{"id":75254,"date":"2023-10-25T08:25:48","date_gmt":"2023-10-25T08:25:48","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=75254"},"modified":"2024-11-03T13:26:57","modified_gmt":"2024-11-03T13:26:57","slug":"1968-1969-fiat-un-puesto-de-avanzada-de-las-luchas-obreras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/1968-1969-fiat-un-puesto-de-avanzada-de-las-luchas-obreras\/","title":{"rendered":"1968-1969: Fiat, un puesto de avanzada de las luchas obreras"},"content":{"rendered":"\n<p><em>En los d\u00edas en que se habla de las huelgas de los obreros de las f\u00e1bricas de autom\u00f3viles estadounidenses, proponemos aqu\u00ed un art\u00edculo \u2013publicado hace unos a\u00f1os en nuestra revista te\u00f3rica Trotskismo oggi\u2013 relativo a las luchas obreras del sector automotriz que\u00a0tuvieron\u00a0lugar en Italia a finales de los a\u00f1os 1960.<\/em>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Por: Fabiana Stefanoni<\/p>\n\n\n\n<p>A inicios de 1968, la Fiat de Mirafiori en Tur\u00edn era definida como el \u00abcementerio de las luchas\u00bb<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>: despu\u00e9s de los enfrentamientos en Piazza Statuto en 1962 \u2013que tuvieron como protagonistas a numerosos obreros de Mirafiori\u2013 el clima en Fiat no era ciertamente combativo. Las huelgas de 1966 para la renovaci\u00f3n del contrato de los trabajadores metal\u00fargicos tambi\u00e9n hab\u00edan tenido una tendencia fluctuante: despu\u00e9s del \u00e9xito de las primeras huelgas, la participaci\u00f3n posterior fue bastante escasa.&nbsp;Mirafiori empleaba en esos a\u00f1os a m\u00e1s de 50.000 trabajadores con una producci\u00f3n de 5.000 autom\u00f3viles por d\u00eda: la clase obrera en la Fiat ten\u00eda un peso considerable en la disputa contractual.&nbsp;Despu\u00e9s de 1966, todo estuvo en silencio en Mirafiori durante dos a\u00f1os: Agnelli reemplaz\u00f3 a Valleta al frente de la Fiat.&nbsp;Y, tras la crisis coyuntural de 1964, la producci\u00f3n fue en continuo aumento (y, tambi\u00e9n, las ganancias de los patrones).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1967-1968: las cosas empiezan a cambiar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1968, en Mirafiori hab\u00eda cuatro sindicatos representados en lo que entonces se llamaba \u00abcomisi\u00f3n interna\u00bb (organismo de representaci\u00f3n sindical dentro de la empresa, elegido por los trabajadores): UILM, SIDA, FIOM y FIM.&nbsp;UILM y SIDA (este \u00faltimo, un sindicato proempresarial nacido de una escisi\u00f3n de la CISL y dirigido directamente por la patronal) obtuvieron la mayor\u00eda de votos.&nbsp;FIOM y FIM (esta \u00faltima ten\u00eda entonces posiciones reivindicativas relativamente m\u00e1s radicales que hoy) representaban poco m\u00e1s de 2% de los trabajadores.&nbsp;Pero el resultado electoral no impide que se reanuden las luchas.&nbsp;En la Fiat, el ritmo de trabajo es muy intenso, sobre todo en los talleres de carrocer\u00eda y en las l\u00edneas de montaje, y los patrones no dejan tregua a los obreros: comienzan a producirse episodios de sabotaje en el interior de la f\u00e1brica y algunos enfrentamientos con los capataces.<br>Mientras tanto, ya en 1967, hab\u00edan estallado las luchas estudiantiles en Italia y en todo el mundo.&nbsp;En Tur\u00edn, los estudiantes, sobre todo los cercanos a los grupos pol\u00edticos de la llamada extrema izquierda, se encuentran a menudo ante las puertas de la Fiat.&nbsp;En Italia, a inicios de 1967, la Universidad la Sapienza de Roma, la Universidad de Pisa y la Universidad de Trento son ocupadas o est\u00e1n movilizadas.&nbsp;Durante el oto\u00f1o, el a\u00f1o acad\u00e9mico se abre con una movilizaci\u00f3n general en decenas de universidades: en noviembre tambi\u00e9n se ocupa la Universidad de Tur\u00edn.&nbsp;Y es precisamente en Tur\u00edn donde se producen los enfrentamientos m\u00e1s duros con la polic\u00eda, con heridos, detenidos, y medidas disciplinarias acad\u00e9micas (que a partir de entonces ser\u00e1n la orden del d\u00eda). Algunos dirigentes del movimiento estudiantil turin\u00e9s \u2013los m\u00e1s de familias de la peque\u00f1a y media burgues\u00eda\u2013 provienen del grupo pol\u00edtico turin\u00e9s a la izquierda del PC italiano, en particular los Grupos Comunistas Revolucionarios (la secci\u00f3n italiana del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional, que, como veremos, entrar\u00e1 en crisis en el mismo momento del estallido de las luchas estudiantiles y obreras) y el grupo de&nbsp;<em>Quaderni Rossi<\/em>&nbsp;[Cuadernos Rojos] de Raniero Panzieri (representante de un sector disidente y \u00abobrerista\u00bb dentro del PSI [Partido Socialista Italiano]).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El despertar de las luchas obreras: la revuelta de Valdagno<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En los primeros meses de 1968 tambi\u00e9n la Fiat de Tur\u00edn empez\u00f3 a despertar.&nbsp;En el primer semestre del a\u00f1o, debido a las huelgas, la empresa perdi\u00f3 1.400.000 horas de trabajo: un salto notable respecto del a\u00f1o anterior, cuando, en el mismo per\u00edodo, debido a los disturbios, las horas de trabajo perdidas fueron all\u00ed s\u00f3lo 10.000.<br>Pero el 1968 obrero no es s\u00f3lo en Tur\u00edn.&nbsp;Incluso en otras ciudades de Italia, la rabia obrera se siente con nueva fuerza.&nbsp;En Valdagno, en la zona de Vicenza, feudo industrial (industria lanera) de los condes Marzotto, estall\u00f3 una revuelta obrera en abril de 1968.&nbsp;M\u00e1s de cien obreros y obreras derribaron la estatua del fundador de la dinast\u00eda de la ciudad que domina la plaza principal.&nbsp;Hasta unos meses antes, Valdagno era definida por la prensa como una de las comunidades obreras m\u00e1s mansas, gobernada por un s\u00f3lido patriarcado\u00bb<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. En los meses anteriores la empresa ha aumentado el ritmo de las m\u00e1quinas y esto supone doble trabajo para los obreros.&nbsp;Al mismo tiempo, debido a la eliminaci\u00f3n del trabajo a destajo, los sueldos se aligeran, con reducciones de hasta 15.000 liras sobre un salario mensual de 55.000.&nbsp;Debido a esto, a partir de marzo se suceden las huelgas (proclamadas unitariamente por la CISL, la UIL y la CGIL).<br>Durante el conflicto, a inicios de abril los obreros devastaron la oficina de los cronot\u00e9cnicos que miden y eval\u00faan el ritmo de trabajo: una forma de protestar tambi\u00e9n simb\u00f3licamente contra el aumento de los ritmos.&nbsp;Finalmente, llegamos al 19 de abril: se proclama una huelga de 24 horas y desde las 5 de la ma\u00f1ana hay un enorme despliegue de carabineros.&nbsp;Los obreros del turno noche paran y pronto llegan los dem\u00e1s huelguistas para organizar piquetes frente a las puertas.&nbsp;Inmediatamente, los \u201ccarabinieri\u201d [carabineros] intentaron abrir un corredor para permitir el paso de empleados y esquiroles: los trabajadores se oponen y se producen enfrentamientos.&nbsp;Mientras tanto, llega una columna de estudiantes secundarios (m\u00e1s algunos estudiantes universitarios de Trento) que se solidarizan con los obreros y se unen a ellos en la resistencia.&nbsp;Los obreros se imponen y los carabineros se ven obligados a retirarse, a pesar de los refuerzos de la polic\u00eda.&nbsp;Por la tarde, la lucha se reanuda con fuerza renovada: se organiza una marcha por la ciudad con la presencia de miles de trabajadores y estudiantes.&nbsp;Es aqu\u00ed donde los obreros ponen una soga alrededor del cuello de la estatua del antepasado de los Marzotto en la plaza del pueblo y la derriban.&nbsp;No s\u00f3lo eso: la posada de los industriales queda devastada y las villas de los ricos burgueses son atacadas.&nbsp;En los d\u00edas siguientes, los parientes del Conde que acab\u00f3 boca abajo traen flores para reparar el mal sufrido: al cabo de unas horas esas flores quedan reducidas a un mont\u00f3n de cenizas.&nbsp;La represi\u00f3n ser\u00e1 violenta, con 47 detenidos.&nbsp;Pero as\u00ed es como desde una peque\u00f1a ciudad del interior del V\u00e9neto, feudo de la CISL, donde los miembros de la CGIL se pod\u00edan contar con los dedos de una mano, comienza un nuevo ciclo de luchas obreras.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De la Pirelli a las luchas estudiantiles<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, incluso en los a\u00f1os anteriores, no faltaron las luchas obreras radicales: basta recordar, a modo de ejemplo, los enfrentamientos entre los obreros y la polic\u00eda en Alfa Romeo de Mil\u00e1n en 1966 y el nacimiento del combativo \u00abcomit\u00e9 de huelga\u00bb en Siemens, tambi\u00e9n en la zona de Mil\u00e1n.&nbsp;Pero fue&nbsp;en 1968 cuando las experiencias del conflicto obrero dan vida a una ola contagiosa, que culminar\u00e1 en el caliente oto\u00f1o de 1969.<br>En la primavera de 1968, en Pirelli Bicocca de Mil\u00e1n, despu\u00e9s de las grandes huelgas sobre las \u00abjaulas salariales\u00bb<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a> y las pensiones<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, se forman los primeros CUB (comit\u00e9s unitarios de base), que posteriormente se extender\u00e1n a otras f\u00e1bricas y otras ciudades, alcanzando su m\u00e1xima extensi\u00f3n en el verano-oto\u00f1o de 1969: Mil\u00e1n, Pav\u00eda, Taranto, Bolonia, Porto Marghera.&nbsp;En Pirelli Bicocca nace el primer CUB despu\u00e9s de 72 horas de huelga que concluye con la firma de un contrato de empresa a la baja, firmado conjuntamente por CGIL, CISL y UIL<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.&nbsp;Un grupo de obreros (del PCI, de la CGIL, pero tambi\u00e9n de la CISL) se oponen a la firma y comienzan a reunirse fuera de la f\u00e1brica: estudiantes, algunos t\u00e9cnicos y algunos empleados tambi\u00e9n participan en las reuniones.&nbsp;Los CUB durar\u00e1n poco,&nbsp;pero son un hecho importante como momento de coordinaci\u00f3n de las luchas independientes de las burocracias sindicales, en la conciencia de la necesidad de la unidad de acci\u00f3n con los estudiantes<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.&nbsp;Experiencias de lucha com\u00fan entre obreros y estudiantes ya se hab\u00edan producido en otras ocasiones, siempre en la zona de Mil\u00e1n.&nbsp;En Innocenti y Marelli, la presencia de estudiantes en los piquetes obreros durante las huelgas hab\u00eda contribuido a fortalecer la lucha, pero s\u00f3lo con el CUB se forma una estructura de coordinaci\u00f3n continua.<br>Mientras tanto, la ola de luchas estudiantiles en Italia y en el resto de Europa no cesa.&nbsp;El 1 de marzo de 1968 tiene lugar en Roma el d\u00eda de la \u00abbatalla de Valle Giulia\u00bb.&nbsp;Lettere es ocupada y el 28 de febrero el consejo de profesores accede a realizar ex\u00e1menes en las aulas ocupadas, pero el rector llama a la polic\u00eda ese mismo d\u00eda y ahuyenta a los estudiantes.&nbsp;El 1 de marzo, los estudiantes deciden volver a ocupar: miles de ellos se re\u00fanen en la Piazza di Spagna y luego frente a la facultad de arquitectura.&nbsp;Desde el principio se producen enfrentamientos violentos con la polic\u00eda (que, con el debido respeto a Pasolini, en la historia de Italia hasta ahora se ha mantenido fiel a su papel de servidor del Estado burgu\u00e9s y de su aparato, a menudo en alianza con grupos neofascistas), enfrentamientos que duraron m\u00e1s de dos horas.&nbsp;Los estudiantes se arman (con ramas, piedras,&nbsp;palos) y responder golpe por golpe.&nbsp;Se incendian varios veh\u00edculos policiales y se arresta a manifestantes.<br>Despu\u00e9s de Valle Giulia, comienza una nueva ola de ocupaciones en universidades y escuelas secundarias.&nbsp;En Mil\u00e1n, en el mismo mes de marzo, tras el violento desalojo de la universidad ocupada, los estudiantes se re\u00fanen en la Cattolica: 5.000 de ellos son rodeados y golpeados por la polic\u00eda en lo que se conoci\u00f3 como la \u00abmasacre de Largo Gemelli\u00bb.&nbsp;Tambi\u00e9n en Mil\u00e1n, en junio de 1968, una manifestaci\u00f3n estudiantil asedia la sede del&nbsp;<em>Corriere della Sera<\/em>, acusado de dar noticias distorsionadas sobre las luchas en la universidad: tambi\u00e9n en este caso se producen numerosos enfrentamientos y detenciones.&nbsp;Los manifestantes no pueden impedir la salida del diario, pero retrasan su env\u00edo varias horas.<br>El Mayo franc\u00e9s dar\u00e1 nueva vida a las protestas estudiantiles, que en Italia se reanudar\u00e1n con renovada fuerza en oto\u00f1o.&nbsp;En las manifestaciones estudiantiles, sobre todo entre los estudiantes de secundarios, decenas de miles de j\u00f3venes salen a las calles.&nbsp;En noviembre de 1968, en Mil\u00e1n, los estudiantes universitarios ocupan el antiguo Hotel Commercio, a pocos pasos del Duomo: la ocupaci\u00f3n en el coraz\u00f3n del \u00abbuen Mil\u00e1n\u00bb resistir\u00e1 hasta julio de 1969. 1968 termin\u00f3 con los \u00abenfrentamientos de la Bussola\u00bb: frente al club VIP en Versilia una protesta pac\u00edfica de estudiantes, trabajadores y activistas pol\u00edticos es reprimida por la polic\u00eda.&nbsp;Durante los enfrentamientos, el estudiante Soriano Ceccanti es herido en la garganta con un arma de fuego.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un 1968 de luchas tambi\u00e9n en Fiat<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como dec\u00edamos, 1968 tambi\u00e9n marca un resurgimiento de las luchas en Fiat<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<br>Despu\u00e9s de la participaci\u00f3n masiva en la huelga general de inicios de marzo, FIOM, FIM, UILM y SIDA deciden abrir un conflicto para la renovaci\u00f3n de contratos.&nbsp;La plataforma de demanda gira en torno a algunos objetivos comunes: reducci\u00f3n de la jornada laboral con el mismo salario, aumentos salariales para todos, subsidios para algunos departamentos, flexibilizaci\u00f3n de los ritmos de producci\u00f3n.&nbsp;La primera huelga est\u00e1 prevista para el 30 de marzo, obteniendo el apoyo de 80% de los trabajadores de Mirafiori.&nbsp;Se organizan piquetes con la participaci\u00f3n espont\u00e1nea de representantes del movimiento estudiantil y representantes de grupos de izquierda.&nbsp;Desde el primer d\u00eda se producen enfrentamientos con la polic\u00eda frente a las puertas, tanto en Mirafiori como en Lingotto.&nbsp;El 6 de abril hay una nueva huelga en Fiat y de nuevo es un \u00e9xito. La polic\u00eda ataca con a\u00fan mayor violencia, utilizando gases lacrim\u00f3genos.<br>La empresa se mantiene firme y se niega a abrir negociaciones, por lo que los sindicatos convocan una nueva huelga el 11 de abril.&nbsp;Tambi\u00e9n esta vez la participaci\u00f3n es muy alta.&nbsp;Desde las 6 de la ma\u00f1ana, la polic\u00eda intenta impedir los piquetes, sin \u00e9xito.&nbsp;Las provocaciones de la polic\u00eda contra los manifestantes se multiplican: comienza un enfrentamiento verbal.&nbsp;Cuando se arroja un huevo contra un soldado, comienza una carga violenta (\u00a1por un huevo!).&nbsp;A lo largo del d\u00eda se sucedieron violentos ataques.&nbsp;A \u00faltima hora de la tarde se convoca una asamblea en el Palacio Campana, con presencia mayoritaria de estudiantes (alrededor de mil), pero tambi\u00e9n con la participaci\u00f3n de cientos de obreros.&nbsp;La polic\u00eda no se rinde: rodea el edificio y amenaza con violencia f\u00edsica si los ocupantes no abandonan el palacio.&nbsp;Despu\u00e9s de una negociaci\u00f3n, la polic\u00eda se retira. Dos estudiantes fueron detenidos, entre ellos uno de los l\u00edderes del movimiento, Guido Viale (m\u00e1s tarde dirigente de Lotta Continua).<br>Aunque los obreros demuestran firmemente su voluntad de continuar las huelgas (haci\u00e9ndolo expl\u00edcito tambi\u00e9n en un referendo-cuestionario distribuido en la f\u00e1brica por las organizaciones sindicales), los sindicatos, ante la disponibilidad de la empresa de iniciar negociaciones, suspenden las huelgas ya programadas.&nbsp;Al final, firman un acuerdo que prev\u00e9 la reducci\u00f3n de la jornada laboral de 48 a 44 horas semanales (mientras los trabajadores ped\u00edan 40 horas), un aumento insignificante en la n\u00f3mina de pago, algunas bonificaciones, un compromiso vago por parte de la empresa de controlar los ritmos de producci\u00f3n.<br>El descontento de los obreros con el acuerdo es palpable: muchos protestan, pero el desacuerdo, por ahora, no se traduce en acciones.&nbsp;Los juegos se reabren a finales de a\u00f1o.&nbsp;En octubre, en la f\u00e1brica Lancia de Tur\u00edn, durante una lucha por salario, se forma un comit\u00e9 de huelga que gestiona directamente las negociaciones con la empresa y decide las huelgas internas, con gran autonom\u00eda respecto de las burocracias sindicales (las cuales, sin embargo, con la complicidad del alcalde \u2013que garantiza un peque\u00f1o aumento salarial\u2013 logran cerrar la negociaci\u00f3n ignorando la voluntad de los obreros).<br>En noviembre, tras meses de aparente letargo, la Fiat tambi\u00e9n despierta.&nbsp;El 14 de noviembre, durante una huelga general llamada por las tres centrales sindicales sobre pensiones<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, se produjeron de nuevo en Mirafiori fuertes enfrentamientos entre obreros y polic\u00edas.&nbsp;Dos semanas m\u00e1s tarde, el 2 de diciembre, durante una breve huelga proclamada tras los acontecimientos de Avola<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, la adhesi\u00f3n en la Fiat es total.&nbsp;Unos d\u00edas m\u00e1s tarde, el 12 de diciembre, se celebran elecciones para la renovaci\u00f3n de las comisiones internas de la Fiat.&nbsp;Despu\u00e9s de m\u00e1s de 13 a\u00f1os, la FIOM obtiene la mayor\u00eda de votos, superando, aunque por poco, a la UILM.&nbsp;El a\u00f1o termina en Mirafiori con 1.890.000 horas de huelga.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1969: un comienzo lleno de tensiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1969 se abre lleno de tensiones en el enfrentamiento de clases, y a Fiat no es una excepci\u00f3n.&nbsp;En las f\u00e1bricas de la Fiat,&nbsp;<em>la rotaci\u00f3n<\/em>&nbsp;es muy alta: los nuevos empleados, procedentes en su mayor\u00eda del sur del pa\u00eds, son j\u00f3venes o muy j\u00f3venes.&nbsp;Los ritmos de trabajo en la Fiat son muy pesados, en la f\u00e1brica se aplica una disciplina militar y los salarios no permiten vivir dignamente en una ciudad como Tur\u00edn.&nbsp;En los dos a\u00f1os anteriores, la Fiat hab\u00eda comenzado a descentralizar sus f\u00e1bricas (la de Rivalta, a 20 km de Tur\u00edn, ha entrado en funcionamiento recientemente).&nbsp;Esto significa, para miles de obreros que viven en Tur\u00edn, tardar dos horas en llegar a su lugar de trabajo.<br>No s\u00f3lo eso: los alquileres alt\u00edsimos, las familias de los obreros se ven obligadas a vivir en ambientes inhumanos.&nbsp;Como se ver\u00e1 obligado a admitir incluso un funcionario a sueldo de la empresa encargado de gestionar las relaciones con la comisi\u00f3n interna, \u00abni siquiera la contrataci\u00f3n masiva de mano de obra que se ha producido en los \u00faltimos tiempos ha podido contrarrestar la aceleraci\u00f3n de los ritmos de producci\u00f3n impuesta por la direcci\u00f3n de la empresa\u00bb<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.&nbsp;Y en la f\u00e1brica ni siquiera hay comedor.&nbsp;De un cuestionario distribuido a los obreros por algunos senadores del PCI a inicios de 1969 se desprende cu\u00e1l es el clima vivido en Fiat en aquellos meses.&nbsp;Los obreros denuncian un clima represivo, con intimidaci\u00f3n constante: los patrones son definidos por los trabajadores como \u00abguardias carcelarios\u00bb que se permiten registrar a los obreros.&nbsp;\u00abSolo sabemos que la Fiat es una prisi\u00f3n\u00bb, sintetiza eficazmente uno de los obreros<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<br>Los d\u00edas 5 y 12 de febrero, dos huelgas, proclamadas una tras otra, lograron un buen resultado tambi\u00e9n en la Fiat: la primera fue la huelga general por las pensiones, la segunda fue la huelga de los trabajadores industriales contra las \u201cjaulas salariales\u201d.&nbsp;Pero, en febrero, todo cae dentro de la l\u00f3gica cl\u00e1sica de negociaciones entre burocracias, gobierno y patrones.&nbsp;Que algo en Fiat empieza a cambiar radicalmente es evidente a partir del 30 de marzo: una huelga, que comienza desde dentro de la f\u00e1brica y toma por sorpresa a los propios sindicatos, paraliza las f\u00e1bricas.&nbsp;En todo el mundo, una nueva ola de protestas de masa (en particular contra la guerra de Vietnam) empieza a crear un clima diferente.&nbsp;Frente a la f\u00e1brica, los obreros leen con m\u00e1s atenci\u00f3n los folletos estudiantiles y los panfletos de grupos de izquierda.&nbsp;Las demandas obreras comienzan a traducirse en huelgas internas repentinas, con un r\u00e1pido efecto de contagio entre diferentes departamentos y f\u00e1bricas: los obreros interrumpen el trabajo y salen desfilando frente a los puestos de control, los patrones, los guardias.&nbsp;Los sindicatos dan cobertura a la huelga para no dar la impresi\u00f3n de haber sido ignorados: pero el inicio no es dado por los representantes sindicales sino de grupos de obreros (algunos politizados) dentro de la f\u00e1brica.<br>El 11 de abril, los sindicatos proclaman una huelga de las organizaciones sindicales por la masacre de Battipaglia: en la ciudad cercana a Salerno, durante una manifestaci\u00f3n de protesta por el cierre de una f\u00e1brica de tabaco, la polic\u00eda mat\u00f3 a una mujer y a un joven<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<br>M\u00e1s all\u00e1 del \u00e9xito de la huelga en la Fiat, se confirma que en Mirafiori reina un ambiente decididamente nuevo.&nbsp;Los trabajadores se abstienen de trabajar, pero al mismo tiempo hacen asambleas en la f\u00e1brica en las que participan miles.&nbsp;La escena se repite, casi id\u00e9ntica, el 13 de mayo, durante una huelga interna de dos horas proclamada por las organizaciones sindicales: 8.000 huelguistas en los talleres auxiliares de Mirafiori y en el de prueba de motores.&nbsp;En realidad, el sindicato proclama una huelga de s\u00f3lo una hora: pero los obreros, reunidos en asamblea, deciden prolongarla una hora m\u00e1s.&nbsp;Sobre todo, durante la huelga, se eligen delegados de \u00abequipo\u00bb (a propuesta de algunos obreros politizados), a quienes se les conf\u00eda la tarea de continuar el conflicto e informar a los trabajadores.&nbsp;El 19 de mayo es el turno de los conductores de carretillas elevadoras que convocan una huelga repentina por todo el d\u00eda, bloqueando el suministro el\u00e9ctrico a las l\u00edneas de montaje.&nbsp;Inmediatamente despu\u00e9s se abre la disputa en las grandes imprentas.&nbsp;El sindicato no promueve, pero se ve obligado a dar cobertura a estas huelgas.&nbsp;Las reivindicaciones de todas estas huelgas son m\u00ednimas (peque\u00f1os aumentos salariales, revisi\u00f3n de turnos, cambios de categor\u00eda), pero las luchas en la Fiat han adquirido una nueva radicalidad.<br>Desde aqu\u00ed hasta el 25 de junio las huelgas en la Fiat son cotidianas.&nbsp;La agitaci\u00f3n se extiende d\u00eda a d\u00eda a nuevos departamentos.&nbsp;En algunos casos, las huelgas duran 8 horas con largas asambleas y marchas internas.&nbsp;En la mayor\u00eda de los casos se trata de huelgas que duran unas pocas horas y que est\u00e1n articuladas de manera que produzcan el m\u00e1ximo da\u00f1o a la producci\u00f3n.&nbsp;A menudo los trabajadores deciden, en asamblea, prolongar las huelgas proclamadas por los sindicatos, otras veces deciden bloquear la producci\u00f3n sin acordar nada previamente con el sindicato: \u00abel sindicato no tiene m\u00e1s remedio que seguir este movimiento asumiendo parcialmente las propuestas y los m\u00e9todos de lucha\u00bb<a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.&nbsp;La Fiat se ve obligada a negociar.&nbsp;El 16 de junio, las organizaciones sindicales convocan asambleas para discutir las propuestas de la empresa. Las direcciones sindicales proponen suspender las huelgas durante la negociaci\u00f3n: la propuesta es rechazada por las asambleas y las huelgan contin\u00faan.<br>La producci\u00f3n en Mirafiori es paralizada.&nbsp;La Fiat utiliza, como hoy, amenazas e intimidaciones: suspensiones, despidos, chantajes.&nbsp;Pero al final se ve obligada a hacer nuevas concesiones.&nbsp;El 30 de junio, los sindicatos firman un acuerdo que prev\u00e9 aumentos salariales (en realidad bastante limitados), algunas concesiones en la articulaci\u00f3n de los turnos, y poco m\u00e1s.&nbsp;El acuerdo es aprobado por un estrecho margen en la asamblea, y muchos est\u00e1n descontentos.&nbsp;Al evaluar la importancia de esta ruptura entre la base obrera y los dirigentes sindicales (que hasta hace poco manten\u00edan un firme control en la Fiat), creemos que primero deber\u00eda disiparse un mito: el de la \u00abespontaneidad obrera\u00bb.&nbsp;Si es cierto que en los \u00faltimos meses en Mirafiori un conjunto de condiciones contribuye a crear la base objetiva de la explosi\u00f3n obrera,&nbsp;es igualmente cierto que existe en la f\u00e1brica una \u00abdirecci\u00f3n\u00bb de la lucha.&nbsp;De hecho, desde hace meses, activistas de organizaciones y grupos pol\u00edticos de izquierda (veremos cu\u00e1les) est\u00e1n presentes en Mirafiori, frente a las puertas, y han tenido estrecho contacto con los obreros del interior.&nbsp;Algunos trabajadores se convierten en militantes que, por muy desviadas que fueran sus posiciones pol\u00edticas (no hab\u00eda un partido revolucionario en 1969), hab\u00edan desarrollado una conciencia de clase.&nbsp;En una situaci\u00f3n que, por elementos ajenos a la voluntad subjetiva, se hace ardiente, la presencia de activistas pol\u00edticos favorece el desarrollo de la lucha de contraposici\u00f3n a las burocracias sindicales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La revuelta de Corso Traiano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, a partir de la primavera de 1969, el papel tanto de la CGIL (y por tanto del PCI) como de las dem\u00e1s burocracias sindicales en la f\u00e1brica se redimensiona significativamente.&nbsp;Los obreros tienen ahora otras referencias, en particular los activistas pol\u00edticos que se encuentran cotidianamente frente a las puertas de la f\u00e1brica y que presentan, en sus volantes, plataformas reivindicativas m\u00e1s acordes con el estado de \u00e1nimo de la masa obrera.&nbsp;A partir de las luchas en la universidad y en las escuelas de Tur\u00edn en los meses anteriores, se forma la Asamblea Obreros-Estudiantes, que nace oficialmente en mayo de 1969, promovida por activistas de grupos pol\u00edticos de extrema izquierda: se crea un v\u00ednculo permanente entre las vanguardias obreras internas de la f\u00e1brica y este nuevo organismo de coordinaci\u00f3n.&nbsp;Es una estructura que presenta todas las limitaciones propias de las organizaciones pol\u00edticas que la impulsan, es decir, los grupos pol\u00edticos de los que surgir\u00edan, a finales de julio de 1969, dos organizaciones centristas (es decir, oscilantes entre posiciones revolucionarias y reformistas) de los a\u00f1os setenta: Potere operaio y Lotta Continua [Poder Obrero y Lucha Continua].&nbsp;No es este el lugar para profundizar el an\u00e1lisis y la historia de estos partidos, pero es \u00fatil recordar brevemente que, en la primavera de 1968, es decir, al comienzo de un ascenso revolucionario en Italia y en el mundo, los grupos comunistas revolucionarios \u2013es decir, la secci\u00f3n italiana del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional<a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, que adoptaron una pol\u00edtica entrista en el PCI<a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\">[15]<\/a>\u2013 se desintegran.&nbsp;Se trataba, entonces, de la secci\u00f3n m\u00e1s fuerte del Secretariado Unificado en Europa, que en el curso de los a\u00f1os sesenta se hab\u00eda reforzado num\u00e9ricamente.<br>La l\u00ednea pol\u00edtica de la direcci\u00f3n internacional (y nacional) del GCR preve\u00eda un entrismo profundo en otras organizaciones pol\u00edticas (en Italia, el PCI) para condicionar sectores internos a la espera de una supuesta evoluci\u00f3n natural hacia posiciones revolucionarias.&nbsp;De hecho, era la renuncia a construir y fortalecer un partido trotskista (es decir, bolchevique) independiente tanto desde el punto de vista pol\u00edtico como organizativo.&nbsp;Y es as\u00ed que, a finales de los a\u00f1os 1960, cuando el viento de la lucha de clases comienza a soplar con fuerza, las fr\u00e1giles velas del GCR, en lugar de hincharse, se rompen. La mayor\u00eda de los dirigentes lleva hasta las \u00faltimas consecuencias la l\u00ednea pol\u00edtica impresa por el grupo dirigente nacional \u2013es decir, la de seguir otros rumbos\u2013 y propone disolver la organizaci\u00f3n en los nuevos movimientos que se formaron en esos a\u00f1os<a href=\"#_ftn16\" id=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<br>Este aparte es \u00fatil para comprender por qu\u00e9 en Tur\u00edn, donde los \u00abtrotskistas\u00bb del GCR ten\u00edan uno de los n\u00facleos m\u00e1s fuertes, en realidad no pueden desempe\u00f1ar un papel de direcci\u00f3n de las luchas en la Fiat: la mayor\u00eda de ellos en 1968 se hab\u00eda disuelto en los nuevos \u00abmovimientos\u00bb y grupos pol\u00edticos que surgieron en esos a\u00f1os<a href=\"#_ftn17\" id=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volvamos a julio de 1969 en Mirafiori.&nbsp;CGIL, CISL y UIL proclaman una huelga general para el 3 de julio contra los altos alquileres.&nbsp;La Asamblea Obreros-Estudiantiles decide sumarse a la huelga.&nbsp;Los trabajadores tambi\u00e9n aceptan la propuesta de organizar una marcha que por la tarde saldr\u00eda de Mirafiori y llegar\u00eda al coraz\u00f3n de la ciudad: el punto de encuentro es, por lo tanto, la puerta 2 de la Fiat Mirafiori para una manifestaci\u00f3n contrapuesta a la de las burocracias sindicales, de la ma\u00f1ana.<br>El apoyo a la huelga es masivo.&nbsp;Sobre todo, la manifestaci\u00f3n de la tarde tuvo inmediatamente un buen resultado: alrededor de 4.000 obreros (muchos de ellos de la Fiat y de industrias afines) se re\u00fanen frente a las puertas de Mirafiori.&nbsp;Se forma otra manifestaci\u00f3n en la f\u00e1brica Lingotto.&nbsp;Tambi\u00e9n hay activistas pol\u00edticos de otras ciudades (Roma, Pisa, Livorno, Trento, Mil\u00e1n).&nbsp;En la marcha de la tarde tambi\u00e9n participa la ACLI, junto con algunos comit\u00e9s de vecinos.&nbsp;Desde la ma\u00f1ana hay un gran despliegue policial cerca de la planta.<br>Antes de que comience la marcha, la polic\u00eda ordena a los manifestantes que se disuelvan y se vayan a casa, la polic\u00eda comienza a apretar y empujar para dispersar a los manifestantes.&nbsp;Los obreros se unen, la polic\u00eda los ofende e insulta y los obreros responden con empujones.&nbsp;En ese momento comienza la primera carga fuerte (ser\u00e1n m\u00e1s de veinte ese d\u00eda).&nbsp;Algunos obreros y estudiantes resultan heridos.&nbsp;Los obreros se alejan pero luego se reagrupan, y llegan otros para apoyarlos.&nbsp;La polic\u00eda impide que la marcha se dirija hacia el centro de la ciudad, por lo que esta gira hacia Corso Traiano.&nbsp;Hay muchos m\u00e1s manifestantes ahora que al inicio.&nbsp;La polic\u00eda carga con furgonetas, los manifestantes se defienden lanzando piedras.&nbsp;En medio de los gases lacrim\u00f3genos, se caza a las personas: la polic\u00eda detiene al azar y golpea violentamente.&nbsp;A las 17 horas,&nbsp;despu\u00e9s de que muchos otros trabajadores y habitantes de los barrios vecinos acudieran a solidarizarse con los manifestantes, en Corso Traiano se dan nuevos enfrentamientos.&nbsp;Obreros, estudiantes y vecinos del barrio \u00abvuelven al ataque con piedras, levantan barricadas, obligan al conductor de un <em>bulldozer<\/em> a dirigirse con la pala levantada hacia la fila policial para bloquear el acceso de esta a una calle\u00bb<a href=\"#_ftn18\" id=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.&nbsp;La polic\u00eda se retira, Corso Traiano ahora pertenece a trabajadores y estudiantes.&nbsp;Grupos de obreros y estudiantes. Grupos de obreros y estudiantes se dirigen a la universidad y se re\u00fanen en un aula para una asamblea (una bandera roja ondea en el techo): la polic\u00eda rodea el edificio y lanza gases lacrim\u00f3genos en su interior.&nbsp;Mientras tanto, cerca de Mirafiori contin\u00faan los enfrentamientos, cada hora aparecen nuevas barricadas y la polic\u00eda ha pedido refuerzos.&nbsp;Los polic\u00edas derriban las puertas y entran en los apartamentos.&nbsp;Los enfrentamientos contin\u00faan hasta altas horas de la noche.&nbsp;El PCI, en las p\u00e1ginas del <em>Unit\u00e0<\/em>, intentar\u00e1 al d\u00eda siguiente reducir la magnitud de los enfrentamientos: habla de s\u00f3lo 1.500 manifestantes, en su mayor\u00eda j\u00f3venes estudiantes.&nbsp;En cambio, entre los aproximadamente 200 detenidos por la polic\u00eda y los Carabinieri, muchos son obreros.&nbsp;De ellos, 29 son detenidos: casi todos obreros, s\u00f3lo dos son estudiantes.&nbsp;La demostraci\u00f3n de que el PCI ment\u00eda<a href=\"#_ftn19\" id=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El oto\u00f1o caliente, despu\u00e9s de un verano ardiente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agosto de 1969 no fue un mes de vacaciones tranquilas para los patrones.&nbsp;Las huelgas de primavera y los acontecimientos de Corso Traiano suscitan muchas preocupaciones.&nbsp;Sobre todo, los convenios colectivos de cinco millones de trabajadores que expiran en octubre.&nbsp;Entre ellos, un mill\u00f3n trescientos mil trabajadores metal\u00fargicos, de los cuales 300.000 son de Tur\u00edn.&nbsp;Concretamente, los contratos expiran en diciembre, pero los sindicatos deciden iniciar la agitaci\u00f3n tres meses antes.&nbsp;El 28 de agosto, FIOM, FIM y UILM, por primera vez desde la posguerra, adoptan una posici\u00f3n com\u00fan sobre la renovaci\u00f3n del contrato: bajo la presi\u00f3n de sus bases, pidien aumentos salariales para todos, un reglamento \u00fanico para obreros y empleados, 40 horas semanales, l\u00edmite de horas extraordinarias.<br>En la Fiat, las huelgas se reanudan ya el 1 de septiembre.&nbsp;Ahora los obreros organizan las huelgas sin esperar los plazos de los sindicatos.&nbsp;Los obreros del taller 32 paran por unas horas: piden aumentos salariales y la aplicaci\u00f3n inmediata de los acuerdos de junio.&nbsp;Al d\u00eda siguiente, la Fiat suspende a 7.400 obreros (m\u00e1s de un centenar son despedidos, los dem\u00e1s son trasladados o suspendidos), con el pretexto de que las huelgas en el taller 32 han provocado la falta de suministro de piezas a otros talleres.&nbsp;Los sindicatos, en respuesta, convocan una huelga de algunas horas que, sin embargo, tiene poca adhesi\u00f3n: los obreros parecen abandonar las reuniones rituales de los sindicatos, ya no conf\u00edan m\u00e1s en las burocracias, han aprendido que hay otras formas de lucha que funcionan.&nbsp;En cambio, la huelga en el taller 32 contin\u00faa.&nbsp;El 3 de setiembre, la Fiat suspende a casi 40.000 obreros.&nbsp;Durante la huelga, una asamblea se re\u00fane en el taller 32 para votar sobre la continuaci\u00f3n de la huelga, que sigue adelante hasta el 5 de setiembre.<br>Esos mismos d\u00edas, decenas de otras f\u00e1bricas est\u00e1n en agitaci\u00f3n.&nbsp;El 2 de setiembre se proclama una huelga de 24 horas en la Pirelli Bicocca: la empresa responde con un cierre patronal y la suspensi\u00f3n de 12.000 obreros.&nbsp;La rabia de los trabajadores estalla: se bloquea la producci\u00f3n y se revocan las medidas.&nbsp;En la Fiat, los sindicatos ponen como condici\u00f3n la anulaci\u00f3n de los despidos para reanudar las negociaciones, que fueron retiradas.&nbsp;Los obreros suspendidos regresan al trabajo.&nbsp;El 11 de setiembre es el d\u00eda de la primera huelga general por el contrato: la adhesi\u00f3n de la Fiat es muy elevada (98% entre los obreros de Mirafiori; 70% entre los empleados).&nbsp;Tambi\u00e9n esta vez la lucha en la Fiat escapa al control de los sindicatos.&nbsp;Los obreros de los departamentos en asambleas durante las huelgas eligen a sus propios delegados (los progenitores de los futuros consejos de f\u00e1brica),&nbsp;quienes gestionan la disputa contractual: la empresa finalmente se ver\u00e1 obligada a reconocerlos.&nbsp;El 19 y el 25 de setiembre son dos nuevos d\u00edas de huelga general en Tur\u00edn (con un 98% de adhesi\u00f3n en la Fiat).<br>En los d\u00edas siguientes a Mirafiori, se reanudan las llamadas \u201chuelgas salvajes\u201d: paros repentinos durante las horas de trabajo, organizados departamento por departamento para causar el m\u00e1ximo da\u00f1o a la producci\u00f3n y limitar la reducci\u00f3n de salarios.&nbsp;Durante todo el mes de octubre se alternar\u00e1n huelgas de este tipo y huelgas de jornadas completas en la Fiat (estas \u00faltimas proclamadas por las organizaciones sindicales en el marco del conflicto por los contratos): en Mirafiori no hay un d\u00eda de oto\u00f1o sin huelga.&nbsp;El 10 de octubre, la tensi\u00f3n es muy alta: durante la huelga los obreros organizan una marcha interna y asedian el edificio central (donde se encuentran los directivos y empleados acusados \u200b\u200bde esquiroles): la polic\u00eda entra en la f\u00e1brica, algunos obreros presionan para la ocupaci\u00f3n de la f\u00e1brica.&nbsp;Muchos otros ser\u00e1n, en los d\u00edas siguientes, los intentos de invasi\u00f3n y ocupaci\u00f3n de las oficinas por parte de los obreros.<br>El 28 de octubre, la Fiat difundir\u00e1 la noticia de que no se pagar\u00e1n las horas \u00abimproductivas\u00bb debidas a huelgas en otros departamentos.&nbsp;Al d\u00eda siguiente, durante la huelga, una gran manifestaci\u00f3n interna dio rienda suelta a la leg\u00edtima rabia de los obreros, provocando da\u00f1os en las l\u00edneas de montaje y en las m\u00e1quinas.&nbsp;El 30 de octubre, la Fiat denuncia a 70 trabajadores por \u00abdevastar las plantas\u00bb, posteriormente denuncia a otros 52, mientras 85 obreros fueron suspendidos \u00abindefinidamente\u00bb.<br>En noviembre, las huelgas y protestas no retroceden ni un \u00e1pice, a pesar de la represi\u00f3n.&nbsp;Las huelgas se reanudan, esta vez articuladas por secciones enteras (y no por departamentos individuales).&nbsp;Hay varias manifestaciones de obreros en el sal\u00f3n del autom\u00f3vil o bajo las oficinas de la direcci\u00f3n de Lingotto.&nbsp;Ahora los obreros deciden ellos mismos su horario de trabajo y se declaran en huelga cuando quieren: el 10 de noviembre no se proclama oficialmente ninguna huelga, pero los obreros en masa se van antes del final del turno para no quedar atrapados por la huelga del transporte p\u00fablico.&nbsp;El 12 de noviembre los trabajadores vuelven a sitiar el edificio central y la empresa llama nuevamente a la polic\u00eda para liberar a \u00ablos rehenes\u00bb.&nbsp;Las manifestaciones de los metal\u00fargicos de Tur\u00edn son frecuentes y siempre muy concurridas.&nbsp;A mediados de noviembre la Fiat denuncia a la Fiscal\u00eda a otros 50 obreros, mientras suspende a otros 50 trabajadores.<br>El 18 de noviembre, los dirigentes sindicales organizaron un proceso simb\u00f3lico de la Fiat en el Palazzetto dello Sport, en el que participan unas 7.000 personas: se producen enfrentamientos entre el servicio de seguridad de los sindicatos y los militantes de las organizaciones pol\u00edticas a la izquierda del PCI.&nbsp;La Fiat retira los despidos, tambi\u00e9n bajo presi\u00f3n del Ministro de Trabajo.&nbsp;El 19 de noviembre es el d\u00eda de la huelga general por la casa.&nbsp;En Tur\u00edn, el problema de la vivienda afecta profundamente a los obreros de la Fiat, en su mayor\u00eda inmigrantes del sur, obligados a vivir en peque\u00f1os apartamentos en ruinas debido a los alt\u00edsimos alquileres.&nbsp;Muchas ciudades italianas est\u00e1n literalmente paralizadas por la protesta.&nbsp;En Mil\u00e1n se producen violentos enfrentamientos entre manifestantes y la polic\u00eda.<br>Mientras tanto, contin\u00faan las huelgas en Mirafiori.&nbsp;A partir del 25 de noviembre se proclama una huelga a ultranza: en los d\u00edas siguientes, la producci\u00f3n en Mirafiori queda completamente bloqueada.&nbsp;Nuevamente, son huelgas con asambleas internas y marchas.&nbsp;La mayor\u00eda de los delegados elegidos en las semanas anteriores, por indicaci\u00f3n de los sindicatos, se declaran en contra de la huelga por tiempo indeterminado: proponen reanudar las huelgas articuladas.&nbsp;Pero los obreros van m\u00e1s all\u00e1 de las indicaciones de sus propios delegados: la huelga en muchos departamentos contin\u00faa con un bloqueo total como en los d\u00edas anteriores.<br>El 28 de noviembre en Roma es el d\u00eda de la manifestaci\u00f3n nacional de los metal\u00fargicos, convocada conjuntamente por los sindicatos (es en estas semanas, a ra\u00edz de las luchas de los metal\u00fargicos, que los sindicatos del gremio se unifican en la FLM: Federaci\u00f3n de los Trabajadores Metal\u00fargicos).&nbsp;En diciembre, la m\u00fasica en la Fiat no cambia.&nbsp;En muchos departamentos contin\u00faa el bloqueo total e indefinido, que paraliza la producci\u00f3n: ning\u00fan coche terminado sale de Mirafiori.&nbsp;El 4 de diciembre, en Mirafiori 1.300 trabajadores se re\u00fanen en asamblea y votan a favor de continuar la lucha a tiempo pleno.&nbsp;La Fiat avanza por el camino de la represi\u00f3n: suspensiones y denuncias ante la fiscal\u00eda.&nbsp;El 9 de diciembre es el d\u00eda de la huelga general de la industria, en solidaridad con los metal\u00fargicos.&nbsp;El 21 de diciembre se firma el acuerdo sobre la renovaci\u00f3n del contrato de los metal\u00fargicos:&nbsp;todas las reivindicaciones de la plataforma de reclamos son aceptadas por la empresa.&nbsp;La dura lucha de los obreros de Fiat ha dado sus frutos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las lecciones de esta lucha<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La lucha en la Fiat no termina en diciembre de 1969: contin\u00faa, radicalizada, incluso en los a\u00f1os siguientes.&nbsp;Hablaremos de ello en otros art\u00edculos<a href=\"#_ftn20\" id=\"_ftnref20\">[20]<\/a>, por ahora nos limitamos a algunas consideraciones generales sobre los hechos aqu\u00ed relatados.&nbsp;Es una historia que tambi\u00e9n nos ofrece importantes elementos de reflexi\u00f3n para hoy.<br>En primer lugar, cabe se\u00f1alar que, especialmente en un contexto internacional de luchas revolucionarias \u2013como lo era a finales de los a\u00f1os 1960 pero tambi\u00e9n como lo es hoy\u2013, la movilizaci\u00f3n obrera radical puede estallar en cualquier momento.&nbsp;Y las luchas m\u00e1s duras pueden, como ocurri\u00f3 en la Fiat en 1968, revivir en ambientes obreros considerados m\u00e1s \u00abatrasados\u00bb: Mirafiori, como recordamos al inicio de este art\u00edculo, se caracterizaba desde hac\u00eda a\u00f1os por un clima de paz social (de ah\u00ed viene precisamente el ep\u00edteto cementerio de las luchas), la FIOM estaba en su punto m\u00e1s bajo y la UILM ten\u00eda la mayor\u00eda en las elecciones internas.&nbsp;Las cosas cambiaron repentinamente en 1968, demostrando que no existe una ley objetiva que establezca c\u00f3mo, d\u00f3nde y cu\u00e1ndo puede comenzar la lucha.&nbsp;Es una prueba de que en algunas coyunturas hist\u00f3ricas el cuadro social puede cambiar repentinamente.&nbsp;Y en la Fiat, la memoria hist\u00f3rica de las grandes luchas de las d\u00e9cadas anteriores sobreviv\u00eda bajo una apariencia de normalizaci\u00f3n (del Bienio Rojo a las luchas de 1943-1948).<br>En segundo lugar, las movilizaciones de aquellos a\u00f1os en Mirafiori confirman que no existe \u00abespontaneidad\u00bb en las luchas.&nbsp;S\u00ed, hay un contexto material e internacional que favorece y hace probable una explosi\u00f3n, pero tambi\u00e9n hace falta quien encienda la mecha.&nbsp;Y en Mirafiori las huelgas prolongadas y articuladas no fueron el resultado de una supuesta \u00abespontaneidad\u00bb o \u00abautonom\u00eda\u00bb de los obrera: fueron promovidas, dirigidas y organizadas por los obreros politizados dentro de la f\u00e1brica, obreros que participaban de las asambleas obrero-estudiantiles y colaboraban con los grupos pol\u00edticos de extrema izquierda.<br>En tercer lugar \u2013y esta es la lecci\u00f3n m\u00e1s importante de las luchas de finales de los a\u00f1os 1960\u2013 el \u00e9xito de esta ola de huelgas en la Fiat nos muestra que, sin un partido revolucionario que dirija las luchas hacia la perspectiva pol\u00edtica de la toma del poder, de la destrucci\u00f3n del capitalismo y de la construcci\u00f3n de una econom\u00eda socialista, toda batalla, a mediano o largo plazo, inevitablemente se pierde.&nbsp;El fruto de las extraordinarias movilizaciones obreras de 1969 fue la aprobaci\u00f3n del Estatuto de los Trabajadores: un estatuto muy avanzado desde el punto de vista de los derechos democr\u00e1ticos y sindicales (precisamente porque fue el resultado de dos a\u00f1os de dur\u00edsimas luchas), pero que, al mismo tiempo, sirvi\u00f3 para \u00abnormalizar\u00bb el conflicto, reintroducirlo en las filas de la negociaci\u00f3n sindical ordinaria, es decir, para evitar que se repitiese lo ocurrido en 1969 en Mirafiori.&nbsp;No s\u00f3lo eso: como lo demuestra lo que est\u00e1 sucediendo hoy en la Fiat, si las luchas no tienen como salida el poder obrero, los patrones, tarde o temprano, recuperan todo lo que se vieron obligados a conceder.&nbsp;En resumen, lo que falt\u00f3 a finales de los a\u00f1os sesenta fue un partido revolucionario que impulsara un programa de transici\u00f3n en las luchas obreras, que exigiese la expropiaci\u00f3n bajo control obrero de la Fiat, que interviniese en las luchas no por la mera \u201cest\u00e9tica del conflicto\u201d (como sol\u00edan hacer las organizaciones a la izquierda del PCI), sino para dirigirlas hacia una perspectiva revolucionaria y socialista internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo publicado en <a href=\"http:\/\/www.partitodialternativacomunista.org\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.partitodialternativacomunista.org<\/a>, 28\/9\/2023, del original de la revista <em>Trotskismo oggi<\/em> n.\u00b0 7.<\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> V. Castronovo,&nbsp;<em>Fiat 1899-1999: un secolo di storia italiana<\/em>, Rizzoli, 1999, p. 1176.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> \u00abPap\u00e0 Gaetano non basta pi\u00f9\u00bb,&nbsp;<em>L\u2019Espresso<\/em>, 12 de mayo de 1968.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Las jaulas salariales, establecidas en 1945 y abolidas en 1969 despu\u00e9s de la temporada de luchas obreras sobre las que estamos escribiendo, eran diferencias salariales por \u00e1reas geogr\u00e1ficas: implicaban salarios m\u00e1s bajos en algunas regiones que en otras (particularmente en el Sur).&nbsp;En 1968, la CGIL, la CISL y la UIL iniciaron un conflicto nacional por la eliminaci\u00f3n de las jaulas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> En febrero de 1968, el gobierno Moro presenta una reforma de las pensiones a la que se opusieron la CGIL y el PCI: la reforma preve\u00eda el pasaje del sistema retributivo al sistema \u201cde reparto\u201d, con una reducci\u00f3n sustancial del importe de las pensiones.&nbsp;El 7 de marzo, la CGIL convoca una huelga general contra la reforma de las pensiones, que no fue apoyada por la CISL y la UIL.&nbsp;Sin embargo, en muchas ciudades, la FIM y la UILM (y en algunos casos organizaciones territoriales enteras de la CISL y la UIL) adhieren a la huelga.&nbsp;La huelga es un \u00e9xito.&nbsp;La abstenci\u00f3n laboral tambi\u00e9n es masiva en la Fiat de Tur\u00edn (FIM, UILM y SIDA tambi\u00e9n se unen a la huelga).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u00ab[Los obreros] salen profundamente decepcionados de una dura lucha (72 horas de huelga) por la renovaci\u00f3n del contrato de trabajo y sienten fuertemente la necesidad de un nuevo punto de referencia que pueda actuar como fuerza motriz din\u00e1mica dentro de la f\u00e1brica y posiblemente a escala nacional.&nbsp;El n\u00facleo inicial, enriquecido con nuevas experiencias y nuevas fuerzas (obreros j\u00f3venes, en su mayor\u00eda, pero ya politizados), puede as\u00ed transformarse \u2013gracias a la lucha y al debate que le sigue\u2013 en un Comit\u00e9 de Base, abierto a todos los trabajadores y con un notable influencia de masas: este \u00faltimo punto lo demuestra el hecho de que algunos dirigentes sindicales patronales (de la CISL, en particular) sienten la necesidad de participar en sus reuniones\u00bb, en R. Massari, <em>Gli scioperi operai dopo il \u201868<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>[Las huelgas obreras despu\u00e9s del 68]<em>,<\/em> Jaca Book, 1974, p.&nbsp;99.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Como escribieron los fundadores del Cub en un documento publicado por la revista&nbsp;<em>Quindici<\/em>&nbsp;en marzo de 1969: \u00abEn el Cub los estudiantes ya no tienen una posici\u00f3n subordinada, sino de participaci\u00f3n en primera persona en el trabajo obrero, que es un trabajo pol\u00edtico, y como tal no permite divisiones de categor\u00edas.&nbsp;Adem\u00e1s, la presencia de los estudiantes es continua, como lo exige el objetivo anticapitalista de las luchas estudiantiles y el reconocimiento de que&nbsp;<em>la fabbrica \u00e8 il luogo di nascita del capitale <\/em>[<em>la f\u00e1brica es el lugar de nacimiento del capital<\/em>]\u00bb.&nbsp;Este documento es publicado en N. Balestrini, P. Moroni,&nbsp;<em>L&#8217;orda d&#8217;oro,<\/em>&nbsp;Feltrinelli, 1997, pp.&nbsp;288-295. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Para una reconstrucci\u00f3n detallada de las luchas en la Fiat desde la primavera de 1968 hasta julio de 1969, v\u00e9ase D. Giachetti,&nbsp;<em>Il giorno pi\u00f9 lungo. La rivolta di corso Traiano<\/em>, Bfs Edizioni, 1997.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> Despu\u00e9s de dos huelgas generales unitarias con un n\u00famero muy elevado de adhesi\u00f3n (14 de noviembre y 5 de febrero), debido a la avanzada situaci\u00f3n de la lucha de clases en Italia, el gobierno de Rumor se ver\u00e1 obligado a aprobar, en febrero de 1969. una reforma de las pensiones que eleva la relaci\u00f3n entre pensi\u00f3n y \u00faltimo salario.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> En Avola, Sicilia, el 2 de diciembre, dos trabajadores, Angelo Sigona (29 a\u00f1os) y Giuseppe Scibilia (47 a\u00f1os), son asesinados por la polic\u00eda con ametralladoras.&nbsp;Otros cuatro trabajadores est\u00e1n al borde de la muerte.&nbsp;Estaban en huelga para exigir igualdad salarial entre trabajadores de diferentes zonas de una misma provincia (exig\u00edan igualdad salarial a la de los trabajadores de Lentini).&nbsp;El 25 de noviembre, 32.000 trabajadores hab\u00edan cruzado los brazos.&nbsp;Los terratenientes se hab\u00edan negado a negociar y por eso los trabajadores hab\u00edan construido bloques con montones de piedras en las calles, interrumpiendo el tr\u00e1fico.&nbsp;El lunes 2 de diciembre, alrededor de un centenar de trabajadores se encuentran alrededor de una barrera de piedra a lo largo de una carretera estatal.&nbsp;Desde Siracusa llegan noventa furgonetas con un centenar de polic\u00edas y se instalan frente al bloqueo.&nbsp;Ordenan su inmediato desmantelamiento.&nbsp;Los trabajadores se niegan y la polic\u00eda, con equipo de guerra, los amenaza con ametralladoras.&nbsp;Los trabajadores tiran piedras contra las camionetas.&nbsp;Comienza un enfrentamiento, con piedras lanzadas por un lado y bombas lacrim\u00f3genas por el otro.&nbsp;Cientos de trabajadores de ciudades vecinas acuden para apoyar a los trabajadores.&nbsp;La polic\u00eda dispara con ametralladoras y mata a Angelo y Giuseppe.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> V. Castronovo,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 1182.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> Eugenio Scalfari recoge estos testimonios en un reportaje en L&#8217;&nbsp;<em>Espresso<\/em>&nbsp;(<em>Roma propone e Torino dispone<\/em>, 6 de abril de 1969).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> En Battipaglia, el cierre progresivo de todas las industrias locales exaspera a la poblaci\u00f3n local.&nbsp;Tras el reciente cierre de una f\u00e1brica de az\u00facar, se anunciaba el cierre de la f\u00e1brica de tabaco.&nbsp;Para el 9 de abril est\u00e1 prevista una manifestaci\u00f3n de protesta con el objetivo de bloquear el tr\u00e1fico ferroviario.&nbsp;Un enorme despliegue policial custodia la comisar\u00eda.&nbsp;Cuando la enorme manifestaci\u00f3n avanza hacia la estaci\u00f3n, inmediatamente comienza una primera carga: a pesar de las decenas de heridos, la manifestaci\u00f3n contin\u00faa y los manifestantes bloquean las v\u00edas.&nbsp;La orden de limpieza de v\u00edas emitida por la polic\u00eda cae en o\u00eddos sordos.&nbsp;Llegan otros 120 agentes de la unidad m\u00f3vil de N\u00e1poles e inmediatamente se enfrentan a los manifestantes que bloquean la autopista.&nbsp;La unidad est\u00e1 rodeada por una multitud que responde con fuertes lanzamientos de piedras a los chorros de agua y los gases lacrim\u00f3genos.&nbsp;La polic\u00eda se ve obligada a retirarse.&nbsp;En los enfrentamientos mueren un profesor y un ni\u00f1o.&nbsp;Los obreros responden atacando la Comuna.&nbsp;Asedian la comisar\u00eda, arrojan dentro de ella botellas con benzina y gritan a los polic\u00edas que se rindan: \u00ab\u00a1Salgan con las manos en alto o los quemamos!\u00bb.&nbsp;(fuente: <em>l&#8217;Espresso,<\/em>&nbsp;20 de abril de 1969).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> D. Giachetti,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 48.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> El Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional representaba entonces la organizaci\u00f3n mayoritaria entre las provenientes de la Cuarta Internacional de Trotsky y hab\u00eda atravesado un proceso de deriva revisionista debido a su direcci\u00f3n.&nbsp;De manera m\u00e1s general, sobre la historia de la Cuarta Internacional remitimos a la introducci\u00f3n de Francesco Ricci: Lev Trotsky,&nbsp;<em>Programma di transizione<\/em>, Massari Editore, 2008.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> Para ser precisos, la mayor\u00eda de los militantes del GCR estaban dentro del PCI, pero algunos de los dirigentes se quedaron fuera, para realizar, como dec\u00edan, un \u00abtrabajo independiente\u00bb, es decir, en particular, un trabajo de propaganda con la publicaci\u00f3n de&nbsp;<em>Bandiera Rossa<\/em>&nbsp;[Bandera Roja].<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref16\" id=\"_ftn16\">[16]<\/a> Vale la pena recordar que los dirigentes de gran parte de los principales grupos de la llamada extrema izquierda (incluidos los grupos estalinistas) de los a\u00f1os setenta provienen precisamente del GCR, es decir, de la secci\u00f3n italiana del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional.&nbsp;Entre ellos citamos, a modo de ejemplo: Vinci y Gorla (fundadores de Avanguardia Operaia), Brandirali (fundador de Servire il Popolo), Mineo (Circolo Lenin y luego en el grupo dirigente del Manifesto), Russo, Illuminati, Savelli, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref17\" id=\"_ftn17\">[17]<\/a> \u00abEn 1968 hab\u00eda tres grupos que hac\u00edan trabajo pol\u00edtico en la Fiat: el Poder de los Trabajadores de Tur\u00edn [il Potere operaio di Torino], del peri\u00f3dico del mismo nombre, que imprim\u00edan como suplemento del m\u00e1s conocido y difundido <em>Potere operaio<\/em> de Pisa,&nbsp;de&nbsp;Adriano Sofri, Luciano Della Mea y Gian Mario Cazzaniga, il Fronte della giovent\u00f9 lavoratrice<\/p>\n\n\n\n<p>[el Frente de la Juventud Trabajadora] y la Lega operai studenti<\/p>\n\n\n\n<p>[la Liga Obreros-Estudiantes].&nbsp;S\u00f3lo a partir de los primeros meses de 1969 se form\u00f3 el informal grupo que hace referencia al \u00abperi\u00f3dico de las luchas obreras y estudiantiles\u00bb.&nbsp;<em>La classe<\/em>&nbsp;(&#8230;) constituye, junto con el movimiento estudiantil de Tur\u00edn, las diversas almas y sensibilidades que operan dentro de la Asamblea Obreros-Estudiantes\u201d, en D. Giachetti,&nbsp;<em>op.&nbsp;cit<\/em>., p.&nbsp;27.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref18\" id=\"_ftn18\">[18]<\/a> D. Giachetti,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 71.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref19\" id=\"_ftn19\">[19]<\/a> Recordamos que, tras los acontecimientos de Corso Traiano, los d\u00edas 26 y 27 de julio se celebr\u00f3 en Tur\u00edn una reuni\u00f3n promovida por los activistas pol\u00edticos que hab\u00edan organizado la manifestaci\u00f3n de la tarde del 3 de julio.&nbsp;Es en esta ocasi\u00f3n que se produce una ruptura que dar\u00e1 lugar a dos organizaciones pol\u00edticas diferentes, Lotta continua (que originalmente re\u00fane a los activistas de Potere operaio de Toscana, estudiantes de Tur\u00edn, Trento y de la Cattolica de Mil\u00e1n) y Potere operaio (que re\u00fane a los activistas del peri\u00f3dico de Tur\u00edn&nbsp;<em>La Classe<\/em>, estudiantes de Roma y el V\u00e9neto, obreros de Porto Marghera).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref20\" id=\"_ftn20\">[20]<\/a> F. Stefanoni, \u00abFacciamo come a Mirafiori! Dallo Statuto dei lavoratori all\u2019occupazione della Fiat nel \u201873\u00bb [\u00ab\u00a1Hagamos como en Mirafiori!&nbsp;Del Estatuto de los Trabajadores a la ocupaci\u00f3n de Fiat en el 73\u00bb], en&nbsp;<em>Trotskismo oggi<\/em>&nbsp;n.\u00b0&nbsp;7.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los d\u00edas en que se habla de las huelgas de los obreros de las f\u00e1bricas de autom\u00f3viles estadounidenses, proponemos aqu\u00ed un art\u00edculo \u2013publicado hace unos a\u00f1os en nuestra revista te\u00f3rica Trotskismo oggi\u2013 relativo a las luchas obreras del sector automotriz que\u00a0tuvieron\u00a0lugar en Italia a finales de los a\u00f1os 1960.\u00a0 Por: Fabiana Stefanoni A inicios [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":75255,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2737,6482,2700],"tags":[],"class_list":["post-75254","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-movimiento-obrero","category-historia","category-italia"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/corteo-fiat-1969.png?fit=800%2C510&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/corteo-fiat-1969.png?fit=800%2C510&ssl=1","categories_names":["Historia","Italia","Movimiento Obrero"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75254"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":77904,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75254\/revisions\/77904"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/75255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}