{"id":72254,"date":"2022-10-15T13:48:56","date_gmt":"2022-10-15T13:48:56","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=72254"},"modified":"2024-11-03T13:27:25","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:25","slug":"recesion-guerra-aumento-del-precio-de-la-energia-solo-nubes-en-el-horizonte-para-el-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/recesion-guerra-aumento-del-precio-de-la-energia-solo-nubes-en-el-horizonte-para-el-capitalismo\/","title":{"rendered":"Recesi\u00f3n, guerra, aumento del precio de la energ\u00eda: solo nubes en el horizonte para el capitalismo"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Un hecho que llama dram\u00e1ticamente la atenci\u00f3n de amplias capas de trabajadores, no solo de los sectores m\u00e1s politizados, es que su condici\u00f3n econ\u00f3mica y social parece haber entrado en un pozo sin fondo. Despu\u00e9s de la Gran Recesi\u00f3n que estall\u00f3 entre 2007 y 2009 (cuyos efectos no fueron completamente anulados por la d\u00e9bil recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica del per\u00edodo siguiente) y luego de la causada, o mejor dicho, amplificada por la pandemia de Covid-19 en 2020, hoy la econom\u00eda capitalista est\u00e1 al borde de una tercera crisis global en poco m\u00e1s de quince a\u00f1os.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por: Alberto Madoglio<\/strong><br>Tambi\u00e9n en este caso se trata, por as\u00ed decirlo, de un evento externo que act\u00faa como detonador.&nbsp;Esto se debe a que las guerras, las convulsiones sociales, los desastres ambientales no son hechos accidentales, sino resultado de un sistema que antepone el lucro y la competencia desenfrenada, m\u00e1s all\u00e1 de las consecuencias que todo esto pueda ocasionar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los efectos de la guerra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La brutal agresi\u00f3n de Rusia contra Ucrania, que comenz\u00f3 el 24 de febrero, est\u00e1 sacudiendo desde sus cimientos el orden capitalista en nivel internacional.&nbsp;Y como siempre sucede, el precio que se debe pagar por estos hechos recae sobre los hombros de las capas pobres, explotadas y marginadas de la poblaci\u00f3n.<br>Seg\u00fan la versi\u00f3n oficial pregonada por los medios de masa burgueses, antes del inicio de las hostilidades en Ucrania, la econom\u00eda global salida del pico de la pandemia hab\u00eda emprendido el camino para resolver sus problemas de una vez por todas.&nbsp;En apoyo a esta tesis se tra\u00edan los datos sobre el crecimiento del PIB a nivel mundial en 2021 y el aumento de la tasa de inflaci\u00f3n que, tras un largu\u00edsimo periodo en el que se hab\u00eda mantenido en niveles muy bajos (inferiores a 2%), hab\u00eda comenzado a repuntar hacia finales del a\u00f1o pasado.<br>Estos dos datos, si se analizan m\u00e1s atentamente, en realidad mostraban otra cosa, a saber, que el crecimiento en los per\u00edodos de atenuaci\u00f3n de los picos de la pandemia fue m\u00e1s que nada un repunte debido a los bloqueos parciales de producci\u00f3n previos impuestos en cada pa\u00eds para tratar de limitar la propagaci\u00f3n del virus. Y el aumento de la inflaci\u00f3n estuvo ligado a lo reci\u00e9n explicado, sumado al hecho de que durante muchas d\u00e9cadas se ha producido una desaceleraci\u00f3n en las inversiones productivas.&nbsp;As\u00ed que el aumento de los precios se debi\u00f3 no tanto a una econom\u00eda que daba se\u00f1ales de efervescencia, sino a que la demanda, comprimida en los meses m\u00e1s duros de la pandemia, una vez liberada no encontraba una oferta adecuada para ser satisfecha.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aviso de recesi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin ir demasiado lejos en un an\u00e1lisis m\u00e1s general y profundo del estado de la econom\u00eda capitalista internacional, centr\u00e9monos ahora en las consecuencias que esta situaci\u00f3n est\u00e1 teniendo sobre el nivel de vida de millones de proletarios.<br>El aumento de la inflaci\u00f3n (que est\u00e1 alcanzando picos que no se ve\u00edan desde los a\u00f1os 1980) tiene como primera consecuencia una p\u00e9rdida muy fuerte del poder adquisitivo de los salarios.&nbsp;Seg\u00fan un estudio de la OCDE, en lo que respecta a los trabajadores italianos, la p\u00e9rdida ser\u00e1 superior a 3%, y esta previsi\u00f3n podr\u00eda empeorar a\u00fan m\u00e1s en funci\u00f3n de c\u00f3mo se desarrollen los acontecimientos b\u00e9licos en Ucrania.&nbsp;El rubro que m\u00e1s contribuye a la ca\u00edda del valor de los salarios es el vinculado al costo de la energ\u00eda. El alza de los precios de las materias primas ya se vislumbraba en el \u00faltimo trimestre de 2021 y le dedicamos un art\u00edculo en profundidad en nuestro sitio el pasado 8 de enero con un art\u00edculo titulado <em>El impetuoso crecimiento de la factura energ\u00e9tica: otra sangr\u00eda para los trabajadores<\/em>&nbsp;(1).<br>Ahora, las llamadas sanciones impuestas por las potencias imperialistas europeas al r\u00e9gimen de Putin, para intentar ponerlo \u2013seg\u00fan ellos\u2013 en la imposibilidad de continuar con el esfuerzo b\u00e9lico, combinadas con la especulaci\u00f3n que estall\u00f3 en los mercados donde se cotiza el precio del gas y de la electricidad, est\u00e1n provocando una subida de precios que parece fuera de control.<br>Seg\u00fan la sociedad de calificaci\u00f3n Standard and Poor, se espera que este a\u00f1o la factura energ\u00e9tica de Europa supere en mil millones el nivel previo a la pandemia.&nbsp;Para el banco estadounidense Goldman Sachs, la cifra en 2023 podr\u00eda aumentar a 4.500 millones (un tercio del PIB continental) en caso de bloqueo total del suministro de gas por parte de Putin.<br>En un a\u00f1o, el costo del gas y de la electricidad se ha multiplicado por diez, tras alcanzar en agosto un pico 15 veces superior al del a\u00f1o anterior.&nbsp;En esta situaci\u00f3n, la previsi\u00f3n sobre el crecimiento global del PIB realizada por el Banco Mundial, que prev\u00e9 un crecimiento de la riqueza para 2023 de tan solo 3%, parece en realidad muy optimista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ayudas a las empresas, sacrificios para los trabajadores<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de los trabajadores, las propias industrias capitalistas se encuentran en una situaci\u00f3n de gran dificultad.&nbsp;En particular, las denominadas empresas energ\u00e9ticamente intensivas (aquellas que utilizan grandes cantidades de gas o electricidad) se ven afectadas por el crecimiento exponencial de la factura y, en muchos casos, han reducido o bloqueado su propio ciclo productivo.&nbsp;La industria sider\u00fargica es emblem\u00e1tica: hasta 15 acer\u00edas en el Viejo Continente, desde Trieste hasta Dunkerque, desde Essen hasta Varsovia, han cerrado sus puertas y no se sabe cu\u00e1les reabrir\u00e1n y, de ser as\u00ed, cu\u00e1ndo.<br>Varias&nbsp;<em>multiutilidades<\/em>, empresas que distribuyen energ\u00eda a comercios y ciudadanos, aseguran estar al borde de la quiebra.&nbsp;El caso que caus\u00f3 m\u00e1s sensaci\u00f3n fue el de la alemana Uniper que oblig\u00f3 al gobierno de Berl\u00edn a intervenir en su ayuda con una asignaci\u00f3n de 15.000 millones que podr\u00eda incrementarse en otros 7 en el oto\u00f1o.&nbsp;Pi\u00e9nsese tambi\u00e9n en la EDF en Francia, cuyo capital est\u00e1 ahora 100% en manos del Estado tras una inyecci\u00f3n de liquidez de unos 10.000 millones, que dieron los grandes accionistas privados.&nbsp;Todas estas inyecciones de dinero p\u00fablico a favor de las empresas privadas pesar\u00e1n sobre los hombros de los trabajadores, a los que se les impondr\u00e1n nuevas medidas de austeridad (el presidente Macron habl\u00f3 del fin de la era de la abundancia, sin precisar que para los trabajadores franceses esta era termin\u00f3 hace mucho, si es que alguna vez existi\u00f3).<br>Como durante el periodo m\u00e1s grave de la pandemia, asistimos a una batalla propagand\u00edstica orquestada por el capital sobre la necesidad de hacer un frente com\u00fan, patrones y trabajadores, para salir de la crisis que estamos viviendo y todos seremos llamados a hacer sacrificios para poder afrontar, una vez superados estos tiempos oscuros, una situaci\u00f3n mejor de la que todos habremos de salir ganando.<br>De hecho, la realidad es muy diferente de c\u00f3mo se cuenta.&nbsp;Mientras las empresas en dificultades se preparan para recibir ayudas p\u00fablicas que les permitan salir de los pozos de la crisis, mientras los grandes bancos amasan ganancias como nunca (m\u00e1s de 8.000 millones en 2021 para los m\u00e1s grandes), mientras las empresas del sector energ\u00e9tico, que han obtenido beneficios extras gracias a la especulaci\u00f3n de precios, se niegan a pagar siquiera un irrisorio impuesto adicional, a los trabajadores se les imponen sacrificios como siempre.&nbsp;Millones de ellos siguen esperando la renovaci\u00f3n de un contrato, en algunos casos vencido desde hace a\u00f1os, mientras que quienes lo han obtenido se han tenido que conformar con aumentos que solo limitan m\u00ednimamente el efecto de la subida de precios sobre su poder adquisitivo.&nbsp;Los salarios en Italia, que en los \u00faltimos treinta a\u00f1os han sido los \u00fanicos en toda Europa en caer en t\u00e9rminos reales, se reducir\u00e1n a\u00fan m\u00e1s.<br>Y el futuro no pinta color de rosa.&nbsp;La agencia de calificaci\u00f3n Fitch prev\u00e9 una ca\u00edda del PIB de 0,7% para Italia en 2023 y anuncia que, de ser as\u00ed, habr\u00e1 que tomar medidas para consolidar el presupuesto p\u00fablico, l\u00e9ase otros sacrificios para los trabajadores.<br>Hasta qu\u00e9 punto la situaci\u00f3n para el proletariado en el pa\u00eds es ya absolutamente insostenible lo demuestra un estudio publicado por la Fundaci\u00f3n Di Vittorio vinculada a la CGIL.&nbsp;El estudio muestra que frente a los cerca de 23 millones de ocupados en Italia, 9 forman parte de lo que se denomina eufem\u00edsticamente la \u00ab\u00e1rea de malestar\u00bb.&nbsp;Est\u00e1 compuesta no solo por los desempleados reales, sino tambi\u00e9n por millones de otros proletarios que han perdido la esperanza de obtener un empleo: los que tienen contratos de duraci\u00f3n determinada, los trabajadores de tiempo parcial no por su elecci\u00f3n, los que (en su mayor\u00eda mujeres) se ven obligados a a dejar sus trabajos para cuidar a miembros de su familia porque, debido a los recortes en el estado del bienestar social, las estructuras p\u00fablicas no est\u00e1n en condiciones de absorber sus tareas de cuidado.<br>En los \u00faltimos a\u00f1os hemos asistido a un aumento constante del gasto militar, cuyo r\u00e9cord se hab\u00eda alcanzado en la \u00e9poca del gobierno Conte 2, apoyado por el Pd, 5Stelle y Leu, y que luego el gobierno Draghi super\u00f3 aprovechando la guerra. Es m\u00e1s que probable que el nuevo gobierno siga en la misma direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las responsabilidades de la burocracia sindical<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sorprenden las palabras de estupor pronunciadas por Maurizio Landini, secretario de la CGIL, quien, seg\u00fan el diario&nbsp;<em>Il Manifesto<\/em>&nbsp;del 10 de setiembre, hablaba de: \u00abcondici\u00f3n inaceptable (y de la necesidad) de combatir la precariedad, el mal absoluto de estos a\u00f1os\u00bb.&nbsp;M\u00e1s que escandalizarse por esta situaci\u00f3n en la que se encuentra un tercio del proletariado en Italia, deber\u00eda hacer un sincero y honesto&nbsp;<em>mea culpa<\/em>.&nbsp;A lo largo de los a\u00f1os, el equipo directivo de la CGIL ha aceptado que en los contratos nacionales y en los acuerdos de empresa la precariedad se llevase al m\u00e1ximo nivel y la moderaci\u00f3n salarial se convirtiese en un mantra intocable.&nbsp;Asimismo, cuando los distintos gobiernos, principalmente los apoyados por la centro-izquierda, aprobaban normas que permit\u00edan la precarizaci\u00f3n, los bur\u00f3cratas de Corso d&#8217;Italia se limitaban a protestas formales o a sugerir cambios destinados a limitar solo algunos aspectos secundarios de esta precarizaci\u00f3n.&nbsp;Landini y sus antecesores fueron campeones indiscutibles en criticar la realidad tal como era creada, sin intentar modificarla.&nbsp;Nunca han tratado de crear las condiciones a trav\u00e9s de las cuales construir una movilizaci\u00f3n de masas para derrotar los planes de los patrones y sus gobiernos.<br>Aun cuando se han visto obligados a secundar la rabia de los trabajadores, su acci\u00f3n siempre ha sido canalizar este descontento hacia un \u00e1mbito m\u00e1s \u00abpac\u00edfico\u00bb e institucional, creando la ilusi\u00f3n de que a trav\u00e9s de la confrontaci\u00f3n y la mediaci\u00f3n era posible lograr los objetivos que los trabajadores pretend\u00edan.&nbsp;Nada de esto ha sucedido nunca: la historia vinculada a la reforma de las pensiones de 2011, la introducci\u00f3n del Jobs Act [la Ley de Empleos] y, m\u00e1s recientemente, la historia relacionada a la Gkn est\u00e1n aqu\u00ed para demostrarlo.<br>Esta pol\u00edtica dirigida a \u00abtruncar y calmar\u00bb est\u00e1, sin embargo, destinada a mostrar la cuerda.&nbsp;Los patrones est\u00e1n conscientes de esto, aterrorizados de que en las pr\u00f3ximas semanas pueda haber huelgas y disturbios como los que hemos visto en los cuatro rincones del globo, desde Sri Lanka hasta Gran Breta\u00f1a, desde Panam\u00e1 hasta Hait\u00ed, desde Noruega hasta Ir\u00e1n.<br>Los partidos que se enfrentaron en la campa\u00f1a electoral para las elecciones del 25 de septiembre tambi\u00e9n lo saben.&nbsp;De palabra parec\u00edan pelearse sin tregua, pero todos \u2013desde los vencedores de la derecha hasta los de la izquierda reformista, desde los soberanistas hasta los europe\u00edstas\u2013 est\u00e1n convencidos de que para salvar el pa\u00eds es necesario que las diferentes y en parte contrapuestas aspiraciones partidarias deben ser dejadas de lado y sacrificadas a un bien superior, que no es el de un gen\u00e9rico y abstracto inter\u00e9s nacional, sino el de permitir que la burgues\u00eda siga viendo protegidos sus intereses una vez superada la crisis oto\u00f1al.<br>Pero no pasar\u00e1.&nbsp;Las tensiones que unas sobre otras se han acumulado en los \u00faltimos a\u00f1os, con los desastres medioambientales, el Covid y ahora la guerra, est\u00e1n lejos de resolverse, ni hay actualmente una v\u00eda de salida, ni siquiera en medio o largo plazo. As\u00ed como es muy probable que la clase obrera, que se ve afectada simult\u00e1neamente por los efectos de estas tragedias, est\u00e9 menos dispuesta a creer en las promesas y reaseguros de pol\u00edticos burgueses y bur\u00f3cratas sindicales.<br>Nuestra tarea como revolucionarios es lograr que el descontento, que a lo largo de los a\u00f1os ha sido contenido por diligentes bomberos, pueda finalmente salir a la superficie y manifestarse con toda su fuerza.&nbsp;Al mismo tiempo, la rabia y la propia disponibilidad de luchar no son suficientes por s\u00ed mismas.&nbsp;Es necesario construir un partido y una Internacional que sean capaces de dotarse de un programa revolucionario capaz de hacer comprender a la mayor\u00eda de los trabajadores que ninguna conquista es definitiva, ninguna mejora de su condici\u00f3n social es posible si no se le pone fin de una vez por todas a una sociedad fundada en la explotaci\u00f3n y el lucro.<br>Hoy, m\u00e1s que en el pasado, la lucha por el socialismo, lejos de ser una utop\u00eda rom\u00e1ntica, es una necesidad inmediata para evitar m\u00e1s dramas sociales como el que estamos viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;(1)&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.partitodialternativacomunista.org\/politica\/nazionale\/l-impestuosa-crescita-della-bolletta-energetica-un-altro-salasso-per-i-lavoratori-lio\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.partitodialternativacomunista.org\/politica\/nazionale\/l-impestuosa-crescita-della-bolletta-energetica-un-altra-salasso-per-i-lavoratori-lio<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo publicado en: <a href=\"http:\/\/www.partitodialternativacomunista.org\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.partitodialternativacomunista.org<\/a>, 12\/10\/2022.-<\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un hecho que llama dram\u00e1ticamente la atenci\u00f3n de amplias capas de trabajadores, no solo de los sectores m\u00e1s politizados, es que su condici\u00f3n econ\u00f3mica y social parece haber entrado en un pozo sin fondo. 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