{"id":77360,"date":"2024-09-20T13:41:37","date_gmt":"2024-09-20T13:41:37","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=77360"},"modified":"2024-11-03T13:27:58","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:58","slug":"es-hora-de-que-la-verguenza-cambie-de-bando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/es-hora-de-que-la-verguenza-cambie-de-bando\/","title":{"rendered":"\u00a1Es hora de que la verg\u00fcenza cambie de bando!"},"content":{"rendered":"\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><em>\u00bfMama, te has enterado de los \u201c51 en Francia\u201d? \u00a1Es horrible, mam\u00e1! No, hija, \u00bfde qu\u00e9 me hablas? Es entonces cuando una r\u00e1pida b\u00fasqueda en Google, me golpea en la cara y una oleada de indignaci\u00f3n y tambi\u00e9n por supuesto de verg\u00fcenza, sacude mi cuerpo. Verg\u00fcenza por ella, por m\u00ed y por todas las mujeres. La realidad vuelve a ser m\u00e1s dura que la ficci\u00f3n, por m\u00e1s retorcida que esta sea. Por muchos \u201cavances y logros\u201d que seg\u00fan nos dicen, hayamos logrado en la civilizada y democr\u00e1tica Europa, la cruda realidad nos recuerda que, para algunos hombres, seguimos siendo de \u201csu\u201d propiedad. Y lo peor; no est\u00e1n solos.<\/em><\/h5>\n\n\n\n<p>Por Laura R. &#8211; Corriente Roja<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los hechos: \u00abViolaci\u00f3n no es la palabra, es barbarie<\/strong>\u00bb<\/h5>\n\n\n\n<p>Gis\u00e8le de 67 a\u00f1os, vecina de la localidad de Maz\u00e1n, al sureste de Francia, fue violada repetidamente por m\u00e1s de 50 hombres a lo largo de 10 a\u00f1os, durante los cuales su marido Dominique P\u00e9licot, un jubilado de 71 a\u00f1os, ofrec\u00eda los \u201cservicios sexuales de una esposa son\u00e1mbula y obediente\u201d, en un portal web que fue clausurado por la Polic\u00eda francesa en junio de este a\u00f1o. Un portal web que entre otras cosas serv\u00eda a una red ya desmantelada de distribuci\u00f3n de pornograf\u00eda infantil, a trav\u00e9s del servicio de mensajer\u00eda WhatsApp, que se extend\u00eda a ocho pa\u00edses de Europa y Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n al caso, que se juzga en Avi\u00f1on, aunque las autoridades han identificado a 51 agresores, que ahora se sientan en el banquillo de los acusados por un delito de violaci\u00f3n agravada penado con hasta 20 a\u00f1os de c\u00e1rcel, se sospecha que el n\u00famero podr\u00eda ascender a 83. Noventa y dos violaciones entre octubre de 2020 y julio de 2011. Varios de los agresores est\u00e1n muertos y uno est\u00e1 pr\u00f3fugo, seg\u00fan informa el diario&nbsp;<em>Le Parisien<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La v\u00edctima, que se neg\u00f3 a ver los v\u00eddeos de las violaciones hasta mayo del 2024, vivi\u00f3 por primera vez, en diferido, las violaciones que ha sufrido durante diez a\u00f1os. Nada podr\u00eda definir mejor que sus propias palabras, lo que se vio obligada a ver:&nbsp;<em>\u00abViolaci\u00f3n no es la palabra, es barbarie\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como consecuencia de estos abusos y la ingesta de drogas que le administr\u00f3 durante a\u00f1os su marido, que podr\u00eda estar implicado tambi\u00e9n en otros casos de violaci\u00f3n e incluso en un asesinato en 1991, Gis\u00e8le sufr\u00eda lagunas mentales, un gran cansancio que no sab\u00eda explicar y molestias que provocaron varias visitas al ginec\u00f3logo.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un sistema que cosifica y mercantiliza el cuerpo de las mujeres<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Queremos enviar todo nuestro apoyo y solidaridad a esta mujer valiente, que pese a sufrir estr\u00e9so Pstraum\u00e1tico por lo sucedido, ha decidido junto a sus tres hijos, declarar a puerta abierta en un juicio que, con toda probabilidad, se alargar\u00e1 durante meses. Como ella misma declaraba ante el Tribunal Criminal de Vaucluse, en el sureste de Francia:<em>&nbsp;\u201cPara m\u00ed el da\u00f1o ya est\u00e1 hecho. Lo hago en nombre de todas las mujeres que quiz\u00e1s nunca ser\u00e1n reconocidas como v\u00edctimas\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mas all\u00e1 del horror y rechazo que suscita, este caso es una muestra m\u00e1s de que vivimos en un orden social y pol\u00edtico que se basa en el control y la opresi\u00f3n de las mujeres. Es lo que algunas feministas llaman la \u201ccultura de la violaci\u00f3n\u201d, en la que m\u00e1s de la mitad de las agresiones sexuales, que no siempre resultan tan f\u00e1ciles de probar como en este caso, se llevan a cabo en el entorno social, familiar o laboral de la v\u00edctima. Y la mayor\u00eda, no se denuncian; ya sea por miedo o por verg\u00fcenza. Es en este clima de impunidad, en el que se apoyan algunos de estos depredadores sexuales para cometer sus actos. Por otro lado, la industria del sexo y el entretenimiento de este sistema capitalista cada vez m\u00e1s violento y opresivo, cosifica, sexualiza y mercantiliza nuestros cuerpos, especialmente el de las mujeres a un nivel tal, que estas se convierten en un objeto m\u00e1s, listo para el consumo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Solo S\u00ed es S\u00ed, lo dem\u00e1s es violaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De los 51 hombres que han sido citados en el juicio de Avi\u00f1\u00f3n, algunos defienden haber sido enga\u00f1ados por Dominique P\u00e9licot y afirman que cre\u00edan que se trataba de un \u201cdelirio libertino\u201d de la pareja. Otros dijeron que no cre\u00edan que fuera una violaci\u00f3n, \u201cporque su marido estaba all\u00ed y cre\u00edan que pod\u00eda dar su consentimiento por ambos\u201d. Por ahora, solo 14 se han declarado culpables.<\/p>\n\n\n\n<p>Este juicio que ha conmocionado a la sociedad francesa que pone en el centro la cuesti\u00f3n del consentimiento, se lleva a cabo en un momento de ascenso electoral de la extrema derecha y en un contexto de revisi\u00f3n sobre la ley que regula los delitos sexuales en Francia. Se habla de un \u201cjuicio hist\u00f3rico\u201d, que ser\u00eda considerado el caso de violaci\u00f3n m\u00e1s grave jam\u00e1s juzgado en Francia. Hay que recordar que actualmente la violaci\u00f3n se define en la legislaci\u00f3n francesa como un \u201cacto de penetraci\u00f3n sexual\u201d cometido \u201cmediante violencia, coacci\u00f3n, amenaza o sorpresa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ap24258524547905-1024x576.webp?resize=1024%2C576&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-77362\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ap24258524547905.webp?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ap24258524547905.webp?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ap24258524547905.webp?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ap24258524547905.webp?resize=150%2C84&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ap24258524547905.webp?resize=696%2C392&amp;ssl=1 696w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ap24258524547905.webp?resize=1068%2C601&amp;ssl=1 1068w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ap24258524547905.webp?w=1160&amp;ssl=1 1160w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En Francia como en otros lugares del mundo, hay que salir a pelear por cambiar la Ley que define y pena las agresiones sexuales, para que deje claro que el sexo sin consentimiento es violaci\u00f3n. Que el consentimiento puede retirarse en cualquier momento y que no puede existir consentimiento si la agresi\u00f3n sexual se comete \u201cabusando de un estado que impide el juicio del otro\u201d, como ocurre en las sumisiones qu\u00edmicas que son cada vez m\u00e1s frecuentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Estado Espa\u00f1ol, la Ley integral de garant\u00eda de la libertad sexual, m\u00e1s conocida como Ley \u201cdel Solo S\u00ed es S\u00ed\u201d, entr\u00f3 en vigor en octubre de 2022, gracias a una lucha en las calles que dur\u00f3 cinco largos a\u00f1os. Una ley que tiene muchas deficiencias y lagunas. Entre otras, que toda la parte no penal de la norma, para llevar a cabo tareas de prevenci\u00f3n y educaci\u00f3n sexual en las escuelas, necesita recursos econ\u00f3micos de los que todav\u00eda no se ha dotado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a ello, desde Corriente Roja la defendemos frente al intento de la derecha y ultraderecha de derogarla, porque fue una conquista arrancada en las calles, que sit\u00faa en el centro el consentimiento, para demostrar que hubo agresi\u00f3n sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto no nos puede hacer olvidar que ninguna ley puede acabar con la violencia sexual en este sistema de opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n. La violencia sexual es un problema estructural complejo que necesita un abordaje por muchas v\u00edas. Actualmente esta Ley sigue sin ser garant\u00eda de nada, porque las leyes en favor de la clase trabajadora y los sectores oprimidos en este sistema capitalista, se convierten en papel mojado si no seguimos luchando por hacerlas efectivas y, sobre todo, siempre est\u00e1n amenazadas mientras exista el capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente es necesario se\u00f1alar que la experiencia demuestra que bajo la democracia burguesa, donde la separaci\u00f3n de poderes es en realidad una ficci\u00f3n, no es suficiente con cambiar las leyes. El sistema judicial en todos los pa\u00edses, est\u00e1 lleno de jueces y juezas machistas que a menudo revictimizan a las mujeres cuando se atreven a denunciar y que aplican una vara de medir muy distinta seg\u00fan la clase social a la que pertenezca la persona juzgada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/081408_1640695-1024x576.webp?resize=1024%2C576&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-77394\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/081408_1640695.webp?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/081408_1640695.webp?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/081408_1640695.webp?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/081408_1640695.webp?resize=150%2C84&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/081408_1640695.webp?resize=696%2C392&amp;ssl=1 696w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/081408_1640695.webp?resize=1068%2C601&amp;ssl=1 1068w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/081408_1640695.webp?w=1200&amp;ssl=1 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Un ejemplo es lo que ocurri\u00f3 en los primeros meses tras la aprobaci\u00f3n de la Ley del Solo S\u00ed es S\u00ed, en los que algunos jueces interpretaron y aplicaron algunos de sus art\u00edculos de una forma antojadiza, para rebajar las condenas ya impuestas a agresores sexuales y pederastas. En Francia, los abogados defensores de estos violadores califican las im\u00e1genes de \u00abrelaciones sexuales\u00bb y no de violaciones, y han interrogado a la v\u00edctima sobre sus \u00abpreferencias y pr\u00e1cticas sexuales\u00bb, aunque las duras im\u00e1genes hablan por s\u00ed solas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Lograr m\u00e1s recursos para combatir la violencia sexual y todas las formas de violencia a las mujeres y los sectores oprimidos como migrantes o personas LGTBI, no es un asunto solo de las mujeres, ni \u00fanicamente de la juventud, sino del conjunto de la clase trabajadora. Hay que organizarse para que las organizaciones obreras, empezando por los sindicatos, las tomen como parte del pliego de sus demandas y reivindicaciones y pongan al conjunto de la clase trabajadora, con los sectores oprimidos al frente, a luchar por ellas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfMama, te has enterado de los \u201c51 en Francia\u201d? \u00a1Es horrible, mam\u00e1! No, hija, \u00bfde qu\u00e9 me hablas? Es entonces cuando una r\u00e1pida b\u00fasqueda en Google, me golpea en la cara y una oleada de indignaci\u00f3n y tambi\u00e9n por supuesto de verg\u00fcenza, sacude mi cuerpo. Verg\u00fcenza por ella, por m\u00ed y por todas las mujeres. 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