{"id":73182,"date":"2023-01-24T12:40:41","date_gmt":"2023-01-24T12:40:41","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=73182"},"modified":"2024-11-03T13:27:18","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:18","slug":"acelerando-en-el-vacio-la-crisis-neoliberal-de-la-sociabilidad-y-la-salud-mental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/acelerando-en-el-vacio-la-crisis-neoliberal-de-la-sociabilidad-y-la-salud-mental\/","title":{"rendered":"Acelerando en el vac\u00edo: la crisis neoliberal de la sociabilidad y la salud mental"},"content":{"rendered":"\n<p><em>En esta segunda semana de enero, se public\u00f3 en el portal de la LIT-CI el texto \u201c<a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/la-alienacion-del-capitalismo-y-los-trastornos-mentales\/\" data-type=\"post\" data-id=\"73037\">Alienaci\u00f3n en el capitalismo y la salud mental\u201d, firmado por Giorgio Vigan\u00f2<\/a>, de Italia. Y, en primer lugar, la iniciativa de abordar el tema de la salud mental es muy importante y urgente. No hay quien niegue el aumento de los casos de enfermedad mental \u2013sobre todo en el escenario pospandemia\u2013 y que no reconozca el tema como un tema latente de nuestro tiempo. Y no somos nosotros los que lo decimos. La depresi\u00f3n fue considerada por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud como el \u201cmal del siglo\u201d, por mencionar solo uno de los trastornos. Las organizaciones pol\u00edticas necesitan empezar a mirar seriamente el tema, primero como una cuesti\u00f3n y aspecto social del capitalismo contempor\u00e1neo y, segundo, como un problema incluso organizativo. Al fin y al cabo, son temas que tambi\u00e9n afectan a nuestros militantes y camaradas. Entonces, quiero hacer un di\u00e1logo con el camarada Vigan\u00f2 y puntuar algunas cuestiones.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por Romerito Pontes<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La concepci\u00f3n biom\u00e9dica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La primera versa sobre la ideolog\u00eda reduccionista, acertadamente criticada por el autor. Durante muchos siglos de desarrollo de la Medicina, desde los tiempos en que las enfermedades eran consideradas manifestaciones sobrenaturales, ser \u201csaludable\u201d significaba no tener enfermedades. Es decir, una concepci\u00f3n que atend\u00eda plenamente los principios de la l\u00f3gica formal (identidad, no contradicci\u00f3n y tercero excluido). En resumen: la salud es la ausencia de enfermedad, gozar de salud es no padecer enfermedades. Esta concepci\u00f3n prevaleci\u00f3 hasta mediados de la d\u00e9cada de 1940, cuando la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud comenz\u00f3 a considerar el completo bienestar f\u00edsico, mental y social en su definici\u00f3n de salud, extendiendo as\u00ed la concepci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la \u201causencia de enfermedad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el desarrollo de las ciencias m\u00e9dicas no qued\u00f3 al margen de estas formulaciones. Vale la pena recordar que en el siglo XIX vivimos el auge de las concepciones positivistas que imprimieron una fuerte lectura biom\u00e9dica en la comprensi\u00f3n de la vida, incluso en sus aspectos sociales. No por casualidad, en esa misma \u00e9poca, las ideolog\u00edas y los prejuicios ganaron estatus cient\u00edfico a partir de abordajes mecanicistas y biom\u00e9dicos. Por ejemplo, la frenolog\u00eda, una pseudociencia que buscaba identificar tendencias criminales a partir de patrones fenot\u00edpicos. Teor\u00edas racistas y eugen\u00e9sicas como la del darwinismo social tambi\u00e9n ganaron fundamentaci\u00f3n con apariencia cient\u00edfica basada en aspectos biom\u00e9dicos y gen\u00e9ticos, como en el caso de la supuesta superioridad de algunas razas.<\/p>\n\n\n\n<p>El cambio en la concepci\u00f3n de la OMS fue importante, pero las marcas de ese positivismo biom\u00e9dico y reduccionista siguen latentes en parte de las pr\u00e1cticas de salud hoy, especialmente sobre aquellas que de alguna manera tienen una interfaz con aspectos de la vida social. El tema de la \u201cteor\u00eda de la serotonina\u201d planteada por Vigan\u00f2, por ejemplo, es apropiado, aunque ello no resta importancia a la investigaci\u00f3n sobre los aspectos bioqu\u00edmicos del funcionamiento encef\u00e1lico. La trampa de la ideolog\u00eda positivista y reduccionista contenida en la concepci\u00f3n biom\u00e9dica de la salud mental, mientras tanto, opera en otro nivel que va al encuentro de algunas especificidades del capitalismo contempor\u00e1neo. Volveremos sobre esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 momento del capitalismo estamos hablando?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las organizaciones pol\u00edticas se est\u00e1n dando cuenta poco a poco de la importancia del tema de la salud mental. Naturalmente, las primeras conclusiones sobre este debate apuntan a los impactos del capitalismo sobre la salud mental. Pero si queremos profundizar en la cuesti\u00f3n, debemos preguntarnos: \u00bfpor qu\u00e9 el capitalismo no provocaba estos problemas antes como los provoca hoy? El propio Vigan\u00f2 introduce su texto diciendo que los trastornos mentales han ido en aumento en los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os, aunque no se arriesgue mucho a explicar el porqu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una pregunta justa y que necesita respuestas. El capitalismo es un modo de producci\u00f3n que ya tiene algunos siglos. Si consideramos el capitalismo industrial, que surgi\u00f3 con la primera Revoluci\u00f3n Industrial a finales del siglo XVIII y en el XIX, tiene al menos doscientos a\u00f1os. Ahora bien, si es cierto que el capitalismo ha sido el mismo desde entonces, al menos en sus bases estructurales no ha habido un cambio radical, \u00bfcu\u00e1l es la especificidad de su momento hoy que hace que se agudice la crisis de la salud mental? La pista la da el propio Vigan\u00f2: cuarenta a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ascenso de la ideolog\u00eda neoliberal y erosi\u00f3n de la sociabilidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando decimos \u201ccuarenta a\u00f1os atr\u00e1s\u201d nos referimos a la d\u00e9cada de 1980. \u00bfY qu\u00e9 hubo all\u00ed de espec\u00edfico que pudo haber desencadenado la crisis de la salud mental? Tenemos una corazonada: el ascenso de la ideolog\u00eda neoliberal. Lo cual, es cierto, no cambia los cimientos estructurales del capitalismo, sino que lo sit\u00faa en otro nivel ideol\u00f3gico. Porque el neoliberalismo no es solo una filosof\u00eda gerencial de los asuntos econ\u00f3micos, sino una filosof\u00eda que impacta la vida en su totalidad. Despu\u00e9s de todo, a medida que la producci\u00f3n comienza a reorganizarse bajo la batuta de otros dict\u00e1menes ideol\u00f3gicos, toda la sociabilidad se ve afectada por esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, las grandes concentraciones de obreros en las f\u00e1bricas y, en consecuencia, en los sindicatos, aspecto cl\u00e1sico del per\u00edodo fordista, son profundamente reformuladas por el neoliberalismo. Hay un aumento de las tercerizaciones y de las cuarterizaciones, mayor encadenamiento de la producci\u00f3n a nivel global, disminuci\u00f3n del tiempo de rotaci\u00f3n del capital y aceleraci\u00f3n de la vida, automatizaci\u00f3n y consecuentes despidos, precarizaci\u00f3n del trabajo y destrucci\u00f3n de los derechos. Todo esto disuelve la vieja formaci\u00f3n fordista de la producci\u00f3n y la sociabilidad que de ella resultaba. La posibilidad total del teletrabajo hoy nos priva incluso de la socializaci\u00f3n que \u2013con todos los problemas\u2013 se produce en el ambiente de producci\u00f3n y\/o servicio. Asimismo, los sindicatos se est\u00e1n vaciando en la medida en que el propio proceso productivo va siendo pulverizado y precarizado.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan con respecto a la sociabilidad, es necesario mencionar la creciente mercantilizaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n de todos los espacios p\u00fablicos. El neoliberalismo, desde su concepci\u00f3n de Estado m\u00ednimo, tiene aversi\u00f3n a todo esto y arroja todos los parques, teatros, clubes, espacios de convivencia p\u00fablicos en manos de la iniciativa privada a trav\u00e9s de las privatizaciones. No solo se disipa la sociabilidad de la producci\u00f3n, sino que los muros privatistas coartan cualquier posibilidad de sociabilidad p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, los altos niveles de precariedad laboral sumados al extremo individualismo neoliberal son terreno f\u00e9rtil para la proliferaci\u00f3n de cualquier ideolog\u00eda emprendedora, desde los entrenadores hasta las teolog\u00edas de la prosperidad, que simplemente culpan al individuo por su fracaso. El miedo al despido se convierte en miedo a sentirse \u200b\u200bindividualmente fracasado, como si los despidos estuvieran motivados \u00fanica y exclusivamente por m\u00e9ritos, y no por la propia din\u00e1mica macroecon\u00f3mica. La precarizaci\u00f3n de la vida, la corrosi\u00f3n de la sociabilidad y el extremo individualismo son caracter\u00edsticas del neoliberalismo muy costosas para la salud mental de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La ca\u00edda de la URSS y el \u201cmundo posible\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, pero no menos importante, debe mencionarse la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. No solo por su impacto objetivo, sino tambi\u00e9n por su impacto subjetivo. Mark Fisher se complace en rescatar el famoso eslogan de Margaret Thatcher <em>\u2013\u201cThere is not alternative\u201d<\/em> [<em>\u201cNo hay alternativa\u201d<\/em>]\u2013 para explicar c\u00f3mo la ca\u00edda de la URSS y el ascenso del individualismo neoliberal crean un componente ideol\u00f3gico derrotista, de resignaci\u00f3n y aceptaci\u00f3n de la tragedia social en que nos encontramos. Si este es el \u00fanico mundo posible, lo que nos queda es intentar mejorar la situaci\u00f3n individualmente. Como dice Zizek y reafirma Fisher: es m\u00e1s f\u00e1cil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo. Estamos privados hasta de so\u00f1ar con un mundo diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la falta de perspectiva social, la precarizaci\u00f3n de la vida, la corrosi\u00f3n de la sociabilidad y el extremo individualismo nos parecen los componentes objetivos e ideol\u00f3gicos del capitalismo contempor\u00e1neo \u2013en su fase neoliberal\u2013 que sirven como detonantes de la crisis de salud mental en que encontramos.<\/p>\n\n\n\n<p>No nos parece casual que asistamos tambi\u00e9n, al menos en Am\u00e9rica Latina, al ascenso de grupos neopentecostales fundados bajo la \u00e9gida de la teolog\u00eda de la prosperidad, por no hablar del ascenso de todo tipo de sectas, empezando por algunos grupos bolsonaristas en el Brasil. Estos grupos cumplen una doble funci\u00f3n: al apropiarse de toda la vida de los fieles, las iglesias terminan ocupando un espacio vac\u00edo dejado por la corrosi\u00f3n neoliberal de la sociabilidad. No se trata solo de una creencia religiosa, sino de toda una reestructuraci\u00f3n de la vida, incluida la sociabilidad. Cada vez m\u00e1s las nuevas iglesias se parecen con clubes sociales, desde infraestructura hasta las actividades como conciertos, teatros, clubes y actividades para todas las dimensiones de la vida. Al mismo tiempo en que se atentan con una perspectiva individualista de prosperidad, aunque sea ficticia. Tal crisis tambi\u00e9n ayuda a explicar, en parte, el surgimiento de mitoman\u00edas y la adhesi\u00f3n a l\u00edderes autoritarios y paternalistas, en general populistas de derecha. El vac\u00edo dejado por la destrucci\u00f3n neoliberal es ocupado por toda suerte de oportunistas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vigilancia y dataficaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero volvamos a la concepci\u00f3n biom\u00e9dica. \u00bfQu\u00e9 tiene que ver ella con el neoliberalismo? Pues bien, el neoliberalismo que tanto criticaba la burocratizaci\u00f3n y la centralizaci\u00f3n sovi\u00e9tica termin\u00f3 creando, contradictoriamente, una \u201cburocratizaci\u00f3n difusa\u201d, digamos. El proceso de subsunci\u00f3n real y formal del trabajo al capital \u2013como lo describe Marx\u2013 siempre ha implicado alguna forma de normatizaci\u00f3n de los procesos de la vida cotidiana. Bajo el proceso industrial de producci\u00f3n, ahora tenemos hora para despertarnos, comer, divertirnos, etc. Pero en su af\u00e1n por acelerar y aumentar la productividad, el neoliberalismo acaba por metrificar y medir todos los aspectos de la vida, transform\u00e1ndolo todo en datos, lo que sit\u00faa en un nivel superior el proceso de normatizaci\u00f3n de la vida cotidiana. Un componente ideol\u00f3gico muy reforzado por el ascenso de las big techs, la plataformizaci\u00f3n del trabajo y sus m\u00e9todos de rankeamiento, el desarrollo de algoritmos y la inteligencia artificial. Todo lo que es s\u00f3lido se transforma en datos. Y todo lo que dato es tambi\u00e9n \u00abmetrificable\u00bb y metrificado. Y en la medida en que se reducen a m\u00e9tricas, las cosas se vac\u00edan de su humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida se ha convertido en un \u00abmuseo de grandes novedades\u00bb. Nunca se ha creado tanto al mismo tiempo en que el mundo nunca fue tan \u201csin gracia\u201d. La vida nunca ha sido tan acelerada sin salir del lugar. Innovaci\u00f3n, disrupci\u00f3n o cualquier otra palabra de moda. La sensaci\u00f3n es que corremos, corremos\u2026 y morimos en la playa. Aceleramos en el vac\u00edo de tal manera que la velocidad poco importa: nuestro entorno es siempre el mismo a pesar de ella. Nada de esto tiene sentido vaciado de humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta obsesi\u00f3n por la metrificaci\u00f3n, la medici\u00f3n y la clasificaci\u00f3n va al encuentro directo de la concepci\u00f3n biom\u00e9dica reduccionista, que acaba especializ\u00e1ndose en producir diagn\u00f3sticos, l\u00e9ase: medici\u00f3n y clasificaci\u00f3n. Para todo hoy se produce un diagn\u00f3stico que tiene, como consecuencia directa, la medicalizaci\u00f3n de la vida en su totalidad. Hay una norma de lo que es una vida feliz y saludable (y productiva, claro) y quien no se encaje se ver\u00e1 forzado por la medicalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un par\u00e9ntesis para una observaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica: hablamos gen\u00e9ricamente de un producto de calidad. \u00abUn autom\u00f3vil de calidad\u00bb, por ejemplo. Pero cuando se trata de nuestras vidas y de nuestro cotidiano, la cosa se invierte: estamos hablando de calidad de vida. La inversi\u00f3n no es casual. Es justamente porque la calidad \u2013predefinida y formateada <em>a priori<\/em>\u2013 es el producto en s\u00ed y las vidas que vienen despu\u00e9s deben adaptarse a esa mercader\u00eda llamada \u201ccalidad de vida\u201d. Bajo el capitalismo, no hay espacio para que las vidas se tornen de calidad, pero hay un calidad-producto que se puede adquirir como mercader\u00eda o servicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro que la Big Pharma, como rama capitalista, aprovecha esto para aumentar las ventas. Por cierto, como cualquier otra rama capitalista, principalmente en tiempos de ESG (<em>Environmental, Social and Governance<\/em>). Pero el boom de la \u201cdiagnostizaci\u00f3n\u201d tiene m\u00e1s que ver con un enfoque neoliberal de medici\u00f3n de los procesos que con el aspecto capitalista de la Big Pharma.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Big Pharma y la salida m\u00edstica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que no quiere decir que la medicalizaci\u00f3n sea un problema en s\u00ed mismo. Veamos. Somos cr\u00edticos del modelo del agronegocio, pero eso no significa que estemos en contra del desarrollo tecnol\u00f3gico del campo que busca aumentar la productividad, la calidad de los alimentos y la preservaci\u00f3n del medio ambiente. Del mismo modo, la cr\u00edtica a la Big Pharma no puede ser la cr\u00edtica a los f\u00e1rmacos en s\u00ed. El avance de la medicina se debe mucho a esto. V\u00e9ase la importancia de la producci\u00f3n masiva de vacunas, para centrarnos en un caso reciente. El riesgo que se corre es que con la cr\u00edtica a los f\u00e1rmacos en s\u00ed, se acaben alimentando ideolog\u00edas m\u00edsticas y pseudocient\u00edficas como terapias alternativas y ritualistas. La cr\u00edtica a la Big Pharma no puede servir de cuna para el anticientificismo. Aqu\u00ed, nuevamente, la erosi\u00f3n provocada por el capitalismo en su fase neoliberal est\u00e1 siendo ocupada por oportunistas, m\u00e1s espec\u00edficamente, por la charlataner\u00eda de todo tipo que crece en las grietas de la Big Pharma. Muchas veces las propias curas milagrosas acaban convirti\u00e9ndose en grandes negocios.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco est\u00e1 descartado que parte de los casos de trastornos en salud mental puedan y deban ser tratados con f\u00e1rmacos o que sus principales causas sean aspectos bioqu\u00edmicos del enc\u00e9falo. Ni que los f\u00e1rmacos sean importantes para el control de las soluciones l\u00edmites y extremas. La cr\u00edtica a la Big Pharma debe centrarse en el problema de la mercantilizaci\u00f3n de una vida normatizada como soluci\u00f3n vendible a una vida precarizada y con la sociabilidad erosionada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La lucha por la salud mental<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, Vigan\u00f2 esboza un indicativo program\u00e1tico para el tema de la salud mental que se basa b\u00e1sicamente en <em>\u201cinversiones masivas en atenci\u00f3n a la salud mental, sobre todo un gran plan de reclutamiento que permita a todos tener una terapia personalizada de acuerdo con las exigencias reales. Con eso, tambi\u00e9n reivindicamos la nacionalizaci\u00f3n \u2013y por lo tanto la gratuidad\u2013 de los servicios de psicoterapia, hoy ampliamente privados\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, es un buen comienzo en la medida en que el debate es inicial. Pero la idea de que la psicoterapia es una cura, lo que parece estar entre l\u00edneas del argumento, sugiere un intento de normalizar vidas disgregadas. En este sentido, se trata de una reducci\u00f3n de da\u00f1os, un tratamiento. Pero la salud mental no es meramente un problema de presupuesto nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, las terapias son importantes, m\u00e1s a\u00fan en los casos en que el sujeto ya est\u00e1 enfermo. Pero la terapia no es solo para los enfermos. Es un ejercicio de autoconocimiento y madurez que es bueno y sirve para cualquier persona en cualquier momento de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si realmente queremos superar las enfermedades mentales provocadas por el capitalismo en su momento neoliberal, es mejor prevenir que tratar y reducir da\u00f1os. \u00bfY en qu\u00e9 consistir\u00eda una pol\u00edtica neoliberal de prevenci\u00f3n de enfermedades mentales? En la garant\u00eda del trabajo digno, de una vida estable y en la reestructuraci\u00f3n de la sociabilidad desmoronada por el capitalismo y, m\u00e1s r\u00e1pidamente, por d\u00e9cadas de neoliberalismo. Esto implica no solo el acceso a los servicios de salud, sino tambi\u00e9n a la cultura, el ocio, al espacio p\u00fablico, al tiempo libre y a la reestructuraci\u00f3n del propio proceso productivo. Implica la posibilidad de reapropiarnos de nuestras propias vidas, usurpadas por la explotaci\u00f3n y la alienaci\u00f3n. Eso es lo que el capitalismo no puede garantizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta segunda semana de enero, se public\u00f3 en el portal de la LIT-CI el texto \u201cAlienaci\u00f3n en el capitalismo y la salud mental\u201d, firmado por Giorgio Vigan\u00f2, de Italia. Y, en primer lugar, la iniciativa de abordar el tema de la salud mental es muy importante y urgente. 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