{"id":75615,"date":"2023-12-13T13:10:58","date_gmt":"2023-12-13T13:10:58","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=75615"},"modified":"2024-11-03T13:31:50","modified_gmt":"2024-11-03T13:31:50","slug":"raza-genero-y-clase-en-la-lucha-por-justicia-medioambiental-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/raza-genero-y-clase-en-la-lucha-por-justicia-medioambiental-parte-i\/","title":{"rendered":"Raza, g\u00e9nero y clase en la lucha por justicia medioambiental (Parte I)"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Laura Requena y Erika Andreassy<\/p>\n\n\n\n<p>Entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre, la ciudad de Dub\u00e1i aloj\u00f3 la 28\u00aa edici\u00f3n de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico (COP 28). Por si no bastaran las ausencias de Xi Jinping y Joe Biden; mandatarios de los dos pa\u00edses que m\u00e1s gases de efecto invernadero emiten actualmente; y la presencia \u2013 como ocurri\u00f3 en la pasada edici\u00f3n, en Egipto \u2013 de lo lobbies vinculados a la energ\u00eda f\u00f3sil, la conferencia fue presidida; nada m\u00e1s y nada menos que por el magnate Sultan Ahmed Al Jaber, ministro de la petrolera estatal emirat\u00ed Adnoc; que, entre otras cosas, ya anunci\u00f3 sus planes de acelerar el aumento de producci\u00f3n de gas y petr\u00f3leo. No sorprende que la COP 28 haya ganado el apodo de cumbre \u201cdel petr\u00f3leo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00fanica novedad de la conferencia fue el acuerdo de \u00a1triplicar la producci\u00f3n de energ\u00eda nuclear para 2050! Dejando de lado los graves problemas de seguridad y otros que presenta esta fuente de energ\u00eda; como ha se\u00f1alado la Agencia Internacional de Energ\u00eda (AIE); la adopci\u00f3n de esta medida solo lograr\u00eda una reducci\u00f3n del 6% en las emisiones de carbono, por lo que tiene una limitada contribuci\u00f3n en la mitigaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico. Es decir, \u00a1ninguna novedad!<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la ratificaci\u00f3n de un fondo de p\u00e9rdidas y da\u00f1os a los pa\u00edses m\u00e1s afectados por los cambios clim\u00e1ticos, no est\u00e1 de m\u00e1s recordar que tal fondo ya hab\u00eda sido aprobado en la pasada cumbre (COP27) y aunque ya existe el anuncio de las primeras aportaciones, estas son voluntarias y de momento est\u00e1n muy alejadas de lo que se necesita. Adem\u00e1s, como el fondo estar\u00e1 bajo la gesti\u00f3n temporal del Banco Mundial, es muy probable que la \u201cayuda\u201d se vu\u00e9lva en una trampa que aumentar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s, la dependencia de los pa\u00edses perif\u00e9ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las estimaciones son que ser\u00edan necesarios al menos unos US$ 400 mil millones para reparar los da\u00f1os con los cambios clim\u00e1ticos, pero el fondo prev\u00e9 el aporte m\u00ednimo de US$ 100 mil millones\/a\u00f1o, hasta 2030. En todo caso, hasta ahora, lo anunciado fue solo unos US$ 420 millones (poco m\u00e1s de 0,4% del acuerdo), siendo que el montante de lo que el anfitri\u00f3n de la COP 28 y segundo mayor aportador del fondo, los Emiratos \u00c1rabes Unidos, se propuso a donar \u2013 fue de US$ 100 millones \u2013 equivalente a menos de la mitad de su producci\u00f3n diaria de petr\u00f3leo. \u00a1Una burla!<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los lideres de los pa\u00edses discut\u00edan en la Conferencia, representantes de estos mismos pa\u00edses aprovechaban el evento para llegar a acuerdos comerciales relacionados con los combustibles f\u00f3siles. Es decir, mientras el planeta arde por los efectos de la producci\u00f3n desenfrenada y an\u00e1rquica, t\u00edpica del modo de producci\u00f3n capitalista; los pa\u00edses imperialistas y<\/p>\n\n\n\n<p>sus socios menores productores de petr\u00f3leo, aprovechan el evento no para discutir los cambios clim\u00e1ticos, no para pensar y presentar soluciones reales para reparar los da\u00f1os causados por la emisi\u00f3n de CO2, sino para impulsar negocios cuyo efecto es agravar a\u00fan m\u00e1s el calentamiento global. \u00a1Una actitud t\u00edpica de la hipocres\u00eda burguesa!<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La crisis medioambiental se profundiza y profundiza tambi\u00e9n la desigualdad<\/h1>\n\n\n\n<p>El mes de noviembre fue el a\u00f1o m\u00e1s caluroso desde la industrializaci\u00f3n, seg\u00fan el Observatorio europeo Copernicus Climate Change. Desde hace seis meses, las medias de temperatura del planeta son las m\u00e1s altas ya registradas para el per\u00edodo. Los meses anteriores tambi\u00e9n est\u00e1n, como m\u00ednimo, entre los diez m\u00e1s calientes \u2013 siempre en relaci\u00f3n con el mismo periodo en otros a\u00f1os \u2013, lo que hace que 2023 ser\u00e1 con toda probabilidad hasta ahora, el a\u00f1o m\u00e1s caluroso de la historia en nuestro planeta, desde al menos 1850.<\/p>\n\n\n\n<p>La tendencia a eventos clim\u00e1ticos extremos, como lluvias y\/o periodos de sequ\u00edas por encima de lo esperado, vendavales, resacas, etc., se viene observando en varias partes del mundo como consecuencia del aumento del riesgo clim\u00e1tico (el posible impacto negativo que puede causar un evento clim\u00e1tico), el cual est\u00e1 directamente asociado con el calentamiento global. Pero, al contrario, de lo que se puede pensar, la destrucci\u00f3n que esto supone no afecta a todos por igual<\/p>\n\n\n\n<p>Los estudios sobre justicia ambiental vienen s\u00f3lidamente argumentando que el cambio clim\u00e1tico afecta de manera desproporcionada a las personas y regiones que menos han contribuido hist\u00f3ricamente en t\u00e9rminos de emisiones de CO2. Se trata de gente pobre y, en general, comunidades negras y tradicionales y pueblos ind\u00edgenas, en el que las mujeres est\u00e1n especialmente afectadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Son las poblaciones m\u00e1s oprimidas y empobrecidas, que dependen de los recursos naturales para su supervivencia \u2013 donde a menudo, se instalan las industrias m\u00e1s contaminantes y\/o los vertederos de residuos que estas producen \u2013 o grupos con menor capacidad de respuesta ante las amenazas naturales, que viven en las llamadas zonas de riesgo, quienes reciben los mayores impactos. Estos grupos hist\u00f3ricamente sometidos son los que m\u00e1s pierden la vida frente a los desastres. Si sobreviven, adem\u00e1s de lamentar la p\u00e9rdida de familiares y vecinos, a\u00fan enfrentan largos y burocr\u00e1ticos procesos en busca de apoyo del Estado, alojamiento y otras cosas b\u00e1sicas, como alimentos y medicinas. Es decir, las tragedias clim\u00e1ticas profundizan las desigualdades sociales hist\u00f3ricas: falta de vivienda digna, saneamiento b\u00e1sico y trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta dimensi\u00f3n racial de la emergencia clim\u00e1tica \u2013 lo que llamamos racismo ambiental \u2013 se expresa en la carga desproporcionada de riesgos, da\u00f1os e impactos sociales y ambientales que recaen sobre los grupos \u00e9tnicos m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Las mujeres frente a los cambios clim\u00e1ticos<\/h1>\n\n\n\n<p>Mujeres y ni\u00f1os son el 70% de los pobres y miserables del mundo, lo que ya de por s\u00ed da una dimensi\u00f3n de como la desigualdad social se entrelaza con la desigualdad de g\u00e9nero en el capitalismo. Las mujeres que residen en pa\u00edses considerados \u201catrasados\u201d o \u201cen v\u00edas de desarrollo\u201d \u2013 como les gusta llamar los economistas burgueses a los pa\u00edses sometidos y explotados por los imperialismos \u2013, dedican gran parte de su tiempo a trabajar con los cultivos o a buscar alimentos, agua y combustible; labores que dependen en gran medida del clima.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n, representan una mayor\u00eda en las comunidades rurales que est\u00e1n m\u00e1s expuestas a la sequ\u00eda y la desertificaci\u00f3n. Tienen menor autonom\u00eda en la movilidad, menor poder y formaci\u00f3n para gestionar colectivamente las dificultades, mayores responsabilidades de cuidado impuestas, y un menor acceso a servicios y recursos clave como energ\u00eda y alimentaci\u00f3n saludable. Seg\u00fan Oxfam, en la zona subsahariana, las mujeres representan el 75% de la mano de obra, pero poseen solo el 1% de la propiedad de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Un informe de la ONU publicado tras la Conferencia sobre el Cambio Clim\u00e1tico de Bonn en junio de 2022 explicaba que, en algunos pa\u00edses africanos, \u00ab<em>muchos hombres emigran de las zonas rurales a las urbanas en busca de empleo, una tendencia impulsada por los fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos extremos, dejando las mujeres a cargo de la tierra y el hogar, pero no necesariamente con los respectivos derechos legales o la autoridad social para hacerlo<\/em>\u201d. Las mujeres y las ni\u00f1as de pa\u00edses como Colombia, Mal\u00ed y Yemen \u201c<em>corren un riesgo especial de sufrir violencia de g\u00e9nero debido a la combinaci\u00f3n de los efectos del cambio clim\u00e1tico, la degradaci\u00f3n del medio ambiente y los conflictos<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente hay datos que indican que las mujeres son el 80% de las personas desplazadas en el mundo por el cambio clim\u00e1tico y la mayor\u00eda entre las personas fallecidas en desastres naturales. Un fen\u00f3meno que ir\u00e1 a m\u00e1s. En los pa\u00edses ricos, \u201c<em>las poblaciones racializadas y de bajos ingresos, y los grupos m\u00e1s vulnerables dentro de estas poblaciones (como las mujeres y los menores en particular), soportan las mayores cargas de la degradaci\u00f3n ambiental<\/em>\u201d, dice el informe. Por lo que podemos afirmar que la crisis medioambiental tiene profundas implicaciones de g\u00e9nero, raza y clase, y contribuye a perpetuar el racismo, la desigualdad, la violencia y discriminaci\u00f3n que sufren las mujeres trabajadoras y pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>Los efectos de los cambios clim\u00e1ticos est\u00e1n interfiriendo incluso en los sue\u00f1os de los menores pobres de regiones perif\u00e9ricas. En Brasil, por ejemplo, la campa\u00f1a \u00abPap\u00e1 Noel de los Correos\u00bb, lanzada en noviembre para la adopci\u00f3n de cartas de estudiantes de escuelas p\u00fablicas del pa\u00eds, ha sorprendido por los art\u00edculos solicitados. Con las olas de calor de los \u00faltimos meses, los ni\u00f1os y ni\u00f1as han dejado los juguetes de lado y piden ventiladores y piscinas inflables. \u201c<em>Donde vivo hace mucho calor, yo quer\u00eda una piscina inflable<\/em>\u00ab, dice un ni\u00f1o que vive en Rio de Janeiro. \u201c<em>\u00bfPuedes enviarme un ventilador?<\/em>\u00ab, pregunta otro. Las cartas de los Correos brasile\u00f1os ya identificaron un aumento de casi 300% en los pedidos de piscina de pl\u00e1stico y 156% en los pedidos de ventiladores.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\u00a1La lucha por justicia clim\u00e1tica es de las mujeres y de toda la clase trabajadora!<\/h1>\n\n\n\n<p>En muchas partes del mundo, los pueblos de la floresta, del campo y del agua vienen enfrent\u00e1ndose con las multinacionales mineras, petroleras, hidroel\u00e9ctricas, del agronegocio etc., que destruyen su medio ambiente y medios de vida y les impiden el acceso a recursos naturales como aire limpio, agua potable etc., que son bienes comunes. Igualmente, las mujeres no s\u00f3lo somos v\u00edctimas del desastre medioambiental producido por el capitalismo, sino que tambi\u00e9n lideramos muchas de estas luchas como, por ejemplo, las luchas campesinas y ind\u00edgenas que resisten a los procesos extractivistas de las multinacionales en sus territorios, con el aval de los gobiernos c\u00f3mplices.<\/p>\n\n\n\n<p>Es fundamental que las mujeres trabajadoras nos involucremos en esta discusi\u00f3n y nos organicemos en la pelea por el acceso a recursos que permitan satisfacer necesidades b\u00e1sicas y una vida digna, no s\u00f3lo para las mujeres, sino para toda la poblaci\u00f3n mundial. Hace a\u00f1os los gobiernos burgueses de todos los signos viene celebrando cumbres y conferencias del clima en las que se aprueban medidas y se contraen compromisos, que no solo son totalmente insuficientes, sino que ni siquiera se llevan despu\u00e9s a cabo. Esto es as\u00ed porque m\u00e1s all\u00e1 de su ret\u00f3rica y demagogia, todos ellos son c\u00f3mplices de las multinacionales responsables del problema medioambiental a las que sirven y cuyos intereses defienden.<\/p>\n\n\n\n<p>La clase obrera y sus sectores oprimidos no podemos dejar en las manos de la burgues\u00eda y sus representantes, este debate. La lucha contra la destrucci\u00f3n del medio ambiente y por justicia clim\u00e1tica no es algo ajeno a las\/los trabajadoras\/es, sino parte de la lucha de clases, por lo que tenemos que tomarla inmediatamente y con independencia de clase. A\u00fan no es demasiado tarde para frenar la destrucci\u00f3n del planeta, pero depende de la capacidad de nuestra clase y sus organismos (sindicatos, movimientos sociales, etc.) tomar esta lucha, bajo un programa que exija medidas efectivas y urgentes, para mitigar los efectos inmediatos del cambio clim\u00e1tico, y que tenga como perspectiva, superar este sistema econ\u00f3mico capitalista que se ha convertido en el mayor enemigo de la humanidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Laura Requena y Erika Andreassy Entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre, la ciudad de Dub\u00e1i aloj\u00f3 la 28\u00aa edici\u00f3n de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico (COP 28). 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