{"id":76076,"date":"2024-02-16T14:38:06","date_gmt":"2024-02-16T14:38:06","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=76076"},"modified":"2024-11-03T13:31:14","modified_gmt":"2024-11-03T13:31:14","slug":"lenin-habla-sobre-la-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/lenin-habla-sobre-la-revolucion\/","title":{"rendered":"Lenin habla sobre la revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Desde 1914 Lenin estaba exilado en Suiza, donde desarroll\u00f3 una importante actividad militante en el Partido Socialista Suizo, primero en Berna y despu\u00e9s en Zurich.<\/p>\n\n\n\n<p>El centro de su actividad ten\u00eda que ver con la guerra y su llamado a convertir la guerra imperialista en guerra civil contra la burgues\u00eda y los gobiernos d e todos los pa\u00edses beligerantes. Eran permanentes sus art\u00edculos, cartas, conferencias, denunciando a los oportunistas de la Socialdemocracia, que hab\u00eda roto con el socialismo al apoyar la guerra imperialista y debatiendo con los sectores que no se decid\u00edan a romper con los oportunistas \u201csocialpatriotas\u201d y que confiaban en que, sin romper con el capitalismo y el imperialismo se pod\u00eda esperar una \u201cpaz democr\u00e1tica\u201d. Sectores a los Lenin llamaba \u201csocialpacifistas\u201d y los que dec\u00eda que: \u201cquieren ser socialistas, pero que en realidad no son sino charlatanes burgueses\u201d. Era el llamado \u201ccentro\u201d, con Kaustky como m\u00e1xima referencia, al que capitulaban diferentes dirigentes de la Segunda Internacional. Dirigentes a los que Lenin quiere ganar, no s\u00f3lo para su pol\u00edtica frente a la guerra, sino para la gran tarea planteada: la construcci\u00f3n de la Tercera Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa batalla contra el oportunismo, no la da Lenin solo a nivel de los dirigentes internacionales, sino que es parte de su permanente trabajo de construcci\u00f3n y formaci\u00f3n entre los j\u00f3venes obreros. Un ejemplo de eso lo da el art\u00edculo que publicamos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Se trata de la transcripci\u00f3n del informe sobre la revoluci\u00f3n rusa de 1905, que dio Lenin, el 22 de enero de 1917, en una reuni\u00f3n con j\u00f3venes obreros suizos, en la Casa del Pueblo de Zurich.&nbsp; Con ese informe, adem\u00e1s de dar un curso sobre la revoluci\u00f3n, Lenin lleva a esos j\u00f3venes obreros a sacar conclusiones sobre la actualidad, al comparar el similar papel que juegan el oportunismo reformista y el centrismo como obst\u00e1culos de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Alicia Sagra<\/p>\n\n\n\n<p><strong>INFORME SOBRE LA REVOLUCION DE 1905<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>J\u00f3venes amigos y camaradas:<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se cumple el duod\u00e9cimo aniversario del \u201cDomingo Sangriento\u201d, considerado con plena raz\u00f3n como el comienzo de la revoluci\u00f3n rusa.<\/p>\n\n\n\n<p>Millares de obreros \u2014gentes no socialdem\u00f3cratas, sino creyentes, s\u00fabditos leales\u2014, dirigidos por un sacerdote llamado Gap\u00f3n, afluyen de todas las partes de la ciudad al centro de la capital, a la plaza del Palacio de Invierno, para entregar una petici\u00f3n al zar. Los obreros llevan iconos; su jefe de entonces, Gap\u00f3n, se hab\u00eda dirigido al zar por escrito, garantiz\u00e1ndole la seguridad personal y rog\u00e1ndole que se presentara ante el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se llama a las tropas. Ulanos y cosacos se lanzan sobre la multitud con el sable desenvainado, ametrallan a los inermes obreros que, puestos de rodillas, suplicaban a los cosacos que se les permitiera ver al zar. Seg\u00fan los partes polic\u00edacos, hubo m\u00e1s de mil muertos y de dos mil heridos. La indignaci\u00f3n de los obreros era indescriptible.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal es, en sus rasgos m\u00e1s generales, el cuadro del 22 de enero de 1905, del \u201cDomingo Sangriento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que comprendan mejor la significaci\u00f3n hist\u00f3rica de este acontecimiento, voy a leer algunos pasajes de la petici\u00f3n que formulaban los obreros. La petici\u00f3n comienza con estas palabras:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNosotros, obreros, vecinos de Petersburgo, acudimos a Ti. Somos unos esclavos desgraciados y escarnecidos; el despotismo y la arbitrariedad nos abruman. Cuando se colm\u00f3 nuestra paciencia, dejamos el trabajo y solicitamos de nuestros amos que nos diesen lo m\u00ednimo que la vida exige para no ser un martirio. Mas todo ha sido rechazado, tildado de ilegal por los fabricantes. Los miles y miles aqu\u00ed, reunidos, igual que todo el pueblo ruso, carecemos en absoluto de derechos humanos. Por culpa de Tus funcionarios hemos sido reducidos a la condici\u00f3n de esclavos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La petici\u00f3n expon\u00eda las siguientes reivindicaciones: amnist\u00eda, libertades p\u00fablicas, salario normal, entrega gradual de la tierra al pueblo, convocaci\u00f3n de una Asamblea Constituyente elegida por sufragio universal, y terminaba con estas palabras:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Majestad! \u00a1No niegues la ayuda a Tu pueblo! \u00a1Derriba el muro que se alza entre Ti y Tu pueblo! Disp\u00f3n y j\u00faranoslo, que nuestros ruegos sean cumplidos, y har\u00e1s la felicidad de Rusia; si no lo haces, estamos dispuestos a morir aqu\u00ed mismo. S\u00f3lo tenemos dos caminos: la Libertad y la felicidad, o la tumba\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando leemos ahora esta petici\u00f3n de obreros sin instrucci\u00f3n, analfabetos, dirigidos por un sacerdote patriarcal, experimentamos un sentimiento extra\u00f1o. Imp\u00f3nese el paralelo entre esa ingenua petici\u00f3n y las actuales resoluciones de paz de los socialpacifistas, es decir, de gentes que quieren ser socialistas, pero que en realidad no son sino charlatanes burgueses. Los obreros no conscientes de la Rusia prerrevolucionaria no sab\u00edan que el zar es el jefe de la clase dominante, de la clase de los grandes terratenientes, ligados ya por miles de v\u00ednculos a la gran burgues\u00eda y dispuestos a defender por toda clase de medios violentos su monopolio, sus privilegios y granjerias. Los socialpacifistas de hoy d\u00eda, que \u2014\u00a1dicho sea sin chanzas! \u2014 quieren parecer personas \u201cmuy cultas\u201d, no saben que esperar una paz \u201cdemocr\u00e1tica\u201d de los gobiernos burgueses que sostienen una guerra imperialista rapaz, es tan est\u00fapido como la idea de que el sanguinario zar puede ser inclinado a las reformas democr\u00e1ticas mediante peticiones pac\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de todo, la gran diferencia que media entre ellos estriba en que los socialpacifistas de hoy d\u00eda son en gran medida hip\u00f3critas, que, mediante t\u00edmidas insinuaciones, tratan de apartar al pueblo de la lucha revolucionaria, mientras que los incultos obreros rusos de la Rusia prerrevolucionaria demostraron con hechos que eran hombres sinceros en los que por vez primera despertaba la conciencia pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Y precisamente en ese despertar de la conciencia pol\u00edtica y del deseo de lucha revolucionaria en inmensas masas populares, estriba la significaci\u00f3n hist\u00f3rica del 22 de enero de 1905.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos d\u00edas antes del \u201cDomingo Sangriento\u201d, el Sr. Piotr Struve, entonces jefe de los liberales rusos, director de un \u00f3rgano ilegal libre editado en el extranjero, escrib\u00eda: \u201cEn Rusia no hay todav\u00eda un pueblo revolucionario \u201c. \u00a1Tan absurda le parec\u00eda a este \u201ccult\u00edsimo\u201d, presuntuoso y archinecio jefe de los reformistas burgueses la idea de que un pa\u00eds campesino analfabeto pueda engendrar un pueblo revolucionario! \u00a1Tan profundamente convencidos estaban los reformistas de entonces \u2014como lo est\u00e1n los de ahora\u2014 de que una verdadera revoluci\u00f3n era imposible!<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta el 22 de enero (el 9 seg\u00fan el viejo calendario) de 1905, el partido revolucionario de Rusia lo formaba un peque\u00f1o grupo de personas. Los reformistas de entonces (exactamente como los de ahora) se burlaban de nosotros tild\u00e1ndonos de \u201csecta\u201d. Varios centenares de organizadores revolucionarios, unos cu\u00e1ntos miles de afiliados a las organizaciones locales, media docena de hojas revolucionarias, que no sal\u00edan arriba de una vez al mes, se editaban sobre todo en el extranjero y llegaban a Rusia de contrabando, despu\u00e9s de vencer incre\u00edbles dificultades y a costa de muchos sacrificios: as\u00ed eran en Rusia, antes del 22 de enero de 1905, los partidos revolucionarios y, en primer t\u00e9rmino, la socialdemocracia revolucionaria. Esta circunstancia autorizaba formalmente a los obtusos y altaneros reformistas a afirmar que en Rusia no hab\u00eda a\u00fan un pueblo revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, el panorama cambi\u00f3 por completo en el curso de unos meses. Los centenares de socialdem\u00f3cratas revolucionarios se transformaron \u201cde pronto\u201d en millares, los millares se convirtieron en jefes de dos o tres millones de proletarios. La lucha proletaria suscit\u00f3 una gran efervescencia, que en parte fue movimiento revolucionario, en el seno de una masa campesina de cincuenta a cien millones de personas; el movimiento campesino repercuti\u00f3 en el ej\u00e9rcito y provoc\u00f3 insurrecciones de soldados, choques armados de una parte del ej\u00e9rcito con otra. As\u00ed pues, un pa\u00eds enorme, de 130.000.000 de habitantes, se lanz\u00f3 a la revoluci\u00f3n; as\u00ed pues, la \u00abRusia aletargada se convirti\u00f3 en la Rusia del proletariado revolucionario y del pueblo revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario estudiar esta transici\u00f3n, comprender c\u00f3mo se hizo posible, cu\u00e1les fueron, por as\u00ed decirlo, sus m\u00e9todos y caminos.<\/p>\n\n\n\n<p>El medio principal de esta transici\u00f3n fue la huelga de masas. La peculiaridad de la revoluci\u00f3n rusa estriba precisamente en que, por su contenido social, fue una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa, mientras que, por sus medios de lucha, fue una revoluci\u00f3n proletaria. Fue democr\u00e1tica burguesa, puesto que el objetivo inmediato que se propon\u00eda, y que pod\u00eda alcanzar directamente con sus propias fuerzas, era la rep\u00fablica democr\u00e1tica, la jornada de 8 horas y la confiscaci\u00f3n de los inmensos latifundios de la nobleza: medidas todas ellas que la revoluci\u00f3n burguesa de Francia llev\u00f3 casi plenamente a cabo en 1792 y 1793.<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n rusa fue a la vez revoluci\u00f3n proletaria, no s\u00f3lo por ser el proletariado su fuerza dirigente, la vanguardia del movimiento, sino tambi\u00e9n porque el medio espec\u00edficamente proletario de lucha, la huelga, fue el medio principal para poner en movimiento a las masas y el fen\u00f3meno m\u00e1s caracter\u00edstico del desarrollo, en oleadas crecientes, de los acontecimientos decisivos.<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n rusa es la primera gran revoluci\u00f3n de la historia mundial \u2014y, sin duda, no ser\u00e1 la \u00faltima\u2014 en que la huelga pol\u00edtica de masas ha desempe\u00f1ado un papel extraordinario. Se puede incluso afirmar que es imposible comprender los acontecimientos de la revoluci\u00f3n rusa y la sucesi\u00f3n de sus formas pol\u00edticas si no se estudia el fondo de esos acontecimientos y de esa sucesi\u00f3n de formas a trav\u00e9s de la estad\u00edstica de las huelgas.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 muy bien hasta qu\u00e9 punto los escuetos datos estad\u00edsticos est\u00e1n fuera del lugar en un informe oral y hasta qu\u00e9 punto son capaces de asustar a los oyentes. Sin embargo, no puedo dejar de citar algunos n\u00fameros redondos para que ustedes puedan apreciar la base objetiva real de todo el movimiento. Durante los diez a\u00f1os que precedieron a la revoluci\u00f3n, el promedio anual de huelguistas en Rusia ascendi\u00f3 a 43.000. Por consiguiente, el n\u00famero total de huelguistas durante el decenio anterior a la revoluci\u00f3n fue de 430.000. En enero de 1905, en el primer mes de la revoluci\u00f3n, el n\u00famero de huelguistas lleg\u00f3 a 440.000. O sea, que \u00a1en un solo mes hubo m\u00e1s huelguistas que en todo el decenio precedente!<\/p>\n\n\n\n<p>En ning\u00fan pa\u00eds capitalista del mundo, ni siquiera en los pa\u00edses m\u00e1s avanzados, como Inglaterra, Estados Unidos y Alemania, se ha visto un movimiento huelgu\u00edstico tan grandioso como el de 1905 en Rusia. El n\u00famero total de huelguistas ascendi\u00f3 a 2.800.000, es decir, \u00a1al doble del total de obreros fabriles! Ello, naturalmente, no quiere decir que los obreros fabriles urbanos de Rusia fueran m\u00e1s cultos, o m\u00e1s fuertes, o estuvieran m\u00e1s adaptados a la lucha que sus hermanos de Europa Occidental. Lo cierto es lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero eso demuestra lo grande que puede ser la energ\u00eda latente del proletariado. Eso indica que en la \u00e9poca revolucionaria \u2014lo digo sin ninguna exageraci\u00f3n, fund\u00e1ndome en los datos m\u00e1s exactos de la historia rusa\u2014, el proletariado puede desarrollar una energ\u00eda combativa cien veces mayor que en per\u00edodos corrientes de calma. Eso indica que la humanidad no conoci\u00f3 hasta 1905 lo inmensa, lo grandiosa que puede ser y ser\u00e1 la tensi\u00f3n de fuerzas del proletariado cuando se trate de luchar por objetivos verdaderamente grandes, de luchar de un modo verdaderamente revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la revoluci\u00f3n rusa nos muestra que quien luch\u00f3 con la mayor tenacidad y la mayor abnegaci\u00f3n fue la vanguardia, fueron los elementos selectos de los obreros asalariados. Cuanto m\u00e1s grandes eran las f\u00e1bricas, m\u00e1s porfiadas eran las huelgas, mayor era la frecuencia con que se repet\u00edan en un mismo a\u00f1o. Cuanto m\u00e1s grande era la ciudad, m\u00e1s importante era el papel del proletariado en la lucha. Las tres grandes ciudades, donde reside la poblaci\u00f3n obrera m\u00e1s numerosa y m\u00e1s consciente \u2014 Petersburgo, Riga y Varsovia\u2014, dan, con relaci\u00f3n al n\u00famero total de obreros, un porcentaje de huelguistas incomparablemente mayor que todas las dem\u00e1s ciudades, sin hablar ya del campo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los metal\u00fargicos son en Rusia \u2014probablemente lo mismo que en otros pa\u00edses capitalistas\u2014 el destacamento de vanguardia del proletariado. Y a este respecto observamos el siguiente hecho instructivo: por cada 100 obreros fabriles hubo en 1905 en Rusia 160 huelguistas; mientras que a cada 100 metal\u00fargicos correspond\u00edan ese mismo a\u00f1o \u00a1320 huelguistas! Se ha calculado que cada obrero fabril ruso perdi\u00f3 en 1905, a consecuencia de las huelgas, un promedio de 10 rublos \u2014unos 26 francos seg\u00fan la cotizaci\u00f3n de anteguerra\u2014, dinero que, por as\u00ed decirlo, entreg\u00f3 para la lucha. Pero si tomamos s\u00f3lo a los metal\u00fargicos, obtendremos una cantidad \u00a1tres veces mayor! Delante iban los mejores elementos de la clase obrera, arrastrando tras de s\u00ed a los vacilantes, despertando a los dormidos y animando a los d\u00e9biles.<\/p>\n\n\n\n<p>Extraordinario por su peculiaridad fue el entrelazamiento de las huelgas econ\u00f3micas y pol\u00edticas en el per\u00edodo de la revoluci\u00f3n. Est\u00e1 fuera de toda duda que s\u00f3lo la ligaz\u00f3n m\u00e1s estrecha entre estas dos formas de huelga fue lo que asegur\u00f3 la gran fuerza del movimiento. Si las grandes masas de los explotados no hubieran visto ante s\u00ed ejemplos diarios de c\u00f3mo los obreros asalariados de las diferentes ramas de la industria obligaban a los capitalistas a mejorar de un modo directo e inmediato su situaci\u00f3n, no habr\u00eda sido posible en modo alguno atraerlas al movimiento revolucionario. Gracias a esta lucha, un nuevo esp\u00edritu alent\u00f3 al pueblo ruso en su conjunto. Y fue s\u00f3lo entonces cuando la Rusia feudal, sumida en un sue\u00f1o let\u00e1rgico, la Rusia patriarcal, devota y sumisa, se despidi\u00f3 del Ad\u00e1n b\u00edblico; s\u00f3lo entonces tuvo el pueblo ruso una educaci\u00f3n verdaderamente democr\u00e1tica, verdaderamente revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los se\u00f1ores burgueses y los socialistas reformistas, que les hacen coro sin sentido cr\u00edtico, hablan con tanta petulancia de la \u201ceducaci\u00f3n\u201d de las masas, de ordinario entiende por educaci\u00f3n algo escolar y pedantesco, algo que desmoraliza a las masas y les inocula los prejuicios burgueses.<\/p>\n\n\n\n<p>La verdadera educaci\u00f3n de las masas no puede ir nunca separada de la lucha pol\u00edtica independiente y, sobre todo, de la lucha revolucionaria de las propias masas. S\u00f3lo la lucha educa a la clase explotada, s\u00f3lo la lucha le descubre la magnitud de su fuerza, ampl\u00eda sus horizontes, eleva su capacidad, aclara su inteligencia y forja su voluntad. Por eso, incluso los reaccionarios han tenido que reconocer que el a\u00f1o 1905, a\u00f1o de lucha, \u201ca\u00f1o de locura\u201d, enterr\u00f3 para siempre la Rusia patriarcal.<\/p>\n\n\n\n<p>Examinemos m\u00e1s de cerca la proporci\u00f3n de obreros metal\u00fargicos y textiles durante las luchas huelgu\u00edsticas de 1905 en Rusia. Los metal\u00fargicos son los proletarios mejor retribuidos, los m\u00e1s conscientes y m\u00e1s cultos. Los obreros textiles, cuyo n\u00famero, en la Rusia de 1905, sobrepasaba en m\u00e1s de un 150% el de los metal\u00fargicos, representan a las masas m\u00e1s atrasadas y peor retribuidas, a unas masas que con frecuencia no han roto a\u00fan definitivamente sus v\u00ednculos familiares con el campo. Y a este respecto nos encontramos con la siguiente important\u00edsima circunstancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las huelgas sostenidas por los metal\u00fargicos durante todo el a\u00f1o 1905 nos dan un mayor n\u00famero de acciones pol\u00edticas que econ\u00f3micas, aunque ese predominio dista mucho de ser tan grande a principios como a finales de a\u00f1o. Al contrario, entre los obreros textiles observamos a comienzos de 1905 un formidable predominio de las huelgas econ\u00f3micas, que tan s\u00f3lo a fines de a\u00f1o es sustituido por el predominio de las huelgas pol\u00edticas. De ah\u00ed se deduce con toda claridad que s\u00f3lo la lucha econ\u00f3mica, que s\u00f3lo la lucha por un mejoramiento directo e inmediato de su situaci\u00f3n es capaz de poner en movimiento a las capas m\u00e1s atrasadas de las masas explotadas, de educarlas verdaderamente y de convertirlas \u2014en una \u00e9poca de revoluci\u00f3n\u2014, en el curso de pocos meses, en un ej\u00e9rcito de luchadores pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cierto, para eso era necesario que el destacamento de vanguardia de los obreros no entendiera por lucha de clases la lucha por los intereses de una peque\u00f1a capa superior, como con harta frecuencia han tratado de hacer creer a los obreros los reformistas, sino que los proletarios actuaran realmente como vanguardia de la mayor\u00eda de los explotados, incorporaran esa mayor\u00eda a la lucha, como ocurri\u00f3 en Rusia en 1905 y como deber\u00e1 suceder y suceder\u00e1 sin duda alguna en la futura revoluci\u00f3n proletaria en Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>El comienzo de 1905 trajo la primera gran ola del movimiento huelgu\u00edstico que se extendi\u00f3 por todo el pa\u00eds. En la primavera de ese mismo a\u00f1o observamos ya el despertar del primer gran movimiento campesino, no s\u00f3lo econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n pol\u00edtico, habido en Rusia. Para comprender la importancia de ese hecho, que representa un viraje en la historia, hay que recordar que los campesinos no se emanciparon en Rusia de la m\u00e1s penosa dependencia feudal hasta 1861, que los campesinos son en su mayor\u00eda analfabetos, que viven en una miseria indescriptible, abrumados por los terratenientes, embrutecidos por los curas y aislados unos de otros por enormes distancias y por la falta casi absoluta de caminos.<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia vio por primera vez un movimiento revolucionario contra el zarismo en 1825, pero ese movimiento fue casi exclusivamente cosa de la nobleza. Desde entonces y hasta 1881, a\u00f1o en que Alejandro II es muerto por los terroristas, se encontraron al frente del movimiento intelectuales salidos de las capas medias, quienes dieron pruebas del m\u00e1s grande esp\u00edritu de sacrificio, suscitando con su heroico m\u00e9todo terrorista de lucha el asombro del mundo entero. Es indudable que estas v\u00edctimas no cayeron en vano, es indudable que contribuyeron \u2014directa o indirectamente\u2014 a la educaci\u00f3n revolucionaria del pueblo ruso en a\u00f1os posteriores. Sin embargo, no alcanzaron ni pod\u00edan alcanzar su objetivo inmediato: despertar la revoluci\u00f3n popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto lo consigui\u00f3 s\u00f3lo la lucha revolucionaria del proletariado. S\u00f3lo la oleada de huelgas de masas, extendida por todo el pa\u00eds a consecuencia de las duras lecciones de la guerra imperialista ruso-japonesa, despert\u00f3 a las grandes masas campesinas de su sue\u00f1o let\u00e1rgico. La palabra \u201chuelguista\u201d adquiri\u00f3 para los campesinos un sentido completamente nuevo, viniendo a ser algo as\u00ed como rebelde o revolucionario, conceptos que antes se expresaban con la palabra \u201cestudiante\u201d. Pero como el \u201cestudiante\u201d pertenec\u00eda a las capas medias, a la \u201cgente de letras\u201d, a los \u201cse\u00f1ores\u201d, era extra\u00f1o al pueblo. El \u201chuelguista \u201c, por el contrario, hab\u00eda salido del pueblo, \u00e9l mismo figuraba entre los explotados. Cuando lo desterraban de Petersburgo, muy a menudo retomaba al campo y hablaba a sus compa\u00f1eros de la aldea del incendio que envolv\u00eda a las ciudades y que deb\u00eda eliminar a los capitalistas y a los nobles. En la aldea rusa apareci\u00f3 un tipo nuevo: el joven campesino consciente. Este manten\u00eda relaciones con los \u201chuelguistas \u201c, le\u00eda peri\u00f3dicos, refer\u00eda a los campesinos los acontecimientos que se produc\u00edan en las ciudades, explicaba a sus compa\u00f1eros del lugar la significaci\u00f3n de las reivindicaciones pol\u00edticas y los llamaba a la lucha contra los grandes terratenientes-nobles, contra los curas y los funcionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los campesinos se reun\u00edan en grupos, hablaban de su situaci\u00f3n y poco a poco se iban incorporando a la lucha: lanz\u00e1banse en masa contra los grandes terratenientes, prend\u00edan fuego a sus palacios y fincas o se incautaban de sus reservas, se apropiaban del trigo y de otros v\u00edveres, mataban a los polic\u00edas y exig\u00edan que se entregara al pueblo la tierra de las inmensas posesiones de la nobleza.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primavera de 1905 el movimiento campesino estaba a\u00fan en germen y abarcaba s\u00f3lo una peque\u00f1a parte de los distritos, la s\u00e9ptima parte aproximadamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la uni\u00f3n de la huelga proletaria de masas en las ciudades con el movimiento campesino en las aldeas fue suficiente para tambalear el \u00faltimo y m\u00e1s \u201cfirme\u201d sost\u00e9n del zarismo. Me refiero al ej\u00e9rcito.<\/p>\n\n\n\n<p>Comienza un per\u00edodo de insurrecciones militares en la marina y en el ej\u00e9rcito. Cada ascenso en la oleada del movimiento huelgu\u00edstico y campesino durante la revoluci\u00f3n va acompa\u00f1ado de insurrecciones de soldados en toda Rusia. La m\u00e1s conocida de ellas es la insurrecci\u00f3n del acorazado Pr\u00edncipe Potemkin, de la Flota del Mar Negro. Este buque, que cay\u00f3 en manos de los sublevados, tom\u00f3 parte en la revoluci\u00f3n en Odesa, y despu\u00e9s de la derrota de la revoluci\u00f3n y tras algunas tentativas infructuosas de apoderarse de otros puertos (por ejemplo, de Feodosia, en Crimea), se entreg\u00f3 a las autoridades rumanas en Constantza.<\/p>\n\n\n\n<p>A fin de proporcionarles un cuadro concreto de los acontecimientos en su punto culminante, me permitir\u00e1n que les lea un peque\u00f1o episodio de esa insurrecci\u00f3n de la Flota del Mar Negro:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSe celebraban reuniones de obreros y marinos revolucionarios, que eran cada vez m\u00e1s frecuentes. Como a los militares les estaba prohibido asistir a los m\u00edtines obreros, masas de obreros comenzaron a frecuentar los m\u00edtines militares. Se reun\u00edan miles de personas. La idea de actuar conjuntamente tuvo un vivo eco. En las compa\u00f1\u00edas m\u00e1s conscientes se eligieron delegados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl mando militar decidi\u00f3 entonces tomar medidas. Los intentos de algunos oficiales de pronunciar en los m\u00edtines discursos \u2018patri\u00f3ticos\u2019 daban los resultados m\u00e1s deplorables: los marinos, acostumbrados a la controversia, pon\u00edan en vergonzosa fuga a sus jefes. En vista de tales fracasos, se decidi\u00f3 prohibir toda clase de m\u00edtines. El 24 de noviembre de 1905, por la ma\u00f1ana, junto a las puertas de los cuarteles de la marina mont\u00f3 guardia una compa\u00f1\u00eda con dotaci\u00f3n de campa\u00f1a. El contralmirante Pisarevski orden\u00f3 en voz alta: \u2018\u00a1Que nadie salga de los cuarteles! En caso de desobediencia, abrid fuego\u2019. De la compa\u00f1\u00eda que acababa de recibir esta orden se destac\u00f3 el marinero Petrov, carg\u00f3 su fusil a los ojos de todos y mat\u00f3 de un disparo al capit\u00e1n ayudante Shtein, del regimiento de Bialystok, hiriendo del segundo disparo al contralmirante Pisarevski. Se oy\u00f3 la voz de mando de un oficial: \u2018\u00a1Arrestadlo!\u2019 Nadie se movi\u00f3 del sitio. Petrov arroj\u00f3 su fusil al suelo. \u2018\u00bfNo o\u00edsteis la orden? \u00a1Detenedme!&#8217; Fue arrestado. Los marineros, que aflu\u00edan de todas partes, exigieron en forma ruidosa que fuera puesto en libertad, declarando que respond\u00edan por \u00e9l. La efervescencia lleg\u00f3 a su apogeo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014 Petrov, \u00bfno es cierto que el disparo se ha producido casualmente? \u2014pregunt\u00f3 el oficial, buscando salida a la situaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u2014 \u00bfPor qu\u00e9 casualmente? He salido de filas, he cargado el fusil y he apuntado, \u00bfqu\u00e9 tiene eso de casual?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los marineros exigen tu libertad&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cY Petrov fue puesto en libertad. Pero los marineros no se dieron por satisfechos: arrestaron a todos los oficiales de guardia, los desarmaron y los condujeron a las oficinas&#8230; Los delegados de los marineros \u2014 unos cuarenta\u2014 deliberaron durante toda la noche, decidiendo poner en libertad a los oficiales, prohibi\u00e9ndoles en adelante la entrada en los cuarteles&#8230;\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esta peque\u00f1a escena muestra muy a lo vivo c\u00f3mo transcurrieron en su mayor\u00eda las insurrecciones militares. La efervescencia revolucionaria reinante en el pueblo no pod\u00eda dejar de extenderse al ej\u00e9rcito. Es caracter\u00edstico que los jefes del movimiento surgieran de los elementos de la marina y del ej\u00e9rcito que antes hab\u00edan sido principalmente obreros industriales y para los cuales se exig\u00eda una mayor preparaci\u00f3n t\u00e9cnica, como, digamos, los zapadores. Pero las grandes masas eran todav\u00eda demasiado ingenuas, ten\u00edan un esp\u00edritu demasiado pac\u00edfico, demasiado ben\u00e9volo, demasiado cristiano. Se inflamaban con bastante facilidad; cualquier injusticia, el trato demasiado grosero de los oficiales, la mala comida y otras cosas por el estilo pod\u00edan provocar su indignaci\u00f3n. Pero faltaba firmeza, faltaba una conciencia clara de su misi\u00f3n: no alcanzaban a comprender suficientemente que la \u00fanica garant\u00eda del triunfo de la revoluci\u00f3n s\u00f3lo es la m\u00e1s en\u00e9rgica continuaci\u00f3n de la lucha armada, la victoria sobre todas las autoridades militares y civiles, el derrocamiento del Gobierno y la conquista del poder en todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Las grandes masas de marinos y soldados se rebelaban con facilidad. Pero con esa misma facilidad incurr\u00edan en la ingenua estupidez de poner en libertad a los oficiales presos, se dejaban apaciguar por las promesas y exhortaciones de sus mandos; esto daba a los mandos un tiempo precioso, les permit\u00eda recibir refuerzos y derrotar a los insurrectos, entreg\u00e1ndose despu\u00e9s a la m\u00e1s cruel represi\u00f3n y ejecutando a los jefes.<\/p>\n\n\n\n<p>Ofrece particular inter\u00e9s comparar las insurrecciones militares de 1905 en Rusia con la insurrecci\u00f3n militar de los decembristas en 1825, cuando la direcci\u00f3n del movimiento pol\u00edtico se encontraba casi exclusivamente en manos de oficiales, de oficiales nobles, que se hab\u00edan contagiado de las ideas democr\u00e1ticas de Europa al entrar en contacto con ellas durante las guerras napole\u00f3nicas. La tropa, formada entonces a\u00fan por campesinos siervos, permanec\u00eda pasiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de 1905 nos ofrece un cuadro diametralmente opuesto. Los oficiales, salvo raras excepciones, estaban influenciados por un esp\u00edritu liberal burgu\u00e9s, reformista, o eran abiertamente contrarrevolucionarios. Los obreros y campesinos vestidos de uniforme militar fueron el alma de las insurrecciones; el movimiento se hizo popular. Por primera vez en la historia de Rusia abarc\u00f3 a la mayor\u00eda de los explotados. Lo que a este movimiento le falt\u00f3 fue, de una parte, firmeza y resoluci\u00f3n en las masas, que adolec\u00edan de un exceso de confianza; de otra parte, falt\u00f3 la organizaci\u00f3n de los obreros revolucionarios socialdem\u00f3cratas que se hallaban bajo las armas: no supieron tomar la direcci\u00f3n en sus manos, ponerse a la cabeza del ej\u00e9rcito revolucionario y pasar a la ofensiva contra el poder gubernamental.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1alaremos de pasada que esos dos defectos ser\u00e1n eliminados \u2014infaliblemente, aunque tal vez m\u00e1s despacio de lo que nosotros desear\u00edamos\u2014 no s\u00f3lo por el desarrollo general del capitalismo, sino tambi\u00e9n por la guerra actual&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, la historia de la revoluci\u00f3n rusa, lo mismo que la historia de la Comuna de Par\u00eds de 1871, nos ofrece la ense\u00f1anza irrefutable de que el militarismo jam\u00e1s ni en caso alguno puede ser derrotado y eliminado por otro m\u00e9todo que no sea la lucha victoriosa de una parte del ej\u00e9rcito popular contra otra parte. No basta con fulminar, maldecir y \u201cnegar\u201d el militarismo, criticarlo y demostrar su nocividad; es est\u00fapido negarse pac\u00edficamente a prestar el servicio militar. La tarea consiste en mantener en tensi\u00f3n la conciencia revolucionaria del proletariado, y preparar no s\u00f3lo en general, sino concretamente a sus mejores elementos para que, llegado un momento de profund\u00edsima efervescencia del pueblo, se pongan al frente del ej\u00e9rcito revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed nos lo ense\u00f1a tambi\u00e9n la experiencia diaria de cualquier Estado capitalista. Cada una de sus \u201cpeque\u00f1as\u201d crisis nos muestra en miniatura elementos y g\u00e9rmenes de los combates que habr\u00e1n de repetirse ineluctablemente a gran escala en un per\u00edodo de gran crisis. \u00bfY qu\u00e9 es, por ejemplo, cualquier huelga sino una peque\u00f1a crisis de la sociedad capitalista? \u00bfNo ten\u00eda, acaso, raz\u00f3n el ministro prusiano del Interior, se\u00f1or von Puttkamer, al pronunciar la conocida sentencia de que \u201cen cada huelga se oculta la hidra de la revoluci\u00f3n\u201d? \u00bfEs que la utilizaci\u00f3n de los soldados durante las huelgas, incluso en los pa\u00edses capitalistas m\u00e1s pac\u00edficos, m\u00e1s \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d \u2014con perd\u00f3n sea dicho\u2014, no nos indica c\u00f3mo van a ser las cosas cuando se produzcan crisis verdaderamente grandes?<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volvamos a la historia de la revoluci\u00f3n rusa.<\/p>\n\n\n\n<p>He tratado de mostrarles c\u00f3mo las huelgas obreras sacudieron el pa\u00eds entero y a las capas explotadas m\u00e1s grandes y m\u00e1s atrasadas, c\u00f3mo se inici\u00f3 el movimiento campesino y c\u00f3mo fue acompa\u00f1ado de insurrecciones militares.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento alcanz\u00f3 su apogeo en el oto\u00f1o de 1905. El 19 de agosto apareci\u00f3 el Manifiesto del zar sobre la instituci\u00f3n de una asamblea representativa. \u00a1La llamada Duma de Buliguin deb\u00eda ser fruto de una ley que conced\u00eda derecho electoral a un n\u00famero irrisorio de personas y no reservaba a este original \u201cparlamento\u201d atribuci\u00f3n legislativa alguna, reconoci\u00e9ndole \u00fanicamente funciones consultivas!<\/p>\n\n\n\n<p>La burgues\u00eda, los liberales y los oportunistas estaban dispuestos a aferrarse con ambas manos a esta \u201cd\u00e1diva\u201d del asustado zar. Nuestros reformistas de 1905 eran incapaces de comprender \u2014al igual que todos los reformistas\u2014 que hay situaciones hist\u00f3ricas en las cuales las reformas, y en particular las promesas de reformas, persiguen exclusivamente un fin: contener la efervescencia del pueblo, obligar a la clase revolucionaria a terminar o por lo menos a debilitar la lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>La socialdemocracia revolucionaria de Rusia comprendi\u00f3 mu y bien el verdadero car\u00e1cter de esta concesi\u00f3n, de esta d\u00e1diva de una Constituci\u00f3n fantasma hecha en agosto de 1905. Por eso, sin perder un instante, lanz\u00f3 las consignas de \u00a1Abajo la Duma consultiva! \u00a1Boicot a la Duma! \u00a1Abajo el Gobierno zarista! \u00a1Continuaci\u00f3n de la lucha revolucionaria para derrocar al Gobierno! \u00a1No es el zar, sino un gobierno provisional revolucionario quien debe convocar la primera instituci\u00f3n representativa aut\u00e9nticamente popular de Rusia!<\/p>\n\n\n\n<p>La historia demostr\u00f3 la raz\u00f3n que asist\u00eda a los socialdem\u00f3cratas revolucionarios, pues la Duma de Buliguin nunca lleg\u00f3 a reunirse. Fue barrida por el vendaval revolucionario antes de reunirse. Ese vendaval oblig\u00f3 al zar a decretar una nueva le y electoral, que ampliaba considerablemente-el censo, y a reconocer el car\u00e1cter legislativo de la Duma.<\/p>\n\n\n\n<p>Octubre y diciembre de 1905 son los meses que marcan el punto culminante en el ascenso de la revoluci\u00f3n rusa. Todos los manantiales de la energ\u00eda revolucionaria del pueblo se abrieron mucho m\u00e1s ampliamente que antes. El n\u00famero de huelguistas, que, c\u00f3mo ya he dicho, hab\u00eda alcanzado en enero de 1905 la cifra de 440.000, en octubre de 1905 pas\u00f3 del medio mill\u00f3n (\u00a1f\u00edjense, s\u00f3lo en un mes!). Pero a ese n\u00famero, que comprende \u00fanicamente a los obreros fabriles, hay que agregar a\u00fan varios cientos de miles de obreros ferroviarios, empleados de Correos y Tel\u00e9grafos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>La huelga general de ferroviarios interrumpi\u00f3 en toda Rusia el tr\u00e1fico y paraliz\u00f3 del modo m\u00e1s rotundo las fuerzas del Gobierno. Abri\u00e9ronse las puertas de las universidades, y las aulas \u2014destinadas exclusivamente en tiempos pac\u00edficos a embrutecer a los j\u00f3venes cerebros con la sabidur\u00eda acad\u00e9mica de doctos catedr\u00e1ticos y a convertirlos en mansos criados de la burgues\u00eda y del zarismo\u2014 se transformaron en lugar de reuni\u00f3n de miles y miles de obreros, artesanos y empleados, que discut\u00edan abierta y libremente los problemas pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se conquist\u00f3 la libertad de prensa. La censura fue simplemente eliminada. Ning\u00fan editor se atrev\u00eda a presentar a las autoridades el ejemplar obligatorio, ni las autoridades se atrev\u00edan a adoptar medida alguna contra ello. Por primera vez en la historia de Rusia aparecieron libremente en Petersburgo y en otras ciudades peri\u00f3dicos revolucionarios. S\u00f3lo en Petersburgo se publicaban tres diarios socialdem\u00f3cratas con una tirada de 50.000 a 100.000 ejemplares.<\/p>\n\n\n\n<p>El proletariado marchaba a la cabeza del movimiento. Su objetivo era conquistar la jomada de 8 horas por v\u00eda revolucionaria. La consigna de lucha del proletariado de Petersburgo era: \u201c\u00a1Jomada de 8 horas y armas!\u201d Para una masa cada vez mayor de obreros se hizo evidente que la suerte de la revoluci\u00f3n pod\u00eda decidirse, y que en efecto se decidir\u00eda, s\u00f3lo por la lucha armada.<\/p>\n\n\n\n<p>En el fragor de la lucha se form\u00f3 una organizaci\u00f3n de masas original: los c\u00e9lebres Soviets de Diputados Obreros, asambleas de delegados de todas las f\u00e1bricas. Estos Soviets de Diputados Obreros comenzaron a desempe\u00f1ar, cada vez m\u00e1s, en algunas ciudades de Rusia, el papel de gobierno provisional revolucionario, el papel de \u00f3rganos y de dirigentes de las insurrecciones. Se hicieron tentativas de organizar Soviets de Diputados Soldados y Marineros y de unificarlos con los Soviets de Diputados Obreros.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertas ciudades de Rusia vivieron en aquellos d\u00edas un per\u00edodo de peque\u00f1as \u201crep\u00fablicas\u201d locales, donde las autoridades hab\u00edan sido destituidas y el Soviet de Diputados Obreros desempe\u00f1aba realmente la funci\u00f3n de nuevo poder p\u00fablico. Esos per\u00edodos fueron, por desgracia, demasiado breves, las \u201cvictorias\u201d fueron demasiado d\u00e9biles, demasiado aisladas.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento campesino alcanz\u00f3 en el oto\u00f1o de 1905 proporciones a\u00fan mayores. Los llamados \u201cdes\u00f3rdenes campesinos\u201d y las verdaderas insurrecciones campesinas afectaron entonces a mis de un tercio de todos los distritos del pa\u00eds. Los campesinos prendieron fuego a unas 2.000 fincas de terratenientes y se repartieron los medios de subsistencia robados al pueblo por los rapaces nobles.<\/p>\n\n\n\n<p>Por desgracia, \u00a1esta labor se hizo demasiado poco a fondo! Desgraciadamente, los campesinos s\u00f3lo destruyeron entonces la quinzava parte del n\u00famero total de fincas de los nobles, s\u00f3lo la quinzava parte de lo que hubieran debido destruir para barrer del suelo ruso, de una vez para siempre, esa verg\u00fcenza del latifundio feudal. Por desgracia, los campesinos actuaron demasiado dispersos, demasiado desorganizadamente y con insuficiente br\u00edo en la ofensiva, siendo \u00e9sta una de las causas fundamentales de la derrota de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los pueblos oprimidos de Rusia estall\u00f3 un movimiento de liberaci\u00f3n nacional. M\u00e1s de la mitad, casi las tres quintas partes (exactamente: el 57%) de la poblaci\u00f3n de Rusia sufre opresi\u00f3n nacional, no goza siquiera de libertad para expresarse en su lengua materna y es rusificada a la fuerza. Los musulmanes, por ejemplo, que en Rusia son decenas de millones, organizaron entonces, con una rapidez asombrosa \u2014se viv\u00eda en general una \u00e9poca de crecimiento gigantesco de las diferentes organizaciones\u2014, una liga musulmana.<\/p>\n\n\n\n<p>Para dar a los aqu\u00ed reunidos, y en particular a los j\u00f3venes, una muestra de c\u00f3mo, bajo la influencia del movimiento obrero, crec\u00eda el movimiento de liberaci\u00f3n nacional en la Rusia de aquel entonces, citar\u00e9 un peque\u00f1o ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>En diciembre de 1905, los muchachos polacos quemaron en centenares de escuelas todos los libros y cuadros rusos y los retratos del zar, apalearon y expulsaron de las escuelas a los maestros rusos y a sus condisc\u00edpulos rusos al grito de \u201c\u00a1Fuera de aqu\u00ed, a Rusia!\u201d Los alumnos polacos de los centros de segunda ense\u00f1anza presentaron, entre otras, las siguientes reivindicaciones: \u201c1) todas las escuelas de ense\u00f1anza secundaria deben pasar a depender del Soviet de Diputados Obreros; 2) celebraci\u00f3n de reuniones conjuntas de estudiantes y obreros en los edificios escolares; 3) autorizaci\u00f3n para llevar en los liceos blusas rojas en se\u00f1al de adhesi\u00f3n a la futura rep\u00fablica proletaria\u201d, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuanto m\u00e1s ascend\u00eda la oleada del movimiento, tanto mayores eran la energ\u00eda y el \u00e1nimo con que se armaban las fuerzas reaccionarias para luchar contra la revoluci\u00f3n. La revoluci\u00f3n rusa de 1905 justific\u00f3 las palabras escritas por Kautsky en 1902 (cuando, por cierto, todav\u00eda era marxista revolucionario, y no como ahora, defensor de los socialpatriotas y oportunistas) en su libro La revoluci\u00f3n social. He aqu\u00ed lo que dec\u00eda Kautsky:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c&#8230;La futura revoluci\u00f3n&#8230; se parecer\u00e1 menos a una insurrecci\u00f3n por sorpresa contra el gobierno que a una guerra civil prolongada \u201c.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1As\u00ed sucedi\u00f3! \u00a1Indudablemente, as\u00ed suceder\u00e1 tambi\u00e9n \u00e9n la futura revoluci\u00f3n europea!<\/p>\n\n\n\n<p>El zarismo descarg\u00f3 su odio sobre todo contra los hebreos. De una parte, estos daban un porcentaje especialmente elevado de dirigentes del movimiento revolucionario (considerando el total de la poblaci\u00f3n hebrea). Hoy, por cierto, los hebreos tienen tambi\u00e9n el m\u00e9rito de dar un porcentaje relativamente elevado, en comparaci\u00f3n con otros pueblos, de componentes de la corriente internacionalista. De otro lado, el zarismo supo aprovechar muy bien los abominables prejuicios de las capas m\u00e1s ignorantes de la poblaci\u00f3n contra los hebreos. As\u00ed se produjeron los pogromos apoyados en la mayor\u00eda de los casos por la polic\u00eda cuando no dirigidos por ella de manera inmediata, esos monstruosos apaleamientos de hebreos pac\u00edficos, de sus esposas y sus hijos \u2014en 100 ciudades se registraron durante ese per\u00edodo m\u00e1s de 4.000 muertos y m\u00e1s de 10.000 mutilados\u2014, que han provocado la repulsa de todo el mundo civilizado. Me refiero, naturalmente, a la repulsa de los verdaderos elementos democr\u00e1ticos del mundo civilizado, que son exclusivamente los obreros socialistas, los proletarios.<\/p>\n\n\n\n<p>La burgues\u00eda, incluso la burgues\u00eda de los pa\u00edses m\u00e1s libres, incluso de las rep\u00fablicas de Europa Occidental, sabe combinar magn\u00edficamente sus frases hip\u00f3critas acerca de las \u201cferocidades rusas\u201d con los negocios m\u00e1s desvergonzados, especialmente con el apoyo financiero al zarismo y con la explotaci\u00f3n imperialista de Rusia mediante la exportaci\u00f3n de capitales, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n de 1905 alcanz\u00f3 su punto culminante con la insurrecci\u00f3n de diciembre en Mosc\u00fa. Un peque\u00f1o n\u00famero de insurrectos, obreros organizados y armados \u2014no ser\u00edan m\u00e1s de ocho mil\u2014, ofrecieron resistencia durante nueve d\u00edas al Gobierno zarista, que no s\u00f3lo lleg\u00f3 a perder la confianza en la guarnici\u00f3n de Mosc\u00fa, sino que se vio obligado a mantenerla rigurosamente acuartelada; \u00fanicamente la llegada del regimiento Semi\u00f3novski de Petersburgo permiti\u00f3 al Gobierno sofocar la insurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A la burgues\u00eda le gusta escarnecer y motejar de artificiosa la insurrecci\u00f3n de Mosc\u00fa. Por ejemplo, el se\u00f1or catedr\u00e1tico Max Weber, representante de la llamada literatura \u201ccient\u00edfica\u201d alemana, en su voluminosa obra sobre el desarrollo pol\u00edtico de Rusia, la tild\u00f3 de \u201cputsch\u201d. <em>\u201cEl grupo leninista \u2014escribe este \u201carchierudito\u201d se\u00f1or catedr\u00e1tico\u2014 y una parte de los socialistas revolucionarios hac\u00eda ya tiempo que ven\u00edan preparando esta descabellada insurrecci\u00f3n.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para apreciar lo que vale esta sabidur\u00eda acad\u00e9mica de la cobarde burgues\u00eda, basta con refrescar en la memoria las cifras escuetas de la estad\u00edstica de huelgas. Las huelgas puramente pol\u00edticas de enero de 1905 en Rusia abarcaron s\u00f3lo a 123.000 hombres; en octubre fueron 330.000; el n\u00famero de participantes en huelgas puramente pol\u00edticas lleg\u00f3 al m\u00e1ximo en diciembre, alcanzando la cifra de 370.000 \u00a1en el curso de un solo mes! Recordemos el incremento de la revoluci\u00f3n, las insurrecciones de campesinos y soldados, y al instante nos convenceremos de que el juicio de la \u201cciencia\u201d burguesa sobre la insurrecci\u00f3n de diciembre, adem\u00e1s de ser un absurdo, constituye un subterfugio verbalista de los representantes de la cobarde burgues\u00eda, que ve en el proletariado a su m\u00e1s peligroso enemigo de clase.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, todo el desarrollo de la revoluci\u00f3n rusa impulsaba de modo inevitable a la lucha armada decisiva entre el Gobierno zarista y la vanguardia del proletariado con conciencia de clase.<\/p>\n\n\n\n<p>En las consideraciones antes expuestas, he indicado ya en qu\u00e9 consisti\u00f3 la debilidad de la revoluci\u00f3n rusa, debilidad que condujo a su derrota temporal.<\/p>\n\n\n\n<p>Al ser aplastada la insurrecci\u00f3n de diciembre se inicia la l\u00ednea descendiente de la revoluci\u00f3n. En este per\u00edodo hay tambi\u00e9n aspectos extraordinariamente interesantes; basta recordar el doble intento de los elementos m\u00e1s combativos de la clase obrera para poner fin al repliegue de la revoluci\u00f3n y preparar una nueva ofensiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero he agotado casi el tiempo de que dispongo, y no quiero abusar de la paciencia de mis oyentes. Creo haber esbozado ya, en la medida en que es posible hacerlo trat\u00e1ndose de un breve informe y de un tema tan amplio, lo m\u00e1s importante para comprender la revoluci\u00f3n rusa: su car\u00e1cter de clase, sus fuerzas motrices y sus medios de lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Me limitar\u00e9 a unas breves observaciones m\u00e1s en cuanto a la significaci\u00f3n mundial de la revoluci\u00f3n rusa.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista geogr\u00e1fico, econ\u00f3mico e hist\u00f3rico, Rusia no pertenece s\u00f3lo a Europa, sino tambi\u00e9n a Asia. Por eso vemos que la revoluci\u00f3n rusa no se ha limitado a despertar definitivamente de su sue\u00f1o al pa\u00eds m\u00e1s grande y m\u00e1s atrasado de Europa y a forjar un pueblo revolucionario dirigido por un proletariado revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha conseguido m\u00e1s. La revoluci\u00f3n rusa ha puesto en movimiento a toda As\u00eda. Las revoluciones de Turqu\u00eda, Persia y China demuestran que la potente insurrecci\u00f3n de 1905 ha dejado huellas profundas y que su influencia, puesta de manifiesto en el movimiento progresivo de cientos y cientos de millones de personas, es inextirpable.<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n rusa ha ejercido tambi\u00e9n una influencia indirecta en los pa\u00edses de Occidente. No debemos olvidar que la noticia del Manifiesto constitucional del zar, en cuanto lleg\u00f3 a Viena el 30 de octubre de 1905, contribuy\u00f3 decisivamente a la victoria definitiva del sufragio universal en Austria.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante una de las sesiones del Congreso de la socialdemocracia austr\u00edaca, cuando el camarada Ellenbogen \u2014que entonces no era a\u00fan socialpatriota, que entonces era un camarada\u2014 hac\u00eda su informe sobre la huelga pol\u00edtica, fue colocado ante \u00e9l el telegrama. Los debates se suspendieron inmediatamente. \u00a1Nuestro puesto est\u00e1 en la calle!, fue el grito que reson\u00f3 en toda la sala en que se hallaban reunidos los delegados de la socialdemocracia austr\u00edaca. En los d\u00edas inmediatos se vieron imponentes manifestaciones en las calles de Viena y barricadas en las de Praga. El triunfo del sufragio universal en Austria estaba asegurado.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy a menudo se encuentran europeos occidentales que hablan de la revoluci\u00f3n rusa como si los acontecimientos, relaciones y medios de lucha en este pa\u00eds atrasado tuvieran muy poco de com\u00fan con las relaciones de sus propios pa\u00edses, por lo que dif\u00edcilmente puedan tener la menor importancia pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada m\u00e1s err\u00f3neo que semejante opini\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es indudable que las formas y los motivos de los futuros combates de la futura revoluci\u00f3n europea se distinguir\u00e1n en muchos aspectos de las formas de la revoluci\u00f3n rusa.<\/p>\n\n\n\n<p>Mas, a pesar de ello, la revoluci\u00f3n rusa, gracias precisamente a su car\u00e1cter proletario, en la acepci\u00f3n especial de esta palabra a que ya me he referido, sigue siendo el pr\u00f3logo de la futura revoluci\u00f3n europea. Es indudable que \u00e9sta s\u00f3lo puede ser una revoluci\u00f3n proletaria, y en un sentido todav\u00eda m\u00e1s profundo de la palabra: proletaria y socialista tambi\u00e9n por su contenido. Esa revoluci\u00f3n futura mostrar\u00e1 en mayor medida a\u00fan, por una parte, que s\u00f3lo los duros combates, precisamente las guerras civiles, pueden emancipar al g\u00e9nero humano del yugo del capital; y, por otra, que s\u00f3lo los proletarios con conciencia de clase pueden actuar y actuar\u00e1n como jefes de la inmensa mayor\u00eda de los explotados.<\/p>\n\n\n\n<p>No nos debe enga\u00f1ar por el silencio sepulcral que ahora reina en Europa. Europa lleva en sus entra\u00f1as la revoluci\u00f3n. Las monstruosidades de la guerra imperialista y los tormentos de la carest\u00eda hacen germinar en todas partes el esp\u00edritu revolucionario, y las clases dominantes, la burgues\u00eda, y sus servidores, los gobiernos, se adentran cada d\u00eda m\u00e1s en un callej\u00f3n sin salida del que no podr\u00e1n escapar en modo alguno sino a costa de las m\u00e1s grandes conmociones.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo que en la Rusia de 1905 comenz\u00f3 bajo la direcci\u00f3n del proletariado la insurrecci\u00f3n popular contra el Gobierno zarista y por la conquista de la rep\u00fablica democr\u00e1tica, los a\u00f1os pr\u00f3ximos traer\u00e1n a Europa, precisamente como consecuencia de esta guerra de pillaje, insurrecciones populares dirigidas por el proletariado contra el poder del capital financiero, contra los grandes bancos, contra los capitalistas. Y estas conmociones no podr\u00e1n terminar m\u00e1s que con la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda, con el triunfo del socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros, los viejos, quiz\u00e1 no lleguemos a ver las batallas decisivas de esa revoluci\u00f3n futura. No obstante, yo creo que puedo expresar con plena seguridad la esperanza de que los j\u00f3venes, que tan magn\u00edficamente act\u00faan en el movimiento socialista de Suiza y de todo el mundo, no s\u00f3lo tendr\u00e1n la dicha de luchar, sino tambi\u00e9n la de triunfar en la futura revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde 1914 Lenin estaba exilado en Suiza, donde desarroll\u00f3 una importante actividad militante en el Partido Socialista Suizo, primero en Berna y despu\u00e9s en Zurich. El centro de su actividad ten\u00eda que ver con la guerra y su llamado a convertir la guerra imperialista en guerra civil contra la burgues\u00eda y los gobiernos d e [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":76080,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[18327],"tags":[18332,3980],"class_list":["post-76076","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-100-anos-sin-lenin","tag-100-anos-sin-lenin-2","tag-lenin-2"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lenin-red-square.jpg?fit=1149%2C793&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lenin-red-square.jpg?fit=1149%2C793&ssl=1","categories_names":["100 a\u00f1os sin Lenin"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76076"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76076\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":76079,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76076\/revisions\/76079"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/76080"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}