{"id":76162,"date":"2024-03-06T13:04:12","date_gmt":"2024-03-06T13:04:12","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=76162"},"modified":"2024-11-03T13:30:54","modified_gmt":"2024-11-03T13:30:54","slug":"una-decada-de-luchas-feministas-balance-y-perspectivas-del-movimiento-de-mujeres-trabajadoras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/una-decada-de-luchas-feministas-balance-y-perspectivas-del-movimiento-de-mujeres-trabajadoras\/","title":{"rendered":"Una d\u00e9cada de luchas feministas: Balance y perspectivas del Movimiento de Mujeres Trabajadoras"},"content":{"rendered":"\n<p>Por \u00c9rika Andreassy, Brasil<\/p>\n\n\n\n<p><em>La d\u00e9cada de 2010 estuvo marcada por un aumento de las luchas de las mujeres en nivel global, cuyo punto culminante fue la convocatoria de una huelga internacional de mujeres en 2017\/2018.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Convencionalmente llamada primavera feminista, esto no ocurri\u00f3 de forma aislada, sino como parte de una polarizaci\u00f3n social que combin\u00f3 varios procesos de lucha por derechos democr\u00e1ticos con procesos m\u00e1s generales de la clase y de las masas explotadas en respuesta a los planes de ajuste y a las contrarreformas sociales aplicados por diferentes gobiernos, a ra\u00edz de la crisis econ\u00f3mica mundial iniciada en 2008; y que a menudo tuvo en su vanguardia a las mujeres y a los oprimidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Enseguida qued\u00f3 claro qui\u00e9nes ser\u00edan las mayores v\u00edctimas de la crisis, cuya salida burguesa implic\u00f3 un salto brutal en la explotaci\u00f3n, el saqueo y el ataque a las conquistas sociales y a las libertades y derechos democr\u00e1ticos para asegurar el mantenimiento de las tasas de ganancia del capital y reforzar el control social. Ya conocemos las consecuencias para todos los trabajadores y sus sectores oprimidos: el empeoramiento de las condiciones de vida y el aumento de la violencia, del desempleo, de la pobreza y del hambre.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis \u2013y m\u00e1s tarde la pandemia\u2013 explic\u00f3 c\u00f3mo el capitalismo descarga el peso, para su mantenimiento, sobre los estratos m\u00e1s subyugados y explotados de la sociedad. Ech\u00f3 por tierra la noci\u00f3n de que las conquistas econ\u00f3micas y pol\u00edticas obtenidas en el r\u00e9gimen democr\u00e1tico burgu\u00e9s son permanentes, ya que est\u00e1n sujetas a las necesidades del capital y a los cambios en la correlaci\u00f3n de fuerzas entre las clases y sectores de clase. Pero tambi\u00e9n produjo una reacci\u00f3n. El surgimiento pol\u00edtico de las mujeres y de los oprimidos expres\u00f3 tanto la agudizaci\u00f3n de la contradicci\u00f3n entre los ideales burgueses de igualdad y libertad, materializados en la ampliaci\u00f3n de los derechos democr\u00e1ticos (al menos en los pa\u00edses imperialistas y semicoloniales \u201cpr\u00f3speros\u201d) y en la legitimidad que el concepto de \u201cigualdad de g\u00e9nero\u201d alcanz\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas, y la situaci\u00f3n real y concreta de estos sectores bajo el sistema, as\u00ed como el salto en la conciencia de esta contradicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Qued\u00f3 contundentemente expl\u00edcito el contraste que la conquista de derechos presenta entre la vida real y la vida \u201cideal\u201d bajo el capitalismo, confirmando la m\u00e1xima de que la conquista de la igualdad ante la ley a\u00fan no es sin\u00f3nimo de conquista de la igualdad ante la vida. La negativa a aceptar tal estado de cosas hizo estallar el ascenso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las particularidades del proceso: sus avances y sus l\u00edmites<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Algunas caracter\u00edsticas distinguen este ascenso de otros contextos. Intentaremos sistematizar a continuaci\u00f3n los que creemos son los m\u00e1s importantes:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>a) El cuestionamiento al feminismo burgu\u00e9s liberal y al posfeminismo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La primera caracter\u00edstica fue el cuestionamiento del horizonte de emancipaci\u00f3n como resultado exclusivo de la conquista progresiva de derechos, v\u00eda la lucha institucional por reformas (elecciones libres, lobby parlamentario, cambios en el perfil del poder judicial, etc.). Lo que Andrea D\u2019Atri llam\u00f3 \u201cprogreso sin contradicciones\u201d<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue s\u00f3lo el divorcio entre las demandas de las mujeres burguesas y\/o peque\u00f1oburguesas y las de las masas de mujeres pobres de la clase trabajadora<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>; o la constataci\u00f3n de que la conquista de derechos legales en un pu\u00f1ado de pa\u00edses se produjo a expensas de un aumento de la opresi\u00f3n y de la explotaci\u00f3n de la inmensa mayor\u00eda de las mujeres en escala global<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>; sino incluso la propia incapacidad del feminismo liberal para frenar la ofensiva reaccionaria del populismo de derecha<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Buscando contrarrestar la crisis de legitimidad del feminismo liberal e identificando las bases materiales de la opresi\u00f3n de g\u00e9nero en el binomio patriarcado-capitalismo<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, las feministas \u2013provenientes principalmente del mundo acad\u00e9mico y de la segunda ola\u2013 lanzaron la plataforma \u00ab<em>Feminismo para el 99%\u00bb, llamando a la construcci\u00f3n de \u201cun feminismo de base, anticapitalista, solidario con las mujeres trabajadoras, sus familias y aliados de todo el mundo<\/em>\u201d, se\u00f1alando la necesidad de dar un car\u00e1cter antisistema e internacionalista a las luchas de las mujeres y retomando la huelga como opci\u00f3n preferida de lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejando de lado nuestras diferencias con esta plataforma<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, lo que queremos resaltar aqu\u00ed es su surgimiento como una respuesta al feminismo burgu\u00e9s liberal, institucionalizado, integrado a las agendas gubernamentales y de organizaciones internacionales imperialistas, y su visi\u00f3n de emancipaci\u00f3n como producto de conquistas progresivas a trav\u00e9s de reformas en el sistema que, durante d\u00e9cadas, hegemoniz\u00f3 al movimiento de mujeres desde que perdi\u00f3 radicalidad a mediados y\/o finales de los a\u00f1os 1970.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n al feminismo posmoderno (o posfeminismo), que evolucion\u00f3 desde una concepci\u00f3n de emancipaci\u00f3n como resultado de la lucha colectiva (aunque limitada a la conquista formal de derechos como propone el feminismo liberal) hacia el resultado de una elecci\u00f3n personal (\u00a1como si fuera posible una batalla individual contra las opresiones!) donde el sujeto performa su propia existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar del avance del \u201cfeminismo para el 99%\u201d en relaci\u00f3n con el feminismo liberal, sus l\u00edmites determinaron el desenlace del ascenso. Hablaremos de este tema m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>b) La tendencia a la masividad y a la radicalizaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La segunda caracter\u00edstica deriva en cierto modo de la primera y se refiere al contenido de las luchas. Es imperioso recordar que en varios pa\u00edses la experiencia de los oprimidos tuvo lugar en el contexto de la conquista formal de igualdad de derechos, y\/o del surgimiento de gobiernos considerados progresistas o de \u201cizquierda\u201d; sin embargo, el tema de las opresiones no se resolvi\u00f3 (en algunos casos, incluso se profundiz\u00f3). Esto sucedi\u00f3 en el Brasil, por ejemplo, donde la Constituci\u00f3n \u201cciudadana\u201d<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a> de 1988, las leyes de protecci\u00f3n a la mujer (como la Ley Maria da Penha<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a>) y la elecci\u00f3n de Dilma Rousseff como primera presidenta de la Rep\u00fablica, a pesar de expresar un importante avance para las mujeres desde un punto de vista democr\u00e1tico, no significaron una mejora estructural en las condiciones de vida de quienes pertenecen a las clases explotadas, especialmente las mujeres negras y de las periferias, que siguieron siendo v\u00edctimas de la pobreza, el desempleo, la informalidad, la sobrecarga dom\u00e9stica y de cuidados, la doble jornada, la violencia y los feminicidios.<\/p>\n\n\n\n<p>O en Estados Unidos, con la cuesti\u00f3n racial, cuya experiencia de los negros con Obama, d\u00e9cadas despu\u00e9s de la ca\u00edda del r\u00e9gimen de Jim Crow<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, produjo Ferguson<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, y luego culmin\u00f3 en las manifestaciones masivas contra el asesinato de Georg Floyd en 2020. Los factores que explican la amplia unidad en torno a la lucha antirracista de las manifestaciones por George Floyd (tanto las que tuvieron lugar en EE.UU., como tambi\u00e9n las manifestaciones de apoyo que se realizaron en otros pa\u00edses, principalmente en Europa) tienen que ver con la combinaci\u00f3n de los efectos de las crisis econ\u00f3mica y sanitaria sobre amplias masas explotadas y juventud precarizada, con la crisis de legitimidad de la supremac\u00eda blanca (como ideolog\u00eda dominante) y del racialismo negro (como respuesta para enfrentarlo).<\/p>\n\n\n\n<p>La tendencia de estas luchas democr\u00e1ticas a adquirir contenidos cada vez m\u00e1s explosivos y anticapitalistas qued\u00f3 claramente expresado (lo que no significa que por s\u00ed mismas puedan transformarse en luchas revolucionarias, esto depender\u00e1 de la capacidad del proletariado, a trav\u00e9s del partido revolucionario, para entrelazar estas demandas con las dem\u00e1s demandas del conjunto de la clase y asumir la direcci\u00f3n de estos procesos). La enorme simpat\u00eda que despertaron demuestra que se extendieron m\u00e1s all\u00e1 de las demandas propias de los oprimidos, canalizando tambi\u00e9n el descontento de miles de trabajadoras y trabajadores y de la juventud precarizada para con los planes de ajuste y las medidas de austeridad que agravan sus condiciones de vida bajo el capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>c) La falta de una direcci\u00f3n revolucionaria<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La tercera caracter\u00edstica tiene que ver con los l\u00edmites del ascenso. No es casualidad que el proceso se haya estancado y que la ofensiva reaccionaria y del populismo de derecha haya ganado espacio en el \u00faltimo per\u00edodo, sino, precisamente, el resultado de la incapacidad del proletariado para asumir la direcci\u00f3n de estas luchas. No se trata de un capricho del marxismo revolucionario defender la legitimidad de la clase obrera como sujeto social de la liberaci\u00f3n de los oprimidos ni de desmerecer el papel de los oprimidos en la lucha por su liberaci\u00f3n (sobre todo porque la clase tambi\u00e9n est\u00e1 conformada por sus estratos oprimidos que deben asumir el papel de vanguardia en estas luchas), sino de una imposici\u00f3n del propio modo de producci\u00f3n capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>El fin de las opresiones est\u00e1 condicionado, ante todo, por la supresi\u00f3n de la base material que las sostiene: la divisi\u00f3n de la sociedad en clases y la explotaci\u00f3n capitalista<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Como la clase de los productores es el sector sobre el cual se estructura el capitalismo en una posici\u00f3n estrat\u00e9gica para su funcionamiento, queda claro el papel central que estos juegan en la lucha por la destrucci\u00f3n de este sistema de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No es nuestra intenci\u00f3n aqu\u00ed explicar los mecanismos t\u00edpicos a trav\u00e9s de los cuales los factores sexo, raza, orientaci\u00f3n sexual, etc., operan en la sociedad de clases actual para transformar la opresi\u00f3n en un arma de explotaci\u00f3n capitalista. Lo que queremos resaltar es s\u00f3lo que, al explicarlo, el marxismo proporciona el programa para emancipar a los oprimidos: la necesidad de vincular sus luchas democr\u00e1ticas con la lucha estrat\u00e9gica (del conjunto de las trabajadoras y de los trabajadores) contra la explotaci\u00f3n capitalista y la superaci\u00f3n de la sociedad de clases. En este sentido, la comprensi\u00f3n marxista de que el capitalismo es un sistema de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n y de que las opresiones son parte del sistema es vital.<\/p>\n\n\n\n<p>Las opresiones son altamente funcionales para el capitalismo, que las utiliza para ampliar sus m\u00e1rgenes de ganancia y asegurar la dominaci\u00f3n burguesa, dividiendo y estratificando a los trabajadores; superexplotar a sectores enteros de la clase y a pa\u00edses oprimidos por el imperialismo; rebajar el nivel de vida de todos los trabajadores con la regulaci\u00f3n de la fuerza de trabajo mediante el mantenimiento de un ej\u00e9rcito de reserva que saca y pone en el mercado seg\u00fan sus necesidades; y economizar con los costos sociales de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo, a trav\u00e9s del trabajo no remunerado que realizan las mujeres en el \u00e1mbito dom\u00e9stico.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, en la medida en que el modo de producci\u00f3n capitalista, que presupone la libertad y la igualdad formal de sus miembros (<em>igualdad<\/em> que permite a los trabajadores ser <em>libres<\/em> de venderse en el mercado y a los burgueses explotarlos <em>libremente<\/em> a cambio de un salario)<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\">[12]<\/a> no garantiza los principios burgueses a determinados estratos sociales (mujeres, negros y sectores oprimidos en general), sacramenta la desigualdad, generando una enorme contradicci\u00f3n. Las tensiones producidas entre oprimidos y opresores al interior de las diferentes clases, conducen a situaciones en las que los oprimidos pertenecientes a la clase explotadora (como las mujeres burguesas) y los oprimidos de las clases explotadas (las mujeres trabajadoras), eventualmente, sean empujados a ponerse lado a lado para minimizar los efectos de la discriminaci\u00f3n y de la opresi\u00f3n y conquistar para s\u00ed derechos democr\u00e1ticos que el sistema burgu\u00e9s concibe, como la lucha com\u00fan por el sufragio femenino, contra los matrimonios forzados, el derecho al divorcio, la legalizaci\u00f3n del aborto, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n conduce a la proliferaci\u00f3n de diferentes teor\u00edas e ideolog\u00edas (y organizaciones que las defienden) que, a diferencia de la <strong>ideolog\u00eda dominante<\/strong> (de supuesta inferioridad femenina, en el caso de la mujer), presentan distintas salidas al problema, ya que expresan diferentes intereses de clase o de sectores de clase que conforman estas luchas<a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Por eso estos episodios (la lucha com\u00fan por derechos democr\u00e1ticos), cuando eventualmente ocurren, pueden ser dirigidos (y casi siempre lo son) por la burgues\u00eda o sus estratos peque\u00f1oburgueses y canalizados hacia estrategias reformistas<a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\">[14]<\/a>; o por la clase obrera a trav\u00e9s de su direcci\u00f3n consciente, el partido revolucionario, y orientadas hacia la estrategia de la toma del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>En especial las corrientes reformistas que disputan la conciencia de las mujeres trabajadoras dentro del movimiento de masas act\u00faan como correas de transmisi\u00f3n de los intereses burgueses y peque\u00f1oburgueses, en el sentido de desviar la atenci\u00f3n de la estructura de clases de la sociedad, centr\u00e1ndose exclusivamente en los problemas que las opresiones provocan. Pero, como explica Oppen (2015), no es una fatalidad ni una necesidad que se produzcan movimientos de mujeres unificados. Seg\u00fan ella, la caracter\u00edstica fundamental de este tipo de movimientos o luchas democr\u00e1ticas \u201c<em>es que <strong>pueden<\/strong> movilizar a sectores de clases diferentes y, a veces, opuestas, y conformar movimientos de luchas <strong>policlasistas<\/strong>, o <strong>pueden<\/strong> dar lugar a <strong>movimientos separados<\/strong> (de mujeres burguesas organizadas de un lado y mujeres trabajadoras del otro) que confluyen, epis\u00f3dicamente, en la lucha por reivindicaciones conjuntas<\/em>\u201d (destacados de la autora).<\/p>\n\n\n\n<p>La tendencia a la masividad y radicalizaci\u00f3n de los movimientos de lucha contra las opresiones que surgieron en el contexto de la crisis econ\u00f3mica y que tienen que ver con la identificaci\u00f3n entre las desigualdades que sufren estos sectores con la desigualdad global producida por el capitalismo, y que describimos en el punto anterior, encontr\u00f3 su contrapartida, lamentablemente, en los l\u00edmites de sus direcciones reformistas. Incluso las corrientes feministas que actualmente se definen como anticapitalistas (como el feminismo para el 99%) no se\u00f1alan la necesidad de derrocar el sistema mediante la acci\u00f3n revolucionaria de las masas dirigidas por el proletariado, limit\u00e1ndose a denunciar los ataques y las consecuencias de las pol\u00edticas neoliberales. En este sentido, se han vuelto tanto o incluso m\u00e1s impotentes que el feminismo liberal para responder a los problemas y las demandas de las mujeres trabajadoras, a quienes dicen representar y han llevado el movimiento a la estancaci\u00f3n<a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, no negamos que ha habido conquistas muy importantes, como la legalizaci\u00f3n\/despenalizaci\u00f3n del aborto en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, producto de la conquista de la legalizaci\u00f3n en la Argentina luego de las grandes manifestaciones que tomaron las calles del pa\u00eds. Lo que intentamos decir es que, ante el estancamiento de las luchas, la reacci\u00f3n de derecha tom\u00f3 la delantera, como lo demuestra en la reciente elecci\u00f3n del ultraderechista Milei, la amenaza al derecho al aborto legalizado. Peor a\u00fan, prestando su prestigio a gobiernos burgueses dichos progresistas y\/o de izquierda (como Biden en EE.UU. o Lula en el Brasil), bajo el argumento de la amenaza del fascismo, o del mal menor, o alentando la posibilidad de derrotar la ofensiva reaccionaria por la v\u00eda electoral, eligiendo candidaturas identitarias y progresistas, renunciando a la independencia de los movimientos, legitiman el r\u00e9gimen burgu\u00e9s y la pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n de clases, desarmando el movimiento y traicionando las luchas, llev\u00e1ndolas a la derrota (o, en el mejor de los casos, a su estancamiento moment\u00e1neo).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El esfuerzo por tratar de comprender las virtudes y vicisitudes del ascenso de las mujeres en la d\u00e9cada de 2010 no es inocuo sino importante para ayudar a trazar caminos para el movimiento de mujeres trabajadoras. No pretendemos aqu\u00ed presentar una receta ya lista, sino s\u00f3lo ofrecer algunas conclusiones a las que llegamos sobre todo este proceso, de modo de ayudar en la superaci\u00f3n de sus l\u00edmites y hacer avanzar nuevamente el movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, el cuestionamiento a la visi\u00f3n de emancipaci\u00f3n de los sectores oprimidos como mero resultado de la acumulaci\u00f3n progresiva y perenne de conquistas bajo el r\u00e9gimen capitalista, tal como proponen los feminismos liberal y reformista, burgu\u00e9s y peque\u00f1oburgu\u00e9s. La idea, muy difundida hasta hace poco, de que la ansiada emancipaci\u00f3n de la mujer era s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de tiempo, frente al supuesto progreso y solidez de las conquistas femeninas a lo largo del siglo XX, fue puesta en jaque. Al igual que la estrategia de radicalizaci\u00f3n de la democracia (propuesta por las posfeministas), que se revela inviable cuando se instala la crisis econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, que la lucha por la emancipaci\u00f3n de la mujer y de los oprimidos en general est\u00e1 estrechamente vinculada a la estrategia socialista y revolucionaria. Que para salir victoriosa, la lucha por el fin de las opresiones debe estar vinculada a la lucha por derrocar el actual sistema capitalista de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n, que genera, sostiene y reproduce todas las opresiones.<\/p>\n\n\n\n<p>La exacerbaci\u00f3n de la violencia y de la opresi\u00f3n es, junto con el aumento de la explotaci\u00f3n de los trabajadores, una tendencia del capitalismo. El ascenso de gobiernos y corrientes de ultraderecha no es una mera casualidad, sino la expresi\u00f3n de esta propensi\u00f3n. Por lo tanto, como se\u00f1ala Fontana (2023), \u201c<em>Las respuestas meramente democr\u00e1ticas, liberales, progresistas y reformistas <strong>no s\u00f3lo son insuficientes, sino que son incapaces de acabar con las opresiones y garantizar la igualdad de forma definitiva<\/strong>, precisamente porque no se proponen acabar con el sistema capitalista, basado en la explotaci\u00f3n, es decir, sobre la profunda desigualdad, por lo tanto, la base material de todas las opresiones<\/em>\u201d (destacado nuestro).<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero, toda vez que la completa emancipaci\u00f3n de la mujer est\u00e1 condicionada a la superaci\u00f3n del capitalismo, de la divisi\u00f3n de la sociedad en clases y de la explotaci\u00f3n, el sujeto social de la liberaci\u00f3n de las mujeres es el sector sobre el que se estructura el capitalismo en una posici\u00f3n estrat\u00e9gica para su funcionamiento: la clase obrera. La cual, a su vez, para hacer efectivo su potencial revolucionario, necesita saber guiar a la clase trabajadora de conjunto y a sus aliados: la juventud, el campesinado, la peque\u00f1a burgues\u00eda empobrecida y los sectores de otras clases tambi\u00e9n oprimidas por el capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta alianza s\u00f3lo es posible con una verdadera disposici\u00f3n para tomar para s\u00ed sus demandas y colocarse al frente de sus luchas. Esto requiere la comprensi\u00f3n (y, por lo tanto, un trabajo de educaci\u00f3n de la clase) sobre el papel que cumplen las opresiones en la sociedad y que, al reproducir las actitudes opresivas, los trabajadores est\u00e1n ayudando a mantener el r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n capitalista. Si la clase no asume su papel dirigente en esas luchas, acabar\u00e1 disolvi\u00e9ndose en varios movimientos dispersos e impotentes para trascender el horizonte de las reformas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuarto, si la lucha de las mujeres (y de los oprimidos en general) limitada a la mera conquista de la igualdad formal del modo de producci\u00f3n capitalista no sirve para liberar a las trabajadoras de la explotaci\u00f3n, sino ni siquiera es eficaz para liberarlas de su opresi\u00f3n, esto no significa ni remotamente que no debamos luchar por derechos y conquistas formales en el sistema, incluso para fortalecer pol\u00edticamente a los sectores oprimidos de la clase y la unidad necesaria entre los explotados en el enfrentamiento contra el capital. Lo que queremos decir es que estas luchas deben ser tomadas desde una perspectiva de independencia de clase y guiadas por una estrategia revolucionaria y socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de los movimientos de mujeres, incluso aquellos que dicen ser movimientos vinculados a los trabajadores y las trabajadoras, lamentablemente han renunciado a esta estrategia, si no en las palabras, s\u00ed en sus acciones concretas, en el cotidiano. Al hacerlo, ya no pueden liberar a las mujeres trabajadoras de la explotaci\u00f3n o incluso de la opresi\u00f3n y, por lo tanto, se tornan in\u00fatiles. Cabe a nosotros, marxistas, rescatar esta estrategia y disputar la direcci\u00f3n de estas luchas, restableciendo el papel de vanguardia de la clase obrera en la lucha por la igualdad y por la emancipaci\u00f3n de los oprimidos, volviendo a poner estos movimientos en el camino de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> FALTA<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Actualmente, 340 millones de mujeres en el mundo tienen como uno de sus principales desaf\u00edos vivir con la escasez cr\u00edtica de agua (ONU, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> 75% de las mujeres que viven en regiones en desarrollo trabajan sin contrato formal, carecen de derechos y no tienen acceso a la seguridad social, y el poco salario que reciben tampoco les permite salir de la pobreza (Oxfam, 2017).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> El retroceso en el derecho al aborto en Estados Unidos, casi 50 a\u00f1os despu\u00e9s de su conquista, es un ejemplo flagrante del derrumbe del feminismo liberal.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> No es el objetivo de este art\u00edculo polemizar con la visi\u00f3n de las corrientes feministas que predican la subsistencia del patriarcado como un sistema de explotaci\u00f3n que coexistir\u00eda con el capitalismo y\/u otros modos de producci\u00f3n, una visi\u00f3n que no compartimos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Nuestras diferencias con las firmantes de esta plataforma ser\u00e1 objeto de otro art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> La Constituci\u00f3n de 1988 recibe ese nombre debido a las enormes conquistas sociales expresadas \u200b\u200ben ella, resultado del ascenso obrero y de los movimientos sociales en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980 que derrocaron la dictadura militar y restablecieron el r\u00e9gimen democr\u00e1tico en el Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> Se refiere a la ley contra la violencia dom\u00e9stica adoptada en el pa\u00eds en 2006 y considerada una de las tres m\u00e1s significativas legislaciones sobre el tema en el mundo. Su efectividad, sin embargo, ha sido ampliamente cuestionada, ya que la mayor\u00eda de las medidas exigidas por la ley nunca salieron del papel, por falta de presupuesto. Durante el segundo mandato de la presidente Dilma, ya en plena crisis econ\u00f3mica, se redujeron dr\u00e1sticamente los recursos para combatir la violencia dom\u00e9stica y de g\u00e9nero y las pol\u00edticas para los sectores oprimidos, lo que provoc\u00f3 su desgaste en la base del movimiento y en el conjunto de la clase, lo que a su vez posibilit\u00f3 el ascenso del populismo de derecha. La ofensiva continu\u00f3 en los gobiernos siguientes. El resultado ha sido el aumento sistem\u00e1tico y progresivo de la violencia de g\u00e9nero y de los feminicidios en el Brasil, que alcanz\u00f3 un nuevo r\u00e9cord en 2023.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> Se refiere a las leyes racistas que estuvieron vigentes en el sur de Estados Unidos entre 1877 y 1964, que impon\u00edan la segregaci\u00f3n racial, conocidas como Leyes Jim Crow.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> Serie de protestas y saqueos ocurridos en 2014, en Ferguson, Missouri (EE.UU.) tras la muerte del joven negro Michael Brown, a manos de un polic\u00eda blanco.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> La supresi\u00f3n de la base material es el paso indispensable sin el cual es imposible poner fin a las opresiones, pero no es el \u00fanico. La emancipaci\u00f3n de los oprimidos no vendr\u00e1 autom\u00e1ticamente con el derrocamiento del capitalismo por la revoluci\u00f3n socialista, al contrario, es una batalla que debe librarse antes, durante y despu\u00e9s de la toma del poder, y, por eso, la importancia de la lucha contra las opresiones para unificar a la clase trabajadora (compuesta por hombres, mujeres, negros, no negros, LGBTI+, inmigrantes, etc.) y como parte de su educaci\u00f3n en el odio a todas las manifestaciones de opresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> La igualdad y la libertad formales encuentran su contraparte en la divisi\u00f3n de la sociedad en clases sociales y en la dominaci\u00f3n de una clase por la otra (opresi\u00f3n de clase).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> Las mujeres no son una categor\u00eda aparte en la sociedad, est\u00e1n distribuidas por las diferentes clases sociales, tienen sus intereses vinculados a estas clases, y participan de la lucha de clases de acuerdo con eso.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> La lucha com\u00fan por los derechos democr\u00e1ticos eventualmente produce la sensaci\u00f3n de que los intereses de las mujeres de clases diferentes son los mismos en todo momento e incluso m\u00e1s importantes que los intereses de clase que unen a las mujeres y hombres burgueses y a las mujeres y hombres trabajadores, que como sabemos, no es verdad.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> Es interesante observar, como se\u00f1ala D&#8217;Atri en una pol\u00e9mica con las autoras del manifiesto del feminismo para el 99%, que este no hace ninguna referencia a la necesidad de preparar el enfrentamiento con el Estado (capitalista) que no s\u00f3lo tiene un monopolio de la fuerza, sino tambi\u00e9n otros mecanismos de cooptaci\u00f3n de los movimientos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por \u00c9rika Andreassy, Brasil La d\u00e9cada de 2010 estuvo marcada por un aumento de las luchas de las mujeres en nivel global, cuyo punto culminante fue la convocatoria de una huelga internacional de mujeres en 2017\/2018. 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