{"id":75669,"date":"2023-12-22T20:25:52","date_gmt":"2023-12-22T20:25:52","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=75669"},"modified":"2024-11-03T13:31:47","modified_gmt":"2024-11-03T13:31:47","slug":"raza-genero-y-clase-en-la-lucha-por-justicia-medioambiental-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/raza-genero-y-clase-en-la-lucha-por-justicia-medioambiental-parte-ii\/","title":{"rendered":"Raza, g\u00e9nero y clase en la lucha por justicia medioambiental (Parte II)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por Laura Requena y Erika Andreassy<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la parte I de este art\u00edculo sobre las dimensiones de g\u00e9nero, raza y clase de la lucha ambiental, se\u00f1alamos como los cambios clim\u00e1ticos afectan de manera distinta a los sectores m\u00e1s pobres y oprimidos y a los pa\u00edses perif\u00e9ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de estos hechos, algunas organizaciones pol\u00edticas y sociales vienen afirmando que hay que incorporar la perspectiva de g\u00e9nero en las pol\u00edticas contra el cambio clim\u00e1tico, lo que es totalmente cierto. Para ello, piden poner m\u00e1s mujeres en los \u00f3rganos internacionales de gesti\u00f3n de los grandes acuerdos sobre el cambio clim\u00e1tico \u2013 donde actualmente los hombres ocupan el 80% de los puestos de responsabilidad \u2013, al igual que ocurre en las juntas directivas de las grandes compa\u00f1\u00edas energ\u00e9ticas, que, de hecho, son extremadamente \u00ab<em>masculinizadas<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta l\u00ednea, la organizaci\u00f3n <em>She Changes Climate<\/em>, organiz\u00f3 en la COP28, un debate on line (bastante pol\u00e9mico) entre la ex presidenta de Irlanda y enviada especial del clima de la ONU, Mary Robinson, y el magnate petrolero que preside la cumbre clim\u00e1tica, el Sultan Ahmed Al Jaber. En su p\u00e1gina web leemos que: <em>\u201cLa crisis clim\u00e1tica nos afecta a todos cada minuto de cada d\u00eda, pero las perspectivas y las decisiones sobre c\u00f3mo abordarla han sido tomadas principalmente por hombres. Las mujeres siguen estando marginadas de la esfera pol\u00edtica debido a estereotipos de g\u00e9nero, falta de acceso y barreras socioecon\u00f3micas y estructurales. Seg\u00fan ONU Mujeres, m\u00e1s de <strong>150 pa\u00edses todav\u00eda tienen leyes que discriminan a las mujeres<\/strong>\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Partiendo de hechos absolutamente correctos y ampar\u00e1ndose en que en la COP27 las mujeres representaron s\u00f3lo el 35% de los delegados y el 20% de los jefes de delegaciones, estas organizaciones presentan como alternativa para salvar el medio ambiente, poner m\u00e1s mujeres en puestos de liderazgo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotras creemos que es fundamental incorporar la perspectiva de g\u00e9nero (as\u00ed como de raza y clase) en los debates sobre medio ambiente y estamos de acuerdo con que las mujeres trabajadoras participen activa y masivamente de estos debates; adem\u00e1s de defender la igualdad de oportunidades, incluso para que puedan acceder a puestos de liderazgo. Pero creer que las mujeres (gen\u00e9ricamente hablando) pueden cambiar el clima, o que una mayor participaci\u00f3n femenina (burguesa) en los organismos internacionales (tambi\u00e9n burgueses) de gesti\u00f3n de los acuerdos clim\u00e1ticos y\/o en la administraci\u00f3n de las compa\u00f1\u00edas energ\u00e9ticas capitalistas, va a salvar al medio ambiente, es mucha ingenuidad<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Porqu\u00e9 \u201cempoderar\u201d a las mujeres, no va a liberar a las mujeres trabajadoras ni a salvar el planeta<\/h1>\n\n\n\n<p>Basta mirar la realidad para comprobar que la cosa es mucho m\u00e1s compleja de lo que proponen estas organizaciones. Primero decir que el objetivo de que cada vez m\u00e1s mujeres (burguesas) ocupen puestos directivos como salida para acabar con la desigualdad de g\u00e9nero, hace a\u00f1os que viene siendo planteado por organismos internacionales (burgueses) como la ONU, sin que efectivamente se concretice. Las mujeres siguen siendo la excepci\u00f3n en estos cargos. Pero lo que es a\u00fan m\u00e1s tajante, es que la vida de quienes m\u00e1s sufren con la desigualdad y la opresi\u00f3n, las mujeres trabajadoras y pobres, del campo y de la ciudad, que por su condici\u00f3n de clase son doblemente oprimidas y explotadas, sigue siendo la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es as\u00ed porque el \u00edndice de participaci\u00f3n de mujeres en puestos de poder no es m\u00e1s que una expresi\u00f3n de la condici\u00f3n social de la mujer en el capitalismo y no la causa de la misma. La opresi\u00f3n de g\u00e9nero no es un simple resquicio del pasado sistema patriarcal, sino que en el capitalismo, gan\u00f3 otro significado y otra funci\u00f3n. Las opresiones, con todos sus componentes \u2013 desigualdad, violencia, cosificaci\u00f3n \u2013 son parte de la l\u00f3gica capitalista porque sirven a su mantenimiento. La estratificaci\u00f3n de los trabajadores no solo posibilita incrementar las ganancias capitalistas a trav\u00e9s de la superexplotaci\u00f3n de la mano de obra femenina (y\/o negra, inmigrante, etc.) sino tambi\u00e9n rebajar el valor de la fuerza de trabajo por la existencia de un ej\u00e9rcito de reserva presionando los salarios y el nivel de vida de toda la clase.<\/p>\n\n\n\n<p>La naturalizaci\u00f3n de los cuidados de la casa y los hijos\/as por la mujer, por otra parte, permite ahorrar costos con la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo asalariada por medio del trabajo gratuito realizado por las mujeres en la esfera dom\u00e9stica. Adem\u00e1s, las opresiones mantienen nuestra clase dividida, dificultando la unidad necesaria para destruir el sistema de dominaci\u00f3n burgu\u00e9s capitalista que fomenta y reproduce todas las opresiones. Que para eso sea necesario que la burgues\u00eda mantenga a una parte de su propia clase (las mujeres burguesas) alejadas de ciertos privilegios y\/o en condici\u00f3n inferior, es solo un detalle de esta cuenta capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>El enfoque de poner el acento en las desigualdades de g\u00e9nero, sin conectarlas con la cuesti\u00f3n de clase, y sin explicar como el modo de producci\u00f3n capitalista \u2013 es decir, la propiedad de los medios de producci\u00f3n y el monopolio del poder en las manos de la clase burguesa \u2013 produce y alimenta todo tipo de desigualdad (de clase, pero tambi\u00e9n de raza,&nbsp; de genero, entre los pa\u00edses, etc.); no permite responder adecuadamente ni a la cuesti\u00f3n femenina (y racial) ni mucho menos a los problemas que los cambios clim\u00e1ticos imponen a los sectores oprimidos de la clase obrera y la humanidad como un todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si sirve para cooptar las luchas y las direcciones de los oprimidos y de aquellos que est\u00e1n realmente preocupados con los efectos del desequilibrio ambiental sobre los m\u00e1s pobres y las mujeres, sacando sus reivindicaciones de las calles y encerr\u00e1ndolas en oficinas y departamentos de universidades, que se dedican cada vez m\u00e1s a producir teor\u00edas y pol\u00edticas que quitan el contenido de clase de estas reivindicaciones \u2013 buscando revitalizar la econom\u00eda burguesa, al coste de la incorporaci\u00f3n masiva de mujeres sin cuestionar, o cuestionando muy de paso, pero sin presentar soluciones, el papel de la mujer trabajadora en la sociedad de clase: la doble jornada, la sobrecarga de cuidados, la sobreexplotaci\u00f3n, etc. \u2013. Hay todo un sector de la burgues\u00eda, que hace tiempo que se dio cuenta de que la ret\u00f3rica de la \u00abigualdad\u00bb o \u00ablo verde\u00bb pueden ser muy rentables.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello se apoyan en teor\u00edas y pol\u00edticas directamente burguesas como la del <em>emprendimiento femenino. <\/em>O en teor\u00edas reformistas que se presentan con un barniz aparentemente m\u00e1s progresivo, como la del \u201cempoderamiento\u201d-vendido como sin\u00f3nimo de m\u00e1s autonom\u00eda-, condiscursos como el del \u201cpapel fundamental que las mujeres desempe\u00f1an en la respuesta al cambio clim\u00e1tico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>O en otras teor\u00edas de sectores feministas que incluso tienen una visi\u00f3n cr\u00edtica del capitalismo, pero que al afirmar que el dominio del patriarcado sobre el cuerpo de las mujeres y el dominio del capitalismo sobre la naturaleza, tienen ra\u00edces comunes, concluyen que la sociedad en su conjunto est\u00e1 marcada por relaciones patriarcales en todos los \u00e1mbitos y dimensiones que enfrentan a hombres y mujeres, terminando as\u00ed por lavarle la cara al propio capitalismo, ya que la contradicci\u00f3n principal que hay que superar seg\u00fan ellas es la de g\u00e9nero y no la de clase. Algunas llegan incluso a tener posiciones reaccionarias al postular, desde un esencialismo naturalista, que las mujeres, por nuestra biolog\u00eda m\u00e1s pr\u00f3xima a la naturaleza, somos m\u00e1s sensibles, y por eso mismo estamos m\u00e1s concienciadas con los problemas medioambientales.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejando de lado la discusi\u00f3n clim\u00e1tica, habr\u00eda que se preguntar hasta qu\u00e9 punto el gobierno israel\u00ed de Golda Meir fue m\u00e1s \u201csensible\u201d con el pueblo palestino, o si la \u201csensibilidad\u201d de Margaret Thatcher le impidi\u00f3 aplastar a los sindicatos en Inglaterra, o donde est\u00e1 la \u201csensibilidad\u201d de la vicepresidenta de los EE.UU, Kamala Harris, con la cuesti\u00f3n migratoria en su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguna de estas teor\u00edas y pol\u00edticas van a liberar a las mujeres trabajadoras, ni tampoco a salvar el planeta, porque no van a ra\u00edz del problema. En este sentido, el \u00abempoderamiento\u00bb femenino o el \u00abcapitalismo verde\u00bb como estrategias para revertir los efectos de los cambios clim\u00e1ticos no pasan de ser una ilusi\u00f3n. Lo que el imperialismo intenta con estas pol\u00edticas es convencernos de que es posible lograr la igualdad y salvar el medio ambiente sin enfrentar y romper con un sistema que destruye m\u00e1s de lo que produce y que conlleva NECESARIAMENTE unas relaciones de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n social de explotaci\u00f3n, dominaci\u00f3n, alienaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n de la mayor\u00eda y de la naturaleza de la que formamos parte, a un pu\u00f1ado de capitalistas, ya sean hombres o mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dijimos en el art\u00edculo anterior: los gobiernos de todo signo pol\u00edtico (con hombres y mujeres en sus equipos), llevan a\u00f1os celebrando cumbres y conferencias del clima en las que se aprueban medidas y se contraen compromisos, que no solo son totalmente insuficientes, sino que ni siquiera se llevan despu\u00e9s a cabo. Esto es as\u00ed porque m\u00e1s all\u00e1 de su ret\u00f3rica y demagogia, todos ellos son c\u00f3mplices de las multinacionales y de las pol\u00edticas responsables del problema medioambiental a las que sirven, cuyos intereses defienden y de las que en muchos casos terminan formando parte.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el capitalismo se vea obligado a poner en marcha una industria basada en energ\u00edas renovables, de la misma manera que incorporan mujeres y personas racializadas en sus filas para lavarse la cara y aparecer ante los sectores oprimidos como m\u00e1s igualitarios, estamos ante un sistema econ\u00f3mico que se apoya en la opresi\u00f3n y la desigualdad de todo tipo para perpetuarse. Que tiene como objetico un crecimiento ilimitado que no respeta los ciclos naturales y en el que el sistema de producci\u00f3n es ca\u00f3tico, porque no se produce para satisfacer las necesidades humanas, sino fundamentalmente para que unos pocos puedan mantener sus beneficios y seguir amasando fortunas inmensas, a costa del empobrecimiento cada vez mayor de una mayor\u00eda y de la destrucci\u00f3n del medio ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La dimensi\u00f3n de clase de las luchas ambientales y contra la desigualdad de g\u00e9nero y raza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Siendo cierto que la dimensi\u00f3n de g\u00e9nero y raza, etc., agravan la opresi\u00f3n de clase que&nbsp; sufrimos la clase trabajadora y el pueblo pobre en todos los \u00e1mbitos de la vida en este sistema capitalista, esta cuesti\u00f3n no puede ocultar que la contradicci\u00f3n principal en la que se apoya la sociedad burguesa capitalista y por lo tanto la que produce y reproduce todas las desigualdades y opresiones, es la divisi\u00f3n de clases. Por eso, incorporar m\u00e1s mujeres (burguesas) a puestos de poder en gobiernos, instituciones u organismos (burgueses) sobre el clima o en las juntas directivas de las multinacionales (capitalistas), donde se toman las decisiones econ\u00f3micas o sobre pol\u00edticas medioambientales dentro de este sistema capitalista, no es la soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s vez repetimos, que no se trata de negar la importancia de incorporar la perspectiva de g\u00e9nero y raza en los debates sobre medio ambiente ni la necesidad de que las mujeres trabajadoras participen activa y masivamente de estos debates. Tampoco de creer que la defensa de la igualdad de oportunidades, incluso para que las mujeres puedan acceder a puestos de liderazgo sea algo menor. Pero si de comprender que la lucha por igualdad y&nbsp; los derechos de las mujeres, as\u00ed como la lucha contra el cambio clim\u00e1tico y en defensa del agua, de los suelos y de los h\u00e1bitats, tiene que ser parte de una lucha estrat\u00e9gica, de clases, por la destrucci\u00f3n del capitalismo y la construcci\u00f3n de una sociedad socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Una sociedad basada en nuevas relaciones sociales de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n y no s\u00f3lo en una distribuci\u00f3n \u201cm\u00e1s justa\u201d de la riqueza y los recursos. Que planifique la econom\u00eda y que revolucione las fuerzas productivas colocando en el centro la vida, las necesidades sociales y la justicia social, en lugar de los beneficios privados.<\/p>\n\n\n\n<p>Una sociedad nueva que permita superar la separaci\u00f3n actual entre el campo y la ciudad, que ponga las bases para establecer una relaci\u00f3n equilibrada con la naturaleza y para que en ella puedan florecer relaciones humanas nuevas e igualitarias, sin opresi\u00f3nes de ning\u00fan tipo. Solo un gobierno obrero y popular es capaz de hacer todo esto. Es en este sentido, que acordamos en que la lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres es un elemento clave. Porque no es posible llevar a cabo una revoluci\u00f3n obrera y popular ni construir esa sociedad socialista, sin incorporar en pie de igualdad a hombres y mujeres a esta tarea estrat\u00e9gica que la clase trabajadora tiene por delante.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Laura Requena y Erika Andreassy En la parte I de este art\u00edculo sobre las dimensiones de g\u00e9nero, raza y clase de la lucha ambiental, se\u00f1alamos como los cambios clim\u00e1ticos afectan de manera distinta a los sectores m\u00e1s pobres y oprimidos y a los pa\u00edses perif\u00e9ricos. 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