecimientos y experiencias. No pod\u00eda ser de otra manera, ya que, como no nos cansamos de repetir, pero no siempre de comprender, la teor\u00eda no es un dogma, sino una gu\u00eda para la acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Programa de Transici\u00f3n, Trotsky abre otra posibilidad para la din\u00e1mica de la revoluci\u00f3n. Dir\u00e1: \u00ab<em>No hay que negar categ\u00f3rica y de antemano la posibilidad te\u00f3rica de que, bajo la influencia de una combinaci\u00f3n de circunstancias excepcionales (guerra, derrota, crisis financiera, ofensiva revolucionaria de las masas, etc.), los partidos peque\u00f1oburgueses, incluidos los estalinistas, puedan ir m\u00e1s lejos de lo que quer\u00edan en el camino de la ruptura con la burgues\u00eda<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el dominio nazifascista se derrumb\u00f3 en Europa, surgi\u00f3 un mundo en el que, por un lado, Estados Unidos se afianz\u00f3 como potencia imperialista hegem\u00f3nica y, por otro, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que al mismo tiempo que contrapon\u00eda pol\u00edticamente a Estados Unidos, era su principal aliada en el mantenimiento del orden mundial. Y hab\u00eda decenas de nuevos Estados obreros, conquistas importantes. Pero que, a su vez, al haber llegado a esta condici\u00f3n por v\u00eda de la ocupaci\u00f3n militar rusa (en el caso de Europa del Este), o de revoluciones llevadas a cabo por campesinos y ej\u00e9rcitos guerrilleros dirigidos por partidos estalinistas o reformistas, reforzaron el prestigio de esas direcciones y dificultaron el surgimiento de direcciones revolucionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>La Cuarta Internacional se reorganiz\u00f3 en este contexto, despu\u00e9s de haber pasado la mayor parte de los a\u00f1os de la guerra sin un funcionamiento org\u00e1nico y de haber sufrido una gran p\u00e9rdida de cuadros, principalmente v\u00edctimas del estalinismo y el fascismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Era necesario explicar e intervenir en este nuevo mundo y actualizar la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n. Y esta tarea condujo, como era inevitable, a crisis y rupturas. Se dieron al menos tres grandes respuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo quienes negaron el surgimiento de los nuevos Estados obreros, ya que su aparici\u00f3n y el r\u00e9gimen que expresaban no se ajustaban a las normas establecidas por la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente. Hubo quienes concluyeron que lo que hab\u00eda ocurrido era exactamente lo que preve\u00eda el cuerpo te\u00f3rico de la Revoluci\u00f3n Permanente. Y hubo quienes, admitiendo que hab\u00eda habido revoluciones y expropiaciones, reconocieron que estas no se hab\u00edan producido de la forma esperada, que se hab\u00eda dado la hip\u00f3tesis menos probable, con la que Trotsky trabaj\u00f3 en el Programa de Transici\u00f3n, y que era necesario afrontar de frente esta nueva realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n Cubana, por ejemplo, fue emblem\u00e1tica: un sector, viendo correctamente que la direcci\u00f3n no era revolucionaria, consider\u00f3 que Cuba no hab\u00eda hecho una revoluci\u00f3n socialista, no hab\u00eda originado un nuevo Estado obrero y segu\u00eda siendo capitalista; otro sector, reconociendo que hab\u00eda habido una revoluci\u00f3n y que hab\u00eda un nuevo Estado obrero, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que su direcci\u00f3n era revolucionaria. Y los que, como Moreno, analizaron, no sin gran dificultad al principio, que hubo una revoluci\u00f3n que expropi\u00f3 a la burgues\u00eda y cre\u00f3 un nuevo Estado obrero, pero que su direcci\u00f3n era peque\u00f1oburguesa y contrarrevolucionaria; por lo tanto, Cuba era un nuevo Estado obrero burocratizado.<\/p>\n\n\n\n<p>A estos procesos se sumaron otros: las revoluciones anticoloniales en \u00c1frica que llevaron al poder a grupos guerrilleros armados, pero que no expropiaron a la burgues\u00eda (aunque en algunos casos, como el de Argelia, un gobierno obrero y campesino retrocedi\u00f3 al capitalismo). Varias revoluciones pol\u00edticas derrotadas en Alemania, Hungr\u00eda, Checoslovaquia y Polonia. Por \u00faltimo, hubo revoluciones que derrocaron dictaduras y reg\u00edmenes bonapartistas y, en su lugar, instauraron democracias burguesas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante estos acontecimientos que atravesaron la segunda mitad del siglo XX, era necesario rescatar el legado de Trotsky, pero tambi\u00e9n actualizarlo, y eso fue lo que hizo Moreno.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Nahuel Moreno<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Es en el contexto de la posguerra, de importantes cambios estructurales en el mundo, que actualizaron el problema del imperialismo, de la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, de la relaci\u00f3n entre los pa\u00edses coloniales, semicoloniales y las metr\u00f3polis, que Nahuel Moreno surge como uno de los dirigentes de la Cuarta Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe se\u00f1alar que la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria ten\u00eda dos polos: por un lado, las victorias sobre el nazifascismo en la Segunda Guerra Mundial fortalecieron al estalinismo como direcci\u00f3n de amplios sectores del movimiento de masas y de la clase trabajadora, y, en este mismo polo, de la contrarrevoluci\u00f3n, en Europa Occidental se fortalecen los partidos socialdem\u00f3cratas que hicieron una serie de concesiones a las masas, en lo que ser\u00edan los Estados del bienestar social.<\/p>\n\n\n\n<p>En el otro polo, el de la construcci\u00f3n de una direcci\u00f3n revolucionaria y alternativa a estas dos potentes organizaciones que se anclaban en el control de los Estados del Este (el estalinismo) o en la administraci\u00f3n de los Estados burgueses de Europa (la socialdemocracia), la IV Internacional sali\u00f3 de la guerra pr\u00e1cticamente destruida. Sus cuadros hab\u00edan sido perseguidos, encarcelados y asesinados por todas las potencias beligerantes, incluso antes de que estallara la guerra. El imperialismo democr\u00e1tico, el imperialismo nazifascista y el estalinismo participaron, con distintos pesos y medidas, en la persecuci\u00f3n de la IV Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno form\u00f3 parte de la direcci\u00f3n que elabor\u00f3 la explicaci\u00f3n correcta sobre los nuevos Estados obreros burocr\u00e1ticamente deformados (ya que nacieron con una deformaci\u00f3n), diferenci\u00e1ndolos del ruso que se hab\u00eda degenerado. Al mismo tiempo, fue parte de aquellos que reconocieron que en Yugoslavia y China se hab\u00edan producido revoluciones y que, en la medida en que expropiaban a la burgues\u00eda, se convert\u00edan en Estados obreros, pero que sus direcciones no eran revolucionarias, a pesar de avanzar m\u00e1s all\u00e1 de lo que eran sus intenciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero fue la Revoluci\u00f3n Cubana la gran prueba por la que pas\u00f3 Moreno, en la que, al principio, cometi\u00f3 una serie de errores, de los que se autocritic\u00f3, pero no el error de no reconocer o negar una revoluci\u00f3n. Reconocer\u00e1 que Cuba es el primer pa\u00eds socialista de Am\u00e9rica, que su revoluci\u00f3n es un hito en la historia del continente y buscar\u00e1, sin cesar, dialogar con la poderosa vanguardia que surge de este proceso. \u00bfC\u00f3mo explicar\u00eda el esquema subjetivista de la FT la Revoluci\u00f3n Cubana?<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>2 &#8211; Las revoluciones del siglo XX (el libro y la elaboraci\u00f3n de Moreno)<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La interpretaci\u00f3n de Nahuel Moreno sobre las revoluciones de la posguerra constituye uno de los ejes centrales de la cr\u00edtica elaborada por la Fracci\u00f3n Trotskista. Su abanico de objeciones es amplio, abarcando desde el concepto de revoluci\u00f3n en s\u00ed mismo y la extensi\u00f3n de la noci\u00f3n de excepcionalidad, hasta la discusi\u00f3n sobre la \u00abrevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb, vista por la FT como una nueva forma de etapismo o semi-etapismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para fundamentar esta cr\u00edtica, las fuentes primarias de la FT son la obra Las revoluciones del siglo XX y el Curso de Cuadros impartido por Moreno sobre el tema, publicado p\u00f3stumamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, antes de entrar en el fondo del debate, es necesario destacar un problema recurrente en las cr\u00edticas: un aparente desconocimiento de la teor\u00eda morenista. Un ejemplo reciente se expresa en un art\u00edculo de militantes del MRT\/FT en Brasil, que afirma que Moreno habr\u00eda \u00abescapado\u00bb al an\u00e1lisis de los impactos de la pol\u00edtica imperialista gestada a partir de los a\u00f1os 70, que se profundiz\u00f3 con el fin de la Guerra Fr\u00eda. Seg\u00fan el art\u00edculo, Estados Unidos, para compensar el declive de su hegemon\u00eda tras la guerra de Vietnam, comenz\u00f3 a apoyar \u00abtransiciones democr\u00e1ticas\u00bb en todo el mundo. Esta acusaci\u00f3n solo puede derivarse de un desconocimiento de la obra de Moreno, ya que fue \u00e9l quien acu\u00f1\u00f3 y desarroll\u00f3 el concepto de \u00abreacci\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb para explicar precisamente esta pol\u00edtica \u00abdemocratizante\u00bb del imperialismo como mecanismo para desviar y contener los procesos revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>La complejidad del per\u00edodo se hace a\u00fan m\u00e1s evidente al analizar las revoluciones pol\u00edticas que tuvieron lugar entonces. Aunque la clase obrera fue el sujeto social de muchas de ellas, en ninguna estuvo presente como sujeto pol\u00edtico en la forma prevista por la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el an\u00e1lisis de la FT sobre los procesos de descolonizaci\u00f3n en \u00c1frica resulta profundamente insuficiente. Resumen, por ejemplo, que movimientos como el Mau Mau (Kenia) y la lucha de Patrice Lumumba (Congo) solo lograron una \u00abindependencia formal como semicolonias\u00bb, y que Argelia, tras alcanzar un \u00abgobierno obrero y campesino\u00bb, retrocedi\u00f3 a un Estado burgu\u00e9s semicolonial. Sobre las colonias portuguesas, afirman que los liderazgos peque\u00f1oburgueses (como el MPLA) no instauraron Estados obreros ni siquiera deformados.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta lectura nos parece err\u00f3nea por ser teleol\u00f3gica y determinista, como si el resultado final estuviera ineludiblemente contenido en el inicio del proceso, juzg\u00e1ndolo con la lente de hoy, cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s. Al hacerlo, la FT desconsidera el contexto hist\u00f3rico real: lo que llaman \u00absolo independencia formal\u00bb represent\u00f3, en su momento, gigantescas victorias t\u00e1cticas. Estas revoluciones, que precedieron y sucedieron a la Revoluci\u00f3n Portuguesa (otro acontecimiento crucial ignorado por la FT), fueron grandes acontecimientos hist\u00f3ricos que, dentro de los marcos de la revoluci\u00f3n permanente, se desarrollaron de forma inesperada.<\/p>\n\n\n\n<p>No avanzaron y posteriormente retrocedieron precisamente por la ausencia de una direcci\u00f3n revolucionaria con influencia de masas. Sin embargo, influyeron en millones de personas en todo el mundo y exig\u00edan una respuesta pol\u00edtica correcta. Era necesario reconocer su car\u00e1cter progresista para disputar la direcci\u00f3n pol\u00edtica en esos pa\u00edses y dialogar con los sectores de vanguardia de todo el mundo afectados por ellas, con el objetivo final de construir una alternativa revolucionaria. En resumen, fueron procesos que, aunque al final fueron derrotados, desviados o congelados, fueron en su origen acontecimientos monumentales de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>El ejemplo de la Revoluci\u00f3n de las Claveles en Portugal<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Por poner un ejemplo, la revoluci\u00f3n portuguesa fue otro gran desaf\u00edo del trotskismo en la posguerra. Un levantamiento militar de j\u00f3venes capitanes cansados de la guerra colonial desencaden\u00f3 un amplio proceso revolucionario. El imperialismo reaccion\u00f3 con un abanico de pol\u00edticas que iban desde un plan bonapartista contrarrevolucionario del Movimiento de las Fuerzas Armadas-PC, por un lado, hasta la propuesta de una normalizaci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa parlamentaria con el PS y sus aliados de la burgues\u00eda imperialista portuguesa, por otro, y al mismo tiempo el intento de estrangulamiento econ\u00f3mico provocado por el sabotaje imperialista conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello en el marco de una situaci\u00f3n que, en conjunto, se caracterizaba por ser revolucionaria y por un r\u00e9gimen con importantes g\u00e9rmenes de poder dual, aunque solo abarcara a un sector minoritario del movimiento de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, una parte del movimiento trotskista presentaba un programa m\u00ednimo y democr\u00e1tico para la revoluci\u00f3n portuguesa, de retirada de las tropas de Angola, sin vincular estas tareas democr\u00e1ticas defensivas a los g\u00e9rmenes del poder obrero.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno, por el contrario, como se puede leer en su libro Revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n en Portugal, orient\u00f3 que era necesario que los revolucionarios tuvieran como centro defender, desarrollar y centralizar las comisiones obreras y los comit\u00e9s de soldados, darles la perspectiva de la revoluci\u00f3n socialista, combinarlos con todas las tareas que enfrentaban las masas portuguesas. Dec\u00eda que cualquier pol\u00edtica que no fortaleciera los g\u00e9rmenes de los organismos de doble poder, en direcci\u00f3n a la revoluci\u00f3n socialista, no era trotskista, sino \u00abpoumismo\u00bb de diferentes tipos, que, aunque en la forma defend\u00edan aparentemente un programa bolchevique-leninista, en el contenido defend\u00edan la democracia burguesa y se negaban a enfrentarse al gobierno contrarrevolucionario del MFA-PC.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno, que apostaba por la profundizaci\u00f3n de las conquistas democr\u00e1ticas como forma de desarrollar los elementos de doble poder y la organizaci\u00f3n de la propia clase obrera, afirmaba que \u00ab<em>si la revoluci\u00f3n obrera no logra imponerse, la tendencia del Portugal imperialista no deja lugar a dudas: su atraso lo condenar\u00e1 a convertirse en una submetr\u00f3poli, es decir, socio menor de otros imperios m\u00e1s poderosos en la explotaci\u00f3n de la clase obrera y de las colonias; y a corto plazo, no se descarta la p\u00e9rdida total de su influencia en las colonias, lo que lo llevar\u00e1 a convertirse directamente en una semicolonia. Portugal, para mantener su actual independencia del capital extranjero, solo tiene una alternativa: el socialismo, que le permitir\u00eda superar su atraso sin caer bajo el dominio de los grandes monopolios internacionales<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta visi\u00f3n no se puede concluir en modo alguno que Moreno trabajara con una estrategia de \u00abrevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb, o que cualquier revoluci\u00f3n val\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En la revoluci\u00f3n portuguesa, como en la intervenci\u00f3n en otras revoluciones, se pueden encontrar errores de Moreno, pero ciertamente no se encontrar\u00e1 ninguna pista que lleve a la conclusi\u00f3n de que ten\u00eda una concepci\u00f3n y una estrategia etapista del proceso que se desarrollaba. Por el contrario, lo que se ve es la b\u00fasqueda de Moreno por encontrar los caminos que permitan el desarrollo permanente de la revoluci\u00f3n portuguesa. \u00bfC\u00f3mo explicar\u00eda la FT la revoluci\u00f3n portuguesa? \u00bfNo hubo una revoluci\u00f3n en Portugal? \u00bfEl 25 de abril fue irrelevante? Por el hecho de que termin\u00f3 congel\u00e1ndose y luego retrocedi\u00f3 a trav\u00e9s de la reacci\u00f3n democr\u00e1tica, \u00bflos revolucionarios no deb\u00edan intervenir en ella?<\/p>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n de los Claveles confirm\u00f3 en la pr\u00e1ctica la tesis de Moreno: las revoluciones a menudo comienzan bajo banderas democr\u00e1ticas y solo pueden completarse bajo la direcci\u00f3n proletaria. La ausencia de un partido revolucionario con peso de masas permiti\u00f3 que el proceso se canalizara hacia la institucionalidad parlamentaria, pero no por ello dej\u00f3 de ser un hito revolucionario de alcance internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo tratamiento superficial, o poco atento, se da a los m\u00faltiples procesos de derrocamiento de dictaduras que se producen a partir de los a\u00f1os 70, especialmente despu\u00e9s de la derrota de Vietnam.<\/p>\n\n\n\n<p>En una serie de pa\u00edses, dictaduras m\u00e1s o menos largas fueron derrocadas, en procesos distintos: Portugal, Espa\u00f1a, Nicaragua, Argentina, Brasil, por citar algunos casos. Era necesario comprender estos procesos para intervenir en ellos. No nos parece que estos fen\u00f3menos sean iguales, y Moreno no los trat\u00f3 como si lo fueran.<\/p>\n\n\n\n<p>No los trat\u00f3 de manera gen\u00e9rica y superficial, sino que, por el contrario, trat\u00f3 de comprenderlos en profundidad en su especificidad, para intervenir en la realidad y construir tanto los puentes necesarios para octubre como para disputar las salidas bonapartistas, de \u00abreacci\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb o reformistas en lo concreto, no en lo abstracto, y para construir partidos revolucionarios de vanguardia con incidencia e influencia de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, es necesario observar el conjunto de estos procesos y preguntarse, en primer lugar, si en las revoluciones de la segunda mitad del siglo XX se cumplieron las estrictas predicciones de Trotsky sobre la mec\u00e1nica de la revoluci\u00f3n y, si no fue as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 ocurri\u00f3? \u00bfRechazaron las revoluciones de la segunda mitad del siglo la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente?<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>La cuesti\u00f3n de la direcci\u00f3n<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Creemos que Moreno tiene raz\u00f3n al afirmar que las revoluciones no se desarrollaron tal y como predijo Trotsky en su \u00faltimo libro dedicado al tema, ni que esta teor\u00eda fue rechazada por las nuevas revoluciones. Estas reafirmaron y enriquecieron la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, confirmando un aspecto que aparece en el Programa de Transici\u00f3n. Es decir, que las revoluciones, por una serie de factores, pueden ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que deseaban sus direcciones. Pero tambi\u00e9n, como dice Moreno, esto tiene un l\u00edmite. Porque, como dice en la tesis II del libro Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n: \u00ab<em>mientras los aparatos sigan controlando el movimiento de masas, todo triunfo revolucionario se transforma inevitablemente en derrota [&#8230;] en esta \u00e9poca, todo avance que no vaya seguido de otro avance significa un retroceso. De ah\u00ed que la burocracia, con su pol\u00edtica de freno por un lado y de defensa de sus privilegios frente a las masas por otro, se vea obligada a luchar contra la movilizaci\u00f3n permanente de los trabajadores, a transformar sus triunfos en una derrota de la revoluci\u00f3n permanente<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, este proceso que puede ocurrir a nivel nacional, en su esencia colectiva, o, desde el punto de vista de la revoluci\u00f3n mundial, es imposible, lo que solo reafirma, en palabras de Moreno, que somos a\u00fan m\u00e1s defensores de la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, y que consideramos que la crisis de la humanidad es la crisis de la direcci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, querer reducir la interpretaci\u00f3n de Moreno al texto Revoluciones del siglo XX es un reduccionismo tremendo, por varias razones. En primer lugar, este libro fue escrito originalmente como una serie de notas para ayudar en un curso que se estaba preparando sobre el tema y solo se public\u00f3 en forma de libro en 1986. En segundo lugar, porque ignora los libros, textos y contribuciones de Moreno sobre el tema. Hay al menos decenas (si no cientos) de textos de Nahuel Moreno sobre la Revoluci\u00f3n Cubana, la Revoluci\u00f3n Portuguesa, la Angole\u00f1a, la Nicarag\u00fcense, el proceso revolucionario en Centroam\u00e9rica, las revoluciones pol\u00edticas en Hungr\u00eda, Polonia, y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>En el conjunto de estos textos se puede encontrar mucho, se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con Moreno, pero lo que es seguro es que en ellos no se plasma la idea de \u00abcualquier revoluci\u00f3n con cualquier direcci\u00f3n\u00bb. Mucho menos la idea objetivista de que estos procesos avanzaban sin contradicciones a nuestro favor. Por el contrario, a la par del entusiasmo militante por el ascenso de las masas y los triunfos de sus luchas, Moreno siempre se\u00f1ala los l\u00edmites y contradicciones de estos mismos procesos.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno expres\u00f3 en varias ocasiones en su obra que la dial\u00e9ctica entre derrotas y victorias se invert\u00eda frente a la dial\u00e9ctica que sustentaba la visi\u00f3n evolutiva de la socialdemocracia y el estalinismo, que dec\u00edan que el camino del proletariado estaba lleno de derrotas que conduc\u00edan al triunfo. Para Moreno, \u00ab<em>mientras el proletariado no supere su crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, no podr\u00e1 derrotar al imperialismo mundial.<\/em> Y todas sus luchas, como consecuencia de ello, estar\u00e1n llenas de triunfos que nos llevar\u00e1n inevitablemente a derrotas catastr\u00f3ficas\u00bb (Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n). Es decir, victorias t\u00e1cticas y grandes conquistas, pero que se convertir\u00e1n en derrotas estrat\u00e9gicas si refuerzan el peso de las direcciones contrarrevolucionarias y no proletarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, al mismo tiempo, no hay ninguna posibilidad de superar a las direcciones contrarrevolucionarias confundiendo el movimiento de masas con sus direcciones, o las revoluciones con las direcciones que eventualmente las conduzcan.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto, sin embargo, no niega el hecho de que este libro, Revoluciones del siglo XX, en su af\u00e1n por categorizar y didatizar varios momentos espec\u00edficos de procesos concretos, realmente peca de esquematismo y simplificaciones que deben superarse. El libro, de hecho, no expresa la obra de Moreno sobre estos mismos procesos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra cosa es la cr\u00edtica hecha al curso de 1984, tambi\u00e9n sobre este tema, que fue transcrita y publicada como libro en 1992. Contrariamente a lo que expresa la FT, independientemente de la acertada o no de algunas o todas las cr\u00edticas que Moreno hace a algunas de las tesis de la Revoluci\u00f3n Permanente de Trotsky, nos parece sumamente correcta la forma abierta y la metodolog\u00eda con la que aborda el debate sobre la revoluci\u00f3n permanente en esta escuela y sobre c\u00f3mo actualizarla, sin esquematismos ni determinismos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Sin miedo a llamar a las revoluciones por su nombre<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>La FT llam\u00f3 a los grandes levantamientos \u00e1rabes de principios de la d\u00e9cada de 2010 \u00abPrimavera \u00c1rabe\u00bb, pero nunca \u00abrevoluciones \u00e1rabes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, varias corrientes morenistas abusaron a menudo del concepto de revoluci\u00f3n y, en este contexto, tambi\u00e9n del de \u00abrevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb, transformando cualquier crisis del r\u00e9gimen o ascenso del movimiento de masas en revoluciones, y la ca\u00edda de estos reg\u00edmenes en revoluciones democr\u00e1ticas. Sin embargo, repetimos, esto es una caricatura del morenismo y no tiene nada que ver con el concepto acu\u00f1ado por Nahuel Moreno, ni con los fen\u00f3menos pol\u00edticos que \u00e9l buscaba explicar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Moreno llama revoluci\u00f3n a un fen\u00f3meno, aplica el mismo contenido que Trotsky en su introducci\u00f3n a la Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa cuando dice: \u00ab<em>La caracter\u00edstica m\u00e1s indiscutible de la Revoluci\u00f3n es la intervenci\u00f3n directa de las masas en los acontecimientos hist\u00f3ricos. Por lo general, el Estado, ya sea mon\u00e1rquico o democr\u00e1tico, domina la naci\u00f3n; la Historia la hacen los especialistas en la materia: monarcas, ministros, bur\u00f3cratas, parlamentarios, periodistas. Sin embargo, en los momentos decisivos, cuando un viejo r\u00e9gimen se vuelve intolerable para las masas, estas destruyen los muros que las separan de la arena pol\u00edtica, derriban a sus representantes tradicionales y, al intervenir de esta manera, crean una posici\u00f3n de partida para un nuevo r\u00e9gimen. Si esto es bueno o malo, corresponde a los moralistas juzgarlo. En cuanto a nosotros, tomamos los hechos tal como se presentan en su desarrollo objetivo. La historia de una revoluci\u00f3n, para nosotros, es inicialmente la narraci\u00f3n de una irrupci\u00f3n violenta de las masas en los \u00e1mbitos donde se desarrollan sus propios destinos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, para Moreno, al igual que para Trotsky y Lenin, la revoluci\u00f3n es la acci\u00f3n de las masas, su irrupci\u00f3n en la historia, cuando crean una posici\u00f3n de partida para un nuevo r\u00e9gimen. No en vano Trotsky, a diferencia del MRT\/FT, dice que \u00ab<em>las revoluciones son imposibles hasta que se vuelven inevitables<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En el texto \u00ab<em>Argentina: Una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica triunfante<\/em>\u00bb, Moreno intenta explicar precisamente por qu\u00e9 lo que est\u00e1 ocurriendo en Argentina es una revoluci\u00f3n. Demuestra que el proceso argentino se desarrolla sin condicionamientos, sin control de la oligarqu\u00eda y del ej\u00e9rcito; que ha abierto una crisis en las fuerzas armadas, que ha habido una fuerte movilizaci\u00f3n popular y que esta fuerte movilizaci\u00f3n popular fue lo que precedi\u00f3 al derrocamiento del r\u00e9gimen y a la crisis en las fuerzas armadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Comparando con otros procesos de la propia Argentina, donde se hab\u00eda producido el paso de gobiernos reaccionarios, bonapartistas o semibonapartistas a gobiernos democr\u00e1ticos, Moreno observa que en la mayor\u00eda, si no en todos los casos anteriores, a pesar de haber m\u00e1s o menos movilizaciones populares, lo que ocurri\u00f3 fue el control, la dosificaci\u00f3n, el paso controlado por las instituciones burguesas. Una especie de \u00abreforma\u00bb democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno observa, adem\u00e1s, que puede haber otro ejemplo, que es que el propio r\u00e9gimen organice su sustituci\u00f3n, manteniendo los elementos centrales que lo compon\u00edan, lo que \u00e9l llam\u00f3 Bismarkismo Senil. Una transici\u00f3n controlada desde arriba y manteniendo elementos centrales del r\u00e9gimen bonapartista.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Moreno, esta revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, que derriba un r\u00e9gimen dictatorial y hace surgir un r\u00e9gimen democr\u00e1tico, es por su composici\u00f3n social, obrera y popular, una revoluci\u00f3n que objetivamente tiene un impulso anticapitalista y est\u00e1 directamente vinculada a la revoluci\u00f3n socialista. Objetivamente, no hay un interregno entre una y otra, no es necesario esperar a consolidar las conquistas democr\u00e1ticas, al contrario, se deber\u00eda comenzar inmediatamente a aprovechar las movilizaciones de las masas y las conquistas democr\u00e1ticas para llevar adelante la lucha por la revoluci\u00f3n socialista, aunque su devenir, su desarrollo y continuidad tengan varias posibilidades, caminos y alternativas en disputa.<\/p>\n\n\n\n<p>Y alerta sobre los problemas que surgen de esta victoria democr\u00e1tica, a la que llamar\u00e1 primero contrarrevoluci\u00f3n democr\u00e1tica y luego reacci\u00f3n democr\u00e1tica, pero cuyo contenido es la pol\u00edtica de la burgues\u00eda y del imperialismo, de buscar vaciar las movilizaciones y las luchas directas de los trabajadores, y con ello frenar la revoluci\u00f3n, canalizando todo hacia las elecciones y los organismos e instituciones del r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno no defiende aqu\u00ed la revoluci\u00f3n por etapas. Constata que se ha iniciado una revoluci\u00f3n que ha avanzado una fase y ha obtenido conquistas parciales, que ser\u00e1n utilizadas por la burgues\u00eda para que no sea permanente, para que se congele, para que se desv\u00ede, para que retroceda; y para la necesidad de enfrentar la reacci\u00f3n democr\u00e1tica, de luchar por la permanencia de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Obviamente, como toda revoluci\u00f3n que no tiene al frente un partido revolucionario, este proceso tiende a ser desviado, congelado o derrotado en alg\u00fan momento. Veamos, si no hubiera existido el Partido Bolchevique en Rusia, lo m\u00e1s probable es que la Revoluci\u00f3n de Febrero se hubiera detenido ah\u00ed y retrocedido; o hubiera sido derrotada por Kornilov, o ahogada en el preparlamento (en este terreno, el libro <em>Lecciones de Octubre<\/em>, de Trotsky, publicado por Sundermann, es una lecci\u00f3n contra la espera de \u00abrevoluciones puras\u00bb, facilismos, determinismos y esquemas generales).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, otras revoluciones, como la cubana, por ejemplo, no se detuvieron en las tareas democr\u00e1ticas como la argentina, se detuvieron en la expropiaci\u00f3n de su propia burgues\u00eda, pero, por falta de una direcci\u00f3n revolucionaria, proletaria y consecuente, se convirtieron en un freno para que las dem\u00e1s revoluciones latinoamericanas avanzaran hacia otras Cubas o nuevos Vietnam.<\/p>\n\n\n\n<p>Al ver el proceso brasile\u00f1o, en el que millones tomaron las calles en 1984, Moreno vaticin\u00f3 que se estaba iniciando la revoluci\u00f3n (democr\u00e1tica) brasile\u00f1a, pens\u00f3 que se hab\u00eda abierto una crisis revolucionaria y que los militares y la dictadura hab\u00edan perdido el control del proceso, aunque evalu\u00f3 que hab\u00eda sido un proceso menos profundo que el argentino, porque no puso en crisis completa a las Fuerzas Armadas, pilar del Estado burgu\u00e9s. No hubo una crisis revolucionaria ni un descontrol total, y Moreno se equivoc\u00f3 en eso. Pero, de hecho, se abri\u00f3 all\u00ed un proceso mucho menos controlado que el de Espa\u00f1a, por ejemplo (que ten\u00eda una direcci\u00f3n de masas que firm\u00f3 el Pacto de la Moncloa). En Brasil, por el contrario, ese momento no fue el comienzo del ocaso de un PC de masas y de la reconstrucci\u00f3n de un PSOE a manos de la burgues\u00eda, sino el surgimiento del \u00fanico partido de masas con corte de clase de la posguerra, como constata Perry Anderson. El naciente PT vot\u00f3 en contra de la Constituci\u00f3n que sali\u00f3 de la Constituyente de 1988 (la m\u00e1s avanzada que ha tenido Brasil). El proceso acab\u00f3 siendo controlado, las Fuerzas Armadas salieron intactas e incluso mantuvieron algunos vestigios autoritarios en la Constituci\u00f3n, que hoy marcan la diferencia, como vimos en el intento de golpe de Bolsonaro, casi 40 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>La transici\u00f3n brasile\u00f1a no fue, sin duda, como la argentina. Pero eso no significa que haya sido una transici\u00f3n pactada desde arriba, sin m\u00e1s, preparada milim\u00e9tricamente por los militares y la burgues\u00eda. Al contrario, los a\u00f1os que van de 1984 a 1989 son los que alcanzaron los \u00edndices m\u00e1s altos de participaci\u00f3n directa de la clase obrera y del \u00abpueblo\u00bb en la vida del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno se equivoca al confundir, o dar a entender, que la situaci\u00f3n prerrevolucionaria ya es revolucionaria y que se ha abierto una crisis revolucionaria. Pero tiene toda la raz\u00f3n sobre la din\u00e1mica de la lucha de clases en Brasil, y por eso fue capaz de armar la construcci\u00f3n de una de las organizaciones trotskistas m\u00e1s obreras y m\u00e1s arraigadas en un proceso objetivo e hist\u00f3rico de un pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n prerrevolucionaria fue desviada por los mecanismos de la reacci\u00f3n democr\u00e1tica, pero con idas y venidas se cerr\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s, con la participaci\u00f3n decisiva del PT, que, del papel relativamente progresista que desempe\u00f1\u00f3 en los a\u00f1os 80, pas\u00f3 a desempe\u00f1ar un papel totalmente contrarrevolucionario despu\u00e9s de 1989, llegando a un pacto con Collor.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Errores de Moreno, errores nuestros (de la LIT y del PSTU) y errores de la FT\/MRT<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>El texto de los compa\u00f1eros del MRT\/FT dice que \u00abno vamos a la ra\u00edz\u00bb de nuestros errores, que ellos atribuyen a su interpretaci\u00f3n de que Nahuel Moreno no defender\u00eda la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, sino la de la \u00abRevoluci\u00f3n Democr\u00e1tica\u00bb, siendo, por lo tanto, etapista.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, dicen que Moreno habr\u00eda escapado a la pol\u00edtica de reacci\u00f3n democr\u00e1tica del imperialismo. Pero, como hemos dicho, no es cierto que Moreno no defienda la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, y tambi\u00e9n nos parece un desconocimiento de las obras de Moreno afirmar que se le escap\u00f3 la pol\u00edtica de reacci\u00f3n democr\u00e1tica del imperialismo (cuando ese t\u00e9rmino fue acu\u00f1ado por \u00e9l).<\/p>\n\n\n\n<p>En la LIT-CI (y en el PSTU) consideramos que uno de los errores importantes de Moreno, contradictoriamente, provino de haber escapado a un hecho ante el cual, debemos decir, estaba te\u00f3ricamente m\u00e1s preparado. Hasta la FT reivindica el libro La dictadura revolucionaria del proletariado, donde Moreno, en contra de Mandel, defiende que la burocracia no tiene una doble naturaleza y que la restauraci\u00f3n del capitalismo debe partir de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno vivi\u00f3 un enorme ascenso de masas en Am\u00e9rica Latina, en el que levant\u00f3 importantes partidos, sin descuidar procesos como la Revoluci\u00f3n de los Claveles o el proceso de Espa\u00f1a. Pero Moreno no vio la restauraci\u00f3n capitalista en China en 1978 ni en la URSS en 1986, a pesar de la gran elaboraci\u00f3n y acierto te\u00f3rico que ten\u00eda sobre este tema.<\/p>\n\n\n\n<p>En la LIT evaluamos que uno de nuestros errores se remonta a las Tesis de 1985 y a un an\u00e1lisis hist\u00f3rico de la tercera etapa, en la que, supuestamente, se habr\u00eda mantenido una correlaci\u00f3n de fuerzas estable a escala mundial desde 1943 hasta 1989-1990.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00abSobre las etapas\u00bb, un texto votado en 2017 por la LIT-CI y al que se puede acceder en este enlace <a href=\"https:\/\/archivoleontrotsky.org\/view?mfn=23753\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/archivoleontrotsky.org\/view?mfn=23753<\/a>, el lector puede acceder a la totalidad de esta evaluaci\u00f3n, de la que reproducimos a continuaci\u00f3n solo una parte, de forma muy resumida.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hay un aspecto del que no fuimos conscientes hasta mucho tiempo despu\u00e9s y que tuvo una importancia decisiva para el desarrollo de los acontecimientos: el giro restauracionista de la burocracia estalinista, primero en China, a partir de 1978, con las Cuatro Modernizaciones, y luego en la URSS, a partir de 1986, con la Perestroika.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir del momento en que la burocracia puso en marcha un plan consciente de restauraci\u00f3n del capitalismo, su pol\u00edtica exterior dej\u00f3 de basarse en el mantenimiento del pacto de coexistencia pac\u00edfica del final de la Segunda Guerra Mundial para buscar, directamente, un pacto de integraci\u00f3n, sin disfraces, al sistema mundial de Estados y a la divisi\u00f3n mundial del trabajo, dominados por el imperialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, tras el viaje del entonces primer ministro de la Rep\u00fablica Popular China, Deng Xiaoping, a Washington en 1979, se produjeron dos hechos fundamentales: las inversiones de Coca-Cola y Boeing en China, que abrieron el camino a una ola generalizada de inversiones de las grandes transnacionales, y la invasi\u00f3n de Vietnam por parte del ej\u00e9rcito chino, que actu\u00f3 como apoyo directo al imperialismo estadounidense para estabilizar el sudeste asi\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00abesfuerzo de modernizaci\u00f3n de la econom\u00eda china\u00bb no era m\u00e1s que un plan consciente de destrucci\u00f3n de los pilares econ\u00f3micos del Estado obrero burocratizado. Ya no nos encontr\u00e1bamos ante un Estado obrero, sino ante un Estado burgu\u00e9s al servicio directo de la restauraci\u00f3n capitalista (El veredicto de la historia, Mart\u00edn Hern\u00e1ndez). \u00abEl boleto de entrada de China al orden capitalista mundial\u00bb, que tuvo su pacto de sangre en la invasi\u00f3n de Vietnam, tuvo, de igual manera, otras expresiones, como la colaboraci\u00f3n militar con el imperialismo en \u00c1frica (Angola) o el reconocimiento de la dictadura de Marcos en Filipinas y la de Pinochet en Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>El plan de restauraci\u00f3n en la URSS, puesto en marcha con la Perestroika en 1986, pronto se reflej\u00f3 tambi\u00e9n en la pol\u00edtica exterior de la burocracia sovi\u00e9tica, que emprendi\u00f3 una l\u00ednea activa de normalizaci\u00f3n de las relaciones internacionales con el imperialismo estadounidense, que culminar\u00eda en los Acuerdos de Washington en 1987. La firma del Acuerdo de Esquipulas ese mismo a\u00f1o, que liquid\u00f3 la revoluci\u00f3n nicarag\u00fcense y centroamericana, fue una pieza importante de esta pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>La plena incorporaci\u00f3n de millones de trabajadores chinos al mercado mundial no solo permiti\u00f3 a las grandes corporaciones imperialistas abaratar notablemente el costo de sus productos y aumentar sus ganancias, sino que tambi\u00e9n ejerci\u00f3 una presi\u00f3n decisiva a la baja sobre los salarios de los trabajadores de todo el mundo, tanto en los pa\u00edses imperialistas como en los semicoloniales.<\/p>\n\n\n\n<p>Era el comienzo de la globalizaci\u00f3n, que inauguraba una nueva divisi\u00f3n mundial del trabajo, integrando a China y su enorme clase obrera al mercado mundial. El dec\u00e1logo de la globalizaci\u00f3n se consagrar\u00eda en 1988 en el conocido Consenso de Washington, que unific\u00f3 a los organismos multilaterales imperialistas (FMI, Banco Mundial, etc.), definiendo las medidas del programa neoliberal: liberalizaci\u00f3n del comercio y de las restricciones a la inversi\u00f3n extranjera, recorte del gasto p\u00fablico, garant\u00eda del super\u00e1vit primario para asegurar el pago de la deuda, privatizaciones generalizadas y desregulaci\u00f3n del sistema financiero.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez que la burocracia puso en marcha los planes de restauraci\u00f3n capitalista, su acci\u00f3n cambi\u00f3 de naturaleza. Ya no se trataba de la continuidad de la vieja pol\u00edtica contrarrevolucionaria para cumplir los pactos con el imperialismo, sino de una pol\u00edtica directamente al servicio de su plena inserci\u00f3n en el mercado mundial imperialista. Si China ya no era un Estado obrero desde 1978, la invasi\u00f3n de Vietnam y el apoyo militar a la guerrilla contrarrevolucionaria angole\u00f1a ya eran actos de un Estado burgu\u00e9s restauracionista. A partir de 1986, la actuaci\u00f3n de la burocracia rusa en los \u00abconflictos regionales\u00bb de la \u00abguerra fr\u00eda\u00bb segu\u00eda el mismo patr\u00f3n. Uno de los pilares del per\u00edodo iniciado en 1943, el pacto contrarrevolucionario entre el imperialismo y la burocracia, fue sustituido por un \u00abnuevo pacto\u00bb de sumisi\u00f3n, que afect\u00f3 por completo a los aparatos burocr\u00e1ticos que encabezaban los principales enfrentamientos en Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica y Asia.<\/p>\n\n\n\n<p>La contraofensiva liderada por Reagan y Thatcher, iniciada en los a\u00f1os ochenta, fue cosechando victorias por puntos que, combinadas con el giro restauracionista de la burocracia china en 1978 (y, m\u00e1s tarde, en 1986, de la rusa), logr\u00f3 importantes victorias del imperialismo que cambiaron la situaci\u00f3n. Esto comenz\u00f3 a invertir la curva descendente del final del boom, impuls\u00f3 una recuperaci\u00f3n de las tasas de ganancia y prepar\u00f3 el despegue de la d\u00e9cada de 1990 (que incluy\u00f3 la semicolonizaci\u00f3n, a trav\u00e9s de la Uni\u00f3n Europea, de los pa\u00edses de Europa del Este, donde se hab\u00eda restaurado el capitalismo).<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, tambi\u00e9n subestimamos la fuerte derrota de la huelga minera brit\u00e1nica a manos del gobierno de Margaret Thatcher. Esta derrota golpe\u00f3 profundamente a una de las clases obreras m\u00e1s importantes de Europa y tuvo un fuerte impacto en todo el continente. Adem\u00e1s, se produjo tras la grave derrota de los controladores a\u00e9reos en 1981 en Estados Unidos, al comienzo del mandato de Reagan.<\/p>\n\n\n\n<p>Al no ver este proceso, consider\u00e1bamos que incluso los ataques de Reagan y Thatcher ten\u00edan una validez limitada, restando importancia al factor clave de la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria. Por otro lado, incluso si la situaci\u00f3n fuera revolucionaria en Am\u00e9rica Latina, los resultados de la lucha siempre deben estar sujetos a pron\u00f3sticos alternativos, ya que dependen de manera decisiva de la direcci\u00f3n pol\u00edtica de las clases en lucha. Las Tesis de 1985 son unilaterales, Moreno muere en 1987 y el MAS elabora las Tesis objetivistas de 1990.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros, en la LIT, solo identificamos correctamente la restauraci\u00f3n capitalista unos a\u00f1os despu\u00e9s de la explosi\u00f3n del MAS, precisamente en 1995 (v\u00e9ase el libro Veredicto de la Historia). Lo que supuso un importante avance en nuestra elaboraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero nos cost\u00f3 ver, adem\u00e1s de otras cuestiones o l\u00edmites importantes, todo el efecto del cambio en la divisi\u00f3n mundial del trabajo que se produjo en el mundo y el papel de exportador de materias primas, especialmente de Am\u00e9rica del Sur, y c\u00f3mo esto (junto con los sucesivos \u00abajustes neoliberales\u00bb) tendr\u00eda profundas consecuencias estructurales en los pa\u00edses, en las clases sociales, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, en 2023, tambi\u00e9n con retraso, llegamos a la conclusi\u00f3n de que China es una potencia imperialista emergente, al igual que Rusia, la segunda potencia militar del planeta, es una potencia imperialista regional.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en Brasil, tambi\u00e9n con cierto retraso, estamos construyendo un programa de transici\u00f3n m\u00e1s concreto para el pa\u00eds, a partir de la actualizaci\u00f3n de los retos de la revoluci\u00f3n permanente brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Creemos que la FT\/MRT est\u00e1n m\u00e1s atrasados que nosotros en toda la elaboraci\u00f3n sobre el mundo actual, lo que lleva a graves errores, como, por ejemplo, no defender una movilizaci\u00f3n democr\u00e1tica de la juventud cubana (y LGBTI) contra una dictadura capitalista, asociada a diversos imperialismos (excepto el estadounidense).<\/p>\n\n\n\n<p>No somos arrogantes, ni consideramos que tenemos todas las respuestas. Al mismo tiempo, consideramos que nuestra direcci\u00f3n, y tambi\u00e9n las dem\u00e1s direcciones de todas las dem\u00e1s organizaciones que surgieron del morenismo, son muy inferiores a lo que fue Moreno en su \u00e9poca. Somos susceptibles de cometer muchos m\u00e1s errores y unilateralidades que Moreno. Eso no significa que nos conformemos con ello, al contrario. Pero nos tomamos muy en serio que debemos ser cada d\u00eda m\u00e1s obreros, m\u00e1s marxistas y m\u00e1s internacionalistas. Y que, para ello, debemos ser capaces de afrontar nuestros errores y luchar por corregirlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, sinceramente, y con todo respeto, no creemos que baste con se\u00f1alar, como hace la FT, que no estamos en una etapa (o como queramos llamarla) en la que no habr\u00e1 \u00abfebreros expropiadores\u00bb y volver a la norma de Trotsky (que todos ya conocemos) para responder a los retos de nuestro tiempo. Hoy no vivimos en los a\u00f1os 50 y 60. Pero tampoco vivimos en los a\u00f1os 30 y 40. Defendemos la actualidad de la Revoluci\u00f3n Permanente, como tambi\u00e9n lo hizo Moreno. Pero insistimos en que los esquemas, ya sean objetivistas o subjetivistas, como evaluamos que son las formulaciones del MRT\/FT, no responden a la realidad y a la necesidad de forjar una direcci\u00f3n revolucionaria y obrera en los procesos tal y como se dan hoy, formulando un verdadero programa de transici\u00f3n para la realidad tal y como es.<\/p>\n\n\n\n<p>Y creemos que las respuestas de la FT y del MRT a los principales retos que se plantean hoy en el mundo, especialmente a las revoluciones, son err\u00f3neas. La ambici\u00f3n de Moreno de responder de manera revolucionaria a la realidad, buscando construir partidos revolucionarios con influencia y capacidad de incidencia en el movimiento de masas, es nuestra ambici\u00f3n y un enorme reto.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>3 &#8211; Nuestras pol\u00e9micas sobre Palestina, Ucrania, las revoluciones \u00e1rabes y Brasil<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Para la FT, a diferencia de Lenin y Trotsky, no se puede hablar de revoluciones si las fuerzas peque\u00f1oburguesas o incluso burguesas lideran la lucha de las masas, o si las fuerzas imperialistas intervienen en ellas. Con este criterio, no reconocieron las revoluciones \u00e1rabes y tienen una postura abstencionista en los procesos revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin dec\u00eda: \u00ab<em>Quien espere la revoluci\u00f3n pura, nunca la ver\u00e1. Ser\u00e1 un revolucionario de palabra, que no comprende la verdadera revoluci\u00f3n<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La FT trabaja con la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n pura y se abstiene de disputar el rumbo de las revoluciones reales, de los procesos revolucionarios que pueden tener innumerables desenlaces: ser aplastadas, derrotadas por puntos, obtener alguna victoria parcial o incompleta, o si tienen una direcci\u00f3n revolucionaria capaz de acertar en el proceso e influir en la mayor\u00eda de la vanguardia y las masas, pueden ser victoriosas.<\/p>\n\n\n\n<p>La FT transforma la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente en un dogma normativo. Si el proceso no se corresponde con el \u00abmodelo cl\u00e1sico\u00bb, no es una revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La LIT-QI reconoce que cometi\u00f3 un grave error en Egipto durante el proceso, del que hace autocr\u00edtica. Pero eso no niega que hubo una revoluci\u00f3n en Egipto y tambi\u00e9n que Libia, Siria, T\u00fanez, etc., vivieron un proceso revolucionario, y que era necesario estar con las masas en la revoluci\u00f3n para disputar su direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Por una Palestina libre desde el r\u00edo hasta el mar<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n consideramos err\u00f3neas las posiciones de la FT y del MRT sobre Palestina y sobre la guerra de Ucrania. En ambos procesos, la FT demuestra que tiene enormes dificultades para trabajar con las cuestiones democr\u00e1ticas. Y en Palestina, especialmente, en nuestra opini\u00f3n, demuestra que no entiende la Teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente ni la metodolog\u00eda del Programa de Transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra controversia, desde la LIT, con la FT sobre Palestina queda muy bien reflejada en este art\u00edculo de V\u00edctor Salay &#8211;<a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/la-fraccion-trotskista-y-su-postura-en-la-guerra-de-gaza\/\"> https:\/\/litci.org\/es\/la-fraccion-trotskista-y-su-postura-en-la-guerra-de-gaza\/<\/a>, del que extraemos una parte para nuestro art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Creemos que, en abstracto, todos estamos de acuerdo en formar parte de la Resistencia Palestina y, unidos en su campo militar, eso no implica acuerdo y apoyo pol\u00edtico a la direcci\u00f3n de Ham\u00e1s. Pero eso no quiere decir que cualquier cr\u00edtica a Ham\u00e1s sea v\u00e1lida.<\/p>\n\n\n\n<p>Un aspecto que la FT critica duramente es la toma de prisioneros de guerra (mal llamados rehenes) por parte de los milicianos palestinos. Pero la crisis pol\u00edtica en Israel, provocada por los familiares de los prisioneros, demuestra la utilidad pol\u00edtica de este m\u00e9todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los compa\u00f1eros argumentan que una de las principales razones de su cr\u00edtica a los \u00abm\u00e9todos de Ham\u00e1s\u00bb es que los consideran un gran obst\u00e1culo para la confraternizaci\u00f3n entre los palestinos y la clase trabajadora israel\u00ed. Y, aunque reconocen que la clase trabajadora israel\u00ed es mayoritariamente sionista y que desempe\u00f1a un papel fundamental en la colonizaci\u00f3n y el r\u00e9gimen de apartheid, en apoyo de la limpieza \u00e9tnica, afirman que la fraternizaci\u00f3n entre los palestinos y los trabajadores y la juventud israel\u00edes es \u00abla \u00fanica posibilidad de emancipaci\u00f3n para ambos pueblos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema de esta tesis de FT es que el sionismo es, sobre todo, un Estado colonial y terrorista creado sobre el robo de las tierras de los palestinos y su limpieza \u00e9tnica, un Estado con un sistema de apartheid. La mayor\u00eda de los israel\u00edes, incluidos sus trabajadores, son una poblaci\u00f3n que vino del extranjero y que vive en una tierra robada. El Estado de Israel es un enclave militar de EE. UU. en una regi\u00f3n estrat\u00e9gica del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una Palestina laica, democr\u00e1tica y no racista, desde el r\u00edo hasta el mar, solo puede tener lugar sobre la destrucci\u00f3n del Estado de Israel (una formulaci\u00f3n necesaria que no vemos en los textos de FT), como dice V\u00edctor Alay. Esto significa que solo habr\u00e1 una minor\u00eda de jud\u00edos no sionistas que aceptar\u00e1n convivir en paz e igualdad de derechos con los palestinos, en una Palestina laica, democr\u00e1tica y no racista.<\/p>\n\n\n\n<p>La victoria sobre el Estado de Israel vendr\u00e1 de la lucha del pueblo palestino, incluida la lucha armada, de la solidaridad activa de los pueblos de los pa\u00edses \u00e1rabes e isl\u00e1micos de la regi\u00f3n (que deber\u00e1n enfrentarse a sus cobardes burgues\u00edas) y de la solidaridad de los trabajadores y la juventud del resto del mundo. Por supuesto, la colaboraci\u00f3n de una peque\u00f1a minor\u00eda israel\u00ed antisionista ser\u00e1 sin duda relevante, pero defender que la confraternizaci\u00f3n es \u00abla \u00fanica posibilidad de emancipaci\u00f3n de ambos pueblos\u00bb es un grave error.<\/p>\n\n\n\n<p>Igual o m\u00e1s grave es el rechazo de FT a defender la consigna \u00abPalestina laica, democr\u00e1tica y no racista, desde el r\u00edo hasta el mar\u00bb. FT no se siente c\u00f3moda con esta consigna hist\u00f3rica y central del trotskismo ante el conflicto palestino y la ha sustituido por una \u00abPalestina obrera y socialista\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Los compa\u00f1eros de la FT piensan que defender la consigna \u00abPalestina laica, democr\u00e1tica y no racista, desde el r\u00edo hasta el mar\u00bb equivale a defender una \u00abetapa democr\u00e1tica\u00bb y renunciar al car\u00e1cter socialista de la revoluci\u00f3n palestina. Pero se equivocan totalmente, porque esta consigna es actualmente la principal consigna del programa para la revoluci\u00f3n socialista en Palestina y en toda la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de integrar este lema en un programa de transici\u00f3n, de combinarlo con demandas econ\u00f3micas y sociales, transitorias y socialistas, y de dar una dimensi\u00f3n regional e internacional a la revoluci\u00f3n palestina (que culmina en la lucha por una federaci\u00f3n socialista de Oriente Medio y el norte de \u00c1frica), la FT lo sustituye por una \u00abPalestina obrera y socialista\u00bb. Esto representa un ultim\u00e1tum sectario que impide construir la unidad y la lucha de las masas palestinas, de la regi\u00f3n y la unidad de estas con las masas pro palestinas de todo el mundo y, tambi\u00e9n, con la peque\u00f1a y valiente minor\u00eda jud\u00eda israel\u00ed antisionista. Equivale a imponerles como condici\u00f3n que est\u00e9n de acuerdo con una Palestina obrera y socialista, en lugar de dar pasos juntos y conducirlos por el camino de la revoluci\u00f3n socialista a partir de la lucha com\u00fan por una Palestina democr\u00e1tica, laica y no racista, desde el r\u00edo hasta el mar. En realidad, esta posici\u00f3n de FT refleja una profunda incomprensi\u00f3n de lo que significa la revoluci\u00f3n permanente y choca con la metodolog\u00eda del Programa de Transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky dice en el Programa de Transici\u00f3n que en los \u00abpa\u00edses atrasados\u00bb tenemos que \u00abcombinar la lucha por las tareas m\u00e1s elementales de la independencia nacional y la democracia burguesa con la lucha socialista contra el imperialismo mundial\u00bb. Y a\u00f1ade: \u00abLas demandas democr\u00e1ticas, transitorias y las tareas de la revoluci\u00f3n socialista no est\u00e1n separadas en \u00e9pocas hist\u00f3ricas distintas, sino que surgen inmediatamente unas de otras\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky aplic\u00f3 esta misma metodolog\u00eda en Espa\u00f1a a principios de los a\u00f1os treinta, en plena lucha contra la monarqu\u00eda, cuando escrib\u00eda a los trotskistas espa\u00f1oles llam\u00e1ndoles a ponerse al frente de la lucha por las reivindicaciones democr\u00e1ticas: \u00ab<em>No comprender esto ser\u00eda cometer la mayor falta sectaria. Al poner en primer plano las consignas democr\u00e1ticas, el proletariado no quiere decir con ello que Espa\u00f1a vaya hacia la revoluci\u00f3n burguesa. Solo los pedantes fr\u00edos, llenos de f\u00f3rmulas rutinarias, podr\u00edan plantear as\u00ed la cuesti\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ucrania<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Nadie puede negar la intervenci\u00f3n de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea en la guerra de Ucrania, as\u00ed como el car\u00e1cter proimperialista y antiobrero de Zelensky. Pero el problema es que eso no elimina el hecho de que nos enfrentamos a una guerra de agresi\u00f3n nacional de la segunda potencia militar del mundo contra una naci\u00f3n semicolonial a la que quiere someter por la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Una guerra cuyo objetivo es el control militar, econ\u00f3mico y pol\u00edtico de un pa\u00eds que tiene recursos que Putin considera esenciales para su proyecto imperialista de la Gran Rusia, inspirado en el antiguo imperio zarista. Estamos ante una guerra justa de liberaci\u00f3n nacional contra un imperialismo regional y su ej\u00e9rcito invasor.<\/p>\n\n\n\n<p>Los revolucionarios deben, por lo tanto, estar incondicionalmente en el campo militar de Ucrania y luchar por la victoria militar de la naci\u00f3n oprimida e invadida, sin que esto implique ning\u00fan tipo de apoyo pol\u00edtico a Zelensky ni a la OTAN. Por el contrario, hay que denunciar sus planes y maniobras y trabajar por la organizaci\u00f3n independiente del proletariado ucraniano frente a Zelensky, la OTAN, la UE y el FMI.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero este enfrentamiento pol\u00edtico con Zelensky, y por la independencia pol\u00edtica y organizativa del proletariado ucraniano, debemos llevarlo a cabo, estando en el campo militar, como \u00ablos mejores soldados contra Putin\u00bb. No es posible desenmascarar a la OTAN ni a Zelensky fuera de las trincheras ucranianas, o con una postura de \u00abni-ni\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La FT denuncia la guerra de Ucrania como una guerra reaccionaria desde el principio, como una guerra interimperialista (o una \u00abguerra por poder\u00bb de EE. UU. y la UE\/OTAN contra la Rusia de Putin), como si no existiera una guerra justa de liberaci\u00f3n nacional. Hasta el punto de oponerse a la entrega de armas a Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso hizo campa\u00f1a en Europa en defensa de \u00abning\u00fan tanque para Ucrania\u00bb. Son cosas muy diferentes el env\u00edo de tropas imperialistas, a lo que todo el mundo debe oponerse frontalmente, y el env\u00edo de armas a los combatientes de una guerra justa. Putin debe de haber agradecido la campa\u00f1a del FT. Ni la UE ni EE. UU. entregaron las armas necesarias para la defensa de Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto queda a\u00fan m\u00e1s claro ahora, con la intervenci\u00f3n de Trump y Estados Unidos a favor de Putin y de una \u00abpaz con anexiones\u00bb. Para profundizar en esta cuesti\u00f3n, recomendamos el art\u00edculo <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/la-fraccion-trotskista-el-contraste-entre-gaza-y-ucrania\">https:\/\/litci.org\/es\/la-fraccion-trotskista-el-contraste-entre-gaza-y-ucrania<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Brasil 2016: no hubo golpe<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>El MRT reproduce la narrativa del PT de que se produjo un \u00abgolpe\u00bb en Brasil en 2016, cuando Dilma Rousseff fue sometida a un proceso de destituci\u00f3n (un mecanismo del r\u00e9gimen democr\u00e1tico burgu\u00e9s para cambiar gobiernos y evitar una crisis mayor del r\u00e9gimen).<\/p>\n\n\n\n<p>El MRT se suma al PT y al PSOL y calumnia al PSTU como partidario de un golpe en Brasil. Lo que el MRT no hace es explicar la realidad de Brasil en su totalidad. Al omitir partes centrales de la historia, ayuda a salvar la imagen del PT, que gobern\u00f3 el pa\u00eds durante 14 a\u00f1os ininterrumpidos, en el marco del Consenso de Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 omite el MRT en su narrativa y en su an\u00e1lisis? En primer lugar, que la clase obrera y la clase trabajadora se volvieron definitivamente contra Dilma porque su gobierno promovi\u00f3 un verdadero fraude electoral. Despu\u00e9s de prometer, en la campa\u00f1a electoral de 2014, que no retirar\u00eda derechos \u00abni aunque la vaca tosa\u00bb, nombr\u00f3 a un ministro banquero para aplicar el proyecto neoliberal que exig\u00eda la burgues\u00eda, retirando derechos laborales (a lo que se sumaron las denuncias de corrupci\u00f3n). M\u00e1s del 80 % de la clase obrera, especialmente del sur y el sureste, se volvi\u00f3 contra el gobierno, al igual que la mayor parte de la clase trabajadora. El gobierno de Dilma se convirti\u00f3 en uno de los m\u00e1s impopulares de la historia del pa\u00eds, cayendo a solo un 6 % de popularidad. Los sectores medios salieron a las calles en 2015 bajo la direcci\u00f3n de los liberales contra Dilma (aunque no por la agenda de los liberales; la mayor\u00eda estaba en contra de las privatizaciones y a favor de los servicios p\u00fablicos). La derecha bolsonarista, con un 1,5 % de apoyo y muy minoritaria, tambi\u00e9n se sum\u00f3 a las manifestaciones (lo que ya hab\u00eda hecho de otra manera en 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de la burgues\u00eda, que al principio estaba en contra de la destituci\u00f3n, se decant\u00f3 mayoritariamente a favor de la misma, para sustituir a Dilma por su vicepresidente, del MDB, Michel Temer, en la medida en que Dilma perdi\u00f3 la capacidad de seguir aplicando todas las recetas que quer\u00eda. El PSTU se opuso al juicio pol\u00edtico, porque significar\u00eda derrocar a un gobierno de colaboraci\u00f3n de clases para poner en su lugar a un gobierno democr\u00e1tico burgu\u00e9s por acci\u00f3n del parlamento, y as\u00ed se lo dijo a los trabajadores; pero coincidimos con los trabajadores en que ese gobierno era muy malo y que tendr\u00edamos que movilizarnos para derrocar a todos, incluido el vicepresidente, y permitir, como m\u00ednimo, nuevas elecciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Temer (MDB), el vicepresidente de Dilma (PT), por cierto, no fue elegido evidentemente por el PSTU, sino por el PT. Y como dice el refr\u00e1n popular, \u00abel jabuti no se sube a los \u00e1rboles, si alguno est\u00e1 encima de uno es porque alguien lo ha puesto all\u00ed\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El juicio pol\u00edtico, las maniobras parlamentarias e incluso la lucha judicial est\u00e1n dentro de las reglas del r\u00e9gimen democr\u00e1tico burgu\u00e9s. No hubo ning\u00fan golpe, por lo que al MRT le resulta dif\u00edcil explicar c\u00f3mo, despu\u00e9s de un golpe (\u00bfsuave?), la correlaci\u00f3n de fuerzas, en lugar de retroceder, avanza. \u00bfC\u00f3mo explica el MRT la mayor huelga general de Brasil en 2017, despu\u00e9s de la gran derrota impuesta por \u00abun golpe\u00bb? Resulta que el MRT utiliza la misma narrativa que el PT de que Bolsonaro es producto del \u00abgolpe de 2016\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, en realidad, Bolsonaro, si desde el punto de vista hist\u00f3rico es producto de m\u00e1s de 20 a\u00f1os de gobiernos del PSDB y del PT y de la decepci\u00f3n con el PT, desde el punto de vista espec\u00edfico de la coyuntura, es producto directo de la no continuidad de la huelga general de 2017, por responsabilidad de la burocracia sindical y especialmente de la CUT y del PT.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta narrativa de que el impeachment es un golpe y de atribuir esencialmente a un movimiento reaccionario la crisis del gobierno de Dilma, adem\u00e1s de todo lo dem\u00e1s, no ayuda a armar correctamente a la vanguardia y a la clase trabajadora para cuando aparece en realidad un verdadero proyecto golpista y un verdadero intento de golpe, como fue el intento bolsonarista del 8 de julio.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s impresionante a\u00fan es que no pueda explicar por qu\u00e9 el PT se lleva tan bien con tantos supuestos \u00abgolpistas\u00bb, como Renan Calheiros (MDB) o Geraldo Alckmin, actual vicepresidente de Lula (ex PSDB, hoy PSB) y tantos otros, que hoy forman parte de su gobierno.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>4 &#8211; Porque somos morenistas<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Ser morenista no significa repetir f\u00f3rmulas prefabricadas ni negar los errores que se hayan cometido. Significa reivindicar un m\u00e9todo antidogm\u00e1tico profundamente arraigado en el marxismo revolucionario, que parte de la realidad viva de la lucha de clases para formular el programa y la pol\u00edtica. Esta herencia es lo contrario del formalismo que caracteriza a la FT.<\/p>\n\n\n\n<p>La FT dice que supera dial\u00e9cticamente a Moreno, porque reivindica dos de sus obras, La dictadura revolucionaria del proletariado y La traici\u00f3n de la OCI (publicada en Brasil por la editorial Sundermann con el nombre de \u00abLos gobiernos de Frente Popular en la historia\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p>Son dos grandes libros, pero no son las \u00fanicas elaboraciones de Nahuel Moreno que reivindicamos. Moreno fue, desde nuestro punto de vista, el trotskista de la posguerra que no cedi\u00f3 al revisionismo y que mejor respondi\u00f3 a la realidad de su tiempo. Creemos que prescindir de las \u00ab4 tesis sobre la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola y portuguesa de Am\u00e9rica\u00bb, por ejemplo, implica un d\u00e9ficit muy importante para comprender Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejar de lado el \u00abMorenazo\u00bb, editado en Brasil con el t\u00edtulo \u00abEl Partido y la Revoluci\u00f3n\u00bb, es prescindir de conocer y estudiar no solo un an\u00e1lisis marxista de numerosos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina en los a\u00f1os 70 y toda la pol\u00e9mica con el mandelismo sobre su capitulaci\u00f3n ante el guerrillero, sino, sobre todo, dejar de tener acceso a una lecci\u00f3n sobre pol\u00edtica y sobre la metodolog\u00eda del programa de transici\u00f3n. Una visi\u00f3n dial\u00e9ctica en la que las tareas m\u00ednimas, democr\u00e1ticas y transitorias no cumplen ese papel en s\u00ed mismas, independientemente de las circunstancias, sino que \u00ablas tareas m\u00ednimas pueden cumplir un papel transitorio y las tareas transitorias pueden tener un papel m\u00ednimo\u00bb, dependiendo de la lucha de clases. En este libro, Moreno tambi\u00e9n comete algunos errores. Al inclinarse por la pol\u00e9mica pol\u00edtica (el libro es un documento del Congreso), pone un \u00e9nfasis equivocado en las consignas para la acci\u00f3n y presenta una visi\u00f3n limitada del papel de la teor\u00eda y la propaganda. Sin embargo, estos errores no invalidan el libro y se corrigen en \u00abLa traici\u00f3n de la OCI\u00bb (\u00abLos gobiernos de Frente Popular en la Historia\u00bb, Editorial Sundermann, Brasil). Ambos libros juntos constituyen una importante lecci\u00f3n sobre la metodolog\u00eda del programa de transici\u00f3n y sobre c\u00f3mo hacer pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Las escuelas de Moreno, o libros como Revoluci\u00f3n y Contrarrevoluci\u00f3n en Portugal, confirman un trabajo nada esquem\u00e1tico, en el que la revoluci\u00f3n permanente se aplica en los procesos revolucionarios no como un dogma. Preocupado por intervenir en la realidad y construir partidos revolucionarios con capacidad de incidir en el curso de los acontecimientos y de la historia. Y tambi\u00e9n en construir una Internacional revolucionaria, precisamente porque la revoluci\u00f3n permanente choca frontalmente con la teor\u00eda estalinista del socialismo en un solo pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno no era en absoluto alguien que creyera tener una receta o un esquema en el que encajar la realidad. No operaba con un esquema objetivista ni subjetivista. Ante todo, Moreno, con aciertos y errores, siempre busc\u00f3 comprender e intervenir concretamente en las revoluciones reales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para estar a la altura de nuestro tiempo, del mismo modo que debemos volver a Marx, Lenin y Trotsky, tambi\u00e9n debemos aprender de Moreno.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso aquellos que nos consideramos morenistas, y le debemos el tributo de nuestra existencia, estamos muy lejos de superar su capacidad para responder al mundo de hoy, como \u00e9l, con aciertos y errores, respondi\u00f3 a su tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero reivindicando a Moreno y siendo morenistas, no dejaremos de criticar o actualizar a Moreno, porque \u00e9l tambi\u00e9n lo har\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y s\u00ed, tratando de no caer en un esquema subjetivista inverso, hay que alejar los rasgos de objetivismo que, repetimos, no marcan la totalidad de la obra de Moreno ni su actuaci\u00f3n en momentos espec\u00edficos de los procesos.<\/p>\n\n\n\n<p>El reto que tenemos ante nosotros es el mismo que orient\u00f3 la vida de Moreno: construir partidos revolucionarios arraigados en la clase, capaces de intervenir en las revoluciones reales y de disputar su direcci\u00f3n hasta el final.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El material que publicamos a continuaci\u00f3n, hace parte de dos art\u00edculos de pol\u00e9mica con la Fracci\u00f3n Trotskista (FT). 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