{"id":75885,"date":"2024-01-22T17:41:51","date_gmt":"2024-01-22T17:41:51","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=75885"},"modified":"2024-11-03T13:31:36","modified_gmt":"2024-11-03T13:31:36","slug":"lenin-y-el-apartidismo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/lenin-y-el-apartidismo-2\/","title":{"rendered":"Lenin y el apartidismo"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201cLa lucha entre los partidos es la expresi\u00f3n m\u00e1s \u00edntegra, completa y espec\u00edfica de la lucha pol\u00edtica entre las clases. El apartidismo significa indiferencia ante la lucha de los partidos (\u2026) La indiferencia es el apoyo t\u00e1cito al fuerte, al que domina\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>V. I. Lenin, 1905.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Por Daniel Sugasti<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s cuestionados por el giro oportunista que luego de la restauraci\u00f3n del capitalismo en la URSS y el Este europeo arras\u00f3 con los partidos pol\u00edticos que se reclamaban de izquierda es la cuesti\u00f3n del partido leninista, esto es, organizaciones pol\u00edticas revolucionarias, de combate, socialistas, obreras e internacionalistas.<\/p>\n\n\n\n<p>La propaganda imperialista repet\u00eda que el \u201csocialismo real\u201d hab\u00eda fracasado y que la democracia [burguesa], ahora, constitu\u00eda un \u201cvalor universal\u201d. Frente a ese aluvi\u00f3n, la inmensa mayor\u00eda de los partidos e intelectuales antes identificados con la izquierda y el marxismo, en sentido amplio, aceler\u00f3 un curso oportunista de adaptaci\u00f3n a una estrategia pol\u00edtica electoralista y eminentemente parlamentaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso corrientes anteriormente trotskistas, como el ex Secretariado Unificado, capitularon a esa presi\u00f3n y proclamaron cosas como el tr\u00edpode \u201cnueva \u00e9poca, nuevo programa, nuevo partido\u201d<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, todas las tareas pol\u00edticas quedaron subordinadas al horizonte posibilista de \u201cradicalizar la democracia\u201d. Esto se tradujo en la estructuraci\u00f3n de partidos electoralistas que formulan su programa y pol\u00edtica restringi\u00e9ndose a la agenda que, seg\u00fan ellos, puede ser aceptada por la conciencia media de las masas. De ese razonamiento derivan sus discursos oportunistas y los medios que emplean, orientados a la gran tarea de conseguir votos para as\u00ed obtener m\u00e1s y m\u00e1s curules parlamentarios. La historia ha demostrado que ese reformismo sin reformas, en realidad, termina administrando parte de la barbarie capitalista. Es evidente que, con ese paradigma, la construcci\u00f3n de partidos revolucionarios leninistas dej\u00f3 de ser necesaria. Pas\u00f3, incluso, a ser considerada perimida y perniciosa.<\/p>\n\n\n\n<p>La organizaci\u00f3n partidaria est\u00e1 siempre ligada a la estrategia pol\u00edtico-program\u00e1tica. Si de lo que se trataba era de \u201cocupar m\u00e1s espacios\u201d dentro de las democracias liberales, el partido de tipo leninista, de hecho, perd\u00eda utilidad como instrumento pol\u00edtico. Bastaba, seg\u00fan los viejos y nuevos reformistas, crear o entrar en partidos que funcionasen como \u201cm\u00e1quinas electorales\u201d, movi\u00e9ndose siempre en el terreno de lo \u201cposible\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El proceso de negaci\u00f3n del marxismo y, quiz\u00e1 con m\u00e1s virulencia, del leninismo, adopt\u00f3 la v\u00eda de la adaptaci\u00f3n a la democracia burguesa y adquiri\u00f3 diversas formas ideol\u00f3gicas. Una de ellas fue el conocido \u201capartidismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pulul\u00f3 toda suerte de nuevas-viejas teor\u00edas, en general propuestas por intelectuales posmodernos y horizontalistas, para reforzar la antigua cruzada contra la influencia de \u201clos partidos\u201d en el movimiento sindical y social, especialmente la de los leninistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser militante de un partido leninista se transform\u00f3 en sin\u00f3nimo de anacronismo, infantilismo y, ante todo, \u201cfalta de comprensi\u00f3n\u201d de los \u201cnuevos tiempos\u201d que se abrieron entre 1989-1991. En oposici\u00f3n, ser apartidista se puso de moda. Recrudeci\u00f3, as\u00ed, el estigma contra el \u201cmilitante de partido\u201d, contra las \u201cbanderas partidarias\u201d en las manifestaciones y hasta contra la \u201csimbolog\u00eda\u201d \u2013en verdad, contra las tradiciones\u2013 de los partidos obreros y socialistas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una combinaci\u00f3n de factores<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno antipartidista se reforz\u00f3, adem\u00e1s de la campa\u00f1a imperialista sobre el supuesto fracaso del socialismo y el \u201cfin de la historia\u201d, debido a otros dos elementos. Por un lado, la pr\u00e1ctica nefasta de los partidos estalinistas y reformistas. Por otro, la crisis de la democracia liberal.<\/p>\n\n\n\n<p>En un proceso de retroalimentaci\u00f3n, los propios partidos de la izquierda tradicional fortalecieron las ideolog\u00edas individualistas y apartidistas. El estalinismo, una negaci\u00f3n del leninismo que populariz\u00f3 en el mundo una caricatura burocr\u00e1tica y grotesca del partido bolchevique, traicion\u00f3 revoluciones, integr\u00f3 gobiernos capitalistas y apoy\u00f3 dictaduras sanguinarias. Todo eso fue h\u00e1bilmente aprovechado por el imperialismo y el reformismo para desprestigiar ante las masas algo que, con falsedad premeditada, presentaban como \u201cleninismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo sucedi\u00f3 y sucede con los partidos reformistas, cuya estrategia meramente institucional-parlamentaria tarde o temprano se muestra est\u00e9ril y terminan causando confusi\u00f3n y desmoralizaci\u00f3n en la vanguardia de activistas y sectores de masas. Es el caso, entre muchos otros, de Syriza y Podemos. Esos partidos, que en un primer momento generaron una comprensible expectativa, hoy, luego de haber gobernado y aplicado los mismos planes de ajuste y contrarreformas que la derecha tradicional y otros agentes de \u201clas castas\u201d, no son ni la sombra de lo que fueron una d\u00e9cada atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>En suma, la pr\u00e1ctica de la izquierda tradicional, dentro o fuera del poder burgu\u00e9s, que arrastra un largo hist\u00f3rico de conciliaci\u00f3n, traiciones y m\u00e9todos burocr\u00e1ticos, genera causa una justa repulsi\u00f3n en las nuevas generaciones de activistas que despiertan a la lucha social. Basta recordar, por ejemplo, las enormes manifestaciones callejeras de 2013 en Brasil, en las que decenas de miles de personas rechazaban furiosamente cualquier bandera roja por asociarla a la del PT de Lula y Dilma.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo anterior, a su vez, se combina con la crisis de legitimidad de una democracia burguesa cada vez m\u00e1s descompuesta. Es cada vez m\u00e1s com\u00fan el rechazo de las masas, con distintas expresiones, hacia instituciones que, con raz\u00f3n, son vistas como corruptas y contrarias a los intereses de los pueblos. Esto, que tiene un componente progresivo, presenta la contradicci\u00f3n de alimentar la idea de que \u201ctodos los partidos son iguales\u201d y desestimular la organizaci\u00f3n pol\u00edtica independiente de la clase trabajadora y de la juventud pobre. Esa ideolog\u00eda, a su vez, es convenientemente explotada por las propias burgues\u00edas en contra de una potencial influencia de los partidos revolucionarios, sobre todo en momentos \u00e1lgidos de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el fen\u00f3meno del apartidismo puede explicarse, aunque no \u00fanicamente, por tres factores: a) la poderosa propaganda imperialista posterior a la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn; b) la pr\u00e1ctica traidora de los partidos estalinistas y reformistas; c) la descomposici\u00f3n y desprestigio de la democracia liberal y su corrupto sistema de representaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La posici\u00f3n de Lenin<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mucho se ha escrito sobre este tema. La intenci\u00f3n de este texto no es, necesariamente, presentar algo novedoso sino rescatar la posici\u00f3n de V. I. Lenin, en el centenario de su muerte, sobre este tema.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, existe un texto de su autor\u00eda, quiz\u00e1 poco conocido, que data de diciembre de 1905 y se titula <em>El partido socialista y el revolucionarismo sin partido<\/em><a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><em><strong>[2]<\/strong><\/em><\/a>. En \u00e9l, Lenin discute el car\u00e1cter del apartidismo y explica cu\u00e1l debe ser la actitud de los comunistas en relaci\u00f3n con esa ideolog\u00eda y cu\u00e1l deber\u00eda ser su tarea en las \u201corganizaciones no partidarias\u201d [de tipo sindical].<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n rusa de 1905, inevitablemente, plante\u00f3 nuevos problemas y fen\u00f3menos pol\u00edticos para los marxistas. Entre esos problemas estuvo el surgimiento de los <em>soviets<\/em> [consejos populares]: organismos de frente \u00fanico que las masas explotadas crearon y fortalecieron al calor de la lucha revolucionaria; algo in\u00e9dito. En los <em>soviets<\/em> actuaban abiertamente los partidos pol\u00edticos, burgueses y obreros, reformistas y marxistas, aunque las decisiones eran siempre tomadas de manera <em>aut\u00f3noma, <\/em>colectiva y democr\u00e1ticamente por los activistas y las masas, pertenecieran o no a partidos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los bolcheviques respetaban la independencia de los llamados organismos de frente \u00fanico, sean soviets, sindicatos u otras instancias del movimiento obrero y social. Promov\u00edan la democracia interna y el debate franco en los espacios de deliberaci\u00f3n y resoluci\u00f3n de la clase trabajadora. Ese m\u00e9todo, sin embargo, no significaba abstenci\u00f3n pol\u00edtica por parte de ellos. Los bolcheviques defend\u00edan abiertamente sus puntos de vista en los soviets y sindicatos y, al mismo tiempo, impulsaban la lucha com\u00fan contra la burgues\u00eda y sus agentes, en la que se comportaban como los activistas m\u00e1s decididos. La ideolog\u00eda apartidista, por lo tanto, lejos de amilanar o silenciar a los revolucionarios, les plante\u00f3 la necesidad de entender su origen y din\u00e1mica en el contexto de la lucha de clases y la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n, para poder combatirla en mejores condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin, que por entonces defend\u00eda la f\u00f3rmula program\u00e1tica de la \u201cdictadura democr\u00e1tica del proletariado y el campesinado\u201d, entendi\u00f3 el \u201capartidismo\u201d como expresi\u00f3n inevitable del car\u00e1cter democr\u00e1tico-burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n rusa:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl car\u00e1cter bien delimitado de la revoluci\u00f3n [democr\u00e1tico-burguesa] en desarrollo da origen de un modo completamente natural a organizaciones sin partido. Todo el movimiento en su conjunto adquiere de manera inevitable la impronta del apartidismo externo, una apariencia de apartidismo [\u2026]<a id=\"_ftnref2\">\u201d<\/a><\/em><a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><em><strong>[3]<\/strong><\/em><\/a><em>.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Desde este punto de vista, explica los motivos del surgimiento de ese fen\u00f3meno:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl apartidismo no puede menos que pasar a ser una consigna de moda, pues la moda marcha impotente a la zaga de los acontecimientos y, como fen\u00f3meno \u2018habitual\u2019 de la superficie pol\u00edtica, aparece precisamente una organizaci\u00f3n sin partido, democracia sin partido; movimiento huelgu\u00edstico sin partido, revolucionarismo sin partido<a id=\"_ftnref3\">\u201d<\/a><\/em><a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\"><em><strong>[4]<\/strong><\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A partir de comprender ese car\u00e1cter, Lenin dedica sus esfuerzos a combatir la idea apartidista como una ideolog\u00eda reaccionaria, funcional a los intereses de la burgues\u00eda: <em>\u201cLa burgues\u00eda no puede dejar de tender al apartidismo, <\/em>[pues] <em><strong>la ausencia de partidos entre quienes luchan por la liberaci\u00f3n de la sociedad burguesa implica la ausencia de una nueva lucha contra esa misma sociedad burguesa<\/strong><\/em><em>\u201d<\/em><a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\"><em><strong>[5]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, Lenin argumentaba contra quienes afirmaban que el apartidismo, por tratarse de una posici\u00f3n aparentemente \u201cneutral\u201d, expresaba de modo fiel los \u201cintereses del movimiento\u201d, en oposici\u00f3n a aquellos que, presentados como mezquinos, defend\u00edan los intereses de \u201csus\u201d partidos. El revolucionario ruso desnuda la falsedad de esta afirmaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEn una sociedad basada en la divisi\u00f3n en clases, la lucha entre las clases hostiles se convierte indefectiblemente, en determinada etapa de su desarrollo, en lucha pol\u00edtica. <\/em><strong><em>La lucha entre los partidos es la expresi\u00f3n m\u00e1s \u00edntegra, completa y espec\u00edfica de la lucha pol\u00edtica entre las clases<\/em><\/strong><em>. El apartidismo significa indiferencia ante la lucha de los partidos. Pero esa indiferencia no es equivalente a la neutralidad, a la abstenci\u00f3n en la lucha, pues en la lucha de clases no puede haber neutrales [\u2026] <\/em><strong><em>Por eso, permanecer indiferente ante la lucha no significa, en realidad, apartarse o abstenerse de la lucha ni ser neutral. La indiferencia es el apoyo t\u00e1cito al fuerte, al que domina<a id=\"_ftnref5\">\u201d<\/a><\/em><\/strong><a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><strong><em><strong>[6]<\/strong><\/em><\/strong><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De inmediato se refiere a las condiciones materiales de las que surgen ese tipo de teor\u00edas y \u201cte\u00f3ricos\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa indiferencia pol\u00edtica no es otra cosa que saciedad pol\u00edtica. <\/em><strong><em>El que est\u00e1 satisfecho es \u2018indiferente\u2019 e \u2018insensible\u2019 ante el problema del pan de cada d\u00eda; pero el hambriento ser\u00e1 siempre un hombre \u2018de partido\u2019 ante esta cuesti\u00f3n.<\/em><\/strong><em> La \u2018indiferencia y la insensibilidad\u2019 de una persona ante el problema del pan de cada d\u00eda no significa que no necesite pan, sino que lo tiene siempre asegurado, que nunca carece de \u00e9l, que se ha acomodado bien en el \u2018partido de los saciados<a id=\"_ftnref6\">\u2019<\/a>\u201d<\/em><a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\"><em><strong>[7]<\/strong><\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, quienes denostaban contra los partidos revolucionarios eran, en primer lugar, <em>\u201c[\u2026] liberales, representantes de los puntos de vista de la burgues\u00eda, [que] <\/em><strong><em>aborrecen el esp\u00edritu socialista de partido y no quieren o\u00edr hablar de lucha de clases<\/em><\/strong><em>\u201d<\/em><a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\"><em><strong>[8]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es as\u00ed porque, para Lenin, <em>\u201cen la sociedad burguesa, <\/em><strong><em>el apartidismo es la forma hip\u00f3crita, disimulada, pasiva, de expresar adhesi\u00f3n al partido de los saciados, de los que dominan, de los explotadores<\/em><\/strong><em>\u201d<\/em><a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\"><em><strong>[9]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y m\u00e1s: <em>\u201c<\/em><strong><em>El apartidismo es una idea burguesa. El esp\u00edritu de partido es una idea socialista<\/em><\/strong><em>. Esta tesis es aplicable, en general, a toda sociedad burguesa\u201d<\/em><a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\"><em><strong>[10]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin, a partir de este razonamiento, extrae la conclusi\u00f3n de que:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl partidismo riguroso es secuela y resultado de una lucha de clases muy desarrollada. <\/em><strong><em>Y, al contrario, en beneficio de una amplia y abierta lucha de clases, es necesario fomentar un riguroso partidismo.<\/em><\/strong><em> Por eso el partido del proletariado consciente, la socialdemocracia, <\/em><strong><em>combate siempre con toda raz\u00f3n el apartidismo<\/em><\/strong><em>, y se esfuerza invariablemente por crear un partido obrero socialista fiel a los principios y bien cohesionado<a id=\"_ftnref10\">\u201d<\/a><\/em><a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\"><em><strong>[11]<\/strong><\/em><\/a><em>.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y refuerza la idea de que la intervenci\u00f3n de los revolucionarios en los sindicatos y otras organizaciones \u201csin partido\u201d es provechosa, en primer lugar, para la propia lucha de clases, pues, \u201c<em>[\u2026] el riguroso partidismo es una de las condiciones que transforman la lucha de clases en una lucha consciente, clara, precisa y fiel a los principios\u201d<\/em><a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\"><em><strong>[12]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Encuadr\u00e1ndose en esta concepci\u00f3n, la tarea de los militantes dentro de las organizaciones no partidarias es <em>\u201cen primer t\u00e9rmino, aprovechar toda posibilidad de establecer nuestros propios contactos y de <\/em><strong><em>difundir nuestro programa socialista \u00edntegro<\/em><\/strong><em>\u201d<\/em><a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\"><em><strong>[13]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente, la condici\u00f3n de esta participaci\u00f3n es:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa salvaguardia de la independencia ideol\u00f3gica y pol\u00edtica del partido del proletariado es la obligaci\u00f3n constante, invariable e incondicional de los socialistas. Quien no cumple con esta obligaci\u00f3n, deja <\/em><strong><u>en los hechos<\/u><\/strong><em> de ser socialista, por muy sinceras que sean sus convicciones \u2018socialistas\u2019 (socialistas de palabra)<a id=\"_ftnref13\">\u201d<\/a><\/em><a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\"><em><strong>[14]<\/strong><\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, la inserci\u00f3n sindical de los comunistas <em>\u201csolo es admisible a condici\u00f3n de <\/em><strong><em>resguardar por completo la independencia del partido obrero<\/em><\/strong><em> y a <\/em><strong><em>condici\u00f3n de que todo el partido en su conjunto controle y dirija obligatoriamente a sus miembros y grupos \u2018delegados\u2019 en las asociaciones o los soviets sin partido<\/em><\/strong><a id=\"_ftnref14\"><em>\u201d<\/em><\/a><a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\"><em><strong>[15]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha contra la idea burguesa del \u201capartidismo\u201d es una caracter\u00edstica del leninismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 relacionada con la defensa de la construcci\u00f3n del partido revolucionario, obrero y centralista democr\u00e1tico, herramienta indispensable para la toma del poder por la clase obrera y sus aliados, y para la construcci\u00f3n del socialismo internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Lenin, \u00fanicamente el partido comunista es capaz de realizar la s\u00edntesis de todas las formas de lucha del proletariado (econ\u00f3mica, ideol\u00f3gica, pol\u00edtica) y, as\u00ed, preparar mejores condiciones para luchar por el poder.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSolo el partido comunista, si es realmente la vanguardia de la clase revolucionaria; si abarca a los mejores representantes de dicha clase; si se compone de comunistas conscientes y fieles que han sido educados y templados por la experiencia de una lucha revolucionaria tenaz; si este partido ha logrado vincularse indisolublemente a toda la vida de su clase y, por medio de ella, a todas las masas de explotados, y ganar completamente la confianza de clase de estas masas; <\/em><strong><em>solo tal partido es capaz de dirigir al proletariado en la lucha m\u00e1s implacable, decisiva y final contra todas las fuerzas del capitalismo<a id=\"_ftnref15\">\u201d<\/a><\/em><\/strong><a id=\"_ftnref16\" href=\"#_ftn16\"><strong><em><strong>[16]<\/strong><\/em><\/strong><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Consideraciones finales <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estas ense\u00f1anzas de Lenin no s\u00f3lo siguen vigentes sino son fundamentales para guiar nuestras acciones en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Su actualidad es, quiz\u00e1, mayor que cuando fueron escritas. El trotskismo, leg\u00edtimo continuador del marxismo en nuestros d\u00edas, detenta el m\u00e9rito de haber mantenido vivas estas lecciones y tradiciones sobre el partido revolucionario en general, y sobre la relaci\u00f3n partido comunista-movimiento de masas, en particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos permitimos, en consecuencia, terminar estos apuntes con las palabras que Trotsky escribi\u00f3 sobre el tema en 1923:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLos comunistas no le temen a la palabra partido, porque su partido no tiene ni tendr\u00e1 nada en com\u00fan con los otros partidos. <\/em><strong><em>Su partido no es uno de los partidos pol\u00edticos del sistema burgu\u00e9s, es la minor\u00eda activa y con conciencia de clase del proletariado, su vanguardia revolucionaria.<\/em><\/strong><em> Por lo tanto, los comunistas no tienen ninguna raz\u00f3n, ni ideol\u00f3gica ni organizativa, para esconderse tras los sindicatos. No los utilizan para maquinaciones de trastienda. No los rompen cuando est\u00e1n en minor\u00eda. No perturban de ning\u00fan modo el desarrollo independiente de los sindicatos y apoyan sus luchas con todas sus fuerzas. Pero al mismo tiempo el Partido Comunista se reserva el derecho a expresar sus opiniones sobre todos los problemas del movimiento obrero, incluso sobre los sindicales, de criticar las t\u00e1cticas de los sindicatos y de hacerles propuestas concretas que aquellos, por su parte, son libres de aceptar o rechazar. El partido se esfuerza con la acci\u00f3n pr\u00e1ctica en ganar la confianza de la clase obrera y, sobre todo, del sector organizado en los sindicatos\u201d<\/em><a href=\"#_ftn17\" id=\"_ftnref17\"><em><strong>[17]<\/strong><\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Consultar: <a href=\"https:\/\/vientosur.info\/una-nueva-epoca-historica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/vientosur.info\/una-nueva-epoca-historica\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> LENIN, V.I. <em>El partido socialista y el revolucionarismo sin partido<\/em>. In: LENIN, V.I. <em>Obras completas<\/em>. Tomo XII. Mosc\u00fa: Editorial Progreso, 1982, pp. 135-143. Todos los subrayados, salvo indicaci\u00f3n contraria, son nuestros.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> \u00cddem, p. 138.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ib\u00eddem<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u00cddem, p. 139.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ib\u00eddem.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> \u00cddem, p. 140<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> Ib\u00eddem.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> Ib\u00eddem.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> Ib\u00eddem.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> \u00cddem, p. 135<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> \u00cddem, p.142.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> \u00cddem, p. 143<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> \u00cddem, p. 142. Subrayado de Lenin.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> Ib\u00eddem.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref16\" id=\"_ftn16\">[16]<\/a> LENIN, V. I. <em>Tesis para el II Congreso de la Internacional Comunista<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn17\" href=\"#_ftnref17\">[17]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. <em>Una explicaci\u00f3n necesaria a los sindicalistas comunistas<\/em>. Disponible en:&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ceip.org.ar\/Una-explicacion-necesaria-a-los-sindicalistas-comunistas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.ceip.org.ar\/Una-explicacion-necesaria-a-los-sindicalistas-comunistas<\/a>. Consultado el 20\/01\/2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa lucha entre los partidos es la expresi\u00f3n m\u00e1s \u00edntegra, completa y espec\u00edfica de la lucha pol\u00edtica entre las clases. El apartidismo significa indiferencia ante la lucha de los partidos (\u2026) La indiferencia es el apoyo t\u00e1cito al fuerte, al que domina\u201d. V. I. Lenin, 1905.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":75886,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[18327],"tags":[8518,6678,3980,6681,3482],"class_list":["post-75885","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-100-anos-sin-lenin","tag-apartidismo","tag-centralismo-democratico","tag-lenin-2","tag-partido-leninista","tag-reformismo-2"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Putilov_Plant_Petrograd_meeting_of_workers_July_1920_14334150751-1024x732-1.jpg?fit=1024%2C732&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Putilov_Plant_Petrograd_meeting_of_workers_July_1920_14334150751-1024x732-1.jpg?fit=1024%2C732&ssl=1","categories_names":["100 a\u00f1os sin Lenin"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75885","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75885"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75885\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":77866,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75885\/revisions\/77866"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/75886"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75885"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75885"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75885"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}