{"id":72439,"date":"2022-11-11T12:59:07","date_gmt":"2022-11-11T12:59:07","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=72439"},"modified":"2024-11-03T13:27:23","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:23","slug":"gobiernos-progresistas-una-ola-que-no-sera-tan-rosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/gobiernos-progresistas-una-ola-que-no-sera-tan-rosa\/","title":{"rendered":"<strong>\u201cGobiernos progresistas\u201d: una ola que no ser\u00e1 tan rosa<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p><em>El ciclo de victorias electorales de los llamados partidos progresistas, que ya hab\u00eda llevado al gobierno a Gabriel Boric (Chile) y a Gustavo Petro (Colombia), se confirma ahora con la elecci\u00f3n de Lula, \u00faltimo electo de la zafra 2022. La econom\u00eda m\u00e1s grande de Am\u00e9rica Latina se suma a M\u00e9xico, gobernado por L\u00f3pez Obrador, y a Argentina, presidida por Alberto Fern\u00e1ndez, haciendo que las cinco econom\u00edas m\u00e1s grandes de la regi\u00f3n est\u00e9n bajo gobiernos que dicen ser \u201cfuerzas progresistas\u201d.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por: Ricardo Ayala<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Capitalismo con \u201crostro humano\u201d<\/strong><strong><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La rebeli\u00f3n de las masas argentinas en el a\u00f1o 2000 abri\u00f3 un proceso pol\u00edtico en Am\u00e9rica Latina, que llev\u00f3 a los gobiernos de varios pa\u00edses a diferentes fuerzas pol\u00edticas que se presentaron como alternativa a los efectos sociales del neoliberalismo en el continente.&nbsp;En Sudam\u00e9rica, el ascenso de Ch\u00e1vez, en Venezuela, y su \u201cSocialismo del Siglo XXI\u201d, iniciaron una ola de gobiernos que, en su ret\u00f3rica, estaban en contra del neoliberalismo en el subcontinente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de estos gobiernos expres\u00f3 de diferentes maneras cu\u00e1l ser\u00eda su alternativa al neoliberalismo.&nbsp;En 2003, Lula fue elegido presidente del Brasil y lanz\u00f3 el \u201cneodesarrollismo\u201d.&nbsp;Ese mismo a\u00f1o llega N\u00e9stor Kichner a la Casa Rosada en Argentina, dando inicio al \u201ccapitalismo serio\u201d, y el Frente Amplio, encabezado por Tabar\u00e9 V\u00e0zquez, gana las elecciones en el Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2006, luego de una rebeli\u00f3n nacional contra la privatizaci\u00f3n del agua, Evo Morales fue electo en Bolivia y lanz\u00f3 el \u201cproceso de cambio\u201d, y al a\u00f1o siguiente, en el Ecuador, Rafael Correa inici\u00f3 su \u201cRevoluci\u00f3n Ciudadana\u201d.&nbsp;Para cerrar este ciclo, en 2008 Fernando Lugo lleg\u00f3 a la presidencia del Paraguay, superando d\u00e9cadas de gobiernos del Partido Colorado.<\/p>\n\n\n\n<p>En el gobierno, estas fuerzas pol\u00edticas defendieron una gesti\u00f3n \u201ccivilizada\u201d del capitalismo semicolonial latinoamericano (o del neoliberalismo, dentro del orden), en contraposici\u00f3n a la burgues\u00eda tradicional y sus partidos, desgastados por la devastaci\u00f3n social producida, hasta entonces, por la par\u00e1lisis econ\u00f3mica resultante de la pol\u00edtica de liberaci\u00f3n econ\u00f3mica y financiera de los 1990.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los principales pa\u00edses del continente, Colombia, Chile y Per\u00fa quedaron fuera de esta primera ola de gobiernos supuestamente antineoliberales.<\/p>\n\n\n\n<p>En Colombia, la existencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC), hasta entonces la m\u00e1s antigua guerrilla del mundo, dio origen a su polo opuesto: un Estado paramilitar, conocido por, hasta hace muy poco tiempo, asesinar a m\u00e1s de un dirigente campesino o sindical por d\u00eda, con la excusa de combatir a la guerrilla, y tambi\u00e9n por crear, en el otro extremo, una franja social que era base pol\u00edtica del gobierno contra la guerrilla, manteniendo \u201ctapiado\u201d al movimiento de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Chile, los gobiernos de la llamada \u201cConcertaci\u00f3n\u201d (Coalici\u00f3n) de la Democracia Cristiana y el Partido Socialista, que sucedieron a la dictadura, a\u00fan ten\u00edan las expectativas de la poblaci\u00f3n, y las consecuencias sociales de mantener las contrarreformas implementadas por Pinochet a\u00fan no hab\u00edan sido puestas en la superficie.&nbsp;Al mismo tiempo, la exportaci\u00f3n de cobre, pieza clave de toda la econom\u00eda del pa\u00eds, manten\u00eda, por lo menos, la sobrevivencia de los trabajadores, con bajo desempleo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Per\u00fa, la corrupta dictadura de Fujimori fue el polo opuesto del movimiento guerrillero Sendero Luminoso, que, tal como Colombia, mantuvo a las masas comprimidas entre la guerrilla y la violencia estatal.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Neoextractivismo: la econom\u00eda basada en la exportaci\u00f3n de los recursos naturales<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Con diferencias entre los distintos pa\u00edses, el modelo chileno (basado en la exportaci\u00f3n de recursos naturales) fue el eje sobre el que todos los gobiernos llamados progresistas o \u201cantineoliberales\u201d basaron su pol\u00edtica econ\u00f3mica, subordinada a la exportaci\u00f3n de estos recursos para la industrializaci\u00f3n de China y del Sudeste asi\u00e1tico, que demandaban mineral de hierro, cobre, productos agr\u00edcolas (como la soja), etc., en una escala sin precedentes en la historia del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Subordinaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Montados en el alza hist\u00f3rica de los precios de estas mercader\u00edas, los \u201cgobiernos progresistas\u201d mantuvieron intactas la subordinaci\u00f3n de los pa\u00edses a la divisi\u00f3n mundial del trabajo impuesta por los pa\u00edses dominantes, que controlan el mercado mundial de estos productos.&nbsp;Renunciando a la soberan\u00eda que dec\u00edan defender, profundizaron la misma estructura productiva a la que dec\u00edan oponerse, haciendo avanzar el proceso de desindustrializaci\u00f3n en el continente.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Pol\u00edticas sociales compensatorias<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, los programas sociales, como el Bolsa-Fam\u00edlia, en el Brasil, o el est\u00edmulo a los peque\u00f1os negocios, no pudieron compensar el desempleo y el subempleo, cuando se instalaron los efectos de la profunda crisis del capitalismo mundial y los precios de los recursos naturales cayeron.&nbsp;Resultado: los efectos sociales fueron devastadores en todo el continente, as\u00ed como la decepci\u00f3n en las fuerzas pol\u00edticas, que despertaron la ilusi\u00f3n de un cambio real en la vida de las masas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La crisis: el tsunami que arras\u00f3 con la \u201cprimera ola\u201d<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El juicio pol\u00edtico a Lugo en el Paraguay, en junio de 2012, inici\u00f3 la crisis de estos gobiernos.&nbsp;Los cambios reales en la vida de las personas dentro del orden burgu\u00e9s nacional e internacional condujeron a una crisis social a\u00fan m\u00e1s profunda, seg\u00fan el grado de dependencia y subordinaci\u00f3n de cada uno de los diferentes pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>En Venezuela, la desindustrializaci\u00f3n del pa\u00eds, causada por la absoluta dependencia de las exportaciones petroleras, ha dejado al descubierto el verdadero rostro del chavismo.&nbsp;En mayo de 2019, el Banco Central de Venezuela estim\u00f3 que la inflaci\u00f3n para 2021 llegar\u00eda a 282.000%.&nbsp;En el mismo a\u00f1o, se estim\u00f3 una retracci\u00f3n de 90% del Producto Interno Bruto (PIB) con relaci\u00f3n a 2013, per\u00edodo en que el poder adquisitivo de los salarios se hab\u00eda contra\u00eddo 94%.&nbsp;Adem\u00e1s, el valor de la canasta b\u00e1sica de alimentos era calculado en 1.218.147,82 bol\u00edvares (moneda local), mientras el salario m\u00ednimo alcanzaba apenas 40.000 bol\u00edvares.<\/p>\n\n\n\n<p>Con diferencias de ritmo e intensidad, esta misma realidad social se abati\u00f3 sobre todos los pa\u00edses gobernados por las llamadas \u201cfuerzas progresistas\u201d.&nbsp;A partir de entonces, su funci\u00f3n de contener el descontento social perdi\u00f3 sentido para la clase dominante, al mismo tiempo que los \u201cde abajo\u201d se decepcionaban por el retroceso en sus condiciones de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta de la burgues\u00eda tradicional fue profundizar el modelo extractivista, as\u00ed como de los pa\u00edses a\u00fan gobernados por el \u201cprogresismo\u201d, como Venezuela, abriendo zonas econ\u00f3micas especiales, entregadas a corporaciones multinacionales asociadas a los militares, para intensificar la explotaci\u00f3n de oro, minerales, madera, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>La burgues\u00eda tradicional tambi\u00e9n comenz\u00f3 a luchar por los gobiernos y surgieron nuevas fuerzas de ultraderecha, como expresi\u00f3n m\u00e1s desarrollada de la necesidad de saqueo y expolio.&nbsp;Y, entonces, el camino del cambio por dentro de la institucionalidad cobr\u00f3 su precio: en 2015, el kircherismo fue derrotado en las elecciones en Argentina y, al a\u00f1o siguiente, Dilma Rousseff fue destituida de la presidencia por el Congreso brasile\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Los efectos de la crisis hicieron que el \u201cprogresismo\u201d pasase a enfrentarse directamente con las masas.&nbsp;En Bolivia, por ejemplo, en 2016, la sospecha de fraude en el plebiscito que dar\u00eda a Morales la posibilidad de mantenerse indefinidamente en el poder gener\u00f3 un levantamiento de la juventud, que fue capitalizado por la derecha, que, pese a eso, fracas\u00f3 en su intento de golpe.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Ecuador, Len\u00edn Moreno, sucesor de Rafael Correa, implement\u00f3 un profundo plan de ajuste estructural, negociado con el FMI, que, entre las medidas m\u00e1s duras, implic\u00f3 un reajuste brutal de los precios de los combustibles, en octubre de 2019, lo que provoc\u00f3 un levantamiento de las masas ind\u00edgenas. Y fue esta rebeli\u00f3n en el Ecuador la que sirvi\u00f3 como chispa para detonar la revuelta de los chilenos, quienes salieron a las calles con su famosa consigna contra el aumento en los precios de los pasajes: \u201cNo son treinta pesos, son treinta a\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El retorno de la nueva ola \u201crosa\u201d<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"696\" height=\"577\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Progressistas.jpeg?resize=696%2C577&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-72442\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Progressistas.jpeg?w=696&amp;ssl=1 696w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Progressistas.jpeg?resize=300%2C249&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Progressistas.jpeg?resize=150%2C124&amp;ssl=1 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Incluso antes de que las masas chilenas y colombianas salieran a las calles, colocando a estos pa\u00edses (de forma tard\u00eda) en la ola de gobiernos tenidos como progresistas, a contramano de la crisis de estos gobiernos en Sudam\u00e9rica, en 2018 el gobierno de M\u00e9xico (la segunda econom\u00eda del continente y, al mismo tiempo, el pa\u00eds m\u00e1s controlado por los EE.UU., sirvi\u00e9ndole como una verdadera colonia) fue arrebatado por L\u00f3pez Obrador.&nbsp;Mientras tanto, en el Brasil, Jair Bolsonaro capitalizaba el desgaste del PT, alentando nuevas formaciones de ultraderecha en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de entonces, la elecci\u00f3n de Fern\u00e1ndez en Argentina, en 2019, abri\u00f3 las puertas a una recomposici\u00f3n electoral de las llamadas \u201cfuerzas progresistas\u201d en Am\u00e9rica del Sur.&nbsp;En 2020, la administraci\u00f3n del genocidio de la pandemia por parte de los gobiernos de turno desencaden\u00f3 movilizaciones en el Per\u00fa y en Colombia, adem\u00e1s de mantener la expectativa de las masas chilenas, incluso fuera de las calles, por el proceso constituyente y la denuncia de la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, estos tres pa\u00edses se han incorporado a la nueva ola de \u201cgobiernos progresistas\u201d, con las elecciones de Castillo (Per\u00fa), Boric (Chile) y Petro (Colombia).&nbsp;Un proceso que, ahora, a finales de 2022, ha llegado al Brasil, con la elecci\u00f3n de Lula.<\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo publicado en <a href=\"http:\/\/www.pstu.org.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.pstu.org.br<\/a>, 10\/11\/2022.-<\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ciclo de victorias electorales de los llamados partidos progresistas, que ya hab\u00eda llevado al gobierno a Gabriel Boric (Chile) y a Gustavo Petro (Colombia), se confirma ahora con la elecci\u00f3n de Lula, \u00faltimo electo de la zafra 2022. 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