{"id":72476,"date":"2022-11-15T11:13:46","date_gmt":"2022-11-15T11:13:46","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=72476"},"modified":"2024-11-03T13:27:23","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:23","slug":"una-historia-que-se-entrelaza-con-el-movimiento-obrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/una-historia-que-se-entrelaza-con-el-movimiento-obrero\/","title":{"rendered":"<em><strong>Una historia que se entrelaza con el movimiento obrero<\/strong><\/em>"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La conmemoraci\u00f3n de los 40 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de la actual LIT-CI ofrece la oportunidad de rescatar elementos basilares de nuestra corriente pol\u00edtica, que tiene casi el doble de antig\u00fcedad. Nuestro presente solo puede ser explicado por un pasado, por la totalidad entre teor\u00eda-programa-praxis que molde\u00f3 la vida partidaria de varias generaciones. Uno de los pilares fundacionales que sigue sosteniendo a la LIT-CI es su compresi\u00f3n de \u2013 y, sobre todo, su intervenci\u00f3n en\u2013 el proletariado industrial, concebido como sujeto social de la revoluci\u00f3n socialista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por Daniel Sugasti<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A menudo nos hemos referido a la ofensiva ideol\u00f3gica que el imperialismo instrument\u00f3 contra el marxismo \u2013que anunci\u00f3 la supuesta victoria definitiva del capitalismo sobre el socialismo\u2013 luego de la restauraci\u00f3n de la econom\u00eda de mercado en los ex Estados obreros del Este europeo, China y Cuba<\/em><a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La cantinela de la derrota y fin del socialismo caus\u00f3 estragos. Incontables organizaciones que se reclamaban de izquierda en todo el mundo, incluso miles de militantes revolucionarios, degeneraron program\u00e1tica, pol\u00edtica, y hasta moralmente. El proceso de capitulaci\u00f3n te\u00f3rico-pol\u00edtica tambi\u00e9n arras\u00f3 con partidos que se reivindicaban trotskistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo qued\u00f3 cuestionado: la lucha de clases; la posibilidad de derrotar al imperialismo; la necesidad \u2013y la posibilidad\u2013 de tomar el poder y destruir el Estado burgu\u00e9s por la v\u00eda insurreccional; la validez de la construcci\u00f3n de partidos nacionales y de un Partido Mundial, seg\u00fan las lecciones de los cuatro primeros congresos de la III Internacional; entre otros aspectos centrales del programa marxista.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se reneg\u00f3 el papel que el marxismo atribuye al proletariado industrial como sujeto social de la revoluci\u00f3n socialista. En los \u00faltimos 30 a\u00f1os, una legi\u00f3n de ONGs y de intelectuales dichos progresistas, y hasta marxistas, acometieron la tarea de demostrar la supuesta esterilidad pol\u00edtica o la \u201cdesaparici\u00f3n f\u00edsica\u201d del proletariado industrial<a id=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, al mismo tiempo en que se esfuerzan por apuntar la centralidad de \u201cnuevos sujetos\u201d en los procesos pol\u00edticos actuales: la \u201cciudadan\u00eda global\u201d<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, \u201cindignados\u201d, \u201cprecariado\u201d, \u201cla gente\u201d, o una confluencia de movimientos identitarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que ninguna definici\u00f3n pol\u00edtica es desinteresada. Toda esa terminolog\u00eda est\u00e1 al servicio de una operaci\u00f3n te\u00f3rico-ideol\u00f3gica concreta: negar la premisa de la lucha de clases como motor de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>En esencia, nos dicen que la contradicci\u00f3n principal de la sociedad capitalista ya no ser\u00eda la lucha entre la burgues\u00eda y el proletariado, sino entre \u201cla casta\u201d y \u201cla gente\u201d; entre los \u201cmercados\u201d y los \u201cciudadanos\u201d, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Recurrir a la teor\u00eda marxista es indispensable en tiempos de confusi\u00f3n ideol\u00f3gica. En ese sentido, es imperativo retomar el estudio del pensamiento de los maestros del marxismo, a la luz de la experiencia de casi dos siglos de luchas obreras.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"427\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/pstu-brasilia-zemaria.jpg?resize=640%2C427\" alt=\"\" class=\"wp-image-44171\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/pstu-brasilia-zemaria.jpg?w=640&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/pstu-brasilia-zemaria.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La clase obrera, sujeto social de la revoluci\u00f3n socialista<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Celebrar las cuatro d\u00e9cadas de la LIT-CI significa su programa y praxis, la tradici\u00f3n de una corriente. Esto exige hablar de las ideas y la trayectoria de Nahuel Moreno, al que consideramos el m\u00e1s l\u00facido y consecuente dirigente trotskista de la segunda posguerra. Implica detenerse en la concepci\u00f3n de lo que hoy es la LIT-CI acerca del <strong>papel de la clase obrera en la revoluci\u00f3n socialista, y de la relaci\u00f3n entre el partido revolucionario y el proletariado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los primeros a\u00f1os: el GOM y Villa Pobladora<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1940, el trotskismo argentino no pasaba de un pu\u00f1ado de peque\u00f1os grupos dispersos y sin conexi\u00f3n concreta con el movimiento de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Su actividad pol\u00edtica se limitaba a interminables reuniones, que giraban alrededor de discusiones abstractas sobre los temas m\u00e1s diversos.<\/p>\n\n\n\n<p>El punto de encuentro de ese trotskismo peque\u00f1oburgu\u00e9s, muy bohemio y contemplativo, eran los tradicionales caf\u00e9s de Buenos Aires. Nahuel Moreno luego caracterizar\u00eda ese ambiente est\u00e9ril diciendo:&nbsp;<em>\u201centre el \u201940 y el \u201943, el trotskismo era una fiesta\u201d<\/em><a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\"><em><strong>[4]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1943, Moreno y otros j\u00f3venes rompen con esos m\u00e9todos y ambiente, y fundan el Grupo Obrero Marxista (GOM). El n\u00facleo fundacional naci\u00f3 en el barrio porte\u00f1o de Villa Crespo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mismo a\u00f1o, Nahuel Moreno hab\u00eda escrito un documento titulado \u201cEl Partido\u201d, que ser\u00eda el precursor de la nueva organizaci\u00f3n y en el que qued\u00f3 plasmada una decisi\u00f3n que resultar\u00eda determinante para la corriente: los miembros del GOM abandonar\u00edan \u201cla fiesta\u201d de los c\u00edrculos intelectuales propios del \u201ctrotskismo de caf\u00e9\u201d para ligarse estrechamente a la clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese texto, se lee: <em>\u201cPero lo urgente, lo inmediato, hoy como ayer, es:&nbsp;<\/em><strong><em>aproximarnos a la vanguardia proletaria y rechazar como oportunista todo intento de desviarnos de esta l\u00ednea. As\u00ed se presente como una tarea imposible<\/em><\/strong><em>\u201d<\/em><a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\"><em><strong>[5]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta orientaci\u00f3n, los miembros del GOM intentaron compenetrarse con la clase obrera, consustanciarse con sus luchas y hasta con su modo de vida. Eran tiempos en que el movimiento obrero crec\u00eda y era muy din\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan en 1943, el grupo particip\u00f3 de la principal concentraci\u00f3n del 1 de mayo. No m\u00e1s de cinco militantes trotskistas marcharon al grito de&nbsp;<em>\u201c\u00a1Cuarta\u2026Cuarta!\u201d<\/em>. La juventud del Partido Socialista termin\u00f3 atac\u00e1ndolos a golpes. Moreno recordar\u00eda ese episodio con simpat\u00eda, comentando una an\u00e9cdota del compa\u00f1ero Faraldo, que relataba c\u00f3mo un obrero, al ver pasar aquella columna que gritaba&nbsp;<em>\u201c\u00a1Cuarta\u2026Cuarta!\u201d<\/em>, exclam\u00f3:&nbsp;<em>\u201cEs verdad\u2026 si son cuatro\u201d<\/em><a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><em><strong>[6]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1943 y 1944, el GOM recorr\u00eda las f\u00e1bricas, participaba de conflictos sindicales, visitaba las casas de los obreros, realizaba pegatinas de afiches, pintaba paredes con consignas pol\u00edticas, editaba folletos con textos cl\u00e1sicos \u2013<em>Cuadernos Marxistas, Ediciones Octubre<\/em>\u2013, adem\u00e1s de elaborar los interesantes \u201cBoletines de discusi\u00f3n del GOM\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"480\" height=\"662\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/IMG_3128-1.jpg?resize=480%2C662&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-72509\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/IMG_3128-1.jpg?w=480&amp;ssl=1 480w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/IMG_3128-1.jpg?resize=218%2C300&amp;ssl=1 218w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/IMG_3128-1.jpg?resize=150%2C207&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/IMG_3128-1.jpg?resize=300%2C414&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Afiche del GOM sobre un acto de conmemoraci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero fue en abril de 1945, cuando estall\u00f3 la huelga del frigor\u00edfico Anglo-Ciabasa, que se present\u00f3 la primera oportunidad para dar un salto importante. Los j\u00f3venes trotskistas se metieron de lleno a intervenir en la lucha de aquella que era una de las f\u00e1bricas m\u00e1s importantes del pa\u00eds, con cerca de 12.000 obreros.<\/p>\n\n\n\n<p>La participaci\u00f3n decidida del grupo les permiti\u00f3 ganar a casi la totalidad del Comit\u00e9 de F\u00e1brica<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Contaba Moreno que, a partir de esa huelga,&nbsp;<em>\u201chicimos una especie de comuna en Avellaneda: desviamos el tr\u00e1nsito y no se pod\u00eda circular sin un carnet del sindicato\u201d<\/em><a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\"><em><strong>[8]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los militantes del GOM se mudan a Villa Pobladora, el principal centro industrial de la Argentina en esos a\u00f1os, y uno de los mayores en Latinoam\u00e9rica. Adem\u00e1s de su intervenci\u00f3n en la huelga y los gremios de la carne, pasaron a dirigir media comisi\u00f3n directiva de la SIAM, entonces la metal\u00fargica m\u00e1s grande del pa\u00eds. Tambi\u00e9n hab\u00edan orientado la fundaci\u00f3n de varios sindicatos importantes, como la Federaci\u00f3n de la Carne y la Asociaci\u00f3n Obrera Textil. Dirig\u00edan, por otra parte, f\u00e1bricas de tubos de cemento, de cuero, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre con el objetivo de insertarse en la realidad obrera, el GOM avanz\u00f3 en su inserci\u00f3n dentro del barrio, a punto tal que Nahuel Moreno lleg\u00f3 a ser presidente del club barrial \u201cCorazones Unidos\u201d, donde se organizaban desde fiestas bailables hasta cursos y charlas sobre las revoluciones francesa y rusa.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de este trabajo, el peque\u00f1o grupo de cuatro o cinco compa\u00f1eros pas\u00f3 a ser un centenar. En Villa Pobladora, haciendo cursos para los obreros, compenetr\u00e1ndose con las familias obreras y destacando a sus miembros en los sindicatos, construyeron un singular \u201cbasti\u00f3n trotskista\u201d, erigido en medio de la marea peronista que hab\u00eda inundado el pa\u00eds desde 1945.<\/p>\n\n\n\n<p>La importancia del giro hacia la clase obrera es tremenda en nuestra historia. En un ambiente donde lo normal eran los duelos ret\u00f3ricos en los caf\u00e9s porte\u00f1os, dejarlo todo para ir a trabajar y militar en los frigor\u00edficos y la barriada obrera no era algo f\u00e1cil ni com\u00fan. Los escasos miembros del GOM, muchos con menos de veinte a\u00f1os de edad, bien pudieron haber tomado otro sendero, como entrar o mantenerse en la universidad. Pero escogieron otro camino, el m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>Entendieron lo m\u00e1s importante: entendieron que sin ligarse a la clase obrera no existe trotskismo, puesto que el programa del trotskismo es el programa de la clase obrera en acci\u00f3n. Moreno siempre insisti\u00f3 en que la movilizaci\u00f3n permanente de la clase obrera, democr\u00e1ticamente autoorganizada, es la raz\u00f3n de ser del aut\u00e9ntico trotskismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las diferencias con la direcci\u00f3n pablista y mandelista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la batalla de nuestra corriente para que la Cuarta Internacional se ligara a la clase obrera fue una constante en el llamado movimiento trotskista.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta fue una pol\u00e9mica permanente con la direcci\u00f3n de Michel Pablo y Ernest Mandel. El car\u00e1cter peque\u00f1oburgu\u00e9s de este sector imprim\u00eda sesgos impresionistas y ecl\u00e9cticos a sus an\u00e1lisis pol\u00edticos, que en ultima instancia expresaban concesiones a las presiones de los medios intelectuales europeos. Esto los llevaba, recurrentemente, a dar giros bruscos y apoyar pol\u00edticamente a dirigentes y movimientos ajenos \u2013y opuestos\u2013 a la clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta suerte, capitulaban a cuanto fen\u00f3meno pol\u00edtico encandilara a las llamadas vanguardias y, coherentemente, a toda direcci\u00f3n pol\u00edtica burocr\u00e1tica, peque\u00f1oburguesa y hasta nacionalista burguesa, que encabezara alg\u00fan proceso de lucha importante o una revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"485\" height=\"255\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/mandel-485x255.jpg?resize=485%2C255\" alt=\"\" class=\"wp-image-49367\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/mandel-485x255.jpg?resize=485%2C255&amp;ssl=1 485w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/mandel-485x255.jpg?resize=300%2C158&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 485px) 100vw, 485px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mandel, dirigente hist\u00f3rico del ex SU. Seg\u00fan Moreno, el \u00abcentro de revisionismo internacional\u00bb.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Los nuestros dec\u00edan que ese trotskismo no pasaba de hacer seguidismo a las \u201cmodas pol\u00edticas\u201d. Esta caracter\u00edstica, en \u00faltima instancia, demostraba falta de confianza en el potencial revolucionario del proletariado industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero capitularon al estalinismo, impresionados por el enorme prestigio que adquiri\u00f3 a partir de la derrota del nazi-fascismo y la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda en el Este europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>La justificaci\u00f3n te\u00f3rica fue elaborada por Pablo y secundada por Mandel. B\u00e1sicamente, daban por inminente una \u201ctercera guerra mundial\u201d entre el imperialismo estadounidense y la URSS. En medio de ese curso inevitable, sosten\u00eda Pablo, los partidos estalinistas har\u00edan la revoluci\u00f3n internacional para defender a los Estados obreros burocratizados, fuente de sus privilegios. La revisi\u00f3n era completa: los principales dirigentes de la Cuarta Internacional conced\u00edan un car\u00e1cter revolucionario nada menos que al aparato contrarrevolucionario m\u00e1s poderoso de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Consecuentemente, propusieron la l\u00ednea organizativa de que los partidos trotskistas de la Cuarta \u201centraran\u201d y se disolvieran en los partidos estalinistas. Pero ese \u201centrismo\u201d no era para combatir a la direcci\u00f3n de esos partidos, sino para \u201caconsejarlos\u201d en el proceso de revoluci\u00f3n mundial que, supuestamente, encabezar\u00edan. El resultado fue desastroso. La Cuarta se dividi\u00f3 por primera vez en 1953, a partir de que un ala no admiti\u00f3 esa revisi\u00f3n. El sector que aplic\u00f3 la l\u00ednea del \u201centrismo sui g\u00e9neris\u201d durante 17 a\u00f1os, desapareci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el trotskismo revisionista claudicaba ora al estalinismo, ora al nacionalismo burgu\u00e9s; a Tito; a Mao; a la direcci\u00f3n castro-guevarista y su orientaci\u00f3n foquista para Am\u00e9rica Latina; a la vanguardia estudiantil radicalizada surgida durante el Mayo franc\u00e9s; al eurocomunismo y al sandinismo, la corriente orientada por Moreno, aunque minoritaria, se orient\u00f3 en sentido opuesto y no escatim\u00f3 esfuerzos para insertarse en el movimiento obrero, en sus lugares de trabajo, postul\u00e1ndose siempre como una alternativa de direcci\u00f3n revolucionaria para sus luchas.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1984, Moreno explicaba a una nueva camada de dirigentes partidarios la fuerza de las presiones ejercidas por las modas pol\u00edticas en los a\u00f1os de 1960 y 1970: \u201c<em>A principios de la d\u00e9cada del \u201960, todo el mundo le\u00eda al Che Guevara y a Frantz Fanon. Nosotros parec\u00edamos locos: \u00e9ramos los \u00fanicos que dec\u00edamos que la clase obrera no es olig\u00e1rquica y aristocr\u00e1tica. Ellos dec\u00edan que hay que hacer revoluciones contra ella (\u2026) Y nosotros dec\u00edamos: \u2018No se\u00f1or\u2019 [\u2026]. Dijimos, entonces, \u2018la clase obrera se va a movilizar\u2019. Y se moviliz\u00f3. En 1968, siete u ocho a\u00f1os despu\u00e9s de las pol\u00e9micas con el Che Guevara [\u2026]\u201d<\/em><a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\"><em><strong>[9]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta confianza en el potencial revolucionario del proletariado, seg\u00fan Moreno, se basaba en que:&nbsp;<em>\u201cEl trotskismo empalma con el proletariado y s\u00f3lo con \u00e9l (\u2026)&nbsp;<\/em><strong><em>Su programa es esencialmente obrero.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Es el programa que la clase obrera debe aplicar para conducir a todos los explotados del mundo. Por eso el trotskismo acompa\u00f1a al proletariado como la sombra al cuerpo\u201d<\/em><a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\"><em><strong>[10]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La obsesi\u00f3n en la corriente para ligarse a la clase obrera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aferr\u00e1ndose a esa visi\u00f3n program\u00e1tica, los partidos nacionales fueron siempre orientados a concentrar esfuerzos y recursos para intervenir en el movimiento obrero.<\/p>\n\n\n\n<p>La propia debilidad o una determinada situaci\u00f3n de la lucha de clases y\/o del movimiento sindical, ciertamente hicieron que, en ocasiones, se aplicaran otras t\u00e1cticas, como la construcci\u00f3n, por determinado per\u00edodo, en el movimiento estudiantil, popular, e incluso en el seno del campesinado pobre. Pero esas iniciativas siempre fueron consideradas t\u00e1cticas, movimientos necesarios para acortar la distancia entre los partidos y el movimiento obrero.<\/p>\n\n\n\n<p>En la historia del morenismo, adem\u00e1s del caso argentino y su experiencia en tiempos del PST y del viejo MAS, se puede mencionar el ejemplo de los j\u00f3venes militantes colombianos que fueron a intervenir en las concentraciones obreras de su pa\u00eds. O el caso del partido espa\u00f1ol cuando centr\u00f3 sus fuerzas en Getafe, uno de los m\u00e1s importantes centros industriales de Madrid. Tambi\u00e9n debe destacarse la experiencia del grupo de j\u00f3venes, muchos de ellos oriundos del movimiento estudiantil, que, a finales de la d\u00e9cada de 1970 y algunos a\u00f1os antes del surgimiento del fen\u00f3meno de Lula y el PT brasile\u00f1o, se lanz\u00f3 audazmente a intervenir en el proceso de luchas obreras del ABC paulista, el inmenso complejo industrial de S\u00e3o Pablo. All\u00ed participaron de sindicatos y dirigieron oposiciones contra la burocracia sindical, antes y durante el proceso de fundaci\u00f3n del PT y la CUT, central obrera donde las tesis defendidas por los trotskistas de la entonces Convergencia Socialista nunca tuvieron una influencia menor a 10% de los delegados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"638\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02.jpeg?resize=960%2C638&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-72505\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02.jpeg?w=960&amp;ssl=1 960w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02.jpeg?resize=300%2C199&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02.jpeg?resize=768%2C510&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02.jpeg?resize=150%2C100&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02.jpeg?resize=696%2C463&amp;ssl=1 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El PSTU brasile\u00f1o participa activamente de la CSP-Conlutas<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Actualmente, la LIT-CI desarrolla trabajos importantes en el movimiento obrero en varios pa\u00edses, entre ellos, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Estado espa\u00f1ol, Italia, Paraguay, Reino Unido, etc. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"540\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-14-at-07.16.37.jpeg?resize=720%2C540&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-72528\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-14-at-07.16.37.jpeg?w=720&amp;ssl=1 720w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-14-at-07.16.37.jpeg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-14-at-07.16.37.jpeg?resize=150%2C113&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-14-at-07.16.37.jpeg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mineros chilenos sostienen la bandera de la LIT-CI<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Una lecci\u00f3n de hierro: no existen atajos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En nuestros d\u00edas existe una presi\u00f3n muy fuerte para que los partidos revolucionarios se alejen de la clase obrera y se acerquen a los \u201cnuevos\u201d fen\u00f3menos sociales y pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera d\u00e9cada de este siglo, la presi\u00f3n para hacerse chavista era casi irresistible. Hace diez a\u00f1os o menos, la moda dictaba apoyar el proyecto de Syriza, Podemos, o el Bloco de Esquerda. Ahora, retornan con todas las presiones para capitular a Lula y el PT de Brasil, a la coalici\u00f3n que lidera Boric en Chile, o al Frente de Todos en Argentina. Ni hablar de la tendencia, impulsada por el neoestalinismo, para respaldar dictaduras capitalistas \u2013hasta el colmo de defenderlas frente a la movilizaci\u00f3n de sus pueblos\u2013, como las de Cuba, China y hasta la Rusia de Putin, que invade Ucrania desde febrero de este a\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"638\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02-1.jpeg?resize=960%2C638&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-72507\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02-1.jpeg?w=960&amp;ssl=1 960w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02-1.jpeg?resize=300%2C199&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02-1.jpeg?resize=768%2C510&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02-1.jpeg?resize=150%2C100&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-13-at-18.55.02-1.jpeg?resize=696%2C463&amp;ssl=1 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La gran tarea es construir una direcci\u00f3n revolucionaria para las luchas de la clase obrera y las masas explotadas<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En realidad, esto no es algo nuevo. Esencialmente, es la misma presi\u00f3n que sintieron \u2013y a la que se curvaron\u2013 los antiguos dirigentes del SU y el SWP, cuando se impresionaban con la influencia de Castro, Guevara, el Mayo franc\u00e9s o el sandinismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la conocida presi\u00f3n para no quedar \u201caislados\u201d; la idea de que, navegando a favor de la corriente, finalmente se podr\u00e1 \u201cromper la marginalidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, Moreno leg\u00f3 una inmensa lecci\u00f3n a las nuevas generaciones de revolucionarios\/as. Una ense\u00f1anza que la LIT-CI mantiene hasta hoy. Siempre hemos buscado el \u201ccamino a las masas\u201d. Pero la lucha para ser parte de los procesos vivos de la lucha de clases y para construir el partido y la Internacional nunca signific\u00f3 ning\u00fan tipo de alejamiento de los principios, ni del programa revolucionario ni de la clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no significa que Moreno y nuestra corriente hayamos sido inmunes a las presiones del movimiento de masas y de los aparatos que lo controlaban. Esto es inevitable. La construcci\u00f3n de una direcci\u00f3n revolucionaria es una lucha constante contra el oportunismo y el sectarismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno, intentando educar metodol\u00f3gicamente al partido, no se cansaba de reconocer p\u00fablicamente sus errores y desv\u00edos, pues estaba convencido de que esa era la \u00fanica forma de encarar seriamente una rectificaci\u00f3n. La historia de nuestra corriente es la historia de sus errores, dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el hecho de haber podido superar esas presiones, a veces a un costo muy alto, hizo que la confianza de Moreno en la fuerza creadora de la clase obrera se hiciera m\u00e1s fuerte, a la luz de la experiencia. Comprendi\u00f3 que no exist\u00edan atajos hacia el poder, que sin la clase obrera simplemente no es posible la dictadura revolucionaria del proletariado ni la estrategia de la revoluci\u00f3n mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta lecci\u00f3n, indispensable para nuestros d\u00edas, qued\u00f3 inmortalizada poco antes su muerte en enero de 1987.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>No hay forma de enga\u00f1ar al proceso hist\u00f3rico y de clase [\u2026] Yo me refiero al car\u00e1cter de clase. Nosotros tratamos de dirigir al proletariado, jam\u00e1s nos alejamos de \u00e9l. Esto no es declamaci\u00f3n, es una pol\u00edtica internacional de clase que se desprende de un an\u00e1lisis te\u00f3rico profundo. No hay triqui\u00f1uela pol\u00edtica que valga. De nada sirve mentir, decirle al campesinado que somos campesinos, con el objetivo de hacer una revoluci\u00f3n obrera. Si la clase obrera no nos sigue, no llegamos a ninguna parte. Nos burocratizamos, capitulamos al campesinado. Es inconcebible hacer la revoluci\u00f3n proletaria sin el proletariado [\u2026]. A lo largo de mi vida pol\u00edtica, despu\u00e9s, por ejemplo, de mirar con simpat\u00eda al r\u00e9gimen que surgi\u00f3 de la Revoluci\u00f3n Cubana, he llegado a la conclusi\u00f3n de que es necesario continuar con la pol\u00edtica revolucionaria de clase, aunque postergue la llegada al poder para nosotros en veinte o treinta a\u00f1os, o lo que sea. Nosotros aspiramos a que sea la clase obrera la que verdaderamente llegue al poder, por eso queremos dirigirla\u201d<\/em><a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\"><em><strong>[11]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Sobre este hecho, consultar: HERN\u00c1NDEZ, Mart\u00edn. Un aluvi\u00f3n oportunista recorre el mundo: acerca de los caminos de la izquierda. Revista Marxismo Vivo. S\u00e3o Paulo, n\u00b0 9, 2004, pp. 51-55; HERN\u00c1NDEZ, Mart\u00edn. Un aluvi\u00f3n oportunista II. Revista Marxismo Vivo. S\u00e3o Paulo, n\u00b0 10, 2004, pp. 119-128.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> GORZ, Andr\u00e9.&nbsp;<em>Adeus ao Proletariado<\/em>: Para Al\u00e9m do Socialismo. Rio de Janeiro: Forende Universit\u00e1ria, 1982.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Para la discusi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre el concepto de \u201cciudadan\u00eda\u201d y la independencia de clase, ver: WELMOWICKI, Jos\u00e9. El discurso de la ciudadan\u00eda y la independencia de clase.&nbsp;<em>Revista Marxismo Vivo<\/em>. S\u00e3o Paulo, n\u00b01, 2000, pp. 66-77; WELMOWICKI, Jos\u00e9. Ciudadan\u00eda, democracia y sociedad civil: el retorno de Eduard Bernstein.&nbsp;<em>Revista Marxismo Vivo<\/em>. S\u00e3o Paulo, n\u00b0 4, 2001, pp. 111-123.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> CARRASCO, Carmen; CUELLO, Hern\u00e1n. Esbozo biogr\u00e1fico de Nahuel Moreno. Revista Correo Internacional. Buenos Aires, Edici\u00f3n especial, 1988, p. 7.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> MORENO, Nahuel. El Partido. Revista Marxismo Vivo Nueva \u00c9poca. S\u00e3o Paulo, n\u00b01, 2010, p. 211.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> GONZ\u00c1LEZ, Ernesto (Org.). El trotskismo obrero e internacionalista en la Argentina. Tomo I: del GOM a la Federaci\u00f3n Bonaerense del PSRN (1943-1955). Buenos Aires: Editorial Ant\u00eddoto, 1995, p. 84.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> SAGRA, Alicia. Historia de la LIT-CI. Disponible en: &lt;<a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/un-breve-esbozo-de-la-historia-de-la-lit-ci-2\/\">https:\/\/litci.org\/es\/un-breve-esbozo-de-la-historia-de-la-lit-ci-2\/<\/a>&gt;, consultado el 04\/11\/2022.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> CARRASCO, Carmen; CUELLO, Hern\u00e1n. Esbozo biogr\u00e1fico de Nahuel Moreno\u2026, op. cit., p. 9.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> MORENO, Nahuel.<em> Escuela de cuadros: Argentina, 1984. Buenos Aires: Crux Ediciones, 1992, <\/em>pp. 52-53.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> MORENO, Nahuel<em>. Conversando com Moreno<\/em>. S\u00e3o Paulo: Editora Sundermann, 2005. p. 63.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> \u00cddem, pp. 64-65. Destacado nuestro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La conmemoraci\u00f3n de los 40 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de la actual LIT-CI ofrece la oportunidad de rescatar elementos basilares de nuestra corriente pol\u00edtica, que tiene casi el doble de antig\u00fcedad. Nuestro presente solo puede ser explicado por un pasado, por la totalidad entre teor\u00eda-programa-praxis que molde\u00f3 la vida partidaria de varias generaciones. 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