{"id":73391,"date":"2023-02-19T20:02:14","date_gmt":"2023-02-19T20:02:14","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=73391"},"modified":"2024-11-03T13:27:15","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:15","slug":"trotski-ante-las-guerras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/trotski-ante-las-guerras\/","title":{"rendered":"Trotski ante las guerras"},"content":{"rendered":"\n<p>La invasi\u00f3n rusa a Ucrania, siendo una guerra de agresi\u00f3n nacional de una potencia militar contra una naci\u00f3n agredida, involucra otras fuerzas y otros intereses m\u00e1s all\u00e1 de este conflicto directo. Como lo plantea Le\u00f3n Trotsky en <em>La Guerra y la IV Internacional<\/em> no se puede defender hasta las \u00faltimas consecuencias el derecho de soberan\u00eda de la naci\u00f3n oprimida en la guerra sin ubicar \u00ablas fuerzas fundamentales que act\u00faan en ella&#8230; su desarrollo, y por las consecuencias a las que conduce finalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por Florence Open, publicado originalmente en Marxismo Vivo N\u00ba 18, mayo de 2022. <\/p>\n\n\n\n<p>El tel\u00f3n de fondo que alimenta el conflicto es la rivalidad entre dos bloques, el de la OTAN y el de Rusia (con apoyo de China), por el dominio econ\u00f3mico, pol\u00edtico y militar de la regi\u00f3n. Esto explica en parte los grandes debates que se est\u00e1n dando en la izquierda mundial, tanto sobre el car\u00e1cter de la guerra como sobre la pol\u00edtica que los revolucionarios deben de tener en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>En el sistema imperialista decadente son recurrentes este tipo de guerras, y la guerra en Ucrania es un escenario distinto a la guerra llevada a cabo por EE.UU. en Irak, aunque ambas sean una agresi\u00f3n del mismo car\u00e1cter. Y en un escenario muy similar a la agresi\u00f3n rusa a Ucrania, tuvo lugar en la segunda parte de los a\u00f1os 1930, cuando se libraron dos guerras: la Segunda Guerra \u00cdtalo-Et\u00edope (1935-1936) que solo dur\u00f3 seis meses, y la Segunda Guerra Sino-Japonesa (1937-1945). Esta \u00faltima empez\u00f3, como la guerra de Etiop\u00eda, siendo una guerra de liberaci\u00f3n nacional, empalma luego con la Segunda Guerra Mundial y con la entrada de EE.UU. en el conflicto con Jap\u00f3n en 1941, combinando la guerra nacional china con el enfrentamiento interimperialista entre EE.UU. y Jap\u00f3n, y en 1944, con la intervenci\u00f3n militar directa de EE.UU., el conflicto interimperialista se torn\u00f3 el eje principal.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1934, el citado texto de Le\u00f3n Trotsky explica que la actual crisis econ\u00f3mica y social del imperialismo y el r\u00e1pido rearme de las principales potencias anuncian un nuevo conflicto imperialista. En dicho texto, tambi\u00e9n explica c\u00f3mo los revolucionarios deben combinar en las guerras de ese per\u00edodo la lucha por las tareas de liberaci\u00f3n nacional y de defensa de la URSS, con la lucha contra todos los imperialismos, y explica tambi\u00e9n c\u00f3mo las tareas pueden variar seg\u00fan que uno est\u00e9 en un pa\u00eds colonial o semicolonial, en un pa\u00eds imperialista agresor, o en un pa\u00eds imperialista que act\u00faa en una guerra a favor de una lucha de liberaci\u00f3n nacional o por la defensa de la URSS, es decir, un imperialismo alineado militarmente con el campo progresivo de una guerra \u201cjusta\u201d pero para defender sus propios intereses. Este \u00faltimo caso se dio tanto en la guerra \u00edtalo-et\u00edope de 1935, cuando Inglaterra busc\u00f3 intervenir contra la Italia de Mussolini que invad\u00eda Etiop\u00eda, o cuando EE.UU. intervino militarmente para apoyar a China en su lucha de liberaci\u00f3n nacional contra el imperialismo japon\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Los textos de este dossier son apenas una selecci\u00f3n muy inicial del gran ac\u00famulo pol\u00edtico que tiene el trotskismo mundial en el an\u00e1lisis e intervenci\u00f3n directa de ambas guerras de car\u00e1cter combinado, o con m\u00faltiples contradicciones, y que es de gran utilidad hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky entendi\u00f3 la segunda Guerra \u00cdtalo-Et\u00edope como el lugar de articulaci\u00f3n de una doble contradicci\u00f3n o enfrentamiento. Se trataba, por supuesto, de encarar la lucha prioritaria por asegurar la soberan\u00eda nacional de un pa\u00eds frente a la agresi\u00f3n imperialista de Italia, y esa era definitivamente la contradicci\u00f3n principal del conflicto. Pero esta guerra se daba tambi\u00e9n en un trasfondo de r\u00e1pido rearme y guerra econ\u00f3mica creciente entre las distintas potencias imperialistas, desencadenados ambos por la brutal crisis econ\u00f3mica de los a\u00f1os \u201930, por las rivalidades imperialistas no resueltas despu\u00e9s del Tratado de Versalles (1919), y, obviamente, por la necesidad estructural del capitalismo imperialista de aumentar constantemente sus beneficios, lo que requiere conquistas de nuevos territorios que proporcionen tanto recursos como mano de obra y mercados para realizar la plusval\u00eda. Se trataba, pues, de una guerra de liberaci\u00f3n nacional librada en un contexto de pr\u00f3logo de una nueva guerra imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Trotsky entabla una discusi\u00f3n directa con el grupo de trotskistas que actuaba en el ILP (<em>Independent Labor Party<\/em>), agrupados en el Grupo Marxista, donde militaba C.L.R. James, del que presentamos dos textos. Los trotskistas del ILP tomaron una postura clara de apoyo a la resistencia et\u00edope contra la invasi\u00f3n italiana, aunque Etiop\u00eda estuviera dirigida por Haile Selassie, un tremendo dictador. Por ellos organizaron una gran campa\u00f1a de solidaridad, promoviendo boicots a la industria armament\u00edstica italiana y al imperialismo italiano en general, en lo que llamaron \u201csanciones obreras\u201d, para contraponerlas a las sanciones imperialistas del gobierno conservador de Baldwin y de las Naciones Unidas, que el ILP rechaz\u00f3 de lleno. Trotsky apoy\u00f3 plenamente la pol\u00edtica del Grupo Marxista, tanto el rechazo firme a cualquier tipo de apoyo a las sanciones imperialistas, ya que hab\u00eda que combatir la presi\u00f3n social patriotera y separar al proletariado brit\u00e1nico de su propia burgues\u00eda, como el apoyo activo a todas las actividades de solidaridad con Etiop\u00eda y las sanciones obreras. En este segundo frente, los trotskistas del GM tuvieron que enfrentar las presiones social-pacifistas de sectores de la socialdemocracia brit\u00e1nica que prefer\u00edan la neutralidad en la guerra. Los textos de C.L.R. James muestran c\u00f3mo los trotskistas brit\u00e1nicos movilizaron una campa\u00f1a de solidaridad con Etiop\u00eda al mismo tiempo que, o mejor dicho, a partir de, una denuncia clara de su propio gobierno imperialista y su pol\u00edtica oportunista de sanciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con el segundo conflicto, en la carta a Diego Rivera (tambi\u00e9n en el dossier), Trotsky explica el car\u00e1cter de la guerra sino-japonesa y cu\u00e1l debe de ser la pol\u00edtica de los revolucionarios chinos y del resto del mundo: lucha contra Jap\u00f3n por la liberaci\u00f3n nacional y a la vez enfrentar pol\u00edticamente el r\u00e9gimen de Chiang Kai-shek. Cualquier postura de neutralidad en esa guerra ser\u00eda un desastre. En ese mismo momento, Trotsky tambi\u00e9n estaba en discusi\u00f3n con el SWP norteamericano, que hizo incluso una gran campa\u00f1a de solidaridad activa tanto con el partido trotskista chino como con el movimiento de resistencia, recogiendo fondos de ayuda directa y promoviendo acciones de boicot obrero contra la industria armament\u00edstica japonesa, a la vez que criticaban la direcci\u00f3n burguesa de Chiang Kai-shek y, claro est\u00e1, los interesas reales y la hipocres\u00eda del gobierno de Roosevelt que interven\u00eda en esa guerra contra Jap\u00f3n. El texto \u00abLa Guerra en el Extremo Oriente\u00bb demuestra que la pol\u00edtica del trotskismo es siempre la de buscar una salida independiente de la clase trabajadora, que no conf\u00ede en ninguna direcci\u00f3n burguesa y menos aun imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>En ambos casos, pues, el desaf\u00edo de los revolucionarios era doble: primero analizar el car\u00e1cter de los conflictos concretos por sus tendencias objetivas en la lucha de clases y las consecuencias, y no simplemente por sus direcciones, tomando en cuenta la totalidad de las contradicciones, y, segundo, desarrollar una intervenci\u00f3n pol\u00edtica consecuente en cada pa\u00eds. Tanto en Etiop\u00eda como en China, las direcciones de la lucha antiimperialista no eran ni obreras ni socialistas, sino m\u00e1s bien burguesas y reaccionarias, pero Trotsky y los revolucionarios explicaron el car\u00e1cter progresivo de un frente militar ante el otro, la importancia de las consignas democr\u00e1ticas de liberaci\u00f3n nacional y que la victoria del pueblo et\u00edope como la victoria del pueblo chino contra los imperialismos agresores desatar\u00eda una nueva ola de luchas masivas y revoluciones de los oprimidos. Pero, en esta coyuntura, los trotskistas no dejaron por un segundo de delimitarse pol\u00edticamente de los supuestos imperialismos \u201camigos\u201d que buscaban intervenir en dichos conflictos para derrotar a sus competidores imperialistas y aumentar su proprio dominio colonial. El texto de Klement de 1937, que es un comentario de una parte clave del texto de Trotsky de 1934, analiza las tareas de los revolucionarios en los pa\u00edses imperialistas cuando sus propios gobiernos intervienen en guerras progresivas para ayudarlas, y es de gran importancia hoy, pues explica c\u00f3mo se concreta la tarea del derrotismo revolucionario seg\u00fan el car\u00e1cter concreto de cada guerra y seg\u00fan el papel de cada imperialismo en esta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La invasi\u00f3n rusa a Ucrania, siendo una guerra de agresi\u00f3n nacional de una potencia militar contra una naci\u00f3n agredida, involucra otras fuerzas y otros intereses m\u00e1s all\u00e1 de este conflicto directo. 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