{"id":74068,"date":"2023-05-08T12:02:54","date_gmt":"2023-05-08T12:02:54","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=74068"},"modified":"2024-11-03T13:27:09","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:09","slug":"delincuencia-y-violencia-fuera-de-control-en-el-ecuador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/delincuencia-y-violencia-fuera-de-control-en-el-ecuador\/","title":{"rendered":"Delincuencia y violencia fuera de control en el Ecuador\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Temor, incertidumbre, depresi\u00f3n y ausencia de esperanza son algunos de los sentimientos que observamos entre los ecuatorianos, como consecuencia de la crisis social y la escalada de inseguridad y violencia que azota al pa\u00eds. Se ha generado un clima de miedo, amplificado por los grandes medios de comunicaci\u00f3n, muchas veces con tintes morbosos, hecho que resulta muy peligroso, pues constituye el mejor caldo de cultivo para legitimar los autoritarismos, el irrespeto a los derechos humanos, el aparecimiento de bandas paramilitares y reacciones violentas en ciertos sectores de la poblaci\u00f3n que deciden tomar la justicia por su propia mano ante la inoperancia de la polic\u00eda y otras instituciones del Estado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por: Miguel Merino \/ ART &#8211; Ecuador<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cifras alarmantes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ecuador cerr\u00f3 el 2022 con sus peores \u00edndices de violencia criminal. En el pa\u00eds se registraron 4.603 muertes violentas, lo que signific\u00f3 una tasa de 25 casos por cada 100.000 habitantes. El crecimiento es exponencial, puesto que, en el 2021, la tasa oficial fue de 13,7 muertos, es decir, en un a\u00f1o el incremento fue del 82,5%. Eso coloca al Ecuador como el sexto pa\u00eds m\u00e1s violento de la regi\u00f3n por encima de M\u00e9xico y el pa\u00eds con mayor crecimiento de la violencia criminal en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer trimestre del 2023 la situaci\u00f3n ha empeorado con 1.356 muertes violentas registradas y un promedio diario de 17,4 casos, mientras en el 2022 el promedio fue de 10,4 casos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto de la violencia que ha complicado la situaci\u00f3n es la crisis carcelaria. Desde febrero del 2021 en el pa\u00eds hubo 11 masacres penitenciarias que dejaron 413 internos asesinados. Solo en el 2022 hubo 120 muertes en siete masacres. Tambi\u00e9n han aumentado delitos como robos, asaltos, extorsiones, secuestros, femicidios, desaparici\u00f3n de personas, etc. Es muy preocupante el desarrollo de nuevas modalidades del delito, como las llamadas \u201cvacunas\u201d que consiste en la exigencia de&nbsp; pagos a cambio de una supuesta protecci\u00f3n. Este hecho causa un perjuicio econ\u00f3mico muy grande a los peque\u00f1os negocios y empresas y se ha extendido a sectores tan delicados como el educativo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El problema es complejo y est\u00e1 fuera de control por parte del Estado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno de la inseguridad es muy complejo y presenta m\u00faltiples aristas. El gobierno de Lasso ignora esta realidad y trata de circunscribir la problem\u00e1tica al tema del narcotr\u00e1fico y al enfrentamiento entre las bandas del crimen organizado. Lo grave es que el Estado ha perdido el control de la situaci\u00f3n y da palos de ciego. El r\u00e9gimen ha mostrado su total incapacidad para abordar el tema de la inseguridad desde una perspectiva integral y no cuenta con un plan adecuado para enfrentarla. Su \u00fanico eje discursivo es combatir a la delincuencia con \u201cmano dura\u201d, involucrando a los militares mediante estados de excepci\u00f3n y encarg\u00e1ndoles los ministerios e instituciones vinculadas a la seguridad. Sin embargo, este pomposo discurso no corresponde a la realidad, puesto que el gobierno no ha asignado los recursos presupuestarios suficientes para dotar a la polic\u00eda y las fuerzas del orden de los equipos e insumos para combatir una delincuencia cada vez m\u00e1s armada y organizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha decretado tambi\u00e9n el libre porte de armas para los civiles, reconociendo que el Estado no tiene capacidad para actuar frente a la situaci\u00f3n y favoreciendo m\u00e1s bien a la delincuencia y a los vendedores de armas. Recientemente ha decretado (730) declarar terroristas a las bandas del crimen organizado, sin especificar cuales son dichos grupos. Lo que m\u00e1s preocupa a organizaciones de derechos humanos y organizaciones sociales como la CONAIE, es que dicho decreto esconda m\u00e1s bien la intenci\u00f3n aplicar esta ambigua definici\u00f3n de \u201cterroristas\u201d a los movimientos sociales y grupos contestatarios que se movilicen, justificando de esta manera la represi\u00f3n y la criminalizaci\u00f3n de las luchas y la protesta social.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la trama de violencia e inseguridad no ata\u00f1e \u00fanicamente al poder ejecutivo sino tambi\u00e9n a las otras funciones del Estado como son la legislativa y judicial. No existe una coordinaci\u00f3n entre ellas y m\u00e1s bien se hacen acusaciones mutuas. El gobierno acusa a la Asamblea de no haber dado paso a sus propuestas jur\u00eddico-legales y sobre todo a los jueces de un ejercicio incorrecto y deshonesto al liberar a los delincuentes. El legislativo, donde la mayor\u00eda pertenece a grupos pol\u00edticos de oposici\u00f3n a Lasso, responde que ya se han aprobado al menos tres reformas legales y que el ejecutivo cuenta con las herramientas necesarias para actuar frente la delincuencia. La justicia est\u00e1 muy deslegitimada ante la ciudadan\u00eda por su lentitud, su falta de imparcialidad y su manipulaci\u00f3n pol\u00edtica por los gobiernos de turno. En conclusi\u00f3n, existe un caos en el conjunto de la institucionalidad estatal que exige cambios de fondo y no simples parches y medidas coyunturales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El contexto social y pol\u00edtico de la violencia y la inseguridad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El contexto de esta grave situaci\u00f3n es la crisis socioecon\u00f3mica y pol\u00edtica que vive el pa\u00eds&nbsp; y forma parte a su vez de la crisis del sistema capitalista mundial. Problemas como el desempleo, el subempleo, el trabajo precarizado, la pobreza y extrema pobreza, la desnutrici\u00f3n infantil, el deterioro de servicios p\u00fablicos en materia de salud, educaci\u00f3n, vivienda, vialidad y otros, son el tel\u00f3n de fondo que permite entender el desborde de la delincuencia y el aumento de la violencia social.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo pol\u00edtico, el gobierno de Lasso, muy debilitado por su inoperancia, sus pol\u00edticas neoliberales y denuncias fundamentadas de corrupci\u00f3n (incluida la vinculaci\u00f3n de su cu\u00f1ado Danilo Carrera y altos funcionarios con las mafias del narcotr\u00e1fico), afronta un juicio pol\u00edtico que podr\u00eda concluir en su destituci\u00f3n por la Asamblea Nacional, tema que se definir\u00eda a mediados de mayo. El juicio es por el delito de peculado en la Flota Petrolera Ecuatoriana (FLOPEC), \u00fanica causal jur\u00eddica reconocida por la Corte Constitucional para el enjuiciamiento del presidente, aunque hay varias causales que no fueron tomadas en cuenta. El gobierno se ha dedicado a la turbia tarea de captar votos de los grupos pol\u00edticos de la oposici\u00f3n a cambio de concesiones de tipo pol\u00edtico o econ\u00f3mico. Se han producido varias deserciones en asamble\u00edstas de Pachak\u00fatik, la Izquierda Democr\u00e1tica y el PSC, lo cual hace muy dif\u00edcil que existan los votos suficientes en la Asamblea Nacional para destituir a Lasso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfExisten alternativas para el desborde de la inseguridad y la violencia?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La derecha ha propuesto siempre la pol\u00edtica de mano dura, represi\u00f3n sin limitaciones y aumento de las penas a los delincuentes. El resultado est\u00e1 a la vista: incremento de la violencia social, aumento de la poblaci\u00f3n carcelaria, hacinamiento e imposibilidad de rehabilitaci\u00f3n. Ocurre todo lo contrario de la supuesta rehabilitaci\u00f3n social: las c\u00e1rceles se han convertido en escuelas de perfeccionamiento del delito.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente se ha puesto de moda invocar como modelo a seguir el aplicado por el gobierno de Nayib Bukele en El Salvador, ya que ha logrado reducir de manera significativa las tasas de criminalidad. Sin embargo, no se habla de que estos logros tienen un alto costo econ\u00f3mico (megac\u00e1rcel que alberga a 60 mil reclusos) y sobre todo pol\u00edtico, pues ha dado lugar a graves violaciones contra los derechos humanos (Ej. muchos inocentes han sido detenidos y condenados), autoritarismo del gobierno que ha logrado controlar a los otros poderes del Estado y por lo tanto ha debilitado la democracia. Por esta y otras razones este modelo no parece ser sustentable.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente al fen\u00f3meno del creciente narcotr\u00e1fico los gobiernos en general se han alineado con las pol\u00edticas de la DEA norteamericana: \u201cguerra sin cuartel contra las mafias del narcotr\u00e1fico\u201d. Son 40 a\u00f1os de esta supuesta guerra y lo que observamos es que este negocio ilegal sigue creciendo de manera imparable y proporciona enormes ganancias a las poderosas mafias que lo controlan a nivel internacional. Seg\u00fan la CELAC solamente en la zona del Putumayo en Colombia se han lavado 3.500 millones de d\u00f3lares en los \u00faltimos a\u00f1os. En el Ecuador, aunque no existe un estudio que arroje una cifra comprobada sobre la cantidad de dinero que se lava por el narcotr\u00e1fico en la econom\u00eda formal, Plan V se\u00f1ala que en el 2020 se calcul\u00f3 en 3.458 millones de d\u00f3lares. Esta enorme masa monetaria se filtra a trav\u00e9s del capital financiero internacional, es decir los bancos y otras instituciones financieras, habi\u00e9ndose convertido en un elemento constitutivo del sistema capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda socialista no ha tenido una l\u00ednea clara frente a la problem\u00e1tica cada vez m\u00e1s aguda de la inseguridad y la violencia. Ha sostenido de manera general el discurso del respeto a los derechos humanos, pero ahora sufre una arremetida de la derecha que alega que nos condolemos por los delincuentes, pero no del ciudadano com\u00fan que es v\u00edctima de la delincuencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Recogiendo algunas discusiones, como el aporte de los compa\u00f1eros del MIT de Chile, planteamos las siguientes propuestas para el debate:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Necesidad de legalizar y regularizar el uso de algunas drogas menos letales como la marihuana y la coca\u00edna, a fin de quitarle al negocio del narcotr\u00e1fico el gran incentivo de las enormes ganancias que genera por su car\u00e1cter ilegal, como ocurri\u00f3 en los a\u00f1os 20 del siglo pasado con el negocio del alcohol.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Impulsar la organizaci\u00f3n barrial y comunitaria para realizar actividades colectivas decididas de manera democr\u00e1tica y participativa por los pobladores, a fin de enfrentar el problema de la inseguridad y la violencia criminal, evitando caer en pr\u00e1cticas violentas contrarias a los derechos humanos. En el Ecuador tenemos el ejemplo de la autodefensa y las guardias conformadas en algunas comunidades ind\u00edgenas que corresponden a sus costumbres y pr\u00e1cticas ancestrales.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Exigir a los empresarios que lleguen a acuerdos con sus trabajadores, en especial sobre los horarios de trabajo y previendo la disponibilidad de transporte, a fin de precautelar su seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dotar a los barrios y las comunidades de una infraestructura adecuada, como iluminaci\u00f3n, transporte y v\u00edas de acceso seguras para limitar la acci\u00f3n delictiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, pensamos que la \u00fanica alternativa de fondo para acabar con la creciente inseguridad y violencia social que azota al pa\u00eds, es un cambio del modelo econ\u00f3mico neoliberal y, en definitiva, del sistema capitalista injusto, opresor y excluyente, y su sustituci\u00f3n por un sistema socialista que garantice el acceso de todos los ciudadanos un empleo digno. Este hecho permitir\u00e1 a los trabajadores contar con los ingresos necesarios para satisfacer las necesidades fundamentales de toda su familia, as\u00ed como el acceso a educaci\u00f3n y salud gratuitas y de calidad suministradas por el Estado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Temor, incertidumbre, depresi\u00f3n y ausencia de esperanza son algunos de los sentimientos que observamos entre los ecuatorianos, como consecuencia de la crisis social y la escalada de inseguridad y violencia que azota al pa\u00eds. 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