{"id":72727,"date":"2022-11-25T23:02:15","date_gmt":"2022-11-25T23:02:15","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=72727"},"modified":"2024-11-03T13:27:22","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:22","slug":"25n-para-acabar-con-la-violencia-hacia-la-mujer-necesitamos-terminar-con-el-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/25n-para-acabar-con-la-violencia-hacia-la-mujer-necesitamos-terminar-con-el-capitalismo\/","title":{"rendered":"25N: \u00a1Para acabar con la violencia hacia la mujer, necesitamos terminar con el capitalismo!"},"content":{"rendered":"\n<p>Motivos sobran para salir a las calles este 25 de noviembre para manifestarse en contra de la violencia hacia la mujer. La violencia machista sigue avanzando, seg\u00fan los propios datos del SERNAMEG, en Chile a la fecha se registran 35 femicidios consumados y 141 frustrados; siendo la Regi\u00f3n Metropolitana y de Valpara\u00edso las que concentran mayor cantidad de este tipo de delito. Pero la violencia machista -entendida como las diversas formas de violencia que ejerce la pareja y el entorno a una mujer s\u00f3lo por hecho de serlo- representa s\u00f3lo una parte de las distintas violencias que nosotras vivimos a diario, pues a ello se suman la violencia estructural o econ\u00f3mica, la violencia del Estado y de sus fuerzas de represi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Chile, no es ajeno al contexto internacional. En el marco de una crisis econ\u00f3mica mundial las condiciones materiales de vida de la clase trabajadora se recrudecen y con ello, aumenta no s\u00f3lo la pobreza y la precarizaci\u00f3n de la vida sino tambi\u00e9n las taras de descomposici\u00f3n de una sociedad capitalista basada en la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La ola inflacionaria de un 11% que experimenta nuestro pa\u00eds, se traduce en el alza del costo de los alimentos, transporte, arriendos en vivienda, etc. Tambi\u00e9n debemos sumar el&nbsp;<a href=\"https:\/\/fundacionsol.cl\/blog\/estudios-2\/post\/imce-julio-septiembre-2022-6863\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aumento del empleo informal post pandemia<\/a>&nbsp;(27,1% del total de las personas ocupadas), el subcontrato, los altos niveles de explotaci\u00f3n (<a href=\"https:\/\/fundacionsol.cl\/blog\/estudios-2\/post\/tiempo-robado-pobreza-de-tiempo-productividad-y-acumulacion-capitalista-6859#scrollTop=0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">en una jornada laboral de 8 horas, s\u00f3lo 3 horas de trabajo est\u00e1n destinadas al salario y 5 restantes a las ganancias del capital<\/a>), la doble jornada laboral, donde las mujeres dedican 41 horas semanales para la realizaci\u00f3n de labores dom\u00e9sticas. Todo ello refleja la otra cara de la violencia, aquella estructural que afecta directamente a las mujeres de la clase trabajadora cifra relevante, ya que, de los hogares monoparentales en nuestro pa\u00eds, el 84,9% tiene a una mujer a la cabeza. Como si no fuera esto suficiente, tambi\u00e9n cargamos con pensiones miserables, de hecho, 1 de cada 4 personas recibe una pensi\u00f3n inferior a la l\u00ednea de pobreza y en el caso de las mujeres que jubilaron entre el 2007 y 2021 con pensiones autofinanciadas de vejez; reciben $30. 685 pesos, es decir; ni siquiera alcanza para cubrir un kilo de pan diario con un precio promedio de $1.600. \u00bfQui\u00e9n puede vivir con ese monto de pensiones?<\/p>\n\n\n\n<p><br>Seg\u00fan un informe del Banco Mundial, 2.400 millones de mujeres en el mundo no tienen los mismos derechos econ\u00f3micos que los hombres; estas cifras dan cuenta de la brecha que tenemos para nuestra participaci\u00f3n en la econom\u00eda. Esto tambi\u00e9n se refleja en nuestro pa\u00eds, donde seg\u00fan las estad\u00edsticas oficiales del INE la participaci\u00f3n de las mujeres en el mercado laboral va en desmedro de las mujeres, se repite dicha brecha si eres de un pueblo originario.<br>Todas estas estad\u00edsticas demuestran los niveles de pobreza en el que vivimos las mujeres de la clase trabajadora y si de males se trata, muchas de nosotras somos empujadas tambi\u00e9n a la esclavitud o trata de personas.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Una de las violencias invisibles est\u00e1 relacionada con el aumento de la prostituci\u00f3n a vista y paciencia p\u00fablica. En su mayor\u00eda mujeres migrantes \u2013 muchas que ingresaron de forma clandestina al pa\u00eds- y negras, empujadas por las condiciones materiales de vida, son explotadas en el comercio sexual siendo v\u00edctimas de la esclavitud, de las redes de prostituci\u00f3n que conforman verdaderas mafias y tambi\u00e9n de todo tipo de violencias \u2013 tanto desde los proxenetas como a quienes pagan por lo que consideran un \u201cservicio\u201d \u2013 o enfermedades de transmisi\u00f3n sexual, porque bajo el actual c\u00f3digo sanitario en su segundo p\u00e1rrafo, indica se indica la prohibici\u00f3n de prost\u00edbulos, pero se legitima la posibilidad de la existencia del comercio sexual.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Frente a todos estos hechos de la realidad el sistema capitalista se devela una vez m\u00e1s incapaz de resolver nuestras necesidades, peor a\u00fan, en tiempos de crisis, los capitalistas sacrifican a la clase trabajadora de conjunto y m\u00e1s agudamente a su sector m\u00e1s oprimido: las mujeres.<br><br><strong>El gobierno de Boric es incapaz de resolver las diversas violencias hacia la mujer<br><\/strong><br>Una de las l\u00edneas program\u00e1ticas del gobierno del Frente Amplio y el Partido comunista, encabezado por Boric; ten\u00eda un eje denominado feminista, sin embargo, las pol\u00edticas de g\u00e9nero por un lado han demostrado ser insuficientes para detener la violencia machista y por otro las pol\u00edticas econ\u00f3micas del gobierno evidencian en beneficio de qui\u00e9n se gobierna, es decir, para los grandes grupos econ\u00f3micos y para las transnacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>La llegada de la ex Concertaci\u00f3n y la victoria del Rechazo aceleraron las negociaciones para la firma del TPP 11 con el cual las econom\u00edas peque\u00f1as como la nuestra, quedan relegadas a la exportaci\u00f3n de materias primas y a expensa de los pa\u00edses imperialistas. Pero ello tiene un alcance mucho m\u00e1s amplio y que tambi\u00e9n afectan a las mujeres trabajadoras, porque ser\u00e1 muy dif\u00edcil mantener la prohibici\u00f3n de la entrada de alimentos transg\u00e9nicos para el consumo afectando la soberan\u00eda alimentaria, las farmac\u00e9uticas mantendr\u00e1n su monopolio en la producci\u00f3n de medicamentos y sobre los precios de estos, as\u00ed como los derechos laborales y el poder de negociaci\u00f3n de la clase trabajadora, estar\u00e1n restringidos a la legislaci\u00f3n internacional, donde una empresa ante la exigencia de derechos para los trabajadores o una huelga; podr\u00e1 demandar al pa\u00eds y exigir compensaci\u00f3n cuando vea amenazadas sus ganancias.<br>Pero el gobierno feminista, promotor del principio de paridad, ha puesto mujeres en la direcci\u00f3n de los ministerios incluso para reprimir a mujeres y ni\u00f1os como es el caso del pueblo mapuche o expulsar de los Liceos emblem\u00e1ticos a las secundarias que se han movilizado frente a la violencia machista y en la exigencia de una educaci\u00f3n no sexista. Pero si de intereses se trata, la reforma de las AFP anunciada por este gobierno, si bien no acaba con la capitalizaci\u00f3n individual y s\u00f3lo mete como competidor al estado, en otras palabras, un sistema mixto de acumulaci\u00f3n de capital que cambia el nombre de Aseguradores por el de Gestores de inversi\u00f3n Privada que ser\u00e1n los mismos de las siete AFP, cuyos due\u00f1os 4 son de transnacionales y una es controlada en partes iguales con un actor local. Aunque para efecto de pensiones, se reconoce el trabajo en labores de cuidados y que aumentar\u00eda las pensiones en el caso de lagunas previsionales, esas medidas son insuficientes. Esto implica en los hechos el aplazamiento de la jubilaci\u00f3n y que nuestras ancianas sigan trabajando, porque para obtener todo beneficio de parte del estado tendremos que esperar en la incertidumbre 5 a\u00f1os m\u00e1s, hasta cumplir los 65 a\u00f1os para optar a la Pensi\u00f3n Garantizada Universal (PGU), que con las alzas ya est\u00e1 el monto desfasado y no superar\u00eda la l\u00ednea de la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el pasado 16 de octubre, una mujer trabajadora del Terminal Portuario Valpara\u00edso muri\u00f3 atropellada por una gr\u00faa horquilla a la salida de su turno, simplemente porque en uno de los sectores estrat\u00e9gicos de nuestra econom\u00eda, los empresarios asumen la seguridad como un gasto. \u00bfHasta d\u00f3nde debemos aguantar las mujeres para seguir trabajando en tales condiciones?<br>Pero el caso de la trabajadora portuaria, Carolina Monardez, se repite en las \u00faltimas semanas con trabajadores de la miner\u00eda y la construcci\u00f3n, siendo un bot\u00f3n de muestra de las condiciones de miles de trabajadores a lo largo del pa\u00eds.<br>Al parecer, nada ha cambiado desde el 18 de octubre y bajo cualquier gobierno de esta mal llamada democracia nuestros derechos s\u00f3lo podr\u00e1n ser cumplidos parcial o transitoriamente, incluso revertidos por una casta pol\u00edtica que defiende aterrada los intereses del gran empresariado, el orden institucional, la propiedad privada \u2013 la de ellos, por cierto- y un sistema que mantiene intactos sus privilegios. As\u00ed es como aquellos, sea el Parlamento o sus partidos, que, en nombre de la supuesta paridad, equidad e igualdad de g\u00e9nero, hoy desconocen gran parte de las demandas planteadas por miles de mujeres en las calles para llevar adelante s\u00f3lo lo que est\u00e1 en el marco de lo posible, que se enmarca en el programa de ONU Mujeres y que nos dejar\u00e1 como merecedores de los pa\u00edses pertenecientes a la OCDE.<br><br>Desde el MIT, creemos que la \u00fanica posibilidad para acabar con todo tipo de violencias hacia las mujeres es acabando con el sistema capitalista y si bien compartimos gran parte de las demandas del movimiento de mujeres, sostenemos a diferencia de las corrientes feministas, que estos cambios tienen un car\u00e1cter de clase, pues no todas las mujeres tenemos los mismos intereses. Por ello sostenemos que la lucha estrat\u00e9gica para nosotras va de la mano con la lucha de nuestros compa\u00f1eros de clase, que no basta con reformas a un sistema neoliberal, con pol\u00edticas p\u00fablicas y que en nada cuestionan un sistema que nos oprime, nos explota y nos condena a vivir en zonas de sacrificio medioambiental. Para nosotros, s\u00f3lo un gobierno de los trabajadores, podr\u00e1 llevar adelante la igualdad de las mujeres ante la ley y ante la vida.<br>Las mujeres de la clase trabajadora debemos declarar una guerra sin cuartel para llevar a fondo la lucha por los derechos sexuales y reproductivos. Por casas de acogida para las mujeres que viven la violencia machista. M\u00e1s escuelas, m\u00e1s salas cunas y comedores populares. Por una educaci\u00f3n sexual integral para educar sin misoginia o Lgtbfobias a nuestros j\u00f3venes. Por una Red Nacional de cuidados y labores dom\u00e9sticas que liberen a las mujeres de la esclavitud del hogar. Para financiar todo ello, debemos recuperar todo lo que los grandes empresarios nos han saqueado, principalmente el cobre, principal riqueza producida por la clase trabajadora chilena. Es necesario expropiar las grandes empresas estrat\u00e9gicas que est\u00e1n bajo control de las 10 familias m\u00e1s ricas de Chile y algunas transnacionales y poner todo eso al servicio de la clase trabajadora, las mujeres y sectores oprimidos. S\u00f3lo as\u00ed ser\u00e1 posible solucionar las demandas populares (vivienda, sueldos, pensiones, etc.) y frenar la destrucci\u00f3n medioambiental que afecta a miles de familias y comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Por nuestros derechos sindicales y el fin del acoso laboral. Por un sistema social de pensiones que asegure jubilaciones para vivir dignamente.<br>Que la rebeli\u00f3n de las mujeres iran\u00edes, la resistencia de las mujeres ucranianas y sudanesas, nos de un nuevo impulso para seguir luchando por una sociedad donde cada uno de nosotros se sienta pleno!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Motivos sobran para salir a las calles este 25 de noviembre para manifestarse en contra de la violencia hacia la mujer. La violencia machista sigue avanzando, seg\u00fan los propios datos del SERNAMEG, en Chile a la fecha se registran 35 femicidios consumados y 141 frustrados; siendo la Regi\u00f3n Metropolitana y de Valpara\u00edso las que concentran [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":72728,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[15998,2677,2665],"tags":[9311,18068,18069],"class_list":["post-72727","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-25n","category-chile","category-mit-chile","tag-25n","tag-25n-2022","tag-25n-chile"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/DQYJOAUPDLK44V45OYUSHUYWHA.jpg?fit=828%2C557&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/DQYJOAUPDLK44V45OYUSHUYWHA.jpg?fit=828%2C557&ssl=1","categories_names":["25N","Chile","MIT - Chile"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72727"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72727\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":72729,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72727\/revisions\/72729"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/72728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}