{"id":73999,"date":"2023-04-29T00:11:35","date_gmt":"2023-04-29T00:11:35","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=73999"},"modified":"2024-11-03T13:27:10","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:10","slug":"una-revolucion-traicionada-1943-1948-la-resistencia-obrera-en-italia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/una-revolucion-traicionada-1943-1948-la-resistencia-obrera-en-italia\/","title":{"rendered":"Una revoluci\u00f3n traicionada. 1943-1948: la resistencia obrera en Italia"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Francesco Ricci<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. El primer golpe real al fascismo: las huelgas obreras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Generalmente la crisis del fascismo se presenta como el producto de la derrota militar infligida por los Aliados y la crisis interna del r\u00e9gimen. Efectivamente, a partir de julio de 1943 los angloamericanos conquistan Sicilia y comienzan a remontar lentamente la pen\u00ednsula; y el 25 de julio el Gran Consejo del fascismo aprueba por mayor\u00eda la agenda Bottai-Grandi-Ciano que liquida a Mussolini, detenido pocas horas despu\u00e9s por orden del rey que lo sustituye con Badoglio.&nbsp;Es un intento de salvar el r\u00e9gimen utilizando a Mussolini como chivo expiatorio.&nbsp;Un intento apoyado no s\u00f3lo por la monarqu\u00eda y las jerarqu\u00edas militares y del Vaticano sino tambi\u00e9n y sobre todo por aquellos patrones (Agnelli, Pirelli, etc.) que, despu\u00e9s de haber obtenido gigantescas ganancias gracias al r\u00e9gimen fascista, intentan cambiar caballos en la carrera.&nbsp;Badoglio, ya destacado como exterminador durante la agresi\u00f3n colonial a Abisinia, comandante de las bandas fascistas en Espa\u00f1a, sustituye a Mussolini.<br>Este primer gobierno de Badoglio dura 45 d\u00edas y busca reivindicar la vieja estructura fascista (de la que se conserva a la mayor\u00eda de los dirigentes, a pesar de que el Partido Nacional Fascista est\u00e1 formalmente disuelto) manteniendo inalterable su car\u00e1cter antiobrero (reprime sangrientamente las manifestaciones por la ca\u00edda de Mussolini: muertos y centenares de heridos por doquier).&nbsp;El nuevo gobierno, al tiempo que proclama su fidelidad a los nazis inicia las negociaciones con los Aliados, que desembocar\u00e1n en la firma del armisticio (el 3 de setiembre, pero hecho p\u00fablico el 8) y la precipitada huida del gobierno y del rey a Puglia, dejando todo el aparato estatal y las fuerzas armadas rompi\u00e9ndose frente a las tropas alemanas que ocupan el pa\u00eds mientras los generales huyen, o prefieren entregar las armas a los invasores por sobre los trabajadores. Esos obreros que organizan la primera barrera y que tratan de defender varias ciudades, desde Roma a Piombino (que resiste durante varios d\u00edas infligiendo 600 muertos a los alemanes) hasta N\u00e1poles, donde el proletariado da vida a los \u00abcuatro jornadas\u00bb \u2013del 27 setiembre\u2013 que liberan la ciudad antes de la llegada de las tropas del imperialismo angloamericano.<br>Pero la historiograf\u00eda imperante tiende a minimizar el peso que tuvieron las huelgas obreras y que en realidad fueron determinantes en la ca\u00edda del gobierno de Mussolini (tanto del real, queremos decir, como del republicano).<br>Nos referimos a las huelgas (intermitentes) que comenzaron el 5 de marzo de 1943 en la Fiat de Tur\u00edn.&nbsp;En Mirafiori, donde se concentraban 21.000 obreros, comienza el primer paro contra el costo de vida y por la paz.&nbsp;Dos semanas despu\u00e9s, la huelga se extiende a Mil\u00e1n (Falck y Pirelli) y a los principales centros obreros del Norte.<br>El r\u00e9gimen primero trata de amortiguar la lucha con una dura represi\u00f3n (800 trabajadores arrestados, golpizas) y luego, al no conseguirlo, el gobierno y los patrones otorgan aumentos salariales, con la esperanza de hacer terminar la lucha.&nbsp;Pero las huelgas continuaron en noviembre de 1943 y nuevamente en marzo de 1944 cuando, del 1 al 8 del mes, hubo una huelga general en toda la Italia ocupada por los alemanes.<br>Fueron las huelgas de la primavera de 1943 las que dieron la primera sentencia de muerte al r\u00e9gimen;&nbsp;y fueron las huelgas de oto\u00f1o del \u201943 y del \u201944 las que fortalecieron la Resistencia y prepararon la insurrecci\u00f3n de abril del \u201945.<br>No hubo huelgas \u00abespont\u00e1neas\u00bb (a diferencia de lo que leemos a menudo y como demuestra el hecho de que la polic\u00eda fascista ya tres semanas antes estuviera en alerta por los panfletos clandestinos que circulaban en la f\u00e1brica): en ellas jugaron un rol protag\u00f3nico los cuadros del PCI que, desde 1942, estaba reconstruy\u00e9ndose en gran parte de las provincias del pa\u00eds (a partir de julio de 1942 se reanud\u00f3 la publicaci\u00f3n de la&nbsp;<em>Unit\u00e0<\/em>) y que sobre todo reorganizaba los n\u00facleos obreros en las f\u00e1bricas: la columna vertebral de la huelga fueron los 80 militantes que el PCI ten\u00eda en Mirafiori.&nbsp;Si bien el apoyo de masa a las huelgas era la respuesta de la clase obrera no s\u00f3lo a Mussolini y su r\u00e9gimen antiobrero y anticomunista, sino tambi\u00e9n a esa gran burgues\u00eda que en el transcurso de veinte a\u00f1os hab\u00eda visto multiplicarse sus propias ganancias mientras los salarios perd\u00edan m\u00e1s de 20% del poder adquisitivo.<br>El fascismo hab\u00eda sido \u2013tal como Trotsky lo analiz\u00f3 y defini\u00f3\u2013 un movimiento de masas de la peque\u00f1a burgues\u00eda empobrecida por la crisis (por lo tanto no un invento de la gran burgues\u00eda) que, en ausencia de una hegemon\u00eda proletaria, fue utilizado por la gran burgues\u00eda (que acud\u00eda a \u00e9l como acude el enfermo de muelas al dentista) como ariete contra las organizaciones del movimiento obrero, superponiendo al confuso (o m\u00e1s bien inexistente) programa del fascismo el programa de los Agnelli y de los Pirelli en Italia, de los Krupp y de las grandes familias del capitalismo alem\u00e1n en Alemania.<br>As\u00ed, cuando el 9 de setiembre se instaur\u00f3 la Rep\u00fablica de Sal\u00f2, un protectorado alem\u00e1n dirigido por Mussolini (liberado el 12 de setiembre por las SS), que comprend\u00eda todo el norte e inclu\u00eda inicialmente hasta el Lacio y el norte de Campania, nacieron las primeras bandas partisanas.<br>Los primeros cientos que toman el fusil son en gran parte obreros.&nbsp;Las distintas brigadas (Garibaldi, dirigida por el PCI; Matteotti, dirigida por el PSI; Justicia y Libertad, dirigida por los accionistas -1) llegar\u00e1n a incluir, en conjunto, unos 250.000 militantes.&nbsp;La gran mayor\u00eda est\u00e1 compuesta por obreros (pero con una fuerte presencia tambi\u00e9n de campesinos asalariados);&nbsp;entre ellos una clara mayor\u00eda est\u00e1 formada por comunistas (incluyendo no s\u00f3lo militantes del PCI sino tambi\u00e9n militantes de otras organizaciones o simpatizantes) y la casi totalidad (a excepci\u00f3n de las pocas brigadas vinculadas a partidos burgueses) se reconocen en los partidos de izquierda y de manera m\u00e1s general (con diversos grados de confusi\u00f3n, por supuesto) cree en el socialismo.<br>En suma, los obreros \u2013este es el sentido de nuestra introducci\u00f3n\u2013 son la columna vertebral de la llamada Liberaci\u00f3n.&nbsp;Fueron los comunistas (no s\u00f3lo los del PCI, como veremos m\u00e1s adelante) y m\u00e1s en general los trabajadores que lucharon por el socialismo quienes escribieron la historia del pa\u00eds desde 1943 hasta el 25 de Abril;&nbsp;y luego otra vez del &#8217;45 al &#8217;48.&nbsp;Y la mayor\u00eda de estos combatientes est\u00e1 convencida, de una forma u otra, de que la Resistencia es solo el inicio de la revoluci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. El \u00abcambio de marcha de Salerno\u00bb fue concebido en Mosc\u00fa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se puede decir que el andamiaje de toda la historiograf\u00eda de marca PCI gira en torno a la \u201cSvolta de Salerno\u201d [\u00abcambio de marcha de Salerno\u00bb].&nbsp;Los mismos herederos de aquella hist\u00f3rica escuela de falsificaci\u00f3n han seguido defendiendo (incluso cuando, abandonando su disfraz reformista, migraron al Partido Dem\u00f3crata) la supuesta \u00aboriginalidad\u00bb del \u00abcambio de marcha\u00bb de Togliatti.&nbsp;As\u00ed, sucede que hoy un historiador estalinista impenitente, como Luciano Canfora, y un hist\u00f3rico ex estalinista que se afili\u00f3 al Partido Dem\u00f3crata, como Giuseppe Vacca, convergen en tratar de defender a\u00fan el mito de una ruptura innovadora de togliattismo respecto del estalinismo.<br>Los trotskistas han sostenido durante d\u00e9cadas que no se puede hablar de un \u00abcambio de marcha\u00bb sino del desarrollo de la pol\u00edtica estalinista en Italia.&nbsp;El togliattismo no s\u00f3lo fue un int\u00e9rprete (quiz\u00e1s astuto, como querr\u00edan los diversos Canforas, que saludan en Togliatti que atenu\u00f3, con realismo, la pol\u00edtica de Stalin e incluso se opuso a ella) sino el art\u00edfice del estalinismo en Italia.&nbsp;La pol\u00edtica seguida por el PCI \u2013hemos argumentado por a\u00f1os\u2013 era la l\u00f3gica continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica de los \u00abfrentes populares\u00bb y, m\u00e1s en general, del incesante y gigantesco trabajo que hizo el estalinismo para impedir la revoluci\u00f3n en otros pa\u00edses. El elemento novedoso, despu\u00e9s del derrumbe del estalinismo y la apertura de los Archivos de Mosc\u00fa, fueron los quintales de documentos que han probado que los hechos hist\u00f3ricos daban la raz\u00f3n a los trotskistas (que, huelga decirlo, no significa que los historiadores estalinistas o ex estalinistas no contin\u00faen escribiendo como si nada, fingiendo no haberlo notado).<br>Entre el abundante material publicado en italiano, nos limitamos a referirnos a la lectura de&nbsp;<em>Togliatti e Stalin<\/em>&nbsp;de Aga Rossi y Zaslavsky y <em>Dagli archivi di Mosca [De<\/em>&nbsp;<em>los archivos de Mosc\u00fa<\/em><em>]<\/em>, editada por Pons y Gori (2).&nbsp;El primero tiene un enfoque reaccionario, el segundo es manejado por directivos del Instituto Gramsci (primero dirigido por el PCI, ahora por el PD): pero m\u00e1s all\u00e1 del diferente enfoque y lectura de los hechos, ambos presentan decenas de documentos recuperados de los archivos rusos que prueban ahora sin lugar a dudas que el \u00abcambio de marcha de Salerno\u00bb fue una invenci\u00f3n propagand\u00edstica de Stalin.<br>Ya en diciembre de 1941, en el encuentro entre Stalin y el ministro de Asuntos Exteriores brit\u00e1nico Eden, se decide que despu\u00e9s de la guerra Italia permanecer\u00e1 bajo la esfera de influencia occidental.&nbsp;Esta posici\u00f3n del pa\u00eds fue confirmada en las m\u00e1s notorias conferencias de Teher\u00e1n (noviembre-diciembre &#8217;43), Yalta (febrero &#8217;45) y Potsdam (julio-agosto &#8217;45).&nbsp;Durante a\u00f1os los estalinistas han negado, contra toda evidencia, que en estos encuentros se dividi\u00f3 el mundo en zonas de influencia.<br>Sin embargo, cuando Stalin y Churchill se encuentran en octubre de 1944, este \u00faltimo pide garant\u00edas sobre la orientaci\u00f3n del PCI.&nbsp;Stalin responde que no hay que temer: Togliatti \u201ces un hombre prudente, no un extremista\u201d y por eso, contin\u00faan las notas taquigr\u00e1ficas de la secretaria que asisti\u00f3 a la conversaci\u00f3n, \u201cno se embarcar\u00e1 en una aventura\u201d (3).<br>Adem\u00e1s, hoy sabemos con exactitud que la l\u00ednea del llamado \u00abcambio de marcha\u00bb fue definida minuciosamente por el propio Stalin.&nbsp;Es Pons quien lo reconoce (4): \u00abEl paso decisivo del \u201ccambio de marcha\u201d se dio no s\u00f3lo con el consentimiento de Stalin (\u2026) sino a trav\u00e9s de su intervenci\u00f3n\u00bb.&nbsp;Pons se refiere al hecho de que Togliatti, si bien compart\u00eda todo el planteamiento general (volveremos sobre esto en breve), inicialmente hab\u00eda articulado la l\u00ednea con algunas diferencias: no pensaba en empujar su partido hasta el punto de apoyar a Badoglio y la monarqu\u00eda;&nbsp;pensaba en imponer la abdicaci\u00f3n del rey y la sustituci\u00f3n de Badoglio con una figura burguesa menos comprometida con el fascismo.&nbsp;Esta era la l\u00ednea que envi\u00f3 con un texto a Dimitrov (secretario del Komintern) y que este le mostr\u00f3 a Molotov (viceprimer ministro).&nbsp;Luego, en la noche del 3 al 4 de marzo de 1944, Stalin da una audiencia a Togliatti, en presencia de Molotov, y es all\u00ed donde cae la prejudicial antimon\u00e1rquica.&nbsp;El borrador escrito por Togliatti fue tirado a la basura y se acord\u00f3 otra estructuraci\u00f3n de la misma l\u00ednea de compromiso de clase con la burgues\u00eda.&nbsp;Una l\u00ednea que, en su articulaci\u00f3n (apoyo a Badoglio y postergaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n institucional relativa a la monarqu\u00eda) puso inicialmente en aprietos a los dirigentes del PCI en Italia, que se vieron obligados a modificar precipitadamente la actitud seguida hasta entonces.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. Giros y contragiros del estalinismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es interesante notar c\u00f3mo documentos y pruebas sobre aquel encuentro nocturno en Rusia entre Togliatti, Stalin y Molotov inutilizan, repitamos, cientos de libros escritos por historiadores del \u00e1rea del PCI durante d\u00e9cadas, desgarrando el mito de un Togliatti creador de la \u00abv\u00eda italiana al socialismo\u00bb, inspirado en Gramsci, etc.<br>Por el contrario, como siempre han sostenido los trotskistas, el origen de la pol\u00edtica del PCI en Italia (pero lo mismo podr\u00eda decirse del PCF franc\u00e9s, etc. (5) hay que buscarlo varios a\u00f1os antes, en 1935, en el VII Congreso de la Internacional Comunista, ahora d\u00f3cil instrumento de Stalin.<br>Despu\u00e9s de la pol\u00edtica del \u00absocialfascismo\u00bb, que le abri\u00f3 las puertas a Hitler, como dijo en su momento Trotsky, pol\u00edtica que consist\u00eda en poner bajo el mismo signo socialdemocracia y fascismo y por tanto en rechazar cualquier frente defensivo con los socialistas contra los fascistas, el estalinismo experimentaba el m\u00e1s brusco y decisivo de sus zigzags.&nbsp;Precisamente en ese congreso de la Internacional Comunista, el informe Dimitrov invirti\u00f3 la l\u00ednea y, fingiendo volver al \u00abfrente \u00fanico\u00bb de memoria leninista (que, sin embargo, era una t\u00e1ctica de frente de clase, destinada a desenmascarar a los reformistas), la \u00abextend\u00eda\u00bb incluyendo por primera vez la posibilidad de que los comunistas apoyaran gobiernos burgueses.&nbsp;Por supuesto, no se trataba de una \u00abcorrecci\u00f3n\u00bb sino de una&nbsp;inversi\u00f3n exacta de las posiciones de Lenin y, de hecho, de la negaci\u00f3n del propio fundamento marxista de independencia de clase del proletariado de la burgues\u00eda y de sus gobiernos como requisito previo para cualquier pol\u00edtica revolucionaria.&nbsp;Dimitrov arremete contra \u00ablos dos oportunismos\u00bb: el definido como \u00abde derecha\u00bb, que pretend\u00eda gobernar siempre con la burgues\u00eda;&nbsp;y&#8230; el \u00abde izquierda\u00bb, es decir, los que creen que los comunistas pueden entrar al gobierno solo despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n y la toma del poder.&nbsp;Para&#8230; contrarrestar estos dos oportunismos (el primero era en realidad coincidente con el reformismo que, en cada \u00e9poca, predica la colaboraci\u00f3n del gobierno con la burgues\u00eda; el segundo era simplemente la descripci\u00f3n&#8230; del leninismo), Dimitrov (y Stalin) teorizan el inicio de los \u00abfrentes populares\u00bb: es decir, la consagraci\u00f3n del estalinismo como agente de la reintroducci\u00f3n del reformismo y del menchevismo en el movimiento obrero.&nbsp;Para los pa\u00edses europeos se reviven las posiciones mencheviques de la revoluci\u00f3n por etapas: primero la revoluci\u00f3n \u00abdemocr\u00e1tica\u00bb, luego, en un futuro indeterminado, la \u00abetapa\u00bb socialista.<br>La l\u00ednea del VII Congreso constituy\u00f3 el eje de fondo de toda la pol\u00edtica estalinista (y por tanto tambi\u00e9n togliattiana) de los a\u00f1os siguientes, incluso en los vaivenes impuestos, en la superficie, por el estalinismo, para sus necesidades inmediatas.&nbsp;De hecho, la l\u00ednea de colaboraci\u00f3n de clases presidi\u00f3 tanto el per\u00edodo (de 1935 a 1938) en el que la URSS de Stalin identificaba al imperialismo alem\u00e1n como principal enemigo;&nbsp;como el per\u00edodo (de agosto del \u201939 al \u201941) en el cual firmaba con Hitler el pacto Molotov-Ribbentrop e identificaba a Francia y Gran Breta\u00f1a como sus principales enemigos.&nbsp;De manera similar, el resultado final no cambi\u00f3 cuando, despu\u00e9s de la agresi\u00f3n de Hitler contra Rusia, se tom\u00f3 la decisi\u00f3n de aliarse con \u00ablas potencias democr\u00e1ticas amantes de la paz\u00bb (Gran Breta\u00f1a y Estados Unidos) para dar vida a la \u00abcoalici\u00f3n de los pueblos libres\u00bb en lucha ya no contra el capitalismo y la burgues\u00eda sino solo contra el fascismo.<br>Hasta llegar, en mayo de 1943, despu\u00e9s de haber utilizado a la Internacional como instrumento para imponer esta l\u00ednea de capitulaci\u00f3n a los PC de todo el mundo, a disolverla como signo de pacificaci\u00f3n con el imperialismo \u00abdemocr\u00e1tico\u00bb.<br>Inmediatamente despu\u00e9s del VII Congreso se iniciaron los Procesos de Mosc\u00fa, en los que el estalinismo intent\u00f3 acabar con lo que quedaba de la direcci\u00f3n bolchevique y en particular con el peligro m\u00e1s temido porque se reconoc\u00eda como \u00fanica potencia alternativa: el bolchevismo de entonces, encarnado en Trotsky y en la corriente internacional dirigida por \u00e9l.<br>El fiscal en esos procesos fue Vyshinsky, un exmenchevique, autor de la orden de captura contra Lenin buscada por el gobierno provisorio en 1917, luego se pas\u00f3 a los bolcheviques victoriosos y m\u00e1s tarde lleg\u00f3 a los m\u00e1s altos niveles del Ministerio de Relaciones Exteriores con la particular tarea de seguir el desarrollo del PCI.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. \u00bfQu\u00e9 fue el \u00ab<\/strong><strong>cambio de marcha\u00bb de Salerno<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De regreso en Italia (el 27 de marzo de 1944), Togliatti tuvo que reorientar el partido: un poco como Lenin cuando regres\u00f3 a Rusia desde Suiza en la primavera de 1917. Pero, mientras Lenin, con las Tesis de Abril, reafirmaba la plena independencia de clase de los bolcheviques de la burgues\u00eda y por lo tanto la oposici\u00f3n al gobierno burgu\u00e9s \u00abde izquierda\u00bb, Togliatti, por el contrario, alineaba el partido a la defensa del gobierno burgu\u00e9s del ex fascista Badoglio.&nbsp;Adem\u00e1s, este gobierno ya hab\u00eda recibido el reconocimiento de Rusia (el primer pa\u00eds en hacerlo) el 13 de marzo de 1944, en l\u00f3gica continuidad con lo decidido en la reuni\u00f3n nocturna entre Togliatti y los dirigentes rusos antes mencionados.<br>As\u00ed, el 24 de abril de 1944, el PCI entraba en el segundo gobierno de Badoglio (que gobernaba el llamado Reino del Sur con el apoyo del PCI, PSI, accionistas, DC y liberales), despu\u00e9s de que ya en la <em>Unit\u00e0<\/em> Togliatti hubiera resumido la l\u00ednea de la siguiente manera&nbsp;<em>:<\/em>&nbsp;\u00ab(&#8230;) hoy no podemos inspirarnos en un sedicente inter\u00e9s estrecho de partido, o en un sedicente inter\u00e9s estrecho de clase (&#8230;).&nbsp;Es el PC, es la clase obrera la que debe enarbolar la bandera de los intereses nacionales que el fascismo y los grupos que le dieron el poder han traicionado\u00bb (6).<br>Concretamente, el cambio de marcha supon\u00eda una orientaci\u00f3n precisa respecto de la Resistencia que se gestaba en la parte del pa\u00eds ocupada por los nazis y sometida al gobierno de Mussolini en Sal\u00f2.&nbsp;Las directivas que Togliatti env\u00eda a las formaciones del PCI en el verano de 1944 no dejaban lugar a dudas: la lucha partisana no ten\u00eda como objetivo \u00abimponer transformaciones sociales y pol\u00edticas en sentido socialista y comunista, sino que apuntaba a la liberaci\u00f3n nacional y la destrucci\u00f3n del fascismo\u00bb(7).<br>No se trataba, como veremos, de una l\u00ednea f\u00e1cil de imponer: porque la Resistencia se mov\u00eda en una direcci\u00f3n muy diferente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. Desviar la Resistencia para preservar los intereses de la burocracia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfpor qu\u00e9 el estalinismo necesitaba imponer esta l\u00ednea de capitulaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQuiz\u00e1s, como se ha dicho muchas veces, en obsequio a la \u00abteor\u00eda\u00bb de la revoluci\u00f3n en un solo pa\u00eds, presentada por muchos como \u00abm\u00e1s realista\u00bb frente a las supuestas utop\u00edas de revoluci\u00f3n mundial de Trotsky?&nbsp;No es este el lugar para profundizar en el tema.&nbsp;Baste decir aqu\u00ed que esa llamada \u00abteor\u00eda\u00bb (de la que el propio Stalin, junto con toda la direcci\u00f3n bolchevique, se habr\u00eda re\u00eddo hasta unos meses antes de proclamarla, siendo en t\u00e9rminos marxistas una bestialidad) fue m\u00e1s bien la cobertura te\u00f3rica de los intereses de la casta burocr\u00e1tica crecida en Rusia en el per\u00edodo de reflujo de la revoluci\u00f3n.&nbsp;Esa casta (de la que Stalin fue en definitiva s\u00f3lo int\u00e9rprete) legaba los propios privilegios materiales al aislamiento de la revoluci\u00f3n rusa.&nbsp;Inicialmente no era culpable de ese aislamiento:&nbsp;este hab\u00eda estado determinado por la traici\u00f3n de la socialdemocracia que hab\u00eda hecho fallar las revoluciones en Italia (en el \u00abbienio rojo\u00bb) y en Alemania (en el \u201918 y a principios de los a\u00f1os veinte).&nbsp;Luego se convirti\u00f3 en un activo defensor de ese aislamiento porque, nacido en el aislamiento, solo en el aislamiento pod\u00eda proliferar la burocracia parasitaria.&nbsp;Es de aqu\u00ed (y no de un error o de un supuesto \u00abrealismo\u00bb) que naci\u00f3 la posterior pol\u00edtica de Rusia y de la Internacional dominada por el estalinismo: todo encaminado a demoler cada proceso revolucionario para preservar los intereses antiobreros de castas burocr\u00e1ticas que encontraron su alimento en el Estado burocratizado ruso y encontrar\u00edan gradualmente, en lo que respecta a los partidos comunistas estalinistas del resto del mundo, su alimento en la preservaci\u00f3n del Estado burgu\u00e9s de los respectivos pa\u00edses.<br>La burocracia del PCI (as\u00ed como de los dem\u00e1s partidos estalinistas) actu\u00f3 en estrecha solidaridad de intereses, en una fase inicial, con la burocracia moscovita.&nbsp;Togliatti, uno de los principales dirigentes estalinistas europeos (adem\u00e1s de director en Mosc\u00fa de la propaganda sobre los Juicios de Mosc\u00fa, inspirador de la pol\u00edtica estalinista de masacre del POUM en Espa\u00f1a, responsable a veces directamente y otras indirectamente del asesinato de los mejores cuadros revolucionarios en el mundo, y entre ellos de Pietro Tresso) formaba parte de ese bub\u00f3n burocr\u00e1tico.&nbsp;A partir de los a\u00f1os de la reconstrucci\u00f3n del Estado burgu\u00e9s en Italia, entonces, la burocracia del PCI creci\u00f3 alimentando sus propios intereses estrechamente ligados a los del capitalismo italiano.&nbsp;Cuanto m\u00e1s crec\u00edan esos intereses, independientes de Rusia, m\u00e1s se alejaba del estalinismo ruso hasta el punto de participar en el proceso de progresiva socialdemocratizaci\u00f3n del PCI (que adem\u00e1s comenz\u00f3, como hemos visto, ya a mediados de la d\u00e9cada de 1930 con la aceptaci\u00f3n de la colaboraci\u00f3n de clase y de gobierno con la burgues\u00eda).&nbsp;Un proceso de socialdemocratizaci\u00f3n que luego se convirti\u00f3, tras el derrumbe de la URSS estalinista, en una evoluci\u00f3n hasta la llegada de un partido plenamente liberal y burgu\u00e9s (el Partido Democr\u00e1tico), una vez cortadas las ra\u00edces obreras.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso porque para imponer la l\u00ednea de colaboraci\u00f3n de clase decidida por el estalinismo para mantener el aislamiento de la revoluci\u00f3n rusa y as\u00ed preservar a la burocracia de la oleada de otras revoluciones que la habr\u00edan barrido, el PCI tuvo que desviar el tren de la Resistencia hacia una v\u00eda muerta.&nbsp;Lo hizo tambi\u00e9n utilizando la autoridad y el prestigio de la URSS.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, era necesario amordazar la Resistencia, tratando por todos los medios de suavizar su car\u00e1cter de clase.&nbsp;Y dado el absoluto predominio de los sentimientos comunistas entre los partisanos, la simbolog\u00eda de las brigadas incluso se atenuaba: directivas precisas invitan a usar menos pa\u00f1uelos rojos, menos estrellas rojas, a no usar nombres que remitan a la tradici\u00f3n comunista, a no saludarse unos a otros con el pu\u00f1o cerrado.&nbsp;Las propias brigadas Garibaldi se llaman as\u00ed porque la referencia al <em>Risorgimento<\/em> [Resurgimiento] est\u00e1 m\u00e1s de acuerdo con la orientaci\u00f3n que se quiere imponer: ciertamente no se las podr\u00eda llamar brigadas Marx o brigadas Lenin.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<em>Rinascita<\/em>&nbsp;(que inici\u00f3 sus publicaciones en junio de 1944) se \u00abenriquecieron\u00bb las ense\u00f1anzas de los \u00abmaestros\u00bb, a saber, Marx-Engels-Lenin-Stalin (sic), con referencias al <em>Risorgimento<\/em> italiano: de Garibaldi a Pisacane.&nbsp;Para legitimar la pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n de clase con los cat\u00f3licos de la DC, el \u00abpartido nuevo\u00bb de Togliatti revaloriza la cultura cat\u00f3lica (8).<\/p>\n\n\n\n<p>Obviamente, el trabajo a hacer no es s\u00f3lo sobre los s\u00edmbolos y los aspectos culturales: parad\u00f3jicamente, es necesario liberarse del papel \u00abexcesivo\u00bb que el partido se ha ganado en el campo de la Resistencia: por eso es el PCI que pretende que la direcci\u00f3n del CLN (que, en votos proporcionales, habr\u00eda ganado en casi todas partes) se reparta equitativamente entre todos los partidos, incluidas las formaciones burguesas, pr\u00e1cticamente inexistentes sobre el terreno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6. Las oposiciones a la l\u00ednea Togliatti<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La colaboraci\u00f3n de clases, que el PCI ya practicaba, como hemos visto, desde mucho antes del \u00abcambio de marcha de Salerno\u00bb, ya desde finales de 1943 hab\u00eda estimulado el nacimiento de varios grupos de oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La oposici\u00f3n m\u00e1s clamorosa es la que nace en N\u00e1poles en octubre de 1943 cuando la federaci\u00f3n napolitana se divide en dos y una parte sustancial del partido forma una federaci\u00f3n contrapuesta a la oficial: la federaci\u00f3n de Montesanto (por el nombre de la zona en la que ten\u00eda sede) con posiciones gen\u00e9ricamente clasistas, aunque confusas.&nbsp;La escisi\u00f3n durar\u00e1 s\u00f3lo dos meses y ya en diciembre la mayor\u00eda de los secesionistas volver\u00e1 al PCI: dejando huellas en sectores de militantes que luego se organizar\u00e1n de distintas maneras.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo an\u00e1logo sucede en Tur\u00edn donde dos mil militantes (poco menos de la mitad de la federaci\u00f3n del PCI), en su mayor\u00eda trabajadores de la Fiat (donde <em>Stella rossa<\/em> llegar\u00e1 a organizar alrededor de 500 trabajadores), rompen con el partido en mayo de 1944 y dan vida a <em>Stella rossa<\/em>, que se caracteriza por un rechazo al frente interclasista buscado por el partido y consagrado por el \u00abcambio de marcha de Salerno\u00bb unas semanas antes.&nbsp;Se pide una l\u00ednea que se enfrente no solo al fascismo y con el ocupante alem\u00e1n sino tambi\u00e9n con esa burgues\u00eda que hab\u00eda utilizado el fascismo como pu\u00f1o de hierro contra los obreros.&nbsp;No les crean a los burgueses, est\u00e1 escrito en el peri\u00f3dico de&nbsp;<em>Stella rossa<\/em>, nos enga\u00f1an hablando de patria y de concordia nacional;&nbsp;sabemos que solo quieren continuar con la explotaci\u00f3n de clase.&nbsp;Esta divisi\u00f3n tambi\u00e9n ser\u00e1 reabsorbida poco despu\u00e9s (a principios de 1945, algunos meses despu\u00e9s del asesinato \u2013con toda probabilidad a manos estalinistas\u2013 de Vaccarella, el principal dirigente).<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los muchos grupos que se separan del PCI o que se forman a su izquierda, el m\u00e1s interesante es sin duda el Movimiento Comunista de Italia (McdI) o Bandera roja, del \u00f3rgano que publica.&nbsp;<em>Bandiera rossa<\/em> nace en Roma y llega a reagrupar en la capital a unos 2.500 activistas, es decir, tanto como la federaci\u00f3n del PCI (en 1945 se extender\u00e1 a todo el Sur, abriendo secciones tambi\u00e9n en el Centro-Norte y organizando a algunos miles de activistas).<\/p>\n\n\n\n<p>Bandera roja, organizaci\u00f3n mixta, con grupos provenientes del PCI, del anarquismo, del socialismo, apoya posiciones de clase y entiende la Resistencia como el inicio de la revoluci\u00f3n.&nbsp;Participa en la Resistencia en primera fila: baste decir que durante las ocupaciones nazis de Roma dejar\u00e1 unos 200 muertos en campo (es decir, el triple de los sufridos por el PCI en la capital);&nbsp;y que de los 335 masacrados en las Fosas Ardeatinas, 52 pertenec\u00edan a este movimiento.&nbsp;La mayor\u00eda de los militantes volver\u00e1 al PCI uno o dos a\u00f1os despu\u00e9s de la Liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Claramente la historiograf\u00eda de marca PCI siempre ha quitado o dedicado poco espacio a estas formaciones porque su propia existencia contrasta con la lectura que se pretende dar: estas organizaciones y su consistencia son la prueba, en efecto, de que la l\u00ednea de colaboraci\u00f3n de clase fue impuesta por el PCI, desviando la inclinaci\u00f3n de clase que el proletariado estaba asumiendo en la lucha contra los fascistas.&nbsp;Togliatti y el PCI tuvieron que desviar el r\u00edo de la lucha de su cauce natural.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas organizaciones y militantes individuales claramente tuvieron que chocar no solo con el fascismo y con los patrones sino tambi\u00e9n con los m\u00e9todos del estalinismo: que inclu\u00edan la delaci\u00f3n (con nombres y apellidos publicados en la prensa del partido y por lo tanto entregados a la polic\u00eda fascista) y la calumnia.&nbsp;Todos aquellos que no se doblegan a la l\u00ednea de colaboraci\u00f3n de clase son acusados de \u00abtrotskismo\u00bb o de \u00abbordiguismo\u00bb: estas dos palabras se utilizan como sin\u00f3nimos de \u00abesp\u00edas del fascismo\u00bb (<em>Il sinistrismo, maschera della Gestapo <\/em>[\u00abel izquierdismo, m\u00e1scara de la Gestapo\u00bb] es el significativo t\u00edtulo de un art\u00edculo de Pietro Secchia, de diciembre de 1943).&nbsp;Bordiga, el principal dirigente del PCD&#8217;I en sus primeros a\u00f1os, tras ser expulsado en 1930, todav\u00eda es descrito por Togliatti en&nbsp;<em>Lo Stato Operaio <\/em>\u00abcanalla trotskista, protegido por la polic\u00eda y por los fascistas\u00bb (9).<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, tanto la escisi\u00f3n napolitana como la de Tur\u00edn, y otras organizaciones menores que no tenemos espacio para mencionar aqu\u00ed, a pesar de tener entre sus filas a algunos militantes bordiguistas o m\u00e1s o menos trotskisantes, las m\u00e1s de las veces se inspiran, a decir verdad, \u00a1en Stalin!&nbsp;De hecho, existe la convicci\u00f3n generalizada de que el \u00abcambio de marcha\u00bb de Togliatti se produce en ruptura con la l\u00ednea se\u00f1alada por la URSS de Stalin.&nbsp;La propia Bandera Roja (McdI), se\u00f1alada por muchos como trotskista, en los hechos, en el mejor de los casos, ten\u00eda posiciones confusas como confirma que entre las indicaciones de lectura para los militantes estaban las obras de Stalin, pero tambi\u00e9n&#8230; \u00a1la <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em> de&nbsp;Trotsky!<\/p>\n\n\n\n<p>Hablaremos de los verdaderos trotskistas en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo, en cuanto a Bordiga, a pesar de ser solicitado por varios militantes, permanece pasivo, convencido de que debemos esperar un cambio de la situaci\u00f3n objetiva&#8230; La misma raz\u00f3n que, a\u00f1os antes, lo hab\u00eda llevado a criticar el proceso de construcci\u00f3n de la Cuarta Internacional.&nbsp;Por eso, si bien sigue a distancia y cultivando relaciones individuales, no se une a la Fracci\u00f3n de izquierda que se organiza desde 1944 en Campania y luego en el sur, que tambi\u00e9n est\u00e1 claramente inspirada en sus ideas y que (bas\u00e1ndose en una lectura equ\u00edvoca del \u00abderrotismo\u00bb de Lenin frente a la guerra) mantiene una actitud de no participaci\u00f3n en la Resistencia.&nbsp;La Fracci\u00f3n de Izquierda se fusionar\u00e1 en el &#8217;45 con el Partido Comunista Internacionalista, formaci\u00f3n bordiguista activa en el Norte de Italia (de la reuni\u00f3n participan Bruno Maffi, Onorato Damen y varios otros dirigentes, entre ellos el propio Bordiga).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>7. Los trotskistas sin partido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No es este el lugar para reconstruir la historia del trotskismo italiano: tarea que nos comprometemos a cumplir en uno de los pr\u00f3ximos n\u00fameros de esta revista.<\/p>\n\n\n\n<p>El lector interesado puede referirse \u00fatilmente a los folletos de Giachetti y Casciola de los que damos las referencias bibliogr\u00e1ficas en el archivo correspondiente en estas p\u00e1ginas [de&nbsp;<em>Trotskismo oggi, ndr.<\/em>], as\u00ed como al libro de Peregalli del que tambi\u00e9n damos los detalles.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed nos basta recordar que los primeros pasos del trotskismo italiano los dieron Tresso y los dem\u00e1s expulsados del PCI en 1930 y la agrupaci\u00f3n a la que dieron vida, la Nueva Oposici\u00f3n Italiana.&nbsp;La NOI tendr\u00e1 una vida corta (y varios enfrentamientos internos) y Tresso en particular continuar\u00e1 la actividad, durante el fascismo, en la organizaci\u00f3n trotskista francesa, hasta que es asesinado por los estalinistas franceses en el &#8217;43 (sobre Tresso, del que este a\u00f1o se cumple el septuag\u00e9simo aniversario de su muerte, remitimos a otra parte de este n\u00famero, donde publicamos un art\u00edculo suyo).&nbsp;Los hilos del trotskismo ser\u00e1n parad\u00f3jicamente retomados&#8230; por algunos soldados estadounidenses y brit\u00e1nicos que formaban parte del contingente que invadi\u00f3 Italia.&nbsp;En realidad, se trataba de dirigentes trotskistas que cumpl\u00edan el servicio militar y que fueron de valor precioso para poner en contacto al grupo organizado en torno a Nicola Di Bartolomeo (ex bordiguista pasado al trotskismo, dirigente de un trabajo de entrismo en el Partido Socialista) y el grupo dirigido en Puglia por Romeo Mangano (procedente del Pcd&#8217;I) que se reclamaba de la Cuarta Internacional a pesar de no tener conexi\u00f3n con ella.&nbsp;A finales de 1945 los dos grupos se unifican en el Partido Obrero Comunista \u2013bolchevique-leninista al cual adherir\u00e1 tambi\u00e9n Libero Villone y un sector proveniente de la Fracci\u00f3n de Izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el POC ten\u00eda una relaci\u00f3n muy d\u00e9bil con el trotskismo y las posiciones mayoritarias eran bordiguistas (rechazo a las t\u00e1cticas y resoluciones de los III y IV Congresos de la Internacional Comunista; caracterizaci\u00f3n de la URSS como Estado capitalista; mecanicismo; etc.).&nbsp;Por ello, el II Congreso de la Cuarta Internacional (abril de 1948) lo expulsa de sus filas (Di Bartolomeo, el m\u00e1s cercano al trotskismo, hab\u00eda muerto en 1946), al tiempo que reorganiza una nueva secci\u00f3n en torno a la revista <em>Quarta Internacionale, <\/em>animada por Libero Villone, Livio Maitan y un grupo proveniente de las filas socialistas (entre ellos, Giorgio Ruffolo, Gaetano Arf\u00e8, etc.).&nbsp;La nueva organizaci\u00f3n (1949) se llamar\u00e1 Grupos Comunistas Revolucionarios (y con este nombre se mantendr\u00e1 hasta finales de la d\u00e9cada de 1970, convirti\u00e9ndose luego en Liga Comunista Revolucionaria).<\/p>\n\n\n\n<p>Este indicio ya es suficiente para comprender c\u00f3mo el trotskismo de hecho no exist\u00eda en forma organizada en el per\u00edodo que aqu\u00ed nos interesa, es decir, de 1943 a 1948.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ser\u00e1 (pero volveremos a ella en la conclusi\u00f3n) la raz\u00f3n principal, en nuestra opini\u00f3n, del fracaso de la revoluci\u00f3n italiana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>8. La restauraci\u00f3n y la expulsi\u00f3n del gobierno<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En enero de 1945 se unificaron las formaciones partisanas y se pusieron formalmente bajo el mando militar del gobierno real y directamente del general Cadorna, que ten\u00eda como vices a Longo (Pci) y Parri (Justicia y Libertad).&nbsp;Fue este acto el que formaliz\u00f3, por as\u00ed decirlo, el compromiso con la reconstrucci\u00f3n del Estado burgu\u00e9s.&nbsp;Compromiso directo de la izquierda tambi\u00e9n confirmado con la participaci\u00f3n en los gobiernos burgueses que siguieron al segundo gobierno de Badoglio (al que ya hab\u00edan dado apoyo): el gobierno de Bonomi, en el cargo de junio a diciembre de 1944, apoyado por todas las fuerzas del CLN, y el posterior gobierno Bonomi, en funciones hasta junio de 1945, gobernado por la DC, los liberales y el PCI (con Togliatti como viceprimer ministro).<\/p>\n\n\n\n<p>Para permitir la reconstrucci\u00f3n de los organismos de la democracia burguesa, parlamento, provincias y municipios, se liquidan los CLN (ya transformados de potenciales organismos de clase en instrumentos de colaboraci\u00f3n de clase, como hemos visto m\u00e1s arriba).<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre todo, es el PCI el que tiene que desempe\u00f1ar un papel de liderazgo en el desarme de la Resistencia.&nbsp;En mayo de 1945, en todos los cuarteles comunistas se public\u00f3 un llamamiento de la direcci\u00f3n del PCI para que se devolvieran las armas: sin embargo, s\u00f3lo se devolvi\u00f3 la chatarra [los fierros viejos] y el resto se ocult\u00f3 en almacenes clandestinos, con la ingenua convicci\u00f3n de que en un momento dado el partido llamar\u00eda a la lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la contribuci\u00f3n m\u00e1s importante para la reconstrucci\u00f3n del pleno poder burgu\u00e9s se hizo en el campo econ\u00f3mico: despu\u00e9s de haber evitado o circunscrito los episodios de expropiaci\u00f3n de las f\u00e1bricas en las zonas que pasaban paulatinamente al control de la Resistencia, las f\u00e1bricas fueron entregadas a los patrones.&nbsp;Es m\u00e1s: se los invita urgentemente a retornar.&nbsp;Todos los n\u00fameros de la&nbsp;<em>Unit\u00e0<\/em>, desde Liberaci\u00f3n en adelante, est\u00e1n salpicados de llamamientos a los obreros para que aumenten la producci\u00f3n (Staj\u00e1nov, el \u00abh\u00e9roe\u00bb ruso del trabajo, es exaltado en cada art\u00edculo) y a los patrones para que recuperen \u00absu lugar\u00bb.&nbsp;Emilio Sereni (presidente del Cln lombardo, dirigente del PCI) en una asamblea p\u00fablica de setiembre del &#8217;45 retoma lo que ser\u00e1 el&nbsp;<em>leitmotiv <\/em>del per\u00edodo: \u00abSer\u00eda demasiado c\u00f3modo para las clases dirigentes que llevaron a Italia a la cat\u00e1strofe poder decir a los trabajadores: ahora arr\u00e9glense solos&#8230; Los trabajadores no caer\u00e1n en la trampa, han sabido exigir que los representantes de la propiedad asuman su parte de responsabilidad en la reconstrucci\u00f3n\u00bb (10).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY las expectativas de una revoluci\u00f3n?&nbsp;Se mueven&#8230; hacia adelante;&nbsp;relacionadas con la futura Constituci\u00f3n.&nbsp;Es entonces cuando comienza la ret\u00f3rica en torno a ese papel, una ret\u00f3rica que sigue fascinando a la izquierda reformista hasta el d\u00eda de hoy, a pesar de que los \u00faltimos casi setenta a\u00f1os han demostrado que las revoluciones no se hacen con leyes: mucho menos con leyes escritas junto con la burgues\u00eda (11).<\/p>\n\n\n\n<p>La otra cara del compromiso de los partidos de izquierda, encabezados por el PCI, de entregar todo el poder a los patrones, radica en su papel de reprimir cada actitud y cada lucha que pueda entorpecer este proyecto.&nbsp;El papel de Togliatti es bien conocido: como ministro de Justicia en el gobierno de Parri y en el posterior gobierno de De Gasperi, no s\u00f3lo concedi\u00f3 amnist\u00eda a los fascistas \u2013consciente de que una purga grave implicar\u00eda inevitablemente tambi\u00e9n a la burgues\u00eda y reavivar\u00eda la lucha\u2013 sino tambi\u00e9n consinti\u00f3 la reconstrucci\u00f3n del aparato represivo burgu\u00e9s bas\u00e1ndose precisamente en el viejo personal fascista.&nbsp;Y fue nuevamente el ministro Togliatti quien invit\u00f3 a los magistrados a concluir r\u00e1pidamente los procesos llenando las c\u00e1rceles (de las que hab\u00edan salido los fascistas) con obreros que participaban en huelgas y manifestaciones(12).<\/p>\n\n\n\n<p>El PCI recupera posiciones de liderazgo en los gobiernos de reconstrucci\u00f3n: tambi\u00e9n en los ministerios claves de la econom\u00eda: Ministerio de Agricultura en el segundo gobierno de Bonomi;&nbsp;de Agricultura y Hacienda en el tercer gobierno Bonomi, en el gobierno Parri y en el primer gobierno de De Gasperi;&nbsp;de Hacienda y Transportes en el segundo gobierno de De Gasperi.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de este compromiso diligente, en 1947 el PCI fue expulsado del gobierno.&nbsp;Sin embargo, como se afirma en una resoluci\u00f3n del partido de mayo de 1947: \u00abLos comunistas seguir\u00e1n preconizando un programa de reconstrucci\u00f3n que, sin oprimir las fuerzas productivas sanas con excesivas intervenciones del Estado, restituya a todos la confianza en el futuro\u00bb (13).<\/p>\n\n\n\n<p>Un futuro capitalista, como sabemos, con la promesa no expl\u00edcita y las alusiones a un futuro \u00ab\u00absegunda tiempo\u00bb, el de la redenci\u00f3n obrera.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>9. Julio del \u201948: la mayor oleada obrera de la historia italiana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es precisamente en ese \u00absegundo tiempo\u00bb que creyeron los millones de trabajadores que retomaron las plazas y las f\u00e1bricas despu\u00e9s del 14 de julio de 1948. Aquel d\u00eda, al salir del parlamento, Togliatti fue alcanzado por las balas de un fan\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Minutos despu\u00e9s de que la noticia empezara a circular por el pa\u00eds, estall\u00f3 una insurrecci\u00f3n.&nbsp;Es, por as\u00ed decirlo, \u00abespont\u00e1nea\u00bb: no en el sentido literal del t\u00e9rmino (no existen luchas completamente \u00abespont\u00e1neas\u00bb, sin la intervenci\u00f3n de sectores de vanguardia o vanguardias individuales no existen) sino en el sentido de que ciertamente no fue de ninguna manera deseado por las direcciones del Pci o del Psi o de la CGIL.&nbsp;Sin embargo, fue alimentada por los cuadros de base e intermedios de esas fuerzas, por aquellos partisanos que hab\u00edan dejado de lado las mejores armas.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento que nace es el mayor desde el \u00abbienio rojo\u00bb de 1919-1920: de hecho, en cierto modo lo supera en amplitud.&nbsp;Hay cientos de municipios donde las masas desarman a polic\u00edas y los carabineros y toman el control.&nbsp;Las ametralladoras est\u00e1n montadas en los techos de las f\u00e1bricas.&nbsp;En la Fiat Valletta, los ejecutivos son secuestrados.<\/p>\n\n\n\n<p>En todas las grandes ciudades se levantan barricadas defendidas por ametralladoras.&nbsp;Incluso Roma es totalmente paralizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es aqu\u00ed que el gobierno burgu\u00e9s y la patronal reclaman los servicios del PCI: que por su parte ya hab\u00eda tomado medidas para apagar el fuego.&nbsp;Todo el grupo directivo central, desde Togliatti (quien recomienda: \u00abmantener la calma\u00bb mientras lo llevaban al hospital) hasta Secchia (a quien en los a\u00f1os siguientes una leyenda injustificada \u2013aceptada tambi\u00e9n por la extrema izquierda\u2013 present\u00f3 como el m\u00e1s proclive a retomar las armas), se esparce en las plazas, improvisa m\u00edtines para invitar&#8230; a la calma, a deponer las armas.&nbsp;El jefe de la CGIL, el togliattista Di Vittorio, se dirige a De Gasperi con el sombrero en la mano para invocar&#8230; una vuelta al orden.&nbsp;Orden que el gobierno no puede garantizar y para la cual espera ayuda de los dirigentes del PCI.<\/p>\n\n\n\n<p>La huelga general no la ha convocado nadie: la propia CGIL tendr\u00e1 que sumarse s\u00f3lo para poder tomar las riendas de la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador Mammarella (ciertamente no de simpat\u00edas comunistas) resum\u00eda as\u00ed las cosas: \u00abhabr\u00eda bastado una se\u00f1al de la direcci\u00f3n del PCI para que la huelga general se transformase en insurrecci\u00f3n abierta.&nbsp;Pero la se\u00f1al no llegar\u00e1 (&#8230;)\u00bb (14).<\/p>\n\n\n\n<p>Di Vittorio llama a G\u00e9nova y Mil\u00e1n y Tur\u00edn: ordena que todo se detenga.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os siguientes la versi\u00f3n oficial del PCI es que se trataba de detener una aventura, de evitar un ba\u00f1o de sangre y la represi\u00f3n.&nbsp;En realidad, el PCI no s\u00f3lo detuvo la insurrecci\u00f3n (que, a decir verdad, no habr\u00eda encontrado grandes obst\u00e1culos, dado que el movimiento de masas hab\u00eda levantado como una ramita el aparato represor burgu\u00e9s) sino que evit\u00f3 por todos los medios mantener vivo el conflicto, para por lo menos arrebatar (en cuanto no quer\u00edan hacer una revoluci\u00f3n) alguna conquista en un momento ciertamente favorable.<\/p>\n\n\n\n<p>No, el grupo dirigente del PCI (pero lo mismo vale para el resto de la izquierda) sofoc\u00f3 el conflicto obrero y salv\u00f3 una vez m\u00e1s el Estado burgu\u00e9s y la propiedad capitalista, exactamente como lo hab\u00eda hecho el PSI en setiembre de 1920 (raz\u00f3n que hab\u00eda inducido precisamente a los comunistas del PSI a escindirse en el Congreso de Livorno y construir el Pcd&#8217;I).&nbsp;Una vez que la lucha retrocedi\u00f3, la represi\u00f3n burguesa (e incluso la venganza) no faltar\u00eda.&nbsp;Hubo decenas de miles de procesos y condenas.&nbsp;Y el PCI los apoy\u00f3 y de hecho comenz\u00f3 la cacer\u00eda de los \u00abextremistas\u00bb, de los \u00abtrotskistas\u00bb, dentro del movimiento obrero (y de sus propias filas), es decir, de todos aquellos que no entend\u00edan por qu\u00e9 la lucha deb\u00eda terminar una vez m\u00e1s con la victoria del adversario, a pesar de la indudable superioridad de fuerza demostrada por las masas, por la clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>10. Por qu\u00e9 no termin\u00f3 en Plaza Loreto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Llegados a la conclusi\u00f3n de nuestro an\u00e1lisis, conviene repasar los argumentos que durante d\u00e9cadas han proporcionado el PCI y toda la historiograf\u00eda reformista para borrar de los libros (despu\u00e9s de haberlo hecho en la realidad) la revoluci\u00f3n que era posible en Italia en el per\u00edodo va de 1943 a 1948:<\/p>\n\n\n\n<p>1) el movimiento partisano habr\u00eda tenido poca consistencia y, en todo caso, el componente comunista no habr\u00eda tenido un peso absoluto;<\/p>\n\n\n\n<p>2) la fuerza del aparato estatal burgu\u00e9s y del sistema social y econ\u00f3mico capitalista hubiera sido insuperable;<\/p>\n\n\n\n<p>3) La presencia de tropas angloamericanas primero, y la posibilidad de su intervenci\u00f3n en los a\u00f1os siguientes, habr\u00eda impedido cualquier movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Con solo leer estos argumentos, a la luz de lo que hemos escrito en las p\u00e1ginas precedentes, se comprende c\u00f3mo son m\u00e1s tambaleantes que una mesa carcomida.<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento n\u00famero uno es demolido, a veces involuntariamente, por toda la historiograf\u00eda, incluida la de una orientaci\u00f3n tambi\u00e9n muy hostil a la revoluci\u00f3n.&nbsp;Se sabe que fue precisamente el movimiento partisano el que liber\u00f3 a Italia de los ocupantes y de los fascistas, mientras las tropas de los \u00ablibertadores\u00bb (imperialismo angloamericano) llegaron despu\u00e9s del hecho.&nbsp;En cuanto al peso mayoritario, no s\u00f3lo de los comunistas sino tambi\u00e9n m\u00e1s en general de los simpatizantes, organizados de diversas formas, de una perspectiva comunista, ya lo hemos dicho.<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento n\u00famero dos no resiste la prueba de ning\u00fan examen serio de los hechos hist\u00f3ricos.&nbsp;El aparato estatal burgu\u00e9s se hab\u00eda derrumbado claramente en 1943. Ya no exist\u00eda un Estado unitario, y tanto en el Sur (reino) como en el Centro-Norte (rep\u00fablica de Mussolini) las masas demostraron la capacidad de romper con su fuerza los dos aparatos reconstruidos tras el armisticio.&nbsp;La Resistencia en el Norte es m\u00e1s conocida;&nbsp;pero tambi\u00e9n en el Sur las masas proletarias y los campesinos pobres fueron protagonistas de grandiosas luchas contra los patrones y las tropas reales (y contra las mafias que colaboraban con los \u00ablibertadores\u00bb angloamericanos en una funci\u00f3n anticomunista).&nbsp;Piense en los muchos episodios que tuvieron lugar en Sicilia: en la insurrecci\u00f3n que en enero de 1945 parti\u00f3 de Ragusa y se extendi\u00f3 a Comiso, Agrigento, etc., contra la llamada a reclutar por parte del rey. <em>L&#8217;Unit\u00e0<\/em>&nbsp;(9 de enero de 1945) defini\u00f3 esa revuelta como el producto de \u00abresurgimientos de la reacci\u00f3n fascista\u00bb: pero los historiadores m\u00e1s serios han demostrado que all\u00ed no hay rastro de fascistas, al contrario, entre los sublevados se encuentran varios militantes y cuadros intermedios del PCI.&nbsp;O incluso, mira de nuevo la historia de Piana degli Albanesi, donde el 31 de diciembre de 1944 se iz\u00f3 la bandera roja sobre el Municipio y se proclam\u00f3 una \u00abrep\u00fablica popular\u00bb, que lograron sofocar s\u00f3lo dos meses despu\u00e9s con carabineros y tropas alpinas que arrojaron por miles contra las masas.&nbsp;Y la lista puede seguir y seguir.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa indudable capacidad revolucionaria de las masas tuvo tambi\u00e9n su m\u00e1s completa verificaci\u00f3n nuevamente en julio de 1948, como hemos visto, donde nuevamente fue s\u00f3lo la intervenci\u00f3n del PCI la que salv\u00f3 a la burgues\u00eda y su Estado.&nbsp;Lo mismo puede decirse de la fuerza econ\u00f3mica de la burgues\u00eda: las f\u00e1bricas estaban en manos de los obreros (como en septiembre de 1920) y fue el estalinismo (es decir, Togliatti y el grupo dirigente del PCI) quien las devolvi\u00f3, a veces tomando de sorpresa a la burgues\u00eda que esperaba otro tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al argumento de los angloamericanos, mostraba ya su debilidad cuando se utiliz\u00f3 por primera vez a mediados de la d\u00e9cada de 1940.&nbsp;Es bastante evidente que si todo el movimiento de la Resistencia no hubiese sido, d\u00eda tras d\u00eda, desde su inicio, desviado y cortado, nadie hubiera podido detenerlo ni los angloamericanos hubieran podido detener un proceso revolucionario que se daba simult\u00e1neamente en varios pa\u00edses europeos (por ejemplo, en Francia y en Grecia, en el mismo per\u00edodo, as\u00ed como en Yugoslavia: donde la relaci\u00f3n de fuerzas en el campo cambi\u00f3 las decisiones tomadas en la mesa de Yalta) y que solo el estalinismo, a trav\u00e9s de la Komintern-Kominform, fue capaz de desarmar.<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad es entonces muy diferente a lo que todav\u00eda hoy leemos en los libros de historia.&nbsp;En la Italia de entonces se pod\u00eda no s\u00f3lo derrotar el fascismo (lo que no requer\u00eda ninguna alianza con la burgues\u00eda o sus sectores) sino tambi\u00e9n realizar una revoluci\u00f3n socialista, lidiando con el sistema socioecon\u00f3mico que gener\u00f3 el fascismo, el capitalismo. Adem\u00e1s, de alguna manera este fue el curso que tomaron los acontecimientos y esta era la fuerza enorme intr\u00ednseca de la Resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese rumbo fue deliberadamente desviado con un gigantesco esfuerzo activo por parte del estalinismo, que trabaj\u00f3 conscientemente para impedir (o m\u00e1s bien para derrocar) la radicalizaci\u00f3n clasista de la Resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto sucedi\u00f3 porque carec\u00edan de un partido y una Internacional revolucionaria con influencia de masas capaz de disputar con los estalinistas la hegemon\u00eda;&nbsp;porque no hab\u00eda un partido de tipo bolchevique y la Internacional revolucionaria, la Cuarta Internacional, nacida pocos a\u00f1os antes (1938) qued\u00f3 en minor\u00eda gracias a los golpes cruzados que sufri\u00f3 a manos de los Estados burgueses (democr\u00e1tico parlamentarios o fascistas) y de los estalinistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, por eso s\u00f3lo la construcci\u00f3n del partido revolucionario que faltaba en 1943-1948 y que todav\u00eda falta hoy podr\u00e1 reescribir la historia (y no solo en los libros) y podr\u00e1 redimir el sacrificio de tantos j\u00f3venes obreros, de tantos partisanos, haciendo esa revoluci\u00f3n que les fue impedida.<\/p>\n\n\n\n<p>(1) Adem\u00e1s de las Brigadas Garibaldi, en noviembre de 1943 el PCI cre\u00f3 los Gaps (Grupos de Acci\u00f3n Patri\u00f3tica) que act\u00faan en las ciudades;&nbsp;y luego los SAP (Equipos de Acci\u00f3n Patri\u00f3tica) conformados por trabajadores que permanecen en sus labores y realizan sabotajes y acciones colaterales.<\/p>\n\n\n\n<p>(2) E. Aga Rossi y V. Zaslavsky,&nbsp;<em>Togliatti e Stalin<\/em>, Il Mulino, 1997;&nbsp;S. Pons &#8211; F. Gori,&nbsp;<em>Dagli archivi di Mosca.&nbsp;L\u2019Urss, il Cominform e il PCI<\/em>, 1943-1951, Carocci, 1998.<\/p>\n\n\n\n<p>(3) Citado de Pons-Gori,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p.&nbsp;48.<\/p>\n\n\n\n<p>(4)&nbsp;<em>Ib\u00edd.<\/em>, p.&nbsp;35.<\/p>\n\n\n\n<p>(5) Es interesante notar que fue el propio Togliatti, de regreso de Mosc\u00fa, quien trajo las directivas secretas de Dimitrov para el PCF: unidad nacional, desarme de la Resistencia, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>(6) Ver&nbsp;<em>l&#8217;Unit\u00e0<\/em>&nbsp;del 2 de abril de 1944: el archivo de <em>l\u2019Unit\u00e0<\/em>&nbsp;(muy \u00fatil) tambi\u00e9n se puede consultar en el sitio http:\/\/archivio.unita.it\/.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de lo que ya hab\u00eda dicho Togliatti en varias intervenciones y, en particular, lo que dir\u00e1, m\u00e1s o menos con las mismas palabras, en su discurso a los cuadros del PCI napolitano el 11 de abril (ver P. Togliatti, \u201cPer la salvezza del nostro&nbsp;Paese\u201d, Einaudi, 1946).<\/p>\n\n\n\n<p>(7) Directiva de Ercoli [el nombre de batalla de Togliatti] del 6 de junio de 1944, en el Archivo PCI de la Fundaci\u00f3n Instituto Gramsci, Roma, citado por Aga Rossi y Zaslavsky, <em>op.&nbsp;cit.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(8) Sobre este tema, v\u00e9ase el art\u00edculo de F. Stefanoni, \u00ab\u201cPartito nuovo\u201d e \u201cdemocrazia progressiva\u201d: due strumenti del compromesso di classe\u00bb, disponible en el sitio web <a href=\"http:\/\/www.alternativacomunista.org\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.alternativacomunista.org<\/a>, en la secci\u00f3n \u00abteor\u00eda y formaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>(9) Citado de A. Peregalli,&nbsp;<em>L\u2019altra Resistenza.&nbsp;Il Pci e le opposizioni di sinistra, 1943-1945<\/em>, Graphos, 1991, p.&nbsp;88.<\/p>\n\n\n\n<p>(10) Citado de G. Galli,&nbsp;<em>Storia del Pci<\/em>, ed.&nbsp;Schwarz, 1958, p.&nbsp;236.<\/p>\n\n\n\n<p>(11) Para nuestro juicio m\u00e1s argumentado sobre la Constituci\u00f3n, remitimos a nuestro \u00abPopolo villa o popolo rosso?&nbsp;Perch\u00e9 i comunisti non difendono la Constituzione e si battono per un\u2019altra democrazia\u00bb, disponible en el sitio web http:\/\/www.alternativacomunista.it\/content\/view\/1435\/47\/<\/p>\n\n\n\n<p>(12) En este marco, el PCI al mismo tiempo reprime los actos de rebeld\u00eda de las bandas partisanas que en el per\u00edodo de la Liberaci\u00f3n del &#8217;48 son peri\u00f3dicamente tentadas a tomar las armas y volver a las monta\u00f1as;&nbsp;y al mismo tiempo tolera (y en parte utiliza como v\u00e1lvula de escape) acciones contra fascistas individuales: como es el caso de las ejecuciones de fascistas llevadas a cabo por el Volante Rossa de Milano, activo desde el verano del \u201945, sobre el cual se hace referencia a C. Bermani,&nbsp;<em>La Volante Rossa<\/em>, Ed. Colibr\u00ec, 2009.<\/p>\n\n\n\n<p>(13) V\u00e9ase&nbsp;<em>La politica dei comunisti dal V al VI Congresso, risoluzionie documenti raccolti a cura della segretaria del Pci<\/em>, 1948.<\/p>\n\n\n\n<p>(14) G. Mammarella,&nbsp;<em>L\u2019Italia dopo il fascismo, 1943-&#8217;68<\/em>, Il Mulino, 1970, p.&nbsp;204.<\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo original en italiano, tomado de <a href=\"http:\/\/www.partitodialternativacomunista.org\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.partitodialternativacomunista.org<\/a>, 18\/4\/2023.-<\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Francesco Ricci 1. El primer golpe real al fascismo: las huelgas obreras Generalmente la crisis del fascismo se presenta como el producto de la derrota militar infligida por los Aliados y la crisis interna del r\u00e9gimen. 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