{"id":76157,"date":"2024-03-06T12:59:58","date_gmt":"2024-03-06T12:59:58","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=76157"},"modified":"2024-11-03T13:30:55","modified_gmt":"2024-11-03T13:30:55","slug":"lenin-y-la-opresion-de-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/lenin-y-la-opresion-de-la-mujer\/","title":{"rendered":"Lenin y la opresi\u00f3n de la mujer"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Laura Requena, Estado espa\u00f1ol<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lenin nunca contrapuso ni subordin\u00f3 la lucha contra a las <a>opresiones<\/a> a la lucha por reivindicaciones econ\u00f3micas en este sistema capitalista, sino que consideraba todas ellas igual de importantes y parte del programa de la revoluci\u00f3n socialista. Sus elaboraciones a partir de las ense\u00f1anzas de Marx y Engels, que fue capaz de sintetizar, as\u00ed como la experiencia hist\u00f3rica del movimiento de mujeres socialistas de la II y III Internacional, nos muestran el camino para seguir luchando hoy por los derechos de las mujeres y de todos los sectores oprimidos, desde una perspectiva revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n nos ayudan a entender que el combate a las <a>opresiones<\/a>, como el de las mujeres, adem\u00e1s de ser imprescindible para unir a la clase, puede servir de <em>motor<\/em> en la lucha por derribar este sistema, a condici\u00f3n de que sea dirigida con independencia de clase y est\u00e9 al servicio de la revoluci\u00f3n socialista. La clase obrera debe ser la vanguardia de todas las luchas democr\u00e1ticas y contra la opresi\u00f3n, sin dejarlas en manos de los gobiernos y la burgues\u00eda, que nos venden la ilusi\u00f3n de que es posible acabar de forma definitiva con las opresiones bajo el capitalismo. Para Lenin esta lucha deb\u00eda ser tomada por la clase trabajadora antes, durante y despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Las posiciones de Lenin que fueron aplicadas por los bolcheviques en la Revoluci\u00f3n Rusa, adoptadas por la III Internacional Comunista y defendidas posteriormente por Trotsky, no s\u00f3lo se demostraron acertadas en distintos momentos de la historia, sino que conservan hoy una vigencia extraordinaria<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los or\u00edgenes del socialismo y la cuesti\u00f3n de la mujer<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento socialista, apoyado en el profundo bagaje te\u00f3rico del marxismo revolucionario, fue el primer movimiento pol\u00edtico que comprendi\u00f3 la importancia de combatir la opresi\u00f3n de las mujeres y que debati\u00f3 este tema seriamente entre sus seguidores. En el siglo XIX, los dos principales textos de la \u00e9poca eran la obra de Friedrich Engels:<em> El origen del estado, la familia y la propiedad privada (<\/em>1874) y el libro de August Bebel;<em> La mujer y el socialismo<\/em> de (1879), que caus\u00f3 un gran impacto. El estudio de August Bebel aportaba pruebas estad\u00edsticas de la discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero a todos los niveles. El libro fue concebido para forzar a los partidos socialdem\u00f3cratas a incorporar en sus programas las necesidades y las reivindicaciones de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto esto llevar\u00eda mucho tiempo y fue una dura pelea de Zetkin, Luxemburgo y otras mujeres socialistas, en las que consiguieron algunas victorias, pero tambi\u00e9n sufrieron varios retrocesos. Una pelea que tuvieron que dar tambi\u00e9n contra sus propios compa\u00f1eros de partido, socialistas de carne y hueso, que pese a abrazar te\u00f3ricamente el marxismo estaban imbuidos de prejuicios machistas de su \u00e9poca y se resist\u00edan a renunciar a sus privilegios. Tambi\u00e9n en los d\u00edas de hoy, vemos como ser parte de un partido revolucionario no es ninguna \u00abvacuna\u00bb contra el machismo. Esto es as\u00ed porque por suerte, nuestros partidos no viven \u00abenlatados al vac\u00edo\u00bb sino que son parte de la clase obrera, una parte de la cual como expresi\u00f3n del atraso en su conciencia, reproduce el machismo, el racismo, la lgtbifobia y todos los prejuicios y estereotipos que promueven la clase dominante y las instituciones a su servicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin hab\u00eda le\u00eddo a Marx y los textos citados, que ve\u00edan la situaci\u00f3n de la mujer desde la \u00f3ptica del marxismo y en sus discursos muy a menudo repet\u00eda aquello que dijera en su d\u00eda Fourier, el gran socialista ut\u00f3pico:<em> \u201cla naturaleza progresista o regresiva de una sociedad, puede juzgarse por un \u00fanico criterio; la forma en que esta trata a las mujeres\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l perteneci\u00f3 a una nueva generaci\u00f3n de revolucionarios que adhiri\u00f3 al marxismo, en un momento de ascenso de las huelgas obreras en las principales ciudades industriales. Al igual que otras mujeres contempor\u00e1neas de Lenin, que dedicaron toda su vida al partido y a la revoluci\u00f3n y fueron fundamentales para despertar a la lucha de clases a las mujeres obreras que desde el inicio del capitalismo en rusia, ingresaban a las f\u00e1bricas en condiciones a\u00fan peores que los hombres. Alexandra Kolont\u00e1i, Larissa Reissner, Vera Slutskaya, Eugenia Bosch, Ludmila Stal, Koncordiya Samoilova y muchas otras como Nadejka Krupskaia o Inessa Armand, que a menudo son nombradas despectivamente por la historiografia burguesa como \u201cla esposa y la amante de Lenin\u201d, respectivamente. Pero ellas fueron mucho m\u00e1s que las compa\u00f1eras femeninas de <em>alguien<\/em>. Eran revolucionarias y adelantadas a su \u00e9poca y jugaron un papel imprescindible que es preciso reivindicar y estudiar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lenin, la construcci\u00f3n del partido y la situaci\u00f3n de la mujer en Rusia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La primera guerra mundial que se llevaba a los hombres por miles al frente, contribuy\u00f3 sin duda a que el porcentaje de mujeres que trabajaban en las f\u00e1bricas en Rusia se duplicase y se triplicase. Al comp\u00e1s de los terribles sufrimientos que padec\u00edan por la guerra y la crisis econ\u00f3mica que hab\u00eda, las mujeres obreras fueron radicaliz\u00e1ndose pol\u00edticamente. Es importante se\u00f1alar que, si bien las condiciones en que vivi\u00e1n las obreras eran terribles en la rusia zarista, igual o peor a\u00fan eran las de las campesinas. Sometidas al peso asfixiante de una ideolog\u00eda patriarcal y de la religi\u00f3n, eran consideradas poco menos que como <em>bestias de carga<\/em> para sus maridos<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los hechos revolucionarios de 1905, numerosas mujeres bolcheviques comenzaron un trabajo en el movimiento femenino ruso, dejando al descubierto la discriminaci\u00f3n de clase respecto del feminismo burgu\u00e9s. Del mismo modo, desde hac\u00eda tiempo la prensa del partido bolchevique dedicaba un espacio a las problem\u00e1ticas femeninas. En marzo de 1913 el esfuerzo del partido bolchevique por intensificar el trabajo entre las mujeres se concreta en la preparaci\u00f3n de la primera celebraci\u00f3n del D\u00eda de los Obreras.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin en su actividad revolucionaria, no desaprovechaba ninguna ocasi\u00f3n para criticar la doble moral e hipocres\u00eda de la aristocracia y la burgues\u00eda, en relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n de la mujer como tambi\u00e9n hicieron en su d\u00eda Marx y Engels.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1914 el Partido con el apoyo decidido de Lenin, decide sacar una publicaci\u00f3n especialmente dedicada a las obreras, llamada <em>Rabotnitsa<\/em>. Fue una revista trimestral que, en su primer a\u00f1o, tuvo una circulaci\u00f3n de 12.000 ejemplares. Despu\u00e9s se interrumpi\u00f3 por dificultades de la guerra, pero se reanud\u00f3 en 1917 y logr\u00f3 sacar su primer n\u00famero, a pesar de que en julio todos los miembros de la editorial fueron encarcelados.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mismo a\u00f1o de 1914, el comit\u00e9 central del partido bolchevique instituye un <em>comit\u00e9 especial <\/em>con la tarea de promover los encuentros por el D\u00eda internacional de las mujeres trabajadoras: se organizan asambleas en las f\u00e1bricas y en sedes p\u00fablicas, donde se discuten los temas principales referidos a la opresi\u00f3n femenina; adem\u00e1s, se eligen representantes con la tarea, dentro del nuevo comit\u00e9, de profundizar las propuestas resultantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1917, el consenso alrededor de los bolcheviques est\u00e1 en crecimiento y tambi\u00e9n aumentan las solicitudes de adhesi\u00f3n de mujeres al partido. Es sabido que la chispa que desencaden\u00f3 la sublevaci\u00f3n de febrero en Rusia derrocando al zar, fue una huelga de mujeres de la industria textil, en su doble papel de obreras y en muchos casos, de esposas de los soldados del frente. Hicieron llamamientos a los obreros metal\u00fargicos para que se unieran a ellas y al final de la jornada hab\u00eda 50.000 trabajadores manifest\u00e1ndose por las calles de la capital. Se les unieron las amas de casa, que se presentaron tambi\u00e9n ante las puertas de la Duma para exigir pan. Entre las protagonistas de aquella jornada estuvieron Anastasia Devi\u00e1tkina, obrera industrial que organiz\u00f3 un sindicato de esposas de soldados, Nina Aghadzanova, representante del distrito de Vyborg en el Soviet de Petrogrado o Zenia Ezeghorova, secretaria del Partido en Vyborg, una de las organizadoras de las acciones en las barricadas de los soldados, entre muchas otras.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de los episodios de febrero, estalla la huelga de las lavanderas, el estrato m\u00e1s retrasado de la clase trabajadora de entonces, que reivindica la nacionalizaci\u00f3n de las lavander\u00edas bajo el control de las municipalidades locales, posici\u00f3n apoyada solo por los bolcheviques. Se hace cada vez m\u00e1s central la propaganda del peri\u00f3dico Rabotnitsa, cuyo comit\u00e9 editorial cuenta con mujeres que se han dedicado totalmente a la causa revolucionaria, organizando encuentros y asambleas contra la guerra: cada f\u00e1brica tiene su representante en el comit\u00e9 editorial de la revista, que participa de encuentros semanales para discutir las relaciones de las distintas zonas. Lenin escribe diversos art\u00edculos sobre la necesidad de plantear nuevas estrategias y modelos organizativos para acercar a las obreras al socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lenin y los decretos en favor de la mujer en los primeros a\u00f1os de la revoluci\u00f3n rusa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Damos aqu\u00ed un salto hasta la revoluci\u00f3n rusa de octubre, dirigida por el partido bolchevique con Lenin al frente. Y con ello abrimos un cap\u00edtulo apasionante de la historia, porque <strong>por primera vez, <\/strong>un gobierno obrero pod\u00eda intentar transformar las bases econ\u00f3micas y sociales en las que hund\u00edan sus ra\u00edces la discriminaci\u00f3n milenaria de la mujer, al tener en sus manos el poder politico .Tenia la posibilidad de poner en pr\u00e1ctica, el programa para la emancipaci\u00f3n de las mujeres defendido por las mujeres socialistas de la II Internacional, que el partido bolchevique ruso tambien defend\u00eda. En ese momento tan s\u00f3lo hab\u00eda dos mujeres en el Comit\u00e9 Central Bolchevique: Alexandra Kollont\u00e1i y Elena St\u00e1sova. Varvara Y\u00e1kovleva se incorpor\u00f3 un a\u00f1o despu\u00e9s, fue ministra de Educaci\u00f3n en 1922, y posteriormente ministra de Hacienda.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender el enorme avance que supuso la revoluci\u00f3n rusa para la mujer sovi\u00e9tica en todos los terrenos, es necesario saber primero cu\u00e1l era su situaci\u00f3n. La mujer proletaria se ve\u00eda obligada trabajar en los talleres y f\u00e1bricas 12 y 13 horas diarias en dur\u00edsimas e insoportables condiciones, cobrando la mitad o dos terceras partes menos que sus compa\u00f1eros masculinos,<\/p>\n\n\n\n<p>Al no existir derechos laborales ante la maternidad, a veces daban a luz en el mismo taller, con lo que m\u00e1s de una tercera parte de los hijos de familias obreras mor\u00edan antes de llegar a tener un a\u00f1o. Con 30-40 a\u00f1os, la mujer obrera era ya inv\u00e1lida. En cuanto a la campesina, que eran la inmensa mayor\u00eda, eran poco menos que esclavas de su marido, al que, seg\u00fan la doctrina bizantina, deb\u00edan obediencia absoluta. En las zonas musulmanas, la tradici\u00f3n otorgaba a los maridos el derecho a matar a sus mujeres. El 88% de las mujeres rusas eran analfabetas. El c\u00f3digo civil de la Rusia zarista obligaba a una mujer a tener el permiso de su marido para tener pasaporte o conseguir trabajo. Divorciarse era pr\u00e1cticamente imposible. La agresi\u00f3n a la esposa por parte del marido, no se aceptaba como motivo de separaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como explica Wendy Z.Goldman en su libro, <em>La mujer, el Estado y la revoluci\u00f3n,<\/em> el partido bolchevique con Lenin a la cabeza, ten\u00eda una visi\u00f3n de la liberaci\u00f3n de la mujer que se basaba en cuatro principios. Primero, el \u00abamor libre\u00bb o la \u00abuni\u00f3n libre\u00bb, entendiendo por ello que las relaciones deben estar libres de restricciones econ\u00f3micas, control paterno, interferencia de las autoridades religiosas o del Estado. Segundo, la emancipaci\u00f3n de la mujer a trav\u00e9s de la independencia econ\u00f3mica. Tercero, la socializaci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico. Y cuarto, desaparici\u00f3n gradual e inevitable de la familia. Esta visi\u00f3n s\u00f3lo se pudo aplicar parcialmente por muchas razones pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas que no podemos explicar aqu\u00ed. Pero aun as\u00ed, nos deja muchas ense\u00f1anzas. Los ide\u00f3logos del capitalismo nos dicen que las mujeres ya nos hemos <em>liberado<\/em>. Pero si examinamos todos y cada uno de estos aspectos, vemos que son cada vez m\u00e1s dif\u00edciles de conseguir para la mujer, a medida que avanza la podredumbre de este sistema de opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dirigente del Partido bolchevique, Lenin redact\u00f3 y supervis\u00f3 muchos de los decretos y medidas en favor de la mujer que se aprobaron en aquellos a\u00f1os. En 1918 se aprob\u00f3 un C\u00f3digo de familia nuevo que fue el m\u00e1s avanzado de todos los tiempos y que instituy\u00f3 el matrimonio civil, simplific\u00f3 al m\u00e1ximo el divorcio y despu\u00e9s las uniones de hecho. Otorg\u00f3 iguales derechos a los menores nacidos dentro o fuera del matrimonio. En concreto el acceso a las pensiones alimenticias en caso de separaci\u00f3n o divorcio de los padres, algo que dicho sea de paso dio muchos quebraderos de cabeza al nuevo gobierno sovi\u00e9tico. Despenalizo la homosexualidad que pas\u00f3 a ser un asunto privado.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1920 se aprob\u00f3 el aborto libre y gratuito en los hospitales del Estado. La prostituci\u00f3n, que en la Rusia zarista estaba generalizada y hab\u00eda sido regulada, se consideraba la expresi\u00f3n m\u00e1s extrema de la explotaci\u00f3n y degradaci\u00f3n de las mujeres. Pero no se criminaliz\u00f3 a quienes la ejerc\u00edan, sino que se tomaron medidas para resolver las causas que obligaban a las mujeres a prostituirse. Se les atend\u00eda de forma gratuita en los hospitales y se intent\u00f3 mejorar su nivel cultural y sus posibilidades de empleo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el primer a\u00f1o y a pesar de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica que se viv\u00eda, el gobierno se esforz\u00f3 en crear guarder\u00edas, lavander\u00edas y restaurantes p\u00fablicos y otros establecimientos, para liberar a la mujer de la carga de las tareas dom\u00e9sticas. Hab\u00eda un problema enorme que persisti\u00f3 hasta el estalinismo y que se agrav\u00f3 tras la guerra civil. Eran los llamados \u201cbesprizorniky\u201d; menores que vagaban por la calle y se contaban por decenas de miles, bien por haber quedado hu\u00e9rfanos o porque su madre sola no pod\u00eda hacerse cargo de ellos. El gobierno sovi\u00e9tico hizo un esfuerzo enorme por alimentar, dar cobijo y educar a estos ni\u00f1os que adem\u00e1s eran delincuentes en potencia, pero los recursos que ten\u00edan para solucionar este problema eran insuficientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que las mujeres pudiesen cumplir con nuevas y mayores responsabilidades, tanto en el medio rural como en las urbes, el estado hizo un esfuerzo enorme para acabar con el analfabetismo y miles de mujeres fueron integradas masivamente en cursos t\u00e9cnicos y superiores, en una aut\u00e9ntica \u201crevoluci\u00f3n cultural femenina\u201d. En 1928 el n\u00famero de mujeres en distintos cursos era de 83.137 y en 1933 subi\u00f3 \u00a1a m\u00e1s de medio mill\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00e1mbito rural tuvo enorme importancia la colectivizaci\u00f3n de la agricultura. La colectivizaci\u00f3n cort\u00f3 con el aislamiento en que viv\u00edan las familias campesinas, cort\u00f3 las ra\u00edces de la religi\u00f3n y de este modo lograba poco a poco emancipar a la mujer. El partido bolchevique trajo a estas zonas un primer mensaje de libertad: Se fundaron cl\u00ednicas de atenci\u00f3n a la infancia donde las mujeres nativas mostraban su cuerpo en presencia de otras personas. Aun as\u00ed, fue una lucha muy dura, donde las mujeres en los koljoses tuvieron que vencer la desconfianza, las burlas y hasta la violencia y hostil oposici\u00f3n de las capas m\u00e1s atrasadas de los campesinos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El zhenotdel<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En noviembre de 1918, casi 1200 mujeres obreras y campesinas vestidas con trajes t\u00edpicos de las regiones m\u00e1s lejanas de la Rusia sovi\u00e9tica convergieron en la Sala de Uniones del Kremlin en Mosc\u00fa para asistir al primer Congreso Pan-ruso de Obreras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Como resultado de aquella Conferencia en la que Lenin particip\u00f3 dando un discurso que fue acogido con mucho entusiasmo por las asistentes, se establecieron comisiones para la agitaci\u00f3n y la propaganda entre las mujeres trabajadoras. Las comisiones se reorganizaron en agosto de 1919 como Zhenotdel (Departamento de la Mujer) del Secretariado del Comit\u00e9 Central, bajo la direcci\u00f3n de Inessa Armand que trabaj\u00f3 en \u00e9l por solo un a\u00f1o, antes de morir de c\u00f3lera el 24 de septiembre de 1920. Fue sucedida en el cargo por Alexandra Kollontai<\/p>\n\n\n\n<p>El Zhenotdel editaba un peri\u00f3dico propio, <em>Kommunitska<\/em> y a pesar de todas las dificultades y obst\u00e1culos que tuvieron que superar sus dirigentes, cumpli\u00f3 un papel fundamental para iniciar a las mujeres en la pol\u00edtica, dirigi\u00e9ndolas hacia el trabajo del partido, de los sindicados, de los s\u00f3viets y promoviendo la sensibilizaci\u00f3n y la realizaci\u00f3n de las reivindicaciones espec\u00edficas de las mujeres proletarias, para lo cual llevaron a cabo medidas organizativas y de propaganda especial.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender las dificultades que tuvieron que enfrentar, hay que tener en cuenta que cuando acab\u00f3 la guerra civil, tanto la poblaci\u00f3n como la econom\u00eda sovi\u00e9tica estaban devastadas. Entre 1918 y 1919, un mill\u00f3n de personas muri\u00f3 como consecuencia del tifus. A finales de 1920 las enfermedades, el hambre y el fr\u00edo mataron a cerca de 7 millones y medio de rus@s y la guerra se hab\u00eda cobrado 4 millones de v\u00edctimas. A esta espantosa destrucci\u00f3n de las fuerzas productivas, se sumaba el atraso industrial, la baja poblaci\u00f3n urbana y la preponderancia del campo. Esto hizo que los bolcheviques decidiesen impulsar una Nueva Pol\u00edtica Econ\u00f3mica (NEP) entre 1921 y 1928 que tuvo consecuencias sobre la mujer sovi\u00e9tica<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;<\/strong>A la vuelta de la fuerza laboral masculina que en parte reemplaz\u00f3 a las mujeres en las f\u00e1bricas tras finalizar la guerra civil, se sum\u00f3 el cierre de muchos de los talleres y f\u00e1bricas donde las mujeres fueron las primeras en ser despedidas. Durante la NEP, el Estado tuvo que achicar el gasto social para guarder\u00edas, orfanatos y otras instituciones de apoyo a las madres trabajadoras, lo cual dificultaba sus posibilidades de conseguir empleo o recibir la formaci\u00f3n t\u00e9cnica que necesitaban o participar de la vida pol\u00edtica. Seg\u00fan W.Goldman, entre 1921 y 1927, el n\u00famero oficial de mujeres desempleadas se multiplic\u00f3 por seis, pasando de 60.975 a 369.800. Las mujeres cobraban adem\u00e1s salarios m\u00e1s bajos, porque ten\u00edan los empleos menos cualificados, ya que uno de los efectos de la NEP fue desplazar a las mujeres de la industria pesada a trabajos tradicionalmente femeninos como la costura o la producci\u00f3n de alimentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para tratar de paliar esta situaci\u00f3n, El XIII Congreso del Partido en Mayo de 1924, decidi\u00f3 que la conservaci\u00f3n de la mano de obra femenina en las empresas ten\u00eda una importancia pol\u00edtica. Se prohibi\u00f3 despedir a madres solteras y se impuso en todos los organismos econ\u00f3micos el reforzar el trabajo de las mujeres y ayudarlas a adquirir una cualificaci\u00f3n. En Noviembre de ese mismo a\u00f1o, con acuerdo del Zhenotdel se revoc\u00f3 la prohibici\u00f3n del trabajo nocturno para las mujeres en un intento de que los administradores tuvieran menos excusas para despedir a las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte el Zhenotdel organiz\u00f3 un gran congreso de mujeres trabajadoras y campesinas en Mosc\u00fa, donde pudieron analizar y discutir las condiciones de la mujer en el campo y la ciudad y las causas del desempleo femenino. A pesar de todos los decretos y legislaciones a favor de estas, la discriminaci\u00f3n de las mujeres persist\u00eda, no tanto ya por los efectos de la NEP sino porque las medidas legales no eran suficientes para acabar por s\u00ed solas con siglos de discriminaci\u00f3n y estereotipos machistas. El desempleo femenino durante la NEP supuso asimismo un aumento de la prostituci\u00f3n. El nuevo c\u00f3digo familiar que fue ampliamente discutido y finalmente aprobado en 1926, aprob\u00f3 nuevas disposiciones para paliar los efectos negativos de la NEP entre mujeres y ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de todo esto, podemos afirmar sin ninguna duda, que ning\u00fan pa\u00eds capitalista del mundo, ni siquiera los m\u00e1s avanzados, dio a la mujer lo que la RR en sus primeros a\u00f1os, aunque el avance en la liberaci\u00f3n de la mujer estuvo indisolublemente ligado desde el minuto uno al avance de la propia revoluci\u00f3n. Cuando la revoluci\u00f3n avanzaba, la situaci\u00f3n de la mujer lo hac\u00eda con ella y cuando la revoluci\u00f3n ten\u00eda que dar pasos atr\u00e1s como ocurri\u00f3 durante la NEP o retrocedi\u00f3, la situaci\u00f3n de la mujer tambi\u00e9n lo hizo<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La III Internacional y la Mujer<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En su libro <em>Recuerdos de Lenin<\/em>, Zetkin recoge c\u00f3mo este le dice que sin las mujeres no hubiera sido posible la revoluci\u00f3n rusa: <em>\u201csin ellas no lo hubi\u00e9semos conseguido\u00bb. Lenin se lamentaba de que el II Congreso de<\/em> la Internacional Comunista, celebrado del 19 de julio al 7 de agosto de 1920, no ha<em>b\u00eda <\/em>podido examinar a fondo el problema femenino y que pese a los esfuerzos realizados<em>: \u201ca\u00fan no tenemos un movimiento femenino comunista internacional, y debemos conseguirlo a toda costa\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Clara Zetkin explica que Lenin reaccion\u00f3 airadamente cuando esta le inform\u00f3 de que muchos \u00abbuenos camaradas\u00bb eran hostiles a cualquier propuesta de que el partido creara \u00f3rganos especiales para un \u00abtrabajo sistem\u00e1tico entre las mujeres\u00bb y que pensaban que Lenin se hab\u00eda rendido al oportunismo en esa cuesti\u00f3n: \u201cLamentablemente de muchos de nuestros camaradas a\u00fan se puede decir; Escarbad en un comunista y encontrar\u00e9is a un filisteo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin le pide que escriba \u201cunas tesis directrices sobre el trabajo comunista entre las mujeres\u201d y Clara Zetkin escribe sus famosas <em>Tesis para la propaganda entre las mujeres, <\/em>aprobadas en el III Congreso de la Internacional Comunista,celebrado del 22 de junio al 12 de julio de 1921. Estas tesis cuyas resoluciones trataban los aspectos pol\u00edticos y organizativos para la Internacional significaron un salto en el arsenal te\u00f3rico y pol\u00edtico del movimiento marxista, en relaci\u00f3n con este tema.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Muerte de Lenin y contrarrevoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No es casual que uno de los \u00faltimos combates de Lenin haya sido contra el tratamiento dado por Stalin a las nacionalidades oprimidas, en aquel momento a Georgia. Aprovechando la muerte de Lenin y de la gran mayor\u00eda de dirigentes bolcheviques en el frente de batalla, Stalin comienza a tener una pol\u00edtica de retroceso en los derechos femeninos que se hab\u00edan conquistado, de la que la disoluci\u00f3n del Zenotdel en 1930, fue una expresi\u00f3n. La homosexualidad, las uniones libres y el denominado adulterio, se declararon de nuevo ofensas criminales en 1934, castigados con un m\u00ednimo de ocho a\u00f1os de prisi\u00f3n, al tiempo que se pusieron muchos obst\u00e1culos al divorcio. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, el nuevo C\u00f3digo Familiar ilegalizo el aborto.<\/p>\n\n\n\n<p>El estalinismo necesit\u00f3 mantener y fortalecer la incorporaci\u00f3n de las mujeres a la vida laboral, en su empe\u00f1o de igualar y superar el desarrollo industrial y econ\u00f3mico de las potencias imperialistas. Las mujeres de la URSS lograron una mayor independencia econ\u00f3mica y una participaci\u00f3n m\u00e1s igualitaria en la vida social, si las comparamos con las mujeres del resto de Europa, donde no se consigui\u00f3 derecho al voto hasta los a\u00f1os 20 y 30 y la legislaci\u00f3n nazi y fascista supuso un retroceso enorme. Pero las sovi\u00e9ticas pagaron un alto precio por ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Se impuso una reaccionaria pol\u00edtica familiar, que retorn\u00f3 a la glorificaci\u00f3n de la familia y la maternidad, cuyo fin era mantener los privilegios de una casta burocr\u00e1tica en el poder. Una pol\u00edtica que devolvi\u00f3 la carga y la responsabilidad de las tareas dom\u00e9sticas y de cuidados sobre los hombros de las mujeres, impuso la maternidad y la heterosexualidad obligatoria y la vuelta a una moral sexual burguesa. Y lo peor es que, como se\u00f1ala Goldman, \u201ctodo esto se hizo en nombre del socialismo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Laura Requena, Estado espa\u00f1ol Introducci\u00f3n Lenin nunca contrapuso ni subordin\u00f3 la lucha contra a las opresiones a la lucha por reivindicaciones econ\u00f3micas en este sistema capitalista, sino que consideraba todas ellas igual de importantes y parte del programa de la revoluci\u00f3n socialista. 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