{"id":77680,"date":"2024-11-02T14:20:25","date_gmt":"2024-11-02T14:20:25","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=77680"},"modified":"2024-12-19T11:38:56","modified_gmt":"2024-12-19T11:38:56","slug":"el-marxismo-y-la-lucha-contra-la-opresion-nacional-y-colonial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/el-marxismo-y-la-lucha-contra-la-opresion-nacional-y-colonial\/","title":{"rendered":"El marxismo y la lucha contra la opresi\u00f3n nacional y colonial"},"content":{"rendered":"\n<p>Texto aprobado por el CEI de la Liga Internacional de los Trabajadores (2021)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El problema de la dominaci\u00f3n imperialista de los pa\u00edses semicoloniales (y de las colonias propiamente dichas que perduran) as\u00ed como la opresi\u00f3n de las nacionalidades sin Estado y de las minor\u00edas nacionales, es un componente central de la lucha por la revoluci\u00f3n mundial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No solo gran parte de los pa\u00edses del mundo son semicolonias oprimidas, sino que tambi\u00e9n en la abrumadora mayor\u00eda de ellas existen graves problemas de opresi\u00f3n sobre las minor\u00edas nacionales. Los problemas de opresi\u00f3n nacional siguen igualmente perviviendo en los pa\u00edses imperialistas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta opresi\u00f3n es uno de los elementos centrales que separan a las masas trabajadoras de los pa\u00edses semicoloniales de las clases obreras metropolitanas y que, asimismo, dividen profundamente a la clase obrera dentro de los Estados plurinacionales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los ejemplos m\u00e1s sangrantes de opresi\u00f3n nacional tenemos a Palestina y el Kurdist\u00e1n en Medio Oriente. En el Sur de Asia tenemos a Cachemira en la India, o a los tamiles en Sri Lanka. En el Sudeste asi\u00e1tico tenemos los Aceh en Indonesia, o los rohinyas en Myanmar. En \u00c1frica, cuyos Estados se rigen por las fronteras coloniales, la opresi\u00f3n de las minor\u00edas nacionales se extiende a la gran mayor\u00eda de sus pa\u00edses. Varios Estados africanos contin\u00faan siendo, de hecho, colonias francesas, con destacamentos militares permanentes y gobiernos t\u00edteres de la metr\u00f3poli. En China tenemos el T\u00edbet y Xingiang, adem\u00e1s de los casos espec\u00edficos de Hong Kong y Taiw\u00e1n. En Rusia nos encontramos con Ucrania, Chechenia y\/o Daguest\u00e1n. En Am\u00e9rica del Sur y Centroam\u00e9rica la opresi\u00f3n sobre los negros y los pueblos originarios es una realidad generalizada.<\/p>\n\n\n\n<p>En EEUU, los negros y latinos enfrentan una opresi\u00f3n generalizada y tenemos tambi\u00e9n el problema colonial de Puerto Rico. En Europa afrontamos problemas nacionales en el Estado espa\u00f1ol (Catalu\u00f1a, Pa\u00eds Vasco y Galicia), en Francia (sus colonias ultramarinas, C\u00f3rcega\u2026) o en Gran Breta\u00f1a, donde pervive la herida de Irlanda del Norte y resurge la reivindicaci\u00f3n nacional en Escocia y Gales. En el Este europeo, los Estados de la antigua Yugoslavia y\/o los Pa\u00edses B\u00e1lticos, nos topamos con el problema de las minor\u00edas nacionales, que se sigue arrastrando desde el siglo XIX, con dos guerras mundiales de por medio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo anterior quedar\u00eda incompleto si no nos refiri\u00e9semos a la grave opresi\u00f3n que padece la poblaci\u00f3n inmigrante, en particular en los pa\u00edses imperialistas, y tambi\u00e9n en los semicoloniales. Este grupo de poblaci\u00f3n, que no para de crecer y constituye una parte importante de la clase trabajadora de esos pa\u00edses, sufre una brutal discriminaci\u00f3n social y pol\u00edtica y es objeto de una ofensiva xen\u00f3foba y racista generalizada, con un sector carente de los m\u00e1s m\u00ednimos derechos y en riesgo permanente de deportaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este documento vamos a hacer un esfuerzo para estudiar a nuestros maestros, con el fin de fundamentar el programa y el m\u00e9todo marxistas para luchar contra la opresi\u00f3n de las nacionalidades y pa\u00edses oprimidos. Una metodolog\u00eda que, por otro lado, nos ayuda tambi\u00e9n a encarar la lucha contra el conjunto de opresiones. <strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>I. MARX Y ENGELS&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para entender bien sus aportes es preciso ubicarnos en la <strong>\u00e9poca hist\u00f3rica<\/strong> a cuyos problemas trataron de dar respuesta y, asimismo, tomar en cuenta la <strong>maduraci\u00f3n de su pensamiento<\/strong>, que se fue enriqueciendo con cambios sustanciales. Esta evoluci\u00f3n fue constante: desde el <em>Manifiesto Comunista<\/em> de 1848 y las revoluciones del mismo a\u00f1o o los primeros escritos de Marx sobre la India (1853) hasta su pol\u00edtica ante la guerra civil norteamericana, el giro en la pol\u00edtica irlandesa de 1867, o el pr\u00f3logo a la edici\u00f3n rusa del <em>Manifiesto Comunista<\/em> de 1882.<\/p>\n\n\n\n<p>La actividad pol\u00edtica y te\u00f3rica de Marx y Engels transcurri\u00f3 entre la gran tormenta europea de las revoluciones de 1848, la intensa vida de la Primera Internacional (1864-1876) \u2013cuyo final vino sentenciado por la Comuna de Par\u00eds de 1871\u2013 y la creaci\u00f3n de la Segunda Internacional en 1889. Dicha actividad no acab\u00f3 hasta su muerte, la de Marx en 1883 y la de Engels en 1895.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fue una \u00e9poca cruzada por tres grandes procesos: una lucha democr\u00e1tica general en Europa (expresada en las revoluciones de 1848) para acabar con los reg\u00edmenes absolutistas y semifeudales; la emergencia del proletariado europeo como fuerza aut\u00f3noma, paralela al desarrollo capitalista del continente; y el desarrollo de una fuerte expansi\u00f3n colonial europea.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha por la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica frente a los restos feudales se expresaba en grandes movimientos nacionales como el alem\u00e1n, que, tomando como referencia el modelo de la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789, buscaban la constituci\u00f3n de amplios espacios econ\u00f3micos unificados bajo un gran Estado nacional, necesario para el desarrollo del capitalismo y, con \u00e9l, de la propia clase obrera. Debe tenerse en cuenta que el mapa europeo de la \u00e9poca era radicalmente distinto del actual: estamos hablando de una Confederaci\u00f3n Germ\u00e1nica formada por 39 Estados distintos y de una Italia dividida en siete Estados diferentes. De hecho, la plena unificaci\u00f3n de Alemania y de Italia no tuvo lugar hasta 1871.<\/p>\n\n\n\n<p>Los movimientos democr\u00e1tico-nacionales burgueses se enfrentaban a la feroz respuesta de la \u00abSanta Alianza\u00bb absolutista constituida tras la derrota napole\u00f3nica, formada por la Rusia de los zares, el Imperio austro-h\u00fangaro y el reino de Prusia. La Rusia zarista, en pleno apogeo, era la gran potencia reaccionaria europea de la \u00e9poca y el garante principal del orden semifeudal. Como escrib\u00eda Engels: \u00ab<em>Derribar el zarismo, suprimir esa pesadilla que pesa sobre toda Europa, he aqu\u00ed la que, seg\u00fan nuestra opini\u00f3n, es la condici\u00f3n primera para la emancipaci\u00f3n de las naciones de Europa central y oriental<\/em>\u00ab.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha del movimiento obrero converg\u00eda durante este per\u00edodo con estos movimientos democr\u00e1ticos nacionales. Las tareas m\u00e1s inmediatas de la revoluci\u00f3n alemana coincid\u00edan con la lucha por su unificaci\u00f3n nacional, siendo Alemania el gran eje de la revoluci\u00f3n en Europa central y oriental. La lucha por la unificaci\u00f3n e independencia de Polonia era, asimismo, desde la Revoluci\u00f3n Francesa, bandera internacional del movimiento obrero europeo. Polonia ten\u00eda una enorme importancia estrat\u00e9gica dado que estaba ocupada y dividida entre las tres potencias de la Santa Alianza. Como se\u00f1alaba Engels: \u00ab<em>El reparto de Polonia es el cemento que liga entre ellos a los tres grandes despotismos militares: Rusia, Prusia y Austria. Tan solo el restablecimiento de Polonia puede romper este ligamen y liquidar de este modo el mayor obst\u00e1culo para la emancipaci\u00f3n de los pueblos europeos<\/em>\u00ab<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Del mismo modo encaraban la batalla por la unidad e independencia de Hungr\u00eda y de Italia, esta \u00faltima enfrentada con el Imperio austro-h\u00fangaro, que ocupaba la Lombard\u00eda y el V\u00e9neto, y con la permanencia de los Estados pontificios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, como Marx y Engels se\u00f1alaron, <strong>ya no se hallaban en el a\u00f1o 1648 (Revoluci\u00f3n Inglesa) ni en 1789-1794 (la Gran Revoluci\u00f3n Francesa<\/strong>), es decir, en la \u00e9poca de las revoluciones burguesas contra el feudalismo. Por el contrario, <strong>Europa hab\u00eda entrado ya en la \u00e9poca de las revoluciones proletarias<\/strong>, aunque inicialmente las condiciones econ\u00f3micas para el socialismo solo estuvieran a\u00fan plenamente maduras en Inglaterra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Justo cuando estallaban en el continente lasrevoluciones de 1848, Marx y Engels publicaban en Londres el <strong><em>Manifiesto Comunista<\/em><\/strong>, donde definen el proletariado como una<strong> clase internacional <\/strong>con los mismos intereses de clase en los diferentes pa\u00edses (\u00ab<em>los trabajadores no tienen patria<\/em>\u00ab). Una clase cuya lucha es nacional \u00ab<em>por su forma<\/em>\u00bb pero no por su contenido, que es internacional, como lo es la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Las revoluciones de 1848, en las que participaron de manera personal en Alemania, eran para Marx y Engels <strong>el inicio de un per\u00edodo de grandes convulsiones revolucionarias que, tras un per\u00edodo breve de dominaci\u00f3n burguesa, iban a llevar al proletariado al poder<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, escriben en el<em> Manifiesto<\/em>: \u00ab<em>Los comunistas fijan su principal atenci\u00f3n en Alemania, porque Alemania se halla en v\u00edsperas de una revoluci\u00f3n burguesa [que] no podr\u00e1 ser sino el preludio inmediato de una revoluci\u00f3n proletaria<\/em>\u00ab. Un proceso que entend\u00edan como una \u00ab<em>revoluci\u00f3n permanente<\/em>\u00ab, seg\u00fan Marx se\u00f1alaba en el <em>Mensaje del Comit\u00e9 Central a la Liga de los Comunistas<\/em> (marzo de 1850).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los ritmos hist\u00f3ricos, sin embargo, no acompa\u00f1aron las previsiones de Marx y Engels. Como se\u00f1ala Trotsky en su trabajo <em>A 90 a\u00f1os del Manifiesto Comunista<\/em>: \u00ab<em>Los autores del Manifiesto pensaban que el capitalismo podr\u00eda tirarse a la basura mucho antes de que se transformara &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; de &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; r\u00e9gimen &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; relativamente &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; reaccionario en &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; r\u00e9gimen &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; absolutamente reaccionario\u00bb. <\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.1 Marx y Engels, las revoluciones de 1848 y el problema de los \u00abpueblos sin historia\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Marx y Engels combatieron duramente a <strong>Proudhon<\/strong> por hacer caso omiso de la lucha nacional de Polonia y \u00abnegar\u00bb el problema nacional en nombre de un reclamo abstracto de revoluci\u00f3n social. Durante las revoluciones de 1848, sin embargo, su enfrentamiento pol\u00edtico fue principalmente contra <strong>Bakunin<\/strong>, defensor del \u00abprincipio de las nacionalidades\u00bb y del \u00abpaneslavismo democr\u00e1tico\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La manifiesta superioridad de Marx y Engels en su pol\u00e9mica con Bakunin se debi\u00f3 a su realismo revolucionario frente al romanticismo revolucionario de Bakunin y a que en todo momento subordinaron los movimientos nacionales a los intereses generales de la revoluci\u00f3n europea. Sin embargo, como escribi\u00f3 Rosdolsky<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a><em>,<\/em> hay que hacer justicia a Bakunin y reconocerle no solo su subjetividad y entrega revolucionarias, sino una intuici\u00f3n superior en relaci\u00f3n con el futuro hist\u00f3rico de los pueblos eslavos, a los que Engels hab\u00eda condenado a la desaparici\u00f3n nacional y la asimilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran punto d\u00e9bil de la batalla de Marx y Engels en las revoluciones de 1848 fue la teor\u00eda de los<strong> \u00abpueblos sin historia\u00bb<\/strong> defendida por Engels (y compartida, de hecho, por Marx): una teor\u00eda <strong>heredada de Hegel<\/strong>,que inclu\u00eda como un todo indiferenciado a los pueblos austroeslavos (los checos y los eslavos del Sur, es decir, los croatas, serbios, ucranios, eslovacos, b\u00falgaros, rumanos, eslovenos\u2026), a los que les negaba el derecho a la autodeterminaci\u00f3n nacional, que quedaba reservado para los \u00abpueblos hist\u00f3ricos\u00bb (Alemania, Italia, Polonia y Hungr\u00eda).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los austroeslavos se aliaron en 1849 con la Rusia zarista contra la Revoluci\u00f3n H\u00fangara y con los Habsburgo contra la revoluci\u00f3n en Austria, Engels culp\u00f3 a estos pueblos de la derrota, acus\u00e1ndolos de traicionar la revoluci\u00f3n \u00ab<em>por amor a sus mezquinas esperanzas nacionales<\/em>\u00ab. Los caracteriz\u00f3 como <strong>\u00ab<em>pueblos sin historia<\/em>\u00ab, \u00ab<em>pueblos reaccionarios<\/em>\u00bb condenados por su propio pasado a la desaparici\u00f3n, a ser asimilados por pueblos superiores, que encarnaban el progreso y la civilizaci\u00f3n<\/strong> (en este caso, alemanes y h\u00fangaros).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estos pueblos condenados eran, seg\u00fan Engels: \u00ab<em> desechos de pueblos, [que] se convierten cada vez, y siguen si\u00e9ndolo hasta su total eliminaci\u00f3n o desnacionalizaci\u00f3n, portadores fan\u00e1ticos de la contrarrevoluci\u00f3n, as\u00ed como toda su existencia en general ya es una protesta contra una gran revoluci\u00f3n hist\u00f3rica<\/em>\u00ab<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Para salvar la revoluci\u00f3n \u2013dec\u00eda Engels\u2013 estos pueblos deb\u00edan\u00bb<em>desistir de la nacionalidad<\/em>\u00ab<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\"><em><sup><strong><sup>[5]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mencionamos todo esto para entender que el desarrollo del marxismo no es un proceso lineal. En verdad, las posiciones de Engels sobre los \u00ab<em>pueblos no hist\u00f3ricos<\/em>\u00bb eran, como escribe Rosdolsky, una <strong><em>\u00abherencia de la concepci\u00f3n idealista de la historia y, por tanto, un cuerpo extra\u00f1o en el edificio te\u00f3rico del marxismo<\/em><\/strong><em>\u00ab.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender por qu\u00e9 Engels defendi\u00f3 esta concepci\u00f3n es necesario tomar en cuenta:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>el papel central que en aquella \u00e9poca desempe\u00f1aba el zarismo como la gran fuerza contrarrevolucionaria del continente. De ah\u00ed su terrible hostilidad hacia quien se aliara con \u00e9l para derrotar una revoluci\u00f3n;\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>el papel determinante que asignaban a la revoluci\u00f3n alemana en Europa central y suroriental;\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>la vigencia entre los revolucionarios de la \u00e9poca del modelo de la Revoluci\u00f3n Francesa, en el que la p\u00e9rdida de los rasgos nacionales de pueblos como el occitano o el bret\u00f3n se consideraba \u00abindemnizada\u00bb por su incorporaci\u00f3n a una civilizaci\u00f3n superior y al progreso hist\u00f3rico que tra\u00eda la revoluci\u00f3n;<\/li>\n\n\n\n<li>la firme creencia de Marx y Engels en la inminencia de una revoluci\u00f3n social en Europa y la concepci\u00f3n que entonces manten\u00edan, seg\u00fan la cual la revoluci\u00f3n social, al acabar con la explotaci\u00f3n, llevar\u00eda de manera pr\u00e1cticamente autom\u00e1tica a la desaparici\u00f3n de los antagonismos nacionales y la opresi\u00f3n entre los pueblos.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Rosdolsky se\u00f1ala tambi\u00e9n c\u00f3mo estas posiciones de Engels reflejaban asimismo un<strong> problema de comprensi\u00f3n del porqu\u00e9 de la derrota de 1848<\/strong>. Engels culp\u00f3 a los \u00ab<em>pueblos no hist\u00f3ricos<\/em>\u00ab, pero la raz\u00f3n principal de la derrota fue la incapacidad de la burgues\u00eda alemana para encabezar la revoluci\u00f3n: \u00ab<em>La burgues\u00eda prusiana <\/em>\u2013escrib\u00eda Marx a finales de 1848\u2013 <em>no era, como la burgues\u00eda francesa de 1789, la clase que representaba a toda la sociedad moderna frente a los representantes de la vieja sociedad: la monarqu\u00eda y la nobleza. Inclinada desde el primer instante a traicionar al pueblo y a pactar un compromiso con los representantes coronados de la vieja sociedad, ella misma pertenec\u00eda ya a la vieja sociedad\u00bb<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><sup><strong><sup>[6]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>. <\/em>De igual modo, sus aliados de la mediana y peque\u00f1a nobleza de Polonia y Hungr\u00eda tampoco estaban dispuestos a ceder sus privilegios ante los campesinos eslavos bajo su dominio ni a reconocerles autonom\u00eda alguna, empuj\u00e1ndolos as\u00ed en brazos de la reacci\u00f3n austr\u00edaca. Y como trasfondo estaba la propia inmadurez de la clase obrera alemana. <em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.2<\/strong><strong> Una hip\u00f3tesis te\u00f3rica determinista en el <em>Manifiesto Comunista<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La creencia inicial de Marx era, como hemos apuntado antes, que la revoluci\u00f3n social llevar\u00eda de manera pr\u00e1cticamente autom\u00e1tica a la desaparici\u00f3n de los antagonismos nacionales. Como observa Nazareno Godeiro<sup>7<\/sup>, este enfoque descansaba en unahip\u00f3tesis te\u00f3rica equivocada, seg\u00fan la cual<strong> el desarrollo econ\u00f3mico capitalista de los pa\u00edses europeos centrales se repetir\u00eda en los pa\u00edses retrasados,<\/strong> tanto europeos como en los que iban siendo colonizados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el pr\u00f3logo de la primera edici\u00f3n alemana de <em>El Capital<\/em>, Marx escribi\u00f3 que \u00ab<em>los pa\u00edses industrialmente m\u00e1s desarrollados<\/em>\u00bb son para los atrasados <em>\u00abel espejo de su propio porvenir\u00bb<\/em>. El desarrollo capitalista, a su vez, ir\u00eda <strong>suavizando paulatinamente las diferencias y antagonismos nacionales y, finalmente, la cercana revoluci\u00f3n proletaria<\/strong> <strong>en los \u00ab<em>pa\u00edses civilizados<\/em><\/strong>\u00bb (Europa occidental y central) <strong>los acabar\u00eda de resolver<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo se\u00f1alaban en el <strong><em>Manifiesto Comunista<\/em><\/strong>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEl aislamiento nacional y los antagonismos entre los pueblos desaparecen de d\u00eda en d\u00eda con el desarrollo de la burgues\u00eda, la libertad de comercio y el mercado mundial, con la uniformidad de la producci\u00f3n industrial y las condiciones de existencia que les corresponden.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El dominio del proletariado los har\u00e1 desaparecer m\u00e1s de prisa todav\u00eda. La acci\u00f3n com\u00fan, al menos de los pa\u00edses civilizados<\/em>, <em>es una de sus primeras condiciones de su emancipaci\u00f3n.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En la misma medida en que sea abolida la explotaci\u00f3n de un individuo por otro, ser\u00e1 abolida la explotaci\u00f3n de una naci\u00f3n por otra. Al mismo tiempo que el antagonismo de clases en el interior de las naciones, desaparecer\u00e1 la hostilidad de las naciones entre s\u00ed\u00bb.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.3 Una visi\u00f3n inicial equivocada de la expansi\u00f3n colonial del capitalismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este cuadro te\u00f3rico entraban las colonias europeas, entonces en plena expansi\u00f3n. En su trabajo <em>A 90 a\u00f1os del Manifiesto Comunista<\/em>, Trotsky se\u00f1alaba:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abAunque describe c\u00f3mo el capitalismo arrastra en su vor\u00e1gine a pa\u00edses b\u00e1rbaros y atrasados, el Manifiesto no contiene <strong>ninguna referencia a la lucha de los pa\u00edses coloniales y semicoloniales por su independencia.<\/strong> Dado que Marx y Engels consideraban la revoluci\u00f3n social, &#8216;por lo menos en los pa\u00edses civilizados m\u00e1s importantes&#8217;, como una cuesti\u00f3n que deb\u00eda resolverse en unos pocos a\u00f1os, para ellos,<strong> el problema colonial estaba resuelto autom\u00e1ticamente,<\/strong> <strong>no como consecuencia de un movimiento independiente de las nacionalidades oprimidas, sino como consecuencia de la victoria del proletariado en los centros metropolitanos<\/strong> del capitalismo. Por lo tanto, en el Manifiesto<strong> no se abordan para nada las cuestiones de la estrategia revolucionaria en pa\u00edses coloniales y semicoloniales<\/strong>.<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\"><sup><strong><sup>[7]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Durante un primer per\u00edodo Marx y Engels pensaron que la expansi\u00f3n colonial del capitalismo europeo, a pesar de la devastaci\u00f3n econ\u00f3mica y los cr\u00edmenes masivos que le acompa\u00f1aron, jugaba <em>objetivamente<\/em> un rol<strong> \u201ccivilizador\u201d<\/strong>. Escribieron en el <em>Manifiesto Comunista <\/em>(1848): \u00ab<em>la burgues\u00eda arrastra a la corriente de la civilizaci\u00f3n a todas las naciones, hasta las m\u00e1s b\u00e1rbaras\u00bb.<\/em> El mismo a\u00f1o, Engels escrib\u00eda: \u00ab<em>En Am\u00e9rica hemos presenciado la conquista de M\u00e9xico, la que nos ha complacido (\u2026) Es en inter\u00e9s de su propio desarrollo que M\u00e9xico estar\u00e1 en el futuro bajo la tutela de los EEUU.<\/em>\u00ab<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Y Marx, en su art\u00edculo <em>La dominaci\u00f3n brit\u00e1nica en la India <\/em>(junio de 1853), escrib\u00eda: \u00ab<em>De lo que se trata es de saber si la humanidad puede cumplir su misi\u00f3n sin una revoluci\u00f3n a fondo del estado social de Asia. Si no puede, entonces, <strong>a pesar de todos sus cr\u00edmenes, Inglaterra fue el instrumento inconsciente de la historia al realizar dicha revoluci\u00f3n<\/strong>\u00ab.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta posici\u00f3n comenz\u00f3 a <strong>cambiar sustancialmente a partir de 1857<\/strong> con la Rebeli\u00f3n de los Cipayos en la India y la revuelta china de la Segunda Guerra del Opio, abiertamente apoyadas por Marx. Como escribe Gustavo Machado<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>, a partir de entonces, con el fuego concentrado en la denuncia de las atrocidades brit\u00e1nicas, Marx dej\u00f3 de albergar esperanzas en que el dominio brit\u00e1nico, m\u00e1s all\u00e1 de la unidad pol\u00edtica, tuviera nada que ofrecer a la India, a la que empobrec\u00eda y sangraba sus riquezas sin contrapartidas. En la carta a Vera<\/p>\n\n\n\n<p>Zas\u00falich (1881) resum\u00eda: \u00ab<em>En cuanto a las Indias Orientales, por ejemplo, todo el mundo [\u2026] sabe que la supresi\u00f3n de la propiedad com\u00fan del suelo no pas\u00f3 de un acto de vandalismo ingl\u00e9s, que no impuls\u00f3 al pueblo indio hacia adelante, sino que lo empuj\u00f3 hacia atr\u00e1s\u00bb.<\/em> Del mismo modo, en agudo contraste con lo que hab\u00eda escrito Engels en 1848, Marx, en sus art\u00edculos sobre la Guerra Civil americana (1861-1865) del <em>New York Daily Tribune<\/em>, se refiri\u00f3 a los intentos norteamericanos de adquirir Cuba, a las expediciones contra las naciones de Am\u00e9rica Central, o a la anterior conquista del Norte de M\u00e9xico, como <em>\u00abprop\u00f3sito manifiesto (\u2026) de la conquista de nuevos territorios para que la esclavitud y el dominio de los esclavistas se extendiese\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.4 La posici\u00f3n de Marx ante Irlanda, un giro decisivo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En esta evoluci\u00f3n, la posici\u00f3n de Marx sobre Irlanda en 1867, modificando sustancialmente la que hab\u00eda sostenido hasta entonces, es un hito decisivo en el desarrollo del m\u00e9todo y el programa marxistas ante la opresi\u00f3n nacional y en el propio desarrollo del marxismo. Dicha posici\u00f3n aporta las bases esenciales de la estrategia ante la cuesti\u00f3n nacional, que m\u00e1s tarde Lenin generalizar\u00e1.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En una carta de diciembre de 1869, Marx se lo explicaba as\u00ed a Engels:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Durante mucho tiempo cre\u00ed que ser\u00eda posible derrocar el r\u00e9gimen irland\u00e9s por el ascenso de la clase obrera inglesa. Expres\u00e9 esta opini\u00f3n en el New York Tribune. Un estudio m\u00e1s en profundidad me convenci\u00f3 precisamente de lo contrario. La clase obrera inglesa nunca concretar\u00e1 nada antes de deshacerse de Irlanda.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ante el problema de Irlanda, Marx parti\u00f3 de una<strong> divisi\u00f3n categ\u00f3rica entre pa\u00eds opresor y pa\u00eds oprimido, <\/strong>la divisi\u00f3n que luego Lenin generalizar\u00eda para el mundo imperialista. Una divisi\u00f3n ajena por completo a la vieja oposici\u00f3n entre \u00abnaciones hist\u00f3ricas\u00bb y \u00abno hist\u00f3ricas\u00bb de 1848. Consecuentemente, Marx defini\u00f3 una pol\u00edtica de principios que qued\u00f3 sintetizada en la divisa \u00ab<strong><em>Un pueblo que oprime a otro no puede liberarse a s\u00ed mismo<\/em><\/strong>\u00ab, que Lenin convirti\u00f3 m\u00e1s tarde en bandera del marxismo ante la opresi\u00f3n nacional y colonial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>L<strong>a emancipaci\u00f3n nacional de Irlanda, un pa\u00eds atrasado<\/strong> (colonia agr\u00edcola del capitalismo ingl\u00e9s), <strong>dej\u00f3 de ser un resultado de la revoluci\u00f3n proletaria en Inglaterra para pasar a<\/strong> <strong>convertirse en condici\u00f3n y componente central de la propia revoluci\u00f3n inglesa <\/strong>y encontrar todo su sentido como parte integrante de la <strong>revoluci\u00f3n europea y mundial:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Inglaterra, como metr\u00f3poli del capital, como potencia que domina hasta ahora el mercado mundial, es por el momento el pa\u00eds m\u00e1s importante para la revoluci\u00f3n obrera, y adem\u00e1s el \u00fanico pa\u00eds en el que las condiciones materiales para esta revoluci\u00f3n se han desarrollado hasta alcanzar un cierto grado de madurez. Por lo tanto, <strong>la tarea m\u00e1s importante de la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores es acelerar la revoluci\u00f3n social en Inglaterra. El \u00fanico medio para acelerarla es independizar Irlanda<\/strong>. Por lo tanto, es tarea de la Internacional llevar a primer plano el conflicto entre Inglaterra e Irlanda, tomando partido abiertamente por Irlanda, en todas partes (\u2026) el golpe decisivo contra las clases dominantes en Inglaterra (que es <strong>decisivo para el movimiento obrero en todo el mundo<\/strong>) solo puede darse en Irlanda, no en Inglaterra\u00bb<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\"><sup><strong><sup>[10]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Marx remarc\u00f3 que, si <strong>\u201c<em>el secreto por el cual la clase capitalista conserva su poder<\/em>\u201d es la divisi\u00f3n entre trabajadores brit\u00e1nicos e irlandeses, <\/strong>lograr <strong>su unidad solo era posible sobre la lucha com\u00fan contra la opresi\u00f3n nacional de Irlanda<\/strong>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Todos los centros industriales y comerciales de Inglaterra tienen ahora una clase obrera que est\u00e1 dividida en dos bandos enemigos: proletarios ingleses y proletarios irlandeses. El obrero ingl\u00e9s corriente odia al obrero irland\u00e9s como a un competidor que hace descender el nivel de vida; se siente, frente a \u00e9l, miembro de la naci\u00f3n dominante y se transforma, precisamente por eso, en instrumento de sus terratenientes y sus capitalistas contra Irlanda, con lo cual consolida el dominio que ellos ejercen sobre \u00e9l. Tiene prejuicios religiosos, sociales y nacionales hacia \u00e9l. Se comporta ante \u00e9l, m\u00e1s o menos como los blancos pobres ante los negros en los antiguos Estados esclavistas de la Uni\u00f3n norteamericana. El irland\u00e9s le paga con la misma moneda. Ve al obrero ingl\u00e9s como el c\u00f3mplice y el instrumento est\u00fapido del dominio ingl\u00e9s sobre Irlanda. Este antagonismo es el secreto que explica la impotencia de la clase obrera inglesa, a pesar de su organizaci\u00f3n. Es el secreto por el cual la clase capitalista conserva su poder.<\/em>\u00ab<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong><em>no se puede hacer nada decisivo en Inglaterra, en lo que respecta a Irlanda, sin que antes la clase obrera se separe m\u00e1s definitivamente de la pol\u00edtica de las clases dominantes, sin que haga causa com\u00fan con los irlandeses<\/em><\/strong><em>, tomando de hecho la iniciativa para disolver la Uni\u00f3n establecida en 1801, sustituy\u00e9ndola por una vinculaci\u00f3n federal libre. Y esto se tiene que hacer, no como una cuesti\u00f3n de solidaridad con Irlanda, sino como una exigencia en inter\u00e9s del proletariado ingl\u00e9s. Si no, el pueblo ingl\u00e9s se mantendr\u00e1 atado a los intereses de las clases dominantes, porque tendr\u00e1 que unirse a ellas en un frente com\u00fan contra Irlanda\u00bb.<\/em><a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong><em>condici\u00f3n previa para la emancipaci\u00f3n de la clase obrera inglesa<\/em><\/strong><em> <strong>es la transformaci\u00f3n de la uni\u00f3n forzosa<\/strong> (es decir, la esclavitud de Irlanda) <strong>en una confederaci\u00f3n libre e igualitaria, si ello es posible, o en una separaci\u00f3n total, si es necesario<\/strong>\u00ab<\/em><strong>.<\/strong><a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Vale la pena hacer nota aqu\u00ed la importancia de la posici\u00f3n tomada por Marx y Engels en la <strong>Guerra Civil americana (1861-1865)<\/strong> en su evoluci\u00f3n hasta el giro de Irlanda. Del mismo modo que Marx levant\u00f3 en 1867 la divisa de <em>\u00abun pueblo que oprime a otro no puede liberarse a s\u00ed mismo\u00bb, <\/em>tres a\u00f1os antes, en noviembre de 1864, en la carta que dirigi\u00f3 a Lincoln en nombre la Primera Internacional, escribi\u00f3: \u00ab<em>Mientras los trabajadores, la aut\u00e9ntica fuerza pol\u00edtica del Norte, permit\u00edan que la esclavitud contaminase su propia Rep\u00fablica<\/em> (\u2026) <em>eran incapaces de combatir en pro de la verdadera emancipaci\u00f3n del Trabajo o de apoyar la lucha emancipadora de sus hermanos europeos\u00bb<\/em>. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde sintetiz\u00f3 esta idea en <em>El Capital<\/em>: \u201c<strong><em>El Trabajo no puede emanciparse en la piel blanca mientras est\u00e9 estigmatizado en la negra<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.5 Una concepci\u00f3n re\u00f1ida con las hip\u00f3tesis deterministas de 1848&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La maduraci\u00f3n te\u00f3rica de Marx, asociada a los grandes acontecimientos de la lucha de clases, le llev\u00f3, en especial a partir de 1867 y hasta su muerte en 1883, a rechazar expl\u00edcitamente toda tentativa de \u00ab<em>convertir mi esbozo hist\u00f3rico sobre los or\u00edgenes del capitalismo en la Europa Occidental en una teor\u00eda filos\u00f3fico-hist\u00f3rica sobre la trayectoria general a que se hallan sometidos fatalmente todos los pueblos, cualesquiera que sean las circunstancias hist\u00f3ricas que en ellos concurran<\/em>\u00ab<a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>. Fue el rechazo a este \u201cmarxismo\u201d determinista (que luego se fosilizar\u00eda en la Segunda Internacional y despu\u00e9s ser\u00eda doctrina oficial del estalinismo) el que le llev\u00f3 a finales de 1870 a decir \u201c<em>todo lo que s\u00e9 es que yo no soy marxista\u201d.<a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\"><sup><strong><sup>[15]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la derrota de la Comuna de Par\u00eds, sus esperanzas en un nuevo estallido revolucionario ya no descansaban en los pa\u00edses de Europa Occidental sino en Rusia. En ese per\u00edodo, consideraba que la espoleta de la revoluci\u00f3n social en Europa occidental solo vendr\u00eda a partir de la revoluci\u00f3n agraria en Rusia. Esta preocupaci\u00f3n le llev\u00f3 a dedicar muchos a\u00f1os de estudio al campo ruso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las conclusiones de dichos estudios fueron trasladadas al <strong>prefacio que \u00e9l y Engels escribieron para la segunda edici\u00f3n rusa del <em>Manifiesto Comunista<\/em> en 1882 <\/strong>(el a\u00f1o anterior a la muerte de Marx)<em>.<\/em> En dicho prefacio se preguntaban si <em>\u00abpodr\u00eda la comunidad rural rusa <\/em>[que, seg\u00fan los estudios de Marx, a pesar de su crisis a\u00fan abarcaba m\u00e1s de la mitad del campo ruso] <em>pasar directamente a la forma superior de la propiedad colectiva, a la forma comunista, o, por el contrario, deber\u00e1 pasar primero por el mismo proceso de disoluci\u00f3n que constituye el desarrollo hist\u00f3rico de Occidente\u00bb. <\/em>Y contestaban:<em> \u00abLa \u00fanica respuesta que se puede dar a esta cuesti\u00f3n es la siguiente: <strong>si la revoluci\u00f3n rusa da la se\u00f1al para una revoluci\u00f3n proletaria en Occidente, de modo que ambas se complementen, la actual propiedad com\u00fan de la tierra en Rusia podr\u00e1 servir de punto de partida a una evoluci\u00f3n comunista<\/strong>\u00ab.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>No hab\u00eda aqu\u00ed ning\u00fan rastro de ning\u00fan esquema determinista de que el desarrollo capitalista de Europa occidental se repetir\u00eda en los pa\u00edses atrasados ni de la idea conexa de que los antagonismos nacionales desaparecer\u00edan con el desarrollo del capitalismo. <strong>La realidad hist\u00f3rica hab\u00eda desmentido esa hip\u00f3tesis <\/strong>esbozada en el <em>Manifiesto Comunista<\/em> de 1848. El nacimiento del capitalismo se hab\u00eda apoyado en la expropiaci\u00f3n originaria, la desigualdad, la violencia y su posterior desarrollo, culminando en el imperialismo, se asentar\u00eda justamente en la desigualdad entre los pueblos y en la opresi\u00f3n nacional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II. LA SEGUNDA INTERNACIONAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A la muerte de Engels en 1895, la Segunda Internacional estaba mal preparada para enfrentar la emergencia de los problemas nacionales y coloniales que el desarrollo capitalista provocar\u00eda. Textos centrales, como los de Marx sobre Irlanda, no fueron conocidos hasta 1913 m\u00e1s all\u00e1 de un reducido c\u00edrculo de dirigentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta finales del siglo XIX lo que dominaba en el seno de la Segunda Internacional era la indiferencia y el rechazo a abordar como tal los problemas nacionales y coloniales. <strong>Para la Segunda Internacional \u201ce<em>l mundo exist\u00eda solo dentro de los l\u00edmites de Europa<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn16\" id=\"_ftnref16\"><sup><strong><sup>[16]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>. El \u00abindiferentismo nacional\u00bb, asociado a una cerrada concepci\u00f3n obrerista, era identificado en los partidos socialistas como sin\u00f3nimo de \u00abinternacionalismo proletario\u00bb. Los problemas nacionales se reduc\u00edan en Europa a un problema cultural y la opresi\u00f3n colonial era ignorada m\u00e1s all\u00e1 de consideraciones puramente humanitarias.<\/strong> Hasta 1896 el problema nacional estuvo reducido al \u00e1mbito de cada partido, se dio en los Estados plurinacionales y estuvo b\u00e1sicamente monopolizado por el problema de la unidad organizativa en el partido y el sindicato.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los problemas nacionales se expresaron de manera desigual en intensidad y en el tiempo. En el Imperio de Austria-Hungr\u00eda cobraron fuerza desde mediados de siglo XIX, conforme las tensiones nacionales internas se exacerbaban al comp\u00e1s de grandes trastocamientos demogr\u00e1ficos y sociales, desigualdades territoriales y una superexplotaci\u00f3n de las minor\u00edas nacionales no alemanas. La resistencia a la \u00abaculturizaci\u00f3n\u00bb [p\u00e9rdida de la cultura propia en beneficio de la cultura dominante] era una de las grandes reivindicaciones del movimiento obrero de Austria-Hungr\u00eda. En Rusia no fue hasta 1905 que estall\u00f3 el problema nacional. Lo hizo, sin embargo, con gran \u00edmpetu, provocando a su vez que el debate entrara con fuerza en la Segunda Internacional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto general fue <strong>Kautsky<\/strong> el primero que acometi\u00f3, tras la muerte de Engels, la tarea de \u00abactualizar\u00bb las \u00ab<em>concepciones envejecidas<\/em>\u00ab. De hecho, esta \u00abactualizaci\u00f3n\u00bb, su batalla contra la corriente social-imperialista del partido alem\u00e1n y contra las tesis austromarxistas fueron una base de apoyo para los posteriores trabajos de Lenin.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Segunda Internacional abord\u00f3 la cuesti\u00f3n como tal Internacional solo en dos ocasiones: en el congreso de Londres (1896), que vino precedido por el debate sobre Polonia, y en el de Stuttgart (1907). El <strong>congreso de Londres<\/strong> aprob\u00f3 la famosa resoluci\u00f3n, propuesta por Kautsky, seg\u00fan la cual la Internacional<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cs<em>ostiene el derecho absoluto de todas las naciones a la \u2018libre determinaci\u00f3n\u2019 y expresa su simpat\u00eda por los obreros de todos los pa\u00edses que actualmente sufren el yugo del absolutismo nacional y militar o de cualquier otra especie. El congreso incita a los obreros de todos estos pa\u00edses a ingresar en las filas de los obreros conscientes de todo el mundo para luchar junto con ellos por la supresi\u00f3n del capitalismo internacional y la consecuci\u00f3n de los fines de la socialdemocracia<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La resoluci\u00f3n se mueve dentro de los principios marxistas, aunque arrastra la \u201cmarca de f\u00e1brica\u201d kautskiana, amiga de definiciones abstractas que no obligan en t\u00e9rminos concretos. Lenin, en sus Tesis de 1916, segu\u00eda reclam\u00e1ndose de ella, solo que esta vez, tras la traici\u00f3n de la Segunda Internacional en la Primera Guerra Mundial, lo hizo denunciando \u00ab<em>el reconocimiento inconsecuente, puramente ret\u00f3rico y por lo tanto hip\u00f3crita en su significaci\u00f3n pol\u00edtica, que hacen de la autodeterminaci\u00f3n los oportunistas y los kautskianos\u00bb.&nbsp; <\/em>Abundando en esta <strong>cr\u00edtica a Kautsky y los kautskistas tras 1914<\/strong>, Lenin prosegu\u00eda:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>est\u00e1n por la unidad [con los social-chovinistas] y en la pr\u00e1ctica coinciden por completo con estos al defender el derecho a la autodeterminaci\u00f3n de un modo puramente ret\u00f3rico e hip\u00f3crita: consideran \u00abexcesiva\u00bb (Kautsky en la revista Neue Zeit de 21 mayo 1915) la reivindicaci\u00f3n de la libertad de separaci\u00f3n pol\u00edtica y<\/em> <em>no sostienen la necesidad de la t\u00e1ctica revolucionaria de los socialistas de las naciones opresoras, sino que, por el contrario, ocultan sus obligaciones revolucionarias, justifican su oportunismo, facilitan su enga\u00f1o al pueblo, eluden el problema de las fronteras de un Estado que retiene por la fuerza bajo su dominio a naciones privadas de derechos, etc.<\/em>\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>congreso de Stuttgart <\/strong>(1907), fue escenario de una \u00e1spera batalla, en la que el <strong>chovinismo proimperialista mostr\u00f3 la enorme influencia <\/strong>que hab\u00eda adquirido en la Segunda Internacional. Van Kohl, uno de los representantes m\u00e1s sobresalientes de esta corriente, ya hab\u00eda defendido en el congreso de \u00c1msterdam (1904) que liberar las colonias era igual a <em>\u201cabandonar a un ni\u00f1o loco o inconsciente<\/em> <em>que no puede prescindir de nuestra ayuda; equivaldr\u00eda a convertirlo en v\u00edctima de una explotaci\u00f3n desenfrenada o de otra dominaci\u00f3n\u201d<\/em>. Este mismo personaje, sirvi\u00e9ndose de varias citas de Engels para defender sus posiciones, present\u00f3 en Stuttgart una resoluci\u00f3n (defendida por los partidos alem\u00e1n y franc\u00e9s),<em> \u00aben la que se aceptaba como un hecho normal la dominaci\u00f3n de los pueblos atrasados por los avanzados y la conservaci\u00f3n de las colonias bajo un r\u00e9gimen m\u00e1s suave\u00bb<a href=\"#_ftn17\" id=\"_ftnref17\"><sup><strong><sup>[17]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/em>.Esta infame resoluci\u00f3n obtuvo la mayor\u00eda de los votos en la Comisi\u00f3n, aunque luego fue rechazada por el Congreso por muy escaso margen de votos. Andreu Nin se\u00f1ala, sin embargo, c\u00f3mo \u00ab<em>la resoluci\u00f3n de la mayor\u00eda, de todos modos, a\u00fan caracteriz\u00e1ndose por una condena muy en\u00e9rgica de los m\u00e9todos de opresi\u00f3n colonial y nacional, no indicaba \u2013a la manera \u2018kautskiana\u2019\u2013 una f\u00f3rmula clara, concreta e inequ\u00edvoca de liberaci\u00f3n<\/em>\u00ab.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.2 El austromarxismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El austromarxismo, encabezado por Karl <strong>Renner<\/strong> y Otto <strong>Bauer<\/strong>, fue la versi\u00f3n m\u00e1s edulcorada del oportunismo nacional en la Segunda Internacional. Frente al derecho de autodeterminaci\u00f3n, defend\u00eda la \u00ab<strong>autonom\u00eda nacional cultural<\/strong>\u00bb de las nacionalidades sometidas a la monarqu\u00eda austro-h\u00fangara. Esta autonom\u00eda estar\u00eda conformada por \u00ab<em>corporaciones de derecho p\u00fablico<\/em>\u00bb a las que se adscribir\u00edan los ciudadanos de los distintos territorios del Imperio seg\u00fan su opci\u00f3n personal (aunque, como se\u00f1ala Rosdolsky, los resortes del Estado seguir\u00edan estando en manos alemanas: la universidad, por ejemplo, ser\u00eda alemana y tambi\u00e9n la lengua administrativa).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin se enfrent\u00f3 con firmeza a esta corriente. La Conferencia bolchevique de abril de 1917, en su resoluci\u00f3n sobre el problema nacional era categ\u00f3rica:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abr<em>echaza resueltamente la llamada &#8216;autonom\u00eda nacional cultural&#8217;, que consiste en sustraer de la competencia del Estado los asuntos escolares, etc., para ponerlos en manos de una especie de Dietas nacionales. Este plan crea fronteras artificiales entre los obreros que viven en la misma localidad y que incluso trabajan en la misma empresa, seg\u00fan su pertenencia a una u otra &#8216;cultura nacional&#8217;, es decir, refuerza los lazos entre los obreros y la cultura burguesa de cada naci\u00f3n por separado, mientras que la tarea de la socialdemocracia consiste en fortalecer la cultura internacional del proletariado del mundo entero<\/em>\u00ab. <em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky, en su <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em> hizo una excelente s\u00edntesis de esta corriente:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Mientras el bolchevismo se orientaba hacia una explosi\u00f3n de las revoluciones nacionales (\u2026) y educaba en esta perspectiva a los obreros avanzados, la socialdemocracia [austr\u00edaca] se adapt\u00f3 d\u00f3cilmente a la pol\u00edtica de las clases dominantes, fue <strong>abogada de la cohabitaci\u00f3n forzosa de diez naciones en la monarqu\u00eda austro-h\u00fangara y, al mismo tiempo, fue absolutamente incapaz de realizar la unidad revolucionaria de los obreros de las diferentes nacionalidades, aisl\u00e1ndolos verticalmente en el partido y en el sindicato<\/strong>.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>III. LENIN&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abCualesquiera que sean los destinos posteriores de la Rusia sovi\u00e9tica \u2013y est\u00e1 a\u00fan lejos del puerto\u2013 la pol\u00edtica nacional de Lenin entrar\u00e1 para siempre en el patrimonio de la humanidad\u00bb<\/em> <em>(Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa,<\/em> Le\u00f3n Trotsky, 1930<em>)<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es a Lenin a quien corresponde<strong> \u201c<em>el m\u00e9rito por el desarrollo de una estrategia revolucionaria para las nacionalidades oprimidas<\/em><\/strong>\u00ab<a href=\"#_ftn18\" id=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> apropiada a la nueva \u00e9poca imperialista, caracterizada por el dominio del capital financiero, por su pol\u00edtica de opresi\u00f3n, anexiones y guerras, y por el surgimiento de movimientos nacionales en los pa\u00edses colonizados y oprimidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin pudo hacerlo porque se apoy\u00f3 en el enorme legado de Marx, en particular en su pol\u00edtica hacia Irlanda, por el papel decisivo de la lucha por la liberaci\u00f3n nacional en la Revoluci\u00f3n Rusa y por su larga e intensa pol\u00e9mica con las otras corrientes de la Segunda Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue, sin embargo, despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de Octubre, en paralelo con la construcci\u00f3n de la Tercera Internacional, que Lenin y Trotsky dieron dimensi\u00f3n e importancia mundial al problema colonial, que justo hab\u00eda emergido con fuerza a partir de la Primera Guerra Mundial. Hasta entonces, el problema nacional hab\u00eda estado circunscrito b\u00e1sicamente a la revoluci\u00f3n rusa y europea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, a tenor de lo que vamos a ver m\u00e1s adelante en relaci\u00f3n con las \u00abTesis de Oriente\u00bb del IV\u00ba Congreso de la Comintern y a la experiencia de la Revoluci\u00f3n China de 1927, tenemos que decir que,<strong> en verdad, cuando la estrategia leninista frente a la opresi\u00f3n nacional encontr\u00f3 acomodo definitivo fue en el marco de la teor\u00eda-programa de la Revoluci\u00f3n Permanente tal como Trotsky la formul\u00f3 en 1927-1929, tras la experiencia de la Revoluci\u00f3n China<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.1 Naciones opresoras y naciones oprimidas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La base de partida y fundamento del programa leninista es, en directa continuidad con Marx en Irlanda, el reconocimiento de \u00ab<strong><em>la divisi\u00f3n de las naciones en opresoras y oprimidas como un hecho esencial, fundamental e inevitable bajo el imperialismo<\/em><\/strong>\u00ab<a href=\"#_ftn19\" id=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>. Desde su lecho de muerte, en una de sus \u00faltimas grandes batallas, frente al nacionalismo gran ruso de Stalin en Georgia, Lenin lo reiter\u00f3 con vehemencia:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab<strong>El planteamiento abstracto del problema del nacionalismo en general no sirve para nada. Es necesario distinguir entre el nacionalismo de la naci\u00f3n opresora y el nacionalismo de la naci\u00f3n oprimida<\/strong>, entre el nacionalismo de la naci\u00f3n grande y el nacionalismo de la naci\u00f3n peque\u00f1a\u00bb.<a href=\"#_ftn20\" id=\"_ftnref20\"><sup><strong><sup>[20]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a> <\/em>&nbsp;En este cuadro general, Lenin estableci\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>tres tipos de pa\u00edses en relaci\u00f3n con la autodeterminaci\u00f3n de las naciones<\/em>\u00ab. En primer lugar, <strong>\u00ab<\/strong><em>los pa\u00edses capitalistas adelantados de Europa Occidental y los Estados Unidos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los movimientos nacionales burgueses-progresistas se agotaron en estos hace mucho tiempo <\/em>[y ahora]<em> cada una de estas \u00abgrandes\u00bb naciones oprime a otras en las colonias y dentro del pa\u00eds. <\/em>En segundo lugar, estaban los Estados plurinacionales del <em>\u00abEste de Europa: Austria, los Balcanes y, en especial, Rusia\u00bb.<\/em> Y en tercer lugar, <em>\u00ablos pa\u00edses semicoloniales, como China, Persia, Turqu\u00eda, y todas las colonias; en total, cerca de 1.000 millones de habitantes <\/em>[donde]<em> los movimientos democr\u00e1tico-burgueses (\u2026) se encuentran apenas en su comienzo\u00bb.<\/em><a href=\"#_ftn21\" id=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Es de inter\u00e9s se\u00f1alar que esta clasificaci\u00f3n (en la que faltaba, hay que se\u00f1alarlo, Am\u00e9rica del Sur) no era base para establecer categor\u00edas program\u00e1ticas diferenciadas para cada tipo de pa\u00eds. En el <em>\u00abBalance de la discusi\u00f3n sobre la autodeterminaci\u00f3n\u00bb <\/em>(octubre 1916), Lenin redacta incluso un apartado VI, titulado \u00ab<em>\u00bfSe pueden contraponer las colonias a Europa en esta cuesti\u00f3n?<\/em>\u00ab, dedicado a combatir las tesis Rosa Luxemburgo en este sentido. Escribe en \u00e9l, que:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>la reivindicaci\u00f3n de liberaci\u00f3n de las colonias no es otra cosa que el &#8216;reconocimiento de la autodeterminaci\u00f3n de las naciones&#8217;. <\/em>L<em>os camaradas polacos no han contestado a ninguno de estos argumentos. Han intentado establecer una diferencia entre Europa y las colonias. Son anexionistas inconsecuentes solo para Europa, neg\u00e1ndose a abolir las anexiones por cuanto han sido ya efectuadas. Para las colonias proclaman una reivindicaci\u00f3n absoluta: \u201c\u00a1Fuera de las colonias!\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el mismo sentido, en<em> \u00abUna caricatura del marxismo y el &#8216;economismo imperialista'\u00bb<\/em> (1916) dice: \u00ab<em>Hemos se\u00f1alado en nuestras tesis que liberaci\u00f3n de las colonias significa autodeterminaci\u00f3n de las naciones. Los europeos olvidan a menudo que los pueblos coloniales tambi\u00e9n son naciones<\/em>\u00ab.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, la lucha por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n de las naciones oprimidas, es decir, su derecho a su independencia de la naci\u00f3n opresora, es una lucha universal por su plena liberaci\u00f3n nacional, que, por supuesto, toma expresiones concretas diferenciadas en los distintos lugares y circunstancias hist\u00f3ricas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.2 La lucha por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n y las reivindicaciones democr\u00e1ticas. Lenin contra el economicismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lenin nunca contrapuso la lucha por los derechos democr\u00e1ticos y la lucha por el socialismo. Defendi\u00f3 justo lo contrario:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl socialismo victorioso debe necesariamente realizar la democracia total; por consiguiente, no solo tiene que poner en pr\u00e1ctica la absoluta igualdad de derechos entre las naciones, sino tambi\u00e9n realizar el derecho de las naciones oprimidas a su autodeterminaci\u00f3n, es decir, el derecho a la libre separaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d <\/em>(Tesis).<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abSer\u00eda por completo err\u00f3neo pensar que la lucha por la democracia puede distraer al proletariado de la revoluci\u00f3n socialista, o relegarla, posponerla, etc. Por el contrario, <strong>as\u00ed como es imposible un socialismo victorioso que no realizara la democracia total, tampoco el proletariado puede prepararse para la victoria sobre la burgues\u00eda si no libra una lucha revolucionaria general y consecuente por la democracia<\/strong> \u00bb <\/em>(<em>Tesis<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Es profundamente antimarxista la idea de que se pueda \u201cvelar\u201d la consigna de revoluci\u00f3n socialista si esta se relaciona con una posici\u00f3n revolucionaria consecuente en cualquier problema, incluido el nacional\u00bb <\/em>(Balance\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>La revoluci\u00f3n socialista puede estallar, no solamente a ra\u00edz de una gran huelga, o una manifestaci\u00f3n callejera, o un mot\u00edn de hambrientos, o una insurrecci\u00f3n militar, o un levantamiento colonial, sino tambi\u00e9n a consecuencia de cualquier crisis pol\u00edtica, como por ejemplo el caso Dreyfus, o el incidente de Saverne, o de un refer\u00e9ndum con motivo de la separaci\u00f3n de una naci\u00f3n oprimida, etc<\/em>.\u00bb (Tesis).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Los viejos \u201ceconomicistas\u201d, que convert\u00edan el marxismo en una caricatura, ense\u00f1aban a los obreros que para los marxistas &#8216;solo&#8217; tiene importancia lo &#8216;econ\u00f3mico&#8217; <\/em>(Balance\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Solo los difuntos y no llorados \u201ceconomistas\u201d pensaban que \u2018las consignas de un partido obrero\u2019 est\u00e1n dirigidas \u00fanicamente a los obreros. No, estas consignas est\u00e1n dirigidas a toda la poblaci\u00f3n trabajadora, a todo el pueblo<\/em>\u00bb (Una caricatura\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Quien espere la revoluci<\/em><em>\u00f3n social <\/em><em>\u201cpura<\/em><em>\u201d, no la ver<\/em><em>\u00e1 jam<\/em><em>\u00e1s. Ser<\/em><em>\u00e1 un revolucionario de palabra, que no comprende la verdadera revoluci<\/em><em>\u00f3n. La revoluci<\/em><em>\u00f3n socialista en Europa no puede ser otra cosa que una explosi<\/em><em>\u00f3n de la lucha de masas de todos y cada uno de los oprimidos y descontentos<\/em>\u00bb (Balance\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.3 La lucha por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n como parte de la lucha por la revoluci\u00f3n mundial, a la que se supedita<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para Lenin, el combate por la emancipaci\u00f3n de las nacionalidades oprimidas y los pueblos colonizados esun <strong>componente fundamental de la revoluci\u00f3n socialista mundial<\/strong>, que \u00ab<em>no es un acto \u00fanico, ni una batalla en un frente aislado, sino toda una \u00e9poca de agudos conflictos de clases, una larga serie de batallas en todos los frentes, es decir, en todos los problemas de la econom\u00eda y de la pol\u00edtica, batallas que solo pueden culminar con la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda\u00bb <\/em>(<em>Tesis<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, <em>\u201cl<strong>a reivindicaci\u00f3n de democracia debe ser considerada en escala europea (ahora habr\u00eda que decir en escala mundial), y no aisladamente<\/strong> [\u2026] Para ser socialdem\u00f3crata internacionalista hay que pensar no solo en la propia naci\u00f3n, sino colocar por encima de ella los intereses de todas las naciones, la libertad y la igualdad de derechos de todas\u201d <\/em>(<em>Balance<\/em>\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, reivindic\u00f3 la necesidad de completar la resoluci\u00f3n del Congreso socialista de Londres de 1896, entre otras, con las siguientes indicaciones: \u00ab<em>el car\u00e1cter pol\u00edticamente condicional y el contenido clasista de todas las reivindicaciones de la democracia pol\u00edtica, incluida la autodeterminaci\u00f3n<\/em>\u00bb y <em>\u00abla necesidad de <strong>supeditar la lucha por la autodeterminaci\u00f3n, as\u00ed como por todas las reivindicaciones fundamentales de la democracia pol\u00edtica, a la lucha revolucionaria directa de masas por el derrocamiento de los gobiernos burgueses y por la realizaci\u00f3n del socialismo<\/strong><\/em><strong>\u00bb <\/strong>(<em>Tesis)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo impresionante de c\u00f3mo enfocaba el problema de los derechos de las nacionalidades y su relaci\u00f3n con las necesidades de la revoluci\u00f3n mundial, son las medidas que, ya muy enfermo (1922), propuso tomar (infructuosamente) ante la situaci\u00f3n creada por la brutal actuaci\u00f3n de Stalin<a href=\"#_ftn22\" id=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> en Georgia. Adem\u00e1s del castigo ejemplar a los responsables y la implantaci\u00f3n de las normas m\u00e1s severas en defensa del empleo del idioma nacional de las rep\u00fablicas y de su riguroso cumplimiento, Lenin no vacil\u00f3 en plantear que era necesario revisar la situaci\u00f3n de la Uni\u00f3n y considerar la conveniencia de \u00ab<em>volver atr\u00e1s en el siguiente Congreso de los Soviets, es decir, mantener la uni\u00f3n de las rep\u00fablicas socialistas sovi\u00e9ticas solo en sentido militar y diplom\u00e1tico, y en todos los dem\u00e1s aspectos restablecer la autonom\u00eda completa de los distintos Comisariados del Pueblo<\/em>\u00ab, buscando durante un per\u00edodo de tiempo la concordancia de criterios no por medio del aparato estatal sino a trav\u00e9s de la autoridad del partido, empleada \u00ab<em>con la necesaria discreci\u00f3n e imparcialidad<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Las razones del proceder de Lenin eran poderosas: la ola revolucionaria que despuntaba en Oriente \u2013una vez que la crisis revolucionaria en Occidente hab\u00eda remitido y el capitalismo se hab\u00eda restablecido temporalmente\u2013 se iba a convertir durante el siguiente per\u00edodo en el principal punto de apoyo de la URSS y de la revoluci\u00f3n mundial. Por eso,\u00bb<em>ser\u00eda un oportunismo imperdonable si en v\u00edsperas de esta acci\u00f3n de Oriente y al principio de su despertar, quebrant\u00e1semos nuestro prestigio all\u00ed, aunque solo fuese con la m\u00e1s peque\u00f1a aspereza e injusticia con respecto a nuestras propias nacionalidades no rusas<\/em>\u00bb (<em>Acerca del<\/em>&#8230;).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.4 La t\u00e1ctica en la naci\u00f3n opresora y en la naci\u00f3n oprimida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para Lenin, la batalla por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n es una <strong>condici\u00f3n esencial para construir la unidad de la clase obrera y la fraternidad entre los pueblos<\/strong>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>el reconocimiento por el proletariado del derecho de las naciones a su separaci\u00f3n es <strong>lo \u00fanico que garantiza la plena solidaridad de los obreros de distintas naciones y facilita un acercamiento verdaderamente democr\u00e1tico entre ellas<\/strong><\/em>\u00bb (<em>Tesis)<\/em>. <strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, la lucha por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n se expresa pol\u00edticamente de <strong>manera diferenciada seg\u00fan se trate de la naci\u00f3n opresora o de la naci\u00f3n oprimida<\/strong>. Hay que considerar tambi\u00e9n, contra un prejuicio com\u00fan, que <strong>el hecho de ser la naci\u00f3n oprimida no significa necesariamente que tenga que ser la m\u00e1s pobre y atrasada<\/strong>. En Rusia, por ejemplo, \u00ab<em>el desarrollo del capitalismo y el nivel general de cultura son con frecuencia m\u00e1s altos en la periferia al\u00f3gena que en el centro del Estado<\/em>\u00ab<a href=\"#_ftn23\" id=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEl <strong>proletariado de las naciones opresoras<\/strong> \u2013<\/em>escribe Lenin\u2013 <em>no puede limitarse a pronunciar frases generales, estereotipadas, contra las anexiones y por la igualdad de derechos de las naciones en general, frases que cualquier burgu\u00e9s pacifista repite. El proletariado no puede silenciar el problema, particularmente \u00abdesagradable\u00bb para la burgues\u00eda imperialista, relativo a las fronteras de un Estado basado en la opresi\u00f3n nacional. El proletariado no puede dejar de luchar contra el mantenimiento por la fuerza de las naciones oprimidas dentro de las fronteras de un Estado determinado, y eso equivale justamente a luchar por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n. Debe <strong>exigir la libertad de separaci\u00f3n pol\u00edtica de las colonias y naciones que \u00absu\u00bb naci\u00f3n oprime.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En caso contrario, el internacionalismo del proletariado ser\u00eda vac\u00edo y de palabra y ni la confianza ni la solidaridad de clase entre los obreros de la naci\u00f3n oprimida y la opresora ser\u00edan posibles<\/em>\u00bb (<em>Tesis<\/em>). Su posici\u00f3n no dejaba lugar para la ambig\u00fcedad: <em>\u201ctenemos el derecho y el deber de tratar de imperialista y de canalla a todo socialdem\u00f3crata de una naci\u00f3n opresora que no realice tal propaganda <\/em>[a favor de la autodeterminaci\u00f3n]<em>. <strong>Esta es una exigencia incondicional<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn24\" id=\"_ftnref24\"><sup><strong><sup>[24]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>. <\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin advierte que \u00ab<em>el inter\u00e9s vital de la solidaridad proletaria, y por consiguiente de la lucha proletaria de clase, requiere que jam\u00e1s miremos formalmente el problema nacional, sino que siempre tomemos en consideraci\u00f3n la diferencia obligatoria en la actitud del proletario de la naci\u00f3n oprimida (o peque\u00f1a) hacia la naci\u00f3n opresora (o grande)<\/em>\u00ab. Y prosigue: \u00ab<em>el internacionalismo por parte de la naci\u00f3n opresora, o de la llamada naci\u00f3n &#8216;grande&#8217; (aunque solo sea grande por sus violencias, solo sea grande como lo es un esbirro) no debe reducirse a observar la igualdad formal de las naciones (&#8230;) <strong>hace falta algo m\u00e1s que la igualdad formal<\/strong> (&#8230;)hace falta compensar de una manera o de otra, con su trato o con sus concesiones a las otras nacionalidades, la desconfianza, el recelo, las ofensas que en el pasado hist\u00f3rico les produjo el gobierno de la naci\u00f3n dominante\u00bb<\/em> (<em>Acerca del..<\/em>.).<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e9nfasis cambia de bando en las naciones oprimidas:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c<strong>el socialdem\u00f3crata de una naci\u00f3n peque\u00f1a debe tomar como centro de gravedad<\/strong> de sus campa\u00f1as de agitaci\u00f3n la primera palabra de nuestra f\u00f3rmula general: \u2018<strong>uni\u00f3n voluntaria\u2019 de las naciones<\/strong>. Sin faltar a sus deberes de internacionalista, puede pronunciarse tanto a favor de la independencia pol\u00edtica de su naci\u00f3n como a favor de su incorporaci\u00f3n al Estado vecino X, Y, Z, etc. Pero deber\u00e1 luchar en todos los casos contra la estrechez de criterio, el aislamiento, el particularismo de peque\u00f1a naci\u00f3n, porque se tenga en cuenta lo total y lo general, por la supeditaci\u00f3n de los intereses de lo particular a los intereses de lo general\u201d(Balance\u2026).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>los socialistas de las naciones oprimidas deben defender y poner en pr\u00e1ctica con especial ah\u00ednco la unidad completa e incondicional, incluyendo en ello la unidad organizativa, de los obreros de la naci\u00f3n oprimida con los de la naci\u00f3n opresora. Sin eso no es posible defender la pol\u00edtica independiente del proletariado y su solidaridad de clase con el proletariado de otros pa\u00edses, en vista de todos los enga\u00f1os, traiciones y fraudes de la burgues\u00eda. Pues la <strong>burgues\u00eda de las naciones oprimidas siempre trasforma las consignas de liberaci\u00f3n nacional en enga\u00f1o a los obreros<\/strong>: en la pol\u00edtica interna utiliza estas consignas para los acuerdos reaccionarios con la burgues\u00eda de las naciones dominadoras (por ejemplo, los polacos de Austria y Rusia, que entran en componendas con la reacci\u00f3n para oprimir a los jud\u00edos y ucranianos); en pol\u00edtica exterior, trata de concertar negociaciones con una de las potencias imperialistas rivales, para realizar sus fines de rapi\u00f1a (la pol\u00edtica de los peque\u00f1os pa\u00edses de los Balcanes, etc.)<\/em>\u00bb (<em>Tesis<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin remacha: <em>\u201cA gentes que no han penetrado en el problema, les parece<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2018contradictorio\u2019 que los socialdem\u00f3cratas de las naciones opresoras exijan la<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2018libertad de separaci\u00f3n\u2019 y los socialdem\u00f3cratas de las naciones oprimidas la<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2018libertad de uni\u00f3n\u2019. Pero, a poco que se reflexione, se ve que, partiendo de la situaci\u00f3n dada, no hay ni puede haber otro camino hacia el internacionalismo y la fusi\u00f3n de las naciones\u201d<\/em><em> (Balance\u2026).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.5 La unidad organizativa de la clase obrera en los Estados plurinacionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un aspecto en el que Lenin y los bolcheviques fueron en extremo beligerantes contra el Bund y los austromarxistas fue la defensa de la<strong> unidad organizativa del proletariado de los Estados plurinacionales y, en particular, entre las naciones del Imperio zarista<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La resoluci\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n nacional de la Conferencia de Abril de 1917 era categ\u00f3rica a este respecto:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abL<em>os intereses de la clase obrera exigen la fusi\u00f3n de los obreros de todas las naciones de Rusia en organizaciones proletarias \u00fanicas, tanto pol\u00edticas como sindicales, cooperativas, culturales, etc. Solo esta fusi\u00f3n de los obreros de las distintas naciones en organizaciones \u00fanicas da al proletariado la posibilidad de librar una lucha victoriosa contra el capital internacional y contra el nacionalismo burgu\u00e9s<\/em>\u00ab.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de contraponer el derecho a la autodeterminaci\u00f3n a la unidad organizativa de la clase obrera de las diferentes naciones del Imperio ruso, <strong>ambos aspectos formaron las dos caras inseparables de la pol\u00edtica de Lenin<\/strong>. Trotsky lo sintetiz\u00f3 de forma brillante en su <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Una organizaci\u00f3n revolucionaria no es el prototipo del Estado futuro, es \u00fanicamente el instrumento para crearlo. La herramienta debe ser adecuada para la fabricaci\u00f3n del producto, pero de ning\u00fan modo debe asimilarse a \u00e9l. \u00danicamente una organizaci\u00f3n centralista puede asegurar el \u00e9xito de la lucha revolucionaria, incluido cuando se trata de destruir la opresi\u00f3n centralista sobre las naciones<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.6 Derecho a la autodeterminaci\u00f3n e independencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para Lenin: <em>\u00abEl <strong>derecho de las naciones a la<\/strong> <strong>autodeterminaci\u00f3n significa exclusivamente su derecho a la independencia<\/strong> en el sentido pol\u00edtico: el derecho a la libre separaci\u00f3n pol\u00edtica respecto de la naci\u00f3n que la oprime. (\u2026) De modo que esta reivindicaci\u00f3n<strong> no equivale en absoluto a la de separaci\u00f3n, fragmentaci\u00f3n y formaci\u00f3n de peque\u00f1os Estados<\/strong>; significa solo una manifestaci\u00f3n consecuente de lucha contra toda opresi\u00f3n nacional. Cuanto m\u00e1s pr\u00f3ximo es el r\u00e9gimen democr\u00e1tico de un Estado a la plena libertad de separaci\u00f3n, tanto m\u00e1s infrecuentes y d\u00e9biles ser\u00e1n en la pr\u00e1ctica las tendencias a la separaci\u00f3n, pues <strong>las ventajas de los Estados grandes son indudables<\/strong>, tanto desde el punto de vista del progreso econ\u00f3mico como de los intereses de las masas y, adem\u00e1s, estas ventajas aumentan continuamente con el crecimiento del capitalismo.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El reconocimiento de la autodeterminaci\u00f3n no es equivalente al reconocimiento de la federaci\u00f3n <\/em>[lo que implica la separaci\u00f3n previa]<em> como principio. Se puede ser un decidido adversario de dicho principio y partidario del centralismo democr\u00e1tico, pero preferir la federaci\u00f3n a la desigualdad nacional, como \u00fanico camino hacia el centralismo democr\u00e1tico total. Precisamente desde este punto de vista, <strong>Marx, siendo centralista, prefer\u00eda la federaci\u00f3n de Irlanda e Inglaterra antes que la sumisi\u00f3n forzada de Irlanda a los ingleses.<\/strong>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El objetivo del socialismo no es solo eliminar el fraccionamiento de la humanidad en peque\u00f1os Estados y todo aislamiento de las naciones, no es solo <strong>el acercamiento mutuo de las naciones, sino tambi\u00e9n la fusi\u00f3n<\/strong> de estas. (\u2026) Del mismo modo que la humanidad puede llegar a la supresi\u00f3n de clases solo a trav\u00e9s del per\u00edodo de transici\u00f3n de la dictadura de la clase oprimida, as\u00ed tambi\u00e9n puede llegar a la inevitable fusi\u00f3n de las naciones solo a trav\u00e9s del per\u00edodo de transici\u00f3n de la total liberaci\u00f3n de todas las naciones oprimidas, es decir, de su libertad de separaci\u00f3n\u00bb<\/em> <em>(Tesis).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Siendo el criterio general de Lenin y los bolcheviques contrario a la \u00ab<em>separaci\u00f3n, fragmentaci\u00f3n y formaci\u00f3n de peque\u00f1os Estados\u00bb,<\/em>nuncadefendieron, sin embargo, que dicho criterio debiera ser aplicado en cada caso, con independencia de las circunstancias hist\u00f3ricas concretas.Es as\u00ed quela resoluci\u00f3n nacional de la Conferencia de Abril de 1917 proclamaba:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab<strong>La conveniencia de que se separe una u otra naci\u00f3n en tal o cual momento deber\u00e1 resolverla el partido del proletariado de un modo absolutamente independiente en cada caso concreto,<\/strong> desde el punto de vista de los intereses de todo el desarrollo social y de la lucha de clase del proletariado por el socialismo\u00bb.<\/em> <strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Abundando en el mismo criterio, Lenin dirigi\u00f3 en 1919 una <strong>carta a los obreros y campesinos de Ucrania<\/strong> diciendo:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abDebemos ser firmes e inexorables ante todo lo que afecte a los intereses fundamentales del Trabajo en su lucha por sacudirse el yugo del Capital. El problema de la demarcaci\u00f3n de fronteras, ahora, por el momento \u2014pues nosotros aspiramos a la completa abolici\u00f3n de las fronteras\u2014 no es un problema fundamental, importante, sino secundario. Con respecto a este asunto podemos esperar, y debemos esperar, pues la desconfianza nacional suele ser muy tenaz en las amplias masas de campesinos y peque\u00f1os propietarios, y toda precipitaci\u00f3n puede acentuarla, en otras palabras, comprometer la causa de la unidad total y definitiva\u00bb<a href=\"#_ftn25\" id=\"_ftnref25\"><sup><strong><sup>[25]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Antes hemos citado a Lenin defendiendo la \u201cfusi\u00f3n\u201d de las naciones. Dicha <strong>\u201cfusi\u00f3n\u201d no significa en absoluto una \u00abuniformizaci\u00f3n\u00bb nacional<\/strong>, sino lo contrario. As\u00ed, Lenin escribi\u00f3:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>La transformaci\u00f3n producida por la derrota de la burgues\u00eda internacional, a su vez, acelerar\u00e1 en colosales proporciones el <strong>derrumbamiento de todas las barreras nacionales, sin disminuir por eso, sino aumentando en millones de veces, la &#8216;diferenciaci\u00f3n&#8217; de la humanidad<\/strong> en el sentido de la riqueza y variedad de la vida espiritual y de las corrientes, aspiraciones y matices ideol\u00f3gicos<\/em>\u00ab.<a href=\"#_ftn26\" id=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.7 Lenin contra las posiciones de Rosa Luxemburgo<\/strong> <strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lenin polemiz\u00f3 de forma muy dura en el terreno del programa y del m\u00e9todo con Rosa<\/p>\n\n\n\n<p>Luxemburgoy el SDKP polaco [partido del que ella era dirigente], abiertamente contrarios a la reivindicaci\u00f3n general del derecho de autodeterminaci\u00f3n, no solo en Polonia sino en todas las nacionalidades oprimidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de entrar en los contenidos de la pol\u00e9mica, hagamos notar que la dureza de la pol\u00e9mica no impidi\u00f3 a Lenin reconocer que Rosa Luxemburgo y el SDKP:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>figuran entre los mejores elementos internacionalistas y revolucionarios de la socialdemocracia internacional\u00bb. <\/em>Para Lenin, sus errores no eran \u00ab<em>por las malas cualidades subjetivas de los camaradas holandeses y polacos, sino por las condiciones objetivas especiales de sus pa\u00edses<\/em>\u00ab. Afirmaba incluso que \u00ab<em>puede decirse, sin temor a caer en una paradoja, que cuando los marxistas holandeses y polacos se sublevan con rabia contra la autodeterminaci\u00f3n (\u2026) quieren decir algo diferente de lo que dicen<\/em>\u00ab.<a href=\"#_ftn27\" id=\"_ftnref27\"><em><sup><strong><sup>[27]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a>A pesar de esta apreciaci\u00f3n, Lenin no vacil\u00f3 en criticarlos de manera frontal, porque:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>trasladar a la Internacional el punto de vista de algunas peque\u00f1as naciones y, en especial, el de los socialdem\u00f3cratas polacos (\u2026) habr\u00eda sido un error te\u00f3rico, suplantar el marxismo por el proudhonismo, y, en la pr\u00e1ctica, equivaldr\u00eda a un apoyo involuntario al chovinismo y oportunismo m\u00e1s peligroso, el de las grandes potencias<\/em>\u00bb (<em>Tesis<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin, de hecho, coincid\u00eda con la pol\u00edtica concreta que Rosa Luxemburgo defend\u00eda para Polonia en aquel momento preciso<a href=\"#_ftn28\" id=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>, en plena guerra mundial, contraria a reivindicar la autodeterminaci\u00f3n y la independencia polacas. La raz\u00f3n era que, si se llevaba a la pr\u00e1ctica, significar\u00eda inevitablemente la creaci\u00f3n de un \u00abEstado-tap\u00f3n\u00bb, una colonia militar de uno u otro grupo de grandes potencias. En las actuales condiciones, Lenin escrib\u00eda:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>el proletariado polaco, como tal, solo puede contribuir ahora a la causa del socialismo y de la libertad, incluida tambi\u00e9n la polaca, mediante la lucha conjunta con el proletariado de los pa\u00edses vecinos<\/em> [rusos y alemanes]<em> y contra los estrechos nacionalistas polacos. Es imposible negar el gran m\u00e9rito hist\u00f3rico de los socialdem\u00f3cratas polacos en la lucha contra estos \u00faltimos<\/em>\u00ab<sup>30<\/sup>. Sin embargo,<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>esos mismos argumentos, <strong>acertados desde el punto de vista de las condiciones peculiares de Polonia en la \u00e9poca actual, son claramente desacertados en la forma general que se les ha dado.<\/strong> Mientras existan las guerras, Polonia ser\u00e1 siempre un campo de batalla de las guerras entre Alemania y Rusia; <\/em>[pero]<em> eso no es un argumento contra la mayor libertad pol\u00edtica (y, por consiguiente, contra la independencia pol\u00edtica) en los per\u00edodos de entreguerras<\/em>\u00ab.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa Luxemburgo <strong>se opon\u00eda al derecho de autodeterminaci\u00f3n en general<\/strong>. Desde el punto de vista de la teor\u00eda,<strong> para Rosa Luxemburgo la llegada del imperialismo eliminaba del programa proletario la lucha por la autodeterminaci\u00f3n nacional porque \u00ab<em>oscurec\u00eda<\/em>\u00bb la lucha por la revoluci\u00f3n socialista<\/strong> y se convert\u00eda, por ello, en una consigna reaccionaria. Seg\u00fan Rosa, \u00ab&#8216;<em>hist\u00f3ricamente hablando&#8217;, la idea de que el proletariado con conciencia de<\/em> <em>clase pudiera crear un Estado moderno es tan absurda como la idea de proponer a la burgues\u00eda que instaure de nuevo el feudalismo<\/em>\u00ab.<sup>31<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Lenin le respondi\u00f3 que este razonamiento, si bien era cierto para los grandes pa\u00edses imperialistas de Europa Occidental (donde \u00ab<em>los movimientos nacionales burguesesprogresistas se agotaron hace mucho tiempo\u00bb<a href=\"#_ftn29\" id=\"_ftnref29\"><sup><strong><sup>[29]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/em>), <strong>no serv\u00eda en absoluto para los pueblos oprimidos del Este de Europa, en particular de Rusia, y menos a\u00fan para los pueblos de Oriente, que justo comenzaban a despertar a la vida nacional frente el imperialismo<\/strong>. Para Lenin, al contrario de Rosa, la fase imperialista y la experiencia rusa significaban que, en lo sucesivo, solo la clase obrera pod\u00eda asumir de manera consecuente la lucha de las naciones oprimidas por su autodeterminaci\u00f3n nacional y hacerlo, adem\u00e1s, como parte de la lucha por la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.8 Rosa Luxemburgo: la autodeterminaci\u00f3n, \u00abirrealizable\u00bb bajo el imperialismo e \u00abinnecesaria\u00bb bajo el socialismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>posici\u00f3n te\u00f3rica<\/strong> de Rosa era que el derecho a la autodeterminaci\u00f3n era algo \u00ab<strong><em>irrealizable<\/em><\/strong>\u00bb e <strong>\u00ab<em>ilusorio<\/em>\u00bb bajo el imperialismo,<\/strong> que solo podr\u00eda hacerse realidad a trav\u00e9s del socialismo internacional <em>\u00aby no antes de alcanzar este objetivo final\u00bb<\/em>. Pero una vez alcanzado este objetivo, como consecuencia del propio triunfo socialista, el derecho a la autodeterminaci\u00f3n deca\u00eda y dejaba de tener sentido. En el <strong>terreno pr\u00e1ctico, <\/strong>su posici\u00f3n la conduc\u00eda al <strong>oportunismo<\/strong> y, m\u00e1s concretamente, a apoyar la \u00abautonom\u00eda nacional cultural\u00bb de los austromarxistas:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Al pensar en cu\u00e1l ser\u00eda la &#8216;mejor&#8217; soluci\u00f3n para la clase obrera <\/em>\u2013escrib\u00eda Rosa Luxemburgo\u2013 <em>resulta evidente que el socialismo ser\u00eda el mejor remedio para la opresi\u00f3n nacionalista. Pero teniendo en cuenta la realidad, hay que <strong>buscar los medios eficaces de resolver la cuesti\u00f3n nacional en el marco del r\u00e9gimen actual<\/strong>\u00ab.<\/em><a href=\"#_ftn30\" id=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Lenin le respondi\u00f3 en el terreno te\u00f3rico y en el pr\u00e1ctico. Desde el punto de vista<strong> pr\u00e1ctico<\/strong>, la vida hab\u00eda demostrado que,<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Pese a la afirmaci\u00f3n equivocada de los socialdem\u00f3cratas polacos, la reivindicaci\u00f3n de autodeterminaci\u00f3n de las naciones ha desempe\u00f1ado en la agitaci\u00f3n de nuestro partido un papel no menos importante que, por ejemplo, el armamento del pueblo, la separaci\u00f3n de la Iglesia y el Estado, la elecci\u00f3n de los funcionarios por el pueblo, y otros puntos calificados de \u201cut\u00f3picos\u201d por los filisteos<\/em>\u00ab.<a href=\"#_ftn31\" id=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a> Y desde el punto de vista<strong> te\u00f3rico<\/strong>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong><em>No solo el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n sino todas las reivindicaciones fundamentales de la democracia pol\u00edtica,<\/em><\/strong><em> <strong>solo son \u201crealizables\u201d bajo el imperialismo en forma incompleta, deformada y como rara excepci\u00f3n <\/strong>(por ejemplo, cuando Noruega se separ\u00f3 de Suecia en 1905). (\u2026) Pero lo que se deduce de ello no es en modo alguno la renuncia de la socialdemocracia a la lucha inmediata y decidida por todas estas reivindicaciones \u2013tal renuncia solo favorecer\u00eda a la burgues\u00eda y la reacci\u00f3n\u2013, sino justamente lo contrario: la necesidad de <strong>formular y poner en pr\u00e1ctica estas demandas, no a la manera reformista, sino al modo revolucionario,<\/strong> no dejarse constre\u00f1ir por los marcos de la legalidad burguesa sino romperlos, no sentirse satisfechos con las intervenciones parlamentarias y las protestas verbales sino atraer a las masas a la lucha activa, ampliando y <strong>avivando la lucha por toda demanda democr\u00e1tica fundamental hasta el ataque directo del proletariado contra la burgues\u00eda, es decir, hasta la revoluci\u00f3n socialista<\/strong> que expropia a la burgues\u00ed<\/em>a\u00bb (<em>Balance\u2026)<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.9 El eclecticismo de Trotsky&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En esta pol\u00e9mica, Trotsky no tuvo ning\u00fan papel relevante y se mantuvo en una posici\u00f3n centrista entre Lenin y Rosa Luxemburgo. Por eso, Lenin, en su \u00ab<em>Balance<\/em>\u2026\u00bb se\u00f1ala, refiri\u00e9ndose a Trotsky y Martov:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abDe palabra, ambos est\u00e1n a favor de la autodeterminaci\u00f3n, como Kautsky. \u00bfY de hecho? Trotsky \u2013tomad su art\u00edculo \u201cLa naci\u00f3n y la econom\u00eda\u201d, en Nashe Slovo\u2013 nos muestra su eclecticismo habitual: de una parte, la econom\u00eda fusiona las naciones; de otra, la opresi\u00f3n nacional las desune. \u00bfConclusi\u00f3n? La conclusi\u00f3n es que la hipocres\u00eda reinante sigue sin ser desenmascarada, la agitaci\u00f3n resulta ex\u00e1nime, no aborda lo principal, lo cardinal, lo esencial, lo cercano a la pr\u00e1ctica: la actitud ante la naci\u00f3n oprimida por \u201cmi\u201d naci\u00f3n\u00bb<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de 1917, Trotsky fue un ardiente defensor de las posiciones de Lenin en el partido bolchevique, en la Tercera, y luego en la Cuarta Internacional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.10 El lugar de la obra \u00abEl marxismo y la cuesti\u00f3n nacional\u00bb de Stalin <\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque sea un asunto secundario, tiene alg\u00fan inter\u00e9s mencionar el folleto de Stalin,publicado en enero de 1913 bajo el t\u00edtulo <em>El marxismo y la cuesti\u00f3n nacional<\/em>, ya que ha sido considerado tradicionalmente como uno de los textos de referencia del marxismo sobre el tema. Esta valoraci\u00f3n debe ser puesta en cuesti\u00f3n. Es verdad que el folleto le fue encargado y fue <em>revisado<\/em> por Lenin y que sus conclusiones pol\u00edticas principales ven\u00edan a coincidir con las del partido bolchevique en 1913. Sin embargo, Lenin, aparte de una menci\u00f3n aislada a dicho trabajo el mismo a\u00f1o de su publicaci\u00f3n, nunca m\u00e1s lo cit\u00f3 en sus m\u00faltiples escritos sobre el problema nacional, lo cual no es casual.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo a M. L\u00f6wy<a href=\"#_ftn32\" id=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a> , hay elementos b\u00e1sicos en el trabajo de Stalin que lo alejan de la concepci\u00f3n leninista. Uno de ellos es el concepto de <em>\u00abcomunidad de formaci\u00f3n ps\u00edquica\u00bb o \u00abparticularidad psicol\u00f3gica\u00bb <\/em>de la naci\u00f3n, del todo ajeno a Lenin. Otra diferencia, m\u00e1s importante, es su proclamaci\u00f3n de que <em>\u00abtan solo la presencia de todos los indicios (comunidad de lengua, territorio, vida econ\u00f3mica y &#8216;formaci\u00f3n ps\u00edquica&#8217;) en su conjunto nos da una naci\u00f3n\u00bb. <\/em>Eseste un planteamiento te\u00f3rico dogm\u00e1tico y pol\u00edticamente equivocado y peligroso, tambi\u00e9n completamente ajeno a Lenin.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un tercer elemento es su rechazo expl\u00edcito a la posibilidad de una uni\u00f3n o asociaci\u00f3n de grupos nacionales dispersos en el interior de un Estado plurinacional. Lenin, contrariamente a ello, se opone a una \u00ab<em>uni\u00f3n obligatoria de las regiones nacionales<\/em>\u00bb pero defiende, si ellas quieren, su libertad de asociaci\u00f3n. Un cuarto elemento, el m\u00e1s relevante y cualitativo, es el hecho de que desvirt\u00fae la diferenciaci\u00f3n esencial para Lenin, entre el nacionalismo de la naci\u00f3n oprimida y el de la naci\u00f3n opresora. En un revelador p\u00e1rrafo, rechaza por igual el nacionalismo \u00ab<em>belicoso y agresivo<\/em>\u00bb del zarismo y la \u00ab<em>oleada de nacionalismo que asciende desde abajo, que se transforma a veces en un burdo chovinismo, de los polacos, los jud\u00edos, los t\u00e1rtaros, los georgianos, los ucranianos\u2026<\/em>\u00ab. De hecho, sus cr\u00edticas m\u00e1s severas se dirigen contra los socialistas de las naciones oprimidas por no saber \u00ab<em>demostrar firmeza<\/em>\u00bb frente al movimiento nacionalista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IV. LA TERCERA INTERNACIONAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.1 Introducci\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora vamos a estudiar la pol\u00edtica de la Comintern ante el problema colonial. Este es un punto relevante porque, as\u00ed como los cuatro primeros congresos de la Tercera Internacional se integran, junto con el Programa de Transici\u00f3n, entre las bases program\u00e1ticas esenciales del marxismo actual, este no es el caso concreto de las<strong> \u00abTesis de Oriente\u00bb del Cuarto Congreso<\/strong>. Estas tesis representan un claro <strong>retroceso con respecto a las Tesis aprobadas en el Segundo Congreso y una ruptura de la continuidad con las <em>Tesis de Abril<\/em> de 1917, de Lenin.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lenin y Trotsky, despu\u00e9s de la toma del poder en Rusia, se encontraron con una nueva realidad en los pa\u00edses de Oriente que, al calor de la Primera Guerra Mundial, entraban de lleno en la vor\u00e1gine de la pol\u00edtica mundial. Eran pa\u00edses en los que el desarrollo capitalista estaba despegando, en particular en China e India, donde el movimiento obrero estaba en sus inicios, no hab\u00eda todav\u00eda partidos comunistas y los j\u00f3venes movimientos nacionalistas estaban en una fuerte expansi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esta situaci\u00f3n in\u00e9dita, Lenin y Trotsky tomaron una <strong>postura de expectativa, consideraron que no pod\u00edan aplicar directamente las Tesis de Abril, y la Revoluci\u00f3n Permanente permaneci\u00f3 como una teor\u00eda limitada a Rusia. <\/strong>Es ilustrativo ver c\u00f3mo Lenin se dirig\u00eda al Congreso Pan-Ruso de organizaciones comunistas de los pueblos de Oriente en 1919, dici\u00e9ndoles: \u201c<em>a ustedes se les plantea una tarea que antes no se le planteaba a los comunistas de todo el mundo (\u2026) Son problemas cuya soluci\u00f3n no encontrar\u00e1n en ning\u00fan libro comunista\u201d<\/em><strong><sup> <a href=\"#_ftn33\" id=\"_ftnref33\"><em><strong><sup>[33]<\/sup><\/strong><\/em><\/a><\/sup><\/strong><em>.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Quien abord\u00f3 por primera vez la pol\u00edtica colonial en profundidad fue el <strong>Segundo Congreso<\/strong> (1920): 1) integr\u00f3 la revoluci\u00f3n colonial como parte fundamental de la revoluci\u00f3n mundial; 2) abri\u00f3 (conectando con las conclusiones de Marx y Engels recogidas en el pr\u00f3logo a la edici\u00f3n rusa de 1882 del <em>Manifiesto Comunista<\/em>) la hip\u00f3tesis de que las colonias y semicolonias pudieran saltarse la etapa capitalista si la revoluci\u00f3n colonial enlazaba con la toma del poder por el proletariado en los pa\u00edses capitalistas avanzados; 3) dio una importancia central a la alianza de la revoluci\u00f3n colonial con la Rusia sovi\u00e9tica; 4} este enfoque estaba impl\u00edcitamente asociado a la idea del establecimiento en estos pa\u00edses de una \u201cdictadura democr\u00e1tica del proletariado y el campesinado\u201d, cuya concreci\u00f3n pr\u00e1ctica \u2013 del mismo modo que suced\u00eda en la vieja f\u00f3rmula rusa de Lenin antes de las <em>Tesis de Abril<\/em>\u2013 estaba por definir e iba asociada a una l\u00f3gica de revoluci\u00f3n permanente como la que Marx defendi\u00f3 en 1850 (Mensaje del Comit\u00e9 Central a la Liga de los Comunistas).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estas <strong>tesis del II Congreso <\/strong>de la Comintern, presentadas por Lenin y Roy,<strong> las asumimos y reivindicamos plenamente, como la respuesta marxista a la nueva situaci\u00f3n que se abr\u00eda y que estaba pendiente de su desenlace hist\u00f3rico<\/strong>, que vino dado por la Revoluci\u00f3n China.<\/p>\n\n\n\n<p>El III Congreso (1921) no trat\u00f3 el problema colonial. <strong>El IV Congreso,<\/strong> en 1922, volvi\u00f3 a discutirlo en profundidad, pero esta vez fue para dar un <strong>fuerte retroceso <\/strong>con respecto al II Congreso. Su expresi\u00f3n fueron <strong>las <em>Tesis de Oriente<\/em> y su pol\u00edtica frentepopulista de \u201c<em>Frente \u00danico Antiimperialista<\/em>\u201d<\/strong> (<strong><em>FUA<\/em>) con las burgues\u00edas nacionalistas<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La orientaci\u00f3n del <em>FUA <\/em>se tradujo en una <strong>pol\u00edtica desastrosa hacia la revoluci\u00f3n china<\/strong>, gravemente profundizada tras la muerte de Lenin (enero de 1924) y conforme se acentu\u00f3 el control de Stalin sobre el aparato dirigente de la Comintern. Esta pol\u00edtica acab\u00f3 conduciendo, como veremos, a la sangrienta derrota de la Revoluci\u00f3n China de 1927.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las conclusiones que sac\u00f3 Trotsky de la grav\u00edsima derrota de la Revoluci\u00f3n China en 1927 le llevaron a restablecer la Teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, generalizarla al conjunto de los pa\u00edses coloniales y semicoloniales y darle su configuraci\u00f3n definitiva como teor\u00eda mundial de la revoluci\u00f3n. El marxismo, a trav\u00e9s de Trotsky, pudo superar sus debilidades y errores, aunque las masas trabajadoras y los revolucionarios chinos tuvieron que pagar un alto precio por ello.<\/p>\n\n\n\n<p>El estalinismo, apoy\u00e1ndose en las <em>Tesis de Oriente<\/em> y ahondando gravemente en sus errores, siempre trat\u00f3 de impedir que la clase obrera tuviera una posici\u00f3n independiente y tomara el poder en los pa\u00edses atrasados, alegando que \u201cno estaban maduros\u201d. Subordin\u00f3, por el contrario, los intereses y la lucha de la clase obrera y las masas explotadas al bloque con las burgues\u00edas nacionales \u201cantiimperialistas\u00bb, siempre al servicio de los intereses diplom\u00e1ticos del Kremlin. La teor\u00eda de la \u201c<em>revoluci\u00f3n por etapas<\/em>\u201d, convertida en acompa\u00f1ante inseparable de la \u201c<em>coexistencia pac\u00edfica<\/em>\u201d con el imperialismo y de la construcci\u00f3n del \u00ab<em>socialismo en un solo pa\u00eds<\/em>\u00ab, ha sido un arma privilegiada en manos del aparato estalinista para desmoralizar a la clase obrera y desviar o impedir las revoluciones en los pa\u00edses semicoloniales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n una buena parte del \u201ctrotskismo\u201d oportunista, con sus principales exponentes en <strong>Mandel, Lambert o Guillermo Lora, con un discurso m\u00e1s <em>\u201crevolucionario\u201d<\/em>, reivindicaron el <em>\u201cFrente \u00danico Antiimperialista\u201d <\/em>apelando a las <em>Tesis de Oriente<\/em><\/strong>y dejando de lado la profunda rectificaci\u00f3n que realiz\u00f3 Trotsky.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra corriente ha estado pr\u00e1cticamente sola en su cuestionamiento y en la reivindicaci\u00f3n de la reelaboraci\u00f3n de Trotsky tras la derrota de la Revoluci\u00f3n China. Aunque <strong>Moreno<\/strong> se reclam\u00f3 inicialmente de las <em>Tesis de Oriente <\/em>en el \u201c<em>Morenazo<\/em>\u201d (1973), ocho a\u00f1os m\u00e1s tarde, en<strong> \u201c<em>La traici\u00f3n de la OCI\u201d <\/em>desarroll\u00f3 una profunda cr\u00edtica a las<em> Tesis de Oriente<\/em> y reivindic\u00f3 las posiciones del trotskismo<\/strong> expresadas en \u201c<em>La Revoluci\u00f3n Permanente<\/em>\u201d de 1929 y el <em>Programa de Transici\u00f3<\/em>n de 1938. Dicha elaboraci\u00f3n es una parte importante de nuestro patrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.2 El primer Congreso de la Comintern<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Internacional Comunista, frente a la Segunda Internacional proimperialista, estaba orgullosa de haber dejado de ser \u201c<em>una Internacional de piel blanca<\/em>\u201d y alzarse como la Internacional del proletariado revolucionario de todo el mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 1<sup>er<\/sup> Congreso (marzo de 1919) fue un congreso de fundaci\u00f3n, donde el debate estuvo centrado en torno a la conveniencia de proclamar la nueva Internacional, a lo que se opon\u00eda el KDP alem\u00e1n. La tarea central del Congreso fue proclamar la nueva Internacional y desplegar mundialmente la bandera comunista. Con Rusia en plena guerra civil y el pa\u00eds sometido a bloqueo, solo 9 delegados (de 51) pudieron acceder a Mosc\u00fa desde fuera del antiguo Imperio zarista. De Oriente solo participaron representantes de las nacionalidades sovi\u00e9ticas de Asia. El problema colonial, al igual que otros asuntos clave, qued\u00f3 postergado para el Segundo Congreso, a celebrar al a\u00f1o siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>La principal referencia del 1<sup>er<\/sup> Congreso a la revoluci\u00f3n colonial est\u00e1 contenida en el Manifiesto. Redactado por Trotsky, este hace menci\u00f3n a las rebeliones en Madagascar e Indochina y al gran movimiento huelgu\u00edstico ocurrido en la India. Los pa\u00edses coloniales y semicoloniales hab\u00edan sido violentamente sacudidos por su incorporaci\u00f3n forzosa a la Guerra Mundial al servicio de sus respectivos imperialismos y por la crisis que sigui\u00f3 a la guerra, que hab\u00eda provocado un poderoso movimiento anticolonial, en el cual no exist\u00eda todav\u00eda un movimiento obrero independiente ni partidos comunistas organizados. Fue tambi\u00e9n durante la Guerra Mundial que tuvo lugar la primera ola de industrializaci\u00f3n en India y en China. Las rebeliones coloniales formaban parte de un cuadro mundial marcado por la gran crisis general de posguerra del imperialismo europeo y por la batalla de los bolcheviques y la Comintern para decantar dicha crisis a favor de un triunfo inminente de la revoluci\u00f3n proletaria en el continente.<\/p>\n\n\n\n<p>El Manifiesto estaba, sin duda, marcado por la creencia en la posibilidad de un triunfo revolucionario inminente en Europa. Sin embargo, transpiraba la vieja concepci\u00f3n de que los pa\u00edses atrasados estaban obligados a reproducir los estadios hist\u00f3ricos de evoluci\u00f3n de los pa\u00edses capitalistas de Europa occidental. Asimismo, reflejaba una idea unilateral y mec\u00e1nica sobre la relaci\u00f3n entre la revoluci\u00f3n europea y la revoluci\u00f3n colonial:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abla emancipaci\u00f3n de las colonias solo es posible junto a la emancipaci\u00f3n de la clase obrera en los centros imperialistas. [Estas] ganar\u00e1n la posibilidad de una existencia independiente solo cuando los trabajadores de Gran Breta\u00f1a y Francia hayan derrocada a Lloyd George y Clemenceau y tomado el poder en sus manos. (\u2026)&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Esclavos coloniales de \u00c1frica y Asia: <strong>la hora de la dictadura del proletariado en Europa ser\u00e1 tambi\u00e9n la hora de vuestra liberaci\u00f3n<\/strong>! (\u2026)&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La clase obrera de los pa\u00edses donde el desarrollo hist\u00f3rico lo permiti\u00f3, utiliz\u00f3 el r\u00e9gimen de la democracia pol\u00edtica para organizarse contra el capital. <strong>Lo mismo ocurrir\u00e1 en adelante en los pa\u00edses donde a\u00fan no han madurado las condiciones para una revoluci\u00f3n obrera<\/strong>\u00ab.<a href=\"#_ftn34\" id=\"_ftnref34\"><sup><strong><sup>[34]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.3 El Segundo Congreso de la Comintern<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Segundo Congreso (julio-agosto 1920) pudo tratar en profundidad la revoluci\u00f3n colonial y lo hizo con presencia, esta vez s\u00ed, de una importante delegaci\u00f3n de pa\u00edses oprimidos, particularmente de Oriente: m\u00e1s de 30 de los 218 delegados proven\u00edan de India, China, Corea, Indias holandesas (Indonesia), Ir\u00e1n y Turqu\u00eda, adem\u00e1s de las nacionalidades asi\u00e1ticas de la Rusia sovi\u00e9tica<a href=\"#_ftn35\" id=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pierre Brou\u00e9 se refiri\u00f3 a este congreso como \u00ab<strong><em>el de las grandes esperanzas<\/em><\/strong>\u00ab. Zinoviev, entonces presidente de la Comintern, proclamaba que en dos o tres a\u00f1os toda Europa ser\u00eda una Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica, lo que era entonces una opini\u00f3n compartida por el conjunto de la direcci\u00f3n bolchevique. Los pa\u00edses imperialistas europeos viv\u00edan una crisis enorme. La Segunda Internacional sufr\u00eda un verdadero colapso (abandonada por sus principales partidos, excepto el Labour brit\u00e1nico y el SPD alem\u00e1n, cuya mayor\u00eda se hab\u00eda escindido y formado el USPD). Mientras tanto, la Comintern experimentaba un crecimiento explosivo. En Alemania los obreros hab\u00edan aplastado en enero el <em>putsch<\/em> de Kapp, hab\u00eda un poderoso ascenso revolucionario en Italia y, no menos importante, el Ej\u00e9rcito Rojo, tras rechazar el ataque del ej\u00e9rcito polaco, avanzaba en esos momentos victorioso hacia Varsovia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, se abr\u00edan camino grandes movimientos antiimperialistas en los pa\u00edses coloniales y semicoloniales. El nacionalismo turco acababa de alcanzar una gran victoria, y en China los estudiantes hab\u00edan abierto la puerta a un per\u00edodo de fuerte ascenso antiimperialista. Al principio, el movimiento de masas chino estaba identificado con el Kuomitang (KMT), del mismo modo que en Java (Indonesia) lo estaba con Sarekat Islam o en la India con el Partido del Congreso, de Gandhi. Roy, el delegado indio, se\u00f1al\u00f3 el reciente crecimiento de la industria en la India brit\u00e1nica, con un aumento del proletariado de un 150% y la realizaci\u00f3n de m\u00e1s de 200 huelgas en la primera mitad de 1920. Liu Shaozhu mencion\u00f3 las huelgas de Shangh\u00e1i de 1919 y Sneevliet-Maring mencion\u00f3 la existencia de 200 grandes ingenios azucareros y medio mill\u00f3n de proletarios en Java.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fue tambi\u00e9n entonces que comenzaron a formarse los partidos comunistas en Oriente. En 1920, tras el Segundo Congreso, se fund\u00f3 el primer n\u00facleo comunista indio y en 1921 se cre\u00f3 en Shangh\u00e1i, con 70 miembros, el n\u00facleo fundacional del Partido Comunista Chino (PCCh), a las puertas de un impetuoso ascenso de la clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p>El debate del Segundo Congreso tuvo lugar en torno a <strong>las <em>Tesis<\/em> elaboradas por Lenin y a las <em>Tesis Suplementarias<\/em> de Roy<\/strong>, especialmente dedicadas a India y China. Ambas iban claramente m\u00e1s all\u00e1 del Manifiesto del Primer Congreso y fueron aprobadas por unanimidad. Veamos algunas de sus&nbsp; ideas fundamentales:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Bajo el imperialismo, el mundo est\u00e1 dividido entre un gran n\u00famero de naciones oprimidas (colonias y semicolonias que abarcaban 70% de la poblaci\u00f3n mundial) y un insignificante n\u00famero de naciones opresoras, cuyo predominio descansa en la dominaci\u00f3n de las primeras. De ah\u00ed que la lucha por la liberaci\u00f3n nacional de las colonias y semicolonias constituya un componente clave de la revoluci\u00f3n mundial, junto con la revoluci\u00f3n proletaria en los pa\u00edses capitalistas avanzados.<\/li>\n\n\n\n<li>El conjunto de la situaci\u00f3n mundial est\u00e1 determinado por el curso de la lucha de los pa\u00edses imperialistas contra la Rep\u00fablica sovi\u00e9tica. Por eso la importancia clave de forjar la alianza de los movimientos de liberaci\u00f3n nacional y colonial con la Rusia sovi\u00e9tica.\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>La Comintern debe apoyar el \u201c<em>movimiento nacional-revolucionario<\/em>\u201d<sup>39<\/sup> en los pa\u00edses atrasados, es decir: \u201c<em>cuando sean genuinamente revolucionarios y sus representantes no entorpezcan nuestro trabajo de educaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de los campesinos y las masas explotadas\u201d.<\/em>\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>La Comintern<em> \u201cdebe <strong>llegar a acuerdos temporales y, s\u00ed, incluso establecer una alianza con el movimiento revolucionario en las colonias y pa\u00edses atrasados. Pero no puede fusionarse con dicho movimiento.<\/strong> Por el contrario, debe mantener absolutamente el car\u00e1cter independiente del movimiento proletario, incluso en su estadio embrionario<\/em>\u201d.\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>El apoyo al movimiento de los <strong>campesinos<\/strong> tiene una importancia vital. Ellos componen la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Es preciso dar el m\u00e1ximo car\u00e1cter revolucionario a su movimiento y organizarlo en <strong>soviets<\/strong>.<\/li>\n\n\n\n<li>En cuanto al peso del proletariado, Lenin afirm\u00f3 en su informe que \u00ab<em>l<strong>a preponderancia de relaciones precapitalistas es todav\u00eda el principal rasgo dominante en estos pa\u00edses<\/strong><\/em><strong>\u00ab<\/strong> (\u2026) \u201c<em>no hay pr\u00e1cticamente proletariado industrial en estos pa\u00edses<\/em>\u201d. Las <em>Tesis Suplementarias <\/em>no eran formalmente tan radicales al respecto y se limitaban a decir que \u201c<strong><em>la clase proletaria, en el estricto sentido del t\u00e9rmino, no ha aparecido hasta tiempos recientes<\/em>\u201d<\/strong><sup> 40<\/sup>.\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>El congreso tambi\u00e9n se pregunt\u00f3, en palabras de Lenin: \u201c<em>\u00bfDebemos considerar correcta la afirmaci\u00f3n de que el estadio capitalista de desarrollo econ\u00f3mico es inevitable para las naciones atrasadas\u2026?\u00bb. <\/em>Su respuesta fue \u00abNo\u00bb y as\u00ed lo recogieron las <em>Tesis suplementarias<\/em>:<strong><em> \u201clas masas de los pa\u00edses atrasados pueden alcanzar el comunismo no a trav\u00e9s del desarrollo capitalista sino conducidos por el proletariado con conciencia de clase de los pa\u00edses capitalistas avanzados<\/em><\/strong><em>\u201d.<\/em><\/li>\n\n\n\n<li>Las <em>Tesis suplementarias<\/em> desarrollan asimismo un <strong>planteamiento cuya inspiraci\u00f3n podr\u00eda encontrarse en el Mensaje del Comit\u00e9 Central a la Liga de los Comunistas <\/strong>redactada por Marx en 1850, donde apareci\u00f3 la primera formulaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente:\u00a0<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u201c<em>La revoluci\u00f3n en las colonias no ser\u00e1 una revoluci\u00f3n comunista en sus primeros estadios. Pero si la direcci\u00f3n est\u00e1 en manos de una vanguardia comunista desde el principio, las masas revolucionarias no ser\u00e1n desviadas sino que avanzar\u00e1n a trav\u00e9s de sucesivos per\u00edodos de desarrollo de experiencia revolucionaria (\u2026) En sus primeras etapas la revoluci\u00f3n en las colonias debe ser llevada a cabo con un programa que incluir\u00e1 muchas medidas de reforma peque\u00f1oburguesas como la divisi\u00f3n de la tierra y otras. Pero esto no implica en absoluto que la direcci\u00f3n de la revoluci\u00f3n deba rendirse ante los dem\u00f3cratas burgueses. Por el contrario, los partidos proletarios deben mantener una vigorosa y sistem\u00e1tica propaganda a favor de la idea de soviets y organizar soviets de campesinos y trabajadores tan pronto como sea posible. Estos soviets trabajar\u00e1n en cooperaci\u00f3n con las rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas establecidas en los pa\u00edses capitalistas avanzados, para el derrocamiento definitivo del orden capitalista a lo largo del mundo\u201d. <\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.4 El Tercer Congreso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La formulaci\u00f3n inicial de Lenin, modificada en el debate, era \u00abmovimiento democr\u00e1tico burgu\u00e9s\u00bb. El congreso asumi\u00f3 la nueva definici\u00f3n de \u00abmovimiento nacional revolucionario\u00bb para diferenciarlo de los sectores de la burgues\u00eda nacional y colonial que buscaban pactos con el imperialismo.<\/li>\n\n\n\n<li>Sin embargo, los datos apuntan a que fue subvalorado el peso social del naciente y combativo proletariado de China e India, que no era cualitativamente diferente al del proletariado ruso en 1905 o incluso en 1917.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El Tercer Congreso de la Internacional Comunista (junio-julio de 1921) se celebr\u00f3 en condiciones muy distintas del Segundo. La ofensiva del Ej\u00e9rcito Rojo sobre Varsovia hab\u00eda sido derrotada, la inminencia revolucionaria en Italia y Alemania hab\u00eda fracasado, y la ola de radicalizaci\u00f3n obrera remit\u00eda, aunque la clase obrera conservaba su fuerza organizada. La Comintern, comenzando por su propia direcci\u00f3n y por los propios dirigentes bolcheviques, estaba profundamente dividida sobre la naturaleza de la nueva coyuntura y la respuesta a dar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El debate del congreso se concentr\u00f3 en torno a la fracasada \u201cAcci\u00f3n de Marzo\u201d de 1921 del partido comunista alem\u00e1n (KPD) y tuvo en un lado a los defensores de la \u201cteor\u00eda de la ofensiva\u201d y en el otro a Lenin y Trotsky, que la combatieron en\u00e9rgicamente. En este contexto, la cuesti\u00f3n nacional y colonial qued\u00f3 relegada y ni siquiera fueron presentados al congreso los proyectos de resoluci\u00f3n preparados por delegados de India, China e Ir\u00e1n, lo que provoc\u00f3 las protestas del delegado indiano Roy.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.5 El Cuarto Congreso y las \u00abTesis de Oriente\u00bb&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Cuarto Congreso (noviembre-diciembre 1922) estuvo marcado por la confirmaci\u00f3n del <strong>reflujo revolucionario en Europa y por una contraofensiva capitalista general<\/strong>. Las esperanzas del Segundo Congreso se hab\u00edan disipado. Mussolini acababa de tomar el poder en Italia. Contrastando con ello, en Oriente estaba tomando cuerpo un fuerte ascenso revolucionario.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El congreso debati\u00f3 c\u00f3mo adaptarse a la nueva situaci\u00f3n, confirmando la t\u00e1ctica del Frente \u00danico, no sin encontrar importantes resistencias, que ya ven\u00edan desde el congreso anterior. Junto con este debate central, el Cuarto Congreso discuti\u00f3 otros temas fundamentales: el gobierno obrero, la lucha contra el fascismo, el programa, el balance de los cinco a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n Rusa y de la NEP, la cuesti\u00f3n agraria, el trabajo comunista entre las mujeres, el trabajo sindical y en el movimiento cooperativo.&nbsp; Uno de los grandes puntos fueron las \u201c<em>Tesis de Oriente<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estas tesisrepresentaron <strong>un importante retroceso con respecto Segundo Congreso<\/strong>. Su propuesta pol\u00edtica central fue el<strong> \u201c<em>Frente \u00danico Antiimperialista<\/em>\u201d<\/strong> (<em>FUA<\/em>): un bloque pol\u00edtico o alianza estrat\u00e9gica con sectores de la burgues\u00eda nacional de las colonias y semicolonias para la liberaci\u00f3n nacional y la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa. El <em>FUA <\/em>fue presentado como la versi\u00f3n colonial del Frente \u00danico planteado en los pa\u00edses capitalistas occidentales. Pero, en verdad, no ten\u00edan nada que ver entre s\u00ed: uno era un bloque proletario, de clase, frente a la ofensiva capitalista, y el otro un bloque frentepopulista con la burgues\u00eda colonial que descansaba sobre una concepci\u00f3n etapista de la revoluci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las <em>Tesis de Oriente<\/em> continuaron subvalorando el peso y el rol del joven proletariado chino e indio, a pesar de que estos hab\u00edan tenido ya ocasi\u00f3n de afirmar su protagonismo social y pol\u00edtico en los dos a\u00f1os y medio transcurridos desde el Segundo Congreso. A diferencia de este, las <em>Tesis de Oriente<\/em> ya <strong>no mencionan que la Comintern \u201c<em>solo<\/em>\u201d apoyar\u00e1 al movimiento nacional cuando este sea \u201c<em>genuinamente revolucionario<\/em>\u201d<\/strong> en su lucha contra el imperialismo y no entorpezca el trabajo comunista de educaci\u00f3n y organizaci\u00f3n. <strong>Tampoco establecen con claridad que los partidos comunistas deben \u201c<em>mantener absolutamente el car\u00e1cter independiente del movimiento proletario, incluso en su estadio embrionario<\/em><\/strong>\u201d, como dec\u00eda el Segundo Congreso. <strong>Ya no hablan de \u201c<em>mantener una vigorosa y sistem\u00e1tica propaganda a favor de la idea de soviets y organizar soviets de campesinos y trabajadores<\/em><\/strong><em> tan pronto como sea posible\u201d<\/em>. Y la hip\u00f3tesis de \u201csaltar\u201d la etapa capitalista, asociada a la toma del poder por el proletariado en los pa\u00edses capitalistas avanzados, queda reducida a una menci\u00f3n difusa y marginal.<\/p>\n\n\n\n<p>Las Tesis de Oriente, en cambio, <strong>establecen una tajante divisi\u00f3n etapista:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estar\u00edamos en una etapa (\u00ab<em>una entera \u00e9poca hist\u00f3rica<\/em>\u00bb dice la tesis 5) democr\u00e1ticoburguesa, en la que \u00ab<em>la principal tarea com\u00fan a todos los movimientos nacionalrevolucionarios es lograr la unidad nacional y la independencia pol\u00edtica<\/em>\u00bb (tesis 2). En dicha etapa: \u00ab<em>Los partidos comunistas de los pa\u00edses coloniales y semicoloniales tienen una doble tarea: tanto luchar por la resoluci\u00f3n m\u00e1s radical posible de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa dirigida a conquistar la independencia pol\u00edtica como tambi\u00e9n organizar a las masas trabajadoras y campesinas en lucha por sus particulares intereses de clase, aprovechando todas las contradicciones en el campo nacionalista democr\u00e1tico-burgu\u00e9s<\/em>\u00bb (tesis 5). <em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las intervenciones de varios dirigentes bolcheviques en el congreso reafirmaron esta orientaci\u00f3n. Safarov, responsable para Oriente, dijo:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>El imperialismo extranjero en las colonias juega hoy el mismo papel que el feudalismo jug\u00f3 en los siglos XVIII y XIX. <strong>La revoluci\u00f3n nacional y colonial en los pa\u00edses atrasados es una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa (\u2026) Un gobierno democr\u00e1tico-burgu\u00e9s en los pa\u00edses atrasados proporciona apoyo y gran confianza para nuestro movimiento proletario<\/strong> (\u2026) <strong>No podemos plantearnos como inmediata la tarea de la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica <\/strong>en estos pa\u00edses\u201d. <\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Radek, por su parte, afirm\u00f3:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cdeben entender que en China <strong>ni la victoria del socialismo ni el establecimiento de una rep\u00fablica sovi\u00e9tica est\u00e1n a la orden del d\u00eda<\/strong>. Desafortunadamente, incluso la cuesti\u00f3n de la unidad nacional todav\u00eda no ha sido hist\u00f3ricamente colocada en el orden del d\u00eda. Lo que estamos experimentando en China es una reminiscencia del siglo XVIII en Europa, en Alemania, donde el desarrollo del capitalismo era todav\u00eda tan d\u00e9bil que a\u00fan no hab\u00eda levantado un \u00fanico centro de unificaci\u00f3n nacional\u201d. <\/em>Y, m\u00e1s tarde, a\u00f1ad\u00eda: <em>\u201cnuestra tarea consiste en unificar las fuerzas reales que van tomando forma en la clase obrera con dos objetivos: primero, organizar a la joven clase obrera, y segundo, establecer <strong>una adecuada relaci\u00f3n entre ellas y las objetivamente revolucionarias fuerzas burguesas, para organizar la lucha contra el imperialismo europeo y asi\u00e1tico<\/strong>\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Radek justific\u00f3, con un objetivismo ciego, la pol\u00edtica que hab\u00eda desarrollado la Comintern ante Kemal Pash\u00e1 (\u201cAtaturk\u201d) en Turqu\u00eda y Wu Peifu, se\u00f1or de la guerra del norte de China, que justo entonces estaban lanzando una dura represi\u00f3n contra los militantes comunistas. Estas fueron sus palabras: \u201c<em>intentar\u00e1n miles de veces traicionar los intereses revolucionarios de su pa\u00eds, pero la paradoja de la historia es que \u2018der Bien muss\u2019 <a href=\"#_ftn36\" id=\"_ftnref36\"><sup><strong><sup>[36]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a> <\/em>[es decir: <em>&#8216;ellos no tienen opci\u00f3n&#8217;<\/em>].<em> Deben luchar, porque a largo plazo un compromiso con el imperialismo es imposible<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que las <em>Tesis de Oriente<\/em> dicen que \u00ab<em>el movimiento obrero en los pa\u00edses coloniales y semicoloniales debe pugnar por encima de todo para alcanzar el papel de una fuerza revolucionaria independiente en el frente \u00fanico general. Solo cuando sea reconocida su fuerza aut\u00f3noma y as\u00ed salvaguardada su independen<\/em>cia p<em>ol\u00edtica, es permisible y necesario concluir acuerdos temporales con la democracia burguesa<\/em>\u00bb (tesis 6). Sin embargo, esto no pas\u00f3 de una mera proclama verbal. En primer lugar, porque la independencia pol\u00edtica y los \u201cacuerdos temporales\u201d no son compatibles con un bloque pol\u00edtico permanente con la burgues\u00eda nacionalista. Y en segundo lugar, porque la definici\u00f3n de \u201cfuerza aut\u00f3noma\u201d se convert\u00eda en su contrario cuando la direcci\u00f3n de la Comintern ya hab\u00eda obligado al Partido Comunista Chino (PCCh) a entrar en el KMT. El delegado chino Liu Renjing reconoci\u00f3 en el congreso que <em>\u201ceste frente \u00fanico <\/em>[con el KMT]<em> se encarn\u00f3 en nuestra entrada en este partido en nuestro nombre y como individuos\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.6 La entrada de los comunistas chinos en el Kuomitang (KMT)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n China iba a ocupar en los a\u00f1os posteriores un papel decisivo. Sin embargo, en los primeros a\u00f1os, tal como se\u00f1ala Brou\u00e9<a href=\"#_ftn37\" id=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>la idea de China y de la revoluci\u00f3n no estaban vinculadas en las cabezas de los dirigentes rusos, que cre\u00edan m\u00e1s bien en la revoluci\u00f3n en Jap\u00f3n o en la India. La China de los se\u00f1ores de la guerra no fue al principio para la diplomacia sovi\u00e9tica m\u00e1s que un amplio campo de maniobras en el cual la alianza de un se\u00f1or de la guerra daba al Estado sovi\u00e9tico un punto de apoyo y una salida, pero no se hac\u00edan ilusiones de nada m\u00e1s. Pero he aqu\u00ed que aparecieron en primer plano Sun Zhongshan (Sun Yat-Sen), el gobierno nacionalista de Cant\u00f3n, precaria formaci\u00f3n que \u00e9l dirig\u00eda (\u2026) y la organizaci\u00f3n nacionalista que \u00e9l inspiraba, el Kuomitang.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto congreso de la Comintern no discuti\u00f3 las tareas de los comunistas chinos. John Riddell menciona un borrador de resoluci\u00f3n preparado por Radek en el que se descartaba al KMT por considerarlo una fuerza aliada con el imperialismo y nada se dec\u00eda de que los miembros del PCCh tuvieran que integrarse en \u00e9l. Este borrador nunca vio la luz. El motivo fue el cambio de posici\u00f3n del Comit\u00e9 Ejecutivo Internacional (CEIC), a pesar de que los comunistas chinos se manten\u00edan firmes contra su entrada en el KMT.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El CEIC no introdujo este tema en los debates del congreso porque esperaba resolverlo pocas semanas despu\u00e9s, a la llegada de su enviado a China. Fue este,Sneevliet-Maring, quien tres meses antes, apelando a la disciplina internacional,<strong> hab\u00eda forzado al PCCh a aprobar su entrada en el KMT, a pesar de la oposici\u00f3n un\u00e1nime de su direcci\u00f3n<\/strong>. SneevlietMaring hab\u00eda quedado impresionado con el fundador del KMT, Sun Zhongshan: \u201c<em>me ha dicho personalmente que se considera como un bolchevique<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn38\" id=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su \u201c<em>Carta a todos los camaradas del PCCh<\/em>\u201d (10 de diciembre de 1929), el dirigente comunista chino<strong> Chen Duxiu<\/strong><a href=\"#_ftn39\" id=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a> escribi\u00f3 sobre la oposici\u00f3n que manten\u00edan a su ingreso en el KMT:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEntrar en el KMT era introducir la confusi\u00f3n<\/em> <em>en la organizaci\u00f3n de clase, trabar nuestra pol\u00edtica y subordinarse a \u00e9l. El delegado de la Comintern [Borodin] dijo textualmente: \u2018el presente es un per\u00edodo en el cual los comunistas deben efectuar un trabajo de coolies<a href=\"#_ftn40\" id=\"_ftnref40\"><sup><strong><sup>[40]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a> para el KMT\u2019. A partir de ese momento, el partido ya no era el partido del proletariado, se transformaba en extrema izquierda de la burgues\u00eda y comenzaba a precipitarse en el oportunismo\u201d<a href=\"#_ftn41\" id=\"_ftnref41\"><sup><strong><sup>[41]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Enenero de 1923 (un mes despu\u00e9s del Cuarto Congreso)<strong>,<\/strong> el CEIC aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n saludando al KMT como \u201c<em>el \u00fanico grupo nacional revolucionario serio en China<\/em>\u201d y llamando a los comunistas chinos a entrar en su seno. En febrero se firmaba unadeclaraci\u00f3n conjunta entre Sun Zhongshan (jefe del KMT y presidente del gobierno de Cant\u00f3n)y Ioffe, en nombre de la URSS. La declaraci\u00f3n dec\u00eda:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>El doctor Sun Zhongshan piensa que el sistema comunista e incluso el de los soviets no pueden ser introducidos en China, donde no existe ninguna condici\u00f3n favorable a su aplicaci\u00f3n. <strong>Este sentimiento es enteramente compartido por M. Ioffe,<\/strong> que piensa que el problema m\u00e1s importante y m\u00e1s urgente para China es el de su unificaci\u00f3n y su independencia nacional. \u00c9l ha asegurado al Dr. Sun Zhongshan que China tiene toda la simpat\u00eda del pueblo ruso y puede contar con el apoyo de Rusia en esta gran empresa\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.7 La Revoluci\u00f3n China&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En mayo de 1925 \u2013con Lenin muerto y la Comintern controlada por Stalin\u2013 se inici\u00f3 la revoluci\u00f3n china en Shangh\u00e1i. Pronto, 200.000 obreros en unas pocas semanas se organizaron en el sindicato. En junio, Cant\u00f3n y Hong Kong tomaron el relevo en el Sur, con un levantamiento que incluy\u00f3 la formaci\u00f3n de un verdadero soviet en Hong Kong, con su propia fuerza armada. Hubo una sindicalizaci\u00f3n en masa en el Sur, que incluy\u00f3 a la mitad de la clase obrera, m\u00e1s de un mill\u00f3n. El PCCh pas\u00f3 en pocos meses de 900 a 20.000 miembros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 20 de marzo de 1926 Jiang Jieshi (Chang Kai-shek), al mando del ej\u00e9rcito del KMT, dio un golpe de Estado en Cant\u00f3n lanzando una <em>razzia<\/em> contra el comit\u00e9 de huelga, con miles de detenciones, el establecimiento de un r\u00e9gimen dictatorial bajo ley marcial, y un control draconiano de los comunistas en el seno del KMT. Este golpe fue durante muchos meses vehementemente negado por la direcci\u00f3n de la Comintern, que desde hac\u00eda tiempo proclamaba, con Stalin al frente, <strong>que el KMT era el \u201cp<em>artido obrero y campesino<\/em>\u201d<\/strong> que dirig\u00eda la revoluci\u00f3n china.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El PCCh, a ra\u00edz del golpe de Cant\u00f3n (\u00ab<em>el peque\u00f1o golpe<\/em>\u00ab), dirigi\u00f3 un informe a la Comintern diciendo que era preciso revisar las relaciones con el KMT: que hab\u00eda que mantener la cooperaci\u00f3n, en particular en vista a la expedici\u00f3n militar al Norte para derrotar a los se\u00f1ores de la guerra y unificar el pa\u00eds, pero no desde dentro del KMT sino desde fuera, como fuerza independiente. Que el PCCh deb\u00eda desarrollar la unidad militar que controlaba y completar este esfuerzo con el armamento de los obreros y campesinos. El CEIC (bajo control de Stalin y Bujarin) rechaz\u00f3 esta posici\u00f3n por \u201c<em>aventurera<\/em>\u201d y porque tend\u00eda a \u201c<em>sobrepasar la etapa de la revoluci\u00f3n nacional<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La marcha al Norte contra los se\u00f1ores de la guerra fue un enorme est\u00edmulo para el movimiento popular y vino acompa\u00f1ada de huelgas obreras y levantamientos campesinos. Entretanto, Borodin, representante de la Comintern, advert\u00eda contra los \u201c<em>excesos<\/em>\u201d. La etapa decisiva de la expedici\u00f3n al Norte era Shangh\u00e1i, el centro econ\u00f3mico, principal punto de apoyo del imperialismo, basti\u00f3n principal del movimiento obrero chino y gran plaza fuerte del PCCh.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el ej\u00e9rcito de Jiang Jieshi estaba a 30 kil\u00f3metros de la ciudad, el sindicato llam\u00f3 a la huelga en apoyo. El general al mando de Shangh\u00e1i y la polic\u00eda internacional de la ciudad (controlada por las potencias imperialistas instaladas) lanzaron una ofensiva sanguinaria. El PCCh llam\u00f3 a la insurrecci\u00f3n contando con la llegada del ej\u00e9rcito de Jiang Jieshi que, por el contrario, se detuvo para facilitar la sangrienta represi\u00f3n contra el movimiento y sus dirigentes. El levantamiento dur\u00f3 dos d\u00edas, del 22 al 24 de febrero de 1927, dando paso a una retirada ordenada ante la evidencia de que el <em>salvador <\/em>Jiang Jieshi no iba a llegar. Un mes m\u00e1s tarde, el 21 de marzo, el sindicato llam\u00f3 a la huelga general y a la insurrecci\u00f3n simult\u00e1nea para derrocar el poder militar de la ciudad. Esta vez la victoria obrera fue cuesti\u00f3n de horas. Polic\u00edas y soldados se rindieron en masa, se pasaron a los trabajadores o les entregaron las armas. La propia entrada del ej\u00e9rcito nacionalista fue tambi\u00e9n una victoria obrera, pues fue la Primera Divisi\u00f3n, ganada por los agitadores obreros, la que entr\u00f3, contra las \u00f3rdenes de Jiang Jieshi.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el mismo momento en que Jiang Jieshi entr\u00f3 finalmente a la ciudad, comenz\u00f3 a preparar abiertamente el contragolpe contrarrevolucionario, mientras la direcci\u00f3n de la Comintern daba instrucciones de \u201c<em>esconder o enterrar las armas<\/em>\u201d. Hab\u00eda dos bandos: el de Jiang Jieshi, en realidad muy d\u00e9bil (solo controlaba 3.000 hombres y con fidelidad incierta) y el de los trabajadores, con unas milicias de 2.700 elementos bien armados, el sost\u00e9n de la Primera Divisi\u00f3n y el apoyo masivo de la poblaci\u00f3n. Como dice Brou\u00e9 \u201c <em>la superioridad de Jiang era la de un asesino decidido a suprimir a sus enemigos, mientras estos \u00faltimos no saben siquiera quien es el suyo y le toman como un amigo<\/em>\u201d. Tras varias medidas represivas, asesinatos selectivos y proclamaci\u00f3n de la ley marcial, finalmente la noche del 11 al 12 de abril Jiang Jieshi lanza el golpe y da curso a una aut\u00e9ntica masacre, que se extender\u00e1 a toda China. La estimaci\u00f3n m\u00e1s baja es de 547.000 personas asesinadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La direcci\u00f3n de la Comintern tard\u00f3 una semana en denunciar la \u201c<em>traici\u00f3n<\/em>\u201d de Jiang, pasando por alto su complicidad pol\u00edtica y su colaboraci\u00f3n pr\u00e1ctica al dar instrucciones de \u201c<em>esconder y enterrar las armas para evitar un conflicto militar entre los obreros y Jiang<\/em>\u201d y rechazar al jefe de la Primera Divisi\u00f3n, que se hab\u00eda ofrecido a ponerse a las \u00f3rdenes del PCCh y desobedecer a Jiang Jieshi. El CEIC ordenaba asimismo al PCCh a que se alineara con el gobierno de Wuhan que, apoyado en varios se\u00f1ores de la guerra de China central, no reconoc\u00eda la autoridad de Jiang Jieshi. Dos ministros comunistas formaban parte de este gobierno, al que el CEIC reconoci\u00f3 como el \u201c<em>centro revolucionario<\/em>\u201d de China, llamado a ser, seg\u00fan Stalin, \u201c<em>un organismo de la dictadura revolucionaria del proletariado y el campesinado<\/em>\u201d. La presencia de los dos ministros comunistas permiti\u00f3 al gobierno de Wuhan neutralizar los levantamientos campesinos e imponer el arbitraje obligatorio en las huelgas. Una vez conseguido esto, pudo ya lanzar desde mayo sangrientas masacres contra las organizaciones obreras y campesinas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo cap\u00edtulo del drama fue la insurrecci\u00f3n suicida ordenada por Stalin en diciembre de 1927 en Cant\u00f3n, improvisada y sin ninguna preparaci\u00f3n, destinada exclusivamente a cubrirse contra las cr\u00edticas de la izquierda ante las sangrientas derrotas de Shangh\u00e1i y Wuhan, para poder as\u00ed decir que hab\u00eda llamado a una insurrecci\u00f3n obrera armada por el poder. El resultado fue otros 25.000 comunistas asesinados en una represi\u00f3n que se distingui\u00f3 por un salvajismo brutal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V. TROTSKY, LA REVOLUCI\u00d3N CHINA Y LA REVOLUCI\u00d3N PERMANENTE&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky no intervino (tampoco lo hizo Lenin) en el debate sobre la cuesti\u00f3n nacional y colonial del IV Congreso de la Comintern y no se le conocen escritos o discursos a favor del <em>FUA<\/em> ni tampoco en contra. En cuanto a la entrada del PCCh en el KMT, en una carta a Shachtman (10\/12\/1930) Trotsky escribi\u00f3 que se hab\u00eda opuesto desde 1923, pero no hay documentos o discursos donde conste esto. Su batalla p\u00fablica y abierta por la salida de los comunistas chinos del KMT comenz\u00f3 en marzo de 1927.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Oposici\u00f3n Conjunta contra Stalin, creada en abril de 1926 por Trotsky y sus partidarios junto con el grupo de Zinoviev, no apoy\u00f3 la exigencia de Trotsky de ruptura organizativa del PCCh con el KMT. Trotsky reconoci\u00f3 que esta concesi\u00f3n a Zinoviev hab\u00eda sido un error [Zinoviev hab\u00eda sido presidente de la Comintern hasta octubre de 1926 y, por tanto, corresponsable, junto con Stalin y Bujarin, de la pol\u00edtica china].<\/p>\n\n\n\n<p>Solo el 4 de <strong>marzo 1927, en su \u201csegunda carta a Radek\u201d, Trotsky plante\u00f3 p\u00fablicamente la salida del KMT:<\/strong> <em>\u201cSi queremos intentar salvar al PCCh de degenerar finalmente hacia el menchevismo, no tenemos derecho a dejar de lado un solo d\u00eda m\u00e1s la exigencia de la retirada del KMT\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, hasta ese momento los acontecimientos chinos no ocuparon un lugar relevante en la lucha pol\u00edtica de Trotsky. Sin embargo, <strong>entre marzo y setiembre de 1927, en el crisol de la revoluci\u00f3n china y de la traici\u00f3n de la Comintern, su pensamiento experiment\u00f3 una profunda maduraci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno, en \u201cLa traici\u00f3n de la OCI\u201d cita un escrito de Trotsky del 22 de marzo de 1927, en el que, al mismo tiempo que exig\u00eda la separaci\u00f3n total de los comunistas del KMT, inclu\u00eda a\u00fan la posibilidad de que participaran en un gobierno conjunto:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Desde luego que los comunistas no pueden abandonar su apoyo al ej\u00e9rcito nacionalista y al gobierno nacionalista, ni aparentemente pueden negarse a formar parte del gobierno nacionalista. Pero el problema de la independencia organizativa total del PCCh, es decir, su retiro del KMT no puede postergarse ni un d\u00eda m\u00e1s (\u2026) Los comunistas pueden conformar un gobierno unificado con el KMT a condici\u00f3n de la separaci\u00f3n total de los partidos que conforman el bloque pol\u00edtico\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>3 de abril,<\/strong> solo 12 d\u00edas despu\u00e9s, en el art\u00edculo \u201c<em>Las relaciones entre las clases y la revoluci\u00f3n china\u201d<\/em>, ya fue m\u00e1s all\u00e1. Al tiempo que declaraba categ\u00f3ricamente que \u201c<em>mantener al PCCh de reh\u00e9n dentro de las filas del KMT equivale objetivamente a una traici\u00f3n<\/em>\u201d, llamaba a los obreros chinos a crear soviets, siguiendo el ejemplo de los trabajadores de Hong Kong.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a diferencia de la revoluci\u00f3n rusa, <strong>no llamaba todav\u00eda a la revoluci\u00f3n proletaria sino a la <em>\u00abdictadura democr\u00e1tica de obreros y campesinos\u00bb<\/em>:<\/strong><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNo se trata de una revoluci\u00f3n socialista sino democr\u00e1tico-burguesa. Y en esta hay dos m\u00e9todos: el conciliador burgu\u00e9s contra el obrero-campesino\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como Lenin antes de las Tesis de Abril, Trotsky defiende aqu\u00ed la \u201cdictadura democr\u00e1tica de obreros y campesinos\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cla revoluci\u00f3n china es perfectamente capaz de llevar al poder pol\u00edtico la alianza de obreros y campesinos bajo la direcci\u00f3n de proletariado. Este r\u00e9gimen ser\u00e1 el v\u00ednculo de China con la revoluci\u00f3n mundial. En el curso del per\u00edodo de transici\u00f3n la revoluci\u00f3n revestir\u00e1 un car\u00e1cter aut\u00e9nticamente democr\u00e1tico, obrero-campesino. En la econom\u00eda es indudable que primar\u00e1n la relaciones mercantiles capitalistas (\u2026) la&nbsp; posibilidad de pasar de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica a la revoluci\u00f3n socialista depender\u00e1 total y exclusivamente del curso de la revoluci\u00f3n mundial<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Se opon\u00eda ya claramente a participar en el gobierno del KMT, aunque a\u00fan manten\u00eda la esperanza en una futura alianza con el ala izquierda del KMT, que diera lugar a un \u00ab<em>gobierno obrero y campesino<\/em>\u00ab<\/strong> que materializara la \u00ab<em>dictadura democr\u00e1tica del proletariado y el campesinado<\/em>\u00ab:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bf<em>Deben participar los delegados del PCCh en el gobierno nacional? Si se tratara de un gobierno que correspondiera a la nueva fase de la revoluci\u00f3n, a un gobierno obrero y campesino, indudablemente deber\u00edan hacerlo. En el actual gobierno nacional de ninguna manera (\u2026) Despu\u00e9s de la toma revolucionaria de Shangh\u00e1i, las viejas relaciones pol\u00edticas se han vuelto insostenibles. Es necesario aprobar la resoluci\u00f3n totalmente correcta del plenario de junio del PCCh que exige que el partido se retire del KMT y forme un bloque con esa organizaci\u00f3n a trav\u00e9s de su ala izquierda\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fue finalmente en<strong> setiembre de 1927 <\/strong>que, <strong>sacando las lecciones de la terrible derrota <\/strong>sufrida,<strong> Trotsky declar\u00f3 por primera vez de forma inequ\u00edvoca que el \u00fanico camino a la victoria de la revoluci\u00f3n china era a trav\u00e9s de la Dictadura del Proletariado<\/strong>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Puesto que existe un estado de guerra civil entre las tropas revolucionarias y el KMT, el movimiento revolucionario solo puede triunfar bajo la direcci\u00f3n del PCCh y solo bajo la forma sovi\u00e9tica de diputados obreros, soldados y campesinos (\u2026) Esto exige un programa para el per\u00edodo de lucha por el poder, la conquista del poder y la instauraci\u00f3n del nuevo r\u00e9gimen (\u2026) En otras palabras, de lo que se trata ahora es de la dictadura del proletariado (\u2026)<strong> La revoluci\u00f3n china en su nueva etapa triunfar\u00e1 como dictadura del proletariado o no triunfar\u00e1<\/strong>\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn42\" id=\"_ftnref42\"><em><sup><strong><sup>[42]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Recapitulando, en la carta a Preobrazhensky del 21 de abril 1928, explica su evoluci\u00f3n:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cDe abril a mayo de 1927 yo apoy\u00e9 la consigna de dictadura democr\u00e1tica del proletariado y los campesinos para China (m\u00e1s exactamente, yo acept\u00e9 esta consigna) en la medida en que las fuerzas sociales todav\u00eda no hab\u00edan dado su veredicto pol\u00edtico aunque la situaci\u00f3n en China era much\u00edsimo menos propicia para esta consigna que la que exist\u00eda en Rusia. <strong>Luego que la acci\u00f3n hist\u00f3rica colosal dio su veredicto<\/strong> (la experiencia de Wuhan) la consigna de dictadura democr\u00e1tica se convirti\u00f3 en una fuerza reaccionaria y llevar\u00e1 inevitablemente al oportunismo o al aventurerismo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky sistematiz\u00f3 las conclusiones en su trabajo de junio de 1928, <strong>\u201c<em>La Tercera Internacional despu\u00e9s de Lenin<\/em>\u201d<\/strong><a href=\"#_ftn43\" id=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese trabajo (una cr\u00edtica al programa de Stalin y Bujarin para el Sexto Congreso de la Comintern), en el cap\u00edtulo titulado \u201c<em>Balance y perspectivas de la Revoluci\u00f3n China: sus lecciones para los pa\u00edses de Oriente y para toda la Internacional Comunista<\/em>\u201d, Trotsky <strong>retoma la experiencia rusa para analizar la Revoluci\u00f3n China y extiende la Teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Presentar las cosas como si el yugo colonial asignase necesariamente un car\u00e1cter revolucionario a la burgues\u00eda colonial, es reproducir, al rev\u00e9s, el error fundamental del menchevismo, que cre\u00eda que la naturaleza revolucionaria de la burgues\u00eda rusa deb\u00eda desprenderse de la opresi\u00f3n absolutista y feudal\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLas mismas causas objetivas, sociales e hist\u00f3ricas que determinaron la aparici\u00f3n de Octubre en la revoluci\u00f3n rusa se presentan en China con un aspecto a\u00fan m\u00e1s agudo. Los polos burgu\u00e9s y proletario de la naci\u00f3n est\u00e1n opuestos en China con m\u00e1s intransigencia a\u00fan, si es posible, que en Rusia\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cY si, desde nuestros primeros pasos, hemos ense\u00f1ado a los obreros de Rusia a no creer que el liberalismo estuviese dispuesto a derribar el zarismo y abolir el feudalismo, ni que la democracia peque\u00f1oburguesa fuese capaz de ello, de la misma forma deber\u00edamos haber inoculado, desde el comienzo, ese sentimiento de desconfianza a los obreros chinos\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl Comit\u00e9\u0301 Ejecutivo de la Internacional Comunista ha ense\u00f1ado que la revoluci\u00f3n debe asegurar a China la posibilidad de desarrollarse en la v\u00eda al socialismo. Solo se puede alcanzar este objetivo si la revoluci\u00f3n no se detiene en las tareas democr\u00e1ticoburguesas, solo si en su crecimiento, al pasar de una fase a otra, es decir, al desarrollarse sin interrupci\u00f3n (o de una forma permanente), conduce a China a un desarrollo socialista. Esto es precisamente lo que Marx entend\u00eda como <strong>revoluci\u00f3n permanente<\/strong>\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Es evidente que no podemos, en el porvenir, renunciar a acuerdos semejantes, rigurosamente limitados y sirviendo cada vez a un objetivo claramente definido. Este es el caso, por ejemplo, cuando se trata de un acuerdo con los estudiantes del Kuomintang para la organizaci\u00f3n de una manifestaci\u00f3n antiimperialista (&#8230;) <strong>La \u00fanica condici\u00f3n de todo acuerdo con la burgues\u00eda, acuerdo separado, pr\u00e1ctico, limitado a medidas definidas y adaptadas a cada caso, consiste en no mezclar las organizaciones ni las banderas<\/strong>,ni directa ni indirectamente, ni por d\u00eda, ni por una hora,en distinguir el rojo del azul, en no creer jam\u00e1s que la burgues\u00eda sea capaz de llevar una lucha real contra el imperialismo&#8230;\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cCientos de veces Lenin tuvo que defender la revoluci\u00f3n proletaria de Octubre, que se atrevi\u00f3\u0301 a conquistar el poder aunque los problemas burgueses y democr\u00e1ticos no hubieran recibido todav\u00eda soluci\u00f3n; Lenin respond\u00eda: es precisamente por esta raz\u00f3n y justamente para darles una\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u2026 la revoluci\u00f3n china en su nueva etapa triunfar\u00e1 como dictadura del proletariado o no triunfar\u00e1\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el libro <em>La revoluci\u00f3n permanente<\/em>, <\/strong>de 1929, Trotsky <strong>generaliza las conclusiones de la Revoluci\u00f3n China y desarrolla la Teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente como teor\u00eda mundial de la revoluci\u00f3n<\/strong>. Es en el cuadro que <strong>encuentra su culminaci\u00f3n y encuadre la estrategia leninista sobre las nacionalidades y las propias tesis del II Congreso <\/strong>de la Comintern.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky sintetiza las conclusiones en las tesis finales, <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 es la revoluci\u00f3n permanente?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(Tesis fundamentales)\u201d<\/em>. Veamos algunas de ellas:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab2\u00aa. Con respecto a los pa\u00edses de desarrollo burgu\u00e9s tard\u00edo, en particular los pa\u00edses coloniales y semicoloniales, la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente significa que<strong> la resoluci\u00f3n completa y genuina de sus tareas democr\u00e1ticas y de emancipaci\u00f3n nacional solo es concebible a trav\u00e9s de la dictadura del proletariado como el l\u00edder de la naci\u00f3n <\/strong>oprimida, ante todo de sus masas campesinas\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab4\u00aa. No importa cu\u00e1les sean las primeras fases epis\u00f3dicas de la revoluci\u00f3n en los distintos pa\u00edses, la realizaci\u00f3n de la alianza revolucionaria entre el proletariado y el campesinado solo es concebible bajo la direcci\u00f3n pol\u00edtica de la vanguardia proletaria organizada en partido comunista. Esto significa a su vez que <strong>la victoria de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica solo es concebible a trav\u00e9s de la dictadura del proletariado, apoyada en la alianza con el campesinado<\/strong>, y encaminada en primer t\u00e9rmino a realizar las tareas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab7\u00aa. La tendencia de la Internacional Comunista a imponer actualmente a los pueblos orientales <strong>la consigna de la dictadura democr\u00e1tica del proletariado y los campesinos, superada definitivamente desde hace tiempo por la historia, no puede tener sino un car\u00e1cter reaccionario<\/strong>. Por cuanto esta consigna se opone a la dictadura del proletariado, pol\u00edticamente contribuye a la disoluci\u00f3n de este \u00faltimo en las masas peque\u00f1oburguesas y crea de este modo las condiciones m\u00e1s favorables para la hegemon\u00eda de la burgues\u00eda nacional, y por consiguiente, para el fracaso de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. La incorporaci\u00f3n de esta consigna al programa de la Internacional Comunista representa ya en s\u00ed misma una traici\u00f3n directa contra el marxismo y las tradiciones bolcheviques de Octubre\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab11\u00aa. El esquema de desarrollo de la revoluci\u00f3n mundial, tal como queda trazado, <strong>elimina el problema de la distinci\u00f3n entre pa\u00edses &#8216;maduros&#8217; y &#8216;no maduros&#8217; para el socialismo<\/strong>, en el sentido de la clasificaci\u00f3n muerta y pedante que establece el actual programa de la Internacional Comunista. El capitalismo, al crear un mercado mundial, una divisi\u00f3n mundial del trabajo y fuerzas productivas mundiales, se encarga por s\u00ed solo de preparar la econom\u00eda mundial en su conjunto para la transformaci\u00f3n socialista. Este proceso de transformaci\u00f3n se realizar\u00e1 con distinto ritmo seg\u00fan los distintos pa\u00edses. <strong>En determinadas condiciones, los pa\u00edses atrasados pueden llegar a la dictadura del proletariado antes que los avanzados, pero m\u00e1s tarde al socialismo\u2026<\/strong>\u00ab.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Estas posiciones est\u00e1n finalmente resumidas en el<em> <strong>Programa de Transici\u00f3n<\/strong><\/em>, en el cap\u00edtulo \u201c<em>Los pa\u00edses atrasados y el programa de reivindicaciones transitorias<\/em>\u201d<strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLos pa\u00edses coloniales y semicoloniales son por su misma naturaleza pa\u00edses atrasados. Pero estos pa\u00edses atrasados viven en las condiciones de la dominaci\u00f3n mundial del imperialismo. Es por eso que su desarrollo tiene un car\u00e1cter combinado: re\u00fanen al mismo tiempo las formas econ\u00f3micas m\u00e1s primitivas y la \u00faltima palabra de la t\u00e9cnica y de la civilizaci\u00f3n capitalista. Esto es lo que determina la pol\u00edtica del proletariado de los pa\u00edses atrasados: est\u00e1<strong> obligado a combinar la lucha por las tareas m\u00e1s elementales de la independencia nacional y la democracia burguesa con la lucha socialista contra el imperialismo mundial<\/strong>\u00ab.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLas reivindicaciones democr\u00e1ticas, las reivindicaciones transitorias y las tareas de la revoluci\u00f3n socialista <strong>no est\u00e1n separadas en \u00e9pocas hist\u00f3ricas distintas<\/strong> sino que surgen inmediatamente las unas de las otras. Habiendo apenas comenzado a edificar sindicatos el proletariado chino se vio ya obligado a pensar en los soviets. En este sentido, <strong>el presente programa es plenamente aplicable a los pa\u00edses coloniales y semicoloniales, al menos en aquellos en que el proletariado es ya capaz de tener una pol\u00edtica independiente<\/strong>\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>El peso relativo de cada una de las reivindicaciones democr\u00e1ticas y transitorias en la lucha del proletariado, su ligaz\u00f3n rec\u00edproca y su orden de sucesi\u00f3n vienen determinados por las particularidades y condiciones propias de cada pa\u00eds atrasado, en una medida considerable, por su grado de atraso. No obstante, <strong>la tendencia general del desarrollo revolucionario en todos los pa\u00edses atrasados puede ser determinada por la f\u00f3rmula de la revoluci\u00f3n permanente en el sentido que definitivamente le han dado las tres revoluciones de Rusia<\/strong> (1905, febrero de 1917 y octubre de 1917)\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>VI. TROTSKY: LOS CASOS DE UCRANIA Y ESPA\u00d1A EN LOS A\u00d1OS 1930&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Creemos importante finalizar este trabajo estudiando el tratamiento que dio Trotsky a algunos casos especialmente relevantes y complicados de opresi\u00f3n nacional. Pensamos que son ejemplos brillantes, enormemente instructivos, de la aplicaci\u00f3n del m\u00e9todo marxista, de unos principios, una estrategia y una metodolog\u00eda,&nbsp; a <em>\u00abuna de las formas de la lucha de clases m\u00e1s laber\u00ednticas y complejas<\/em>\u00ab<a href=\"#_ftn44\" id=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6.1 \u00abPOR UNA UCRANIA SOVI\u00c9TICA UNIDA, LIBRE E INDEPENDIENTE\u201d<\/strong><a href=\"#_ftn45\" id=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El primer ejemplo es su posici\u00f3n ante Ucrania en 1939, poco antes del pacto Hitler-Stalin y del estallido de la Segunda Guerra Mundial, que tuvo lugar ocho d\u00edas despu\u00e9s de su firma.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que hizo Trotsky fue <strong>definir estrat\u00e9gicamente<\/strong> el problema ucraniano:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Crucificada por cuatro Estados <\/em>[en los que se hallaba dividida],<em> Ucrania<\/em> <em>ocupa ahora en el destino de Europa la misma posici\u00f3n que una vez ocup\u00f3 Polonia, con la diferencia de que las relaciones mundiales son actualmente mucho m\u00e1s tensas y los ritmos del proceso mucho m\u00e1s acelerados<\/em>\u00ab.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y a\u00f1ad\u00eda: \u00ab<em>la Segunda Internacional <\/em>[incluida su ala izquierda] <em>ignor\u00f3 completamente la cuesti\u00f3n ucraniana<\/em> (\u2026) <em>El partido bolchevique, no sin dificultad y solo gradualmente bajo la constante presi\u00f3n de Lenin, pudo adquirir un enfoque correcto<\/em> (&#8230;) <em>En la concepci\u00f3n del viejo partido bolchevique<\/em>,<em> la Ucrania sovi\u00e9tica estaba destinada a convertirse en el poderoso eje en torno al cual se unir\u00edan las otras secciones del pueblo ucraniano.<\/em> (\u2026) <em>durante el primer per\u00edodo de su existencia<\/em>,<em> la Ucrania sovi\u00e9tica fue una poderosa fuerza de atracci\u00f3n\u00bb.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n cambi\u00f3 radicalmente con la contrarrevoluci\u00f3n estalinista:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>no queda ni rastro de la anterior confianza y simpat\u00eda de las masas ucranianas hacia el Kremlin. Desde la \u00faltima purga asesina en Ucrania, nadie quiere en el Oeste pasar a formar parte de la satrap\u00eda del Kremlin, que contin\u00faa llevando el nombre de Ucrania sovi\u00e9tica<\/em>\u00ab.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es en esta caracterizaci\u00f3n general que descansaba la consigna <em>\u00abPor una Ucrania sovi\u00e9tica de obreros y campesinos, unida, libre e independiente<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6.1.1 <em>\u00abNos es ajeno el culto apasionado por las fronteras estatales\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky no trat\u00f3 la relaci\u00f3n contradictoria entre centralizaci\u00f3n estatal e independencia nacional sobre la base de normas y consideraciones abstractas suprahist\u00f3ricas, sino en funci\u00f3n de las necesidades concretas que expresaba la revoluci\u00f3n. Es as\u00ed como respond\u00eda a los detractores proestalinistas de la independencia de Ucrania:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1<em>Pero \u2013gritar\u00e1n a coro los &#8216;amigos&#8217; del Kremlin\u2013 la independencia de la Ucrania sovi\u00e9tica significar\u00eda su separaci\u00f3n de la URSS! \u00bfQu\u00e9 tiene eso de terrible?, contestamos.<strong> Nos es ajeno el culto apasionado por las fronteras estatales<\/strong>\u00ab.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab<strong>La agitaci\u00f3n abstracta en favor del centralismo<\/strong><\/em><strong> <em>no tiene gran peso por s\u00ed misma.<\/em><\/strong><em> (\u2026) <strong>Pol\u00edticamente no se trata de si es conveniente \u201cen general\u201d que diversas nacionalidades convivan dentro de los marcos de un Estado \u00fanico<\/strong>, sino de si cada nacionalidad, en base a su propia experiencia, considera ventajoso adherirse a un Estado determinado. (\u2026) Seguramente la separaci\u00f3n de Ucrania es una desventaja si se la compara con una federaci\u00f3n socialista voluntaria e igualitaria, pero ser\u00e1 una ventaja indiscutible respecto al estrangulamiento burocr\u00e1tico del pueblo ucraniano. <strong>Para unirse m\u00e1s estrecha y honestamente a veces es necesario separarse primero.<\/strong>\u00ab<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Junto al problema de las fronteras, los oponentes de Trotsky a\u00f1ad\u00edan <strong>la objeci\u00f3n econ\u00f3mica<\/strong>: <em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa econom\u00eda de la Ucrania sovi\u00e9tica es parte integral del Plan.Su separaci\u00f3n amenazar\u00eda con echarlo abajo y disminuir\u00eda las fuerzas productivas\u00bb.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00abeste argumento tampoco es decisivo. Un plan econ\u00f3mico no es un libro sagrado.<\/em><\/strong><em> Si las secciones nacionales de la federaci\u00f3n, pese a la unificaci\u00f3n del plan, empujan en direcciones opuestas, significa que el plan no les satisface. Un plan est\u00e1 hecho por hombres. Puede reconstruirse de acuerdo a las nuevas fronteras. En la medida en que el plan beneficie a Ucrania, esta desear\u00e1 entablar los acuerdos econ\u00f3micos necesarios con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y encontrar\u00e1 el modo de hacerlo\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>6.1.2 La independencia de Ucrania parte de la lucha por la revoluci\u00f3n socialista internacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky no consideraba la batalla por la independencia de Ucrania de manera aislada sino como parte de la lucha por la revoluci\u00f3n pol\u00edtica en la URSS y los Estados Unidos Sovi\u00e9ticos de Europa:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abMientras la cuesti\u00f3n dependa del poder\u00edo militar de los Estados imperialistas, la victoria de un bando u otro solo puede significar un nuevo desmembramiento y un vasallaje a\u00fan m\u00e1s brutal del pueblo ucraniano. El <strong>programa de independencia de Ucrania en la \u00e9poca del imperialismo est\u00e1 directa e indisolublemente ligado al programa de la revoluci\u00f3n proletaria<\/strong>. Ser\u00eda criminal alimentar ilusi\u00f3n alguna a ese respecto\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>\u2026 una Ucrania independiente, de obreros y campesinos, podr\u00eda luego unirse a la Federaci\u00f3n Sovi\u00e9tica; pero voluntariamente, sobre condiciones que ella misma considere aceptables, lo que a su vez presupone una <strong>regeneraci\u00f3n revolucionaria de la URSS<\/strong>. La aut\u00e9ntica emancipaci\u00f3n del pueblo ucraniano es inconcebible sin una revoluci\u00f3n o una serie <strong>de revoluciones en el Oeste<\/strong>, que puedan conducir en \u00faltima instancia a la creaci\u00f3n de los<strong> Estados Unidos Sovi\u00e9ticos de Europa<\/strong>\u00ab.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>6.2 CATALU\u00d1A EN LOS A\u00d1OS 1930<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a dar primero un breve encuadre hist\u00f3rico al problema. El 14 de abril de 1931 cay\u00f3 la Monarqu\u00eda espa\u00f1ola y se abri\u00f3 una fase revolucionaria en el pa\u00eds. El Estado espa\u00f1ol era uno de los eslabones d\u00e9biles del capitalismo europeo. Pertenec\u00eda al grupo de pa\u00edses atrasados del continente (teniendo \u00ab<em>su atraso un car\u00e1cter peculiar, determinado por el gran pasado hist\u00f3rico del pa\u00eds<\/em>\u00ab<a href=\"#_ftn46\" id=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>). Dicho atraso hab\u00eda debilitado las tendencias centralizadoras inherentes al capitalismo, que se hab\u00eda desarrollado ante todo en la periferia del Pa\u00eds Vasco y Catalu\u00f1a, territorios, adem\u00e1s, con lengua e historia propias. Las <strong>tendencias separatistas<\/strong>, acentuadas durante el per\u00edodo anterior de la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), resurgieron con fuerza renovada tras la ca\u00edda de la Monarqu\u00eda, poniendo en primer plano \u00ab<em>la tarea democr\u00e1tica de la libre autodeterminaci\u00f3n nacional<\/em>\u00ab<sup>52<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6.2.1 Naci\u00f3n opresora y naci\u00f3n oprimida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El punto de partida de Trotsky fue, como Marx en Irlanda, y como Lenin, <strong>la distinci\u00f3n entre la naci\u00f3n opresora y la oprimida<\/strong>. Un mes despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica, se dirig\u00eda as\u00ed a los camaradas de Madrid, la capital del pa\u00eds opresor:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abNo se puede perder de vista ni por un momento que <strong>Espa\u00f1a entera y Catalu\u00f1a, como parte constituyente de ese pa\u00eds, actualmente est\u00e1n gobernadas, no por nacionalistas dem\u00f3cratas catalanes sino por burgueses imperialistas espa\u00f1oles<\/strong>, aliados a los grandes latifundistas, a los viejos bur\u00f3cratas y a los generales, con el apoyo de los socialistas nacionales <\/em>[PSOE]<em>. Toda esta cofrad\u00eda tiene la intenci\u00f3n de mantener, por una parte, la servidumbre de las colonias espa\u00f1olas y, por otra, asegurar el m\u00e1ximo de centralizaci\u00f3n burocr\u00e1tica de la metr\u00f3poli; es decir, quiere el aplastamiento de los vascos, los catalanes y de las otras nacionalidades por la burgues\u00eda espa\u00f1ola.<\/em> <em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Dada la combinaci\u00f3n presente de fuerzas de clase, el nacionalismo catal\u00e1n es un factor revolucionario progresista en la fase actual. El nacionalismo espa\u00f1ol es un factor imperialista reaccionario.<\/em><\/strong><em> El comunista espa\u00f1ol que no comprenda esta distinci\u00f3n, que la ignore, que no la valore en primer plano, que, por el contrario, se esfuerce por minimizar su importancia, corre el peligro de convertirse en agente inconsciente de la burgues\u00eda espa\u00f1ola y de estar perdido para siempre para la causa de la revoluci\u00f3n proletaria\u00bb.<\/em><sup> <a href=\"#_ftn47\" id=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a><\/sup><strong><em> <\/em><\/strong><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, anteel<strong> \u00ab<em>muy serio peligro<\/em>\u00bb de divisi\u00f3n del proletariado<\/strong> espa\u00f1ol en sectores nacionales, Trotsky alertaba que podr\u00edan combatirlo con \u00e9xito \u00ab<em>de una sola manera<\/em>\u00ab:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong><em>denunciando implacablemente las violencias cometidas por la burgues\u00eda de la naci\u00f3n soberana <\/em><\/strong><em>y ganando as\u00ed la confianza del proletariado de las nacionalidades oprimidas. Una pol\u00edtica distinta equivaldr\u00eda a sostener el nacionalismo reaccionario de la burgues\u00eda imperialista que es due\u00f1a del pa\u00eds, en contra del nacionalismo revolucionario democr\u00e1tico de la peque\u00f1a burgues\u00eda de una nacionalidad oprimida<\/em><strong>\u00ab.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>6.2.2 Derecho a la autodeterminaci\u00f3n e independencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky diferenciaba el separatismode la burgues\u00eda catalana y el de los obreros y campesinos catalane<em>s<\/em>, que calificaba como \u00ab<em>la<strong> envoltura de la indignaci\u00f3n social<\/strong><\/em>\u00ab. Para separar a los obreros y campesinos de la burgues\u00eda:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abla vanguardia proletaria debe adoptar en la cuesti\u00f3n de la libre autodeterminaci\u00f3n nacional, la m\u00e1s audaz y sincera posici\u00f3n. Los obreros <strong>defender\u00e1n hasta el final el derecho de los catalanes y vascos a organizar su vida nacional independiente, en el caso de que la mayor\u00eda de estos pueblos se pronunciase por una separaci\u00f3n completa<\/strong>\u00ab<\/em>. Esta voluntad puede expresarse <em>\u00abpor un plebiscito libre, por una asamblea de representantes de Catalu\u00f1a, por la voz de los principales partidos a los que siguen las masas o, finalmente, por un levantamiento nacional de Catalu\u00f1a\u00bb.<\/em><a href=\"#_ftn48\" id=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>Al mismo tiempo, como Lenin en Rusia, afirmaba:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>ello <strong>no significa, sin embargo, que los obreros avanzados empujen a los catalanes y a los vascos a la separaci\u00f3n<\/strong>. Al contrario, la unidad econ\u00f3mica del pa\u00eds, con una amplia autonom\u00eda de las nacionalidades, ofrecer\u00eda grandes ventajas a los obreros y campesinos desde el punto de vista econ\u00f3mico y cultural<\/em>\u00ab.<a href=\"#_ftn49\" id=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Unos meses m\u00e1s tarde, en una carta a Andreu Nin<a href=\"#_ftn50\" id=\"_ftnref50\"><strong><sup><strong><sup>[50]<\/sup><\/strong><\/sup><\/strong><\/a><strong>, <\/strong>Trotsky precisaba a\u00fan m\u00e1s y no se olvidaba de una alerta:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abUsted escribe sobre <strong>el riesgo que corremos de ayudar involuntariamente al liberalismo madrile\u00f1o si nos contentamos con proclamar que la &#8216;balcanizaci\u00f3n&#8217; de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica es incompatible con los objetivos del proletariado<\/strong>.Tiene raz\u00f3n; si en mi anterior carta no se\u00f1al\u00e9 este peligro, ahora estoy dispuesto a hacerlo diez veces\u2026\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>\u2026 Sin oponernos a la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, todo lo contrario, apoy\u00e1ndola sin reservas, incluso en el marco de la separaci\u00f3n (es decir, sosteniendo la lucha, pero no las ilusiones), debemos agitar por nuestra posici\u00f3n independiente hacia la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, recomendando, aconsejando,proponiendo la idea de la <strong>Federaci\u00f3n de Rep\u00fablicas Sovi\u00e9ticas de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, como parte constituyente de los Estados Unidos de Europa<\/strong>. Esta es mi concepci\u00f3n, expuesta de forma detallada. No hace falta decir que los camaradas de Madrid y los camaradas espa\u00f1oles en general, deben <strong>usar el argumento de la &#8216;balcanizaci\u00f3n&#8217; con una especial discreci\u00f3n<\/strong>\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>6.2.3 Verano de 1934: Trotsky por la \u00ab<em>proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Catalana independiente\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La historia no qued\u00f3 parada en 1931 y en el a\u00f1o 1934 la lucha de clases sufri\u00f3 una brusca e intensa aceleraci\u00f3n que afect\u00f3 de lleno a Catalu\u00f1a. En la nueva coyuntura creada, Trotsky no dud\u00f3en propugnar un <strong>dr\u00e1stico giro t\u00e1ctico<\/strong>. La lucha estrat\u00e9gica por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n y por la \u201c<em>Federaci\u00f3n de Rep\u00fablicas Sovi\u00e9ticas de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, como parte constituyente de los Estados Unidos de Europa<\/em>\u201d pas\u00f3 a expresarse en la batalla por la inmediata \u00ab<strong><em>proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Catalana independiente<\/em>\u00ab<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos primero el contexto hist\u00f3rico: a finales de 1933, el a\u00f1o del ascenso de Hitler al poder, las derechas espa\u00f1olas (con un partido filo-fascista, la CEDA, como primera fuerza parlamentaria) ganaron las elecciones, dando origen a un gobierno reaccionario que extrem\u00f3 los choques con el movimiento obrero y con Catalu\u00f1a. El enfrentamiento con los catalanes se concentr\u00f3 en torno a la <em>Ley de Contratos de Cultivo,<\/em> que hab\u00eda sido aprobada por el parlamento catal\u00e1n bajo la presi\u00f3n de campesinos pobres arrendatarios de tierras (<em>rabassaires)<\/em>. Los grandes terratenientes catalanes apelaron al gobierno de Madrid, que suspendi\u00f3 la ley. Sin embargo, bajo una fuerte presi\u00f3n campesina y popular, la ley fue aprobada de nuevo en los mismos t\u00e9rminos por el parlamento catal\u00e1n, abriendo un escenario de colisi\u00f3n directa entre el gobierno espa\u00f1ol y la Generalitat de Catalu\u00f1a, dirigida por Esquerra Republicana de Catalu\u00f1a (ERC), el partido de la peque\u00f1a burgues\u00eda catalana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>choque inminente<\/strong> conflu\u00eda y se integraba como pieza central en el choque general del movimiento obrero del conjunto del Estado espa\u00f1ol contra el gobierno reaccionario de Madrid, pues las organizaciones obreras hab\u00edan prometido que si la CEDA se incorporaba al gobierno \u2013como as\u00ed sucedi\u00f3\u2013 llevar\u00edan a cabo una insurrecci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esta nueva coyuntura, en julio de 1934 Trotsky envi\u00f3 una carta<a href=\"#_ftn51\" id=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a> a los dirigentes de la Izquierda Comunista Espa\u00f1ola (ICE), que les fue entregada junto con otra misiva en el mismo sentido firmada por el entonces responsable para Espa\u00f1a del Secretariado Internacional de la LCI, Alfonso Leonetti (\u00abMartin\u00bb). Dichas cartas criticaban con gran dureza la actuaci\u00f3n de la ICE y planteaban un giro radical en sus consignas y su t\u00e1ctica ante el problema catal\u00e1n. La carta de Trotsky comienza con la siguiente apreciaci\u00f3n:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong><em>Catalu\u00f1a representa hoy indiscutiblemente la posici\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lida de las fuerzas defensivas frente a la reacci\u00f3n espa\u00f1ola y al peligro fascista<\/em><\/strong><em>. Si se perdiera esta posici\u00f3n, la reacci\u00f3n habr\u00eda logrado una victoria decisiva y por mucho tiempo. Con una pol\u00edtica justa, la vanguardia proletaria podr\u00eda utilizar este basti\u00f3n defensivo como punto de partida de una nueva ofensiva de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola. Esta deber\u00eda ser nuestra perspectiva.<\/em>\u00ab<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Este desarrollo<\/em> <strong><em>solo es posible si el proletariado catal\u00e1n logra hacerse con la direcci\u00f3n del combate defensivo contra el gobierno central reaccionario<\/em><\/strong><em> de Madrid. Pero esto solo es posible si el proletariado catal\u00e1n no promete solo &#8216;apoyar&#8217; esta lucha &#8216;en el caso de que sea iniciada&#8217;\u2026 (esta pol\u00edtica de seguidismo fue preconizada por nuestros camaradas dentro de la Alianza Obrera (AO) de Catalu\u00f1a y defendida contra Maur\u00edn<a href=\"#_ftn52\" id=\"_ftnref52\"><sup><strong><sup>[52]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>) sino si se pone desde el principio a la cabeza del movimiento de resistencia, si aclara las perspectivas, si lanza consignas cada vez m\u00e1s audaces y desde el comienzo lleva la lucha no en las palabras sino en los hechos<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6.2.4 \u00bfQu\u00e9 pol\u00edtica ante el choque inminente?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong><em>Catalu\u00f1a puede convertirse en el eje de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/em><\/strong><em> La conquista de la direcci\u00f3n en Catalu\u00f1a debe ser el centro de nuestra pol\u00edtica en Espa\u00f1a. La pol\u00edtica de nuestros camaradas lo hace del todo imposible. Esta pol\u00edtica se ha de cambiar r\u00e1pidamente si no queremos que una situaci\u00f3n decisiva acabe por culpa nuestra en una nueva derrota de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola, que ser\u00eda decisiva durante mucho tiempo. No debemos esconder que la pol\u00edtica de nuestros camaradas en esta cuesti\u00f3n hasta ahora ha da\u00f1ado fuertemente el prestigio no solo de nuestra propia organizaci\u00f3n y de la AO, sino del proletariado mismo, lo cual no podr\u00e1 ser reparado m\u00e1s que por un giro radical y convincente en los hechos.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La posici\u00f3n de nuestros camaradas y de los de la AO no puede ser entendida por las masas trabajadoras no proletarias m\u00e1s que como sigue: el proletariado se compromete mediante estas organizaciones a participar si las otras comienzan; pero incluso para esto pide su precio (las condiciones puestas por la AO a la Esquerra peque\u00f1oburguesa ignoran completamente el inter\u00e9s particular de los campesinos y de los peque\u00f1oburgueses urbanos); e intentar\u00e1 tan pronto como la posibilidad se preste, dar a la lucha una direcci\u00f3n en el sentido de sus propios objetivos de clase, la dictadura del proletariado. En lugar de aparecer como el dirigente de todas las capas oprimidas de la naci\u00f3n, como el l\u00edder de la liberaci\u00f3n nacional, el proletariado aparece aqu\u00ed puramente como un compa\u00f1ero de las otras clases, incluso como un compa\u00f1ero muy ego\u00edsta, a quien hace falta dar o m\u00e1s bien prometer su parte porque se le necesita y durante el tiempo en que se le necesite<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>El giro de nuestros camaradas ha de consistir en primer lugar en lo siguiente: deben hacer agitaci\u00f3n (tanto desde nuestra propia organizaci\u00f3n como desde la Alianza Obrera) por la <strong>proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Catalana independiente y han de exigir para asegurarla el armamento inmediato de todo el pueblo<\/strong>. No deben esperar que el gobierno [de la Generalitat] les arme, sino comenzar inmediatamente a formar milicias obreras que no solo exigir\u00e1n el mejor equipamiento del Gobierno, sino que deben procur\u00e1rselo ellas mismas desarmando a los reaccionarios y los fascistas. El proletariado ha de <strong>demostrar en los hechos a las masas catalanas que tiene un inter\u00e9s sagrado por la defensa de la independencia catalana. Es aqu\u00ed donde residir\u00e1 el paso decisivo hacia la conquista de la direcci\u00f3n<\/strong> en la lucha de todas las capas sociales prestas a la defensa de la ciudad y del campo.<\/em>\u00ab<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Dada la extrema divisi\u00f3n del proletariado catal\u00e1n, que no le permite establecer su hegemon\u00eda en Catalu\u00f1a<a href=\"#_ftn53\" id=\"_ftnref53\"><sup><strong><sup>[53]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/em>,<em> no puede, en la situaci\u00f3n actual, proclamar por s\u00ed solo la independencia de Catalu\u00f1a. Pero puede y debe <strong>llamar a la proclamaci\u00f3n con todas sus fuerzas y exigirla al gobierno peque\u00f1oburgu\u00e9s de ERC<\/strong>.<\/em>\u00ab<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, la batalla por la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica catalana <strong>no convirti\u00f3 a Trotsky en \u00abseparatista\u00bb.<\/strong> Como escribi\u00f3 Alfonso Leonetti en nombre del SI de la LCI:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEvidentemente, nosotros, marxistas, no somos \u201cseparatistas\u201d; pero no somos tampoco \u201cdem\u00f3cratas\u201d. A pesar de esto, luchando por la \u201cdemocracia\u201d pensamos llegar al socialismo y al poder proletario. La misma cosa con la cuesti\u00f3n nacional.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Luchando por la independencia catalana, por la Rep\u00fablica catalana, en suma, la clase obrera no pierde de vista ni un instante que su tarea es luchar por una libre rep\u00fablica catalana obrera y campesina dentro de una libre rep\u00fablica obrera y campesina de Espa\u00f1a<\/em><\/strong><em>.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, interesa se\u00f1alar que, as\u00ed como antes de 1934 Trotsky no defendi\u00f3 la proclamaci\u00f3n de la independencia catalana, tampoco lo hizo despu\u00e9s, cuando estall\u00f3 la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola en respuesta al golpe militar-fascista del 18 de julio de 1936 y las circunstancias hist\u00f3ricas fueron&nbsp; totalmente diferentes de las de 1934.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6.3 ALGUNAS CONCLUSIONES FUNDAMENTALES DE LOS CASOS ANTERIORES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una conclusi\u00f3n com\u00fan a todos ellos es que <strong>no existen \u00abnormas abstractas\u00bb e inamovibles que determinen la pol\u00edtica concreta, independientemente del curso de las circunstancias de la lucha de clases.<\/strong> Por el contrario, son las exigencias hist\u00f3ricas concretas en cada escenario particular las que determinan la t\u00e1ctica y las consignas concretas mediante las que aplicamos el programa revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de<strong> Ucrania<\/strong>, Trotsky resaltaba que su separaci\u00f3n de la URSS era una desventaja si se la comparaba con una abstracta e inexistente federaci\u00f3n socialista voluntaria e igualitaria, pero era, en cambio, una ventaja indiscutible frente a la brutal opresi\u00f3n estalinista<em>. <\/em>Del mismo modo, cuestionaba el criterio abstracto seg\u00fan el cual la independencia \u00ab<em>disminuir\u00eda las fuerzas productivas<\/em>\u00ab, al separar Ucrania del Plan. Un plan econ\u00f3mico, dec\u00eda, no es u<em>n \u00ablibro sagrado\u00bb, <\/em>est\u00e1 hecho por personas y <em>\u00abpuede reconstruirse de acuerdo a las nuevas fronteras\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de <strong>Catalu\u00f1a<\/strong> en los a\u00f1os \u201930, Trotsky defini\u00f3 con claridad los dos componentes centrales y permanentes del programa revolucionario: el derecho a la autodeterminaci\u00f3n de catalanes y vascos y la federaci\u00f3n de rep\u00fablicas socialistas, incluida su dimensi\u00f3n internacional como parte de la lucha por los Estados Unidos Socialistas de Europa. Y mostr\u00f3, al mismo tiempo, c\u00f3mo la defensa de dicho programa pod\u00eda tomar expresiones t\u00e1cticas muy distintas cuando cambi\u00f3 bruscamente la coyuntura. Si hasta 1934 hab\u00eda defendido el derecho a la autodeterminaci\u00f3n oponi\u00e9ndolo a la independencia, en octubre de dicho a\u00f1o, ante el choque frontal inminente entre Catalu\u00f1a y el gobierno central, no dud\u00f3 en ponerse al frente de la lucha por la \u00ab<em>proclamaci\u00f3n de la Republica catalana independiente<\/em>\u00bb para \u00ab<em>utilizar este basti\u00f3n defensivo como punto de partida de una nueva ofensiva de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola<\/em>\u00ab, en direcci\u00f3n a una federaci\u00f3n de rep\u00fablicas socialistas ib\u00e9ricas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VII. LA TESIS XXVIII SOBRE LA CUESTI\u00d3N NACIONAL DE \u00abACTUALIZACI\u00d3N DEL PROGRAMA DE TRANSICI\u00d3N\u00bb DE MORENO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este apartado lo dedicamos a la <strong>tesis XXVIII<\/strong> de la <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em>, de Moreno. La raz\u00f3n es que dicha tesis, que ha sido una referencia sobre el problema nacional para nuestra corriente, contiene, sin embargo, serias unilateralidades que es preciso corregir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno escribi\u00f3, con toda raz\u00f3n, que <em>\u00abel derecho a la autodeterminaci\u00f3n nacional es una consigna algebraica que se llena de distintos contenidos de acuerdo al proceso de la lucha de clases dentro del Estado nacional<\/em>\u00ab. Sin embargo, justo antes de escribir esto, <strong>hac\u00eda desaparecer el car\u00e1cter \u00abalgebraico\u00bb de dicha consigna para fijar una norma universal, previa a cualquier an\u00e1lisis hist\u00f3rico concreto, para <em>\u00ablas nacionalidades oprimidas dentro de un pa\u00eds geogr\u00e1ficamente unido\u00bb<\/em><\/strong>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abNuestra pol\u00edtica en estos lugares es por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n nacional y no por la independencia nacional y la liberaci\u00f3n nacional. Porque en este caso no se trata de una colonia o semicolonia, sino de una nacionalidad oprimida.\u00bb&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El error no solo consiste en el determinismo previo al an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta, sino en que dicho error se fundamenta en una apreciaci\u00f3n gen\u00e9rica y sin matices de que:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abConsideramos <strong>la existencia de todo Estado nacional como un gran progreso hist\u00f3rico<\/strong> y no queremos retroceder a la balcanizaci\u00f3n de los actuales Estados nacionales, a su divisi\u00f3n en m\u00faltiples Estados nacionales liliputienses de cada nacionalidad oprimida\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es esta una afirmaci\u00f3n que contrasta vivamente con la de Lenin en sus Tesis, refiri\u00e9ndose a Marx en Irlanda:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abSolo as\u00ed pudo Marx (en contraposici\u00f3n a los apologistas del capital, que vociferan sobre el car\u00e1cter ut\u00f3pico e irrealizable de la libertad de separaci\u00f3n de las peque\u00f1as naciones y sobre lo progresista de la concentraci\u00f3n, no solamente econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n pol\u00edtica)<strong> defender el car\u00e1cter progresista de esta concentraci\u00f3n cuando se realiza de una manera no imperialista, as\u00ed como el acercamiento mutuo de las naciones, no sobre una base de fuerza, sino sobre la libre uni\u00f3n <\/strong>de los proletarios de todos los pa\u00edses.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n contrasta con la posici\u00f3n de Trotsky ante Ucrania en 1939:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00abLa agitaci\u00f3n abstracta en favor del centralismo no tiene gran peso por s\u00ed misma. (\u2026) Pol\u00edticamente no se trata de si es conveniente \u201cen general\u201d que diversas nacionalidades convivan dentro de los marcos de un Estado \u00fanico<\/em><\/strong><em>, sino de si cada nacionalidad, en base a su propia experiencia, considera ventajoso adherirse a un Estado determinado. (\u2026) Seguramente la separaci\u00f3n de Ucrania es una desventaja si se la compara con una federaci\u00f3n socialista voluntaria e igualitaria, pero ser\u00e1 una ventaja indiscutible respecto al estrangulamiento burocr\u00e1tico del pueblo ucraniano. <strong>Para unirse m\u00e1s estrecha y honestamente a veces es necesario separarse primero\u00bb. \u00abNos es ajeno el culto apasionado por las fronteras estatales\u00bb.<\/strong><\/em><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, si bien la formaci\u00f3n hist\u00f3rica del Estado franc\u00e9s, alem\u00e1n o italiano fueron, efectivamente, un progreso hist\u00f3rico, no fue este el caso del Estado espa\u00f1ol, ni el del Estado austroh\u00fangaro, ni el de la Rusia zarista, que eran \u2013y contin\u00faan siendo los Estados espa\u00f1ol y ruso\u2013 verdaderas c\u00e1rceles de pueblos, que deben ser derruidas y sustituidas por una uni\u00f3n libre y voluntaria de estos (lo que no implica en absoluto que estemos obligados a defender en todo momento y circunstancia la consigna concreta de la proclamaci\u00f3n de la independencia).<\/p>\n\n\n\n<p>La tesis de que \u00ab<em>la existencia de todo Estado nacional como un gran progreso hist\u00f3rico\u00bb<\/em> se apoya en la consideraci\u00f3n de que <em>\u00ab<strong>nunca podemos estar por ese tremendo retroceso de las fuerzas productivas que significar\u00eda el surgimiento de nuevos Estados nacionales <\/strong>con fronteras y aduanas independientes\u00bb<\/em>. Esta es otra afirmaci\u00f3n en abierto contraste con la de Trotsky en 1939, frente a los que objetaban su defensa de una Ucrania independiente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa econom\u00eda de la Ucrania sovi\u00e9tica es parte integral del Plan. Su separaci\u00f3n amenazar\u00eda con echarlo abajo y <strong>disminuir\u00eda las fuerzas productivas\u00bb. \u00abEste argumento tampoco es decisivo.<\/strong> Un plan econ\u00f3mico no es un libro sagrado. Si las secciones nacionales de la federaci\u00f3n, pese a la unificaci\u00f3n del plan, empujan en direcciones opuestas, significa que el plan no les satisface. Un plan est\u00e1 hecho por hombres. Puede reconstruirse de acuerdo a las nuevas fronteras. En la medida en que el plan beneficie a Ucrania, esta desear\u00e1 entablar los acuerdos econ\u00f3micos necesarios con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y encontrar\u00e1 el modo de hacerlo<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>El criterio revolucionario ante la lucha contra la opresi\u00f3n nacional debe regirse por las necesidades concretas del proceso revolucionario y no puede estar determinada por consideraciones abstractas sobre el car\u00e1cter progresivo de la existencia de los Estados nacionales como sobre el desarrollo de las fuerzas productivas. Podr\u00edamos a\u00f1adir que este \u00faltimo argumento actualmente est\u00e1 incluso devaluado ante la realidad econ\u00f3mica mundial configurada por la <em>globalizaci\u00f3n<\/em> y la tremenda interdependencia entre las econom\u00edas nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco la tesis XXVIII desarrolla la idea central de que el derecho a la autodeterminaci\u00f3n (es decir, el derecho a separarse) es base y condici\u00f3n indispensable para lograr la unidad de los trabajadores (solo posible en lucha contra la opresi\u00f3n de la naci\u00f3n dominante). Tampoco establece la necesidad de pol\u00edticas netamente diferenciadas en las naciones opresoras&nbsp; y en las naciones oprimidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por todo esto que debemos abandonar estas unilateralidades y retomar las lecciones de nuestros maestros recogidas en este documento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VIII. CONCLUSIONES GENERALES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>El problema de la dominaci\u00f3n imperialista de los pa\u00edses semicoloniales (y de las colonias que perduran) as\u00ed como la opresi\u00f3n de las nacionalidades sin Estado y de las minor\u00edas nacionales, es un componente central de la lucha por la revoluci\u00f3n mundial. Afecta cuestiones vitales de nuestro programa ante los pueblos originarios, \u00c1frica, y el resto de regiones del mundo.<\/li>\n\n\n\n<li>La aportaci\u00f3n de Marx ante el problema de Irlanda fue decisiva para la definici\u00f3n de las bases fundamentales del marxismo ante el problema de la opresi\u00f3n nacional y su vinculaci\u00f3n con la lucha por la revoluci\u00f3n socialista. Fue, asimismo, un hito en el propio desarrollo del marxismo.\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>Lenin fue a quien correspondi\u00f3\u201c<em>el m\u00e9rito por el desarrollo de una estrategia revolucionaria para las nacionalidades oprimidas<\/em>\u00ab, apropiada a la nueva \u00e9poca imperialista. Para hacerlo, se apoy\u00f3 en el enorme aporte de Marx sobre Irlanda.\u00a0<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Vamos a intentar resumir esta estrategia en los siguientes puntos:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li><em>\u00abLa divisi\u00f3n de las naciones en opresoras y oprimidas [es] un hecho esencial, fundamental e inevitable bajo el imperialismo\u00bb;\u00a0<\/em><ol><li>\u00ab<em>la revoluci\u00f3n socialista no es un acto \u00fanico ni una batalla en un frente aislado, sino toda una \u00e9poca de agudos conflictos de clases, una larga serie de batallas en todos los frentes, es decir, en todos los problemas de la econom\u00eda y de la pol\u00edtica, batallas que solo pueden culminar con la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda\u00bb.<\/em><\/li><\/ol><ol><li>En este proceso, <em>\u00abes imposible un socialismo victorioso que no realice la democracia total, ni tampoco que el proletariado puede prepararse para la victoria sobre la burgues\u00eda si no libra una lucha revolucionaria general y consecuente por la democracia\u00bb.<\/em>\u00a0<\/li><\/ol><ol><li>Defendemos de manera intransigente, como una cuesti\u00f3n de principios, el derecho a la autodeterminaci\u00f3n, entendida como el derecho a la separaci\u00f3n pol\u00edtica de las naciones oprimidas.<\/li><\/ol><ol><li>La batalla por la autodeterminaci\u00f3n de las naciones oprimidas es un componente fundamental de la lucha por la revoluci\u00f3n mundial, parte integrante de la lucha por una Federaci\u00f3n libre de Rep\u00fablicas socialistas.\u00a0<\/li><\/ol><ol><li>\u00ab<em>Es profundamente antimarxista la idea de que se pueda &#8216;velar&#8217; la consigna de revoluci\u00f3n socialista si esta se relaciona con una posici\u00f3n revolucionaria consecuente en cualquier problema, incluido el nacional\u00bb.<\/em><\/li><\/ol>\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>De la misma manera, necesitamos<em> \u00absupeditar la lucha por la autodeterminaci\u00f3n, as\u00ed como por todas las reivindicaciones fundamentales de la democracia pol\u00edtica, a la lucha revolucionaria directa de masas por el derrocamiento de los gobiernos burgueses y por la realizaci\u00f3n del socialismo<\/em>\u00ab.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>La definici\u00f3n de la t\u00e1ctica en relaci\u00f3n con las nacionalidades est\u00e1 subordinada a las necesidades de la revoluci\u00f3n mundial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La lucha por el derecho a la separaci\u00f3n no implica que en los Estados plurinacionales estemos o tengamos que estar a favor de tal separaci\u00f3n. Por norma general, estamos en contra porque los Estados grandes, en principio, pueden asegurar mejor el desarrollo econ\u00f3mico y los intereses de las masas.\u00a0<ul><li>Sin embargo, este criterio general no exime en absoluto del an\u00e1lisis concreto de cada situaci\u00f3n hist\u00f3rica particular, porque <em>\u00abla conveniencia de que se separe una u otra naci\u00f3n en tal o cual momento deber\u00e1 resolverla el partido del proletariado de un modo absolutamente independiente en cada caso concreto\u00bb<\/em>.<\/li><\/ul><ul><li>\u00ab<em>El reconocimiento por el proletariado del derecho de las naciones a su separaci\u00f3n es lo \u00fanico que garantiza la plena solidaridad de los obreros de distintas naciones y facilita un acercamiento verdaderamente democr\u00e1tico entre ellas<\/em>\u00ab. La lucha por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n es condici\u00f3n imprescindible para lograr la unidad de la clase obrera, solo posible sobre la base de la lucha com\u00fan contra la opresi\u00f3n de la naci\u00f3n dominante. \u00ab<em>Un pueblo que oprime a otro no puede ser libre<\/em>\u00ab.<\/li><\/ul><ul><li>la lucha por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n se expresa pol\u00edticamente de manera diferenciada en la naci\u00f3n opresora y en la naci\u00f3n oprimida: En la naci\u00f3n opresora, \u00abe<em>l proletariado no puede dejar de luchar contra el mantenimiento por la fuerza de las naciones oprimidas dentro de las fronteras de un Estado determinado, y eso equivale justamente a luchar por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n. Debe exigir la libertad de separaci\u00f3n pol\u00edtica de las colonias y naciones que &#8216;su&#8217; naci\u00f3n oprime\u00bb. \u201cTenemos el derecho y el deber de tratar de imperialista y de canalla a todo socialdem\u00f3crata de una naci\u00f3n opresora que no realice tal propaganda. Esta es una exigencia incondicional\u00bb. <\/em>\u00a0<\/li><\/ul>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Por su parte,<em> \u201cel socialdem\u00f3crata de una naci\u00f3n peque\u00f1a debe tomar como centro de gravedad de sus campa\u00f1as de agitaci\u00f3n la primera palabra de nuestra f\u00f3rmula general: \u2018uni\u00f3n voluntaria\u2019 de las naciones\u00bb. <\/em>\u00a0<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>\u00ab\u2026 <em>deben defender y poner en pr\u00e1ctica con especial ah\u00ednco la unidad completa e incondicional, incluyendo en ello la unidad organizativa, de los obreros de la naci\u00f3n oprimida con los de la naci\u00f3n opresora. Sin eso no es posible defender la pol\u00edtica independiente del proletariado y su solidaridad de clase con el proletariado de otros pa\u00edses, en vista de todos los enga\u00f1os, traiciones y fraudes de la burgues\u00eda. Pues la burgues\u00eda de las naciones oprimidas siempre trasforma las consignas de liberaci\u00f3n nacional en enga\u00f1o a los obreros\u00bb. <\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00ab<em>En tanto la burgues\u00eda de una naci\u00f3n oprimida lucha contra la opresora, nosotros estamos siempre, en todos los casos y con m\u00e1s decisi\u00f3n que nadie, a favor, ya que somos los enemigos m\u00e1s intr\u00e9pidos y consecuentes de la opresi\u00f3n. En tanto la burgues\u00eda de la naci\u00f3n oprimida est\u00e1 a favor de su nacionalismo burgu\u00e9s, nosotros estamos en contra. Lucha contra los privilegios y violencias de la naci\u00f3n opresora y ninguna tolerancia con el af\u00e1n de privilegios de la naci\u00f3n oprimida<\/em>.\u201d ()<a id=\"_ftnref54\" href=\"#_ftn54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Nuestros maestros nos ense\u00f1an que no hay normas abstractas absolutas aplicables a todo momento y circunstancia. Lenin y Trotsky estaban, por lo general, contra la separaci\u00f3n, pero Lenin apoy\u00f3 la independencia de Noruega de Suecia en 1905 y la de Finlandia de Rusia en 1917, del mismo modo que Trotsky defendi\u00f3 la independencia de Catalu\u00f1a en 1934 y la de Ucrania en 1939. Creemos que llevaban raz\u00f3n tanto cuando se opusieron a la consigna de proclamar la independencia como cuando la apoyaron, en ambos casos en funci\u00f3n de las circunstancias hist\u00f3ricas concretas del proceso revolucionario.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li>La estrategia revolucionaria de Lenin encuentra su pleno desarrollo como parte integrante de la teor\u00eda-programa de la Revoluci\u00f3n Permanente, tal como Trotsky la formul\u00f3 en 1927-1929 tras la experiencia hist\u00f3rica de la Revoluci\u00f3n China, en continuidad con las tesis sobre la cuesti\u00f3n nacional del Segundo Congreso de la Comintern y enfrentada al retroceso que representaron las Tesis de Oriente del Cuarto Congreso.<\/li>\n\n\n\n<li>Consideramos importante estudiar la metodolog\u00eda aplicada por Trotsky en los casos especialmente complicados y complejos de Ucrania en 1939, Catalu\u00f1a en 1934.<\/li>\n\n\n\n<li>A la luz de las conclusiones alcanzadas, creemos necesario revisar las unilateralidades contenidas en la tesis XXVIII de <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em>, de Moreno.\u00a0<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">26 de julio de 2021<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Engels, <em>Carta a Ion Nadejde<\/em> ,&nbsp; 4 de enero de 1888.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Engels \u00ab<em>F\u00fcr Polen<\/em>\u00bb en \u00abDer Volksstaat\u00bb marzo de 1875, citado por Rosdolsky en <em>Engels y el problema de los pueblos sin historia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Rom\u00e1n Rosdolsky,&nbsp; <em>Engels y el problema de los pueblos sin historia<\/em> .<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u00ab<em>Der magyarische Kampf<\/em>\u00ab, publicado en la <em>Nueva Gaceta Renana<\/em> (NRZ) n\u00ba 194, 13 de enero de 1849. Engels incluy\u00f3 tambi\u00e9n en esta categor\u00eda de \u00ab<em>pueblos sin historia<\/em>\u00bb a escoceses, bretones y vascos. Citado por Rosdolsky.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Engels, \u00ab<em>El paneslavismo democr\u00e1tico<\/em>\u00bb (NRZ) 15 de febrero de 1849, citado por Rosdolsky.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Marx, \u00ab<em>La burgues\u00eda y la contrarrevoluci\u00f3n<\/em>\u00ab, 11 de diciembre de 1848. <sup>7<\/sup> Nazareno Godeiro, \u00ab<em>O marxismo e a quest\u00e3o nacional e colonial<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Las negritas son nuestras. Sucede lo mismo con las negritas en el resto de citas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> Engels, \u00ab<em>Die Bewegungen von 1847<\/em>\u00ab, 23 de enero de 1848, publicado en <em>Deutsche Br\u00fcsseler Zeitung. <\/em>MEW, t.IV, p. 501 (citado por J.<\/p>\n\n\n\n<p>Aric\u00f3 en <em>Marx y Am\u00e9rica Latina<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> Gustavo Machado, 2018,<em> Marx e a Hist\u00f3ria, <\/em>editora Sundermann.<em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> Marx, <em>Carta a Meyer y Vogt, <\/em>9 de abril de 1870.<em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> Marx, <em>Carta a Kugelmann,<\/em> 29 de noviembre de 1869.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Comunicaci\u00f3n confidencial Consejo General&nbsp; de l<\/em><em>a AIT sobre la amnist\u00eda irlandesa<\/em>, marzo de 1870.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> Marx, <em>Carta a Mijailovsky, <\/em>finales 1877.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Carta de Engels a Conrad Schmidt<\/em>, 5 de agosto de 1890.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref16\" id=\"_ftn16\">[16]<\/a> \u201c<em>Tesis suplementarias sobre la cuesti\u00f3n nacional y colonial<\/em>\u201d, II\u00ba Congreso de la Internacional Comunista, 1920.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref17\" id=\"_ftn17\">[17]<\/a> Citado por Andreu Nin en<em> \u00abLos movimientos de emancipaci\u00f3n nacional\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref18\" id=\"_ftn18\">[18]<\/a> Trotsky, <em>A 90 a\u00f1os del Manifiesto Comunista, <\/em>Octubre de 1937.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref19\" id=\"_ftn19\">[19]<\/a> Lenin,<em> La revoluci\u00f3n socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n (Tesis)<\/em>. Febrero de 1916.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref20\" id=\"_ftn20\">[20]<\/a> \u00ab<em>Acerca del problema de las nacionalidades o sobre la &#8216;autonomizaci\u00f3n\u00bb. <\/em>Este texto se compone de las notas dictadas a sus secretarias a finales de 1922, contra la \u00abrusificaci\u00f3n\u00bb de Georgia.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref21\" id=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>(Tesis)<\/em>. Febrero de 1916.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref22\" id=\"_ftn22\">[22]<\/a> Lenin, en las notas taquigrafiadas describi\u00f3 as\u00ed a Stalin: \u00ab<em>La actitud verdaderamente proletaria exige de nuestra parte extremada cautela, delicadeza y transigencia. El georgiano que desde\u00f1a este aspecto del problema, que lanza desde\u00f1osamente acusaciones de \u00absocial-nacionalismo\u00bb (cuando \u00e9l mismo no es solo un &#8216;social-nacional&#8217; aut\u00e9ntico y verdadero, sino un grosero esbirro ruso), ese georgiano lastima, en esencia, los intereses de la solidaridad proletaria de clase\u00bb (Acerca de\u2026).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref23\" id=\"_ftn23\">[23]<\/a> Lenin, <em>El derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n, <\/em>febrero-mayo 1914<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref24\" id=\"_ftn24\">[24]<\/a> Lenin, <em>Balance de la discusi\u00f3n sobre la autodeterminaci\u00f3n<\/em>, octubre 1916.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref25\" id=\"_ftn25\">[25]<\/a> Lenin, <em>Carta a los obreros y campesinos de Ucraniaa prop\u00f3sito de las victorias sobre Denikin<\/em>, 1919.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref26\" id=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Obras Completas<\/em> de Lenin, tomo 26, Mosc\u00fa, Progreso 1984, p\u00e1gs. 292-296, <em>La obra principal del oportunismo alem\u00e1n acerca de la guerra<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref27\" id=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Balance de la discusi\u00f3n sobre la autodeterminaci\u00f3n<\/em>,&nbsp; octubre 1916, Lenin<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref28\" id=\"_ftn28\">[28]<\/a> Polonia se hallaba entonces dividida en dos partes, sometidas respectivamente a Alemania y Rusia <sup>30<\/sup> <em>Balance de la discusi\u00f3n sobre la autodeterminaci\u00f3n<\/em>, Lenin, octubre 1916 <sup>31<\/sup> Rosa Luxemburgo, <em>La cuesti\u00f3n nacional y la autonom\u00eda<\/em>, 1908.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref29\" id=\"_ftn29\">[29]<\/a> Lenin, <em>Tesis.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref30\" id=\"_ftn30\">[30]<\/a> Rosa Luxemburgo, <em>La cuesti\u00f3n nacional y la autonom\u00eda<\/em>, 1908.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref31\" id=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Lenin, Balance de la discusi\u00f3n sobre la autodeterminaci\u00f3n<\/em>, Abril&nbsp; 1916.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref32\" id=\"_ftn32\">[32]<\/a> M. L\u00f6wy<em>, El problema de la historia: observaciones de teor\u00eda y m\u00e9todo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref33\" id=\"_ftn33\">[33]<\/a> En el informe a este congreso, Lenin prosegu\u00eda: \u201c<em>la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica generales del comunismo, deben adaptarse a condiciones espec\u00edficas que no existen en los pa\u00edses europeos; tienen que saber aplicar esa teor\u00eda y pr\u00e1ctica a condiciones en las que el grueso de la poblaci\u00f3n son campesinos, en las que la tarea no es luchar contra el capitalismo sino contra las supervivencias medievales\u201d. <\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEs evidente<\/em> <em>que la victoria final solo puede ser del proletariado de todos los pa\u00edses avanzados del mundo y nosotros, los rusos, hemos iniciado la obra que consolidar\u00e1n el proletariado ingl\u00e9s, el franc\u00e9s o el alem\u00e1n; pero comprendemos que no podr\u00e1 triunfar sin la ayuda de las masas trabajadoras de todos los pueblos coloniales oprimidos y en primer t\u00e9rmino de los pueblos de Oriente\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cTendr\u00e1n que apoyarse en el nacionalismo burgu\u00e9s que est\u00e1 despertando y tiene que despertar en esos pueblos, y que tiene una justificaci\u00f3n hist\u00f3rica. Y al mismo tiempo, tienen que buscar c\u00f3mo llegar a las masas trabajadoras y explotadas de cada pa\u00eds y explicarles, en un idioma que comprendan, que la \u00fanica esperanza de liberaci\u00f3n es el triunfo de la revoluci\u00f3n internacional y que el proletariado internacional es el \u00fanico aliado\u201d (www.marxist.org).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref34\" id=\"_ftn34\">[34]<\/a> Esta y el resto de citas referidas a los cuatro primeros congresos de la Comintern han sido extra\u00eddas de los libros editados por John Riddell en Haymarket Books y en Pathfinder Press. Las negritas son nuestras.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref35\" id=\"_ftn35\">[35]<\/a> La fundaci\u00f3n de la URSS fue unos meses m\u00e1s tarde, el 30 de diciembre de 1922.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref36\" id=\"_ftn36\">[36]<\/a> Refr\u00e1n alem\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref37\" id=\"_ftn37\">[37]<\/a> Citado por P. Brou\u00e9 en <em>Histoire de l\u2019Internationale Communiste 1919-194, Ed. Fayard.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref38\" id=\"_ftn38\">[38]<\/a> Brou\u00e9, \u00cddem.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref39\" id=\"_ftn39\">[39]<\/a> Chen Duxiu ,creador de la lengua china moderna, fue uno de los fundadores del PCC y su secretario general hasta 1928. Forzado durante a\u00f1os a aplicar una pol\u00edtica que no compart\u00eda, form\u00f3 parte destacada de la Oposici\u00f3n de Izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref40\" id=\"_ftn40\">[40]<\/a> <em>Coolie<\/em> era el apelativo utilizado para referirse a los descargadores y trabajadores de baja cualificaci\u00f3n de China, India y otros pa\u00edses asi\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref41\" id=\"_ftn41\">[41]<\/a> P. Brou\u00e9, ib\u00eddem.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref42\" id=\"_ftn42\">[42]<\/a> Del art\u00edculo <em>\u201cLas nuevas oportunidades para la revoluci\u00f3n china, nuevas tareas y nuevos errores\u201d, <\/em>citado por Moreno en<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa traici\u00f3n de la OCI\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref43\" id=\"_ftn43\">[43]<\/a> Tambi\u00e9n conocida como \u201c<em>Stalin, el gran organizador de derrotas<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref44\" id=\"_ftn44\">[44]<\/a> Le\u00f3n Trotsky. <em>La independencia de Ucrania y el confusionismo sectario<\/em> , julio 1939.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref45\" id=\"_ftn45\">[45]<\/a> Todas las citas de este apartado corresponden a los art\u00edculos<em> La cuesti\u00f3n ucraniana<\/em> y <em>La independencia de Ucrania y el confusionismo sectario<\/em>, escritos respectivamente el 9 de mayo y el 30 de julio de 1939.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref46\" id=\"_ftn46\">[46]<\/a> Trotsky, <em>La revoluci\u00f3n espa\u00f1ola y las tareas de los comunistas<\/em>, <em>24 de enero de 1931.<\/em><em> <\/em><sup>52<\/sup> \u00cddem.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref47\" id=\"_ftn47\">[47]<\/a> Trotsky, <em>Carta a los camaradas de Madrid,<\/em> 17 de mayo de 1931.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref48\" id=\"_ftn48\">[48]<\/a> Trotsky<em>, La revoluci\u00f3n espa\u00f1ola y las tareas de los comunistas<\/em>, <em>24 de enero de 1931.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref49\" id=\"_ftn49\">[49]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref50\" id=\"_ftn50\">[50]<\/a> Carta a Nin: <em>Los soviets y el problema de la \u00abbalcanizaci\u00f3n\u00bb<\/em><strong> , <\/strong>1 de setiembre de 1931.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref51\" id=\"_ftn51\">[51]<\/a> La carta de Trotsky lleva por t\u00edtulo \u00ab<em>El conflicto catal\u00e1n y las tareas del proletariado<\/em>\u00ab. Hay una copia de ella en el RGASPI en Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>La carta fue publicada en 1978 por la revista <em>International Socialist Review<\/em>, suplemento del peri\u00f3dico <em>The Militant<\/em> del SWP norteamericano. En 1979 volvi\u00f3 a ser publicada por el SWP en los <em>Escritos <\/em>de Trotsky 1934-1940. En el mismo a\u00f1o apareci\u00f3 en franc\u00e9s en una edici\u00f3n a cargo de P. Brou\u00e9 y M. Dreyfus. En setiembre de 2014 fue publicada en catal\u00e1n en la revista <em>Aven\u00e7<\/em>, con una introducci\u00f3n de Pelai Pag\u00e9s. En 2020 fue publicada, junto con la carta in\u00e9dita de Leonetti, en el web: <a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">conflicto<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">catalan<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">y<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">las<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">tareas<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">del<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">proletariado<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">l<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">trotsky<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">et<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8211;<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">al\/<\/a><a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2020\/12\/07\/el-conflicto-catalan-y-las-tareas-del-proletariado-l-trotsky-et-al\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref52\" id=\"_ftn52\">[52]<\/a> Maur\u00edn era el jefe del Bloque Obrero y Campesino (BOC), con quien Nin y la ICE se unificar\u00edan en setiembre de 1935, dando lugar al<\/p>\n\n\n\n<p>POUM. En la conferencia de la Alianza Obrera catalana del 17 de junio de 1934 Maur\u00edn hab\u00eda propuesto la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Catalana, pero Andreu Nin se opuso y defendi\u00f3 una postura de espera y seguidista de la Generalitat. La AO adopt\u00f3 la posici\u00f3n de Nin, que Trotsky y el SI de la LCI condenaron con extrema rigor. Despu\u00e9s, a lo largo del movimiento insurreccional de octubre de 1934, la Alianza Obrera, dirigida por Maur\u00edn, actu\u00f3 de manera abiertamente seguidista de ERC.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref53\" id=\"_ftn53\">[53]<\/a> La CNT, el mayor sindicato catal\u00e1n, anarcosindicalista, no formaba parte de la Alianza Obrera y era \u00ababstencionista\u00bb ante la reivindicaci\u00f3n nacional catalana.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref54\" id=\"_ftn54\">[54]<\/a> \u00abLenin, <em>El derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n<\/em>\u00ab.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto aprobado por el CEI de la Liga Internacional de los Trabajadores (2021) INTRODUCCI\u00d3N El problema de la dominaci\u00f3n imperialista de los pa\u00edses semicoloniales (y de las colonias propiamente dichas que perduran) as\u00ed como la opresi\u00f3n de las nacionalidades sin Estado y de las minor\u00edas nacionales, es un componente central de la lucha por la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":77681,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2794],"tags":[],"class_list":["post-77680","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Murales_Rivera_-_Treppenhaus_7_Marx-1.jpg?fit=2560%2C1920&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Murales_Rivera_-_Treppenhaus_7_Marx-1.jpg?fit=2560%2C1920&ssl=1","categories_names":["TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"leonardo","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5b026831a33fc9397b874aaf2fbce7cc661697946383efa447f6bf2fd4c79d48?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77680"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77680\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":79011,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77680\/revisions\/79011"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/77681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}