{"id":7847,"date":"2010-08-14T03:30:12","date_gmt":"2010-08-14T03:30:12","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-30T17:05:16","modified_gmt":"2021-12-30T17:05:16","slug":"trotskismo-y-stalinismo-ique-nos-divide","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/trotskismo-y-stalinismo-ique-nos-divide\/","title":{"rendered":"Trotskismo y stalinismo: \u00bfQu\u00e9 nos divide?"},"content":{"rendered":"<p><em>Fue publicado en Rebeli\u00f3n un art\u00edculo de Manuel M. Navarrete titulado \u201cTrotsky no existe\u201d y que aboga \u201cpor un marxismo creativo\u201d. El texto, en el que se percibe un sano esfuerzo por colocar aspectos de car\u00e1cter te\u00f3rico-hist\u00f3rico, aborda un tema central y, quiz\u00e1s, uno de los m\u00e1s pol\u00e9micos en las filas del marxismo: la distinci\u00f3n entre el trotskismo y el stalinismo. Un asunto apasionante y, aunque el autor del art\u00edculo no opine igual, muy vigente.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Daniel Sugasti (Publicado originalmente en 2010)<\/p>\n<p>Nuestro autor, en su trabajo, toca otra serie de temas, algunos muy al paso. Extrae conclusiones y plantea propuestas de lo que, a su parecer, ser\u00eda una \u201csuperaci\u00f3n dial\u00e9ctica\u201d de ambas tendencias y una especie de \u201crenovaci\u00f3n\u201d del propio marxismo para volverlo \u201cabierto, antidogm\u00e1tico, adaptado al mundo actual\u201d.<\/p>\n<p>Navarrete parte de una preocupaci\u00f3n real. Plantea que el capitalismo, ra\u00edz de todos los males sociales de la humanidad, solo puede ser destruido mediante la organizaci\u00f3n y, en ese sentido, advierte una \u201cinfinita divisi\u00f3n y subdivisi\u00f3n\u201d de las fuerzas de izquierda que impide el necesario \u201creagrupamiento de las fuerzas anticapitalistas que no se hayan integrado en el sistema\u201d. Esto es un hecho innegable. Las diferencias surgen a la hora de exponer los motivos y el car\u00e1cter de estas divisiones. A esta tarea se aboca Navarrete al desarrollar sus concepciones y posiciones acerca de los or\u00edgenes y las razones de la divergencia entre trotskistas y stalinistas.<\/p>\n<p>Nuestro autor de referencia afirma, incurriendo a nuestro criterio en una minimizaci\u00f3n y simplificaci\u00f3n hist\u00f3rica muy marcada, que la cuesti\u00f3n del trotskismo y el stalinismo \u2013la m\u00e1s colosal lucha program\u00e1tica, pol\u00edtica e ideol\u00f3gica que se libra dentro de la izquierda mundial- es \u201cuna pelea de bar que divide nuestras propias fuerzas\u201d.<\/p>\n<p>Haciendo una analog\u00eda religiosa con la divisi\u00f3n entre sunitas y chiitas, plantea que entre trotskistas y stalinistas se da una divisi\u00f3n insensata producto de disputas personales entre dos hombres enfrascados en una \u201cmera pelea sucesoria a la muerte de Lenin\u201d.<\/p>\n<p>En medio de estas apreciaciones, Navarrete lanza una pregunta fundamental y que consideramos importante responder: \u201c\u00bfRealmente tenemos un objetivo diferente? A nivel de propuestas concretas y dentro de la izquierda extraparlamentaria, \u00bfhay tanta diferencia entre los partidos \u2018trotskistas\u2019 y los \u2018stalinistas\u2019?\u201d.<\/p>\n<p>Antes de responder esta cuesti\u00f3n, se impone abordar y despejar algunas acusaciones y\/o premisas en las que se sustenta la l\u00f3gica de las posiciones del art\u00edculo citado.<\/p>\n<p><strong>El r\u00e9gimen bolchevique de los primeros a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>Sin decirlo abiertamente, el art\u00edculo de Navarrete pretende empa\u00f1ar la figura y la lucha de Trotsky y sus seguidores, con falsedades o medias verdades, que a su vez son medias mentiras. En este sentido afirma que \u201cTrotsky no existe\u201d y que el mismo no fue el \u201cadalid antiburocr\u00e1tico y antirrepresivo que se nos quiere vender\u201d. No se detiene en Trotsky, cuestiona tambi\u00e9n a Lenin \u201c\u00bfTrotsky antiburocr\u00e1tico? Pero, es m\u00e1s, \u00bfLenin antiburocr\u00e1tico?\u201d.<\/p>\n<p>El marco del cuestionamiento a Trotsky es, a su vez, una cr\u00edtica a las caracter\u00edsticas del r\u00e9gimen pol\u00edtico de los primeros a\u00f1os del poder sovi\u00e9tico.\u00a0Su objetivo es claro: colocar un signo igual entre el r\u00e9gimen bolchevique de los primeros a\u00f1os con el r\u00e9gimen dictatorial y burocr\u00e1tico de la era de Stalin, a fin de atenuar las medidas y cr\u00edmenes de \u00e9ste. Esta es su premisa y lo afirma claramente: \u201cA pesar de que el burocratismo exist\u00eda antes y existir\u00eda despu\u00e9s de Stalin, se denomina a este fen\u00f3meno \u2018stalinismo\u2019\u201d (subrayado nuestro) \u00bfPor qu\u00e9, entonces, cometer una injusticia hist\u00f3rica con Stalin, si el burocratismo ya se impuso antes de su asunci\u00f3n al poder? Tal es la l\u00f3gica y la conclusi\u00f3n a la que no quiere hacer llegar Navarrete.<\/p>\n<p>Se impone, entonces, un breve an\u00e1lisis de los primeros a\u00f1os de la revoluci\u00f3n. El r\u00e9gimen pol\u00edtico instaurado en 1917 represent\u00f3 un grado de libertad pol\u00edtica, organizativa, de reuni\u00f3n, de prensa, art\u00edstica y cultural nunca antes visto por la clase trabajadora. La democracia para las y los trabajadores era infinitamente superior a cualquier otra \u201cdemocracia\u201d capitalista existente entonces y hasta hoy. Esto fue as\u00ed porque el novel estado obrero se apoyaba en organismos de masas, los consejos (soviets) de diputados obreros y campesinos. Se garantizaron adem\u00e1s plenas libertades de organizaci\u00f3n para la clase trabajadora, en sindicatos, comit\u00e9s de f\u00e1brica, soviets campesinos. Tambi\u00e9n exist\u00eda amplia libertad partidaria, no s\u00f3lo para los partidos en el gobierno (bolcheviques y los socialistas revolucionarios \u2013SR- de izquierda al principio) sino para los mencheviques y socialistas revolucionarios de derecha hasta que \u00e9stos se pasaron al campo de la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los decretos y la legislaci\u00f3n sovi\u00e9tica, impulsados por los bolcheviques, expresaban y estimulaban este r\u00e9gimen. Un decreto del 5 de enero de 1918 estipulaba: \u00abLos soviets son, en todas partes, los \u00f3rganos de la administraci\u00f3n del poder local, debiendo ejercer su control sobre todas las instituciones de car\u00e1cter administrativo, econ\u00f3mico, financiero y cultural. (&#8230;) Todo el territorio debe ser cubierto por una red de soviets, estrechamente conectados unos con otros. Cada una de estas organizaciones hasta la m\u00e1s peque\u00f1a, es plenamente aut\u00f3noma en cuanto a las cuestiones de car\u00e1cter local, pero debe adaptar su actividad a los decretos generales y a las resoluciones del poder central y de las organizaciones sovi\u00e9ticas m\u00e1s elevadas. De esta forma, se establece una organizaci\u00f3n coherente de la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica, uniforme en todas sus partes\u00bb. De la misma forma, la constituci\u00f3n sovi\u00e9tica de 1918 impone en su art\u00edculo 10 que\u00a0 \u00abtoda la autoridad en el territorio de la R. S. F. S. R., se encuentra en manos de la poblaci\u00f3n trabajadora organizada en los soviets urbanos y rurales\u00bb, y en el art\u00edculo 11: \u00abla autoridad suprema (&#8230;) se encuentra en manos del Congreso Pan-Ruso de los Soviets y, en los intervalos entre congresos, en las de su Comit\u00e9 Ejecutivo\u00bb (Brou\u00e9, Pierre: El Partido Bolchevique).<\/p>\n<p>Tal era, en l\u00edneas generales, el sistema sovi\u00e9tico, que no implicaba, como se ve, la inexistencia de organismos jerarquizados o de centralismo ejecutivo, cuesti\u00f3n que sugiere criticar Navarrete.<\/p>\n<p>Este r\u00e9gimen, al poco tiempo, se vio perturbado por dur\u00edsimas circunstancias objetivas. Entre 1918 a 1921, la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica tuvo que enfrentar a los ej\u00e9rcitos de los generales blancos y de otras 14 naciones imperialistas en una sangrienta guerra civil que devast\u00f3 el pa\u00eds. Ante el extremo peligro que corr\u00eda el d\u00e9bil estado obrero, dirigentes bolcheviques se vieron obligados a colocar su defensa como primera cuesti\u00f3n. Este fue el contexto, ineludible de enmarcar, de las medidas autoritarias o \u201cburocr\u00e1ticas\u201d que Navarrete se\u00f1ala a Trotsky, Lenin y a la direcci\u00f3n bolchevique.<\/p>\n<p>Las condiciones de la lucha fratricida exig\u00edan del proletariado y su vanguardia una implacable represi\u00f3n a la burgues\u00eda, la aristocracia y sus agentes. Es conocido que, a propuesta de Trotsky, el Ej\u00e9rcito Rojo debi\u00f3 emplear antiguos oficiales zaristas que eran controlados por comisarios pol\u00edticos del partido. En muchos casos, estos oficiales saboteaban las operaciones o desertaban, por lo cual medidas como la coacci\u00f3n con apresar a sus familias eran sumamente necesarias. La heroica flota en Kronstadt, de vital papel en la revoluci\u00f3n, sufri\u00f3 dr\u00e1sticos cambios durante la guerra civil, siendo sus principales dirigentes comisionados a otros frentes o reubicados en otras tareas. La flota fue renovada por nuevas camadas, sin mayor experiencia pol\u00edtica ni participaci\u00f3n en la revoluci\u00f3n. Un sector de la direcci\u00f3n anarquista \u2013con apoyo de oficiales blancos, sobre todo del jefe de la artiller\u00eda, Kozlovsky &#8211; propici\u00f3 una rebeli\u00f3n en la flota y canaliz\u00f3 las disconformidades de los marineros en contra de la \u201cautoridad\u201d del nuevo estado. La situaci\u00f3n era extremadamente grave.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Brou\u00e9: \u201cla experiencia de la guerra civil ha mostrado que los levantamientos populares espont\u00e1neos contra el r\u00e9gimen sovi\u00e9tico han terminado siempre, a pesar del car\u00e1cter democr\u00e1tico de sus reivindicaciones iniciales, por caer en manos de los reaccionarios y de los mon\u00e1rquicos\u201d. La flota de Kronstadt pose\u00eda una ubicaci\u00f3n estrat\u00e9gica para la defensa de Petrogrado, era casi la \u00fanica defensa de la capital revolucionaria \u00bfQu\u00e9 deb\u00edan hacer los bolcheviques? \u00bfDejar morir la revoluci\u00f3n y que el estado obrero, la mayor conquista del proletariado mundial, sea aplastada por sucumbir a la presi\u00f3n de sectores anarquistas que, de hecho, eran contrarios al estado obrero? Lenin declar\u00f3 al Congreso: \u201cAqu\u00ed tenemos una manifestaci\u00f3n del democratismo peque\u00f1o burgu\u00e9s que reclama la libertad de comercio y clama contra la dictadura del proletariado. Pero los elementos sin partido han servido de estribo, de escal\u00f3n, de pasarela a los guardias blancos\u201d. En igual sentido, Trotsky, a\u00f1os despu\u00e9s, sosten\u00eda: \u201c(\u2026) naturalmente, el gobierno revolucionario no pod\u00eda \u201cregalar\u201d la fortaleza que defend\u00eda la capital a los marineros insurrectos, simplemente porque unos cuantos anarquistas vacilantes se unieron a la rebeli\u00f3n reaccionaria de los soldados y campesinos. El an\u00e1lisis hist\u00f3rico concreto de los acontecimientos reduce a polvo todas las leyendas, basadas en la ignorancia y en el sentimentalismo, sobre Kronstadt, Majno y otros episodios de la revoluci\u00f3n\u201d. La acci\u00f3n del X Congreso -que vot\u00f3 la represi\u00f3n a la rebeli\u00f3n-, de Lenin y Trotsky, est\u00e1 plenamente justificada por la historia.<\/p>\n<p>El caso de la prohibici\u00f3n de los partidos sovi\u00e9ticos y de las fracciones dentro del propio partido bolchevique tampoco puede descontextualizarse de la brutal situaci\u00f3n de guerra civil desigual y crisis econ\u00f3mica. Los partidos menchevique y los socialistas revolucionarios se declararon enemigos del estado sovi\u00e9tico. L\u00edderes de estos partidos incluso integraron gobiernos contrarrevolucionarios. En Samara, por ejemplo, los SR integraron el gobierno del almirante Kolchak. Los SR de izquierda organizaron una serie de atentados, en donde llegaron a herir gravemente a Lenin y asesinar a Uritsky.<\/p>\n<p>Los dirigentes bolcheviques, desde el principio, declararon que ambas medidas ten\u00edan car\u00e1cter transitorio, excepcional y que se deb\u00edan a las condiciones impuestas por la guerra civil. Fue una medida de guerra. Las limitaciones a la democracia ten\u00edan como objetivo supremo la defensa de la republica sovi\u00e9tica. Estas medidas se demostraron indispensables para defender a la revoluci\u00f3n. Si se permit\u00eda que los mencheviques y SRs continuasen conspirando contra la defensa de la revoluci\u00f3n, es claro que el resultado de la guerra civil hubiese sido otro: el aplastamiento del estado obrero y la restauraci\u00f3n del capitalismo, imponi\u00e9ndose ya no un r\u00e9gimen pol\u00edtico con ciertas limitaciones circunstanciales a la democracia, sino un r\u00e9gimen de dictadura burguesa tipo fascista.<\/p>\n<p>Trotsky, a\u00f1os m\u00e1s tarde, volvi\u00f3 a defender la prohibici\u00f3n de los partidos sovi\u00e9ticos en las circunstancias en que esa decisi\u00f3n fue tomada con estas palabras: \u201cEn cuanto a la prohibici\u00f3n de los dem\u00e1s partidos sovi\u00e9ticos, \u00e9sta no es producto de una \u201cteor\u00eda\u201d bolchevique, sino una medida de defensa de la dictadura en un pa\u00eds atrasado y devastado, rodeado de enemigos. Los bolcheviques comprendieron claramente, desde el principio, que esta medida, complementada posteriormente con la prohibici\u00f3n de fracciones en el propio partido gobernante, se\u00f1alaba un peligro enorme. Sin embargo, el peligro no radicaba en la doctrina, ni en la t\u00e1ctica, sino en la debilidad material de la dictadura y en las dificultades internas e internacionales. Si la revoluci\u00f3n hubiera triunfado tan s\u00f3lo en Alemania, hubiera desaparecido por completo la necesidad de prohibir los partidos sovi\u00e9ticos. Es absolutamente indiscutible que la dominaci\u00f3n del partido \u00fanico sirvi\u00f3 como punto de partida jur\u00eddico para el sistema totalitario stalinista. Pero la causa de este proceso no est\u00e1 en el bolchevismo, ni en la prohibici\u00f3n de los dem\u00e1s partidos como medida transitoria de guerra, sino en las derrotas del proletariado en Europa y Asia\u201d (Trotsky: stalinismo y bolchevismo).<\/p>\n<p>Al hacer estas aclaraciones, no pretendemos, ni en lo m\u00e1s m\u00ednimo, esconder o minimizar los errores de los bolcheviques o de Trotsky. Sus propuestas de incorporar los sindicatos al aparato del Estado o de militarizar el trabajo, si bien fueron hechas con el objetivo de levantar una econom\u00eda destruida, representaron serios errores. De aplicarse, iban a vulnerar a\u00fan m\u00e1s las d\u00e9biles defensas de los trabajadores contra la burocratizaci\u00f3n de su propio Estado. Fue por eso que Lenin y la mayor\u00eda del partido las rechazaron. Lo que buscamos con estas l\u00edneas es rescatar las condiciones objetivas en que estas medidas \u201cautoritarias\u201d fueron tomadas, contexto que Navarrete omite o cita al paso. Sin un an\u00e1lisis concreto y debidamente enmarcado, todos los hechos y citas sueltas que expone nuestro autor, a\u00fan con su aparente contundencia, pierden valor.<\/p>\n<p>Nadie dice que, antes de 1924, la URSS era un para\u00edso, como exagera interesadamente Navarrete. El proceso revolucionario tuvo que enfrentar inmensos enemigos e inn\u00fameras contradicciones. Lo que no se puede afirmar o sugerir, es que la burocracia ya estaba consolidada antes de la muerte de Lenin o, peor a\u00fan, que comenz\u00f3 a los pocos meses despu\u00e9s de la toma del poder. Eso es una falsificaci\u00f3n de los hechos. Lenin alert\u00f3 los primeros indicios de burocratizaci\u00f3n y el crecimiento descomunal del aparato estatal en 1922 y, desde entonces, tanto \u00e9l como Trotsky combatieron \u00e9se proceso, mientras Stalin lo alentaba y se dedicaba a armar su camarilla de incondicionales.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el burocratismo, comenz\u00f3 y exist\u00eda antes de 1924. La diferencia es que, en tiempos de Lenin y Trotsky, la burocracia (como casta privilegiada) no ten\u00eda a\u00fan el poder, no gobernaba, no dirig\u00eda, a\u00fan no hab\u00eda usurpado el lugar de los soviets y del partido. Este proceso se coron\u00f3 tras la muerte de Lenin y el ascenso de Stalin al poder total.<\/p>\n<p>Este razonamiento, repetimos, lo que pretende es atenuar las medidas y cr\u00edmenes de la camarilla stalinista. Adem\u00e1s, refuerza la idea, t\u00edpica de la propaganda anticomunista, de que nunca hubo \u201cdemocracia\u201d en los ex estados obreros.<\/p>\n<p><strong>Trotskismo y stalinismo<\/strong><\/p>\n<p>Por m\u00e1s que nuestro autor se excuse de no \u201cahondar en el estudio de los condicionantes hist\u00f3ricos que rellenan de contenido una pelea sucesoria\u201d\u00a0 &#8211; vaya supresi\u00f3n-, sugiere que entre ambas tendencias la \u201c\u00fanica diferencia es a nivel de interpretaci\u00f3n del pasado hist\u00f3rico\u201d. Esta afirmaci\u00f3n nos parece completamente equivocada. Veremos que las diferencias son mucho m\u00e1s profundas.<\/p>\n<p>El primer error es presentar la cuesti\u00f3n como una \u201cmera pelea sucesoria\u201d movida por la \u201cambici\u00f3n personal\u201d. Esta visi\u00f3n no es, ni mucho menos, nueva. El propio Trotsky tuvo que rebatirla varias veces: \u201cel filisteo com\u00fan quiere creer que el choque entre el bolchevismo (\u201ctrotskismo\u201d) y el estalinismo es un mero choque de ambiciones personales o, en el mejor de los casos, entre dos \u201cmatices\u201d del bolchevismo\u201d (\u00cddem).<\/p>\n<p>Pero d\u00e9mosle la raz\u00f3n por un segundo a Navarrete y consideremos que el enfrentamiento entre Trotsky y Stalin fuese una mera pelea por la sucesi\u00f3n de Lenin y su m\u00f3vil las \u201cambiciones personales\u201d. Si hubiese sido tan simple, el resultado de esta lucha hubiese sido muy diferente. Trotsky era el dirigente m\u00e1s reconocido y con m\u00e1s autoridad entre las masas despu\u00e9s de Lenin. Era adem\u00e1s el comandante del Ej\u00e9rcito Rojo, mediante el cual, con extrema facilidad, hubiera podido dar un golpe y sacar a Stalin de en medio. Sin embargo no lo hizo. Muchos incluso, despu\u00e9s de ver en qu\u00e9 se convirti\u00f3 el stalinismo, le reprocharon el no haberlo hecho. Si no lo hizo fue porque, justamente, no le importaba el poder a cualquier precio.<\/p>\n<p>Nuevamente nuestro autor incurre en un error fundamental: el analizar y juzgar los hechos fuera del contexto hist\u00f3rico y pol\u00edtico en el cual se sucedieron. Deteng\u00e1monos, entonces, en revisar algunos elementos para entender la ra\u00edz y el car\u00e1cter de las diferencias de ambas corrientes de pensamiento y acci\u00f3n pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n rusa cambi\u00f3 el mundo de manera radical. Sin temor a equivocarnos, podemos afirmar que fue el principal acontecimiento hist\u00f3rico del siglo XX. Por primera vez, los explotados y oprimidos, la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, asum\u00edan en sus manos las riendas de su destino desde el poder del estado y lanzaban el grito de insurrecci\u00f3n a todos los despose\u00eddos del planeta. Los bolcheviques fueron quienes inspiraron y dirigieron la toma del poder por los soviets. Fueron la direcci\u00f3n pol\u00edtica de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es conocido \u2013y reconocido hasta por sus enemigos- el importante papel desempe\u00f1ado por Le\u00f3n Trotsky en la revoluci\u00f3n, como presidente del Soviet de Petrogrado y del Comit\u00e9 Militar Revolucionario, que en la pr\u00e1ctica ejecut\u00f3 la insurrecci\u00f3n. Trotsky fue tambi\u00e9n el creador y comandante del Ej\u00e9rcito Rojo que combati\u00f3 en la guerra civil contra la reacci\u00f3n restauracionista. Est\u00e1 m\u00e1s que probada, adem\u00e1s, su intransigente y desigual lucha pol\u00edtica e ideol\u00f3gica contra el surgimiento y la consolidaci\u00f3n de la burocracia stalinista al frente del partido bolchevique y de la URSS. No es necesario decir que el precio de este combate lo pag\u00f3 con su propia vida, al igual que su familia y camaradas.<\/p>\n<p>El stalinismo tiene sus ra\u00edces en el proceso de burocratizaci\u00f3n del estado sovi\u00e9tico y del partido bolchevique. Este fue un proceso objetivo (producto de la lucha de clases) y tuvo su causa fundamental en la derrota de la revoluci\u00f3n europea, sobre todo la alemana. El aislamiento de la revoluci\u00f3n rusa potenci\u00f3 al m\u00e1ximo todas las contradicciones y problemas derivados del atraso econ\u00f3mico y cultural del pa\u00eds, sumado a la debacle generada por la guerra civil donde muri\u00f3 lo mejor de la vanguardia obrera y bolchevique que hab\u00eda dirigido la toma del poder.<\/p>\n<p>Las calamidades despu\u00e9s de soportar los efectos de la guerra imperialista y la guerra civil tambi\u00e9n provocaron un alejamiento acelerado de la arena pol\u00edtica de parte de las masas. Las ciudades se despoblaban r\u00e1pidamente y\u00a0 los obreros avanzados que no hab\u00edan muerto, regresaban al campo.<\/p>\n<p>De aquella clase obrera ardorosa y activa pol\u00edticamente en 1917, casi no quedaba nada. Lenin y Trotsky intentaron de todo para evitar la desintegraci\u00f3n de la vanguardia obrera, pero poco consiguieron pues, como dijimos, se trataba de un proceso objetivo.<\/p>\n<p>Mediante estos elementos, descriptos a grosso modo, se produjo el ascenso de todo tipo de arribistas, t\u00e9cnicos y \u201cespecialistas\u201d del antiguo r\u00e9gimen dentro del aparato del estado y del partido. Emergi\u00f3 una corriente que expresaba las aspiraciones de los arribistas.\u00a0 Una casta burocr\u00e1tica, que en su mayor\u00eda no hab\u00eda participado ni siquiera de la guerra civil, comenz\u00f3 a copar cada vez m\u00e1s cargos en la administraci\u00f3n p\u00fablica y, por supuesto, comenz\u00f3 a defender su nueva posici\u00f3n y privilegios. La cara visible de este proceso social, fue Stalin.<\/p>\n<p>Entre el bolchevismo (representado, para nosotros, actualmente por el trotskismo) y el stalinismo existen diferencias irreconciliables. Son producto de situaciones totalmente opuestas por la lucha de clases y, por tanto, sus objetivos son distintos. El bolchevismo fue fruto de una de las m\u00e1s grandes revoluciones que conoci\u00f3 la humanidad. Fue fruto del impresionante ascenso revolucionario que surgi\u00f3 con la Primera Guerra Mundial. El stalinismo, por el contrario, es producto social del retroceso y derrota de la revoluci\u00f3n internacional entre 1919 y 1923, es fruto del reflujo y del aislamiento de la revoluci\u00f3n en un pa\u00eds tan atrasado como lo era Rusia en esos a\u00f1os.<\/p>\n<p>El stalinismo es la negaci\u00f3n total del bolchevismo. Prueba de ello es que, para consolidarse definitivamente, tuvo que aniquilar f\u00edsicamente a toda la vieja guardia bolchevique, a casi todo el Comit\u00e9 Central leninista que dirigi\u00f3 la insurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El trotskismo es, a costa de coherencia y sangre, el heredero del bolchevismo, del marxismo-leninismo de esta \u00e9poca de guerras, crisis y revoluciones. Fueron Trotsky y la Oposici\u00f3n de Izquierda quienes tomaron la bandera de la democracia obrera y la revoluci\u00f3n internacional tras la muerte de Lenin, que antes de morir hab\u00eda comenzado su batalla contra los indicios de la burocratizaci\u00f3n que se estaba gestando. Posteriormente, se funda la IV Internacional y la lucha contra la burocracia stalinista se concreta en la consigna de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica en la URSS, que planteaba a la clase obrera derrocar a la camarilla usurpadora como condici\u00f3n para que no se pierdan las conquistas econ\u00f3micas y sociales de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es por eso que podemos responder a la pregunta de Navarrete. Los trotskistas y stalinistas no tenemos los mismos objetivos. La estrategia del trotskismo es, en palabras de Nahuel Moreno [1]: \u201c(\u2026) lograr una sociedad mundial sin clases ni explotaci\u00f3n, para que la humanidad progrese, haya abundancia para todos, no haya guerras y se conquiste una plena libertad. Para conseguirlo, lucha por expropiar al imperialismo y a los grandes explotadores, terminar con las fronteras nacionales y conquistar una econom\u00eda mundial planificada al servicio de las necesidades y el desarrollo de la especie humana (\u2026) Lucha para llegar al gobierno y desde all\u00ed destruir el estado capitalista. Es decir, quiere destruir las instituciones del gobierno burgu\u00e9s. Quiere que la clase obrera asuma el poder pol\u00edtico e implante sus instituciones democr\u00e1ticas. Quiere construir en cada pa\u00eds donde triunfa la revoluci\u00f3n un estado obrero fuerte, que ayude a que la revoluci\u00f3n triunfe en los dem\u00e1s pa\u00edses. Desde el gobierno de ese estado obrero quiere planificar la econom\u00eda, feder\u00e1ndose con los otros estados obreros, para hacer avanzar las fuerzas productivas. Desde ese estado obrero quiere revolucionar el sistema social, eliminando la propiedad burguesa de los medios de producci\u00f3n a nivel nacional, y ponerlo al servicio de esa tarea a nivel mundial. Y s\u00f3lo despu\u00e9s de haber liquidado la resistencia de la clase capitalista en el mundo, esos estados obreros o federaciones de estados obreros comenzar\u00e1n a desaparecer y, con ellos, tambi\u00e9n desaparecer\u00e1n el estado y el partido\u201d (Revoluciones del siglo XX).<\/p>\n<p>El stalinismo, al contrario, desde la d\u00e9cada del 20 del siglo pasado se convirti\u00f3 en el mayor aparato contrarrevolucionario que haya conocido la historia. Asesin\u00f3 a cientos de revolucionarios, se consolid\u00f3 como agente del imperialismo y se convirti\u00f3 en un freno consciente de la revoluci\u00f3n mundial con la teor\u00eda del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d y la pol\u00edtica que de la misma se desprende: la \u201ccoexistencia pac\u00edfica con el imperialismo\u201d.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis y recurriendo a Trotsky: \u201cDespu\u00e9s de la purga, la demarcatoria entre el stalinismo y el bolchevismo no es una l\u00ednea sangrienta, sino todo un torrente de sangre. La aniquilaci\u00f3n de toda la vieja generaci\u00f3n bolchevique, de un sector importante de la generaci\u00f3n intermedia, la que particip\u00f3 en la guerra civil, y del sector de la juventud que asumi\u00f3 seriamente las tradiciones bolcheviques, demuestra que entre el bolchevismo y el estalinismo existe una incompatibilidad que no s\u00f3lo es pol\u00edtica, sino tambi\u00e9n directamente f\u00edsica\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Es por esto y m\u00e1s que no se puede considerar al stalinismo \u2013 ni a los que se dicen abiertamente stalinistas ni a los que aplican sus pol\u00edticas sin definirse como tales- como parte de las \u201cfuerzas anticapitalistas que no se hayan integrado en el sistema\u201d. Navarrete incurre aqu\u00ed en un craso error de caracterizaci\u00f3n hist\u00f3rica y actual. El stalinismo ha apoyado y participado de incontables gobiernos capitalistas, para impedir o derrotar procesos revolucionarios, sobre todo mediante su pol\u00edtica de los \u201cfrentes populares\u201d.<\/p>\n<p>La diferencia entre trotskismo y stalinismo no tiene que ver con cuestiones del pasado o abstractas, como intenta convencernos nuestro autor. Las implicancias de la aplicaci\u00f3n de las pol\u00edticas de una u otra corriente tienen consecuencias pr\u00e1cticas, concretas, diametralmente opuestas. El trotskismo sintetiza la herencia moral y la lucha revolucionaria, independiente e internacionalista que ha librado hasta ahora el proletariado mundial y los dem\u00e1s sectores explotados y oprimidos.<\/p>\n<p>El stalinismo representa la negaci\u00f3n de todos estos principios; representa la traici\u00f3n, el pacto con la burgues\u00eda, el imperialismo y la descomposici\u00f3n moral a todo nivel. Representa, en suma, la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUna \u201csupuesta pol\u00e9mica\u201d?<\/strong><\/p>\n<p>El colocar la cuesti\u00f3n del debate entre la teor\u00eda del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d y la \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d como una \u201csupuesta pol\u00e9mica\u201d que no \u201cno resiste un an\u00e1lisis cr\u00edtico\u201d es no entender en absoluto la implicancia pr\u00e1ctica, las consecuencias concretas que ambas concepciones tuvieron \u2013y tienen- para el desarrollo de la revoluci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>La teor\u00eda del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d fue expuesta por Stalin por primera vez en 1924, tras la muerte de Lenin y cuando la revoluci\u00f3n alemana hab\u00eda sido derrotada. En el partido reinaba un ambiente de desmoralizaci\u00f3n en importantes sectores. Tras a\u00f1os de descomunales combates reinaba un deseo de \u201cpaz y tranquilidad\u201d, clima psicol\u00f3gico que la burocracia \u2013que adora la paz y la tranquilidad- utiliz\u00f3 para imponer sus ideas.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de Stalin revisaba todas las concepciones marxistas hasta entonces &#8211; \u00bf\u201d superaci\u00f3n dial\u00e9ctica\u201d?-. Planteaba, en s\u00edntesis, que se pod\u00eda construir el socialismo en Rusia sin importar el curso de la revoluci\u00f3n mundial pues, como afirmaba, exist\u00edan pa\u00edses maduros para el socialismo y otros que aun no lo estaban. La URSS era el \u00fanico pa\u00eds \u201cmaduro\u201d.<\/p>\n<p>Ser \u201cinternacionalista\u201d, obviamente, no se trataba de emprender una aventura militar sobre Europa para exportar la revoluci\u00f3n, como acusaba el stalinismo a Trotsky, sino de colocar la dictadura proletaria en la URSS al servicio de la revoluci\u00f3n mundial, como parte de la revoluci\u00f3n mundial, de la cual m\u00e1s temprano que tarde depend\u00eda su suerte. Era comprender que la mejor manera de \u201cdefender\u201d y \u201cconsolidar\u201d a la URSS era impulsando de todas las formas posibles la revoluci\u00f3n internacional y romper el aislamiento.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de Stalin abandonaba la lucha por la revoluci\u00f3n mundial, abandonaba el principio del internacionalismo proletario y serv\u00eda para justificar las pol\u00edticas concretas cada vez m\u00e1s nacionalistas de la burocracia. Con la teor\u00eda del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d se daba un \u201cmarco te\u00f3rico\u201d a la pol\u00edtica de subordinar la revoluci\u00f3n mundial a los intereses inmediatos de la burocracia stalinista.<\/p>\n<p>Trotsky, al defender la revoluci\u00f3n permanente y la perspectiva de la revoluci\u00f3n mundial, no plante\u00f3 nunca abandonar la lucha para que avancen y se consoliden las conquistas econ\u00f3micas y sociales dentro de la URSS. No propon\u00eda tampoco \u201cenviar al Ej\u00e9rcito Rojo a imponer el socialismo pisoteando Europa\u201d. Esa es la falsificaci\u00f3n burda que hace el stalinismo de su teor\u00eda. Trotsky fue, hasta su asesinato, un defensor incondicional de la URSS.<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n central del creador del Ej\u00e9rcito Rojo es que el socialismo, como sistema, debe ser mundial o no es socialismo. El proletariado de un pa\u00eds puede y debe tomar el poder y mantenerlo a toda costa, pero debe ser plenamente consciente de que si no se desarrolla la revoluci\u00f3n en otros pa\u00edses, tarde o temprano sucumbir\u00e1. Una revoluci\u00f3n en un determinando pa\u00eds solo podr\u00e1 triunfar definitivamente como eslab\u00f3n de la revoluci\u00f3n mundial. Convencido de esto y, como lastimosamente ocurri\u00f3 despu\u00e9s, Trotsky escrib\u00eda en 1937: \u201cEs posible que, en virtud de una determinada alineaci\u00f3n de fuerzas nacionales e internacionales, el proletariado conquiste el poder por primera vez en un pa\u00eds atrasado como es Rusia. Pero la misma alineaci\u00f3n de fuerzas demuestra de antemano que, sin una victoria m\u00e1s o menos r\u00e1pida del proletariado en los pa\u00edses adelantados, el gobierno obrero ruso no sobrevivir\u00e1. El r\u00e9gimen sovi\u00e9tico abandonado a su propia suerte degenerar\u00e1 o caer\u00e1. M\u00e1s precisamente, degenerar\u00e1 y luego caer\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>Es justamente esta concepci\u00f3n, esta \u201cpol\u00edtica internacionalista y revolucionaria\u201d la que fue abandonada por Stalin. La dirigencia del PCUS abandon\u00f3 el pensamiento de Lenin, en el mismo sentido de Trotsky, expresado en 1922: \u201cNuestro pensamiento era: inmediatamente, o por lo menos muy r\u00e1pido, empezar\u00e1 una revoluci\u00f3n en otros pa\u00edses, en los del desarrollo capitalista m\u00e1s avanzado; en caso contrario pereceremos\u201d.<\/p>\n<p>La restauraci\u00f3n del capitalismo en la ex URSS es, en verdad, la derrota de la teor\u00eda reaccionaria del socialismo en un solo pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Viejas calumnias o amalgamas<\/strong><\/p>\n<p>Navarrete tambi\u00e9n echa mano de un conocido argumento stalinista en contra del trotskismo: las viejas pol\u00e9micas entre Lenin y Trotsky antes de 1917.<\/p>\n<p>Para nadie, al menos para los militantes de izquierda, esto es una novedad, mucho menos un \u201cmito\u201d. Lo que no dice Navarrete es que las mismas fueron superadas completamente en el proceso revolucionario de 1917. Fue entonces que Trotsky comprendi\u00f3 definitivamente la importancia vital del partido centralizado y se uni\u00f3 a los bolcheviques y Lenin asumi\u00f3 la posici\u00f3n de Trotsky de que la revoluci\u00f3n no debe detenerse en su etapa democr\u00e1tico-burguesa sino avanzar directamente a la dictadura del proletariado en un proceso \u201cpermanente\u201d.<\/p>\n<p>El propio Lenin dijo el 14 de noviembre de 1917 refiri\u00e9ndose a Trotsky: \u201cHace mucho que Trotsky comprendi\u00f3 que era imposible una uni\u00f3n con los mencheviques y, desde entonces, no ha habido otro mejor bolchevique\u201d. Las masas y hasta los propios enemigos de la revoluci\u00f3n se refirieron siempre al Partido Bolchevique, despu\u00e9s de 1917, como \u201cel partido de Lenin y Trotsky\u201d. Durante la guerra civil, destacando la actuaci\u00f3n militar de Trotsky, Lenin dijo: \u00abMu\u00e9streme usted otro hombre capaz de organizar en el t\u00e9rmino de un a\u00f1o un ej\u00e9rcito que es casi un modelo y de ganarse el respeto de los especialistas militares. Nosotros tenemos ese hombre. Lo tenemos todo. Y haremos maravillas\u00bb. En 1922, cuando el CC vot\u00f3 una medida que en los hechos iba a liquidar el monopolio del comercio exterior, Lenin escribi\u00f3 al propio Stalin: \u201cHe llegado a un acuerdo con\u00a0 Trotsky para la defensa de mis puntos de vista sobre el monopolio del comercio exterior. Estoy seguro que Trotsky defender\u00e1 mi posici\u00f3n tan bien como yo mismo\u201d.<\/p>\n<p>Existen varios otros ejemplos de la sinton\u00eda pol\u00edtica entre Lenin y Trotsky post 1917, lo cual no significa que hayan coincidido en todos los asuntos. Fue la camarilla stalinista, con el objetivo de vilipendiar a Trotsky y enlodar su figura que, tras la muerte de Lenin, desempolv\u00f3 las viejas pol\u00e9micas y las utilizo para \u201cdemostrar\u201d el supuesto car\u00e1cter \u201cantileninista\u201d del trotskismo. Este m\u00e9todo, al parecer, sigue siendo empleado.<\/p>\n<p>En cuanto a la colectivizaci\u00f3n forzosa que emprendi\u00f3 Stalin y el fin de la NEP, tambi\u00e9n se impone ubicarla en su contexto concreto. Es falso que en cuanto a la colectivizaci\u00f3n del campo, \u201cTrotsky propon\u00eda exactamente lo mismo\u201d. La Oposici\u00f3n de izquierda, durante a\u00f1os, pele\u00f3 en todos los \u00e1mbitos por el inicio de una econom\u00eda planificada que ponga el \u00e9nfasis en el desarrollo de la industria pesada. Para ello propuso el cobro progresivo de impuestos a los campesinos ricos (los Kulaks) y que se generen todo tipo de acciones educativas tendientes a una colectivizaci\u00f3n gradual del campo. Stalin y su facci\u00f3n, no solo acusaron a Trotsky de anti-campesino sino que siguieron incentivando y realizando todo tipo de concesiones a los Kulaks. S\u00f3lo cuando los campesinos ricos comenzaron a ganar cada vez m\u00e1s peso social y pol\u00edtico, teniendo incluso el poder econ\u00f3mico de chantajear al estado proletario con la entrega de granos etc., es decir, cuando se convirtieron en una amenaza al poder de la burocracia, es que Stalin se vio obligado, por medios administrativos y el uso de la fuerza, a la \u201cliquidaci\u00f3n del kulak como clase\u201d. No es necesario ahondar en las profundas consecuencias sociales y econ\u00f3micas que tuvo la colectivizaci\u00f3n e industrializaci\u00f3n burocr\u00e1ticas, cuyos costos fueron pagados por la clase obrera y el pueblo rusos.\u00a0 Presentar esta cuesti\u00f3n de manera simple y descontextualizada, diciendo: \u201clo que hizo Stalin fue detener la NEP para colectivizar y planificar toda la econom\u00eda\u201d est\u00e1\u00a0 al servicio de engrandecer o embellecer la figura de Stalin, cuando todo lo que hizo lo hizo movido por los intereses mezquinos de la burocracia que encabezaba.<\/p>\n<p>Nadie que se considere realmente marxista puede afirmar que Marx, Lenin o Trotsky fueron seres geniales e infalibles. Cultos as\u00ed s\u00f3lo caben al stalinismo. Cuando reivindicamos sus aportes te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos, lo hacemos pensando en personas que mejor pasaron la prueba de los acontecimientos de su tiempo y colocaron sus vidas al servicio de la liberaci\u00f3n total de los oprimidos.<\/p>\n<p>Es en este mismo sentido que reivindicamos, con orgullo, las banderas de lucha que el trotskismo \u2013no exento de errores y sectores que se degeneraron- ha sabido defender y levantar soportando enormes presiones y persecuciones. Fue mediante un pu\u00f1ado de dirigentes, tras la aniquilaci\u00f3n f\u00edsica de toda una generaci\u00f3n de revolucionarios a manos de Stalin, que se mantuvo el hilo conductor del programa marxista, el programa de la dictadura revolucionaria del proletariado y la revoluci\u00f3n mundial hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>La IV Internacional fue la \u00fanica corriente pol\u00edtica que combati\u00f3 los cr\u00edmenes del stalinismo en todos los terrenos y Trotsky, su inspirador y fundador, fue el \u00fanico que en la d\u00e9cada del 30, en el momento de mayor auge pol\u00edtico y presenciando un crecimiento impresionante de la URSS, pronostic\u00f3 que si la clase obrera no efectuaba una revoluci\u00f3n pol\u00edtica que arrancase el poder a la burocracia, la misma burocracia terminar\u00eda restaurando el capitalismo. Tal pronostico, lamentablemente, se cumpli\u00f3 por la negativa 50 a\u00f1os despu\u00e9s. La burocracia, agente del imperialismo, restaur\u00f3 el capitalismo en los ex estados obreros. El programa trotskista fue el \u00fanico que pas\u00f3 la dura prueba de los hechos.<\/p>\n<p><strong>La b\u00fasqueda del \u201cNuevo Verbo\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Tenemos una gran coincidencia con Navarrete. El marxismo no es \u2013ni debe ser entendido-como un dogma. El marxismo es una ciencia, una gu\u00eda para la acci\u00f3n que parte de la explicaci\u00f3n materialista del desarrollo hist\u00f3rico. Es la ciencia de la liberaci\u00f3n total del proletariado y las dem\u00e1s clases explotadas.<\/p>\n<p>El marxismo, por estas razones, no es est\u00e1tico. Todo lo contrario, se actualiza y se nutre de los hechos que ofrecen la realidad y las experiencias concretas. \u201cEl marxismo es la teor\u00eda del movimiento, no del estancamiento\u201d, ense\u00f1aba Trotsky. Desde los tiempos de Marx y Engels, los grandes acontecimientos han ido enriqueciendo esta teor\u00eda y forma de entender el mundo. El bolchevismo, en este sentido, realiz\u00f3 invalorables aportes al arsenal marxista, sobre todo una vez abierta la \u00e9poca imperialista.<\/p>\n<p>Las propuestas de nuestro autor, basadas en \u201csuperar a Lenin y superarlos a todos\u201d para crear un \u201ccomunismo del siglo XXI\u201d, a nuestro criterio, coincide con aquella situaci\u00f3n, descrita por Trotsky, marcada por \u00e9pocas de derrotas pol\u00edticas o momentos de confusi\u00f3n en donde se efect\u00faa una \u201creconsideraci\u00f3n de los valores\u201d.\u00a0 Esto, seg\u00fan Trotsky, se da en dos sentidos: \u201cPor un lado, la verdadera vanguardia (\u2026) defiende la herencia del pensamiento revolucionario con u\u00f1as y dientes y, sobre esta base, trata de educar a los nuevos cuadros para las pr\u00f3ximas luchas de masas. En cambio, los rutinarios, los centristas y los diletantes hacen todo lo posible por destruir la autoridad de la tradici\u00f3n revolucionaria y por volver en busca de un \u201cNuevo Verbo\u201d. Pensamos que nuestro autor se adscribe entre los segundos.<\/p>\n<p>Frases grandilocuentes como \u201csuperaci\u00f3n dial\u00e9ctica, cr\u00edtica y creativa del legado te\u00f3rico de los cl\u00e1sicos del marxismo\u201d, \u201creconstruir unos h\u00e1bitos de actuaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d, \u201crenunciar a la terminolog\u00eda decimon\u00f3nica\u201d,\u00a0 \u201crenovar el marxismo\u201d, \u201cponer nuestras organizaciones, su capacidad log\u00edstica y su experiencia organizativa al servicio de las luchas, en lugar de intentar liderarlas\u201d, \u201cunidad de la izquierda\u201d etc. pueden parecer muy audaces, frutos de un pensamiento independiente y antidogm\u00e1tico.<\/p>\n<p>Sin embargo, en muchos casos, tales propuestas no hacen sino esconder el verdadero objetivo de negar las lecciones fundamentales que la lucha de clases, entendidas mediante el marxismo, ha brindado hasta ahora. No es poco com\u00fan que, detr\u00e1s de expresiones como \u201ccada pa\u00eds tiene su propia v\u00eda al socialismo\u201d o \u201cel socialismo latinoamericano no debe ser calco ni copia, sino creaci\u00f3n heroica\u201d exista la intenci\u00f3n de negar, fundamentalmente, la experiencia de la revoluci\u00f3n de Octubre.<\/p>\n<p>Parafraseando a Trotsky: \u201cnuestro reformador y buscador del Verbo se encuentra con un hato de ropa vieja\u201d. Posiciones ecl\u00e9cticas, como las defendidas por Navarrete, aunque parezcan \u201ccreativas\u201d, en realidad sirven a una vieja y fracasada pol\u00edtica: al reformismo.<\/p>\n<p>Es correcto luchar contra \u201cel eurocentrismo, el dogmatismo, la deshistorizaci\u00f3n, la pedagog\u00eda de la repetici\u00f3n, el sectarismo, la cita mec\u00e1nica, la extrapolaci\u00f3n de experiencias&#8230;\u201d pero partiendo de las experiencias y lecciones de la historia, de la lucha de clases, de las derrotas y victorias, de las revoluciones y de las traiciones.<\/p>\n<p>Por lo general, detr\u00e1s de \u201crenovar el marxismo\u201d, sobre todo despu\u00e9s de la confusi\u00f3n y el vendaval oportunista que caus\u00f3 estragos en la izquierda mundial post-ca\u00edda de la URSS, se esconde el desechar los postulados fundamentales del marxismo-leninismo. El retroceso ideol\u00f3gico \u201ca etapas ya ampliamente superadas\u201d, como dec\u00eda Trotsky,\u00a0 hace frecuente que hoy las posiciones clasistas y revolucionarias sean tildadas de \u201cdogm\u00e1ticas\u201d, \u201csectarias\u201d o \u201canquilosadas\u201d.<\/p>\n<p>Esta es la base ideol\u00f3gica del \u201csocialismo del siglo XXI\u201d, que se presenta como algo \u201cnuevo\u201d cuando en realidad es el mismo reformismo del siglo XX.\u00a0 M\u00e1s all\u00e1 de roces ocasionales con el imperialismo y su ret\u00f3rica \u201cantiimperialista\u201d, los l\u00edderes del \u201csocialismo del siglo XXI\u201d mantienen la explotaci\u00f3n capitalista en sus pa\u00edses y la dependencia de los mismos al imperialismo. No es casual que Navarrete exhorte a adoptar este enfoque \u201crenovador, antidogm\u00e1tico\u201d, este \u201ccomunismo del siglo XXI\u201d a fin de \u201ccomprender experiencias como la Revoluci\u00f3n Bolivariana de Venezuela\u201d. En la Venezuela de Ch\u00e1vez, lamentablemente, no ha habido ninguna revoluci\u00f3n. Lo que hay es un proceso revolucionario que Ch\u00e1vez intenta frenar y derrotar. Lo mismo podemos decir del proceso chileno bajo el gobierno de Allende, donde su estrategia reformista y frentepopulista cuyo estandarte fue \u201cla v\u00eda pac\u00edfica al socialismo\u201d termin\u00f3 en el aplastamiento sangriento de la clase obrera e izquierda chilenas.<\/p>\n<p>Evidentemente, el \u201cmarxismo creativo\u201d de Navarrete es algo distinto al marxismo ortodoxo y su concepto de revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sabemos que existen cientos de miles de luchadoras y luchadores, abnegados y combativos, que militan en las filas de partidos stalinistas u orientados por el \u201csocialismo del siglo XXI\u201d y creen que \u00e9stas son las v\u00edas para destruir al capitalismo e instaurar el socialismo. Existen miles de revolucionarios honestos por fuera de los partidos trotskistas. Llamamos a estos compa\u00f1eros y compa\u00f1eras a realizar una profunda reflexi\u00f3n sobre la pol\u00edtica concreta de sus direcciones bajo la implacable lupa del clasismo.<\/p>\n<p>Sostenemos con Trotsky \u2013 aun a riesgo de parecer ante nuestro autor como los m\u00e1s \u201ccelosos por ver qui\u00e9n efect\u00faa la ex\u00e9gesis m\u00e1s ortodoxa de los textos del profeta armado y luego desarmado\u201d- que, en tiempos como los actuales, marcados por profundas confusiones y \u201cretroceso ideol\u00f3gico\u201d producto, por sobre todo, de los procesos en el este europeo, la tarea de los comunistas, de la vanguardia revolucionaria de la clase obrera, \u201ces no dejarse arrastrar por el flujo regresivo, sino nadar contra la corriente. Si la relaci\u00f3n de fuerzas desfavorable le impide mantener las posiciones conquistadas, por lo menos debe aferrarse a sus posiciones ideol\u00f3gicas, porque \u00e9stas expresan las costosas experiencias del pasado. Los imb\u00e9ciles calificar\u00e1n esta pol\u00edtica de \u2018sectaria\u2019. En realidad, es la \u00fanica manera de preparar un nuevo y enorme avance cuando se produzca el siguiente ascenso de la marea hist\u00f3rica\u201d.<\/p>\n<p>Nota:<\/p>\n<p>[1] Nahuel Moreno (1924-1987): dirigente trotskista argentino, fundador de la actual Liga Internacional de los Trabajadores (LIT-CI).<\/p>\n<p>_______________________________________________<\/p>\n<p>Publicado en www.kaosenlared.net, 23-01-2010<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue publicado en Rebeli\u00f3n un art\u00edculo de Manuel M. Navarrete titulado \u201cTrotsky no existe\u201d y que aboga \u201cpor un marxismo creativo\u201d. El texto, en el que se percibe un sano esfuerzo por colocar aspectos de car\u00e1cter te\u00f3rico-hist\u00f3rico, aborda un tema central y, quiz\u00e1s, uno de los m\u00e1s pol\u00e9micos en las filas del marxismo: la distinci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":60575,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6482,12849,2794],"tags":[11686,3481,3251,4496],"class_list":["post-7847","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-polemica","category-teoria","tag-daniel-sugasti","tag-marxismo","tag-stalinismo","tag-trotskismo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/Trotsky-Fabiana.jpg?fit=1170%2C1600&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/Trotsky-Fabiana.jpg?fit=1170%2C1600&ssl=1","categories_names":["Historia","Pol\u00e9mica","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7847","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7847"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7847\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":68179,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7847\/revisions\/68179"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/60575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7847"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7847"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7847"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}