{"id":77677,"date":"2024-11-02T14:04:20","date_gmt":"2024-11-02T14:04:20","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=77677"},"modified":"2024-11-03T13:27:31","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:31","slug":"sobre-las-situaciones-de-la-lucha-de-clases-en-nivel-nacional-e-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/sobre-las-situaciones-de-la-lucha-de-clases-en-nivel-nacional-e-internacional\/","title":{"rendered":"Sobre las situaciones de la lucha de clases en nivel nacional e internacional"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Presentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cap\u00edtulo 1 \u2013 Sobre las etapas y situaciones nacionales de la lucha de clases<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>I- La discusi\u00f3n sobre las situaciones de la lucha de clases debe partir de los cl\u00e1sicos<\/p>\n\n\n\n<p>II- Moreno y \u201cRevoluciones del Siglo XX\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>III- Moreno y las revoluciones de \u201cfebrero\u201d y \u201coctubre\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>IV- Moreno y la sistematizaci\u00f3n sobre las situaciones de la lucha de clases<\/p>\n\n\n\n<p>V- Las nuevas situaciones revolucionarias<\/p>\n\n\n\n<p>VI- Volver a los cl\u00e1sicos para una sistematizaci\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases<\/p>\n\n\n\n<p>VII- Sobre la categor\u00eda \u201cetapa de la lucha de clases en nivel nacional\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cap\u00edtulo 2 \u2013 Sobre las etapas y situaciones en nivel internacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>VIII- Partimos de una metodolog\u00eda equivocada de evaluaci\u00f3n de las etapas y situaciones en nivel internacional<\/p>\n\n\n\n<p>IX- Sobre las etapas de la situaci\u00f3n mundial<\/p>\n\n\n\n<p>X- Sobre la \u201csituaci\u00f3n revolucionaria mundial\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>XI- Algunos elementos metodol\u00f3gicos de Trotsky, de an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n mundial<\/p>\n\n\n\n<p>XII- Las relaciones entre las situaciones internacionales y nacionales<\/p>\n\n\n\n<p>XIII- Las curvas del desarrollo capitalista<\/p>\n\n\n\n<p>XIV- La curva descendente del capitalismo actual y sus consecuencias<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cap\u00edtulo 3 \u2013 Una conclusi\u00f3n necesaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Presentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1- Tenemos la necesidad de buscar una nueva sistematizaci\u00f3n sobre las situaciones y etapas de la lucha de clases nacionales e internacionales en la LIT.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>2- La \u00faltima elaboraci\u00f3n sobre las situaciones nacionales que tuvimos fue con el documento \u201cRevoluciones del Siglo XX\u201d, de Nahuel Moreno.<\/p>\n\n\n\n<p>Este texto sirvi\u00f3 para encarar algunos de los grandes problemas te\u00f3ricos presentes en las revoluciones del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, nos parece que la utilizaci\u00f3n de las categor\u00edas \u201crevoluci\u00f3n de febrero\u201d y \u201crevoluci\u00f3n de octubre\u201d puede llevarnos a errores tanto de caracterizaci\u00f3n como program\u00e1ticos y pol\u00edticos importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue sobre la base de esas categor\u00edas que Moreno sistematiz\u00f3 las situaciones de la lucha de clases de manera distinta a Lenin y Trotsky. En nuestra opini\u00f3n, esta sistematizaci\u00f3n, como vamos a ver, contiene errores tambi\u00e9n importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>3- Sobre las etapas y situaciones en nivel internacional tenemos un problema semejante.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno tiene una sistematizaci\u00f3n de las etapas de la situaci\u00f3n mundial, que nos parece equivocada.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra corriente tambi\u00e9n us\u00f3, por d\u00e9cadas, la categor\u00eda \u201csituaci\u00f3n revolucionaria\u201d, sobe la base de una metodolog\u00eda de an\u00e1lisis objetivista y equivocada.<\/p>\n\n\n\n<p>4- Antes que nada, es importante decir que, cuando criticamos a Moreno, estamos polemizando con nuestro maestro, el fundador y mayor dirigente de la LIT. Moreno imprimi\u00f3 a nuestra corriente las caracter\u00edsticas fundamentales, como la centralidad en el trabajo con la clase obrera, en la construcci\u00f3n de la Internacional, en la organizaci\u00f3n de partidos revolucionarios con centralismo democr\u00e1tico, que nos distingue hasta hoy como continuadores del leninismo y del trotskismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno comienza su texto \u201cSer trotskista hoy\u201d con esta afirmaci\u00f3n: \u201cSer trotskista hoy en d\u00eda no significa estar de acuerdo con todo lo que escribi\u00f3 o dijo Trotsky sino saber hacerle cr\u00edticas y superarlo, igual que a Marx, que a Engels o a Lenin, porque el marxismo pretende ser cient\u00edfico, y la ciencia ense\u00f1a que no hay verdades absolutas. Esto es lo primero, ser trotskista es ser cr\u00edtico, incluso del propio trotskismo\u201c.<\/p>\n\n\n\n<p>Como somos morenistas, somos tambi\u00e9n cr\u00edticos de algunas elaboraciones de Moreno. Y estamos, fundamentalmente, haciendo una autocr\u00edtica que abarca a la vieja guardia de la LIT pos Moreno. Ya pasaron 35 a\u00f1os desde el Congreso de la LIT y 32 desde la muerte de Moreno. Nosotros estuvimos de acuerdo con las resoluciones de ese congreso y hasta hoy, pasados m\u00e1s de 30 a\u00f1os, no hab\u00edamos criticado sus resoluciones.<\/p>\n\n\n\n<p>5- Hoy estamos viviendo una nueva situaci\u00f3n de la lucha de clases mundial, abierta con la pandemia de Covid y la recesi\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa realidad actualiza la necesidad de precisar las caracter\u00edsticas de las diversas situaciones, porque vamos hacia un periodo muy convulsivo de la lucha de clases. En el momento en que escribimos este texto, ya existen procesos revolucionarios en los Estados Unidos y en Chile, y vamos a vivirlos en otros pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>La laguna existente en nuestra elaboraci\u00f3n en los d\u00edas de hoy, lleva a que los partidos de la LIT tengan interpretaciones distintas, pro ejemplo, sobre qu\u00e9 son las situaciones prerrevolucionarias y revolucionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso ayuda a confundir el debate sobre la caracterizaci\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases entre nosotros. Muchas veces con evaluaciones correctas de la realidad, se utilizan categor\u00edas distintas de las utilizadas por otros partidos. Otras veces, la utilizaci\u00f3n poco cuidadosa de categor\u00edas como prerrevolucionaria y revolucionaria, nos lleva a errores pol\u00edticos y program\u00e1ticos que podr\u00edan ser evitados.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, tenemos ya una pol\u00e9mica abierta en la LIT sobre la caracterizaci\u00f3n de la situaci\u00f3n mundial, que viene desde el \u00faltimo congreso.<\/p>\n\n\n\n<p>Como estamos en plena reelaboraci\u00f3n te\u00f3rico-program\u00e1tica, ahora debemos encarar el desaf\u00edo de revisar cr\u00edticamente las elaboraciones anteriores sobre las definiciones de las situaciones de la lucha de clases en nivel nacional e internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>6- Como en las otras discusiones te\u00f3rico-program\u00e1ticas iniciadas por nosotros desde el pen\u00faltimo congreso, proponemos en primero lugar rever lo que dec\u00edan los cl\u00e1sicos sobre esos temas, en particular Lenin y Trotsky. Son esas nuestras referencias te\u00f3ricas en la \u00e9poca imperialista de guerras y revoluciones que pueden ayudarnos a retomar con bases s\u00f3lidas nuestras elaboraciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cap\u00edtulo 1 \u2013 Sobre las situaciones nacionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>I- La discusi\u00f3n sobre las situaciones de la lucha de clases debe partir de los cl\u00e1sicos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1- Comencemos por la definici\u00f3n b\u00e1sica de qu\u00e9 es la revoluci\u00f3n. Esa no es una tarea poco importante. Tomemos la interpretaci\u00f3n m\u00e1s precisa, que nos parece es la de Trotsky:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl rasgo caracter\u00edstico m\u00e1s indiscutible de las revoluciones es la intervenci\u00f3n directa de las masas en los acontecimientos hist\u00f3ricos (\u2026) en los momentos decisivos, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, estas rompen las barreras que las separan de la palestra pol\u00edtica, derriban a sus representantes tradicionales y, con su intervenci\u00f3n, crean un punto de partida para el nuevo r\u00e9gimen (\u2026) La historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupci\u00f3n violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos\u201d <\/em>(<em>Historia de la Revoluci\u00f3n&nbsp; Rusa<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Las revoluciones, en la etapa imperialista, pueden darse contra dictaduras o democracias burguesas. Pueden tener como sujeto el proletariado, el campesinado o masas populares. Pueden derrumbar gobiernos, reg\u00edmenes o Estados, o incluso no derrumbar nada. Pueden ser victoriosas o derrotadas. Pero tienen esa caracter\u00edstica b\u00e1sica de la intervenci\u00f3n directa y violenta de las masas tomando el destino en sus propias manos.<\/p>\n\n\n\n<p>2- Aunque sea de forma esquem\u00e1tica y breve, debemos encuadrar esta discusi\u00f3n en el marco de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente que es la baliza fundamental para el entendimiento de los procesos revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata en primer lugar de la comprensi\u00f3n de que \u201cLa revoluci\u00f3n socialista comienza en el terreno nacional, se desarrolla en la arena internacional y termina en la arena mundial. Por eso mismo, la revoluci\u00f3n socialista se convierte en revoluci\u00f3n permanente, en el sentido nuevo y m\u00e1s amplio del t\u00e9rmino: solo termina con el triunfo definitivo de la nueva sociedad en todo nuestro planeta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n, en cualquier pa\u00eds del mundo, es una parte de una totalidad mundial, con caracter\u00edsticas desigualmente desarrolladas, como dec\u00eda Trotsky: \u201cCon la creaci\u00f3n del mercado mundial, de la divisi\u00f3n mundial de trabajo y de las fuerzas productivas mundiales, el capitalismo prepar\u00f3 el conjunto de la econom\u00eda mundial para la reconstrucci\u00f3n socialista\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>3 \u2013 Eso significa que tanto los pa\u00edses imperialistas como los semicoloniales y coloniales al entrar en un proceso revolucionario tendr\u00e1n que enfrentarse con la dominaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n puede comenzar por la lucha contra la miseria de las masas o por una cuesti\u00f3n democr\u00e1tica, pero va a tender a chocarse con la dominaci\u00f3n capitalista nacional e imperialista en nivel mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Un pa\u00eds semicolonial o colonial tendr\u00e1 que encarar tareas de liberaci\u00f3n nacional como la ruptura con el imperialismo y democr\u00e1ticas (como la reforma agraria) que deber\u00edan haber sido cumplidas por la burgues\u00eda. No obstante, las burgues\u00edas semicoloniales temen un ascenso revolucionario m\u00e1s que todo, y no est\u00e1n dispuestas a un enfrentamiento con el imperialismo. Ninguno de los gobiernos que expresaban el nacionalismo burgu\u00e9s en el pasado (Nasser en Egipto, C\u00e1rdenas en M\u00e9xico, Goulart en el Brasil, Per\u00f3n en la Argentina, y un largo etc\u00e9tera) opt\u00f3 por romper con el imperialismo, prefiriendo aceptar la derrota que apoyarse en el ascenso de las masas. Desde entonces, las burgues\u00edas nacionales se asociaron cada vez m\u00e1s al imperialismo. Hoy, con la globalizaci\u00f3n, la asociaci\u00f3n de las burgues\u00edas nacionales de los pa\u00edses semicoloniales con el imperialismo es muy superior. Las tareas de liberaci\u00f3n nacional pasaron definitivamente para el proletariado y las masas populares.<\/p>\n\n\n\n<p>4- Al estudiar las definiciones de los cl\u00e1sicos sobre las situaciones revolucionarias, vemos c\u00f3mo ellos reflejaban la realidad que viv\u00edan, sistematizando las experiencias de las revoluciones de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Una primera y cl\u00e1sica referencia es la cita de Lenin de 1915, expresando la experiencia de la revoluci\u00f3n de 1905:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cPara un marxista, no hay duda de que la revoluci\u00f3n es imposible sin una situaci\u00f3n revolucionaria, pero ni toda situaci\u00f3n revolucionaria conduce a la revoluci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1les son, de manera general, los indicios de una situaci\u00f3n revolucionaria? Estamos seguros de no enga\u00f1arnos si indicamos los tres principales puntos que siguen: 1) imposibilidad para las clases dominantes de mantener su dominaci\u00f3n de forma inalterada (\u2026); 2) agravamiento, m\u00e1s all\u00e1 de lo com\u00fan, de la miseria y de la angustia de las clases oprimidas; 3) desarrollo acentuado, en virtud de las razones indicadas arriba, de la actividad de las masas (\u2026) para una acci\u00f3n hist\u00f3rica independiente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Sin esas alteraciones objetivas, independientes no solamente de la voluntad de estos o aquellos grupos y partidos, sino tambi\u00e9n de estas o de aquellas clases, la revoluci\u00f3n es, como regla general, imposible. Es el conjunto de esas alteraciones objetivas que constituye una situaci\u00f3n revolucionaria. Se vivi\u00f3 esa situaci\u00f3n en 1905 en Rusia y en todas las \u00e9pocas de revoluciones en el Occidente; pero ella existi\u00f3 tambi\u00e9n en los a\u00f1os \u201960 del siglo pasado <\/em>[XIX]<em> en Alemania, as\u00ed como en 1859-1861 y 1879-1880 en Rusia, aunque no haya habido revoluciones en tales momentos. Y, \u00bfpor qu\u00e9? Porque la revoluci\u00f3n no surge en toda situaci\u00f3n revolucionaria, sino solamente en los casos en que a todas las alteraciones objetivas arriba enumeradas viene a juntarse una alteraci\u00f3n subjetiva, a saber: la capacidad, en lo que respecta a la clase revolucionaria, de conducir acciones revolucionarias de masa suficientemente vigorosas para quebrar completamente (o parcialmente) el antiguo gobierno, que no caer\u00e1 jam\u00e1s, incluso en \u00e9poca de crisis, sin \u2018ser derribado\u2019. Esa es la concepci\u00f3n marxista de la revoluci\u00f3n, (\u2026) confirmada con un particular realce por la experiencia de 1905\u201d <\/em>(\u201cLa bancarrota de la Segunda Internacional\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se observa que Lenin enumera las caracter\u00edsticas objetivas de una situaci\u00f3n revolucionaria, pero afirma que \u201cni toda situaci\u00f3n revolucionaria conduce a la revoluci\u00f3n\u201d y plantea la necesidad de que a eso se junten las condiciones subjetivas, que resume como \u201cla capacidad, en lo que respecta a la clase revolucionaria, de conducir acciones revolucionarias de masas suficientemente <em>vigorosas<\/em> para quebrar o destruir el antiguo gobierno. Observen que aqu\u00ed Lenin se refiere a \u201cclase revolucionaria\u201d, sin citar directamente al proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p>5- Posteriormente, en <em>El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo<\/em> (1920), Lenin afirma:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa ley fundamental de la revoluci\u00f3n, confirmada por todas las revoluciones, y en particular por las tres revoluciones rusas del siglo XX, consiste en lo siguiente: para la revoluci\u00f3n no basta que las masas explotadas y oprimidas tengan conciencia de la imposibilidad de continuar viviendo como viven y exijan cambios; para la revoluci\u00f3n es necesario que los explotadores no puedan continuar viviendo y gobernando como viven y gobiernan. Solo cuando <\/em><strong><em>\u2018los de abajo\u2019 no quieren y \u2018los de arriba\u2019 no pueden<\/em><\/strong><em> continuar viviendo como antes, solo entonces puede triunfar la revoluci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Dicho de otra forma, esta verdad se expresa con las siguientes palabras: la revoluci\u00f3n es imposible sin una crisis nacional general (que afecte a explotados y explotadores). Por consiguiente, para que estalle la revoluci\u00f3n es necesario, en primer lugar, conseguir que la mayor\u00eda de los obreros (o, en todo caso, la mayor\u00eda de los obreros conscientes, reflexivos y pol\u00edticamente activos) comprenda a fondo la necesidad de la revoluci\u00f3n y est\u00e9 dispuesta a sacrificar la vida por ella; en segundo lugar, es preciso que las clases dirigentes sufran una crisis gubernamental que arrastre a la pol\u00edtica incluso a las masas m\u00e1s atrasadas (el s\u00edntoma de toda revoluci\u00f3n verdadera es que se decuplique o hasta se centuplique el n\u00famero de personas aptas para la lucha pol\u00edtica pertenecientes a la masa trabajadora y oprimida antes ap\u00e1tica), que reduzca el gobierno a la impotencia y torne posible su r\u00e1pido derrocamiento por los revolucionarios\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>6- Trotsky, en 1931, hizo una sistematizaci\u00f3n que reflejaba la posibilidad de la existencia de situaciones revolucionarias sin direcciones revolucionarias. Lleg\u00f3 a esa definici\u00f3n despu\u00e9s de innumerables oportunidades revolucionarias perdidas por la ausencia de direcciones revolucionarias (Alemania 1918-1919 y 1923, China, y varias otras).<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c1) Para analizar una situaci\u00f3n desde el punto de vista revolucionario, es necesario distinguir entre las condiciones econ\u00f3micas y sociales de una situaci\u00f3n revolucionaria y la situaci\u00f3n revolucionaria misma.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>2) Las condiciones econ\u00f3micas y sociales de una situaci\u00f3n revolucionaria se dan, hablando en general, cuando las fuerzas productivas de un pa\u00eds est\u00e1n en decadencia, cuando disminuye sistem\u00e1ticamente el peso del pa\u00eds capitalista en el mercado mundial y los rendimientos de las clases tambi\u00e9n se reducen sistem\u00e1ticamente; cuando el desempleo ya no es simplemente la consecuencia de una fluctuaci\u00f3n coyuntural, sino un mal social permanente con tendencia a aumentar. Estas son las caracter\u00edsticas de la situaci\u00f3n de Inglaterra; podemos decir que all\u00ed se dan y se profundizan las condiciones econ\u00f3micas y sociales de un situaci\u00f3n revolucionaria. Pero no podemos olvidar que la situaci\u00f3n revolucionaria la definimos pol\u00edticamente, no solo sociol\u00f3gicamente, y aqu\u00ed entra el factor subjetivo. Y este no consiste solamente en el problema del partido del proletariado, sino que es una cuesti\u00f3n de conciencia de todas las clases, por supuesto fundamentalmente del proletariado y su partido.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>3) La situaci\u00f3n revolucionaria solo se da cuando las condiciones econ\u00f3micas y sociales que permiten la revoluci\u00f3n provocan cambios bruscos en la conciencia de la sociedad y de sus diferentes clases. \u00bfQu\u00e9 cambios?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>a) Para nuestro an\u00e1lisis tenemos que llevar en cuenta las tres clases sociales: la capitalista, la clase media y el proletariado. Son muy diferentes los cambios de mentalidad necesarios en cada una de estas clases.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>b) El proletariado brit\u00e1nico sabe muy bien, mucho mejor que todos los te\u00f3ricos, que la situaci\u00f3n econ\u00f3mica es muy grave. Pero la situaci\u00f3n revolucionaria se desarrolla solo cuando el proletariado comienza a buscar una salida, no sobre los caminos de la vieja sociedad sino por el camino de la insurrecci\u00f3n revolucionaria contra el orden existente. Esta es la condici\u00f3n subjetiva m\u00e1s importante de una situaci\u00f3n revolucionaria. La intensidad de los sentimientos revolucionarios de las masas es uno de los indicios m\u00e1s importantes de la madurez de la situaci\u00f3n revolucionaria.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>c) Pero la etapa siguiente a la situaci\u00f3n revolucionaria es la que permite al proletariado convertirse en la fuerza dominante de la sociedad, y esto depende, hasta cierto punto (aunque menos en Inglaterra que en los otros pa\u00edses) de las ideas y sentimientos pol\u00edticos de la clase media, de su desconfianza en todos los partidos tradicionales (incluyendo el Partido Laborista, que es reformista, es decir, conservador) y de que deposite sus esperanzas en un cambio radical, revolucionario, de la sociedad (y no en un cambio contrarrevolucionario, o sea, fascista).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>d) Los cambios en el estado de \u00e1nimo de la clase media y del proletariado corresponden y son paralelas a los cambios en el estado de \u00e1nimo de la clase dominante, cuando esta ve que es incapaz de salvar su sistema, pierde confianza en s\u00ed misma, comienza a desintegrarse, se divide en facciones y camarillas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>4) No se puede saber de antemano ni indicar con exactitud matem\u00e1tica en qu\u00e9 momento de estos procesos est\u00e1 madura la situaci\u00f3n revolucionaria. El partido revolucionario solo puede descubrir esto por medio de la lucha, por el crecimiento de sus fuerzas e influencia sobre las masas, sobre los campesinos y la peque\u00f1a burgues\u00eda de las ciudades, etc., y por el debilitamiento de la resistencia de las clases dominantes. (\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>9) Las condiciones pol\u00edticas de una situaci\u00f3n revolucionaria se desarrollan simult\u00e1neamente y, m\u00e1s o menos, paralelamente, pero esto no significa que maduran todas al mismo tiempo; este es el peligro que las amenaza. De las condiciones pol\u00edticas en cuesti\u00f3n, la m\u00e1s inmadura es el Partido revolucionario del proletariado. No est\u00e1 excluida la posibilidad de que la transformaci\u00f3n revolucionaria del proletariado y de la clase media y la desintegraci\u00f3n de la clase dominante, se desarrollen m\u00e1s r\u00e1pidamente que la madurez del Partido Comunista. Esto significa que podr\u00eda darse una verdadera situaci\u00f3n revolucionaria sin un partido revolucionario adecuado. De cierto modo, se repetir\u00eda lo que ocurri\u00f3 en Alemania en 1923. (\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u201d\u00bfQu\u00e9 es una situaci\u00f3n revolucionaria?\u201d, <em>Escritos<\/em>, ,Tomo II, vol. 2, p. 510 (14\/11131), Ed. Pluma).<\/p>\n\n\n\n<p>7- En 1940, Trotsky retoma esa discusi\u00f3n, ahora enfocada en las \u201ccondiciones b\u00e1sicas para el triunfo de la revoluci\u00f3n proletaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa experiencia hist\u00f3rica estableci\u00f3 las condiciones b\u00e1sicas para el triunfo de la revoluci\u00f3n proletaria, que fueron aclaradas te\u00f3ricamente:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(1) El impasse de la burgues\u00eda y la consecuente confusi\u00f3n de la clase dominante; (2) La aguda insatisfacci\u00f3n y el ansia de cambios decisivos en las filas de la peque\u00f1a burgues\u00eda, sin cuyo apoyo la gran burgues\u00eda no puede mantenerse; (3) La conciencia de la situaci\u00f3n intolerable y la disposici\u00f3n para acciones revolucionarias en las filas del proletariado; (4) Un programa claro y una direcci\u00f3n firme de la vanguardia proletaria.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Estas son las cuatro condiciones para el triunfo de la revoluci\u00f3n proletaria. La raz\u00f3n principal de la derrota de muchas revoluciones radica en el hecho de que estas cuatro condiciones raramente alcanzan al mismo tiempo el necesario grado de madurez\u201d <\/em>(Manifiesto de Emergencia, <em>Escritos<\/em>, Tomo XI, vol. 2, Ed. Pluma).<\/p>\n\n\n\n<p>Observen que Trotsky habla aqu\u00ed algo muy parecido con la cita de Lenin de 1920. No est\u00e1n hablando solo de situaciones revolucionarias sino de las \u201ccondiciones en que una situaci\u00f3n revolucionaria puede triunfar\u201d, lo que incluye \u201cun programa claro y una direcci\u00f3n firme de la vanguardia proletaria\u201d. Trotsky alerta en esa misma cita que la principal raz\u00f3n de la derrota de muchas revoluciones es que esas condiciones no alcancen al mismo tiempo el \u201cnecesario grado de madurez\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante constatar tambi\u00e9n que Trotsky incorpora como uno de los elementos de una situaci\u00f3n revolucionaria la evoluci\u00f3n de la peque\u00f1o burgues\u00eda, que no estaba presente en las formulaciones de Lenin. Eso tiene importancia por reflejar la realidad de los procesos europeos, en los cuales la peque\u00f1o burgues\u00eda se divid\u00eda entre el fascismo y las posiciones revolucionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>8- En nuestra corriente, existen algunas interpretaciones equivocadas del pensamiento de Lenin y Trotsky sobre las definiciones [de] situaciones revolucionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera es que, seg\u00fan Moreno, Trotsky despu\u00e9s de 1917 defin\u00eda la diferencia de las situaciones prerrevolucionarias y revolucionarias por la presencia o no de un partido revolucionario. O sea, existir\u00eda una situaci\u00f3n prerrevolucionaria cuando existiesen todas las condiciones objetivas, pero faltase el partido revolucionario. Cuando existiese el partido revolucionario, ser\u00eda una situaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>No encontramos esa definici\u00f3n en Trotsky. La referencia m\u00e1s pr\u00f3xima que encontramos, existente en el Programa de Transici\u00f3n, dice lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa econom\u00eda, el Estado, la pol\u00edtica de la burgues\u00eda y sus relaciones internacionales est\u00e1n profundamente afectadas por la crisis social que caracteriza la situaci\u00f3n prerrevolucionaria de la sociedad. El principal obst\u00e1culo en el camino de la transformaci\u00f3n de la situaci\u00f3n prerrevolucionaria en revolucionaria consiste en el car\u00e1cter oportunista de la direcci\u00f3n proletaria, su cobard\u00eda peque\u00f1oburguesa, y la traidora conexi\u00f3n que mantiene con ella en su agon\u00eda\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente, aqu\u00ed Trotsky est\u00e1 haciendo una referencia general a la \u00e9poca revolucionaria sobre el problema central de la superaci\u00f3n de la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, sin ninguna preocupaci\u00f3n en la determinaci\u00f3n precisa de una situaci\u00f3n de la lucha de clases nacional<\/p>\n\n\n\n<p>No encontramos ninguna cita de Trotsky diciendo que lo que diferencia una situaci\u00f3n de la lucha de clases nacional de prerrevolucionaria a revolucionaria es la existencia del partido revolucionario. Puede ser que exista y que no la hayamos encontrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Caso exista, ser\u00eda una demostraci\u00f3n de una incomprensi\u00f3n enorme de Trotsky sobre la realidad de los procesos revolucionarios. Ser\u00eda la misma cosa que afirmar que no existen situaciones revolucionarias en el mundo en la medida en que no existen partidos revolucionarios que dirijan al proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, las citas que reproducimos arriba \u2013de 1931 y 1940, largamente conocidas\u2013 dicen lo opuesto: que puede existir una situaci\u00f3n revolucionaria sin partido revolucionario, y que \u201cese es el peligro que nos amenaza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De forma a\u00fan m\u00e1s categ\u00f3rico, en <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa\u201d<\/em> (1930), Trotsky afirma lo mismo. Despu\u00e9s de definir las condiciones objetivas de la revoluci\u00f3n afirma:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl proletariado no puede, para la insurrecci\u00f3n, impregnarse de la certeza indispensable de sus propias fuerzas sino en el caso de que frente a \u00e9l se descubra una clara perspectiva, que si \u00e9l tiene la posibilidad de verificar activamente las relaciones de fuerzas que cambian en su provecho, si siente por arriba de \u00e9l una direcci\u00f3n perspicaz, firme y audaz. Esto nos lleva a la condici\u00f3n de la conquista del poder: al partido revolucionario, como vanguardia estrecha[mente] unida y templada de la clase\u201d<\/em> (El arte de la insurrecci\u00f3n, <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>O sea, aqu\u00ed Trotsky no diferencia una situaci\u00f3n prerrevolucionaria de una revolucionaria por la existencia del partido revolucionario, pero plantea el partido revolucionario como la condici\u00f3n para la conquista del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Enseguida despu\u00e9s, \u00e9l afirma:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cGracias a la combinaci\u00f3n favorable de las condiciones hist\u00f3ricas, tanto interiores como internacionales, el proletariado ruso encuentra a su cabeza un partido excepcionalmente dotado de claridad pol\u00edtica y de un temperamento revolucionario sin ejemplo: es eso solamente que permite a una clase joven o poco numerosa realizar una tarea hist\u00f3rica de envergadura nunca vista. En general, como testigo de la historia \u2013la de la <\/em><a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Comuna de Par\u00eds<\/em><\/a><em>, de las revoluciones alemanas y austriacas de 1918, los soviets de Hungr\u00eda y de la Baviera, de la revoluci\u00f3n italiana de 1919, la crisis alemana de 1923, la revoluci\u00f3n china de los a\u00f1os 1925-1927, de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola de 1931\u2013 el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil de la cadena de las condiciones ha sido hasta el presente el del partido: lo m\u00e1s dif\u00edcil para la clase obrera es crear una organizaci\u00f3n revolucionaria que est\u00e9 a la altura de sus tareas hist\u00f3ricas. En los pa\u00edses m\u00e1s viejos y m\u00e1s civilizados, fuerzas considerables trabajan para debilitar y descomponer la vanguardia revolucionaria\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Si numerosas han sido las grandes crisis sociales y pol\u00edticas, la coincidencia de todas las condiciones indispensables para una insurrecci\u00f3n proletaria victoriosa y estable solo est\u00e1 a la vista hasta el presente en la historia una sola vez: en Octubre de 1917, en Rusia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Una situaci\u00f3n revolucionaria no es eterna. De todas las premisas de una insurrecci\u00f3n, la menos estable es el estado de esp\u00edritu de la peque\u00f1a burgues\u00eda. En tiempo de crisis nacionales, esta marcha atr\u00e1s de la clase que, no solamente por la palabra sino por la acci\u00f3n, le inspira confianza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Capaz de sentimientos impulsivos, incluso de delirios revolucionarios, la peque\u00f1a burgues\u00eda no tiene resistencia, ella pierde f\u00e1cilmente el coraje en caso de fracaso, y sus ardientes esperanzas caen en la desilusi\u00f3n. Son precisamente los cambios violentos y r\u00e1pidos de sus estados de esp\u00edritu que dan una tal inestabilidad en cada situaci\u00f3n revolucionaria. Si el partido proletario no es suficientemente resuelto para transformar en tiempo \u00fatil la espera y las esperanzas de las masas populares en una acci\u00f3n revolucionaria, el flujo es luego sustituido por el reflujo: las camadas intermedias sacan los ojos de la revoluci\u00f3n y buscan un salvador en el campo opuesto. Tal como la marea alta, el proletariado arrastra tras de s\u00ed a la peque\u00f1a burgues\u00eda, en el momento de reflujo la peque\u00f1a burgues\u00eda arrastra a camadas importantes del proletariado. Tal es la dial\u00e9ctica de las vacantes comunistas y fascistas en la evoluci\u00f3n pol\u00edtica de Europa de la posguerra\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el mismo sentido, Trotsky afirma en <em>Stalin, el gran organizador de derrotas<\/em> (1930):<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa marcha de los acontecimientos podr\u00eda haber seguido otro camino durante una serie de a\u00f1os. Durante las revoluciones alemana de 1918 y h\u00fangara de 1919, en el movimiento del proletariado italiano de setiembre de 1920, en la huelga general inglesa de 1926, en la insurrecci\u00f3n vienesa de 1927, durante la revoluci\u00f3n China de 1925-1927, en grados diferentes y bajo formas diversas, se expresa siempre la misma contradicci\u00f3n pol\u00edtica: en una situaci\u00f3n revolucionaria madura, no solamente por sus bases sociales sino tambi\u00e9n, frecuentemente, por el estado de \u00e1nimo combativo de las masas, falta el factor subjetivo, es decir, un partido revolucionario de masas o, si este existe, carece de una direcci\u00f3n perspicaz y valiente\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>O sea, en estas citas Trotsky afirm\u00f3 categ\u00f3ricamente \u2013al contrario de lo que se dijo muchas veces en nuestra corriente\u2013 que existen situaciones revolucionarias sin partidos revolucionarios. M\u00e1s a\u00fan, afirma que ese fue el motivo de las derrotas ocurridas en las otras revoluciones, a diferencia de la rusa.<\/p>\n\n\n\n<p>9- La segunda interpretaci\u00f3n equivocada contrapone las definiciones de Lenin sobre las situaciones revolucionarias (que ser\u00e1n apoyadas en elementos objetivos) y las de Trotsky (que tendr\u00edan un peso subjetivo mayor).<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es un error. Existe un amplio acuerdo entre esas citas de Trotsky y la de Lenin de 1915. Ambos definen las situaciones revolucionarias como una combinaci\u00f3n de:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>agravamiento de la crisis econ\u00f3mica<\/li>\n\n\n\n<li>crisis pol\u00edtica y divisi\u00f3n de la burgues\u00eda<\/li>\n\n\n\n<li>disposici\u00f3n del proletariado para acciones revolucionarias<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Tanto Lenin como Trotsky apuntan condiciones objetivas como b\u00e1sicas para la definici\u00f3n de situaciones revolucionarias. Pero incorporan la posibilidad de una evoluci\u00f3n desigual de las condiciones objetivas y subjetivas, con la presencia de una situaci\u00f3n revolucionaria y al mismo tiempo, citan la necesidad de una direcci\u00f3n revolucionaria de masas, as\u00ed como la posibilidad de su ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p>O sea, tanto uno como el otro definen las situaciones revolucionarias por las condiciones objetivas, pero explicitan que son necesarias condiciones subjetivas para que esas revoluciones sean victoriosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo para recordar, en las citaciones hechas, Lenin dice en la primera que: \u201cEs el conjunto de esas alteraciones objetivas que constituye una situaci\u00f3n revolucionaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y despu\u00e9s afirma:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cPorque la revoluci\u00f3n no surge en toda situaci\u00f3n revolucionaria, sino solamente en los casos en que a todas las alteraciones objetivas arriba enumeradas se junta una alteraci\u00f3n subjetiva, a saber: la capacidad, en lo que respecta a la clase revolucionaria, de conducir acciones revolucionarias de masa suficientemente vigorosas para quebrar completamente (o parcialmente) el antiguo gobierno, que no caer\u00e1 jam\u00e1s, incluso en \u00e9poca de crisis, sin \u2018ser derrumbado\u2019\u2019\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky dice exactamente lo mismo. Habla de las condiciones objetivas que definen una situaci\u00f3n revolucionaria y, despu\u00e9s, al enumerar las \u201ccondiciones b\u00e1sicas para el triunfo de la revoluci\u00f3n proletaria\u201d incluye \u201cun programa claro y una direcci\u00f3n firme de la vanguardia proletaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>O sea, tanto uno como el otro definen las condiciones objetivas para la revoluci\u00f3n como las situaciones revolucionarias y tambi\u00e9n las subjetivas como una de las condiciones para la victoria de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>10- La tercera interpretaci\u00f3n errada, muy usada en nuestra corriente es una vulgarizaci\u00f3n de la cita de Lenin, diciendo que existe una situaci\u00f3n revolucionaria en funci\u00f3n de cualquier combinaci\u00f3n de crisis pol\u00edtica y ascenso de masas, porque \u201clos de arriba no pueden y los de abajo no quieren\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, para Lenin, \u201clos de arriba no pueden\u201d significa que \u201clas clases dirigentes sufran una crisis gubernamental que arrastre a la pol\u00edtica incluso a las masas m\u00e1s atrasadas\u2026 que reduzca el gobierno a la impotencia y torne posible su r\u00e1pido derrocamiento por los revolucionarios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, \u201clos de abajo no quieren\u201d, para Lenin significa que \u201cla mayor\u00eda de los obreros (o, en todo caso, la mayor\u00eda de los obreros conscientes, reflexivos y pol\u00edticamente activos) comprenda a fondo la necesidad de la revoluci\u00f3n y est\u00e9 dispuesta a sacrificar la vida por ella\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, no se puede banalizar la definici\u00f3n de situaci\u00f3n revolucionaria a partir de que \u201clos de abajo no quieren, los de arriba no pueden\u201d. Es necesario verificar si la situaci\u00f3n de la lucha de clases corresponde al contenido de la definici\u00f3n leninista, y no solo a una frase que populariza esa categor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>11- Volver a las definiciones de Lenin y Trotsky, en nuestra opini\u00f3n, debe ser nuestra m\u00e1s importante baliza para el entendimiento sobre las situaciones revolucionarias. Son las bases para retomar nuestra elaboraci\u00f3n sobre el tema.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II \u2013 Moreno y \u201cRevoluciones del Siglo XX\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>12- Ese texto \u2013<em>Revoluciones del Siglo XX<\/em> (1984)\u2013 explica correctamente las revoluciones de posguerra y la de Vietnam, mostr\u00e1ndolas como revoluciones socialistas victoriosas dirigidas por partidos estalinistas. Ese tema puso en crisis a buena parte del trotskismo, que no consegu\u00eda entender que pas\u00f3 partiendo de las elaboraciones anteriores de Trotsky.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno reivindica la Teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, pero tambi\u00e9n critica parte de las Tesis que la sintetizan.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEsta segunda formulaci\u00f3n de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente de Trotsky tiene esa extraordinaria virtud: una Teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Mundial. Tiene la extraordinaria virtud de ver que, toda revoluci\u00f3n democr\u00e1tico burguesa, si contin\u00faa, se transforma en socialista. Y si no [continua], se transforma en contrarrevoluci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tiene el grave defecto de girar alrededor de los sujetos. Como dijo muy bien el compa\u00f1ero, en ese \u00fanico sentido tuvo raz\u00f3n Preobazhensky.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero, en general, Trotsky tuvo raz\u00f3n: la revoluci\u00f3n se dirig\u00eda hacia la revoluci\u00f3n socialista. Preobazhensky opinaba que no.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Nosotros creemos que en estos \u00faltimos cuarenta a\u00f1os se produjeron fen\u00f3menos distintos a los que Trotsky vio, que nos obligan a comenzar a elaborar entre todos\u2013 o lo har\u00e1n algunos de ustedes dentro de algunos a\u00f1os\u2013 una nueva formulaci\u00f3n, una nueva forma de escribir la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente, tomando todos los problemas. Tenemos que formular que no es obligatoria que sea la clase obrera y un partido marxista revolucionario con influencia de masas quien dirija el proceso de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica hacia la revoluci\u00f3n socialista. No es obligatorio que sea as\u00ed. Al contrario: ocurrieron, y no est\u00e1 descartado que ocurran, revoluciones democr\u00e1ticas, que en el terreno econ\u00f3mico se transformen en socialistas. Quiere decir, revoluciones que expropien a la burgues\u00eda sin tener como eje esencial a la clase obrera \u2013o teni\u00e9ndola como participante importante\u2013, y no teniendo partidos marxistas revolucionarios y obreros revolucionarios en su frente y s\u00ed partidos peque\u00f1oburgueses.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Concretamente, se dio una de las m\u00e1s importantes leyes del desarrollo desigual y combinado, que son esas desigualdades, y lamentablemente Trotsky no la aplic\u00f3. Trotsky volvi\u00f3 a equivocarse al poner un signo igual, [diciendo] \u201cRevoluci\u00f3n obrera = es hecha por la clase obrera = y por un partido marxista revolucionario\u201d. Nuevamente cometi\u00f3 ese grav\u00edsimo error, de l\u00f3gica formal, creyendo que todo es igual a todo, y no es desigual y combinado\u201d<\/em> (Cr\u00edtica a las Tesis de la Revoluci\u00f3n Permanente de Trotsky, palestra de Moreno en la Escuela de Cuadros del MAS, 1984).<\/p>\n\n\n\n<p>13- Trotsky, en el Programa de Transici\u00f3n hace una afirmaci\u00f3n famosa:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u00bfEs posible la creaci\u00f3n del gobierno obrero y campesino por las organizaciones obreras tradicionales? La experiencia del pasado demuestra, como ya lo hemos dicho, que esto es por lo menos, poco probable. No obstante no es posible negar categ\u00f3ricamente a priori la posibilidad te\u00f3rica de que bajo la influencia de una combinaci\u00f3n muy excepcional (guerra, derrota, crack financiero, ofensiva revolucionaria de las masas, etc. &#8230;) los partidos peque\u00f1oburgueses sin excepci\u00f3n de los estalinistas, pueden llegar m\u00e1s lejos de lo que ellos quisieran en el camino de una ruptura con la burgues\u00eda. En cualquier caso, una cosa est\u00e1 fuera de dudas: a\u00fan en el caso de que esa variante poco probable llegara a realizarse en alguna parte y un \u201cgobierno obrero y campesino\u201d \u2013en el sentido indicado m\u00e1s arriba\u2013 llegara a constituirse, no representar\u00eda m\u00e1s que un corto episodio en el camino de la verdadera dictadura del proletariado.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>14- Moreno, sobre esa declaraci\u00f3n de Trotsky, dijo lo siguiente en el congreso de fundaci\u00f3n de la LIT:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNosotros tratamos de acu\u00f1ar una frase te\u00f3rica que queremos que nos digan si es correcta o no: la realidad fue m\u00e1s trotskista de lo que los propios trotskistas hab\u00edamos pensado, porque el movimiento de masas fue tan poderoso, tan tremendo, tan colosal en el mundo entero que lo que Trotsky hab\u00eda escrito como una hip\u00f3tesis condicional, excepcional\u00edsima, fue la ley\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>O sea, Moreno opinaba que Trotsky se equivoc\u00f3 y que lo que pas\u00f3 en la posguerra fue la expresi\u00f3n de una ley.<\/p>\n\n\n\n<p>15- Fue un acierto importante de Moreno constatar que las revoluciones que expropiaron al capitalismo y ganaron nuevos Estados obreros en la posguerra no ten\u00edan al proletariado como sujeto social ni partidos revolucionarios como sujetos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, nos parece que fue equivocado proyectar la continuidad necesaria de ese proceso para el futuro. M\u00e1s equivocado a\u00fan definir eso como \u201cuna ley\u201d. Lo que la evoluci\u00f3n posterior demostr\u00f3 fue que no se repitieron revoluciones socialistas victoriosas, dirigidas hasta ahora por partidos reformistas.<\/p>\n\n\n\n<p>16- \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00eda ocurrido en el pasado? Gran parte de esas revoluciones tuvieron origen directo en las condiciones objetivas y subjetivas generadas por la Segunda Guerra Mundial, que causaron desastres econ\u00f3micos y pol\u00edticos a\u00fan mayores que la Primera Guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Se abrieron posibilidades de toma del poder no solo en el Este europeo sino en Francia, Italia y Grecia, con las fuerzas armadas de los Estados burgueses destruidas y sus direcciones burguesas con fuertes crisis. El imperialismo europeo podr\u00eda haber sido derrotado en pa\u00edses claves, lo que cambiar\u00eda el curso de la historia. Como sabemos, eso fue impedido por el estalinismo. Esas condiciones nunca m\u00e1s se repitieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Ocurrieron condiciones particulares tambi\u00e9n en las revoluciones cubana y vietnamita. En la cubana, el imperialismo americano cometi\u00f3 un error grave, como afirma Moreno, de seguir atacando la direcci\u00f3n de Castro luego de la derrota de la dictadura de Batista, obligando a Castro a avanzar en el sentido anticapitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima revoluci\u00f3n socialista victoriosa bajo direcci\u00f3n reformista fue en Vietnam, tambi\u00e9n en condiciones extremadamente particulares, despu\u00e9s de grandes traiciones del PC vietnamita en acuerdo con el imperialismo franc\u00e9s, y con la primera derrota militar del imperialismo yanqui en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>17- Despu\u00e9s de eso, existi\u00f3 una pol\u00edtica sistem\u00e1tica del imperialismo de buscar integrar las direcciones reformistas en el mercado mundial capitalista (Angola, Mozambique, Nicaragua) y en la democracia burguesa. Eso ya era una pr\u00e1ctica com\u00fan de las burgues\u00edas en los procesos revolucionarios con, por ejemplo, la socialdemocracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero se extendi\u00f3 a otras corrientes reformistas armadas (como las guerrillas) y otros sectores. El imperialismo aprendi\u00f3 de sus derrotas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las direcciones reformistas estalinistas y socialdem\u00f3cratas buscaron de todas las maneras evitar las revoluciones en todo el mundo. Eso se agrav\u00f3 a\u00fan m\u00e1s despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n del capitalismo en el Este europeo [y] en China.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado es que hace 45 a\u00f1os no existen m\u00e1s revoluciones socialistas victoriosas, aunque hayan habido revoluciones que llegaron a destruir las fuerzas armadas burguesas, como en Nicaragua, Angola y Mozambique.<\/p>\n\n\n\n<p>18- Nosotros creemos, al contrario de la afirmaci\u00f3n de Moreno, que Trotsky acert\u00f3. Incluso, como afirma Mart\u00edn Hern\u00e1ndez, Trotsky acert\u00f3 doblemente: en primer lugar acert\u00f3 que esa posibilidad pod\u00eda darse, y en segundo lugar, que era altamente improbable. La demostraci\u00f3n de eso es que ocurri\u00f3 solamente en un periodo de 30 a\u00f1os y nunca m\u00e1s pas\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Al contrario de lo que dec\u00eda Moreno, esa no fue una \u201cley\u201d. No fue una ley siquiera en esos 30 a\u00f1os de posguerra. En ese periodo, la mayor\u00eda absoluta de las revoluciones fue derrotada por la traici\u00f3n de las direcciones reformistas, comenzando por Francia e Italia enseguida despu\u00e9s de a guerra, que podr\u00edan haber cambiado el curso de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Menos a\u00fan se trata de una \u201cley\u201d con la cual podemos proyectar el futuro. Al contrario, reafirmamos lo que Trotsky dec\u00eda. La posibilidad de nuevas revoluciones socialistas dirigidas por organizaciones reformistas es altamente improbable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III \u2013 Moreno y las revoluciones de \u201cfebrero\u201d y \u201coctubre\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>19- La sistematizaci\u00f3n de Moreno en <em>Revoluciones del Siglo XX<\/em> de las revoluciones como de \u201cfebrero\u201d y \u201coctubre\u201d nos parece equivocada. La primera limitaci\u00f3n se revela en la amplitud de la categor\u00eda \u201crevoluciones de febrero\u201d. Como solo ocurri\u00f3 una revoluci\u00f3n de octubre, con el proletariado como sujeto social y un partido revolucionario en su direcci\u00f3n (la de 1917 en Rusia), toda las otras revoluciones ser\u00edan \u201cde febrero\u201d. Una categor\u00eda tan amplia, deja de ser una herramienta para el entendimiento de la realidad para transformarse en una fuente de confusiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa misma categor\u00eda incluye los \u201cfebreros que expropian\u201d (revoluciones socialistas victoriosas dirigidas por organizaciones reformistas), las revoluciones que se enfrentan con dictaduras, y las revoluciones de \u201cfebrero recurrentes\u201d, como las que ocurren contra democracias burguesas. O sea, todas las revoluciones ocurridas en el siglo XX y XXI, menos la de 1917.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las caracter\u00edsticas comunes de esas revoluciones? Ninguna, a no ser la de no tener a su frente una direcci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>20- Para que todas cupiesen en esa definici\u00f3n, se consider\u00f3 esas revoluciones como \u201cinconscientes\u201d. Si la conciencia se materializa en las instituciones que dirigen los procesos revolucionarios, esas revoluciones no ten\u00edan nada de inconscientes. \u00bfC\u00f3mo se puede definir as\u00ed las revoluciones cubana y china que tuvieron direcciones claramente definidas a su frente?<\/p>\n\n\n\n<p>21- La tentativa de crear la categor\u00eda \u201crevoluci\u00f3n de febrero\u201d incurre en otro error grave. La revoluci\u00f3n de febrero de 1917 fue una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica que tuvo como sujeto social al proletariado y puso en el poder un gobierno burgu\u00e9s. Eso pocas veces ocurri\u00f3 en la historia posteriormente, con algunos ejemplos como Alemania de 1919 y Bolivia de 1952. No fue semejante a los otros procesos revolucionarios caracterizados por Moreno como \u201cfebreros\u201d, que tuvieron al campesinado o a las masas populares urbanas como sujetos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>22- Es preciso clasificar las revoluciones como parte del proceso de la revoluci\u00f3n permanente, por sus caracter\u00edsticas espec\u00edficas, y no encuadrarlas en una \u00fanica categor\u00eda general que no define nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Las revoluciones pueden iniciarse por un m\u00f3vil inmediato contra la miseria de las masas, o por un objetivo democr\u00e1tico. Pueden ocurrir en pa\u00edses semicoloniales, coloniales o imperialistas. Pueden enfrentarse contra dictaduras o democracias burguesas. Pueden derribar reg\u00edmenes (como las que derrumbaron la dictadura argentina en 1982, o en T\u00fanez en 2011), o no derrumbar nada. Pueden tener como sujeto social al proletariado (como en las revoluciones bolivianas de 1952 y 1985), o al campesinado (como la china de 1949 y la ecuatoriana de 2000), o masas populares urbanas (como la Argentina en 2001, las de la primavera \u00e1rabe o las actuales). Las revoluciones pueden ser victoriosas o derrotadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas ellas son parte del proceso de la revoluci\u00f3n permanente, en que determinado objetivo inmediato se choca con la dominaci\u00f3n capitalista, y puede o no evolucionar directamente hacia la lucha por el poder o ser desviada o derrotada por sus direcciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas caracterizaciones dan a las revoluciones mucho mayor definici\u00f3n que llamar a todas ellas de \u201cfebrero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>23- Para realzar la importancia de la ausencia de la direcci\u00f3n revolucionaria en una situaci\u00f3n revolucionaria no es necesario recurrir a la categor\u00eda \u201crevoluci\u00f3n de febrero\u201d. Es m\u00e1s claro y preciso retomar las definiciones de Lenin (1915) y Trotsky (1931) discutidas anteriormente en este texto. O sea, discutir las situaciones revolucionarias sin direcciones revolucionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de direcci\u00f3n revolucionaria refuerza la importancia de que la definici\u00f3n de las situaciones revolucionarias no est\u00e9 vinculada necesariamente a la existencia o no de direcciones revolucionarias con influencia de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>En todas las revoluciones debemos incorporar la expresi\u00f3n precisa de la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, con la caracterizaci\u00f3n de su direcci\u00f3n reformista, nacionalista burguesa, islamista, centrista (u otras), o a\u00fan su car\u00e1cter espont\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed, en el terreno fundamental de la direcci\u00f3n, no basta llamarlas \u201cde febrero\u201d, es preciso caracterizar qu\u00e9 direcci\u00f3n (o ausencia de direcci\u00f3n) tienen los procesos revolucionarios. Menos a\u00fan vale llamar a todas \u201crevoluciones inconscientes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>24- Las herramientas te\u00f3ricas nos sirven para entender la realidad y armar nuestro programa. Las revoluciones son muy diferentes unas de otras. Buscar precisar sus caracter\u00edsticas es parte integrante del necesario esfuerzo program\u00e1tico inicial \u2013el entendimiento de las situaciones\u2013 para poder avanzar en el entendimiento de las tareas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo armar el mismo tipo de programa para tan diferentes tipos de revoluciones, si las generalizamos como \u201crevoluciones de febrero\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p>Las revoluciones que se chocan con dictaduras, por ejemplo, tienen un eje program\u00e1tico alrededor de su derrumbe. Nosotros tenemos un programa de transici\u00f3n para la revoluci\u00f3n socialista, con centro estrat\u00e9gico en la dictadura del proletariado, pero armado alrededor del eje concreto de la lucha contra la dictadura burguesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Las revoluciones contra las democracias burguesas implican una armaz\u00f3n program\u00e1tica distinta, con un eje program\u00e1tico alrededor de un gobierno de los trabajadores (la forma de popularizaci\u00f3n de la dictadura del proletariado).<\/p>\n\n\n\n<p>Definir esas revoluciones como \u201cfebreros recurrentes\u201d alimenta una confusi\u00f3n que ya existi\u00f3 en sectores de la LIT [sobre] que se debe utilizar el mismo instrumental program\u00e1tico de los \u201cfebreros\u201d contra las dictaduras en las revoluciones contra las democracias burguesas por ser \u201cfebreros recurrentes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando encaramos las revoluciones como partes de la revoluci\u00f3n permanente, con caracter\u00edsticas definidas por su m\u00f3vil concreto democr\u00e1tico (contra dictaduras o la dominaci\u00f3n imperialista, por ejemplo) o m\u00ednimo, en pa\u00edses imperialistas o semicoloniales, etc., se hace m\u00e1s f\u00e1cil definir un programa de transici\u00f3n para ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>25- Van a continuar ocurriendo revoluciones de todos los tipos. Ahora, con la situaci\u00f3n que estamos viviendo en nivel internacional, vamos a tener m\u00e1s revoluciones ocurriendo en Am\u00e9rica del Norte, Europa, Medio Oriente, Norte de \u00c1frica, Am\u00e9rica Latina, etc. En muchas de ellas vamos a ver combinaciones inusitadas de elementos desigualmente desarrollados.<\/p>\n\n\n\n<p>Como las revoluciones son muy diferentes unas de otras, es necesario un saludable y necesario estudio sobre cada una de ellas para precisar nuestras caracterizaciones y nuestro programa. La definici\u00f3n simplista de todas ellas como \u201cfebrero\u201d m\u00e1s confunde que ayuda a nuestra armaz\u00f3n program\u00e1tica, y puede llevar a errores graves.<\/p>\n\n\n\n<p>26- La generalizaci\u00f3n de los \u201cfebreros\u201d como \u201cfebreros recurrentes\u201d muchas veces nos lleva a la vulgarizaci\u00f3n de la categor\u00eda \u201crevoluci\u00f3n\u201d. Por ejemplo, algunas veces llegamos a llamar a cualquier ca\u00edda de un gobierno en el marco de la democracia burguesa por la movilizaci\u00f3n de masas como \u201crevoluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, en el Brasil, Moreno llam\u00f3 a la ca\u00edda de la dictadura militar: \u201crevoluci\u00f3n\u201d. En nuestra opini\u00f3n, no obstante, no hubo revoluci\u00f3n, y menos a\u00fan una revoluci\u00f3n victoriosa como dijo Moreno. Sobre este tema desarrollaremos m\u00e1s en otro texto.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed solo queremos destacar la diferencia entre lo que ocurri\u00f3 en el Brasil y la ca\u00edda de la dictadura argentina, en que hubo una revoluci\u00f3n victoriosa contra la dictadura. Hubo tambi\u00e9n revoluciones que sacudieron el Ecuador en 2000, la Argentina en 2001, y Bolivia en 2003, que pusieron a la democracia burguesa en crisis abierta. Juntar todo eso en la misma categor\u00eda \u201crevoluci\u00f3n\u201d es un equ\u00edvoco importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Exactamente en este momento, en que la situaci\u00f3n mundial apunta hacia la posibilidad de nuevas revoluciones contra democracias burguesas, es importante valorizar la definici\u00f3n de \u201crevoluci\u00f3n\u201d, para que no la confundamos con cualquier proceso de luchas y la ca\u00edda de gobiernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nosotros sigue v\u00e1lida la definici\u00f3n citada en el inicio de este texto, cuando Trotsky habla de las revoluciones como aquellos momentos precisos y raros de la historia en que la <em>consigna establecida se hace insoportable para las masas, y que ellas rompen las barreras que las separan de la pol\u00edtica, derriban a sus representantes tradicionales. O sea, el momento de irrupci\u00f3n violenta de las masas en el gobierno de su propio destino.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>27- Todo eso no implica negar la contribuci\u00f3n de Moreno al marxismo, como es obvio. Ni en t\u00e9rminos generales ni en este tema en discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso negando las categor\u00edas \u201cfebrero\u201d y \u201coctubre\u201d es necesario rescatar las definiciones de Moreno que permanecen actuales:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>la caracterizaci\u00f3n de las revoluciones que se chocan con dictaduras como parte de la revoluci\u00f3n permanente y su consecuente eje program\u00e1tico contra las dictaduras. Esa elaboraci\u00f3n permanece extremadamente v\u00e1lida, como se demuestra en las revoluciones del Norte de \u00c1frica y Medio Oriente. No es necesario llamarlas \u201crevoluciones de febrero\u201d para continuar usando esa base te\u00f3rica y program\u00e1tica.<\/li>\n\n\n\n<li>la comprensi\u00f3n de las revoluciones socialistas victoriosas que ocurrieron en el pasado dirigidas por organizaciones reformistas. Aqu\u00ed tampoco es necesario llamarlas \u201cfebreros que expropian\u201d para mantener ese aporte de Moreno a la comprensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n mundial.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>IV \u2013 Las definiciones sobre las situaciones de la lucha de clases de <\/strong><strong><em>Revoluciones del Siglo XX<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>28- Apoyado en la comprensi\u00f3n de las revoluciones de posguerra sin la clase obrera como sujeto social ni el partido revolucionario a su frente, Moreno desarrolla en \u201cRevoluciones del Siglo XX\u201d una nueva sistematizaci\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases, distinta de las anteriores hechas por Lenin y Trotsky.<\/p>\n\n\n\n<p>29- Moreno comienza por definir las grandes \u00e9pocas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>revoluciones burguesas, que culmina en las revoluciones norteamericana y francesa en el final del siglo XVIII<\/li>\n\n\n\n<li>reforma y reacci\u00f3n, el auge del capitalismo, de 1880 a 1914<\/li>\n\n\n\n<li>\u00e9poca de revoluci\u00f3n obrera y socialista \u2013comienza con la Primera Guerra Mundial que demostr\u00f3 que el capitalismo \u2013ya en su estadio imperialista\u2013 comenzaba a frenar el desarrollo de las fuerzas productivas y sentaba las bases para la revoluci\u00f3n socialista. La revoluci\u00f3n rusa de 1917 abre espectacularmente esa \u00e9poca mostrando a la clase obrera como la partera de esa nueva \u00e9poca.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>30- Despu\u00e9s, Moreno sistematiza las etapas de la lucha de clases en nivel mundial. Vamos a tomar este asunto en el segundo cap\u00edtulo de este texto.<\/p>\n\n\n\n<p>31- A partir de la constataci\u00f3n de los cambios ocurridos en la III etapa, Moreno cuestiona entonces la sistematizaci\u00f3n anterior de situaci\u00f3n revolucionaria adoptada por Trotsky.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLas revoluciones que se han dado en esta posguerra hasta el presente, no han cumplido con las cuatro condiciones que Trotsky defini\u00f3 para el triunfo revolucionario de octubre:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Las que lograron expropiar a la burgues\u00eda y construir un Estado obrero, no tuvieron como clase revolucionaria decisiva y de vanguardia al proletariado urbano o industrial. Fueron revoluciones que se desarrollaron en el campo, movilizando al campesinado y\/o al proletariado rural y, despu\u00e9s de una larga guerra de guerrillas, conquistaron las ciudades.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A su frente no hubo un partido obrero marxista revolucionario, sino partidos peque\u00f1oburgueses o peque\u00f1oburgueses burocr\u00e1ticos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Es decir, las dos \u00faltimas condiciones definidas por Trotsky, el proletariado con voluntad revolucionaria y su partido marxista revolucionario, estuvieron ausentes en estas revoluciones triunfantes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En cambio, se desarrollaron enormemente las dos primeras condiciones: la crisis del r\u00e9gimen capitalista, econ\u00f3mica y pol\u00edtica, y el vuelco a la izquierda, hacia las acciones revolucionarias de lucha contra el r\u00e9gimen, del pueblo en general.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Esto se dio porque en esta \u00e9poca la crisis de la burgues\u00eda ya no es aguda sino de corto plazo, como en el pasado. Ahora, la crisis de la burgues\u00eda es aguda pero tambi\u00e9n cr\u00f3nica y sin salida del r\u00e9gimen y el Estado burgu\u00e9s. Y en el terreno econ\u00f3mico provoca una cat\u00e1strofe que se extiende durante a\u00f1os y a\u00f1os, obligando a los explotados en general a luchar desesperadamente si no quieren morir f\u00edsicamente de hambre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>De all\u00ed que estas revoluciones triunfen y lleguen hasta la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda, hasta el momento, en los pa\u00edses semicoloniales m\u00e1s d\u00e9biles, que ya no tienen ninguna salida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Como ya hemos definido, son revoluciones socialistas inconscientes, de febrero. Entran dentro de la definici\u00f3n leninista, m\u00e1s amplia que la de Trotsky: hay situaci\u00f3n revolucionaria cuando los de arriba no pueden seguir gobernando como hasta entonces y los de abajo no quieren que sigan gobernando como hasta entonces.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Estas revoluciones de febrero triunfantes presentan una diferencia importante en relaci\u00f3n con el febrero ruso. En este, la revoluci\u00f3n de febrero fue encabezada y dirigida por el proletariado, lo que no ocurri\u00f3 en las que estamos definiendo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Junto con las dos condiciones ya se\u00f1aladas, cabr\u00eda agregar una tercera y cuarta condici\u00f3n para que estas revoluciones triunfen, siempre en el sentido de expropiar a la burgues\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La tercera conclusi\u00f3n es que las masas populares movilizadas contra el r\u00e9gimen disminuyen, en el curso de esa movilizaci\u00f3n, a las fuerzas armadas burguesas y, con ellas, al Estado burgu\u00e9s. Si esta condici\u00f3n no se da, no puede haber expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La cuarta condici\u00f3n es que la situaci\u00f3n sin salida se prolongue despu\u00e9s del triunfo sobre el viejo r\u00e9gimen. Concretamente, que el imperialismo agreda de nuevo el r\u00e9gimen hasta forzar a la direcci\u00f3n peque\u00f1oburguesa de la revoluci\u00f3n a expropiar a la burgues\u00eda como medida defensiva para no ser aniquilada\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>32- Moreno constata que en lo que \u00e9l llam\u00f3 \u201cIII etapa\u201d existieron revoluciones socialistas triunfantes sin que la clase obrera fuese su vanguardia y ni el partido revolucionario. Define esas revoluciones como \u201crevoluciones de febrero que expropian\u201d. Y a partir de ah\u00ed sistematiza las condiciones para una situaci\u00f3n revolucionaria, como el desarrollo de la crisis del r\u00e9gimen capitalista, econ\u00f3mica y pol\u00edtica, y el giro a la izquierda del pueblo en general para acciones revolucionarias de lucha contra el r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno agrega dos condiciones para que esas situaciones revolucionarias evolucionen hacia la victoria: que ellas hayan destruido a las FFAA burguesas; y que el imperialismo siga agrediendo la revoluci\u00f3n, empujando a la direcci\u00f3n reformista hacia la izquierda para evitar ser aniquilada.<\/p>\n\n\n\n<p>33- A partir de ah\u00ed, Moreno comienza una nueva sistematizaci\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases en la posguerra:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSe han dado tambi\u00e9n, como hemos visto, situaciones revolucionarias que presentan las tres primeras condiciones definidas por Trotsky, pero no la cuarta. El mejor ejemplo es la revoluci\u00f3n boliviana de 1952\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Finalmente, est\u00e1n las revoluciones que derriban un r\u00e9gimen contrarrevolucionario pero sin destruir a las fuerzas armadas ni el Estado burgu\u00e9s, como la argentina, la boliviana, la peruana, o la espa\u00f1ola de 1931, que se dan con las dos condiciones que son comunes a todas estas revoluciones de febrero: crisis cr\u00f3nica del r\u00e9gimen y la econom\u00eda burguesa y movilizaci\u00f3n revolucionaria de las masas populares. Al no haber destruido las fuerzas armadas, estas situaciones revolucionarias no pueden conducir, de ninguna manera, a la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda, es decir, al triunfo de la revoluci\u00f3n socialista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Finalmente, cabe se\u00f1alar que el hecho de que se hayan dado este tipo de situaciones y de revoluciones no niega la definici\u00f3n de Trotsky, la precisa como situaci\u00f3n prerrevolucionaria y revolucionaria de octubre. En \u00faltima instancia, estas nuevas situaciones y revoluciones siguen siendo pasos hacia los octubres que inevitablemente se volver\u00e1n a dar. Es decir, a las revoluciones hechas por la clase obrera industrial y urbana como caudillo de las masas explotadas, y dirigida por un partido marxista revolucionario internacionalista\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>34- Aqu\u00ed, Moreno sistematiza m\u00e1s claramente las situaciones revolucionarias y las diferencia entre \u201crevolucionarias de febrero\u201d y \u201crevoluciones de octubre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las de febrero ser\u00edan las que cumplen las dos condiciones: crisis cr\u00f3nica del r\u00e9gimen y de la econom\u00eda burguesa y movilizaci\u00f3n revolucionaria de las masas populares. Las de octubre ser\u00edan las que tendr\u00edan a su frente a la clase obrera y el partido revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>35- Adem\u00e1s, Moreno avanza hacia la definici\u00f3n de las situaciones prerrevolucionarias:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEstas situaciones revolucionarias de febrero son precedidas por situaciones prerrevolucionarias, que podr\u00edamos denominar \u201cprefebrero\u201d. Estas situaciones prerrevolucionarias se dan cuando el r\u00e9gimen burgu\u00e9s entra en crisis y el pueblo rompe con \u00e9l dej\u00e1ndolo sin ning\u00fan apoyo social. Son prerrevolucionarias cuando las masas populares logran unificar su odio al r\u00e9gimen en una gran movilizaci\u00f3n unificada en escala general, provocando que la crisis del r\u00e9gimen se convierta en total y absoluta\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>36- En la Carta a la direcci\u00f3n de Alicerce, Moreno avanza en su nueva sistematizaci\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEstos hechos nos vienen llevando, desde hace a\u00f1os, a plantearnos la necesidad de encontrar otras definiciones de las situaciones revolucionarias y prerrevolucionarias. Creemos estar cerca de la soluci\u00f3n del problema: las dos primeras condiciones de Trotsky (la crisis burguesa y el vuelco de la peque\u00f1a burgues\u00eda contra el r\u00e9gimen dominante) algunas veces han sido suficientes para originar situaciones revolucionarias, unas traicionadas por sus direcciones y otras, a pesar de esta, que llevaron al triunfo de la revoluci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>S tuvi\u00e9ramos que sintetizar esta nueva definici\u00f3n nos encontrar\u00edamos con la vieja f\u00f3rmula leninista \u201chay una situaci\u00f3n revolucionaria cuando los de arriba no pueden y los de abajo no quieren\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Si esta definici\u00f3n es correcta, replantea la necesidad de dar una nueva [definici\u00f3n] de situaci\u00f3n prerrevolucionaria, por una raz\u00f3n de peso: las condiciones de la situaci\u00f3n revolucionaria tal cual la definimos tiene un condicionamiento menos que la vieja definici\u00f3n de Trotsky de prerrevolucionaria, ya que no ha sido imprescindible que la clase obrera sea la vanguardia y direcci\u00f3n para el triunfo de la revoluci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo definir entonces las situaciones prerrevolucionarias que se dieron en esta posguerra, las que antecedieron a las situaciones o a los triunfos revolucionarios?<\/p>\n\n\n\n<p>Un primer elemento para lograr avanzar en la definici\u00f3n es que tiene que ser con menos condicionamientos que los dos que hemos dado para definir la situaci\u00f3n revolucionaria. Dicho de otro modo, tiene que ser menos que \u201cuna tremenda crisis del r\u00e9gimen y un vuelco masivo de la peque\u00f1oburgues\u00eda contra el r\u00e9gimen\u201d. Partiendo de este razonamiento creemos que podemos dar dos definiciones provisorias (insisto en lo de provisoria, porque ac\u00e1 estamos elaborando todos los d\u00edas): una gen\u00e9tica, es el paso intermedio de una situaci\u00f3n contrarrevolucionaria o no revolucionaria en revolucionaria; otra estructural, una colosal crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica, del r\u00e9gimen. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n cabr\u00eda la de un vuelco masivo a la revoluci\u00f3n de la peque\u00f1oburgues\u00eda, aunque no haya una colosal crisis del r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a Lenin dir\u00edamos, es \u201ccuando los de arriba ya no pueden y, si pueden, los de abajo no quieren\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>37- Despu\u00e9s, sobre la categor\u00eda de crisis revolucionaria, en la carta a la Direcci\u00f3n de Alicerce, Moreno dice:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEsta diferencia se traslada a la cuesti\u00f3n de la crisis revolucionaria. Para nosotros, cuando \u201cse pierde el control de la situaci\u00f3n\u201d no estamos simplemente ante una situaci\u00f3n revolucionaria, sino ante una crisis revolucionaria. Y eso es lo que ocurri\u00f3 desde la manifestaci\u00f3n de Rio de Janeiro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Seg\u00fan la descripci\u00f3n que hacen ustedes, despu\u00e9s de la votaci\u00f3n en el parlamento, el gobierno sali\u00f3 mucho peor que antes de la votaci\u00f3n, y que antes de la movilizaci\u00f3n. Si fueran consecuentes, deber\u00edan escribir que el gobierno \u201csigue perdiendo el control de la situaci\u00f3n\u201d. Pero si a todo el proceso que va desde la manifestaci\u00f3n de R\u00edo hasta el presente lo definen como \u201csituaci\u00f3n revolucionaria\u201d, nunca van a encontrar nada que se pueda definir como crisis revolucionaria. Porque precisamente crisis revolucionaria es cuando se pierde totalmente el control de la situaci\u00f3n. Justamente por eso no puede perdurar mucho tiempo, semanas o, a lo sumo, dos o tres meses. Aunque es posible que tambi\u00e9n tengamos que modificar esta afirmaci\u00f3n y que haya crisis revolucionarias muy prolongadas, quiz\u00e1s como lo que est\u00e1 pasando en Bolivia\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>38- Esta sistematizaci\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases nos parece completamente equivocada. Ella lleva a enormes imprecisiones en las caracterizaciones de las situaciones. Y puede incluso inducir a serios errores program\u00e1ticos, caso las utilicemos.<\/p>\n\n\n\n<p>No es correcto definir las situaciones revolucionarias como \u201cla crisis burguesa y el vuelco de la peque\u00f1a burgues\u00eda contra el r\u00e9gimen dominante\u201d, o incluso en la popularizaci\u00f3n de Lenin \u201clos de arriba no pueden y los de abajo no quieren\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso abre una posibilidad de definir las situaciones de la lucha de clases como revolucionarias frente a cualquier crisis pol\u00edtica de los gobiernos y ascenso de las masas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa imprecisi\u00f3n se extiende a la definici\u00f3n de las situaciones prerrevolucionarias como: \u201cuna colosal crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica del r\u00e9gimen. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n cabr\u00eda la de un vuelco masivo a la revoluci\u00f3n de la peque\u00f1oburgues\u00eda, aunque no haya una colosal crisis del r\u00e9gimen.\u201d O incluso: \u201ccuando los de arriba ya no pueden y, si pueden, los de abajo no quieren.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Este tipo de sistematizaci\u00f3n lleva a vulgarizar y tornar imprecisa la popularizaci\u00f3n de Lenin \u201clos de arriba no pueden y los de abajo no quieren\u201d, y a partir de ah\u00ed ver situaciones prerrevolucionarias y revolucionarias en muchos lugares en que ellas no existen.<\/p>\n\n\n\n<p>39- Nos parece un error tambi\u00e9n la definici\u00f3n de Moreno de crisis revolucionaria cuando \u201cse pierde el control de la situaci\u00f3n\u201d, sin precisar de qu\u00e9 tipo de control se habla ni caracterizar la situaci\u00f3n de las FFAA. En verdad, Moreno identifica en varias situaciones una crisis del r\u00e9gimen como una crisis revolucionaria, que es mucho m\u00e1s profunda.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, durante la crisis pol\u00edtica en el Brasil, en la votaci\u00f3n de las directas en 1984, la movilizaci\u00f3n segu\u00eda bajo control de las direcciones burguesas y reformistas que la encaminaron hacia el parlamento, y despu\u00e9s aceptaron la derrota. Las FFAA no estaban paralizadas como estuvieron en la ca\u00edda de la dictadura argentina en 1982.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos parece que no existi\u00f3 crisis revolucionaria en ese momento, porque no hab\u00eda colapso de las instituciones del Estado burgu\u00e9s, incluyendo la par\u00e1lisis o la divisi\u00f3n de las fuerzas armadas que caracteriza las crisis revolucionarias. Moreno confundi\u00f3 una crisis pol\u00edtica del r\u00e9gimen con una crisis revolucionaria en que las instituciones del Estado est\u00e1n paralizadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno repiti\u00f3 ese error al hablar sobre \u201ccrisis revolucionaria muy prolongada\u201d y \u201ccrisis revolucionaria cr\u00f3nica\u201d en Bolivia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis revolucionaria es un momento en general muy corto de la lucha de clases en que la cuesti\u00f3n de la posibilidad de la lucha por el poder est\u00e1 planteada. No podemos equivocarnos en los criterios para definir ese momento tan especial en el cual se decide la victoria de la revoluci\u00f3n o de la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>40- Los procesos revolucionarios de la lucha de clases son grandes confrontaciones entre la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n, con resultado en general en abierto. No podemos encuadrar un proceso como \u201cprefebrero\u201d o \u201cpreoctubre\u201d en sus inicios.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, tenemos que prepararnos siempre para revoluciones socialistas, con sus distintas caracter\u00edsticas generales (m\u00f3vil inmediato, pa\u00eds semicolonial o imperialista, sujeto social, burgues\u00eda, direcci\u00f3n del movimiento, etc.), as\u00ed como sus diferentes coyunturas y situaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros luchamos para que todas las revoluciones caminen en direcci\u00f3n a revoluciones socialistas. Eso significa que nuestra estrategia de construcci\u00f3n del proletariado como sujeto social y de un partido revolucionario deben estar presentes en todos los procesos, y eso queda sin ninguna centralidad al asumirse esa categor\u00eda de revoluciones \u201cde febrero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la utilizaci\u00f3n de categor\u00edas, como \u201csituaci\u00f3n revolucionaria prefebrero\u201d, podr\u00eda inducirnos a graves errores program\u00e1ticos, al dejar de lado la centralidad [y] el desarrollo de los sujetos social y pol\u00edtico de la revoluci\u00f3n que, en general, son los m\u00e1s atrasados en esos procesos.<\/p>\n\n\n\n<p>41- Nos parece que es necesario constatar de este estudio sobre <em>Revoluciones del Siglo XX<\/em> que es un error definir las revoluciones a partir de las categor\u00edas de \u201cfebrero\u201d y \u201coctubre\u201d. Es necesario retomar las caracterizaciones precisas de cada una de las revoluciones, como parte del proceso de la revoluci\u00f3n permanente.<\/p>\n\n\n\n<p>La sistematizaci\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases contenida en <em>Revoluciones del Siglo XX<\/em> a partir de esas revoluciones \u201cde febrero\u201d y \u201coctubre\u201d tambi\u00e9n es incorrecta y nos lleva a errores en las caracterizaciones de los procesos revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de esas constataciones, es necesario retomar los cl\u00e1sicos y actualizarlos para volver a tener una sistematizaci\u00f3n de las distintas situaciones de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VIII \u2013 Sobre los nuevos procesos revolucionarios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>42- En la introducci\u00f3n de nuestro Programa de Emergencia, dec\u00edamos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNosotros, trabajadores, estamos sufriendo los mayores ataques en un siglo. Los efectos sociales son semejantes a los de un gran terremoto y un tsunami al mismo tiempo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Ni la pandemia ni la crisis econ\u00f3mica son productos del acaso. Es el capitalismo que mata, a trav\u00e9s del Covid. Es el capitalismo que trae desempleo y hambre, a trav\u00e9s de sus crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>El capitalismo est\u00e1 llevando al mundo de regreso a la barbarie. La miseria actual es el capitalismo con barbarie del futuro: desempleo masivo, salarios miserables, sin ning\u00fan v\u00ednculo laboral\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de la pandemia, ya exist\u00edan varios focos de ascensos de la lucha de clases y procesos revolucionarios en el mundo, desde Chile, Colombia, Hong Kong, Irak y el L\u00edbano.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de la pandemia, una revuelta explot\u00f3 en los Estados Unidos, torn\u00e1ndose el centro de las atenciones de todo el mundo. Ese es el s\u00edmbolo de la bancarrota del capitalismo. Los Estados Unidos, el pa\u00eds m\u00e1s poderoso del mundo, sacudido por un ascenso contra el racismo y la violencia policial, fuertemente radicalizado por m\u00e1s de 40 millones de desempleados por la recesi\u00f3n econ\u00f3mica y m\u00e1s de tres millones de infectados por el Covid.<\/p>\n\n\n\n<p>El capitalismo, que se presentaba al mundo como \u00fanica salida para la humanidad, muestra su verdadera cara. La grande burgues\u00eda imperialista no consigue asegurar la mantenci\u00f3n de la vida en su vidriera mundial. La dominaci\u00f3n del capital fue cuestionada por un ascenso no visto hace d\u00e9cadas y d\u00e9cadas, con las masas norteamericanas en las calles exigiendo cambios radicales en sus vidas. Eso desmoraliza pol\u00edtica e ideol\u00f3gicamente al capitalismo e impulsa las luchas de las masas en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es probable que estemos entrando en una nueva situaci\u00f3n mundial, con fuerte polarizaci\u00f3n de la lucha de clases, que puede llevar a revoluciones y contrarrevoluciones. Pueden ocurrir golpes militares, como el que ocurri\u00f3 en Bolivia. Hablamos de cambios bruscos de situaciones pol\u00edticas, ca\u00eddas de gobiernos y reg\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pueden tambi\u00e9n ocurrir guerras entre pa\u00edses en funci\u00f3n de las divisiones interburguesas. No es probable una nueva guerra mundial, por la brutal superioridad militar norteamericana. Pero pueden ocurrir nuevas guerras regionales.<\/p>\n\n\n\n<p>La disyuntiva socialismo o barbarie vuelve a estar planteada con mucha fuerza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>43- A\u00fan en el Programa de Emergencia dec\u00edamos sobre las luchas contra las opresiones:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas luchas contra las opresiones son parte fundamental de los procesos revolucionarios en el mundo. No por acaso la revuelta contra el racismo en los Estados Unidos son un s\u00edmbolo de las luchas en este momento.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia y la recesi\u00f3n afectan cualitativamente m\u00e1s a los trabajadores y los pobres. Y, entre ellos, a\u00fan m\u00e1s a los sectores oprimidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los gobiernos estimulan el racismo, la xenofobia, el machismo, la LGBTfobia para dividir a los trabajadores y trabajadoras, para arrojar nativos contra inmigrantes, hombres contra mujeres, blancos contra negros.<\/p>\n\n\n\n<p>Es preciso unir a los trabajadores en las luchas contra todo tipo de opresi\u00f3n. No se puede avanzar en la unidad de los trabajadores si no se lucha contra las opresiones que dividen a los trabajadores\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYa exist\u00edan se\u00f1ales en los \u00faltimos a\u00f1os y un gran ascenso de las luchas de las mujeres, con movilizaciones gigantescas contra la violencia machista y por el derecho al aborto. En los procesos revolucionarios, la participaci\u00f3n de las mujeres en la vanguardia es grande, por veces mayoritaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>44- en el Programa de Emergencia destacamos tambi\u00e9n el desastre causado por el capitalismo en el medio ambiente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl capitalismo destruye a los trabajadores y tambi\u00e9n la naturaleza. La producci\u00f3n capitalista movida por las ganancias consume muchos m\u00e1s recursos de la naturaleza que los que se pueden reponer, desde hace por lo menos medio siglo. Por eso tenemos el calentamiento global, la contaminaci\u00f3n de los r\u00edos y de la atm\u00f3sfera, la reducci\u00f3n de las especies vivas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El desmonte desenfrenado causa una destrucci\u00f3n de los equilibrios ecol\u00f3gicos y posibilita la mutaci\u00f3n descontrolada de virus que antes estaban confinados en animales silvestres. Esa agresi\u00f3n contra la naturaleza es responsable por la aparici\u00f3n de las recientes epidemias como el \u00e9bola, el SARS, el MERS, y ahora el Covid-19.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El planeta camina hacia un colapso ecol\u00f3gico irreversible caso el capitalismo se mantenga. Nuevas epidemias surgir\u00e1n despu\u00e9s de la actual\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>45- Los procesos revolucionarios tanto del siglo XX como XXI se ha dado con los m\u00e1s distintos sujetos sociales y no necesariamente el proletariado. Eso ocurre y tiende a continuar ocurriendo en el siglo XXI, la mayor parte de las veces fueron las masas populares urbanas (en las revoluciones del Este europeo contra las dictaduras estalinistas, en el Norte del \u00c1frica y Medio Oriente en 2011, en la Argentina en 1982 y 2001) o el campesinado (en el Ecuador y Bolivia en 2003), para citar algunos ejemplos.<\/p>\n\n\n\n<p>46- En la propuesta de documento pol\u00edtico mundial para el congreso de la LIT, dec\u00edamos sobre los nuevos procesos revolucionarios en curso:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cExiste una tendencia a la polarizaci\u00f3n de la lucha de clases que, en sus extremos, provoca nuevos procesos revolucionarios en el mundo. La polarizaci\u00f3n de la lucha de clases genera inestabilidad pol\u00edtica, lo que es lo opuesto de un periodo de calma en la lucha de clases, que lleva a estabilidad pol\u00edtica. La polarizaci\u00f3n incluye momentos en que la burgues\u00eda est\u00e1 en la ofensiva y el movimiento de masas en la defensiva.<\/p>\n\n\n\n<p>En otros momentos, el movimiento de masas est\u00e1 a la ofensiva y la burgues\u00eda a la defensiva. Existen tambi\u00e9n periodos en que los golpes de la revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n se chocan en grandes ascensos revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos en un periodo excepcional de la lucha de clases, en que en algunos pa\u00edses del mundo semicolonial esa polarizaci\u00f3n condujo a nuevas situaciones revolucionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>47- Esos procesos han tomado, mayoritariamente, la forma de movilizaciones populares callejeras, combinadas muchas veces con enfrentamientos directos con la polic\u00eda o las fuerzas armadas. En general, la clase obrera participa directamente de las movilizaciones, pero disuelta en el pueblo en general.<\/p>\n\n\n\n<p>Mirando para atr\u00e1s se puede constatar que esta tambi\u00e9n fue la forma mayoritaria que tom\u00f3 el ascenso revolucionario iniciado en 2011, conocido como \u201cprimavera \u00e1rabe\u201d, as\u00ed como las grandes movilizaciones que derrumbaron la dictaduras estalinistas en la d\u00e9cada del \u201990 del siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron tambi\u00e9n las formas que tomaron los ascensos revolucionarios derrotados, contra la dictadura de Ortega en Nicaragua y contra el fraude electoral de JOH en Honduras.<\/p>\n\n\n\n<p>48- Existen varios motivos para que esa sea la forma mayoritaria en que esos procesos revolucionarios se expresan. Existen modificaciones sociales causadas por la evoluci\u00f3n del capitalismo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, con un fuerte proceso de urbanizaci\u00f3n y avance de las grandes empresas en el sector agr\u00edcola. Eso llev\u00f3 a una reducci\u00f3n del peso del campesinado en el campo y en el conjunto de la sociedad, con la proletarizaci\u00f3n de los trabajadores rurales. Adem\u00e1s, se gestaron megal\u00f3polis en muchos pa\u00edses del mundo, con periferias miserables y explosivas.<\/p>\n\n\n\n<p>49- El proletariado sufre duramente los efectos objetivos de los planes neoliberales con una fragmentaci\u00f3n por la tercerizaci\u00f3n, precarizaci\u00f3n de los v\u00ednculos del trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>La divisi\u00f3n es tambi\u00e9n provocada conscientemente por la burgues\u00eda estimulando la xenofobia, el machismo, la LGBTfobia.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto con eso, la acci\u00f3n de las burocracias sindicales y partidos reformistas provocan una desorganizaci\u00f3n real del proletariado y un retroceso incluso en su conciencia como clase en s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso se manifiesta tambi\u00e9n en la ausencia del proletariado como clase de vanguardia de los procesos revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>50- Es importante marcar la dur\u00edsima limitaci\u00f3n de la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria en todo ese proceso que se abre. La ca\u00edda del aparato estalinista no fue seguida por el avance en la construcci\u00f3n de direcciones revolucionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>El espacio dejado por el estalinismo fue llenado por otras direcciones reformistas (como la socialdemocracia, direcciones feministas y de otros movimientos contra las opresiones), burguesas (isl\u00e1micas, cat\u00f3licas, ultraderecha), anarquistas y horizontalistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas direcciones reformistas, muchas veces apoyadas en aristocracias obreras o sectores acomodados de la peque\u00f1a burgues\u00eda, ayudan a dividir a los trabajadores y derrotar sus luchas.<\/p>\n\n\n\n<p>La ofensiva ideol\u00f3gica reaccionaria de la d\u00e9cada del \u201990 contra el socialismo (contra la revoluci\u00f3n socialista, partido revolucionario, centralismo democr\u00e1tico) no fue superada hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo eso lleva a que en general primen los elementos iniciales de reorganizaci\u00f3n, con crisis de los viejos y nuevos aparatos, pero sin la gestaci\u00f3n del nuevo, de la creaci\u00f3n de nuevas direcciones revolucionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso marca los d\u00e9ficits de los sujetos sociales y pol\u00edticos de los procesos revolucionarios que contin\u00faan siendo el principal l\u00edmite hist\u00f3rico de ese proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>51- Existen muchos motivos sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos para que los procesos revolucionarios exploten de la manera como est\u00e1 ocurriendo. Pero, a nuestro ver, la causa m\u00e1s importante es la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe un gran peso de espontaneidad en esas movilizaciones, que rompen los diques de las direcciones reformistas y su adaptaci\u00f3n a los gobiernos de turno, pero al mismo tiempo sufren las consecuencias de la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Se demuestra a un tiempo la crisis de los reg\u00edmenes ([de] las democracias burguesas como Chile, Ecuador, as\u00ed como [de] los reg\u00edmenes bonapartistas como Hait\u00ed, Hong Kong, L\u00edbano, Irak) y de las direcciones reformistas.<\/p>\n\n\n\n<p>52- En nuestra opini\u00f3n, como ya discutimos antes, sigue v\u00e1lida la afirmaci\u00f3n de Trotsky en el Programa de Transici\u00f3n de que es altamente improbable la existencia de revoluciones socialistas victoriosas sin la clase obrera como sujeto social y partidos revolucionarios en sus direcciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso significa que esa realidad que constatamos de los procesos revolucionarios actuales, con masas populares en la vanguardia \u2013y no el proletariado\u2013, y sin direcci\u00f3n revolucionaria, apuntan a nuevas derrotas, caso no sean cambiadas esas caracter\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra estrategia sigue siendo la de tornar al proletariado el sujeto de esos procesos revolucionarios, buscando en cada momento la forma en que eso pueda concretarse.<\/p>\n\n\n\n<p>No tenemos la estrategia guerrillera apoyada en el campesinado o en otros sectores sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>No pensamos que se pueda avanzar hacia la revoluci\u00f3n socialista solo con movilizaci\u00f3n callejera, aunque ellas sean importantes y parte de las t\u00e1cticas necesarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro proyecto puede resumirse sumariamente a la b\u00fasqueda de que el proletariado asuma el protagonismo de las luchas y acaudille a las masas explotadas, e imponga su din\u00e1mica de huelgas que caminen hacia una huelga general que cuestione el poder; de la construcci\u00f3n del doble poder, con organismos semejantes a los soviets; de la insurrecci\u00f3n para la lucha por el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Para eso es fundamental llevar al proletariado a sus luchas m\u00ednimas en defensa de sus condiciones de vida, asociadas a las luchas pol\u00edticas contra las opresiones para unir a los[las] trabajadores, y la lucha pol\u00edtica en general para poder acaudillar a los otros sectores explotados y oprimidos.<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma forma, nuestra estrategia permanente debe ser construir el partido revolucionario que dirija al proletariado en ese proceso. Para eso, adem\u00e1s de luchas por la direcci\u00f3n de las luchas y en disputa de la conciencia del proletariado, llevar una batalla pol\u00edtica, program\u00e1tica e ideol\u00f3gica contra las corrientes burguesas, reformistas y centristas.<\/p>\n\n\n\n<p>O sea, reafirmamos nuestra estrategia de que sea el proletariado el sujeto social y el partido revolucionario el sujeto pol\u00edtico de los procesos revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V \u2013 Volver a los cl\u00e1sicos para una sistematizaci\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>53- Antes de buscar esa sistematizaci\u00f3n, es importante recordar el alerta de Trotsky para la existencia de situaciones transitorias, cuya identificaci\u00f3n puede tener gran importancia pol\u00edtica:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEn el proceso revolucionario existen situaciones estables absolutamente no revolucionarias. Existen incluso situaciones notoriamente revolucionarias. Hay tambi\u00e9n situaciones revolucionarias (\u00a1es preciso no olvidarlo!). Pero lo que existe sobre todo en nuestra \u00e9poca de capitalismo en descomposici\u00f3n son situaciones intermedias, transitorias: entre una situaci\u00f3n no revolucionaria y una situaci\u00f3n prerrevolucionaria, entre una situaci\u00f3n prerrevolucionaria y una situaci\u00f3n revolucionaria\u2026 o contrarrevolucionaria son precisamente estos estados transitorios que tienen una importancia decisiva desde el punto de vista de la estrategia pol\u00edtica\u201d<\/em> (<em>Ad\u00f3nde va Francia<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>54- Adem\u00e1s, es preciso recordar que las situaciones tienen una evoluci\u00f3n desigual y combinada en sus caracter\u00edsticas. Muchas veces no incluyen todos los elementos. Por ejemplo, la situaci\u00f3n prerrevolucionaria en el Brasil determinada por las movilizaciones de junio de 2013, no inclu\u00eda una fuerte crisis econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>55- Las situaciones incluyen distintas coyunturas. Por ejemplo, en las situaciones revolucionarias existen coyunturas diferentes, con momentos de ofensivas de las masas y de retroceso. Tambi\u00e9n en las situaciones no revolucionarias existen ascensos de las masas, pero que no cuestionan la estabilidad general.<\/p>\n\n\n\n<p>56- Es fundamental, al definir las situaciones, precisar los momentos en que ellas cambian. Muchas veces, mantenemos por inercia la definici\u00f3n de las situaciones, cuando ellas ya cambiaron.<\/p>\n\n\n\n<p>Las situaciones prerrevolucionarias pueden cambiar a no revolucionarias por la acci\u00f3n de las burgues\u00edas y de los aparatos reformistas, as\u00ed como pueden evolucionar a revolucionarias. Las no revolucionarias pueden retroceder a reaccionarias o evolucionar a prerrevolucionarias. Pueden haber cambios bruscos, sin orden lineal, como retroceder de una situaci\u00f3n revolucionaria a contrarrevolucionaria por un golpe militar. O pasar de una situaci\u00f3n contrarrevolucionaria a una revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos cambios tienen consecuencias en las definiciones de las tareas, del programa y de la pol\u00edtica concreta de los partidos.<\/p>\n\n\n\n<p>57- Teniendo en cuenta esos alertas, veamos una propuesta de sistematizaci\u00f3n de las distintas situaciones de la lucha de clases, una a una.<\/p>\n\n\n\n<p>58- Situaci\u00f3n revolucionaria<\/p>\n\n\n\n<p>Retomando las definiciones de situaci\u00f3n revolucionaria elaboradas por Lenin en 1915 y Trotsky en 1931, eso significa:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>crisis econ\u00f3mica que agrave, m\u00e1s all\u00e1 de lo com\u00fan, la miseria de las masas y las lleve a la acci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>crisis pol\u00edtica y divisi\u00f3n de la clase dominante, que lleva a una par\u00e1lisis de su proyecto.<\/li>\n\n\n\n<li>izquierdizaci\u00f3n de las clases medias que lleve a depositar esperanzas en un cambio radical, revolucionario.<\/li>\n\n\n\n<li>la entrada en escena de las masas, incluyendo el despertar de los sectores antes inactivos para la lucha pol\u00edtica contra el gobierno.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El proletariado \u2013o la \u201cclase revolucionaria\u201d, como dec\u00eda Lenin en 2015, que se plantea concretamente como sujeto de la revoluci\u00f3n\u2013 busca la salida, no por los caminos de la vieja sociedad sino por el camino de las acciones por fuera del r\u00e9gimen, en direcci\u00f3n a la insurrecci\u00f3n revolucionaria contra el orden existente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese sujeto social de la revoluci\u00f3n puede variar, como ha ocurrido en los \u00faltimos procesos revolucionarios, para masas populares en acciones callejeras.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el momento de las huelgas de ocupaci\u00f3n, de las insurrecciones populares, de los enfrentamientos de masas en las calles con la polic\u00eda y\/o las fuerzas armadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es la condici\u00f3n subjetiva m\u00e1s importante de una situaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas condiciones objetivas pueden evolucionar en ritmo distinto de las subjetivas, o sea, de la formaci\u00f3n de una direcci\u00f3n revolucionaria. De la misma forma, el sujeto social puede no evolucionar hacia el proletariado. Caso ese sujeto social no evolucione hacia el proletariado, as\u00ed como en caso de que no se construya una direcci\u00f3n revolucionaria, no se dar\u00e1n, en los criterios de Lenin y Trotsky \u201clas condiciones subjetivas para que la revoluci\u00f3n sea victoriosa\u201d. Eso significa que puede existir una situaci\u00f3n revolucionaria sin la presencia de una direcci\u00f3n revolucionaria con influencia de masas. Esa fue la ra\u00edz principal de las derrotas de las revoluciones en el siglo XX, y ya est\u00e1 ocurriendo en el siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>En esencia, podemos decir que en una situaci\u00f3n revolucionaria puede estar puesto en cuesti\u00f3n el poder de la burgues\u00eda. Si la clase obrera \u2013u otro sujeto social\u2013 podr\u00e1 o no tomar el poder depender\u00e1 en mucho de la existencia o no de una direcci\u00f3n revolucionaria con influencia de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es fundamental que haya seriedad en el an\u00e1lisis de los elementos que componen esa caracterizaci\u00f3n, superando el objetivismo y la superficialidad de ver situaciones revolucionarias en cualquier combinaci\u00f3n de ascenso de las masas y crisis pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>59- Dentro de una situaci\u00f3n revolucionaria puede existir \u2013o no\u2013 una crisis revolucionaria. Se trata de periodos excepcionales, en general cortos, en que las instituciones del Estado burgu\u00e9s entran en colapso. El conjunto de las instituciones \u2013incluyendo el gobierno y las fuerzas armadas\u2013 est\u00e1 paralizado, y puede existir un doble poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Una crisis revolucionaria, por lo tanto, es cualitativamente diferente de una crisis pol\u00edtica en el gobierno, o incluso en el r\u00e9gimen, aunque incluya tanto una como la otra. Se trata de una crisis del Estado con las instituciones del r\u00e9gimen paralizadas y las FFAA divididas.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede o no surgir el doble poder, la alternativa de poder de los trabajadores enfrent\u00e1ndose con el poder burgu\u00e9s. El ejemplo cl\u00e1sico es el periodo entre febrero y octubre en Rusia, con el doble poder expresado en los soviets.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en ese momento en que puede ser organizada una insurrecci\u00f3n, dentro de lo que Trotsky describ\u00eda como el \u201carte de la insurrecci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Existieron otros momentos de crisis revolucionarias en las revoluciones en otros pa\u00edses. En Bolivia, por ejemplo, ocurrieron crisis revolucionarias en 1952, en 1985 y en 2003. En el Ecuador, ocurri\u00f3 una crisis revolucionaria en 2003, cuando la movilizaci\u00f3n de masas derroc\u00f3 el gobierno, dividi\u00f3 las FFAA y ocup\u00f3 el congreso. Fuera de la revoluci\u00f3n rusa, esas otras terminaron con derrotas cuando las direcciones del movimiento se negaron a tomar el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>60- Situaci\u00f3n prerrevolucionaria<\/p>\n\n\n\n<p>Es la situaci\u00f3n menos sistematizada de todas. El elemento b\u00e1sico es que se trata de una transici\u00f3n entre una etapa no revolucionaria y otra revolucionaria. Pero eso a\u00fan es poco para una definici\u00f3n. Arriesgamos un esbozo, alrededor de las siguientes caracter\u00edsticas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>crisis econ\u00f3mica o una alteraci\u00f3n de la econom\u00eda que lleve a una penuria mayor para las masas y divisi\u00f3n de la burgues\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>Ascenso importante de las masas, acompa\u00f1ado de una\u00a0 ruptura pol\u00edtica con el gobierno el ascenso, no obstante, aun no incluye la disposici\u00f3n para acciones revolucionarias de las masas. Ese ascenso puede ser base para una ca\u00edda de gobierno, y puede ser o no canalizado por la democracia burguesa. Caso sea canalizado, puede ser evitada una situaci\u00f3n revolucionaria.<\/li>\n\n\n\n<li>Crisis y divisi\u00f3n de la burgues\u00eda, pero sin par\u00e1lisis del r\u00e9gimen democr\u00e1tico burgu\u00e9s o bonapartista.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>O sea, podemos decir que en una situaci\u00f3n prerrevolucionaria no est\u00e1 puesto en cuesti\u00f3n el poder de la burgues\u00eda, pero est\u00e1n madurando los elementos que van en ese sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>61- Situaci\u00f3n no revolucionaria<\/p>\n\n\n\n<p>La elaboraci\u00f3n de Moreno, en nuestra opini\u00f3n, sigue v\u00e1lida en este caso. Seg\u00fan \u00e9l:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSituaci\u00f3n no revolucionaria es, pues, cuando las clases sociales no est\u00e1n enfrentadas en una lucha a muerte. Es una situaci\u00f3n estable, de equilibrio. Solo se puede dar en forma prolongada si hay una buena situaci\u00f3n econ\u00f3mica que permite hacer concesiones a las masas. Por eso el r\u00e9gimen burgu\u00e9s cl\u00e1sico de estas situaciones es la democracia burguesa, donde los conflictos se dirimen pac\u00edficamente en el parlamento\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>62- Situaciones reaccionarias<\/p>\n\n\n\n<p>Son situaciones de estabilidad burguesa, en que la burgues\u00eda con m\u00e9todos de democracia o bonapartistas consigue derrotar o anular al movimiento obrero y de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>63- Situaciones contrarrevolucionarias<\/p>\n\n\n\n<p>La elaboraci\u00f3n de Moreno sigue v\u00e1lida. Se trata de una situaci\u00f3n de retroceso, con la clase obrera derrotada. La burgues\u00eda est\u00e1 unificada, y utiliza un r\u00e9gimen bonapartista con m\u00e9todos de guerra civil, de terror de Estado contra la clase obrera, con represi\u00f3n directa contra sus organismos y su vanguardia. La peque\u00f1a burgues\u00eda apoya activa o pasivamente la dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p>64- Queremos alertar una vez m\u00e1s sobre la necesidad imprescindible del an\u00e1lisis y caracterizaci\u00f3n de las situaciones concretas vividas en cada pa\u00eds. La sistematizaci\u00f3n propuesta arriba es solo una referencia para entender las diferentes situaciones. Pero es necesario, antes que nada, evaluar la realidad concreta, que seguramente ser\u00e1 mucho m\u00e1s rica e incluir\u00e1 elementos nuevos y distintos de la sistematizaci\u00f3n propuesta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VII \u2013 Sobre las etapas de la lucha de clases en nivel nacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>65- No existe en la tradici\u00f3n marxista la caracterizaci\u00f3n de etapas de la lucha de clases, ni en nivel internacional ni en nivel nacional. Se trata de una elaboraci\u00f3n de Moreno. Antes de la d\u00e9cada de 1980, Moreno usaba indistintamente las categor\u00edas etapa y situaci\u00f3n de la lucha de clases en nivel nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Revoluciones del Siglo XX<\/em>, \u00e9l dice:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cPor ejemplo, en esta etapa de revoluci\u00f3n inminente que vivimos en nivel mundial desde 1943, muchos pa\u00edses atravesaron o atraviesan etapas contrarrevolucionarias en nivel nacional (Indonesia, o el Cono Sur latinoamericano, la URSS, etc.). Otros pa\u00edses se mantuvieron en etapas de poca lucha de clases, de equilibrio en la relaci\u00f3n de fuerzas entre el proletariado y la burgues\u00eda, quiere decir, etapas no revolucionarias (casi todos los pa\u00edses imperialistas y muchos semicoloniales). Y otros que ya mencionamos, finalmente, que son los que marcan la din\u00e1mica, el signo de la etapa revolucionaria, atravesaron etapas revolucionarias que llevaron al triunfo de la revoluci\u00f3n que fue abortada o congelada, o que fue derrotada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>De la misma forma, dentro de una etapa podemos encontrar diferentes tipos de situaciones. Una etapa revolucionaria no puede dejar de serlo si la burgues\u00eda no derrota duramente, en la lucha, en las calles, el movimiento obrero. Sin embargo, la burgues\u00eda, si tiene margen, puede maniobrar, puede convencer al movimiento obrero de que deje de luchar. As\u00ed se abrir\u00eda una situaci\u00f3n no revolucionaria, sin embargo la etapa continuar\u00eda siendo revolucionaria, porque el movimiento obrero no fue derrotado\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>66- Ya tocaremos la sistematizaci\u00f3n de etapas y situaciones en nivel internacional en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el tema de las etapas nacionales, nos parece que es equivocado trabajar con esas categor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>66- En primer lugar, nos llama la atenci\u00f3n su inexistencia en la tradici\u00f3n marxista. No encontramos ning\u00fan ejemplo de su utilizaci\u00f3n por Lenin y Trotsky. Nuestros maestros utilizaron las tres categor\u00edas que, en nuestra opini\u00f3n, son suficientes para entender los distintos momentos de la lucha de clases:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>la \u00e9poca imperialista, de guerras y revoluciones. Tal vez sea mejor caracterizar como guerras, revoluciones y contrarrevoluciones.<\/li>\n\n\n\n<li>Las distintas situaciones de la lucha de clases, que expresan una determinada relaci\u00f3n de fuerzas<\/li>\n\n\n\n<li>Las coyunturas, dentro de las situaciones.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>68- En segundo lugar, la \u201cetapa\u201d es una categor\u00eda bastante imprecisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Moreno la justifica se refiere a que las etapas expresan relaciones de fuerzas entre las clases que se mantienen por tiempos mayores que las situaciones y, de cierta manera, las condicionan.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo medir esa relaci\u00f3n de fuerzas si no fuera con el mismo criterio con el cual medimos las situaciones (la econom\u00eda, la evoluci\u00f3n de la burgues\u00eda, de las clases medias, del proletariado)?<\/p>\n\n\n\n<p>Si es con el mismo criterio, \u00bfno estaremos evaluando las situaciones y no las etapas? Si no es con el mismo criterio, \u00bfcu\u00e1l es entonces la forma de evaluar la relaci\u00f3n de fuerzas \u201cque se mantiene por m\u00e1s tiempo\u201d? En realidad, la evaluaci\u00f3n de la relaci\u00f3n de fuerzas entre las clases, que determina la caracterizaci\u00f3n de las situaciones, es la \u00fanica que es posible medir a trav\u00e9s de las luchas, de las crisis, de los procesos objetivos y subjetivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos parece que usar esa categor\u00eda \u201cetapa\u201d nos lleva inevitablemente a una imprecisi\u00f3n y enorme subjetividad en la definici\u00f3n de sus criterios. Las \u201cetapas\u201d fluct\u00faan por arriba de las situaciones de manera imprecisa, llevando a evaluaciones subjetivas e imprecisas, que no ayudan a entender la realidad y armar nuestros programas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por veces, esa categor\u00eda fue usada con un esquema, como una \u201cetapa revolucionaria\u201d que se mantiene por 15, 20 a\u00f1os, generando una expectativa permanente de que la situaci\u00f3n no revolucionaria existente r\u00e1pidamente va a tornarse en revolucionaria. Y eso puede llevar muchos a\u00f1os para ocurrir. Pueden pasar situaciones no revolucionarias e incluso reaccionarias por d\u00e9cadas, que queden mal caracterizadas porque est\u00e1n subordinadas a una misteriosa \u201cetapa revolucionaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>69- Esa categor\u00eda puede ser confundida con situaciones de lucha de clases que se extienden por mucho tiempo (a veces por d\u00e9cadas), como en situaciones no revolucionarias en algunos pa\u00edses imperialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para responder a esa realidad no es necesario crear unas nuevas categor\u00edas que tienen tanto grado de imprecisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>70- O, incluso, la \u201cetapa\u201d puede ser confundida con caracter\u00edsticas particulares de algunas situaciones de la lucha de clases, que alcanzan o no conquistas determinadas.<\/p>\n\n\n\n<p>El impacto, positivo o negativo, de las diversas situaciones en la conciencia de las clases sociales y en los avances y retrocesos en las superestructuras (por ejemplo, en las libertades democr\u00e1ticas), afectan por veces las situaciones que vienen a seguir.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo podemos diferenciar las situaciones de la lucha de clases en el Brasil y la Argentina para explicar lo que queremos decir.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Argentina, la dictadura militar fue derrocada por una revoluci\u00f3n que puso en fuerte crisis a las FFAA en 1982. Adem\u00e1s, existi\u00f3 en la Argentina una revoluci\u00f3n que se enfrent\u00f3 con las instituciones de la democracia burguesa en 2001.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Brasil, no hubo una revoluci\u00f3n pol\u00edtica victoriosa que derrocara a la dictadura. Hubo una gran crisis pol\u00edtica, grandes movilizaciones que fueron canalizadas por la oposici\u00f3n burguesa hacia el parlamento. Pero no hubo una revoluci\u00f3n victoriosa que haya derrocado la dictadura (al contrario de la evaluaci\u00f3n hecha en aquel momento por Moreno). Eso ayud\u00f3 a preservar las FFAA en el Brasil, y esa es una de las explicaciones de la victoria electoral de Bolsonaro, un militar defensor de las torturas en el Brasil, lo que ser\u00eda imposible en la Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, existi\u00f3 en Argentina una revoluci\u00f3n contra la democracia burguesa en 2001, lo que tampoco ocurri\u00f3 en el Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es una explicaci\u00f3n de las diferencias espec\u00edficas entre las situaciones de la lucha de clases en la Argentina y en el Brasil que no necesita de una misteriosa \u201cetapa revolucionaria\u201d desde 2001 hasta los d\u00edas de hoy que se\u00f1ale las distintas situaciones de la lucha de clases en la Argentina en estos casi veinte a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>71- Existe una relaci\u00f3n entre las diversas situaciones internacionales y nacionales, que abordaremos en un cap\u00edtulo posterior, que tambi\u00e9n influyen sobre la permanencia o no de caracter\u00edsticas de las situaciones nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, un per\u00edodo de ascenso de la econom\u00eda capitalista mundial \u2013como en el per\u00edodo inicial de la globalizaci\u00f3n\u2013 afecta directamente la situaci\u00f3n internacional y las distintas situaciones nacionales. De la misma forma, ocurre con un per\u00edodo de crisis econ\u00f3mica internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>72- Las caracterizaciones sirven para armar nuestras tareas y, si erramos en una tendemos a errar en la otra. Nos parece que la categor\u00eda de las etapas, en luchar de ser una herramienta \u00fatil en el entendimiento de la realidad, se transform\u00f3 en un esquema que no ayuda en la formulaci\u00f3n de nuestro programa y de nuestras tareas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, decimos que nos parece m\u00e1s adecuado usar las categor\u00edas tradicionales del marxismo sobre \u00e9poca, situaciones y coyunturas. Y, m\u00e1s que las categor\u00edas, usar el necesario an\u00e1lisis y caracterizaci\u00f3n criteriosa de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cap\u00edtulo 2 \u2013 Sobre las etapas y situaciones internacionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>VII \u2013 Tenemos una tradici\u00f3n errada de evaluaciones sobre la situaci\u00f3n internacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>73- Estamos en la \u00e9poca de la decadencia del capitalismo, de guerras y revoluciones y contrarrevoluciones. Esa caracterizaci\u00f3n, que es patrimonio del marxismo, sigue siendo absolutamente v\u00e1lida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>74- No existe una sistematizaci\u00f3n por Lenin y Trotsky de las distintas situaciones de la lucha de clases en nivel internacional como existe para las situaciones nacionales. Incluso sin tener definiciones acabadas del conjunto de las diferentes situaciones, las definiciones sobre las situaciones revolucionarias de Lenin y Trotsky ayudan a se\u00f1alar las caracter\u00edsticas de las otras situaciones. Pero eso no existe con ese grado de precisi\u00f3n en relaci\u00f3n con las situaciones internacionales de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>75- La l\u00f3gica de las revoluciones, a pesar de ser parte de un proceso internacional, es la de chocarse contra un Estado nacional cuando se plantea el problema del poder. Es fundamental la definici\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases en nivel nacional porque de ella se derivan las tareas, programa y pol\u00edtica de los partidos revolucionarios que luchan por el poder en escala de un pa\u00eds concreto.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa misma l\u00f3gica no se aplica, con la misma dimensi\u00f3n, para la definici\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases en nivel internacional. Es fundamental entender la realidad mundial para la elaboraci\u00f3n sobre las situaciones de cada pa\u00eds. Pero no existe un Estado a nivel internacional. No existe la misma l\u00f3gica de definici\u00f3n de las tareas a partir de la situaci\u00f3n mundial como de las nacionales. Por ejemplo, cuando definimos una situaci\u00f3n en nivel nacional como prerrevolucionaria, de eso se originan tareas, como el desarrollo de organismos de doble poder. No existe esa misma l\u00f3gica con la definici\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases en nivel internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que es fundamental extraer del an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n mundial son las tendencias generales de la econom\u00eda, de las relaciones entre los Estados, de la lucha de clases, que condicionan las situaciones nacionales. Son esas tendencias que van a reflejarse de manera desigual en cada pa\u00eds, con combinaciones particulares y muchas veces contradictorias.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la herramienta esencial en el entendimiento de la situaci\u00f3n mundial es definir esas tendencias. No es llegar a una categor\u00eda m\u00e1gica que apunte a un \u201csigno\u201d que nos exima de la necesidad de analizar tanto la situaci\u00f3n mundial como sus reflejos contradictorios en cada pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>76- Eso coloca un problema complejo a ser resuelto, que es c\u00f3mo entender las distintas realidades que ocurren en nivel mundial, dentro de la \u00e9poca definida como de guerras, revoluciones y contrarrevoluciones desde el inicio del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>77- Moreno busc\u00f3 resolver ese problema haciendo una sistematizaci\u00f3n de esas etapas de la lucha de clases en nivel mundial. Moreno define las etapas mundiales de la lucha de clases dentro de esa \u00e9poca:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>la primera etapa de ofensiva revolucionaria de la clase obrera \u20131917-1923\u2013 que se inicia con la revoluci\u00f3n rusa y sigue con otras en Alemania, Hungr\u00eda, China, etc.<\/li>\n\n\n\n<li>la segunda etapa de la contrarrevoluci\u00f3n burguesa \u2013de 1923 a 1943\u2013, con el triunfo del fascismo en Italia y el nazismo en Alemania, la derrota de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola y la victoria del estalinismo en la URSS.<\/li>\n\n\n\n<li>La tercera etapa, iniciada en 1943 con la derrota del nazismo en Stalingrado, siguiendo con las revoluciones victoriosas en el Este europeo, China, Cuba y Vietnam.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En 1981, Moreno abri\u00f3 la hip\u00f3tesis de que se estuviese abriendo una nueva etapa, que ser\u00eda la cuarta. Esa ser\u00eda la etapa del trotskismo, de la superaci\u00f3n de la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria y de nuevas revoluciones de octubre. En la tesis VIII de <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em> (\u00bfSe abre la etapa del trotskismo?), Moreno despu\u00e9s de describir los procesos revolucionarios en curso y la posibilidad de entrada en escena de los proletariados norteamericano y sovi\u00e9tico, plantea esa duda:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSi estas tendencias se confirman, fundamentalmente la crisis cr\u00f3nica y acelerada de los Estados obreros burocratizados y del estalinismo, junto con una intensificaci\u00f3n del ascenso revolucionario, se habr\u00e1 abierto la \u00e9poca del trotskismo, de la superaci\u00f3n de la crisis de direcci\u00f3n del proletariado, por nuestra transformaci\u00f3n en partidos con influencia de masas. Se abrir\u00eda as\u00ed, por lo tanto, la \u00e9poca de las nuevas revoluciones de octubre triunfantes\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>78- Dentro de esas etapas, Moreno defini\u00f3 situaciones de la lucha de clases. La m\u00e1s usada por nuestra corriente fue la de \u201csituaci\u00f3n revolucionaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>79- Nos parece que esas sistematizaciones sobre la realidad mundial, tanto sobre etapas como sobre situaciones \u2013en particular la famosa \u201csituaci\u00f3n revolucionaria\u201d\u2013 est\u00e1n equivocadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a desarrollar aqu\u00ed una evaluaci\u00f3n cr\u00edtica de esas sistematizaciones y, con la misma metodolog\u00eda con que encaramos la discusi\u00f3n sobre las situaciones nacionales vamos a buscar discutir las distintas realidades mundiales. O sea, recurriendo al c\u00famulo de las resoluciones de la III Internacional en sus cuatro primeros congresos, as\u00ed como a las elaboraciones de Lenin y, en particular, a las de Trotsky.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IX \u2013 Sobre las etapas de la lucha de clases en nivel mundial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>80- Reivindicamos el texto de Fel., JR. y Caps (\u201cSobre las etapas\u201d) que se contrapone a la sistematizaci\u00f3n de Moreno sobre las etapas. Ellos demuestran que dentro de cada una de esas etapas definidas por Moreno existieron grandes periodos de la lucha de clases con se\u00f1ales opuestas, que no podr\u00edan ser englobadas en la misma definici\u00f3n de relaci\u00f3n de fuerzas mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Reivindicamos tambi\u00e9n el cuestionamiento hecho por los compa\u00f1eros sobre la definici\u00f3n del \u201csigno\u201d de la etapa, que predeterminaba un determinado resultado de la lucha entre revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso directamente se contrapone al marxismo. La lucha de clases no tiene un resultado predefinido y, por lo tanto, no existen los \u201csignos\u201d de la etapa.<\/p>\n\n\n\n<p>La gran confusi\u00f3n en que nos metimos por a\u00f1os para definir el \u201csigno de la IV etapa\u201d muestra eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta puede ser que podamos usar evaluaciones de per\u00edodos m\u00e1s largos de la lucha de clases mundial. Pero eso tendr\u00eda que ser con una metodolog\u00eda de an\u00e1lisis y caracterizaciones rigurosos. Y, adem\u00e1s, con una visi\u00f3n m\u00e1s hist\u00f3rica, mirando hacia atr\u00e1s, y no como un instrumento de caracterizaci\u00f3n actual y apuntando perspectivas.<\/p>\n\n\n\n<p>No vamos a extendernos en este tema por concordar con el texto de Fel. y JR.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>X &#8211; Sobre las situaciones de la lucha de clases en nivel internacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>81- \u00bfC\u00f3mo, entonces, se puede apuntar las tendencias de la lucha de clases predominantes en diferentes periodos de la lucha de clases en el siglo XX y en ese inicio del siglo XXI?<\/p>\n\n\n\n<p>Partimos de la negaci\u00f3n de lo que utilizamos en nuestra corriente por d\u00e9cadas, la famosa \u201csituaci\u00f3n revolucionaria\u201d. En primer lugar por la metodolog\u00eda objetivista y superficial con la cual construimos los elementos de an\u00e1lisis de la realidad que sostuvieron muchas veces esa caracterizaci\u00f3n. En segundo lugar, por el error de sustituir el an\u00e1lisis criterioso de la realidad por esquemas, y a partir de ah\u00ed buscar encajar la realidad. Vamos a discutir el tema extensamente m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>82- Queremos detenernos en el congreso de 1985, de fundaci\u00f3n de la LIT, en el cual esa categor\u00eda \u201csituaci\u00f3n revolucionaria mundial\u201d tuvo mucho peso y fue tema de pol\u00e9micas importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>83- El Manifiesto de la LIT, votado en ese congreso tiene una estrategia global correcta de construcci\u00f3n de una internacional revolucionaria apoyada en las luchas del proletariado, enfrent\u00e1ndose con las direcciones reformistas. Hace una caracterizaci\u00f3n de la miseria de las masas absolutamente correcta y actual. Adem\u00e1s, denuncia a las direcciones reformistas del \u201cFrente por la Paz Social y la Democracia\u201d, expresado con fuerza en aquel momento en el acuerdo de Contadora, que nos diferenci\u00f3 categ\u00f3ricamente de la mayor\u00eda absoluta de la izquierda mundial reformista y centrista.<\/p>\n\n\n\n<p>84- No obstante, el Manifiesto tiene errores graves, materializados centralmente alrededor de esa caracterizaci\u00f3n de \u201csituaci\u00f3n revolucionaria mundial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno, en su informe sobre las Tesis en el congreso de fundaci\u00f3n de la LIT, en 1985, dijo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cY hoy nosotros decimos que la situaci\u00f3n revolucionaria actual es m\u00e1s grande que la defin\u00eda Lenin en 1915, infinitamente m\u00e1s grande\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Veamos punto por punto lo que consideramos errores graves del Manifiesto.<\/p>\n\n\n\n<p>85- En primer lugar, las Tesis del Congreso se basaban en una equivocada caracterizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>El Manifiesto hace una evaluaci\u00f3n correcta del pasado:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cDesde 1968 hemos sufrido tres crisis, cada una m\u00e1s fuerte y generalizada que la anterior. En la primera de ellas hubo seis millones de desocupados en los pa\u00edses adelantados. En la segunda, en 1974, quince millones, y en la tercera, que dura hasta hoy, hay treinta y cinco millones sin trabajo, solo en los pa\u00edses m\u00e1s industrializados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los periodos de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica entre una y otra crisis fueron cada vez m\u00e1s breves, mientras los periodos de depresi\u00f3n y recesi\u00f3n se hicieron m\u00e1s largos y profundos\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A partir de ah\u00ed, el Manifiesto hace esta caracterizaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa crisis econ\u00f3mica se ha hecho <\/em>cr\u00f3nica<em>, permanente, y sus efectos son y ser\u00e1n cada vez peores\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, la evaluaci\u00f3n desde el final de la d\u00e9cada del \u201960 descrita en el Manifiesto, correspond\u00eda a la onda decreciente de la econom\u00eda mundial pos final del <em>boom<\/em> de posguerra. No obstante, exactamente en la d\u00e9cada del \u201980 cuando se escribi\u00f3 el Manifiesto, estaban siendo aplicados los planes neoliberales que abren la fase ascendente de la econom\u00eda mundial llamada \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d. Eso es ignorado, no solo en su sentido m\u00e1s general como tambi\u00e9n en la subestimaci\u00f3n de los elementos ya presentes en la realidad, como la recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda de los EEUU y la aplicaci\u00f3n de los planes neoliberales ya en curso.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo el final de la d\u00e9cada del \u201980 luego del congreso, as\u00ed como la d\u00e9cada siguiente en los a\u00f1os \u201990 ser\u00e1n marcados por una fase ascendente de la econom\u00eda imperialista, a contrario de lo previsto en el Manifiesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa caracterizaci\u00f3n de \u201ccrisis econ\u00f3mica\u201d se extendi\u00f3 por a\u00f1os y a\u00f1os en la LIT, llevando a que dej\u00e1semos de ver no solo la onda larga ascendente sino tambi\u00e9n los ciclos cortos de la econom\u00eda capitalista, en sus fases de ascenso y decadencia. Estaba \u201ctodo explicado\u201d con la \u201ccrisis cr\u00f3nica\u201d. M\u00e1s una categor\u00eda equivocada, en nuestra opini\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>86- En segundo lugar el Manifiesto ignora el proceso de restauraci\u00f3n capitalista comenzado en los a\u00f1os \u201970 en China, con Deng Xiao Ping. Exactamente en el a\u00f1o en que ocurri\u00f3 el congreso, en 1985, llegaba al poder Gorbachov en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, vinimos a caracterizar ese a\u00f1o como el de cambio en el car\u00e1cter de Estado de la URSS, y de inicio de la restauraci\u00f3n del capitalismo en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>No ten\u00edamos c\u00f3mo, en aquel momento, evaluar el proceso de restauraci\u00f3n capitalista en la URSS, pero el de China pod\u00eda ser caracterizado y [haber] alertado sobre lo que pod\u00eda ocurrir en la URSS. Pero eso fue simplemente ignorado en el Manifiesto.<\/p>\n\n\n\n<p>87- En tercer lugar, el Manifiesto sobreestima el ascenso en todo el mundo, a comenzar por la definici\u00f3n con que empieza: \u201cUna insurrecci\u00f3n de masas conmueve el mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe una sistem\u00e1tica sobreevaluaci\u00f3n de los ascensos y una subevaluaci\u00f3n de las derrotas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, ya hab\u00eda ocurrido la derrota de la huelga de 16 meses de los mineros en Inglaterra, que inaugura la serie de derrotas que posibilitan la implementaci\u00f3n de los planes neoliberales en Europa. Ese episodio es evaluado as\u00ed en el Manifiesto:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cDecenas de miles de mineros brit\u00e1nicos, organizados en piquetes que hicieron retroceder a la polic\u00eda, con sus mujeres en primera fila de la lucha, acosaron a la Thatcher durante un a\u00f1o de huelga. Lo trabajadores y sectores de la clase media brit\u00e1nica se solidarizaron con ellos, ferroviarios y portuarios los apoyaron combativamente. Solo la traici\u00f3n de la burocracia de la central sindical TUC y del Partido Laborista impidieron que la Thatcher cayera, pero los traidores quedaron muy golpeados. La huelga minera fue el m\u00e1s duro ataque de clase que haya sufrido gobierno imperialista alguno desde la revoluci\u00f3n portuguesa de 1974. La Thatcher no cay\u00f3 pero ha quedado herida de muerte\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>88- El acuerdo de Contadora, amplia y correctamente denunciado en el Manifiesto, llev\u00f3 a la derrota del proceso revolucionario en Am\u00e9rica Central, encaminando todo el proceso hacia la democracia burguesa. No obstante, el Manifiesto hace la siguiente evaluaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl criminal objetivo del \u201cFrente por la paz social y la democracia\u201d no logra imponerse, a pesar de que la mayor\u00eda de los partidos y dirigentes reconocidos por las masas son sus mejores propagandistas y ejecutores. Contadora fracasa. La revoluci\u00f3n sigue en ascenso. Reagan no ha podido someter al pueblo nicarag\u00fcense. La guerrilla golpea duro en El Salvador\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>89- En el Manifiesto se expresa uno de los mayores equ\u00edvocos en la elaboraci\u00f3n de Moreno, la famosa \u201cley del bombero loco\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl imperialismo fracas\u00f3 en su intento de contener la revoluci\u00f3n mundial. Mantiene su contraofensiva, pero ella ha producido un efecto opuesto al que esperaba. La situaci\u00f3n revolucionaria no retrocede: se hace m\u00e1s violenta, explosiva, y se extiende. Las tensiones sociales y pol\u00edticas aumentan a niveles nunca vistos. Se cumple la \u201cley del bombero loco\u201d, que trata de apagar el fuego con gasolina. Cada incendio revolucionario que el imperialismo intent\u00f3 aplacar produjo el estallido de otro mucho m\u00e1s intenso, por empuje de las masas movilizadas\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esa \u201cley\u201d no existe. Cada una de las ofensivas del imperialismo precia ser evaluada en toda su importancia. Eso es lo opuesto de lo que recomendaba Lenin sobre la necesidad de evaluaci\u00f3n precisa de las fuerzas del enemigo. Esa \u201cley\u201d llev\u00f3 a graves errores de pron\u00f3sticos, como los que citamos sobre Inglaterra y Am\u00e9rica Central.<\/p>\n\n\n\n<p>90- El Manifiesto incluye otro error, de la misma gravedad o peor a\u00fan. Existe una subestimaci\u00f3n del papel de las direcciones traidoras, de la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, con la caracterizaci\u00f3n de la existencia de un \u201cvac\u00edo de direcci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa crisis de las viejas direcciones traidoras deja un enorme vac\u00edo. Millones de explotados que luchan buscan en todas direcciones c\u00f3mo organizarse y detr\u00e1s de qu\u00e9 programa marchar; y no encuentran nada\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ese \u201cvac\u00edo\u201d ser\u00eda ocupado por nuevas direcciones, que r\u00e1pidamente se desgastan:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl vac\u00edo de direcci\u00f3n sigue existiendo, no hay una direcci\u00f3n obrera internacionalista reconocida por las masas en lucha a nivel mundial. Pero es llenado, parcial y transitoriamente, en algunos pa\u00edses o regiones, por esas nuevas direcciones de los nuevos procesos revolucionarios. Sin embargo, la crisis de direcci\u00f3n no se soluciona. R\u00e1pidamente esas nuevas direcciones defeccionan, los luchadores revolucionarios se apartan de ellas y nuevamente se produce el vac\u00edo de direcci\u00f3n.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esa es una caracterizaci\u00f3n equivocada. No existen los \u201cvac\u00edos\u201d. La crisis de las direcciones reformistas es ocupada por corrientes burguesas o por nuevos sectores reformistas o centristas, que pueden ser m\u00e1s fr\u00e1giles que las direcciones anteriores pero son mucho m\u00e1s fuertes que las direcciones revolucionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>La subestimaci\u00f3n del papel de las direcciones contrarrevolucionarias tuvo como consecuencia un error objetivista, claramente presente en el Manifiesto, que llev\u00f3 al siguiente pron\u00f3stico:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLas nuevas direcciones no proletarias que coyuntural y parcialmente intentan llenar el vac\u00edo de direcci\u00f3n seguir\u00e1n r\u00e1pidamente el camino del mao\u00edsmo y el guevarismo. Los honestos luchadores y revolucionarios que hoy conf\u00edan en ellas y las masas explotadas que las siguen, las abandonar\u00e1n en pocos a\u00f1os. Sus defecciones y capitulaciones se har\u00e1n cada d\u00eda m\u00e1s evidentes. La crisis del mundo capitalista imperialista y la avalancha imparable de nuevas insurrecciones las desenmascaran cada d\u00eda que pasa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Estas nuevas direcciones apuestan su gran prestigio a frenar y desviar la revoluci\u00f3n mundial. Pero esta les empieza a pasar por encima. Amplios sectores del movimiento de masas ya han comenzado a desobedecer su disciplina, porque ven que se le puede ganar al imperialismo, que se le est\u00e1 ganando, y quieren seguir hasta el final, hasta derrotarlo en todo el mundo.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esa evaluaci\u00f3n objetivista llev\u00f3 a errores serios en los pron\u00f3sticos sobre la lucha de clases, como en el de Contadora. Adem\u00e1s, abri\u00f3 espacio a la expectativa de una r\u00e1pida superaci\u00f3n de la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria y masificaci\u00f3n de los partidos revolucionarios. Eso est\u00e1 presente en el propio informe de Moreno en el congreso, en el que hace un enorme elogio a los representantes de las corrientes guerrilleras de Colombia, presentes en el congreso. Una corriente del reformismo armado, como el propio Moreno definir\u00eda despu\u00e9s, estuvo presente en el congreso de la LIT [y] fue reivindicada por Moreno.<\/p>\n\n\n\n<p>91- Fue esa combinaci\u00f3n de graves errores de an\u00e1lisis y caracterizaci\u00f3n, como la din\u00e1mica de la econom\u00eda mundial, una sobreestimaci\u00f3n del ascenso de las masas, subestimaci\u00f3n de la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, subestimaci\u00f3n de la contraofensiva imperialista que dio base a la comprensi\u00f3n de la \u201csituaci\u00f3n revolucionaria mundial\u201d definida en el congreso de 1985.<\/p>\n\n\n\n<p>Basta mirar cr\u00edticamente los documentos de ese congreso y comparar con la realidad de las d\u00e9cadas del \u201980 y el \u201990 para concluir que se trataba de una caracterizaci\u00f3n globalmente equivocada.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s a\u00fan, encontramos all\u00ed un error metodol\u00f3gico para la evaluaci\u00f3n de las situaciones de la lucha de clases. Fue incorporada una metodolog\u00eda objetivista, con esa caracter\u00edstica de sobreestimar los avances de las luchas y subestimar el peso de las direcciones. Eso se repetir\u00e1 de forma a\u00fan m\u00e1s grave despu\u00e9s de la muerte de Moreno, como en las \u201ctesis del \u201990\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>92- Existe un cita de Lenin en que se caracteriza la situaci\u00f3n europea como revolucionaria:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEn una palabra, una situaci\u00f3n revolucionaria es un hecho en la mayor parte de los pa\u00edses avanzados y de las grandes potencias de Europa. En este sentido, los pron\u00f3sticos del Manifiesto de Basilea han sido plenamente confirmados. Negar esta verdad directa o indirectamente, o ignorarla, como han hecho Cunow, Plej\u00e1nov, Kautsky y C\u00eda., es faltar gravemente a la verdad, es enga\u00f1ar a la clase obrera y servir a la burgues\u00eda. <\/em>En Sotsial-Demokrat<em> (n\u00fams. 34, 40 y 41) citamos hechos que muestran que la gente que teme la revoluci\u00f3n, los curas cristianos peque\u00f1oburgueses, los Estados Mayores y los peri\u00f3dicos de los millonarios, se ven obligados a reconocer que hay s\u00edntomas de una situaci\u00f3n revolucionaria en Europa. \u00bfSe prolongar\u00e1 mucho tiempo esta situaci\u00f3n? \u00bfHasta qu\u00e9 punto seguir\u00e1 agrav\u00e1ndose? \u00bfTerminar\u00e1 en una revoluci\u00f3n? No lo sabemos, nadie puede saberlo. La respuesta solo podr\u00eda ser dada por la experiencia del desarrollo del sentimiento revolucionario y de su transici\u00f3n a las acciones revolucionarias de la clase de avanzada, del proletariado\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lenin hace esa caracterizaci\u00f3n, correctamente, en pol\u00e9mica con los reformistas que no sacaron conclusiones sobre las consecuencias del Primera Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, es importante constatar dos cuestiones. La primera es localizar que Lenin no estaba caracterizando el mundo todo, sino la situaci\u00f3n de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, estaba hablando de las consecuencias de una guerra mundial, una gigantesca cat\u00e1strofe que sacud\u00eda violentamente el continente.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario observar el peso cualitativo de las guerras mundiales como gestaci\u00f3n de situaciones y crisis revolucionarias. No es por acaso que la \u00e9poca imperialista es definida como de guerras y revoluciones. Las guerras mundiales generaron las condiciones objetivas para los mayores ascensos revolucionarios de la \u00e9poca imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue as\u00ed con la Primera Guerra, que posibilit\u00f3 la revoluci\u00f3n rusa y el gran ascenso revolucionario en muchos pa\u00edses de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue as\u00ed, a\u00fan en mayor escala, despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, que gener\u00f3 un ascenso y la toma del poder en distintos pa\u00edses del Este europeo y podr\u00eda haber llevado a la revoluci\u00f3n socialista en Francia, Italia y Grecia, si no fuese la traici\u00f3n abierta del estalinismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos dos periodos posguerra no tienen paralelo con otros momentos hist\u00f3ricos en la \u00e9poca imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos da la impresi\u00f3n de que Moreno no ten\u00eda esa evaluaci\u00f3n sobre las guerras mundiales. Por eso, toma esa rara cita de Lenin sobre situaci\u00f3n revolucionaria y generaliza la utilizaci\u00f3n de la categor\u00eda \u201csituaci\u00f3n\u201d en nivel internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>93- Algunos camaradas podr\u00edan responder que aquella caracterizaci\u00f3n de la situaci\u00f3n revolucionaria en 1985 estaba equivocada, pero eso no cuestiona la utilizaci\u00f3n de la categor\u00eda \u201csituaci\u00f3n de la lucha de clases internacional\u201d en los a\u00f1os siguientes.<\/p>\n\n\n\n<p>No nos parece que sea as\u00ed. Existe en el Manifiesto una combinaci\u00f3n de superficialidad con caracterizaciones equivocadas y una categor\u00eda errada, que interact\u00faan entre s\u00ed. La categor\u00eda \u201csituaci\u00f3n revolucionaria mundial\u201d permit\u00eda usar esas caracterizaciones de forma m\u00e1s f\u00e1cil. Las caracterizaciones erradas justificaban la categor\u00eda \u201csituaci\u00f3n revolucionaria mundial\u201d. Significa que debemos analizar la realidad de la lucha de clases con toda su complejidad y no reducirla superficialmente a una categor\u00eda equivocada.<\/p>\n\n\n\n<p>94- Usamos esa misma metodolog\u00eda en las d\u00e9cadas siguientes reafirmando la \u201csituaci\u00f3n revolucionaria\u201d, incluso cuando la realidad lo negaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos caracterizando la situaci\u00f3n internacional como \u201crevolucionaria\u201d durante toda la d\u00e9cada de 1990. Solo fuimos a cambiar cuando los a\u00f1os \u201990 hab\u00edan terminado. Ah\u00ed miramos para atr\u00e1s, y vimos que, en realidad, hab\u00edamos vivido una situaci\u00f3n reaccionaria en la d\u00e9cada de 1990, con la restauraci\u00f3n del capitalismo en el Este, implementaci\u00f3n de los planes neoliberales e innumerables derrotas del movimiento de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>95- Pero, en el inicio del siglo XXI \u2013justo cuando reconoc\u00edamos que la d\u00e9cada del \u201990 hab\u00eda sido reaccionaria\u2013 caracterizamos nuevamente el inicio de una nueva \u201csituaci\u00f3n revolucionaria mundial\u201d. Un error m\u00e1s. Incluso antes de la gran crisis de 2007-2009, ya ten\u00edamos una nueva situaci\u00f3n revolucionaria mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo explicar que exist\u00eda una situaci\u00f3n revolucionaria mundial cuando ni los Estados Unidos ni Rusia ni China ni Europa estaban en una situaci\u00f3n revolucionaria?<\/p>\n\n\n\n<p>El utilizar esa categor\u00eda en aquellos a\u00f1os, en lugar de ayudarnos a entender la realidad mundial, \u00e9ramos obligados a explicar, a la defensiva, que no est\u00e1bamos diciendo que exist\u00eda una situaci\u00f3n revolucionaria en la mayor\u00eda de los pa\u00edses, o en los pa\u00edses imperialistas. En lugar de ser una herramienta para explicar la realidad, ten\u00edamos que explicar la herramienta, lo que quer\u00edamos decir con situaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>96- Si estamos ciertos en esta cr\u00edtica, por casi cuarenta a\u00f1os con esa categor\u00eda caracterizamos equivocadamente la situaci\u00f3n mundial. Tal vez nunca la hayamos usado de manera cierta.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera conclusi\u00f3n m\u00e1s importante de esa evaluaci\u00f3n cr\u00edtica es que nada sustituye el an\u00e1lisis y caracterizaci\u00f3n criteriosa de la realidad. La metodolog\u00eda objetivista debe ser suprimida de nuestra tradici\u00f3n. La realidad de la lucha de clases debe ser evaluada fr\u00edamente, con precisi\u00f3n. Es as\u00ed que se puede definir nuestro programa, nuestra pol\u00edtica, nuestras tareas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender las consecuencias de este tipo de metodolog\u00eda, basta imaginar la cantidad de errores en las definiciones de nuestras tareas que debemos haber cometido en la d\u00e9cada del \u201990, en que en muchos lugares primaba el reflujo y la ofensiva burguesa, mientras nosotros caracteriz\u00e1bamos la situaci\u00f3n mundial como \u201crevolucionaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda conclusi\u00f3n es que debemos centrar nuestra preocupaci\u00f3n en entender la realidad como ella es, sin buscar encajarla de manera forzada en un esquema. Las categor\u00edas deben ser un instrumento para ayudar a entender la realidad, y no un esquema que sustituye la evaluaci\u00f3n de las tendencias de la econom\u00eda, de la lucha de clases, de las relaciones entre los Estados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>XI &#8211;&nbsp; Algunos elementos metodol\u00f3gicos de Trotsky en la evaluaci\u00f3n de la situaci\u00f3n mundial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>97- Es necesario estudiar la metodolog\u00eda usada por Trotsky en la evaluaci\u00f3n de la situaci\u00f3n internacional en distintos textos, en las d\u00e9cadas del \u201920 y el \u201930 del siglo pasado y en los debates de los congresos de la III Internacional, en particular del segundo y tercer congresos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya utilizamos algunos de estos documentos que vamos a citar al discutir las curvas del desarrollo capitalista, y de ellos sacamos las conclusiones enfocadas en la econom\u00eda. Ahora se trata de ampliar el horizonte para el entendimiento de la evoluci\u00f3n de la lucha de clases en nivel internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>98- Trotsky propone una metodolog\u00eda de investigaci\u00f3n y an\u00e1lisis de las situaciones mundiales de la lucha de clases combinando el an\u00e1lisis riguroso de los hechos con esa relaci\u00f3n con las curvas del desarrollo econ\u00f3mico:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cObservamos en la historia que los ciclos homog\u00e9neos est\u00e1n agrupados en series. \u00c9pocas enteras de desarrollo capitalista existen cuando un cierto n\u00famero de ciclos est\u00e1n caracterizados por auges agudamente delineados y crisis d\u00e9biles y de corta vida. Como resultado, obtenemos un agudo movimiento ascendente de la curva b\u00e1sica del desarrollo capitalista. Obtenemos \u00e9pocas de estancamiento cuando esta curva, aunque pasando a trav\u00e9s de parciales oscilaciones c\u00edclicas, permanece aproximadamente en el mismo nivel durante d\u00e9cadas. Y finalmente, durante ciertos per\u00edodos hist\u00f3ricos, la curva b\u00e1sica, aunque pasando como siempre a trav\u00e9s de oscilaciones c\u00edclicas, se inclina hacia abajo en su conjunto, se\u00f1alando la declinaci\u00f3n de las fuerzas productivas. Es ahora posible postular a priori que las \u00e9pocas de en\u00e9rgico desarrollo capitalista deben poseer formas -en pol\u00edtica, en leyes, en filosof\u00eda, en poes\u00eda\u2013 agudamente diferentes de aquellas que corresponden a la \u00e9poca de estancamiento o de declinaci\u00f3n econ\u00f3mica\u2026\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cA\u00fan m\u00e1s, una transici\u00f3n de una \u00e9poca de esta clase a otra diferente debe producir necesariamente las m\u00e1s grandes convulsiones en las relaciones entre clases y entre Estados. En el III Congreso Mundial de la Comintern nosotros hemos insistido sobre este punto en la lucha contra la concepci\u00f3n puramente mecanicista de la actual desintegraci\u00f3n capitalista. Si el reemplazo peri\u00f3dico de auges \u00abnormales\u00bb por crisis \u00abnormales\u00bb encuentra su proyecci\u00f3n en todas las esferas de la vida social, entonces una transici\u00f3n de toda una \u00e9poca entera de ascenso a otra de declinaci\u00f3n, o viceversa, engendra los m\u00e1s grandes disturbios hist\u00f3ricos, y no es dif\u00edcil demostrar que en muchos casos las revoluciones y guerras se esparcen entre la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n de dos \u00e9pocas diferentes de desarrollo econ\u00f3mico, por ejemplo la uni\u00f3n de dos segmentos diferentes de la curva capitalista. Analizar toda la historia moderna desde este punto de vista es realmente una de las tareas m\u00e1s gratificantes del materialismo dial\u00e9ctico\u201d<\/em> (\u201cLa curva del desarrollo capitalista\u201d, 1923).<\/p>\n\n\n\n<p>99- A partir de ah\u00ed, Trotsky polemiza con Kondratieff:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cDando continuidad al III Congreso Mundial, el profesor Kondratieff abord\u00f3 este problema \u2013como es usual, evadiendo dolorosamente la formulaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n como fuera adoptada por el propio Congreso\u2013 intentando agregar al \u00abciclo menor\u00bb, cubriendo un per\u00edodo de diez a\u00f1os, el concepto de un \u00abciclo mayor\u00bb, abrazando aproximadamente cincuenta a\u00f1os. De acuerdo con esta construcci\u00f3n sim\u00e9tricamente estilizada, un ciclo econ\u00f3mico mayor consiste de unos cinco ciclos menores, y adem\u00e1s, la mitad de ellos tienen el car\u00e1cter de ascendentes, mientras la otra mitad son de crisis, con todas las etapas necesarias de transici\u00f3n. La determinaci\u00f3n estad\u00edstica de los ciclos mayores compilada por Kondratieff deber\u00e1 ser sujeta a una cuidadosa y nada cr\u00e9dula verificaci\u00f3n, tanto respecto de los pa\u00edses individualmente como del mercado mundial como un todo. Es ahora posible refutar por adelantado el intento del profesor Kondratieff a investigar las \u00e9pocas rotuladas por \u00e9l como ciclos mayores con el mismo \u00abritmo r\u00edgidamente leg\u00edtimo\u00bb que es observable en los ciclos menores; esto es obviamente una falsa generalizaci\u00f3n de una analog\u00eda formal. La recurrencia peri\u00f3dica de ciclos menores est\u00e1 condicionada por la din\u00e1mica interna de las fuerzas capitalistas, y se manifiesta por s\u00ed misma siempre y en todas partes una vez que el mercado ha surgido a la existencia.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por lo que se refiere a las fases largas (de cincuenta a\u00f1os) de la tendencia de la evoluci\u00f3n capitalista, para las cuales el profesor Kondratieff sugiere, infundadamente, el uso del t\u00e9rmino \u00abciclos\u00bb, debemos destacar que el car\u00e1cter y duraci\u00f3n est\u00e1n determinados, no por la din\u00e1mica interna de la econom\u00eda capitalista sino por las condiciones externas que constituyen la estructura de la evoluci\u00f3n capitalista. La adquisici\u00f3n para el capitalismo de nuevos pa\u00edses y continentes, el descubrimiento de nuevos recursos naturales y, en el despertar de estos, hechos mayores de orden \u00absuperestructural\u00bb tales como guerras y revoluciones, determinan el car\u00e1cter y el reemplazo de las \u00e9pocas ascendentes estancadas o declinantes del desarrollo capitalista\u201d<\/em> (\u201cLa curva del desarrollo capitalista\u201d, 1923).<\/p>\n\n\n\n<p>100- Trotsky hace una definici\u00f3n muy importante sobre la noci\u00f3n de \u201cequilibrio\u201d y \u201cruptura del equilibrio\u201d en la evoluci\u00f3n del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEl equilibrio capitalista es un fen\u00f3meno complicado; el r\u00e9gimen capitalista construye ese equilibrio, lo rompe, lo reconstruye y lo rompe otra vez, ensanchando, de paso, los l\u00edmites de su dominio.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En la esfera econ\u00f3mica, estas constantes rupturas y restauraciones del equilibrio toman la forma de crisis y booms.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En la esfera de las relaciones entre clases, la ruptura del equilibrio consiste en huelgas, en lockouts, en lucha revolucionaria.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En la esfera de las relaciones entre Estados, la ruptura del equilibrio es la guerra, o bien, m\u00e1s solapadamente, la guerra de las tarifas aduaneras, la guerra econ\u00f3mica o bloqueo. El capitalismo posee entonces un equilibrio din\u00e1mico, el cual est\u00e1 siempre en proceso de ruptura o restauraci\u00f3n. Al mismo tiempo, semejante equilibrio posee gran fuerza de resistencia; la prueba mejor que tenemos de ella es que a\u00fan existe el mundo capitalista\u201d<\/em> (\u201cLa situaci\u00f3n mundial\u201d, 1921).<\/p>\n\n\n\n<p>O sea, Trotsky habla sobre el \u201cequilibrio\u2019 y la ruptura del equilibrio en la situaci\u00f3n general del capitalismo, y avanza en explicar eso a partir de las relaciones entre:<\/p>\n\n\n\n<p>a- evoluci\u00f3n de la econom\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>b- la lucha de clases<\/p>\n\n\n\n<p>c- la relaci\u00f3n entre los Estados<\/p>\n\n\n\n<p>101- \u00c9l utiliza esa metodolog\u00eda asociada a una r\u00edgida investigaci\u00f3n de la realidad, sin dejar de criticar a quien sustituye el an\u00e1lisis criterioso por generalizaciones superficiales:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl paralelismo de los sucesos pol\u00edticos y los cambios econ\u00f3micos es sin duda muy relativo. Como regla general, la \u00absuperestructura\u00bb registra y refleja nuevas formaciones en la esfera econ\u00f3mica solo despu\u00e9s de considerable retraso. Pero esta ley debe apoyarse en una concreta investigaci\u00f3n de aquellas complejas interrelaciones.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero ning\u00fan intento de esta clase puede asemejarse a una incauta anticipaci\u00f3n de aquellos resultados que fluyen de una completa y dolorosa investigaci\u00f3n que a\u00fan no se ha realizado. En la actualidad resulta a\u00fan imposible prever hasta que grado y qu\u00e9 secciones del campo de la historia ser\u00e1n iluminadas, ni cu\u00e1nta luz ser\u00e1 arrojada por una investigaci\u00f3n materialista que procediera a un estudio m\u00e1s concreto de la curva capitalista y de la interrelaci\u00f3n entre la \u00faltima y todos los aspectos de la vida social. Las conquistas que pueden obtenerse por este camino ser\u00e1n determinadas por el resultado de la investigaci\u00f3n misma, la cual debe ser m\u00e1s sistem\u00e1tica, m\u00e1s ordenada, que aquellas excursiones hist\u00f3rico-materialistas emprendidas hasta ahora. En cualquier aproximaci\u00f3n a la historia moderna enriquecer la teor\u00eda del materialismo hist\u00f3rico con conquistas mucho m\u00e1s preciosas que extremadamente dudosos malabarismos especulativos, con los conceptos y t\u00e9rminos del m\u00e9todo materialista que, bajo la pluma de algunos de nuestros marxistas, trasplantaron el m\u00e9todo formalista al dominio del materialismo dial\u00e9ctico; que ha llevado a reducir la tarea a confecci\u00f3n de clasificaciones y definiciones precisas y a dividir vac\u00edas abstracciones en cuatro partes igualmente vac\u00edas; en resumen, han adulterado el marxismo con las maneras elegantemente indecentes de los ep\u00edgonos de Kant\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abCon este esquema como punto de partida, debemos sincronizarnos luego con los sucesos pol\u00edticos (en el m\u00e1s amplio sentido del t\u00e9rmino), y entonces podemos buscar no solo su correspondencia, o para decirlo m\u00e1s cautamente, la interrelaci\u00f3n entre las \u00e9pocas definitivamente delineadas de la vida social y los segmentos agudamente expresados de la curva del desarrollo capitalista, sino tambi\u00e9n por aquellos impulsos subterr\u00e1neos directos que unen los sucesos. A lo largo de este camino, naturalmente, no es dif\u00edcil caer en la m\u00e1s vulgar esquematizaci\u00f3n; y, sobre todo, ignorar la tenacidad de los acontecimientos internos y la sucesi\u00f3n de los procesos ideol\u00f3gicos, y llegar a olvidar que la econom\u00eda solo es decisiva en \u00faltimo an\u00e1lisis.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1No han faltado conclusiones caricaturescas dibujadas a partir del m\u00e9todo marxista! Pero renunciar por esta causa a la formulaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n como se indicara antes (\u00b4su aroma de economicismo\u00b4) es demostrar una completa incapacidad para entender la esencia del marxismo que busca las causas de los cambios de la superestructura social en los cambios del fundamento econ\u00f3mico y en ning\u00fan otro lado\u00bb<\/em> (\u201cLa curva del desarrollo capitalista\u201d, 1923).<\/p>\n\n\n\n<p>102- Es a partir de esa metodolog\u00eda que Trotsky encarar\u00e1 la pol\u00e9mica en el III Congreso sobre la evoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n internacional despu\u00e9s que la ofensiva revolucionaria de las masas en 1919, en Europa, fue derrotada.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel momento hist\u00f3rico, el III Congreso repudi\u00f3 una visi\u00f3n catastr\u00f3fica de crisis continuada del capitalismo con conclusiones ultraizquierdistas que ignoraban la necesidad de ganar a las masas con t\u00e1cticas como las de frente \u00fanico.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa comprensi\u00f3n de la realidad llev\u00f3 a que fuese negada una visi\u00f3n de que esa recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica posibilitar\u00eda una nueva onda ascendente capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky fue fundamental como direcci\u00f3n del congreso en esa evaluaciones y sus contribuciones exceden el resultado inmediato, apuntando esa metodolog\u00eda de interpretaci\u00f3n de la situaci\u00f3n internacional que estamos reivindicando.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cCuando, durante el primer per\u00edodo inmediato a la guerra, observamos el crecimiento del movimiento revolucionario, algunos de nosotros pudimos creer \u2013asesorados por razones hist\u00f3ricas\u2013 que tal movimiento, cada d\u00eda m\u00e1s fuerte y extendido, deb\u00eda conducir inevitablemente al poder a la clase obrera. No obstante, ya han transcurrido casi tres a\u00f1os desde la guerra europea. En el mundo entero, salvo en Rusia, el poder contin\u00faa en manos de la burgues\u00eda\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>He aqu\u00ed que una pregunta nace con enorme amplitud: la evoluci\u00f3n que en este momento se realiza, \u00bftiende realmente a la revoluci\u00f3n, o habr\u00e1 que admitir que el capitalismo ha vencido los obst\u00e1culos creados por la guerra y que, si a\u00fan no se ha restablecido el equilibrio capitalista, est\u00e1 en v\u00edas de restablecerse sobre nuevas bases despu\u00e9s de la guerra?\u201d&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cPero, en general, la econom\u00eda mundial se funda sobre el hecho de que la producci\u00f3n del mundo se reparta, en mayor o menor proporci\u00f3n, entre diferentes pa\u00edses. Semejante divisi\u00f3n del trabajo universal, conmovida hasta la ra\u00edz por la guerra, \u00bfse ha reconstruido o no? He ah\u00ed uno de los aspectos del asunto\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u201cHay que considerar, adem\u00e1s, el equilibrio de las clases basado sobre el de la econom\u00eda nacional. En el per\u00edodo anterior a la guerra, exist\u00eda una paz armada, no solamente en lo que se refiere a las relaciones internacionales sino \u2013en gran escala\u2013 en cuanto se refer\u00eda a la burgues\u00eda y al proletariado, gracias a un sistema de acuerdos colectivos referente a los salarios; sistema llevado a cabo por los sindicatos centralizados y el capital industrial, a su vez centraliz\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s. Tal equilibrio se rompi\u00f3 con la guerra, lo que ha provocado un movimiento formidable de huelgas en el mundo entero. El equilibrio relativo de las clases en la sociedad burguesa, equilibrio sin el cual toda producci\u00f3n se hace imposible, \u00bfse ha restablecido o no? Y si es as\u00ed, \u00bfsobre qu\u00e9 bases?&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El equilibrio entre las clases est\u00e1 estrechamente ligado al equilibrio pol\u00edtico. La burgues\u00eda, antes y durante la guerra, sosten\u00eda su mecanismo interior con la ayuda de los socialdem\u00f3cratas, de los socialpatriotas, que eran sus principales agentes y manten\u00edan la clase obrera en el marco de un equilibrio burgu\u00e9s\u201d<\/em> (\u201cLa curva del desarrollo capitalista\u201d, 1923).<\/p>\n\n\n\n<p>103- En las discusiones do III Congreso, Trotsky no eval\u00faa solo la evoluci\u00f3n de la econom\u00eda o de la lucha de clases. Da peso e importancia a las relaciones entre los Estados. Ese es el sentido de su pol\u00e9mica con Varga:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cMe parece que el defecto principal del informe del camarada Varga es la naturaleza abstracta, no solo de la exposici\u00f3n, sino tambi\u00e9n de su contenido. El plante\u00f3 esta cuesti\u00f3n: est\u00e1n desarroll\u00e1ndose o no las fuerzas productivas del capitalismo; y tom\u00f3 en consideraci\u00f3n la producci\u00f3n mundial de los a\u00f1os 1900, 1913 y 1924 calculada para Norteam\u00e9rica, Europa, Asia y Australia. Sin embargo, esto no es relevante para resolver la cuesti\u00f3n de la estabilizaci\u00f3n del capitalismo. No se puede medir la situaci\u00f3n revolucionaria en esta forma. Se puede medir la producci\u00f3n mundial, pero no la situaci\u00f3n revolucionaria, porque la situaci\u00f3n revolucionaria en Europa, en las condiciones hist\u00f3ricas actuales, est\u00e1 determinada en un grado importante por los antagonismos entre Europa y Estados Unidos, y dentro de Europa misma \u2013interrelaciones entre la producci\u00f3n alemana y la inglesa, la competencia entre Francia e Inglaterra, etc.\u2013.&nbsp;&nbsp;Como m\u00ednimo, las bases econ\u00f3micas de estos antagonismos determinan la situaci\u00f3n revolucionaria en una forma inmediata\u201d<\/em><strong> <\/strong>(\u201cSobre la cuesti\u00f3n de la \u2018estabilizaci\u00f3n\u2019 de la econom\u00eda mundial\u201d, 1925).<\/p>\n\n\n\n<p>104- En todos los momentos, Trotsky encara la proyecci\u00f3n de la realidad como un juego de tendencias y contratendencias, cuya resultante estar\u00e1 abierta porque se trata de luchas entre las clases en las cuales el factor direcci\u00f3n revolucionaria tiene una enorme incidencia:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abUn sofista podr\u00eda plantear la objeci\u00f3n de que si nosotros creemos que la reanimaci\u00f3n industrial ulterior no necesariamente nos llevar\u00e1 directamente a la victoria, entonces comenzar\u00e1 obviamente un nuevo ciclo industrial, lo cual significa otro paso hacia la restauraci\u00f3n del equilibrio capitalista. En ese caso, \u00bfno se estar\u00eda realmente ante el peligro del resurgimiento de una nueva \u00e9poca de recuperaci\u00f3n capitalista?&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A esto se podr\u00eda contestar as\u00ed: si el Partido Comunista no crece; si el proletariado no adquiere experiencia; si el proletariado no resiste en una forma revolucionaria m\u00e1s audaz e irreconciliable; si no consigue pasar en la primera oportunidad favorable de la defensiva a la ofensiva; entonces la mec\u00e1nica del desarrollo capitalista, con el complemento de las maniobras del Estado burgu\u00e9s, sin duda lograr\u00eda cumplir su trabajo en el largo plazo. Pa\u00edses enteros ser\u00e1n arrojados violentamente a la barbarie econ\u00f3mica; decenas de millones de seres humanos perecer\u00edan de hambre, con desesperaci\u00f3n en sus corazones, y sobre sus huesos ser\u00eda restaurado alg\u00fan nuevo tipo de equilibrio del mundo capitalista. Pero tal perspectiva es pura abstracci\u00f3n. En el camino especulativo hacia este equilibrio capitalista, hay muchos obst\u00e1culos gigantescos: el caos del mercado mundial, el desbaratamiento de los sistemas monetarios, el dominio del militarismo, la amenaza de guerra, la falta de confianza en el futuro. Las fuerzas elementales del capitalismo est\u00e1n buscando v\u00edas de escape entre pilas de obst\u00e1culos. Pero estas mismas fuerzas elementales fustigan a la clase trabajadora y la impulsan hacia adelante\u00bb<\/em> (\u201cLa coyuntura econ\u00f3mica y el movimiento obrero mundial\u201d, 1921).<\/p>\n\n\n\n<p>105- Las resoluciones del III Congreso se revelaron correctas. Pero, es importante rescatar tambi\u00e9n la metodolog\u00eda de Trotsky de an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n mundial usada en esos debates: la evoluci\u00f3n de las curvas largas del capitalismo, su influencia en las tendencias de la lucha de clases, las relaciones entre los Estados.<\/p>\n\n\n\n<p>Es esa referencia que nos parece \u00fatil para la evaluaci\u00f3n de las distintas realidades mundiales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>XII \u2013 Las relaciones entre las distintas situaciones internacionales y nacionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>106- Existe, como sabemos, una relaci\u00f3n, que no es mec\u00e1nica, entre las distintas situaciones internacionales y nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dijimos anteriormente, por ejemplo un per\u00edodo de ascenso de la econom\u00eda mundial o de crisis influencian directamente las distintas situaciones nacionales. La localizaci\u00f3n de los pa\u00edses en la divisi\u00f3n mundial del trabajo obviamente ampl\u00eda o disminuye esa influencia. De la misma forma, existen per\u00edodos de mayor o menor ascenso regional o mundial que tambi\u00e9n influencian las realidades nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso no significa que todas las realidades nacionales caminen en el mismo sentido de la realidad mundial. Existen contradicciones tanto en el sentido econ\u00f3mico como en la relaci\u00f3n entre los Estados y en la situaci\u00f3n concreta de la lucha de clases internacional y las distintas realidades nacionales, que llevan a inevitables desigualdades.<\/p>\n\n\n\n<p>107- El factor central est\u00e1 en el argumento de Trotsky de que todo desequilibrio en la esfera econ\u00f3mica internacional (y nacional) exige un nuevo equilibrio entre las clases, exigido por esa nueva realidad (la cual \u00e9l analiza en la forma de curva del desarrollo capitalista).<\/p>\n\n\n\n<p>El desequilibrio, iniciado en la esfera econ\u00f3mica no coloca inmediatamente a la clase en movimiento (depender\u00e1 de muchos factores), pero lo fundamental es que mientras la burgues\u00eda no sea capaz de abrir un nuevo nivel en la esfera de explotaci\u00f3n, para reequilibrar la econom\u00eda, ese fen\u00f3meno resultar\u00e1 en distintas situaciones y relaciones de fuerzas. Ese factor puede ser utilizado tanto en el \u00e1mbito internacional como en los pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese desequilibrio puede expresarse en una tendencia a la polarizaci\u00f3n de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>108- En el \u00e1mbito internacional, ya nos referimos a los criterios de Trotsky: sentido de la curva econ\u00f3mica; relaci\u00f3n entre los Estados; lucha entre las clases.<\/p>\n\n\n\n<p>O sea, existen elementos que a medio plazo mantienen la crisis abierta sin soluci\u00f3n, pero no determinan autom\u00e1ticamente una relaci\u00f3n de fuerzas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el propio Trotsky, en la citas que reproduzco abajo del art\u00edculo, relaciona ese proceso con las situaciones a nivel de los pa\u00edses:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa pregunta que se hac\u00edan los delegados era si la nueva situaci\u00f3n respond\u00eda a las relaciones de fuerza profundas entre las clases y si la burgues\u00eda estaba en condiciones de restablecer el equilibrio y dar paso a un nuevo per\u00edodo prolongado de crecimiento, como el que tuvo lugar los 20 a\u00f1os anteriores a la I Guerra Mundial. Es a esto que responde Trotsky en su informe, se\u00f1alando los factores estructurales necesarios para restablecer un nuevo equilibrio capitalista:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEl equilibrio de clases se apoya en el equilibrio econ\u00f3mico [\u2026] Ese equilibrio fue igualmente roto por la guerra y fue eso que llev\u00f3 al colosal movimiento huelgu\u00edstico por todo el mundo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab\u00bfUna nueva divisi\u00f3n mundial del trabajo fue establecida?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEl equilibrio de clases est\u00e1 estrechamente vinculado al equilibrio pol\u00edtico. Durante la guerra, e incluso antes de ella, la burgues\u00eda manten\u00eda su mecanismo en equilibrio \u2013aunque no lo percibi\u00e9ramos en su momento\u2013 por medio de los socialdem\u00f3cratas, los social-patriotas, que eran la agencia m\u00e1s importante de la burgues\u00eda y que manten\u00eda a la clase obrera dentro de los l\u00edmites del equilibrio burgu\u00e9s [\u2026] \u00bfEn qu\u00e9 medida los socialdem\u00f3cratas conservan o dilapidaron su influencia sobre las masas y por cu\u00e1nto tiempo m\u00e1s pueden jugar su papel como guardianes de la burgues\u00eda?&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Me parece que lo que afirma Trotsky es que el equilibrio inestable que consigue la burgues\u00eda en el interior de los pa\u00edses, solamente fue posible por el papel de la SD, que consigue controlar la ola revolucionaria. Esta ola termina, pero ella no estabiliza la situaci\u00f3n; en otras palabras, pese al hecho de que la situaci\u00f3n revolucionaria en Europa se cierra, seg\u00fan Trotsky, la contradicci\u00f3n que la gener\u00f3 no fue resuelta:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLuego viene la cuesti\u00f3n de equilibrio internacional, es decir, la coexistencia mundial de Estados capitalistas separados [\u2026] \u00bfEl equilibrio en esta esfera se ha logrado o no?\u201d <\/em>(Le\u00f3n Trotsky. <em>La situaci\u00f3n mundial<\/em>, junio 1921).<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, el equilibrio inestable del sistema de Estados surgido luego de la Primera Guerra Mundial era un obst\u00e1culo para establecer una nueva divisi\u00f3n mundial del trabajo, condici\u00f3n necesaria para invetir el sentido de la curva.<\/p>\n\n\n\n<p>109- Trotsky sigue dando vueltas sobre el tema en su informe y en el debate, para afirmar que ese proceso puede abrir[se] sin nuevas situaciones revolucionarias a nivel de los pa\u00edses:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab\u2026el problema de saber si el capitalismo puede regenerarse se convierte en un problema de lucha entre fuerzas vivas: las de las clases y las de los partidos. Si de las dos clases fundamentales, la burgues\u00eda y el proletariado, una de ellas, la \u00faltima, renunciara a la lucha revolucionaria, la otra, la burgues\u00eda, lograr\u00eda indudablemente un nuevo equilibrio capitalista \u2013equilibrio de descomposici\u00f3n material y moral\u2013 en medio de nuevas crisis, de nuevas guerras, del empobrecimiento de pa\u00edses enteros y de la muerte de decenas de millones de trabajadores\u00bb.[2]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>110- Sintetizando, ese nuevo equilibrio entre las clases fue imposible de ser establecido, incluso con la colaboraci\u00f3n de la SD, \u00e9l fue posible en escala de los pa\u00edses y por un tiempo. \u00bfPor qu\u00e9? Las contradicciones en nivel internacional eran tan profundas, que incluso con la situaci\u00f3n revolucionaria, en Alemania\/Italia\/Espa\u00f1a, con el nazifascismo, exigi\u00f3 la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque \u00e9l tambi\u00e9n ten\u00eda que ser resuelto no solamente en escala de unos cuantos pa\u00edses aumentando la explotaci\u00f3n de su proletariado, exig\u00eda [adem\u00e1s] una nueva divisi\u00f3n mundial del trabajo para la cual Inglaterra era un obst\u00e1culo absoluto. Por eso, la relaci\u00f3n entre los Estados entra con la importancia que tiene.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, por eso, la situaci\u00f3n en los pa\u00edses variaba:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl desarrollo pol\u00edtico tiene tambi\u00e9n sus ciclos, sus alzas y sus bajas. El enemigo no es pasivo sino que tambi\u00e9n combate. Si el ataque del proletariado no es coronado por el \u00e9xito, la burgues\u00eda pasa en la primera ocasi\u00f3n al contraataque.\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y a\u00f1ad\u00edan:<em> \u201cLa p\u00e9rdida por parte del proletariado de algunas posiciones conquistadas provoca una cierta decepci\u00f3n en sus filas. Pero sigue siendo incuestionable que en el per\u00edodo actual la curva de desarrollo del capitalismo es, de manera general, descendente con movimientos pasajeros de alza, y la curva de la revoluci\u00f3n es ascendente con algunos repliegues\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>111- Concluyendo:<\/p>\n\n\n\n<p>a) Las contradicciones de largo plazo, las que localizamos como estructurales, las que marcan las tendencias, son en primer lugar las internacionales, porque el capitalismo es un sistema mundial, no solo econ\u00f3mico sino tambi\u00e9n pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>b) Estas contradicciones nunca son resueltas en el corto plazo. Mientras dure, ella marca las tendencias internacionales que condicionan pero no determinan la lucha de clases en los pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>c) Dependiendo de la localizaci\u00f3n de cada pa\u00eds en el concierto imperialista, estas tendencias los afecta de forma absoluta o relativa. Por eso, al marcar las tendencias internacionales, nada sustituye el an\u00e1lisis del pa\u00eds en cuesti\u00f3n, como un todo, y de sus claes en particular.<\/p>\n\n\n\n<p>d) Los fen\u00f3menos que ocurren en escala de los pa\u00edses pueden o no estar marcados por estas tendencias, sea com consecuecia de ellas o como excepci\u00f3n, es decir, en la forma de equilibrio o desequilibrio en la econom\u00eda, que exige un nuevo equilibrio entre las clases. Estos procesos en nivel de los pa\u00edses pueden existir acompa\u00f1ando las tendencias internacionales y[\/o] contrarios a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>e) Son estos procesos que en escala de los pa\u00edses abren las contradicciones de largo plazo, y que si no son resueltas de [alguna] forma generan distintas relaciones de fuerzas hasta que tengan un desenlace a favor o contra la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>XIII \u2013 Las curvas de desarrollo capitalista y sus consecuencias en la lucha de clases<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>112- No tenemos ninguna pretensi\u00f3n en este texto de hacer una evaluaci\u00f3n global de la evoluci\u00f3n de la lucha de clases en estos siglos. Nuestro objetivo es buscar relacionar las curvas de desarrollo capitalista, en sus fases ascendentes y descendentes con los grandes procesos de la lucha de clases y en las relaciones entre los Estados.<\/p>\n\n\n\n<p>O sea, utilizar la metodolog\u00eda usada por Trotsky en los a\u00f1os \u201920 y \u201930 del siglo pasado, para ver la evoluci\u00f3n de los grandes procesos de la lucha de clases posteriores, sus puntos de equilibrio y rupturas del equilibrio.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente, si asumimos esa metodolog\u00eda, estudios posteriores nos apuntar\u00e1n resultados m\u00e1s precisos.<\/p>\n\n\n\n<p>113- Podemos identificar en la econom\u00eda capitalista cinco grandes curvas, con sus periodos ascendentes y descendentes.<\/p>\n\n\n\n<p>114- El primero va del fin del siglo XVIII hasta la crisis de 1847, con una primera parte ascendente hasta 1823 y otra descendente de 1823 a 1847.<\/p>\n\n\n\n<p>En las palabras de Trotsky:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEntonces, la curva del desarrollo econ\u00f3mico es un compuesto de dos movimientos: uno, primario, que expresa el crecimiento ascendente del capitalismo; y otro, secundario, que corresponde a las oscilaciones peri\u00f3dicas constantes, relativas a los diecis\u00e9is ciclos de un per\u00edodo de ciento treinta y ocho a\u00f1os. En ese tiempo, el capitalismo ha vivido aspirando y expirando de manera diferente, seg\u00fan las \u00e9pocas. Desde el punto de vista del movimiento de base, es decir, desde el punto de vista del progreso y decadencia del capitalismo, la \u00e9poca de 138 a\u00f1os puede dividirse en cinco per\u00edodos: de 1781 a 1851, el capitalismo se desarrolla lentamente, la curva sube penosamente; despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de 1848, que ensancha los l\u00edmites del mercado europeo, asistimos a un punto de ruptura\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>115- El segundo comprende el per\u00edodo entre la crisis de 1847 y 1893 con la parte expansiva de 1847 a 1873 y la decadencia de 1873 a 1893.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan en las palabras de Trotsky:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEntre 1851 y 1873, la curva sube de golpe. En 1873, las fuerzas productivas desarrolladas chocan con los l\u00edmites del mercado. Se produce un p\u00e1nico financiero. Enseguida, comienza un per\u00edodo de depresi\u00f3n que se prolonga hasta 1894. Las fluctuaciones c\u00edclicas tienen lugar durante este tiempo; pero la curva b\u00e1sica queda en el mismo nivel, aproximadamente\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>116- La tercera curva viene desde 1893 hasta la Segunda Guerra Mundial, en la cual surge el imperialismo y se aplica generalizadamente los motores el\u00e9ctricos en la producci\u00f3n industrial. Esa fase inici\u00f3 un per\u00edodo ascendente entre 1894 y 1914, y descendente de 1914 a 1939.<\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky describe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cA partir de 1894 empieza un nuevo boom capitalista hasta la guerra, casi, la curva sube con vertiginosa rapidez. Al fin, el fracaso de la econom\u00eda capitalista en el curso del quinto per\u00edodo tiene efecto a partir de 1914.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLuego, de 1896 a 1913, la curva asciende violentamente casi hasta v\u00edsperas de la \u00faltima guerra. Adem\u00e1s, esta curva vibra de forma ascendente y de forma descendente todo el tiempo, como una cuerda estrechamente tensada. Estas son las ondas peri\u00f3dicas en cada d\u00e9cada\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>117- Es en esa curva descendente de la econom\u00eda capitalista, a partir del punto de ruptura expresado con la Primera Guerra Mundial, que ocurren la victoria de la revoluci\u00f3n rusa, despu\u00e9s las revoluciones derrotadas en Alemania (1919, 1921, 1923), as\u00ed como en Hungr\u00eda y despu\u00e9s en China. Viene despu\u00e9s la depresi\u00f3n de 1929 (la mayor de la historia capitalista).<\/p>\n\n\n\n<p>En ese per\u00edodo ocurrieron grandes convulsiones que terminaron en grandes derrotas del proletariado, con el ascenso del fascismo en Italia, nazismo en Alemania, y del estalinismo en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Adem\u00e1s de eso, ocurrieron tambi\u00e9n las derrotas de las revoluciones en Espa\u00f1a y Francia, que podr\u00edan tambi\u00e9n haber cambiado el rumbo de la realidad europea.<\/p>\n\n\n\n<p>Ocurrieron innumerables grandes procesos en la lucha de clases en todo el mundo imperialista y semicolonia. Como ejemplo podemos ver en los EEUU las huelgas de Minneapolis (1931) que cambiaron e movimiento sindical y llevaron a la formaci\u00f3n de la AFL-CIO.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante resaltar algunos elementos fundamentales en relaci\u00f3n con ese periodo. Uno de ellos es la importancia de la Primera Guerra Mundial como punto de ruptura del equilibrio internacional, con todas las consecuencias econ\u00f3micas y sociales de una guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>En la relaci\u00f3n entre los Estados, marca la decadencia del imperialismo ingl\u00e9s y el ascenso y hegemon\u00eda del imperialismo norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a ver despu\u00e9s c\u00f3mo esa relaci\u00f3n de las partes descendentes de las curvas de desarrollo capitalista con los procesos revolucionarios se repiten en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>118- La Segunda Guerra Mundial marca un nuevo momento hist\u00f3rico de ruptura de equilibrio en la situaci\u00f3n mundial, con consecuencias econ\u00f3micas y sociales a\u00fan mayores que [las de] la Primera.<\/p>\n\n\n\n<p>El proceso revolucionario desencadenado a partir de la guerra podr\u00eda haber llevado a victorias de la revoluci\u00f3n socialista en pa\u00edses imperialistas y semicoloniales. Eso solo no ocurri\u00f3 en funci\u00f3n del acuerdo de Yalta y Potsdam de imperialismo con la burocracia estalinista. As\u00ed se evitaron las victorias de las revoluciones en Italia, Francia y Grecia, incluso despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de las FFAA burguesas en la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese acuerdo, que salv\u00f3 el capitalismo en parte fundamental de Europa occidental, incluy\u00f3 la ocupaci\u00f3n por el Ej\u00e9rcito Rojo, que llev\u00f3 a la formaci\u00f3n de nuevos Estados obreros burocratizados en Checoslovaquia, Polonia, Hungr\u00eda, Ruman\u00eda, que se transformaron en semicolonias de la URSS y ayudaron a reforzar el peso contrarrevolucionario del aparato estalinista (ver libro <em>Los Estados Obreros del Glacis<\/em>, de Jan Talpe).<\/p>\n\n\n\n<p>La dimensi\u00f3n de los ascensos y de las crisis, no obstante impuso victorias a pesar de la actuaci\u00f3n de la burocracia sovi\u00e9tica, como la de la revoluci\u00f3n china en 1949.<\/p>\n\n\n\n<p>119- Hubo un cambio muy importante en la lucha de clases entre el periodo de la inmediata posguerra y el momento posterior. Concordamos con la afirmaci\u00f3n del documento de JR., Fel. y Caps:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSin embargo, la traici\u00f3n del estalinismo ahog\u00f3 el proceso revolucionario en Europa occidental y abri\u00f3 paso al boom econ\u00f3mico de posguerra que se puso en marcha con el Plan Marshall. De esta manera, a partir de 1950, no s\u00f3lo EEUU y la URSS sino tambi\u00e9n toda la Europa occidental capitalista quedaba marginada del proceso revolucionario mundial. La revoluci\u00f3n dej\u00f3 de estar planteada en cualquier parte del globo y el ascenso qued\u00f3 limitado y concentrado en la revoluci\u00f3n colonial\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEs un error considerar simplemente como una diferencia de cantidad el paso a la nueva situaci\u00f3n que se abri\u00f3 a partir de 1950. Entre 1943-49 hubo una estrecha combinaci\u00f3n entre la revoluci\u00f3n en las metr\u00f3polis y en las colonias. La traici\u00f3n estalinista provoc\u00f3 una ruptura entre ambas que, si bien no detuvo la revoluci\u00f3n colonial, dio la estabilidad interna al imperialismo para enfrentarla la rebeli\u00f3n en condiciones cualitativamente mejores\u201d<\/em> (\u201cSobre as etapas\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>120- El capitalismo solo consigui\u00f3 recomponer un equilibrio despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial por un factor pol\u00edtico: el pacto de Yalta y Potsdam. Esa recomposici\u00f3n del equilibrio posibilita una nueva curva ascendente que se va a expresar en el <em>boom<\/em> de posguerra, con gran peso en los pa\u00edses imperialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese boom fue la primera parte ascendente de una nueva curva larga. Ese nuevo punto de equilibrio se expresar\u00e1 entonces en la relaci\u00f3n entre los Estados en la reafirmaci\u00f3n de la hegemon\u00eda del imperialismo norteamericano y en el pacto de Yalta-Potsdam.<\/p>\n\n\n\n<p>121- El fin del boom de posguerra marc\u00f3 el inicio de una curva larga descendente. Hubo una ca\u00edda en el ritmo de acumulaci\u00f3n en el final de los a\u00f1os sesenta. La crisis de 1974-1975 fue la primera recesi\u00f3n generalizada de los pa\u00edses imperialistas. Fue seguida por una recuperaci\u00f3n fr\u00e1gil, sin que el ritmo de acumulaci\u00f3n retomase el nivel de la fase anterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Los reflejos en la lucha de clases fueron important\u00edsimos, con una nueva ola de procesos revolucionarios en los pa\u00edses imperialistas y semicoloniales. En Europa, los ascensos m\u00e1s importantes fueron el mayo de 1968 en Francia, la revoluci\u00f3n portuguesa de 1974-1975. En los EEUU, el gran movimiento contra la guerra de Vietnam. En los Estados obreros burocratizados ocurrieron los grandes ascensos en Polonia y Checoslovaquia, destruidos por las tropas rusas. En los pa\u00edses semicoloniales ocurrieron innumerables procesos revolucionarios, siendo el m\u00e1s importante la victoria de la revoluci\u00f3n vietnamita en 1974.<\/p>\n\n\n\n<p>122- En los a\u00f1os \u201980, con una combinaci\u00f3n de factores econ\u00f3micos y extraecon\u00f3micos, comienza una nueva curva ascendente del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si consideramos los criterios de Trotsky a partir de factores extraecon\u00f3micos, es posible identificar en lo que fue llamado \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d una nueva curva ascendente. El capitalismo consigui\u00f3 imponer derrotas importantes al movimiento obrero; una expansi\u00f3n considerable con la restauraci\u00f3n del capitalismo en los antiguos Estados obreros; dos avances en la producci\u00f3n con una evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica de gran impacto con la informatizaci\u00f3n y la reestructuraci\u00f3n productiva.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con la lucha de clases, con la gran ayuda de la burocracia estalinista, todos los procesos revolucionarios que pasaron con el fin del boom de posguerra fueron derrotados, a excepci\u00f3n de Vietnam.<\/p>\n\n\n\n<p>El contrapunto de ese proceso fueron las grandes revoluciones que derribaron el aparato estalinista mundial. Eso tuvo un significado profundo, al acabar con el mayor aparato contrarrevolucionario con profundas ra\u00edces en el movimiento de masas. No obstante, esas revoluciones \u2013por la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria\u2013 fueron dirigidas por sectores burgueses oriundos de las viejas burocracias. Eso permiti\u00f3 que esos procesos fuesen conducidos hacia democracias burguesas o nuevos reg\u00edmenes bonapartistas burgueses.<\/p>\n\n\n\n<p>La combinaci\u00f3n entre \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d de la econom\u00eda y restauraci\u00f3n del capitalismo en el Este fueron dos grandes victorias del capital. Posibilitaron la extensi\u00f3n de la dominaci\u00f3n directa del capitalismo a nuevos mercados y un gran aumento en la tasa de explotaci\u00f3n de los trabajadores. Hacia finales de los a\u00f1os \u201970, la burocracia china inici\u00f3 el giro restauracionista. En 1985, Gorbachov asumi\u00f3 el comando del Estado sovi\u00e9tico e inici\u00f3 la restauraci\u00f3n del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La restauraci\u00f3n del capitalismo en la URSS, China y el Este europeo fue uno de los factores m\u00e1s importantes para la definici\u00f3n de esa curva ascendente del imperialismo por varios motivos. En primer lugar signific\u00f3 una expansi\u00f3n considerable de los territorios y mercados bajo su control directo. En segundo lugar, posibilit\u00f3 una nueva divisi\u00f3n mundial del trabajo, con la localizaci\u00f3n de parte de las f\u00e1bricas del mundo en China (y otros pa\u00edses), vali\u00e9ndose de mano de obra barata. En tercer lugar, por crear un paradigma salarial rebajado que se torn\u00f3 una referencia mundial para el capital. Por \u00faltimo, pero no menos importante, fue utilizado para una enorme ofensiva ideol\u00f3gica, por la \u201cderrota del socialismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva divisi\u00f3n mundial del trabajo incluy\u00f3 la abertura de las fronteras nacionales para la producci\u00f3n en cadenas de valor en varios pa\u00edses del mundo por las multinacionales, as\u00ed como la mundializaci\u00f3n financiera. Los tratados de libre comercio impusieron un avance mundial de la centralizaci\u00f3n de la econom\u00eda por los monopolios sin precedentes. Los planes neoliberales impusieron retrocesos brutales en el nivel de vida del proletariado, quitando conquistas del siglo XIX, como vacaciones, aguinaldo, jubilaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos pol\u00edticos, la ofensiva imperialista de la d\u00e9cada de 1990&nbsp; impuso la democracia burguesa como una referencia mundial, como \u201calternativa\u201d a las dictaduras estalinistas. En t\u00e9rminos militares, los EEUU (como la OTAN) se transformaron en potencia militar \u00fanica, pr\u00e1cticamente sin competencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Un nuevo orden mundial fue estructurado, sucediendo a Yalta y Potsdam (el orden vigente desde la Segunda Guerra Mundial de \u201ccoexistencia pac\u00edfica\u201d entre el imperialismo y la burocracia sovi\u00e9tica). Los EEUU ya eran el imperialismo hegem\u00f3nico, y con este nuevo orden pasaron a ser los amos del mundo, sin competencia. A eso fue asociada la gigantesca campa\u00f1a de propaganda ideol\u00f3gica de \u201cmuerte del socialismo\u201d, apoyada en las burocracia reformistas del movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n reaccionaria de la d\u00e9cada de 1990 tuvo as\u00ed un fuerte base material con el auge del neoliberalismo y la restauraci\u00f3n del capitalismo, as\u00ed como una base pol\u00edtica e ideol\u00f3gica muy importante. Los planes neoliberales ten\u00edan apoyo de masas (incluso en las privatizaciones) y la confusi\u00f3n ideol\u00f3gica reinaba en la vanguardia.<\/p>\n\n\n\n<p>El ciclo de crecimiento de 1982 hasta 1999 fue uno de los m\u00e1s largos de la posguerra. Seg\u00fan los datos de Michael Roberts, la tasa de ganancias en los EEUU, en la d\u00e9cada de 1960, era de 15-20% de las ventas antes de los impuestos. La crisis que sigui\u00f3 al boom de posguerra baj\u00f3 esa tasa a 8-9% en la d\u00e9cada de 1970.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los planes neoliberales, la tasa volvi\u00f3 a ampliarse, llegando a 10% en 1989, y a 13% en 1997. La tasa se elev\u00f3 1,2% al a\u00f1o durante la d\u00e9cada de 1980, recuperando 7% de su ca\u00edda anterior (datos de Shaikh para los EEUU). Perry Anderson apunta datos semejantes, afirmando que la tasa de ganancia cay\u00f3 4,7% en la d\u00e9cada de 1970 y volvi\u00f3 a aumentar 4,4% en los a\u00f1os \u201980.<\/p>\n\n\n\n<p>123- Esa curva ascendente del capitalismo comenz\u00f3 a expresar sus l\u00edmites hacia finales de los a\u00f1os \u201990. En 2000-2001 hubo una recesi\u00f3n mundial corta, que inici\u00f3 una fase de transici\u00f3n hasta la abertura de nueva curva descendente en la crisis de 2007-2009.<\/p>\n\n\n\n<p>Las movilizaciones antiglobalizaci\u00f3n, la eclosi\u00f3n de insurrecciones como en el Ecuador (2000) y la segunda Intifada en Palestina (2000) marcaron el fin de la situaci\u00f3n reaccionaria de la d\u00e9cada de 1990.<\/p>\n\n\n\n<p>El imperialismo norteamericano dio una respuesta global para la crisis econ\u00f3mica, con un fuerte componente pol\u00edtico-militar, que incluy\u00f3 las invasiones a Afganist\u00e1n (2001) e Irak (2003), as\u00ed como la tentativa de golpe militar en Venezuela (2002). Junto con eso, vino la ofensiva econ\u00f3mica y pol\u00edtica para imponer el ALCA en Am\u00e9rica Latina. El plano pol\u00edtico-militar del imperialismo implicaba imponer derrotas al movimiento de masas y retomar la relaci\u00f3n de fuerzas de la d\u00e9cada de 1990, para garantizar una salida duradera para la crisis, manteniendo la fase ascendente de la globalizaci\u00f3n. La contraofensiva de Bush consigui\u00f3 victorias moment\u00e1neas, pero acab\u00f3 seriamente derrotada.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno Bush consigui\u00f3 una salida para la crisis econ\u00f3mica de los EEUU de 2000-2001 con relativa rapidez. La recesi\u00f3n dur\u00f3 menos de un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la crisis econ\u00f3mica de 2000-2001 tuvo consecuencias mucho m\u00e1s violentas en los pa\u00edses semicoloniales. Llev\u00f3 a la explosi\u00f3n de la econom\u00eda argentina y a la revoluci\u00f3n de 2001, as\u00ed como a las insurrecciones en Bolivia en 2003 y 2005. La crisis del imperialismo y las movilizaciones acabaron por impedir la implementaci\u00f3n del ALCA en Am\u00e9rica Latina, como quer\u00eda Bush, aunque la presi\u00f3n recolonizadora se mantuviese.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, las invasiones y golpes militares terminaron en derrotas que se volvieron contra el capitalismo. El golpe en Venezuela fue derrotado por una insurrecci\u00f3n de masas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>XIV \u2013 La curva descendente del capitalismo actual y sus consecuencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>124- La crisis c\u00edclica iniciada a finales de 2007 y comienzos de 2008 marca el inicio de una onda larga descendente, en la cual estamos hasta los d\u00edas de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>125- Esa s\u00edntesis de las curvas largas del capitalismo nos permiten demostrar la importancia de los puntos de ruptura del equilibrio mundial que se expresan esencialmente despu\u00e9s de la Primera y Segunda Guerras Mundiales y en las fases descendentes de las curvas (1913-1940, fin del boom de posguerra, pos crisis de 2007-2009).<\/p>\n\n\n\n<p>En todos esos momentos vivimos una combinaci\u00f3n de los tres elementos que componen la ruptura del equilibrio mundial en la evoluci\u00f3n de la econom\u00eda, en la lucha de clases y en la relaci\u00f3n entre los Estados.<\/p>\n\n\n\n<p>126- La nueva curva descendente de la econom\u00eda capitalista llev\u00f3 a un nuevo per\u00edodo de inestabilidad y polarizaci\u00f3n de la lucha de clases en todo el mundo. O sea, el desequilibrio se va a expresar en una nueva tendencia a la polarizaci\u00f3n de la lucha de clases. Eso llev\u00f3 al surgimiento de procesos revolucionarios en algunos pa\u00edses semicoloniales, como Chile Colombia, Irak, Hong Kong.<\/p>\n\n\n\n<p>Las relaciones entre los Estados que vivieron un punto de equilibrio en el periodo de la curva ascendente, cambiaron bruscamente en la descendente. Los problemas y conflictos crecieron, teniendo un marco en la guerra comercial EEUU-China. China, entra en la divisi\u00f3n mundial del trabajo con la restauraci\u00f3n del capitalismo en la onda ascendente, como la \u201cf\u00e1brica del mundo\u201d. No obstante, la nueva dictadura burguesa, en un pa\u00eds continental, con una acumulaci\u00f3n capitalista muy superior a la media de los pa\u00edses imperialistas, pas\u00f3 a ocupar un espacio en el mundo, superior a la antigua localizaci\u00f3n de f\u00e1brica del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy China es la segunda econom\u00eda del mundo, la mayor exportadora de capitales para los pa\u00edses semicoloniales, posee empresas gigantescas que disputan el mercado mundial. El conflicto EEUU-China es la mayor expresi\u00f3n del desequilibrio, en la relaci\u00f3n entre los Estados, de la curva descendente.<\/p>\n\n\n\n<p>127- En 2020, ya en plena curva descendente, se da la brutal combinaci\u00f3n entre la mayor pandemia desde la gripe espa\u00f1ola de 1918 y una nueva recesi\u00f3n mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Una nueva situaci\u00f3n mundial comienza a surgir a partir de esa realidad, incluyendo procesos revolucionarios no solo en los pa\u00edses semicoloniales sino tambi\u00e9n en pa\u00edses imperialistas. El gran ascenso pos muerte de George Floyd puso a los Estados Unidos en el centro de la lucha de clases en nivel mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>O sea, una vez m\u00e1s, vemos la combinaci\u00f3n entre una curva descendente de la econom\u00eda mundial, conflictos entre Estados (como el conflicto entre EEUU y China) y la existencia de procesos revolucionarios en los pa\u00edses semicoloniales y pa\u00edses imperialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>La aplicaci\u00f3n de la metodolog\u00eda defendida por Trotsky nos permite identificar un per\u00edodo hist\u00f3rico con una nueva ruptura del equilibrio, a semejanza de las curvas descendentes anteriores, entre los a\u00f1os \u201920-\u201940 del siglo pasado, el per\u00edodo inmediato despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, y el fin del boom de posguerra hacia finales de los a\u00f1os sesenta y los a\u00f1os setenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata, por lo tanto, de un per\u00edodo en que se exacerban las caracter\u00edsticas de la \u00e9poca, como de revoluciones, contrarrevoluciones y guerras. Es una se\u00f1al de las perspectivas que se abren.<\/p>\n\n\n\n<p>128- Esa nueva curva descendente expresa la gravedad para la humanidad de la sobrevivencia del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En este per\u00edodo ya vivimos dos grandes recesiones mundiales (2007-2009 y la actual), que traen elementos de barbarie crecientes para las condiciones de vida de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos frente a una brutal crisis sanitaria, con la pandemia m\u00e1s grave de la historia desde la gripe espa\u00f1ola de 1918. Y sobrevuela la amenaza de nuevas pandemias por delante, con la continuidad del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la destrucci\u00f3n de la naturaleza con el cambio clim\u00e1tico y la p\u00e9rdida de biodiversidad, en combinaci\u00f3n con el progresivo agotamiento de combustibles f\u00f3siles (que suponen hoy en d\u00eda 80% de la energ\u00eda usada), muestra que el mundo camina hacia un colapso ecol\u00f3gico irreversible, caso el capitalismo siga dominando. Este colapso no ser\u00e1 un evento puntual e instant\u00e1neo. Nos referimos a un proceso extendido en el tiempo, salpicado de erupciones violentas entre las que podemos ubicar la pandemia actual, que tiene origen en la destrucci\u00f3n de los equilibrios ecol\u00f3gicos por la acci\u00f3n del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>La disyuntiva \u201csocialismo o barbarie\u201d vuelve a estar planteada con toda su fuerza en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>129- No vamos a entrar, en este texto, en la discusi\u00f3n sobre la caracterizaci\u00f3n actual internacional de la lucha de clases. Ni vamos a volver a la discusi\u00f3n que tuvimos en el \u00faltimo congreso sobre el tema.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos parece que ese tema debe ser parte de la elaboraci\u00f3n del pr\u00f3ximo documento pol\u00edtico mundial del congreso de la LIT.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que queremos apuntar, como conclusi\u00f3n de esta discusi\u00f3n es que la revalorizaci\u00f3n de las contribuciones de Trotsky a partir de las curvas del desarrollo capitalista, nos permite apuntar una metodolog\u00eda correcta para el entendimiento de la realidad mundial. La combinaci\u00f3n de los tres elementos citados por Trotsky (la evoluci\u00f3n de la econom\u00eda mundial, de la relaci\u00f3n entre los Estados y de la lucha de clases), nos permite sistematizar una comprensi\u00f3n rica y dial\u00e9ctica de la realidad mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa comprensi\u00f3n nos va a permitir apuntar las tendencias de los procesos internacionales, que deben ser analizados rigurosamente en sus m\u00faltiples conexiones. De la misma forma, combinadas con las evoluciones de los pa\u00edses con sus innumerables desigualdades.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, al llegar a la definici\u00f3n de categor\u00edas \u2013e incluso de las situaciones\u2013 apuntar esas tendencias tiene una enorme importancia para la evaluaci\u00f3n de la situaci\u00f3n mundial de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cap\u00edtulo 3- Algunas conclusiones necesarias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>130- Nos parece que debemos centrar nuestro esfuerzo de elaboraci\u00f3n m\u00e1s en el entendimiento de los procesos de la realidad y menos en las categor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, en relaci\u00f3n con las categor\u00edas, volver a utilizar lo elaborado por Lenin y Trotsky, con el ac\u00famulo de los debates de los primeros cuatro congresos de la III Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>131- Las categor\u00edas discutidas en este texto \u2013\u00e9poca, etapas, situaciones, coyunturas\u2013 son herramientas para entender la realidad y ayudar a formular nuestras tareas, nuestro programa, nuestra pol\u00edtica. Su utilidad se comprueba o no durante los a\u00f1os de pr\u00e1ctica revolucionaria. Ninguna de ella sustituye el necesario an\u00e1lisis y caracterizaci\u00f3n rigurosos de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Al evaluar cr\u00edticamente algunas de esas categor\u00edas, buscamos explicitar que, en lugar de ayudar, algunas pueden trabarnos en ese entendimiento de la realidad. No se puede enyesar y sustituir la propia realidad con esquemas. A nuestro ver, negar esos esquemas solo torna m\u00e1s rico y necesario el insustituible esfuerzo de an\u00e1lisis y caracterizaci\u00f3n de la realidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice Presentaci\u00f3n Cap\u00edtulo 1 \u2013 Sobre las etapas y situaciones nacionales de la lucha de clases I- La discusi\u00f3n sobre las situaciones de la lucha de clases debe partir de los cl\u00e1sicos II- Moreno y \u201cRevoluciones del Siglo XX\u201d III- Moreno y las revoluciones de \u201cfebrero\u201d y \u201coctubre\u201d IV- Moreno y la sistematizaci\u00f3n sobre las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":77678,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2794],"tags":[],"class_list":["post-77677","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/a125ef90-46f5-4fc1-801a-e9f4a8bb77d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp?fit=1200%2C675&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/a125ef90-46f5-4fc1-801a-e9f4a8bb77d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp?fit=1200%2C675&ssl=1","categories_names":["TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"leonardo","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5b026831a33fc9397b874aaf2fbce7cc661697946383efa447f6bf2fd4c79d48?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77677","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77677"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77677\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":77679,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77677\/revisions\/77679"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/77678"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77677"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77677"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77677"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}