{"id":77567,"date":"2024-10-20T13:30:58","date_gmt":"2024-10-20T13:30:58","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=77567"},"modified":"2024-11-03T13:27:40","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:40","slug":"los-huracanes-helene-y-milton-llaman-a-la-puerta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/los-huracanes-helene-y-milton-llaman-a-la-puerta\/","title":{"rendered":"Los huracanes Helene y Milton llaman a la puerta"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Richard Wesley<\/p>\n\n\n\n<p>El jueves 26 de septiembre, el hurac\u00e1n Helene azot\u00f3 la franja norte de Florida procedente del Golfo de M\u00e9xico, causando una devastaci\u00f3n masiva con una poderosa marejada cicl\u00f3nica. Pero el camino de destrucci\u00f3n de Helene apenas hab\u00eda comenzado, ya que atraves\u00f3 los Apalaches del sur de Georgia, Carolina del Sur y del Norte, y Virginia. La tormenta arroj\u00f3 lluvias r\u00e9cord y catastr\u00f3ficas inundaciones arrasaron casas y comunidades enteras. Los sistemas de comunicaci\u00f3n se interrumpieron, se cort\u00f3 la electricidad y las carreteras quedaron inutilizadas, lo que hizo que el contacto y el acceso fueran casi imposibles para algunas personas. Hasta la fecha, se han recuperado m\u00e1s de 250 cuerpos, y muchos m\u00e1s est\u00e1n desaparecidos, lo que convierte a este hurac\u00e1n en uno de los m\u00e1s mort\u00edferos de los que se tiene registro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/ca-times.brightspotcdn.webp?resize=1024%2C683\" alt=\"\" class=\"wp-image-77571\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/ca-times.brightspotcdn.webp?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/ca-times.brightspotcdn.webp?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/ca-times.brightspotcdn.webp?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/ca-times.brightspotcdn.webp?resize=150%2C100&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/ca-times.brightspotcdn.webp?resize=696%2C464&amp;ssl=1 696w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/ca-times.brightspotcdn.webp?resize=1068%2C712&amp;ssl=1 1068w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/ca-times.brightspotcdn.webp?w=1200&amp;ssl=1 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Im\u00e1genes del oleaje provocado por Helene en su paso por la Bah\u00eda de Tampa.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s, hubo una oleada de muestras de preocupaci\u00f3n y preocupaci\u00f3n, y los vecinos superaron todo lo que los separaba y se unieron para proporcionar agua, alimentos y refugio. Voluntarios de lugares cercanos y lejanos donaron servicios de recuperaci\u00f3n y dinero para ayudar a las v\u00edctimas. La FEMA y la Guardia Nacional se movilizaron para brindar ayuda y asistencia. Los pol\u00edticos, como era previsible, intentaron sumar puntos alternando compasi\u00f3n y culpa, organizando sesiones de fotos para validar su preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos semanas despu\u00e9s, el hurac\u00e1n Milton, de categor\u00eda 5 y potencialmente m\u00e1s destructivo, azot\u00f3 la costa oeste de Florida, arrasando Tampa y Orlando antes de dirigirse al Atl\u00e1ntico. Si bien hubo muchas menos p\u00e9rdidas de vidas, los da\u00f1os fueron cuantiosos: inund\u00f3 comunidades, destruy\u00f3 barrios residenciales e incluso arranc\u00f3 el techo del Tropicana Field, sede del equipo de b\u00e9isbol Tampa Bay Rays.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/1200x675_cmsv2_478d605b-866b-5030-b071-927983dac347-8783528.webp?resize=1024%2C576\" alt=\"\" class=\"wp-image-77573\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/1200x675_cmsv2_478d605b-866b-5030-b071-927983dac347-8783528.webp?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/1200x675_cmsv2_478d605b-866b-5030-b071-927983dac347-8783528.webp?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/1200x675_cmsv2_478d605b-866b-5030-b071-927983dac347-8783528.webp?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/1200x675_cmsv2_478d605b-866b-5030-b071-927983dac347-8783528.webp?resize=150%2C84&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/1200x675_cmsv2_478d605b-866b-5030-b071-927983dac347-8783528.webp?resize=696%2C392&amp;ssl=1 696w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/1200x675_cmsv2_478d605b-866b-5030-b071-927983dac347-8783528.webp?resize=1068%2C601&amp;ssl=1 1068w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/1200x675_cmsv2_478d605b-866b-5030-b071-927983dac347-8783528.webp?w=1200&amp;ssl=1 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Una casa derribada por el hurac\u00e1n Milton en Bradenton Beach, en la isla Ana Mar\u00eda<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Hay preguntas serias que rara vez se plantean despu\u00e9s de tragedias tan terribles. La principal de ellas es: \u201c\u00bfC\u00f3mo pudo suceder esto y qu\u00e9 se puede hacer para evitar que vuelva a suceder una y otra vez?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>La ciencia es muy clara: la creciente intensidad de los huracanes es el resultado del cambio clim\u00e1tico global. A medida que la atm\u00f3sfera se calienta, principalmente debido a las emisiones de combustibles f\u00f3siles, los oc\u00e9anos absorben el calor. Los datos de la NASA desde 1955 muestran que el 90% del calentamiento global se produce en los oc\u00e9anos. Esto tambi\u00e9n contribuye al aumento del nivel del mar a medida que el agua m\u00e1s caliente se expande. Cuando se forma una depresi\u00f3n tropical sobre agua c\u00e1lida, las nubes absorben el agua caliente en un volumen cada vez mayor. Citando datos de la reciente Quinta Evaluaci\u00f3n Nacional del Clima, completada el a\u00f1o pasado, los investigadores descubrieron que la cantidad de precipitaciones en las tormentas de lluvia m\u00e1s intensas ha aumentado un 37% en el sureste desde 1958 (v\u00e9ase Lucy Dean Stockton y Freddy Brewster en&nbsp;The Lever,&nbsp;2 de octubre de 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos, tenemos un partido pol\u00edtico importante que est\u00e1 dirigido por una camarilla de negacionistas del cambio clim\u00e1tico, cuyo l\u00edder proclama que la respuesta a los problemas econ\u00f3micos es \u201c\u00a1Perfora, nena, perfora!\u201d. Sorprendentemente, el gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis, firm\u00f3 en mayo un proyecto de ley que proh\u00edbe el uso del t\u00e9rmino \u201ccambio clim\u00e1tico\u201d en los documentos oficiales. Tambi\u00e9n prohibi\u00f3 las turbinas e\u00f3licas en alta mar y ampli\u00f3 las disposiciones para el gas natural. Mientras evaluaba los da\u00f1os de Milton el 10 de octubre, DeSantis declar\u00f3 a los medios que esos huracanes son \u201calgo normal\u201d y \u201cesperables\u201d en Florida, y que el cambio clim\u00e1tico no ten\u00eda nada que ver con ellos. Esto fue despu\u00e9s de un verano en el que Florida soport\u00f3 niveles r\u00e9cord de calor. De hecho, la Fundaci\u00f3n para la Restauraci\u00f3n de Corales registr\u00f3 en julio que los corales en Sombrero Reef, frente a la costa de los Cayos de Florida, hab\u00edan sufrido una mortalidad del 100% debido al calor extremo del agua del oc\u00e9ano.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro partido mayoritario promueve una transici\u00f3n hacia t\u00e9cnicas de energ\u00eda alternativa (e\u00f3lica, solar, veh\u00edculos con bater\u00edas de litio), mientras sigue subsidiando a las industrias de combustibles f\u00f3siles y reduciendo los compromisos con sus defensores. El tema de la mitigaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico rara vez se ha mencionado en la campa\u00f1a de 2024 de los dem\u00f3cratas. Eso puede deberse a que la administraci\u00f3n Biden ha otorgado 1.450 nuevas licencias de petr\u00f3leo y gas, lo que representa la mitad de la cifra mundial y un 20% m\u00e1s de licencias que las otorgadas por Donald Trump. No se est\u00e1 considerando la demanda de pago de reparaciones por los da\u00f1os causados \u200b\u200bpor las industrias extractivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, la mitigaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico es un problema global extremadamente complejo. La atm\u00f3sfera y los oc\u00e9anos no respetan fronteras pol\u00edticas, sistemas econ\u00f3micos ni ideolog\u00edas. Sin embargo, no se puede negar el papel que ha desempe\u00f1ado el capitalismo impulsado por el lucro como motor del cambio clim\u00e1tico. Hace una semana, Gran Breta\u00f1a celebr\u00f3 el cierre de su \u00faltima planta el\u00e9ctrica alimentada con carb\u00f3n. Si bien fue un acontecimiento bienvenido, el hecho es que las emisiones de carbono de los \u00faltimos dos siglos de energ\u00eda alimentada con carb\u00f3n todav\u00eda est\u00e1n en nuestra atm\u00f3sfera y no se eliminar\u00e1n en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Lo mismo puede decirse de todas las emisiones de petr\u00f3leo, gas y metano de las naciones industriales durante los siglos anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>A primera vista, las reuniones bienales de la COP (Conferencia de las Partes) podr\u00edan presagiar el tipo de cooperaci\u00f3n internacional que abordar\u00eda estas cuestiones, pero han estado sobrerrepresentadas por los pa\u00edses exportadores de combustibles f\u00f3siles y sus secuaces, que buscan proteger sus ganancias. La pr\u00f3xima COP se celebrar\u00e1 en noviembre en Bak\u00fa, Azerbaiy\u00e1n, un importante exportador de petr\u00f3leo y gas natural. Ser\u00eda un error contar con que de Bak\u00fa surjan iniciativas importantes en materia de pol\u00edticas clim\u00e1ticas. Las COP anteriores, incluida la COP 21 de Par\u00eds, han sido un foro de promesas que nunca se cumplieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que se necesita es menos liderazgo \u201cdesde arriba\u201d y m\u00e1s demanda masiva \u201cdesde abajo\u201d. Si no se revierte la din\u00e1mica actual de inacci\u00f3n, podemos esperar un futuro de mayor devastaci\u00f3n por incendios forestales, sequ\u00edas y tormentas monstruosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta lucha no ser\u00e1 f\u00e1cil. Los capitalistas de los combustibles f\u00f3siles y sus lacayos legislativos ya est\u00e1n aprobando e iniciando medidas para criminalizar las protestas pac\u00edficas de los activistas clim\u00e1ticos. Estas leyes suelen estar redactadas por grupos de presi\u00f3n y prev\u00e9n multas (e incluso penas de prisi\u00f3n) de hasta diez a\u00f1os. La determinaci\u00f3n de la resistencia debe ser fuerte. Los socialistas est\u00e1n comprometidos con esta lucha y con generar un cambio revolucionario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Richard Wesley El jueves 26 de septiembre, el hurac\u00e1n Helene azot\u00f3 la franja norte de Florida procedente del Golfo de M\u00e9xico, causando una devastaci\u00f3n masiva con una poderosa marejada cicl\u00f3nica. 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