{"id":78890,"date":"2024-11-27T01:12:21","date_gmt":"2024-11-27T01:12:21","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=78890"},"modified":"2024-11-28T15:59:00","modified_gmt":"2024-11-28T15:59:00","slug":"la-ultraderecha-de-donde-viene-que-representa-a-donde-va-y-como-combatirla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-ultraderecha-de-donde-viene-que-representa-a-donde-va-y-como-combatirla\/","title":{"rendered":"La ultraderecha: de d\u00f3nde viene, qu\u00e9 representa, a d\u00f3nde va y c\u00f3mo combatirla"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Felipe Alegria<sup data-fn=\"ea4c633c-f022-453d-aa60-a45175843719\" class=\"fn\"><a id=\"ea4c633c-f022-453d-aa60-a45175843719-link\" href=\"#ea4c633c-f022-453d-aa60-a45175843719\">1<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Presentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo trata de exponer un primer estudio y conclusiones sobre la extrema derecha que, sin duda, va a ser necesario continuar y profundizar.<\/p>\n\n\n\n<p>La victoria de Trump en la principal potencia imperialista pone de relieve la pujanza adquirida por la extrema derecha en la esfera internacional, con fuertes posiciones ya conquistadas en Europa y Latinoam\u00e9rica. El avance de la ultraderecha es un fen\u00f3meno global que corresponde al actual momento hist\u00f3rico de crisis del capitalismo. Con amplios v\u00ednculos internacionales entre s\u00ed, su ascenso se encuentra en pleno desarrollo, muestra expresiones nacionales diferentes y, como fen\u00f3meno en transici\u00f3n, presenta finales abiertos que van a depender del curso de los acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>La ultraderecha actual es un fen\u00f3meno que, teniendo semejanzas, no es el fascismo y nazismo de los a\u00f1os 20-30 del siglo pasado, pues se mueve en coordenadas hist\u00f3ricas diferentes. Sin embargo, es necesario considerar los elementos comunes entre ambos fen\u00f3menos y su interrelaci\u00f3n. Y, por supuesto, tomar en cuenta las lecciones del pasado para combatirlo y derrotarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>La ultraderecha se desarrolla con fuerza en los pa\u00edses imperialistas occidentales (EEUU, Europa) y en pa\u00edses semicoloniales como Am\u00e9rica Latina (Argentina, Brasil, El Salvador\u2026) o India (<em>Indutva<\/em>), en los que rigen reg\u00edmenes de democracia liberal en crisis. No es el mismo fen\u00f3meno de las dictaduras militares de Asia o \u00c1frica, apoyadas casi exclusivamente en los aparatos estatales de represi\u00f3n. En la Rusia de Putin nos encontramos, a su vez, con un r\u00e9gimen bonapartista autoritario, una dictadura con la que simpatiza una buena parte de la ultraderecha europea, que la ve como un modelo a seguir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. Un movimiento que toma fuerza a partir de la crisis mundial de 2008<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>El crecimiento de la actual extrema derecha es un fen\u00f3meno hist\u00f3rico relativamente nuevo, surgido a partir de la crisis capitalista mundial de 2008, es decir, a partir del momento en que, tras casi 30 a\u00f1os de <em>marcha triunfal<\/em>, la <em>globalizaci\u00f3n<\/em> imperialista entr\u00f3 en crisis y dej\u00f3 en evidencia sus efectos sociales devastadores.<\/p>\n\n\n\n<p>El triunfo de la <em>globalizaci\u00f3n <\/em>neoliberal no habr\u00eda sido tan arrollador si no hubiera estado asociado a la restauraci\u00f3n del capitalismo en China, Rusia y el Este europeo. Fue esta restauraci\u00f3n la que permiti\u00f3 que la globalizaci\u00f3n tomara un impulso tan colosal. Aport\u00f3 enormes \u00e1reas nuevas para la acumulaci\u00f3n de capital y dio lugar a deslocalizaciones industriales masivas. Apoy\u00e1ndose en la superexplotaci\u00f3n de la clase trabajadora china, permiti\u00f3 dar paso en todo el mundo a una reducci\u00f3n general de salarios y a un proceso de liquidaci\u00f3n generalizada de conquistas laborales y sociales. Posibilit\u00f3 avanzar en la fragmentaci\u00f3n y tercerizaci\u00f3n de la fuerza laboral y extendi\u00f3 a extremos desconocidos el trabajo informal y la marginaci\u00f3n social de sectores enteros de la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos logros del capitalismo se apoyaron, adem\u00e1s, en el triunfo ideol\u00f3gico alcanzado por el neoliberalismo, que present\u00f3 la restauraci\u00f3n capitalista como el fracaso hist\u00f3rico del socialismo. A pesar de que los reg\u00edmenes donde el capitalismo fue restaurado, es decir, China, Rusia y el Este europeo, presentados como <em>socialistas <\/em>o <em>comunistas<\/em>, no eran sino una lastimosa parodia de socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Justo al contrario que la revoluci\u00f3n rusa de 1917, que abri\u00f3 entre las clases trabajadoras del mundo la perspectiva y la esperanza de alcanzar el socialismo, la restauraci\u00f3n capitalista de los a\u00f1os 80-90 cuestion\u00f3 esta perspectiva socialista y contribuy\u00f3 fuertemente a la desorganizaci\u00f3n de la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Este triunfo ideol\u00f3gico neoliberal no ha sido, sin embargo, m\u00e9rito exclusivo de los ide\u00f3logos ultraliberales (y de las iglesias evang\u00e9licas asociadas). Han contribuido tambi\u00e9n decisivamente los partidos <em>socialistas<\/em> (izquierda burguesa socioliberal), que administraron la globalizaci\u00f3n neoliberal, as\u00ed como el <em>posmodernismo,<\/em> que estas \u00faltimas d\u00e9cadas ha sido hegem\u00f3nico en la<em> nueva izquierda <\/em>occidental que ha ido surgiendo estos a\u00f1os. Son ejemplos de ello la Syriza griega, el Podemos espa\u00f1ol, el PSOL brasile\u00f1o el italiano Refundazione o determinadas corrientes de oposici\u00f3n a las opresiones de g\u00e9nero o raza.<\/p>\n\n\n\n<p>Los partidos socialistas primero abandonaron su socialismo <em>evolucionista<\/em> por el Estado del Bienestar capitalista y luego se pasaron con armas y bagajes al <em>socioliberalismo<\/em> (su versi\u00f3n particular del neoliberalismo). En el caso de los <em>posmodernos<\/em>, el marxismo pas\u00f3 a ser un <em>metarrelato<\/em> <em>anticuado<\/em> que deb\u00eda ser sustituido por un pensamiento <em>esc\u00e9ptico<\/em>. Para el posmodernismo la realidad no es algo objetivo que se pueda conocer sino una construcci\u00f3n del lenguaje. La sociedad no est\u00e1 basada en el dominio del capital y la explotaci\u00f3n y no existe clase obrera sino innumerables opresiones con nuevos sujetos sociales que hay que organizar por separado. El poder est\u00e1 en todos lados y no tiene sentido la lucha por tomarlo. El combate por un r\u00e9gimen socialista carece de sentido y debe ser sustituido por una borrosa batalla por una <em>\u201cdemocracia radical\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La ultraderecha apareci\u00f3 como opci\u00f3n pol\u00edtica a partir del estallido de la crisis mundial de 2008, apoyada en el descr\u00e9dito y el resentimiento social provocados por los gobiernosde la<em> izquierda burguesa socioliberal <\/em>(partidos socialistas)y, por extensi\u00f3n, en el desprestigio alcanzado por los reg\u00edmenes de democracia liberal en que dichos gobiernos se asentaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Su despliegue, sin embargo, tuvo lugar unos pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de intensos desenga\u00f1os populares ante grandes luchas que resultaron incapaces de ir m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo, pues carec\u00edan de organizaci\u00f3n y, sobre todo, de direcci\u00f3n para ello. En el caso de Europa, fue tras grandes revueltas dirigidas por fuerzas que se presentaban a la izquierda de los partidos socialistas pero que nunca aspiraron a romper con el capitalismo ni a salirse del cuadro de los reg\u00edmenes de democracia liberal. Fue despu\u00e9s del fiasco de <em>Syriza<\/em>, que pas\u00f3 de constituir la gran esperanza del pueblo griego a ser su verdugo a cuenta de la UE; del de <em>Podemos, <\/em>que pas\u00f3 de abanderado de la rebeli\u00f3n popular en el Estado espa\u00f1ol a socio menor del PSOE; tras el desencanto de la juventud brit\u00e1nica con Corbyn o el de la portuguesa con el <em>Bloco de Esquerda, <\/em>transformado en sumiso socio parlamentario del PS. En Latinoam\u00e9rica, el despliegue de la ultraderecha tuvo lugar tras el desencanto de la primera ola de gobiernos <em>progresistas<\/em> (N\u00e9stor Kirschner y Cristina, Lula, Dilma\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p>Al calor de esos desenga\u00f1os, la ultraderecha, apoyada fuertemente en redes sociales convertidas en grandes plataformas de desinformaci\u00f3n (<em>fake news) <\/em>y adoctrinamiento paralelas a los grandes <em>media<\/em>, se ha presentado como el <em>\u201crepresentante del<\/em> <em>pueblo contra las \u00e9lites y el sistema\u201d<\/em> (dentro del cual ubican en lugar destacado a la izquierda burguesa oficial), ganando un peso considerable en la peque\u00f1a burgues\u00eda y entre sectores importantes de trabajadores, en particular los m\u00e1s precarios y explotados.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en Francia, seg\u00fan estudios demosc\u00f3picos, <em>Rassemblement National<\/em> (RN) de Marine Le Pen tiene el voto del 53% de los obreros del pa\u00eds y es asimismo el partido m\u00e1s votado de Francia. Algo similar ocurre con el <em>Partido de la Libertad<\/em> austr\u00edaco (<em>FP\u00d6<\/em>). En Argentina, Milei ha sido elegido presidente en 2023 con un 55,69% de los votos y en Brasil en 2022, Bolsonaro qued\u00f3, con el 49,17% de los votos, a 1,66 puntos de Lula (50,83%). En EEUU, Trump ha logrado el apoyo electoral de una parte sustancial de obreros blancos empobrecidos de los estados del Rust Belt (\u201c<em>Cintur\u00f3n del \u00d3xido<\/em>\u201d) pero tambi\u00e9n de importantes bolsas de voto entre los latinos y los negros.<\/p>\n\n\n\n<p>Un factor a\u00f1adido de fuerte impacto en el ascenso de la ultraderecha, particularmente en Europa, fue la crisis migratoria de 2015, consecuencia de la guerra de Siria, con la llegada de una enorme masa de refugiados. Solo a Alemania accedi\u00f3 m\u00e1s de un mill\u00f3n. El proceso continu\u00f3 despu\u00e9s, tras la invasi\u00f3n rusa, con la afluencia de varios millones de ucranianos en 2022. La angustia de sectores de la poblaci\u00f3n ante este flujo masivo, coincidiendo con las crecientes privaciones de amplios sectores populares, fue explotada a fondo por la ultraderecha europea. Lo mismo que hace Trump en EEUU. La ultraderecha supo tambi\u00e9n, durante la pandemia de 2020, capitalizar el rechazo de amplios sectores de la poblaci\u00f3n a la confabulaci\u00f3n de los gobiernos con las grandes farmac\u00e9uticas y a su despotismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. La ideolog\u00eda de la extrema derecha<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ascenso de la ultraderecha se ha asentado en unas bases que a\u00fanan el ultraliberalismo, el conservadorismo extremo, el racismo y la xenofobia, el patrioterismo y una gran pulsi\u00f3n autoritaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.1. Ultraliberalismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ultraliberalismo se articul\u00f3 tras la II Guerra Mundial con intelectuales como Von Hayek, Von Mises, Milton Friedman\u2026 Sin embargo, fue solo a partir de los a\u00f1os 70 cuando, desplazando a los neokeynesianos, se expandi\u00f3 y convirti\u00f3 en la ideolog\u00eda econ\u00f3mica dominante en el conjunto de Occidente. En particular desde que Reagan accedi\u00f3 a la presidencia norteamericana (1981-1989) y Thatcher a la jefatura del gobierno brit\u00e1nico (1979-1990). Desde entonces, el ultraliberalismo ha sido compa\u00f1ero inseparable de la globalizaci\u00f3n imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>En EEUU, el ultraliberalismo se combin\u00f3 con un profundo conservadurismo socioreligioso y un patriotismo imperialista descarnado, dando lugar a una fusi\u00f3n entre el movimiento ultraliberal y el movimiento evang\u00e9lico. Esa amalgama, ya clara en la \u00e9poca de Reagan, ha continuado y se ha profundizado desde entonces, siendo ahora mismo uno de los puntos de apoyo esenciales de Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>Las fuerzas de ultraderecha, cuando hablan de socialismo o comunismo, no se est\u00e1 refiriendo en absoluto al socialismo de Marx y Engels, Rosa Luxemburgo, Lenin o Trotsky. Por el contrario, para la extrema derecha socialismo son las dictaduras capitalistas de Venezuela, Nicaragua o Cuba. Y m\u00e1s all\u00e1 de eso, socialismo es cualquier intervenci\u00f3n del Estado en la econom\u00eda. Sus ide\u00f3logos identifican socialismo con la pol\u00edtica socioliberal de los partidos socialistas o del PT de Lula o con la izquierda neo-reformista posmoderna de Podemos, Syriza o Petro en Colombia. Incluso identifican como <em>socialista <\/em>o <em>comunista<\/em> a una parte de la burgues\u00eda, que \u201c<em>depende del Estado<\/em>\u201d. Han llegado incluso a denunciar como <em>socialista<\/em> a Biden y al propio Partido Dem\u00f3crata, genuino representante del gran capital norteamericano. Llegan inclusive a englobar en este amasijo a la misma izquierda revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta aparentemente contradictorio que, apoy\u00e1ndose como lo hacen, en la devastaci\u00f3n social causada por el neoliberalismo, la ultraderecha internacional defienda como soluci\u00f3n el ultraliberalismo m\u00e1s crudo. Predican un liberalismo ut\u00f3pico que nunca ha existido en la historia, en el que reinar\u00eda una libre competencia perfecta, organizada por el mercado y sin ninguna intervenci\u00f3n del Estado<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. Hacen bandera de la <em>lucha contra el Estado<\/em>, que ha de ser reducido al <em>m\u00ednimo<\/em>, aunque, por supuesto, \u00e9ste deba mantener el orden p\u00fablico m\u00e1s severo, asegurar un creciente poder\u00edo militar y garantizar la m\u00e1s absoluta libertad de empresa frente a toda reivindicaci\u00f3n sindical, regulaci\u00f3n social o ambiental. Son defensores de la desigualdad social, que consideran <em>madre del progreso <\/em>y se oponen a todo ideal igualitario. Asumen la necesidad de una <em>tasa<\/em> <em>natural <\/em>de desempleo y est\u00e1n por el abandono de las medidas sociales del <em>Estado de Bienestar<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em>. La soluci\u00f3n, para ellos, es puramente individual y consiste en el <em>\u201cemprendimiento empresarial\u201d <\/em> de cada cual con el fin de enriquecerse.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ideolog\u00eda reaccionaria se justifica, parad\u00f3jicamente, en la brutal precarizaci\u00f3n de los v\u00ednculos laborales, una realidad predominante en la que los trabajadores, en particular los m\u00e1s j\u00f3venes, ya no tienen expectativas de empleo fijo ni de cobrar una pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n. Entonces difunden la idea de que la soluci\u00f3n es convertirse en <em>su proprio patr\u00f3n<\/em>, algo cuyo verdadero significado es carecer de todo derecho. Un trabajador esclavo de la aplicaci\u00f3n Uber ser\u00eda un ejemplo. El retroceso generalizado de los servicios p\u00fablicos de salud, educaci\u00f3n y transporte demostrar\u00eda asimismo que <em>\u201cel Estado no sirve para nada\u201d<\/em> y que la soluci\u00f3n ha de ser individual.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.2. Ultraconservadurismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los evang\u00e9licos norteamericanos enlazaron con el ultraliberalismo a trav\u00e9s de la llamada<em> teolog\u00eda de la prosperidad<\/em>, que predica que no hay que preocuparse por el M\u00e1s All\u00e1 sino por prosperar y enriquecerse en este mundo. El enriquecimiento individual ser\u00eda se\u00f1al de estar bendecido por Dios. Esta visi\u00f3n se complementa con la <em>teolog\u00eda de dominio<\/em> que defiende que, cuando logren alcanzar una mayor\u00eda socioelectoral, deben imponer un gobierno teocr\u00e1tico, regido por la\u201c<em>ley de Dios\u201d<\/em>. El movimiento evang\u00e9lico dispone de una estructura coordinada internacionalmente, con centro en EEUU y un gran peso en Latinoam\u00e9rica, como los neopentecostales de Brasil, una fuerza de millones, aliada con Bolsonaro y la ultraderecha brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los pensadores de extrema derecha, los <em>socialistas<\/em> y <em>marxistas<\/em> hace largo tiempo que han reconocido que no se puede prescindir del mercado capitalista<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a> y han convertido el <em>socialismo<\/em> en la b\u00fasqueda del control del Estado sobre la econom\u00eda y la sociedad, buscando hacer del Estado la \u00fanica fuente de poder<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Para conseguirlo, deben demoler los centros de poder legados por la <em>cultura judeocristiana<\/em>, es decir, lareligi\u00f3n y la familia tradicional y, del mismo modo deben ir tambi\u00e9n contra la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La ultraderecha se presenta, por el contrario, como la gran defensora de los <em>valores cristianos: la familia tradicional y la religi\u00f3n<\/em>. Rabiosamente antifeminista y contraria al derecho al aborto, la extrema derecha es defensora de la familia patriarcal, abanderada del <em>var\u00f3n oprimido <\/em>y radicalmente contraria a los derechos LGTB<a id=\"_ftnref5\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.3. Patrioterismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista de los ide\u00f3logos ultraderechistas, los <em>\u201csocialistas\u201d <\/em>buscan <em>destruir la naci\u00f3n<\/em> promoviendo un<em> supraestado global<\/em>. Estar\u00edan aliados para ello con el capital financiero internacional, que busca la protecci\u00f3n del Estado frente a la competencia y un dominio global, por encima de las fronteras nacionales. Odian a los que definen como <em>globalistas, <\/em>se obsesionan con personajes como el financiero jud\u00edo Soros y se oponen a la existencia misma de organismos supranacionales como la ONU.<\/p>\n\n\n\n<p>Los discursos de los diferentes partidos de ultraderecha apelando a la <em>patria<\/em> se parezcan formalmente, pero hay una gran diferencia entre la extrema derecha de los pa\u00edses imperialistas y la de los pa\u00edses semicoloniales. En el primer caso tenemos partidos abiertamente nacional-imperialistas, cada uno a su escala: son los Trump con su <em>Make America Great Again<\/em> (MAGA), RN, AfD, Reform UK o Vox, alzando sus banderas supremacistas. En Am\u00e9rica Latina, en cambio, el <em>patriotismo<\/em> de los Bolsonaro o Milei es de baratija, incapaz de esconder su completa sumisi\u00f3n y entreguismo al amo norteamericano. En Europa, la ultraderecha se declara <em>euroesc\u00e9ptica<\/em>, cuando no <em>eur\u00f3foba<\/em>. Contrapone la UE a la soberan\u00eda nacional de sus pa\u00edses, para los que reclaman un retorno de competencias (<em>\u201cMenos Europa, m\u00e1s patria\u201d<\/em>). Al mismo tiempo, se dividen entre s\u00ed en funci\u00f3n de sus intereses nacionales, por ejemplo, en relaci\u00f3n a qu\u00e9 pol\u00edtica tener ante Putin.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.4. Racismo y xenofobia contra los inmigrantes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente, en EEUU y en Europa nos encontramos en una situaci\u00f3n explosiva, que combina una intensa presi\u00f3n migratoria y una fuerte degradaci\u00f3n de las condiciones de vida de los sectores m\u00e1s pobres de los pa\u00edses de acogida. La presi\u00f3n migratoria viene provocada por situaciones de guerra (incluidas las no declaradas), por el expolio de los pa\u00edses semicoloniales y por la sequ\u00eda y hambrunas generadas por un calentamiento global del que los pueblos no tienen responsabilidad alguna.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2022, seg\u00fan c\u00e1lculos del <em>Financial Times<\/em>, los inmigrantes representaban en EEUU el 26% de la poblaci\u00f3n, en Suiza eran el 47%, en Suecia el 31%, en Austria el 30%, en Francia el 27%, en B\u00e9lgica el 25%, en Alemania el 24%, en Gran Breta\u00f1a el 23% y en Espa\u00f1a el 17,1%. En 2021, en Francia, el 48% de los inmigrantes eran africanos, de ellos el 62% magreb\u00eds. En el Estado espa\u00f1ol se reparten entre Marruecos y Am\u00e9rica Latina (con un fuerte crecimiento suramericano estos \u00faltimos a\u00f1os), aunque tambi\u00e9n sube el porcentaje de poblaci\u00f3n negra africana. Alemania es el segundo pa\u00eds del mundo, tras EEUU, en n\u00famero absoluto de inmigrantes<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos en una situaci\u00f3n muy diferente de la de los a\u00f1os de ascenso de la econom\u00eda capitalista. En Europa, hasta 1973, eran los gobiernos de los pa\u00edses centrales quienes promov\u00edan la inmigraci\u00f3n, siendo los grandes abastecedores Espa\u00f1a, Italia y Grecia. En EEUU la inmigraci\u00f3n era igualmente favorecida. Ahora vivimos la situaci\u00f3n contraria, en la que la campa\u00f1a contra los inmigrantes es la gran bandera de la ultraderecha en EEUU y Europa\u2026 y es, al mismo tiempo, la pr\u00e1ctica de la gran mayor\u00eda de los gobiernos <em>democr\u00e1ticos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La defensa ultraderechista de la <em>naci\u00f3n, <\/em>con caracter\u00edsticas supremacistas, se apoya en la teor\u00eda conspiranoide del <em>Gran Reemplazo<\/em>, seg\u00fan la cual la inmigraci\u00f3n responder\u00eda a un plan <em>globalista<\/em> para suplantar a la poblaci\u00f3n nativa. En el caso de Europa, este <em>Gran Reemplazo<\/em> acabar\u00eda con la cultura judeocristiana y la sustituir\u00eda por una civilizaci\u00f3n isl\u00e1mica. La <em>soluci\u00f3n<\/em> ser\u00eda, entonces, la deportaci\u00f3n de millones y el cierre de fronteras, como plantean el AfD, otros en Europa y Trump en EEUU.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.5. Negacionismo clim\u00e1tico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Asociada a los lobbies de los hidrocarburos y del agronegocio y envuelta en la bandera de la libre empresa, la ultraderecha<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> cuestiona la existencia misma del cambio clim\u00e1tico. En EEUU, Trump ha vuelto con el lema <em>\u201cDrill, baby, drill\u201d<\/em> (<em>taladra, muchacho, taladra<\/em>). En Europa, los gobiernos y la ultraderecha se han apoyado en las movilizaciones de los agricultores europeos (mayoritariamente dirigidas por las grandes patronales agrarias, que han utilizado el descontento de los peque\u00f1os y medianos agricultores abocados a la ruina) para oponerse a cualquier medida de mitigaci\u00f3n clim\u00e1tica, incluido el descafeinado \u201cPacto Verde\u201d europeo. En Brasil, la ultraderecha est\u00e1 asociada al agronegocio que esquilma el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.6. Sionismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las caracter\u00edsticas llamativas de evang\u00e9licos y neopentecostales cristianos es la defensa del <em>Renacimiento de Israel<\/em>, que consideran una condici\u00f3n para la <em>Segunda Venida de Cristo<\/em> y la <em>Salvaci\u00f3n del Milenio<\/em>. En base a citas b\u00edblicas, justifican la adhesi\u00f3n incondicional al sionismo y a la pol\u00edtica genocida de Israel y exaltan a Netanyahu como reencarnaci\u00f3n del b\u00edblico rey David.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, m\u00e1s all\u00e1 de los evang\u00e9licos, son todas las organizaciones ultraderechistas del mundo, sin excepci\u00f3n, las que se alinean de manera absoluta con el sionismo, que cuenta, a su vez, con el apoyo criminal de la abrumadora mayor\u00eda de los gobiernos del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>El respaldo incondicional de la ultraderecha al sionismo se da en los partidos que tienen su origen hist\u00f3rico en partidos fascistas (<em>Fratelli d\u2019Italia, <\/em>el FP\u00d6 o RN) as\u00ed como en los m\u00e1s recientes, como la extrema derecha holandesa o el propio Milei. Buena parte de estos partidos combinan su plena adhesi\u00f3n al sionismo con un claro trasfondo antisemita, algo que no deber\u00eda sorprendernos si tenemos en cuenta las hist\u00f3ricas coincidencias ideol\u00f3gicas del sionismo y el nazismo y su apoyo pol\u00edtico mutuo en los a\u00f1os 30<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. Una reacci\u00f3n burguesa que responde a las actuales necesidades hist\u00f3ricas del gran capital<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La ultraderecha es la reacci\u00f3n burguesa a la actual crisis capitalista y del orden mundial, en unas circunstancias en las que el grado de oligopolizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial es gigantesco, al mismo tiempo que la clase trabajadora ha sufrido considerables retrocesos en sus derechos, conciencia y organizaci\u00f3n. Los grandes capitalistas no necesitan actualmente, dado el grado de desorganizaci\u00f3n y la ausencia de partidos revolucionarios con influencia de masas, imponer un r\u00e9gimen fascista de terror como el de los a\u00f1os 20-30 del siglo pasado, en los que la memoria de la Revoluci\u00f3n de Octubre de 1917 estaba viva, exist\u00edan una gran agitaci\u00f3n social y pol\u00edtica, con grandes partidos y sindicatos obreros de masas, y las burgues\u00edas se preparaban para la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estamos, sin embargo, ante un fen\u00f3meno en transici\u00f3n, con finales abiertos, donde, como dec\u00eda Le\u00f3n Trotsky en los a\u00f1os 30 del siglo pasado, no hay muros infranqueables entre semi-bonapartismos, bonapartismos y fascismos. Si las circunstancias cambiaran y entr\u00e1ramos en escenarios preb\u00e9licos o b\u00e9licos y la crisis y la desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica llegaran a l\u00edmites fuera de control, los grandes capitalistas podr\u00edan plantearse soluciones parecidas a los viejos fascismos. Esto puede ilustrarse, en peque\u00f1a escala, en el ejemplo de la organizaci\u00f3n neonazi griega <em>Aurora Dorada<\/em>. En 2014-2015, en pleno auge de un poderoso levantamiento obrero y popular en Grecia, este partido era la tercera fuerza del pa\u00eds y actuaba seg\u00fan las pautas cl\u00e1sicas del fascismo, con sus bandas armadas. Sin embargo, en 2020, cuando el ascenso revolucionario hab\u00eda sido derrotado (con la ayuda decisiva de Syriza) y la situaci\u00f3n estaba <em>normalizada<\/em>, <em>Aurora Dorada<\/em>, bajo la bendici\u00f3n de la UE, fue declarada <em>organizaci\u00f3n criminal <\/em>e ilegalizada. Posteriormente, ha sido <em>sustituida<\/em> por organizaciones de ultraderecha no expresamente fascistas como la versi\u00f3n original.<\/p>\n\n\n\n<p>En el momento presente, no estamos ante el desarrollo de movimientos fascistas de masas como en los a\u00f1os 20-30 del siglo pasado, sustentados en el encuadramiento de bandas armadas y m\u00e9todos de guerra civil. Desde un punto de vista general, en la actualidad, la ultraderecha, apoyada por sectores del gran capital de importancia desigual seg\u00fan el pa\u00eds, y con fuertes apoyos entre polic\u00edas y militares, se sostiene en el cuadro parlamentario, con el objetivo de utilizarlo y avanzar en la imposici\u00f3n de reg\u00edmenes autoritarios, bonapartistas, dictaduras con elecciones controladas. Es decir, que amputen libertades pol\u00edticas y derechos democr\u00e1ticos, impongan retrocesos sustanciales a las conquistas de las mujeres y LGTB, repriman con dureza las movilizaciones obreras y populares e impongan un fuerte control policial, sometan el aparato judicial y los medios de comunicaci\u00f3n. Este curso se refleja en la <em>\u201cdemocracia<\/em> <em>iliberal\u201d<\/em> de Orb\u00e1n en Hungr\u00eda, en los planes de Bolsonaro, en los de Trump (contenidos, entre otros, en el <em>Project 2025<\/em> de la <em>Heritage Foundation<\/em>). La ultraderecha, actualmente forma l\u00edderes, organiza nacional e internacionalmente a un amplio sector militante y moviliza a sectores de masas en contra de la institucionalidad existente y a favor de una pauta reaccionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Con marcadas peculiaridades y ritmos espec\u00edficos en cada pa\u00eds, esta es la orientaci\u00f3n general actual de las organizaciones de la ultraderecha, aunque, tras el asalto al Capitolio impulsado por Trump o las intentonas golpistas frustradas de Bolsonaro, no se debe descartar la posibilidad de tentativas de golpe de Estado para acelerar la implantaci\u00f3n de un r\u00e9gimen autoritario.<\/p>\n\n\n\n<p>La estrategia general de la ultraderecha, por lo dem\u00e1s, combina bien con fen\u00f3menos de violencia como los pogromos contra inmigrantes de agosto de 2024 en Gran Breta\u00f1a, protagonizados por bandas neofascistas y voceados por el partido ultraderechista <em>Reform<\/em> de Nigel Farage. Estos pogromos han sido uno de los puntos altos de violencia neonazi de los \u00faltimos tiempos en Europa, aunque, como vimos en 2017 en Charlottesville (EEUU), o en el asalto al Capitolio, est\u00e1n lejos de ser una experiencia exclusiva.<\/p>\n\n\n\n<p>No carece de importancia, en el cuadro descrito, que organizaciones como el FP\u00d6, Fratelli d\u2019Italia, AfD , Vox, Milei o el bolsonarismo, que incluyen a neonazis en sus estructuras, promuevan el llamado <em>revisionismo hist\u00f3rico<\/em> con la finalidad de <em>lavar<\/em> el pasado fascista o dictatorial de sus pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.1. En EEUU y Europa contra los inmigrantes, en Latinoam\u00e9rica \u201ccontra la <em>inseguridad<\/em> y la <em>corrupci\u00f3n<\/em>\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En EEUU y Europa su gran bandera es la cruzada contra los inmigrantes y refugiados. En Europa, las organizaciones de ultraderecha, supremacistas blancas, promueven la <em>Reemigraci\u00f3n<\/em>, es decir, la deportaci\u00f3n masiva de los migrantes, en nombre de la defensa de la <em>\u201cidentidad europea\u201d<\/em> y de los \u201c<em>valores cristianos de Occidente\u201d<\/em>, amenazados por una supuesta <em>invasi\u00f3n isl\u00e1mica<\/em>. AfD impulsa la expulsi\u00f3n de dos millones de personas, una parte de ellas con nacionalidad alemana, que considera <em>no asimilados<\/em> (Conferencia de Potsdam, noviembre 2023). Trump, por su parte, amenaza con la deportaci\u00f3n masiva de 15 millones de inmigrantes indocumentados (aunque seg\u00fan cifras oficiales son 11 millones).<\/p>\n\n\n\n<p>En todos los casos, los inmigrantes son acusados de ser responsables de todos los males: la delincuencia, la crisis del Estado de Bienestar, los bajos salarios, el <em>robo<\/em> de empleos a los trabajadores <em>nacionales<\/em> y el acaparamiento de los subsidios sociales en detrimento de los <em>nativos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Am\u00e9rica Latina, el estandarte de la ultraderecha cambia a la <em>lucha contra la inseguridad, la violencia y la criminalidad urbana<\/em>. Esta ofensiva, tiene, sin embargo, un significado preciso, de cruzada contra los sectores m\u00e1s pobres, identificados como <em>delincuentes y<\/em> <em>bandidos, <\/em>as\u00ed como de criminalizaci\u00f3n de los movimientos sociales del campo y de la ciudad, como ind\u00edgenas, los negros <em>quilombolas <\/em>brasile\u00f1os, los sin tierra o sin casa<em>.<\/em> Es algo evidente en Argentina (con una tasa de pobreza del 52,9% en el primer semestre de 2024, con 25 millones de pobres), en El Salvador de Bukele o en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. Las organizaciones y movimientos de ultraderecha en el mundo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.1. La extrema derecha norteamericana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En EEUU, la extrema derecha se reagrupa en torno a Trump, que hace tiempo que se adue\u00f1\u00f3 del Partido Republicano. Est\u00e1 ligado a sectores relevantes del gran capital norteamericano, con Elon Musk, sus negocios y su red social X como mascar\u00f3n de proa. Trump fue promotor del asalto al Capitolio y es encubridor de grupos fascistas, como en Charlottesville o en la propia invasi\u00f3n al Capitolio. Es la quintaesencia del chovinismo nacional-imperialista y defensor ac\u00e9rrimo del sionismo genocida.<\/p>\n\n\n\n<p>Se apoya en el aparato del Partido Republicano, en fundaciones y grupos de opini\u00f3n, en redes neonazis y en las iglesias evang\u00e9licas. Tiene una fuerte base de apoyo en la peque\u00f1a burgues\u00eda y entre sectores importantes de trabajadores blancos condenados al desempleo, los bajos salarios y la pobreza, en particular en el desindustrializado <em>Cintur\u00f3n del \u00d3xido<\/em> (<em>Rust Belt<\/em>). El desenga\u00f1o popular y los procesos de ruptura con el Partido Dem\u00f3crata ha hecho tambi\u00e9n mella en sectores de poblaci\u00f3n latina y negra, que le han dado su voto en estas \u00faltimas elecciones presidenciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Es abiertamente negacionista del cambio clim\u00e1tico y portavoz del lobby de las energ\u00edas f\u00f3siles (<em>Drill, baby, drill<\/em>). Ha hecho de la lucha contra los inmigrantes el eje de su campa\u00f1a electoral, poniendo un signo igual entre migrantes y delincuencia y narcotr\u00e1fico y haciendo de su propuesta de deportaci\u00f3n masiva su mayor promesa electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>La conquista de la presidencia, junto al control de la C\u00e1mara de Representantes, el Senado y la Corte Suprema, facilitan la ofensiva de Trump de <em>depurar<\/em> en masa la Administraci\u00f3n federal, controlar el aparato judicial, arremeter contra los derechos de las mujeres y LGTB y recortar los derechos democr\u00e1ticos, lo que va a provocar, sin duda, importantes enfrentamientos y movilizaciones de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>El pr\u00f3ximo 20 de enero va a ser la toma de posesi\u00f3n de Trump y ser\u00e1 a partir de entonces que podremos valorar a fondo el programa preciso que quiere aplicar y con qu\u00e9 ritmos, su impacto internacional y la importante resistencia que va a encontrar en los distintos sectores de la clase trabajadora y el pueblo americano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.2. La ultraderecha en Brasil<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario, por su importancia, que analicemos el movimiento bolsonarista, cuyo momento de expansi\u00f3n fueron las elecciones de 2018, en las que Jair Bolsonaro venci\u00f3 con el 55.13% de los votos en la segunda vuelta. Este triunfo inicial de Bolsonaro fue relativamente improvisado, aunque ya entonces contaba con el apoyo de Steve Bannon (Trump) y grupos de ultraderecha brasile\u00f1os, sectores clave de la c\u00fapula del ej\u00e9rcito y amplios sectores de la burgues\u00eda brasile\u00f1a (con Paulo Guedes como fiador del ultraliberalismo, en primera fila).<\/p>\n\n\n\n<p>En el bolsonarismo se funden varios sectores. Uno de ellos es el que encabezan los hijos de Bolsonaro, vinculados a Bannon y educados por Olavo de Carvalho (1947-2022), el principal ide\u00f3logo de la extrema derecha brasile\u00f1a, estrechamente asociado a la ultraderecha norteamericana, as\u00ed como defensor del per\u00edodo de la dictadura militar. Esta facci\u00f3n, con una enorme presencia en las redes sociales, es la que define la ideolog\u00eda bolsonarista. Es decir, ultraliberalismo; protofascismo, defensa de los torturadores y de la tortura bajo la dictadura, de la violencia f\u00edsica contra los opositores, del paramilitarismo y el ultraconservadorismo (misoginia, homofobia, racismo, xenofobia). Propaga las consignas \u201c<em>Patria, Dios y Familia\u201d<\/em>, \u201c<em>Brasil por encima de todo<\/em> (adaptando el lema hitleriano) y \u201c<em>Dios por encima de todo<\/em>\u201d, que comparte con los dem\u00e1s sectores bolsonaristas.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los grupos pertenece a las Fuerzas Armadas y cuenta con gran peso en el bolsonarismo: hasta 6000 militares ocuparon cargos ejecutivos durante el gobierno Bolsonaro, con una gran cantidad de ministros al frente. Esta es una peculiaridad brasile\u00f1a: el papel central que desempe\u00f1a una generaci\u00f3n de generales y altos oficiales que reivindican el ala dura de la dictadura militar que subyug\u00f3 Brasil entre 1964 y 1985.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro importante componente del bolsonarismo son las iglesias neopentecostales, con poderosas estructuras que encuadran a varios millones de personas, mayoritariamente de poblaci\u00f3n trabajadora. Su <em>teolog\u00eda de la prosperidad<\/em> (buscar la prosperidad individual en este mundo) y su <em>teolog\u00eda de dominio<\/em> (favorecer el establecimiento de un Estado teocr\u00e1tico) las asocian estrechamente al ultraliberalismo y una parte de ellas al proyecto autoritario del bolsonarismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El triunfo de Bolsonaro se sustenta en dos factores centrales: uno es la decadencia del pa\u00eds, que viene desde el final de la dictadura y se manifiesta en la ruina de sectores de la peque\u00f1a burgues\u00eda, en la desindustrializaci\u00f3n del pa\u00eds y en el proceso de demolici\u00f3n de las condiciones de vida y trabajo de sectores enteros del proletariado brasile\u00f1o, sometido a un brutal proceso de precarizaci\u00f3n y tercerizaci\u00f3n. Esta decadencia, enmascarada bajo la presidencia de Fernando Henrique Cardoso (FHC) y luego por el boom de las commodities durante los gobiernos del PT, salt\u00f3 con fuerza a la superficie a partir de la crisis mundial de 2008. El otro factor del ascenso del bolsonarismo es el gran desenga\u00f1o que, ante esta decadencia, signific\u00f3 la actuaci\u00f3n de los gobiernos del PT.<\/p>\n\n\n\n<p>Como fruto de todo ello, vino primero el estallido social de junio de 2013, protagonizado sobre todo por la juventud trabajadora precarizada. Despu\u00e9s, tras el desenga\u00f1o popular ante los dolorosos planes de ajuste de Dilma Rouseff tras su ajustada victoria de 2014, combinados con los casos de corrupci\u00f3n afectando a figuras relevantes del PT, vinieron las grandes manifestaciones de marzo de 2015 y meses sucesivos, esta vez dominadas por la derecha, aunque a\u00fan con peque\u00f1a presencia a\u00fan de la extrema derecha. Despu\u00e9s vino la gran huelga general contra el presidente Temer y el \u201cOcupa Brasilia\u201d de 2017<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, traicionados por la burocracia sindical y el PT. Fue justo en este reflujo, en 2018, cuando Bolsonaro despunt\u00f3 como figura de masas, con una candidatura articulada desde 2016, con nueve generales y un brigadier dirigiendo su equipo de campa\u00f1a y con sus hijos, apoyados por Bannon, a cargo de la propaganda en las redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>La ultraderecha brasile\u00f1a se apoya en la base de las fuerzas armadas y de la polic\u00eda y en sectores masivos de la peque\u00f1a y mediana burgues\u00eda, pero tambi\u00e9n ha logrado arraigar en sectores especialmente golpeados de la clase trabajadora, desenga\u00f1ados de Lula y el PT, en particular en sectores precarizados trabajando en plataformas o aplicativos, que se ven a s\u00ed mismos como \u201cemprendedores\u201d, e incluso en alg\u00fan sector joven y pobre de la periferia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los planes del bolsonarismo son transformar la agotada <em>Nueva Rep\u00fablica <\/em>(levantada sobre constituci\u00f3n de 1988) en un r\u00e9gimen autoritario, bonapartista, en una dictadura con elecciones, Justicia y medios de comunicaci\u00f3n controlados, con los militares al frente de cargos relevantes y los derechos democr\u00e1ticos fuertemente recortados. No lo lograron, por el momento, porque perdieron las \u00faltimas elecciones y porque el gobierno de Biden, as\u00ed como una mayor\u00eda de la burguesia brasile\u00f1a, estuvieron en contra del auto-golpe.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, a pesar de que sin el apoyo del imperialismo norteamericano no era probable que triunfara un golpe, lo intentaron el 8 de enero de 2023. Esta intentona fue mucho m\u00e1s fuerte de lo previsto y vino precedida, durante m\u00e1s de un mes, por la movilizaci\u00f3n de al menos 100 mil personas en todo el pa\u00eds, con cortes de carreteras, acampadas ante los cuarteles, amenazas de atentados con bomba en aeropuertos y torres de energ\u00eda y la participaci\u00f3n de un sector importante de la c\u00fapula de las Fuerzas Armadas. La Polic\u00eda Federal ha hecho p\u00fablico estos d\u00edas que dichos planes inclu\u00edan el asesinato de Lula, Alckmin (vicepresidente) y Moraes (Supremo Tribunal Federal), incluso antes del 8 de enero.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed ha conseguido hasta ahora el \u201cbolsonarismo\u201d es consolidar un espacio pol\u00edtico que abarca un 30% de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, a favor de la pauta reaccionaria y autoritaria de la ultraderecha, estructurar un fuerte sector militante, formar nuevos l\u00edderes y dotarse de una capacidad de movilizaci\u00f3n y organizaci\u00f3n, conectada con milicias y con militares y ligada a la ultraderecha internacional, particularmente al trumpismo. La derrota de la intentona golpista del 8 de enero y la posible condena a inelegibilidad de Bolsonaro, el l\u00edder con m\u00e1s capacidad de unificar a la ultraderecha brasile\u00f1a, abre fisuras entre sus dirigentes. Sus bases estructurales, sin embargo, persisten.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.3. Los partidos ultraderechistas europeos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los partidos de ultraderecha europeos tienen or\u00edgenes hist\u00f3ricos distintos. Una parte de ellos tiene ra\u00edces en el fascismo derrotado en la II Guerra Mundial: son el FP\u00d6 austr\u00edaco, el <em>Vlaams Belang <\/em>(VB) belga, el <em>Rassemblement National<\/em> (RN), con origen en el r\u00e9gimen pronazi de Vichy, Fratelli d\u2019Italia de Meloni (que provienen del neofascista MSI), adem\u00e1s del extinto <em>Aurora Dorada<\/em>. El espa\u00f1ol Vox, que ha surgido de una ruptura del PP, reivindica expresamente el franquismo y el ultracatolicismo. <em>Dem\u00f3cratas de Suecia <\/em>(SD), fue asimismo fundado por neonazis en 1988, aunque a principios de la d\u00e9cada de 2000 se desmarc\u00f3 formalmente del nazismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros partidos ultraderechistas provienen del cuadro democr\u00e1tico burgu\u00e9s posterior a la II Guerra Mundial, como los <em>Verdaderos Finlandeses<\/em>, creado en 1995, o la extrema derecha de los Pa\u00edses Bajos, ganadora de las \u00faltimas elecciones parlamentarias (noviembre 2023), que acaba de formar un gobierno de coalici\u00f3n (junio 2024). Viktor Orb\u00e1n y su partido <em>Fidesz<\/em> y el PiS polaco son posteriores a la restauraci\u00f3n capitalista en el Este europeo. El brit\u00e1nico Nigel Farage, dirigente de <em>Reform UK<\/em>, es un exbroker de la City de Londres y antiguo miembro del <em>Partido Conservador<\/em> brit\u00e1nico que cre\u00f3 el partido UKIP, el gran abanderado de la salida de la UE (Brexit).<\/p>\n\n\n\n<p>En Austria, el <em>Partido de la Libertad<\/em> (<em>FP\u00d6) <\/em>fue fundado por nazis en 1956 como un partido pangerm\u00e1nico. Es el primer partido de ultraderecha que integr\u00f3 un gobierno de coalici\u00f3n con la derecha tradicional en un pa\u00eds de la UE (1999). La UE, al principio, le hizo el vac\u00edo, pero m\u00e1s tarde, desde 2018, cuando entr\u00f3 de nuevo al gobierno, lo acept\u00f3 sin problemas. El FP\u00d6, que ha ostentado ministerios clave, ya no reivindica el pangermanismo y se declara <em>patriota austr\u00edaco<\/em>. Relativizay <em>normaliza<\/em> el nazismo y no margina su ideolog\u00eda, que comparte una parte de su base y sus votantes. El FP\u00d6 recoge actualmente la mayor parte del voto obrero en Austria y en setiembre de 2024 ha ganado por primera vez unas elecciones legislativas, con el 29,2% de los votos, aunque los otros partidos han vetado su acceso al gobierno. Apoy\u00f3 la entrada a la UE, pero se ha convertido en euroesc\u00e9ptico. Como Orb\u00e1n, apoya abiertamente a Putin. Hace eje de la batalla contra la inmigraci\u00f3n y el islam.<\/p>\n\n\n\n<p>En Hungr\u00eda, el partido deOrb\u00e1n (<em>Fidesz<\/em>) apareci\u00f3 como alternativa a los gobiernos de coalici\u00f3n dirigidos por el <em>Partido Socialista<\/em> (heredero del antiguo partido \u00fanico estalinista) que barrieron derechos sociales y privatizaron todo lo que pudieron, para acabar desfond\u00e1ndose finalmente en 2010, dando la victoria a Orb\u00e1n, que lleva gobernando 14 a\u00f1os. Hungr\u00eda es un pa\u00eds de la UE donde Orb\u00e1n levanta la bandera nacionalista y euroesc\u00e9ptica y reclama <em>autonom\u00eda<\/em> respecto a la UE. Sometido econ\u00f3micamente a Alemania, busca contrapeso en las inversiones chinas. Proclama su amistad con Putin (de cuyo suministro energ\u00e9tico depende), su rechazo total a cualquier apoyo a Ucrania frente a la agresi\u00f3n rusa y su fraternidad con Trump. Es uno de los grandes abanderados europeos contra la inmigraci\u00f3n y el islam. Se proclama <em>anticomunista<\/em>, defensor de los <em>valores cristianos<\/em> y contrario a los derechos de las mujeres y LGTB. No reconoce el calentamiento global y niega la emergencia clim\u00e1tica. Con la nueva constituci\u00f3n de 2011 ha dado paso a un r\u00e9gimen que el propio Orb\u00e1n califica de <em>\u201cdemocracia iliberal\u201d<\/em>, con el aparato judicial y los medios de comunicaci\u00f3n firmemente controlados.<\/p>\n\n\n\n<p>Los polacos del PiS (<em>Ley y Justicia<\/em>) tienen muchos parecidos con Orb\u00e1n, pero a diferencia de \u00e9ste, por razones hist\u00f3ricas, mantienen una relaci\u00f3n de abierto enfrentamiento con Putin. Polonia no existi\u00f3 como pa\u00eds independiente desde 1795 hasta 1918 (tratado de Trianon), estando repartido entre Alemania, Rusia y Austria. El PiS es extremadamente sumiso a EEUU, factor que utiliza como contrapeso frente al dominio econ\u00f3mico alem\u00e1n. Se hizo con el gobierno en 2015 y ha permanecido en \u00e9l hasta 2024, en que lo ha perdido por un escaso margen. Son nacionalistas, euroesc\u00e9pticos y ultracat\u00f3licos, defienden la fusi\u00f3n entre la naci\u00f3n polaca y la Iglesia cat\u00f3lica. No ha tenido inconveniente en tolerar la actividad controlada de grupos menores neofascistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En Croacia tenemos el partido gubernamental HDZ. El pa\u00eds se constituy\u00f3 como estado independiente gracias al apoyo directo de Alemania, cuando Yugoslavia se desintegr\u00f3. El HDZ fue creado bajo el impulso directo de antiguos <em>ustasha<\/em> fascistas, aliados de la Alemania nazi, y es ultracat\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p>El ultraderechista brit\u00e1nico Nigel Farage (<em>Reform UK<\/em>) obtuvo 4,1 millones de votos en las elecciones generales de julio de 2024 (quedando segundo en varias circunscripciones), frente a los 6,5 millones de los tories y los 9,7 millones del Labour de Keir Starmer. Los tories viven actualmente una aut\u00e9ntica descomposici\u00f3n, que podr\u00eda desembocar en la <em>absorci\u00f3n<\/em> por Farage de una parte del partido. Lejos de condenar los pogromos neonazis contra inmigrantes, ha tratado de apropi\u00e1rselos en su beneficio.<\/p>\n\n\n\n<p>La ultraderecha holandesa fue marginal hasta 2002. Hasta entonces, todo el juego pol\u00edtico lo manejaban entre liberales, democratacristianos y socialdem\u00f3cratas. Entre los promotores de la ultraderecha holandesa destacan figuras como Pim Fortuyn (fallecido en un atentado en 2022), Geert Wilders (dirigente del PVV, <em>Partido de la Libertad\u00b8<\/em> el m\u00e1s votado en las elecciones legislativas de noviembre de 2023, aunque carece de estructura formal como partido) y Baudet. El eje de Wilders es el enfrentamiento contra los inmigrantes y refugiados y una cerrada obsesi\u00f3n contra el islam, al que se enfrenta en nombre de la igualdad hombre-mujer, la defensa de los derechos de los gais o el derecho al aborto. Proclama los <em>valores occidentales<\/em> y la tradici\u00f3n judeo-cristiana. Formalmente se presenta como contrario al nazismo. Es abiertamente euroesc\u00e9ptico frente a la UE (\u00ab<em>Devolvamos Holanda a los holandeses<\/em>\u00ab) y est\u00e1 por la \u201c<em>Gran Holanda<\/em>\u201d, que incluir\u00eda el Flandes belga<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El <em>Partido Popular<\/em> (PP) de Dinamarca, que se constituy\u00f3 en 1972 y ha reivindicado incluso la lucha contra la ocupaci\u00f3n nazi durante la II Guerra Mundial, surgi\u00f3 como un t\u00edpico partido peque\u00f1oburgu\u00e9s contra las altas tasas fiscales. En los a\u00f1os 80 incorpor\u00f3 el discurso xen\u00f3fobo e islam\u00f3fobo, en defensa de los \u201c<em>valores daneses<\/em>\u201d. Pero luego fue todo el espectro pol\u00edtico dan\u00e9s quien asumi\u00f3 este discurso y el parlamento ha acabado aprobando varias de las medidas m\u00e1s duras contra la inmigraci\u00f3n en Europa: la requisa de bienes de los solicitantes de asilo, un fuerte endurecimiento de los requisitos para la reagrupaci\u00f3n familiar, r\u00edgidos controles fronterizos, recolocaci\u00f3n de los habitantes de los barrios-gueto de las ciudades y encierro en una c\u00e1rcel-isla de los migrantes pendientes de expulsi\u00f3n. El enfoque oficial no es la integraci\u00f3n de los inmigrantes, ni siquiera su asimilaci\u00f3n, sino que regresen a su pa\u00eds de origen. Este discurso ha sido asumido por el resto de partidos, incluida la socialdemocracia danesa de Mette Frederiksen.<\/p>\n\n\n\n<p>Con caracter\u00edsticas parecidas tenemos tambi\u00e9n al partido de los <em>Verdaderos Finlandeses<\/em>, fundado en 1995 sobre las cenizas del antiguo <em>Partido Campesino<\/em>, con caracter\u00edsticas <em>moderadas<\/em> de <em>centroizquierda<\/em>, defensor de los \u201c<em>valores fineses<\/em>\u201d (patria, religi\u00f3n, familia), nacionalista y social-cristiano. Pronto, sin embargo, en 2003, la ultraderecha se apropi\u00f3 de \u00e9l. Su primer ascenso importante fue durante la crisis de 2008-2009, capitalizando electoralmente su oposici\u00f3n a los <em>rescates<\/em> de los pa\u00edses del sur de Europa y a favor de la <em>austeridad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.4. Divisiones entre la ultraderecha europea<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las diferencias en la ultraderecha europea est\u00e1n asociadas a sus diversos intereses nacional-imperialistas y se reflejan, sobretodo, en su pol\u00edtica internacional. As\u00ed, aunque todos ellos sean rabiosamente sionistas, hayan celebrado la victoria de Trump y sean abiertamente xen\u00f3fobos y racistas, se hallan divididos en relaci\u00f3n a Rusia. Tenemos, por un lado, a los amigos de Putin (Orb\u00e1n, la AfD, el italiano Salvini, el FP\u00d6 o, con m\u00e1s discreci\u00f3n, los franceses de RN), que est\u00e1n contra cualquier tipo de ayuda militar o econ\u00f3mica a Ucrania y abiertamente a favor de la entrega del Donbass ucraniano a Rusia. AfD defiende el restablecimiento de relaciones con Rusia, el fin de las sanciones y el retorno a las compras de gas. En el lado opuesto tenemos a los polacos del PiS o la italiana Meloni, claramente alineados contra la Rusia de Putin.<\/p>\n\n\n\n<p>Si las formaciones europeas de ultraderecha estuvieran juntas, hoy formar\u00edan el segundo grupo del Parlamento europeo, con 187 miembros, a s\u00f3lo uno de distancia del primer grupo, el de la derecha <em>tradicional<\/em>. Sin embargo, van separados en tres grupos: <em>\u201cConservadores y reformistas europeos\u201d<\/em>, con 78 parlamentarios, dirigido por Meloni, que incluye al PiS polaco; <em>\u201cPatriotas por Europa\u201d<\/em>, el m\u00e1s numeroso, con 84 eurodiputados, presidido por Orb\u00e1n, que incluye al RN franc\u00e9s, la ultraderecha neerlandesa, el <em>FP\u00d6 <\/em>austr\u00edaco y el espa\u00f1ol<em> Vox<\/em>; finalmente <em>\u201cEuropa de las Naciones Soberanas\u201d, <\/em>con 25 europarlamentarios, formado por la AfD alemana y algunos peque\u00f1os partidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.5. El declive de Francia y el fortalecimiento de RN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El hundimiento de Macron es fiel reflejo de la decadencia del imperialismo franc\u00e9s, el segundo gran pa\u00eds europeo que, junto con Alemania, es pilar de la UE. La arrogancia de Macron no puede ocultar esta realidad. Francia est\u00e1 siendo expulsada de sus antiguas colonias africanas, sus servicios p\u00fablicos sufren un grave deterioro, su econom\u00eda se halla estancada, con altos niveles de endeudamiento (110,6%) y d\u00e9ficit p\u00fablico (5,5%). Desde las movilizaciones de los <em>Chalecos Amarillos<\/em> (2018-2019) es vanguardia europea en la represi\u00f3n a la disidencia y en ataques a las libertades democr\u00e1ticas y derechos sociales fundamentales como las pensiones p\u00fablicas. El principal beneficiario pol\u00edtico de este declive es RN, que -como dec\u00eda su aspirante a primer ministro en las \u00faltimas elecciones legislativas, Jordan Bardella- quiere <em>\u201cponer orden en la calle y en las cuentas<\/em> y <em>atender al<\/em> <em>principio de realidad\u201d<\/em> (l\u00e9ase incumplir promesas como la de retirar la reforma de las pensiones de Macron).<\/p>\n\n\n\n<p>RN fue <em>refundado<\/em> en 2018, en el congreso de Lille, donde el hasta entonces <em>Front National <\/em>(FN) se convirti\u00f3 en <em>Rassemblement National<\/em> (RN). Desde 2011 lleva a cabo una pol\u00edtica de <em>desdemonizaci\u00f3n (d\u00e9diabolisation)<\/em>. Como parte de ello, en 2015 expuls\u00f3 a su fundador, Jean-Marie Le Pen, el padre de la actual l\u00edder, Marine Le Pen. RN ha progresado electoralmente en todas las categor\u00edas de la poblaci\u00f3n y desde la llegada de Macron en 2017 ha incrementado su cuota electoral un 20%. Ha obtenido una fuerte subida en zonas rurales y, seg\u00fan estudios demosc\u00f3picos, le vota el 40% de los parados, el 48% de las personas con estudios primarios, el 53% de los obreros, el 33% de los j\u00f3venes entre 18 y 24 a\u00f1os y el 39% de las personas entre 50 y 64. Su eje principal es la cruzada contra los inmigrantes y refugiados. Quiere denegar el derecho de asilo y expulsar a los <em>sin papeles<\/em>. Se presenta como el partido <em>contra las \u00e9lites<\/em> y defiende la llamada <em>preferencia nacional. <\/em>Se presenta como <em>social-populista<\/em> y defensor de los intereses populares.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.6. La decadencia de Alemania y el ascenso de la AfD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Alternativa para Alemania <\/em>(AfD) naci\u00f3 en 2013 como un partido \u201c<em>ordoliberal\u201d <\/em>(neoliberal en versi\u00f3n germ\u00e1nica) contrario a los rescates del Sur de Europa (en realidad rescates de los bancos alemanes que estaban en el n\u00facleo de los grandes prestamistas) y a la moneda \u00fanica europea, el euro. Pero a partir de la crisis de los refugiados de 2015, pas\u00f3 a manos de una ultraderecha sin complejos: xen\u00f3foba, islam\u00f3foba, <em>revisionista hist\u00f3rica<\/em> en relaci\u00f3n con el nazismo y eur\u00f3foba (\u201c<em>queremos que los poderes de Bruselas vuelvan al \u00e1mbito nacional<\/em>\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>Defiende la expulsi\u00f3n de dos millones de personas, una parte de ellas ciudadanos con nacionalidad alemana que consideran no asimilados (Conferencia de Potsdam). Es amiga de Putin. Defiende la salida de las tropas de EEUU de Alemania y el cierre de la base americana de Ramstein, aunque est\u00e1 dividida sobre la pertenencia del pa\u00eds a la OTAN. Cuenta con una fuerte base electoral en los l\u00e4nder de la anexionada antigua Alemania del Este, discriminados y nunca plenamente integrados en la Alemania unificada. AfD se ha convertido en uno de los grandes pilares de la extrema derecha europea.<\/p>\n\n\n\n<p>En Alemania, en las elecciones europeas de junio de 2024, el principal partido del gobierno, el socialdem\u00f3crata SPD, qued\u00f3 con un 14% de los votos, por detr\u00e1s de la AfD, con un 16%. Esta se ha convertido en la segunda fuerza pol\u00edtica del pa\u00eds (por detr\u00e1s de la Democracia Cristiana, CDU-CSU, que obtuvo un 30%) y es la primera en varios l\u00e4nder de la antigua Alemania oriental: gan\u00f3 las elecciones en Turingia y Sajonia en setiembre de 2024, donde obtuvo m\u00e1s del 30% de los votos y, unas semanas m\u00e1s tarde, qued\u00f3 segunda en Brandeburgo, con casi el 30%, a solo 1,7 puntos del primer partido.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de las elecciones, las 300 mayores corporaciones de la patronal alemana hicieron un posicionamiento p\u00fablico contra la AfD, a la que consideran, en las actuales circunstancias, una traba para sus intereses. La gran patronal alemana, con fuertes inversiones en el exterior y grandes intereses exportadores, necesita vitalmente de la UE para sus negocios, tanto en Europa \u2013su principal mercado exportador- como en el exterior, as\u00ed como para pesar pol\u00edticamente en un cuadro internacional dominado por la confrontaci\u00f3n EEUU-China. Necesita tambi\u00e9n trabajadores especializados para su industria, que Alemania no logra colmar con los nativos. Por eso no comparte las posiciones ultranacionalistas de la AfD, contrarias a la UE ni su propuesta de la gran <em>Reemigraci\u00f3n<\/em> y prefiere a sus partidos habituales.<\/p>\n\n\n\n<p>El ascenso de la ultraderecha alemana es proporcional a la declinaci\u00f3n del pa\u00eds. El capitalismo alem\u00e1n, que ya destacaba antes de los a\u00f1os 90 como el m\u00e1s potente de Europa, tuvo un enorme impulso en esta d\u00e9cada con la unificaci\u00f3n alemana (en verdad la <em>anexi\u00f3n<\/em> de Alemania oriental) y con la expansi\u00f3n al Este europeo, <em>semicolonizado<\/em> por el capitalismo alem\u00e1n, apoy\u00e1ndose en la ampliaci\u00f3n de la UE. El antiguo <em>Glacis<\/em> fue convertido en un nuevo mercado y base para deslocalizar f\u00e1bricas a unos pa\u00edses con menores salarios y derechos y escasas reglamentaciones ambientales y sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, en 2003, el canciller socialdem\u00f3crata Gerhard Schr\u00f6der (hoy destacado hombre de negocios y socio de Putin) convirti\u00f3 a Alemania, con su <em>Agenda 2010<\/em> y el apoyo del SPD, en pa\u00eds de vanguardia de la desregulaci\u00f3n laboral, el recorte de los subsidios de desempleo y la implantaci\u00f3n de un sector de bajos salarios y m\u00ednimos derechos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ahora hemos llegado al fin del <em>excepcionalismo <\/em>alem\u00e1n. El capitalismo germ\u00e1nico vive el agotamiento del impulso que le dio la unificaci\u00f3n, la expansi\u00f3n a los pa\u00edses del Este y la <em>Agenda 2010<\/em> de Schr\u00f6der. La guerra de agresi\u00f3n de Putin contra Ucrania ha provocado la ruptura del acceso al gas y al mercado ruso. Con un fuerte retraso con respecto a EEUU y China en las nuevas ramas tecnol\u00f3gicas, as\u00ed como econ\u00f3micamente estancada, Alemania se encuentra sin nuevos mercados para sus exportaciones y con una relaci\u00f3n muy distinta con China si comparamos con 2000. Ahora, las corporaciones alemanas compiten con China en la propia UE y en la propia Alemania, por ejemplo, con el coche el\u00e9ctrico (que no toma impulso) o los paneles solares. Al mismo tiempo, una potencia exportadora como Alemania, no puede, con la relativa libertad que lo hace EEUU, promover medidas proteccionistas contra China, m\u00e1s a\u00fan cuando grandes empresas alemanas tienen all\u00ed enormes inversiones orientadas al mercado chino y a la propia exportaci\u00f3n. El genocidio sionista de Gaza muestra asimismo el papel del imperialismo alem\u00e1n como un enano pol\u00edtico sometido a EEUU.<\/p>\n\n\n\n<p>El ascenso de la AfD se apoya en este declive e incertidumbre del imperialismo alem\u00e1n. Toma fuerza en el profundo sentimiento de frustraci\u00f3n del Este del pa\u00eds, en la desesperanza de sectores de las clases medias, en la p\u00e9rdida de poder adquisitivo por la inflaci\u00f3n y en el deterioro de las condiciones salariales y laborales de los sectores de trabajadores alemanes m\u00e1s empobrecidos. En estas circunstancias hist\u00f3ricas, AfD se presenta como <em>alternativa <\/em>a un <em>sistema <\/em>en crisis sustentado en la Democracia Cristiana y la socialdemocracia alemana y los Verdes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.7. Los <em>\u201cconservadores de izquierdas\u201d <\/em>alemanes de la <em>Alianza Sahra Wagenknecht <\/em>(BSW)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay que seguir tambi\u00e9n con atenci\u00f3n al movimiento \u201c<em>conservador de izquierda\u201d<\/em> <em>BSW<\/em> de Sara Wagenknecht que ha surgido recientemente en Alemania, sobre todo despu\u00e9s de sus recientes triunfos electorales en los l\u00e4nder de Turingia, Sajonia y Brandeburgo, donde ha quedado como tercera fuerza. Hacemos menci\u00f3n al BSW porque, si bien se presenta como defensor de la clase trabajadora alemana, asume elementos centrales del programa de la ultraderecha y podr\u00eda convertirse en una referencia en otros pa\u00edses para organizaciones que provienen de la di\u00e1spora del estalinismo y tratan de recomponerse.<\/p>\n\n\n\n<p>La BSW, organizada alrededor de esta exdirigente de Die Linke que da nombre a las siglas del partido, tiene su peso principal en los l\u00e4nder del Este de Alemania. Sara Wagenknecht proviene del antiguo partido estalinista del Este de Alemania, que en 2007 se fusion\u00f3 con una escisi\u00f3n del SPD dirigida por Oskar Lafontaine, dando lugar al partido Die Linke.<\/p>\n\n\n\n<p>Sahra Wagenknecht, en una reciente entrevista a <em>New Left Review<\/em>, defin\u00eda a su partido como <em>\u201cconservador de izquierdas\u201d<\/em>. No cuestiona el capitalismo, sino que pretende convertirlo en un capitalismo <em>virtuoso<\/em>. Su gran referencia es el grupo de medianas y peque\u00f1as empresas exportadoras alemanas conocido como Mittelstand, cuya prosperidad ser\u00eda, seg\u00fan ella, la condici\u00f3n para que mejoren las condiciones de trabajo y para el resurgimiento de Alemania. BSW reivindica el pasado estalinista de la RDA, est\u00e1 contra la OTAN y por la retirada de los misiles norteamericanos de Alemania. Al mismo tiempo, asume banderas fundamentales de la ultraderecha alemana. Su gran batalla es doble: por un lado, contra la inmigraci\u00f3n (aunque no maneja la virulencia de la AfD) y, por otro, contra Ucrania y a favor de Putin, algo que presenta como <em>lucha por la paz<\/em>. Tambi\u00e9n, al igual que lo hace la AfD y el gobierno alem\u00e1n, apoya a Israel y el genocidio palestino. El BSW es islam\u00f3fobo, nacionalista alem\u00e1n y tambi\u00e9n rechaza las medidas medioambientales y las pol\u00edticas de igualdad de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. El combate contra la ultraderecha<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La batalla contra la extrema derecha ocupa en la actualidad un lugar fundamental. Nos exige, como punto de partida, avanzar en la organizaci\u00f3n independiente de la clase trabajadora y la juventud, en particular de sus sectores m\u00e1s precarios, as\u00ed como unificar a los trabajadores (nativos e inmigrantes, de diferente color de piel y orientaciones sexuales) en la lucha por derechos b\u00e1sicos. Para hacerlo, casi siempre nos veremos obligados a chocar con las burocracias sindicales y la izquierda oficial. Mucho m\u00e1s si \u00e9sta est\u00e1 en el gobierno aplicando planes <em>socioliberales<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante las situaciones de ofensiva abierta de la ultraderecha, en especial cuando est\u00e1 en el gobierno, tenemos que recuperar las mejores tradiciones de lucha y, en particular, las que defendieron los trotskistas en los a\u00f1os 30 en la batalla contra el fascismo. Es decir, promover el frente \u00fanico y la unidad de acci\u00f3n m\u00e1s amplia con organizaciones obreras y populares, estudiantiles y otras organizaciones pol\u00edticas, para impulsar la movilizaci\u00f3n masiva frente a las tentativas bonapartistas autoritarias, la represi\u00f3n oficial y las agresiones fascistas; en defensa de los derechos democr\u00e1ticos, las conquistas sociales y la solidaridad con los sectores y pueblos oprimidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando tenemos gobiernos <em>progresistas,<\/em> de colaboraci\u00f3n con la burgues\u00eda, hay que rechazar una pol\u00edtica de alineamiento <em>campista<\/em> con ellos y actuar como verdadera oposici\u00f3n de izquierda y socialista. Teniendo claro que ser oposici\u00f3n de izquierda no significa confundirse con la extrema derecha ni dejar de combatirla en todo momento. Ante cualquier intentona de golpe, hay que hacer unidad de acci\u00f3n con el gobierno para derrotar a los golpistas, sin que esto signifique darle apoyo pol\u00edtico. Como hicieron los trotskistas contra Franco en los a\u00f1os 30 o Lenin hace un siglo, cuando el golpe del general Kornilov.<\/p>\n\n\n\n<p>En un contexto en que la extrema derecha aliente y organice la violencia contra el movimiento y, m\u00e1s a\u00fan si promueve bandas armadas, hay que recuperar la tradici\u00f3n revolucionaria y educar a la clase trabajadora y la juventud para que tomen en sus propias manos la autodefensa. Dejando de lado, tanto las tendencias pacifistas que abogan por la no violencia entendida como principio moral, como las tendencias individualistas y espontaneistas, cuyas acciones dejan inerme al movimiento ante la represi\u00f3n gubernamental. Es obvia la necesidad de organizar la autodefensa ante las bandas armadas de extrema derecha enviadas por los terratenientes para asesinar a los l\u00edderes ind\u00edgenas, quilombolas o sin tierra en el campo brasile\u00f1o. La experiencia inglesa del verano de 2024 de c\u00f3mo hicieron frente las agresiones neonazis contra los inmigrantes es un ejemplo reciente de c\u00f3mo enfrentar los pogromos racistas y xen\u00f3fobos desde el propio movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>batalla cultural, <\/em>es decir, la propaganda y la lucha ideol\u00f3gica contra la ultraderecha, tienen una importancia capital, dirigida especialmente hacia la juventud trabajadora y estudiantil. Hay que desmontar, en base al marxismo, las falsas teor\u00edas del ultraliberalismo y el <em>anarcocapitalismo<\/em>, as\u00ed como las tesis conspiranoides, y contrastar su demagogia con los siniestros resultados de sus experiencias de gobierno, tanto las hist\u00f3ricas del fascismo como, en particular, las m\u00e1s recientes, desde Pinochet hasta Trump, Bolsonaro, Milei u Orb\u00e1n. Hay que hacer tambi\u00e9n un esfuerzo para entender por qu\u00e9 determinadas tesis de la extrema derecha hacen mella en sectores de la juventud trabajadora para poder as\u00ed desbaratarlas mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco hay que olvidar que no hay forma de enfrentar a la ultraderecha sin combatir ideol\u00f3gica y pol\u00edticamente a la izquierda socioliberal y a sus socios posmodernos (adem\u00e1s de las corrientes neostalinistas). No en vano, la desastrosa gesti\u00f3n gubernamental socioliberal ha alimentado y sigue alimentando el monstruo de la ultraderecha. Por eso hay que demostrar tambi\u00e9n que el (neo)keynesianismo y el socioliberalismo no son ni marxismo ni socialismo, sino una variante de capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo, si quiere ser eficaz, no puede ser planteado de manera dogm\u00e1tica. Debe apoyarse en una pr\u00e1ctica, un programa y unas pol\u00edticas concretas. Un programa que tome en cuenta a los sectores m\u00e1s precarios y <em>uberizados<\/em>, que nunca tuvieron los derechos que conquist\u00f3 el sector m\u00e1s antiguo de la clase trabajadora y que muchas veces creen que los sindicatos solo defienden a los \u201c<em>privilegiados<\/em>\u201d. Un programa que enfrente la descomposici\u00f3n social, la crisis del <em>Estado del Bienestar<\/em>, la emergencia medioambiental, el racismo y la xenofobia, las masacres imperialistas en Gaza y Ucrania, el expolio de los pa\u00edses semicoloniales y el militarismo. Que presente alternativas, las cuales se integran en la batalla por una reorganizaci\u00f3n general y radical de la sociedad, la expropiaci\u00f3n del gran capital y el poder socialista. Una tarea hist\u00f3rica que, en \u00faltimo t\u00e9rmino, va a exigir reconstruir una izquierda revolucionaria poderosa y arraigada al frente del movimiento obrero y popular.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes\"><li id=\"ea4c633c-f022-453d-aa60-a45175843719\">Felipe Alegr\u00eda es dirigente de Corriente Roja, secci\u00f3n de la Liga Internacional de los Trabajadores &#8211; Cuarta Internacional, en el Estado espa\u00f1ol <a href=\"#ea4c633c-f022-453d-aa60-a45175843719-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 1\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><\/ol>\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Una tesis que no es precisamente compartida por personajes relevantes del trumpismo, como Peter Thiel. Este magnate de Silicon Valley, colega de Elon Musk, exponente de la ultraderecha empresarial norteamericana, colaborador del ej\u00e9rcito israel\u00ed en el genocidio palestino y gran financiador de la campa\u00f1a electoral de Trump, no duda en proclamar que \u201c<em>la competencia es para los perdedores<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Algunos partidos de la extrema derecha europea no se expresan en t\u00e9rminos tan crudos como Milei, Bolsonaro o la alt-right norteamericana. <em>Rassemblement National <\/em>(RN), el FP\u00d6 o la AfD alemana defienden que las medidas sociales deben ser \u201c<em>exclusivamente para los nacionales<\/em>\u201d. Aunque luego, el apoyo de RN a la pol\u00edtica de austeridad del gobierno Barnier muestra la falacia de este reclamo, que sirve solo mientras no acceden al gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Lo que es cierto en el caso de los partidos socialistas, los que provienen de la crisis del estalinismo y los de la izquierda posmoderna. Aunque, claro est\u00e1, ninguno de ellos se reivindique ni pueda ser considerado marxista. Su pol\u00edtica es socioliberal, es decir, una pol\u00edtica de cargar la crisis sobre la espalda de la clase trabajadora, pero de una manera m\u00e1s <em>benigna\u2026<\/em> \u00a1hasta que no se vean obligados a tomar medidas de choque!<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> En verdad, justo lo contrario de lo que establece el marxismo, cuyo objetivo hist\u00f3rico, el comunismo, no es otra cosa que la extinci\u00f3n del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Aunque, como luego veremos, hay lugares en Europa, como los Pa\u00edses Bajos, donde la extrema derecha tiene un enfoque <em>liberal<\/em> en asuntos como los derechos femeninos o LGTB.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Con la rar\u00edsima excepci\u00f3n de alg\u00fan grup\u00fasculo \u201cecofascista\u201d en EEUU<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ralph Schoenman, <em>La historia oculta del sionismo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> Donde destac\u00f3 el papel desempe\u00f1ado por la CSP-Conlutas y el PSTU<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Felipe Alegria1 Presentaci\u00f3n Este trabajo trata de exponer un primer estudio y conclusiones sobre la extrema derecha que, sin duda, va a ser necesario continuar y profundizar. La victoria de Trump en la principal potencia imperialista pone de relieve la pujanza adquirida por la extrema derecha en la esfera internacional, con fuertes posiciones ya [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":78891,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"[{\"content\":\"Felipe Alegr\u00eda es dirigente de Corriente Roja, secci\u00f3n de la Liga Internacional de los Trabajadores - Cuarta Internacional, en el Estado espa\u00f1ol\",\"id\":\"ea4c633c-f022-453d-aa60-a45175843719\"}]"},"categories":[2794],"tags":[],"class_list":["post-78890","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/el-mural-feminista-de-ciudad-lineal-fue-destrozado-el-7-de-marzo-de-2021-vispera-del-dia-internacion_3e58.webp?fit=1200%2C675&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/el-mural-feminista-de-ciudad-lineal-fue-destrozado-el-7-de-marzo-de-2021-vispera-del-dia-internacion_3e58.webp?fit=1200%2C675&ssl=1","categories_names":["TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"leonardo","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5b026831a33fc9397b874aaf2fbce7cc661697946383efa447f6bf2fd4c79d48?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78890","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78890"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78890\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78912,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78890\/revisions\/78912"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}