{"id":72001,"date":"2022-09-22T12:06:29","date_gmt":"2022-09-22T12:06:29","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=72001"},"modified":"2024-11-03T13:27:28","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:28","slug":"oslo-la-paz-de-los-cementerios-para-la-continua-nakba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/oslo-la-paz-de-los-cementerios-para-la-continua-nakba\/","title":{"rendered":"Oslo, la paz de los cementerios para la continua Nakba"},"content":{"rendered":"\n<p>Esta semana se cumpen 29 a\u00f1os de los desastrosos acuerdos de Oslo entre el Estado racista de Israel y la Organizaci\u00f3n para la Liberaci\u00f3n de Palestina (OLP), bajo intermediaci\u00f3n del imperialismo estadounidense.&nbsp;Firmados el 13 de septiembre de 1993 sobre la base de la ya muerta e injusta \u201csoluci\u00f3n de dos Estados\u201d, reconociendo la colonizaci\u00f3n sionista en la Nakba (cat\u00e1strofe) de 1948 en 78% de las tierras palestinas, sus terribles consecuencias para la poblaci\u00f3n palestina han sido raramente presentadas como fruto de su fracaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Por: Soraya Misleh<\/p>\n\n\n\n<p>Como afirm\u00f3 el cient\u00edfico pol\u00edtico y acad\u00e9mico Adam Hanieh en art\u00edculo publicado en el sitio web Socialist Worker titulado The Oslo Illusion, \u201cEl problema con esta evaluaci\u00f3n es que confunde los objetivos declarados de Oslo con sus objetivos reales.&nbsp;Desde el punto de vista del gobierno israel\u00ed, el objetivo de Oslo no era acabar con la ocupaci\u00f3n de Cisjordania y de la Franja de Gaza, o abordar las cuestiones de fondo de la expropiaci\u00f3n palestina, sino algo mucho m\u00e1s funcional.&nbsp;Al crear la percepci\u00f3n de que las negociaciones conducir\u00edan a alg\u00fan tipo de &#8216;paz&#8217;, Israel consigui\u00f3 retratar sus intenciones como un socio, y no como un enemigo de la soberan\u00eda palestina\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este autor contin\u00faa: \u201cBasado en esta percepci\u00f3n, el gobierno israel\u00ed us\u00f3 Oslo como una hoja de parra para encubrir su control consolidado y cada vez m\u00e1s profundo sobre la vida palestina, empleando los mismos mecanismos estrat\u00e9gicos ejercidos desde el inicio de la ocupaci\u00f3n en 1967. Construcci\u00f3n de asentamientos, restricciones a la movilizaci\u00f3n palestina, encarcelamiento de miles, y comando de las fronteras y de la vida econ\u00f3mica: todo se uni\u00f3 para formar un complejo sistema de control.&nbsp;Un rostro palestino puede presidir la administraci\u00f3n cotidiana de los asuntos palestinos, pero el poder final permanece en manos de Israel\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, los acuerdos de Oslo fueron absolutamente exitosos en sus objetivos reales.&nbsp;Adem\u00e1s de no contemplar a la mitad de la poblaci\u00f3n palestina refugiada o en la di\u00e1spora alrededor del mundo ni a los aproximadamente 1,9 millones de palestinos que permanecen en las \u00e1reas ocupadas en 1948, incluidos los 5,4 millones que viven en 22% del territorio hist\u00f3rico de Palestina contemplados por los acuerdos (\u00e1rea ocupada militarmente en 1967), estos nefastos acuerdos no pasaron de paz de los cementerios.<\/p>\n\n\n\n<p>La sociedad palestina es muy joven.&nbsp;Bajo ocupaci\u00f3n en Cisjordania y Gaza, apenas 3% tiene 65 a\u00f1os o m\u00e1s, seg\u00fan estad\u00edsticas oficiales.&nbsp;M\u00e1s de 1\/3 tiene menos de 14 a\u00f1os.&nbsp;La realidad es la de una agresiva expansi\u00f3n colonial sionista continua en la Nakba, facilitada por la cooperaci\u00f3n de seguridad&nbsp; de la entonces creada Autoridad Palestina (AP) con Israel, como un desdoblamiento de Oslo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como denunci\u00f3 el intelectual palestino Edward Said poco despu\u00e9s de la firma ampliamente celebrada y televisada, \u201cun instrumento de rendici\u00f3n palestina, un Versalles palestino [en referencia al tratado firmado por las potencias europeas vencedoras y la derrotada Alemania luego de la Primera Guerra Mundial]\u201d para que no quepan dudas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cBantustanizaci\u00f3n\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras la primera Intifada palestina (levantamiento popular masivo), que comenz\u00f3 en 1987, Oslo represent\u00f3, por lo tanto, una oportunidad para que Israel sedimentara su proyecto colonial y de apartheid, consolidando una econom\u00eda dependiente de los lucros con la ocupaci\u00f3n.&nbsp;Para eso, desmovilizar\u00eda la solidaridad internacional y debilitar\u00eda la resistencia palestina.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea difundida al mundo era que el control de 22% de la Palestina hist\u00f3rica pasar\u00eda gradualmente a manos de los palestinos.&nbsp;Inicialmente, Cisjordania se mantendr\u00eda dividida en \u00e1reas A (bajo administraci\u00f3n de la Autoridad Palestina, equivalente a 18%), B (mixta, entre Israel y la Autoridad Palestina, 22%) y C (bajo control militar exclusivo israel\u00ed, 60%).<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s de la firma, Israel ampli\u00f3 la construcci\u00f3n de asentamientos y aparatos como rutas exclusivas para colonos que impidieron cualquier autonom\u00eda por parte de los l\u00edderes palestinos.&nbsp;Un a\u00f1o despu\u00e9s, como complemento, se firmaron los Protocolos de Par\u00eds, que sellaron la consecuente cooperaci\u00f3n en materia de seguridad de la AP con Israel, es decir, la Autoridad Palestina pas\u00f3 a administrar la ocupaci\u00f3n, reprimiendo la resistencia palestina.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan un art\u00edculo de Leila Farkash en <em>Le Monde Diplomatique<\/em>, titulado \u201cLos bantustanes de Palestina\u201d, \u201cla aplicaci\u00f3n de los acuerdos de Oslo condujo a una fragmentaci\u00f3n territorial de Cisjordania y de la Franja de Gaza.&nbsp;Aunque la Autoridad Palestina estuviese encargada de dirigir la casi totalidad de Cisjordania desde 1966, en julio de 2000 solo controlaba 19% (zona A10)\u201d.&nbsp;Al estilo de Sud\u00e1frica, como a\u00f1ade, \u201clas colonias constituyen otra clave para la &#8216;bantustanizaci\u00f3n&#8217; de los territorios palestinos.&nbsp;Las Zonas C, controladas exclusivamente por los israel\u00edes, dividen Cisjordania en tres grandes sectores, subdivididos a su vez en peque\u00f1as reservas de poblaci\u00f3n por los cuatro grandes bloques de colonias (Jerusal\u00e9n, Ariel\/Shomron, Gush Erzuib, Benjamin\/Valle del Jord\u00e1n) y las carreteras de circunvalaci\u00f3n.&nbsp;Entre 1993 y 2000, la poblaci\u00f3n de las colonias (incluida Jerusal\u00e9n Oriental) se duplicar\u00eda, llegando a 410.000, es decir, alrededor de 15% de la poblaci\u00f3n de los territorios.&nbsp;E Israel construir\u00eda m\u00e1s de 400 kil\u00f3metros de carreteras de circunvalaci\u00f3n y 72 nuevas colonias\u201d.&nbsp;Si en 2000 este era el escenario, 22 a\u00f1os despu\u00e9s la colonizaci\u00f3n ha avanzado a\u00fan m\u00e1s y sigue a un ritmo acelerado.<\/p>\n\n\n\n<p>Farkash concluye: \u201cJur\u00eddicamente, los acuerdos de Oslo acercaron el estatus de los palestinos al estatus de los habitantes de los bantustanes\u201d.&nbsp;En medio del apartheid, la pobreza y el desempleo alcanzan niveles alarmantes, mientras la violaci\u00f3n de derechos humanos fundamentales es la regla.&nbsp;Sobre todo en el caso de Gaza, con la imposici\u00f3n de un inhumano cerco israel\u00ed durante 15 a\u00f1os y los permanentes bombardeos masivos o con cuentagotas, la crisis humanitaria es dram\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>El cambio en la estructura social es presentada por Hanieh, quien afirma que se ha formado una nueva clase capitalista palestina a partir de Oslo, econ\u00f3micamente dependiente de Israel.&nbsp;Es decir, vinculada a la ocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se\u00f1ala la periodista Naomi Klein en su libro <em>The Shock Doctrine \u2013 The Rise of Disaster Capitalism<\/em> [La doctrina del choque \u2013 el ascenso del capitalismo de desastre], Oslo fue un punto de inflexi\u00f3n en una pol\u00edtica que siempre tuvo en su base la limpieza \u00e9tnica de los palestinos.&nbsp;Desde 1948 hasta entonces, \u201ctodos los d\u00edas, unos 150.000 palestinos abandonaban sus hogares en Gaza y en Cisjordania para limpiar calles y construir caminos en Israel, mientras agricultores y comerciantes cargaban camiones con productos para vender en Israel y en otras partes del territorio\u201d.&nbsp;Despu\u00e9s de los acuerdos de 1993, el Estado judaico se cerr\u00f3 incluso para esta mano de obra barata, reemplaz\u00e1ndola por una nueva ola de inmigrantes sionistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, Israel comenz\u00f3 a presentarse, en palabras de la periodista, \u201ccomo una especie de <em>shopping center<\/em> de tecnolog\u00edas de seguridad nacional\u201d.&nbsp; Tecnolog\u00edas estas que son vendidas al mundo.&nbsp;Lamentablemente, el Brasil se torn\u00f3 en los \u00faltimos 12 a\u00f1os el quinto mayor importador de esta industria de la muerte.&nbsp;Armas de exterminio ind\u00edgena y genocidio negro y pobre que sostienen la colonizaci\u00f3n y el apartheid sionistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de este escenario, los palestinos y palestinas reclaman, en estos 29 a\u00f1os de Oslo, la ruptura de esos acuerdos y el desmantelamiento de toda la estructura creada para sostenerlos.&nbsp;Para avanzar en su lucha por la liberaci\u00f3n nacional hacia una Palestina libre del r\u00edo al mar, este es un paso determinante.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.monitordooriente.com\/<\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo republicado en <a href=\"http:\/\/www.pstu.org.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.pstu.org.br<\/a>, , 15\/9\/2022.-<\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta semana se cumpen 29 a\u00f1os de los desastrosos acuerdos de Oslo entre el Estado racista de Israel y la Organizaci\u00f3n para la Liberaci\u00f3n de Palestina (OLP), bajo intermediaci\u00f3n del imperialismo estadounidense.&nbsp;Firmados el 13 de septiembre de 1993 sobre la base de la ya muerta e injusta \u201csoluci\u00f3n de dos Estados\u201d, reconociendo la colonizaci\u00f3n sionista [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":72002,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2713,18309],"tags":[17912,17913,17915,17914],"class_list":["post-72001","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-palestina","category-especial-palestina","tag-29-anos-acuerdos-de-oslo","tag-acuerdo-de-oslo","tag-israel-palestina-oslo","tag-palestina-oslo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/5fa4465629ce1.jpeg?fit=1200%2C675&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/5fa4465629ce1.jpeg?fit=1200%2C675&ssl=1","categories_names":["Especial Palestina","Palestina"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72001","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72001"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72001\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":72003,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72001\/revisions\/72003"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/72002"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72001"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72001"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72001"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}